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Tema: Sacrificio animal, qué hacemos?

  1. #21
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    Por Juan Soto Moreno.
    Dpto. de Biología y Geología

    http://usuarios.multimania.es/kasbah...cion_islam.htm

    La alimentación y el Islam: preceptos y prohibiciones


    Es un principio de la cortesía y hospitalidad musulmana al recibir por primera vez a un invitado, el saludarle con el tradicional as-salam-aleikum, que es un saludo islámico deseando paz y salud, y seguidamente el ofrecerle leche acompañada de dátiles y almendras. La leche es el símbolo de la pureza de sentimientos, libres de toda hostilidad. Los dátiles que lo acompañan, soporte alimenticio de los musulmanes, es el símbolo de ayuda material, y las almendras son un alimento altamente nutritivo y agradable.

    Hay una larga lista de recomendaciones sobre el comer y el beber, provenientes de la Sunna o Conducta del Santo Profeta del Islam y transmitidas por los sabios del Islam, como las siguientes, escritas por el teólogo iraní Mohammed Baquir Ibn Mohammed at-Taqi al Maÿlisi (1628-1699)[1]:

    “ No hay que ser pródigo en materia de comer y de beber”
    “ No comáis cuando tengáis el estómago lleno”
    “ Es sunna lavarse las manos y la boca antes y después de las comidas”
    “ Es conveniente decir Bismillah (“en el nombre de Dios”) cuando se pone la comida en la mesa, y empezar y terminar las comidas con una pequeña pizca de sal”

    El Corán (libro sagrado del Islam) enumera una serie de prescripciones y excepciones sobre la alimentación y la higiene alimentaria.
    Muhammad, dirige este mensaje a los creyentes: “ A vosotros que creéis: Comed todo lo que es bueno y licito en la Tierra; no sigáis el camino del demonio: Él es para vosotros un enemigo declarado” (Surata; La Vaca, 168. En esta surata, Alá, a través de su profeta, llama a los hombres para que coman los excelentes alimentos de esta gran mesa que es la Tierra, con todo lo que Alá ha creado, pero también pone en guardia a los hombres para que no sigan el erróneo camino al que el demonio, con engaños, les incita. Alá dirige este mensaje a los creyentes: “ A vosotros que creéis: comed las cosas buenas que hemos acordado; agradeced a Alá, si es Él al que adoráis. Alá os ha prohibido solamente la carroña, la sangre derramada, la carne de cerdo y todo animal sobre el cual se haya invocado un nombre distinto al de Alá. Todos los pescados se pueden comer, sin ser rebelde ni trasgresor. Alá es el que perdona, Él es misericordioso “(Surata: La Vaca, 172-173). Sobre estas prohibiciones se vuelve en otras suratas como la de Los rebaños, 145 y la de la Mesa servida, 3.

    Las prohibiciones alimentarias en el Islam así como todas sus precisiones han sido comentadas por Youssouf al-Qardawi (2000)[2].

    La primera de las prohibiciones que las suratas citan es la del consumo de carroña, es decir, animales o aves que han tenido una muerte natural sin que el hombre haya intervenido con la intención de sacrificarlas o cazarlas. Las razones por las que se prohíbe el consumo de carroña son las siguientes:

    • El que tiene el carácter recto manifiesta disgusto y repugnancia por la carroña. Su consumo constituye una humillación para la dignidad del hombre; por esta razón no es sorprendente que su consumo sea prohibido en todas las culturas.
    • El Musulmán debe tener la intención y la voluntad en todo lo que emprende. No debe conseguir nada a no ser que haya mostrado su voluntad de conseguirlo. El sentido de sacrificar, que descarta el calificativo de carroña, es el siguiente: matar un animal con la finalidad de comerlo.

    • El animal que muere de forma natural pierde frecuentemente la vida a causa de una enfermedad crónica o aguda, de un envenenamiento etc.,, por lo tanto, su consumo comporta muchos riesgos.

    • Cuando Alá el Todo Poderoso nos ha prohibido, a nosotros seres humanos, la carroña, Él ha dado la posibilidad a los animales y aves de comerla.
    • Una ultima razón, es que el hombre debe cuidar sus animales para que no enfermen y no mueran, pero si caen enfermos, el debe rápidamente, curarlos o sacrificarlos.

    Un animal se considera carroña en los cinco casos siguientes:

    - El animal asfixiado: es el animal que muere por asfixia, ya sea por la torcedura del cuello con la ayuda de una cuerda, sea por el aprisionamiento de la cabeza en un espacio estrecho.
    - El animal muerto a causa de un golpe: es el que ha muerto por un golpe de bastón u otra herramienta contundente.
    - El animal muerto de una caída: desde un lugar elevado o bien al caer a un pozo.
    - El animal muerto de una cornada: es aquel que otro animal mata de una cornada.
    - El animal devorado por una alimaña: es aquel que muere tras haber sido devorado en parte por el león.

    Tras estos cinco casos, el Corán precisa: “Salvo si se ha tenido tiempo de degollarlo”

    Así, degollarlo mientras aún este vivo, mientras tenga un soplo de vida, vuelve lícito su consumo. Según Ali Ibn Abi Taleb, “si se llega a degollar el animal que ha sufrido una caída o una cornada mientras mueva aún uno de sus miembros, se puede comer”. Y según Dahak: “ los paganos comian la carroña pero en el Islam, Alá ha declarado ilicitos estos animales salvo que hayan sido degollados, y para saberlo decimos que todo animal que mueva una pata, la cola o los ojos, puede ser degollado y es, por lo tanto licito “. Ciertos teólogos dicen: “Debe tener vida, la prueba de esto es que la sangre brote al degollarlo y se agite fuertemente”.
    “El fenómeno del Libro Sagrado (Al-Qu`rân) regla de vida de este mundo y guía más allá de él (...) es la compresión del sentido verdadero del Libro. Pero el modo de comprender está condicionado por el modo de ser del que comprende y, recíprocamente, el comportamiento interior del creyente está en función de su modo de comprender.”. Henry Corbín. Historia de la Filosofía Islámica. Editorial Trotta. 1994 Madrid. pp. 19

  2. #22
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    Esta primera prohibición supone una evidente práctica de salud alimentaria en su sentido amplio. Hoy es obvio que cualquier animal que muere de forma natural, es decir por causa de enfermedad, es un potencial transmisor de enfermedades por gérmenes o por parásitos a aquel que lo consuma. Ningún código alimentario de ningún país permite la venta de animales que hayan muerto de forma natural. Es más, está prohibido su sacrificio en matederos sino se demuestra su perfecto estado de salud. Animales muertos por otras causas, diferentes a la enfermedad, no tienen porque ser peligrosos para el consumo humano por lo que ninguna norma de sanidad alimentaria basada en términos puramente científicos prohibe su consumo.

    La segunda prohibición es la del consumo de sangre derramada, es decir, la sangre que brota. Solo la sangre derramada está prohibida, no órganos sanguinolentos, como es el bazo. Explican los teólogos del Islam que los paganos utilizaban objetos agudos cada vez que tenían hambre y practicaban una sangría sobre sus camellos u otros animales. Recogían la sangre y después la bebían. Con respecto a esto El Ahcha dice: “Desconfiad de los animales muertos, no las recojais. Y no utilicéis armas puntiagudas, no sangréis”. Y puesto que esta práctica debilitaba a los animales y les hacia sufrir el Islam la prohibió.

    Por motivos diferentes la venta y el consumo de sangre también esta prohibido muchos países. Concretamente en los países de la Unión Europea la venta de sangre líquida está terminantemente prohibida en los comercios por los riesgos que su consumo comporta para la salud de los consumidores.

    La tercera prohibición es el consumo de carne de cerdo. Según las enseñanzas islámicas, la medicina moderna ha demostrado que su consumo es peligroso especialmente en las regiones cálidas. Según estas enseñanzas, las experiencias científicas han, igualmente demostrado, que su consumo es una de las razones de la presencia de la tenia solitaria así como de otros vermes mortales. Esta misma pedagogía se pregunta, si la ciencia de mañana nos demostrará otros secretos sobre la prohibición de la carne de cerdo además de los que ahora conocemos. Y se va más lejos, al citar a “ciertos investigadores” que dicen que “el consumo permanente de carne de cerdo provoca una indiferencia de la persona hacia las cosas inviolables”.

    Desde la perspectiva del técnico en salud animal y en nutrición, la carne de cerdo, si ha pasado por un adecuado control sanitario en los mataderos, no debe de acarrear riesgo alguno para la salud ni física ni moral. Los orígenes de esta prohibición se remontan a una época en la que esos controles no existían y era frecuente la transmisión de diversas parásitos al hombre (zoonosis) a través de la carne de cerdo.

    Existen otras justificaciones de tipo ecológico que justifican los origenes del tabu del cerdo desde una perspectiva ecológica: el cerdo, aunque omnívoro, se nutre perfectamente de los alimentos pobres en celulosa como nueces, frutas, tubérculos y sobretodo granos, lo que le convierte en un competidor del hombre en ecosistemas donde estos alimentos son deficitarios.

    La cuarta prohibición se refiere al consumo de animales que han sido sacrificados invocando el nombre de otro Dios, como los ídolos, por ejemplo. Los adoradores de ídolos invocaban el nombre de sus ídolos cada vez que hacían un sacrificio. La razón de la prohibición aquí es puramente religiosa, pues su fin es proteger la unicidad y luchar contra el politeísmo en todas sus formas.

    La ley islámica ha excluido los peces así como cualquier otro alimento procedente del mar del grupo de la carroña. Cuando Mahoma fue preguntado sobre el agua del mar, respondió: “Es una agua pura, y todo animal que en ella encuentre la muerte es lícito”. Alá dice “Los peces y los alimentos que se encuentran en el mar os están permitidos” (Surata: La mesa servida, 96). En los “Sahihaïn” (los dos textos auténticos), Jaber, cuenta: “ El Profeta envió un día un grupo de sus compañeros a una misión; encontraron un gran pescado que el mar habia arrojado a la arena –estaba por lo tanto muerto- y lo comieron durante una veintena de días; cuando volvieron a Medina, se reunieron con el Profeta, los saludó y bendijo, respondió a sus preguntas: “ podeis comer lo que Dios ha acordado, dadme si quereis. Un compañero le dio un poco y él lo comió”. Otro ejemplo de alimento del mar son las gambas; el Profeta ha autorizado su consumo aunque estén muertas pues sacrificarlas sería imposible

    Con respecto a otros alimentos como los de origen vegetal no hay ninguna restricción en el Islam. Sí están prohibidos aquellos alimentos vegetales transformados en bebidas alcohólicas a través de un proceso de fermentación.

    La religión islámica celebra su gran fiesta espiritual, el mes sagrado del Ramadán, en el que el Corán obliga a los musulmanes a practicar el ayuno de forma absoluta, tanto de alimentos sólidos como líguidos, incluida el agua, desde la salida del Sol a la ocultación de su luz. El mes del Ramadán es siempre el noveno més del año en el calendario de la Hégira. Debido a que es un calendario lunar, el Ramadán comienza cada año unos 11 días antes que el año anterior. Waliyyullah Ad-Dihlawi[3], místico musulmán del siglo XVIII, emitió algunas ideas sobre como la práctica del ayuno enardece la espiritualidad, que siguen siendo respetadas en el mundo musulman: “Considerando que el exceso de animalidad impide a la naturaleza angélica brotar, era necesario que se tratara de dominar su propia animalidad, teniendo en cuenta que el exceso de animalidad tenía su origen en la nutrición, en la bebida y en el abuso de los placeres de la carne, el ayuno realiza lo que no puede hacer la abundante alimentación, reducir esta nimalidad y hacer brotar la naturaleza angélica del hombre”. Los estudiosos del Corán también justifican el ayuno por sus beneficios para la salud.

    Realmente el Ramadán, desde una perspectiva nutricional estricta, no supone ningún perjuicio para la salud humana. De hecho, no se consumen menos alimentos, sino que el consumo de éstos se desplaza a horas distintas del día. Supone, al menos en sus primeros días, una ruptura del ritmo de vida usual, pero la habituación del organismo no tarda en aparecer.

    Como se puede apreciar, en esencia, las prescripciones y prohibiciones alimentarías del Corán surgen con el objeto de preservar el bienestar tanto físico como espiritual de los creyentes que practican la el Islam. Algunos tabues, en la actualidad solo se pueden explicar por su función social[4] al ayudar a los creyentes a considerarse una comunidad distintiva puesto que han perdido sentido desde el punto de vista de la salud alimentaría.
    “El fenómeno del Libro Sagrado (Al-Qu`rân) regla de vida de este mundo y guía más allá de él (...) es la compresión del sentido verdadero del Libro. Pero el modo de comprender está condicionado por el modo de ser del que comprende y, recíprocamente, el comportamiento interior del creyente está en función de su modo de comprender.”. Henry Corbín. Historia de la Filosofía Islámica. Editorial Trotta. 1994 Madrid. pp. 19

  3. #23
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    Conclusiones.-

    Cabe hablar del sufrimiento en los animales, no para todos. Porque no todos son aptos para el consumo humano de acuerdo con El Corán.

    De los que sufren y son aptos para el consumo de los musulmanes, la prerrogativa del Creador es clara y misericordiosa. El sacrificio es preceptivo y se debe a unas normas, para que su consumo sea halal. ¿Esto evita el sufrimiento? La respuesta sería entonces . Recuérdese que todavía la norma va mucho más allá porque no obliga al consumo de carne, ahora que si se opta por ello, entonces ese es el límite.

    Con esta aya citada se indica también como ya se ha dicho, que prácticamente se reduce el consumo de carne al ganado, aves que puedes criar y sacrificar sin escándalo (las aves salvajes por tanto no entran dentro de esta consideración porque su captura y posterior sacrificio solamente puede llevarse a cabo mediante la cacería, la captura y la violencia, y el animal sufriría lo indecible) y los peces y demás especies marinas sobre las que no se precisa el ritual del sacrificio.

    Y finalmente, de esta última población de animales, que cabe categorizarla de acuerdo al sacrificio animal como especies exentas del rito (no de la invocación de agradecimiento que siempre está presente por los alimentos que el Creador ha dispuesto para sustento, incluídos los vegetales), cabría establecer una relación respecto del sufrimiento que padecen tras su captura.

    Está claro que la muerte del pescado es siempre sistemáticamente por asfixia si es capturado com medios de pesca no traumáticos o livianamente traumáticos: redes y anzuelos; ya que no mueren desangrados o commocionados o reventados como cuando se utilizan medios ilegales de pesca (que también lo son en Europa): arpones y explosivos, porque además atentan contra todo el ecosistema (en el caso de los explosivos).

    Es verdad que en ningún caso la muerte es cómoda. Pero acaso hay alguna que sea cómoda? Podemos ir más allá y ponernos en las escamas de un pez? Estamos seguros que nuestra respuesta no va a estar condicionada por lo que ya sabemos del sufrimiento desde nuestra óptica animal humano? Y cuál es la forma natural de la muerte del pez? Son varias: que se lo coma otro grupo situado en la escala trófica en un orden superior; que muera de viejo (dejando de respirar!! y asfixiado!?) o que sea capturado por las redes o los anzuelos para el sustento de los seres humanos.

    Más bien creo que hablando de las poblaciones de peces más hay que prestar atención a los modos de captura y las cantidades permitidas a fin de que las poblaciones no desaparezcan por sobre-pesca, lo que sí sería de verdad traumático para la espacie en liza y las que de ellas se alimentan, antes que opinar respecto de una dimensión espiritual del sufrimiento en dichos animales.

    Es decir, el aspecto de la función biológica, el ecosistema, el factor climático, la contaminación del medio marino, la agresión a los fondos con los sistemas de arrastre, la construcción y la invasión del medio litoral con obras y el relleno, son las piezas claves de la salud espiritual de la vida marina. La pesca responsable, la limitación de las tallas comerciales, el establecimiento de vedas, la limitación del esfuerzo de pesca (capacidad y potencia de las embarcaciones) aseguran que la salud de las especies marinas no se resientan. De nuevo, El Corán estblece que la suprema vigilancia de la creación ha de recaer sobre sus representantes en la Tierra (Khalifa); sólo los creyentes entienden qué quiere decir ser respetuoso con la vida. Una de cuyas maneras de llevarla a cabo es por medio del rito del sacrificio. Entendiendo así la muerte, el sacrificio deviene acto de piedad y perdón. Lo mismo es aplicable para los que se preocupan desde el punto de vista científico como único modo de abordar a los seres marinos.

    Puedes darle amor a tu mascota doméstica y sentir que te lo devuelve y llevarla de paseo al parque y luego comprarle unos atractivos huesos de goma. Pues también puedes hacerlo por todas las demás criaturas, pero de un modo diferente. Si amas los peces, no trates de capturarlos y contemplarlos en una pecera, hazte biólogo marino, o denuncia las agresiones urbanísticas del litoral, o simplemente cómelos con toda naturalidad respetando el ciclo biológico y las tallas e invoca el nombre de Allah.

    Salam

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