En el nombre de Allah, Misericordioso y Clemente

1. Si el conocimiento no tuviera ningún otro mérito que hacer que el ignorante te tema y te respete, y los eruditos te amen y te honren, sería suficiente razón para buscarlo. ¡Sin mencionar todos sus otros méritos en este mundo y el siguiente!

2. Si la ignorancia no tuviera ninguna otra falta que hacer el hombre ignorante celoso de hombres versados y radiante de alegría de ver más personas como él, este por sí mismo sería razón bastante para obligarnos a rehuirlo. ¡Sin mencionar los otros resultados malos de ese mal en este mundo y el siguiente!

3. Si el conocimiento y la acción de dedicarse uno mismo a ello no tuvieran ningún objetivo excepto liberar al hombre que lo busca de las agotadoras ansiedades y las muchas preocupaciones que afligen la mente, eso solo sería ciertamente bastante para conducirnos a buscar el conocimiento. Pero qué deberíamos decir de los otros beneficios demasiado numerosos para mencionar, el menor de los cuales es el arriba mencionado, y todos de los cuales se acumulan al hombre ilustrado. En busca de beneficios tan pequeños como éstos reyes mezquinos que se han desgastado a sí mismos en buscar la distracción de sus ansiedades en juegos de ajedrez, jugar a los dados, vino, canción, expediciones de caza y otros pasatiempos que traen solamente el daño en este mundo y el siguiente y absolutamente ningún beneficio.

4. Si el erudito que ha gastado largas pacíficas horas[en sus estudios) se para a pensar cómo su conocimiento lo ha protegido contra la humillación en las manos del ignorante, y contra la ansiedad sobre verdades desconocidas, y qué alegría esto le ha traído permitiéndole solucionar problemas qué otros hubieran encontrado imposibles, él aumentaría seguramente sus expresiones de gratitud a Allah y se alegraría más en el conocimiento que él tiene y desearía hasta añadirle más (al que ya tiene).

5. Cualquiera que se dedica a pasar su tiempo estudiando algo inferior, abandonando estudios más superiores de los cuales él es capaz, se parece a alguien que siembra el maíz en un campo capaz de hacer crecer trigo, o quién planta arbustos en un suelo que podría mantener palmeras y aceitunas.

6. Extender el conocimiento entre aquellos incapaces de entenderlo sería tan dañino como dar a miel y preparados azucarados a alguien con una fiebre, o dar a almizcle y ámbar a alguien con una migraña causada por un exceso de bilis.

7. Un hombre que es avaro con su conocimiento es peor que un hombre que es un avaro con su dinero, ya que el avaro del dinero tiene miedo de consumir lo que él posee pero el avaro de conocimiento es egoísta con algo que no se agota y no se pierde cuando es regalado.

8. Cualquiera que tiene una inclinación natural hacia una rama de conocimiento, aún si ésta es inferior a otras ramas, no debería abandonarla, o él se parecería a alguien que planta cocos en al-Andalus u olivos en la India donde ninguno produciría frutos.

9. Las ramas más nobles del conocimiento son aquellas que te traen cerca del Creador y te ayudan a complacerle.

10. Cuando te comparas con otros en cuanto a riqueza, posición, y salud, deberías mirar a la gente menos favorecida que tú. Cuando te comparas con otros en cuanto a religión, conocimiento y virtud, mira a la gente que es mejor que tú.

11. Las misteriosas ramas del conocimiento se parecen a una medicina fuerte que beneficia un cuerpo fuerte, pero daña a uno (cuerpo) débil. Del mismo modo, las ramas esotéricas del conocimiento enriquecen una mente fuerte y lo refinan, purificándolo de sus defectos, pero destruyen una mente débil.

12. Si un loco se lanzara tan profundamente en el sentido común como él se lanza en la locura, él sería seguramente más sabio que al-Hasan al Basri,, Platón de Atenas y Vuzurgmihr el persa.

13. La inteligencia tiene sus límites; es inútil a menos que esté basado en la guía de la religión o en la buena fortuna en este mundo.

14. No dañes tu alma experimentando con visiones corruptas a fin de demostrar su corrupción a alguien que te ha consultado, de otro modo perderás tu alma. Si te proteges de actuar de un modo detestable, cualquier crítica que pueda ser lanzada en contra tuya por un hombre de creencias corruptas porque discrepas con él, es mejor que su respeto y mejor que el efecto malo en ambos si cometieras estos actos detestables.

15. Guárdate contra tomar placer de cualquier manera que dañará tu alma y no es requerido de tí según la ley religiosa, ni según la virtud.

16. El conocimiento ya no existe si uno no ha ignorado los atributos del Gran Creador Omnipotente.

17. No hay peor calamidad para el conocimiento y para los eruditos que cuando los forasteros se entrometen. Ellos son ignorantes y piensan que son entendidos; ellos lo arruinan todo y creen que están ayudando.

18. Cualquiera que busca la felicidad en la Otra Vida, sabiduría en este mundo, el mejor modo de comportarse, la suma de todas las cualidades morales, la práctica de todas las virtudes, debería tomar como su modelo a Muhammad, el Profeta de Dios - Dios le concede bendiciónes y paz - eimita tanto como sea posible la moral y el comportamiento del Profeta (salallaho aleihi wa sallam). ¡Que Allah nos ayude a tomarlo como un ejemplo, por Su gracia, amin!

19. Los ignorantes me han enojado en dos ocasiones de mi vida. Primero, cuando ellos hablaron de cosas que ellos no sabían, en un tiempo cuando yo era igualmente ignorante; la segunda vez cuando ellos guardaron silencio en mi presencia [en los días cuando yo había aprendido algo). Del mismo modo ellos eran siempre silenciosos sobre asuntos que les habrían beneficiado sobre los que hablar, y hablaron sobre asuntos que no les trajeron ningún beneficio.

20. Los eruditos me han traído placer en dos ocasiones en mi vida: la primera, ellos me enseñaron cuando yo era ignorante; la segunda vez era cuando ellos dialogaron conmigo después de que me habían enseñado.

21. Uno de los méritos del conocimiento religioso y el ascetismo en este mundo es que Dios Omnipotente no lo puso al alcance de cualquiera excepto aquellos que son dignos de él y lo merecen. Una de las desventajas de las grandes cosas de este mundo, la riqueza y la fama, es que ellos sobre todo caen en la parte de la gente que es indigna de ellos y no los merece.

22. Alguien que busca la virtud debería mantenerse en compañía del virtuoso y no debería tomar a ningún compañero con él en su camino excepto el amigo más noble, una de aquella gente que es comprensiva, caritativa, verídica, sociable, paciente, de confianza, leal, magnánima, pura en la conciencia y un amigo verdadero.

23. Alguien que busca la fama, la fortuna y el placer mantendrá la acompañía sólo de gente que se asemejan a perros locos y zorras: ellos tomarán como sus compañeros de viaje sólo a la gente [hostil a su creencia] quiénes son astutos y depravados por naturaleza.

24. La utilidad del conocimiento [de los buenos) en la práctica de la virtud es considerable: alguien que sabe la belleza de la virtud lo practicará, aunque pueda ser raramente. Sabiendo la fealdad del vicio, él lo evitará, aunque pueda ser raramente. El hombre con conocimiento del bien escuchará a la alabanza profundamente basada y la deseará para él mismo. Él escuchará la conversación del mal y deseará evitarlo. De esta premisa esto necesariamente sigue aquel conocimiento que tiene una parte en cada virtud, y la ignorancia que tiene una parte en cada vicio. Un hombre que no ha tenido ninguna instrucción en el conocimiento [del bien] no practicará la virtud a menos que él tenga una naturaleza muy pura, una constitución virtuosa. ¡Este es el estado particular de los Profetas (paz y las bendiciónes de Dios sean sobre ellos!) ya que Dios les ha enseñado la virtud en su totalidad, sin que ellos la hayan aprendido de los hombres.

25. Es verdad que he visto entre la gente común a algunos quiénes, por su comportamiento excelente y moral, no fueron superados por ningún sabio, ningún hombre estudioso, sereno. Pero esto es muy raro. Y he visto a hombres que han estudiado las diferentes ramas de conocimiento, quiénes tienen un buen conocimiento de los mensajes de los Profetas - paz sea sobre ellos - y el consejo de los filósofos y quiénes sin embargo superan lo más malévolo en su mal comportamiento, su depravación, tanto interna como externa. Éstas son las peores de todas las criaturas. Esto es muy común y por lo tanto percibo que estas dos [actitudes morales] son un favor que es concedido o retenido por Allah el Omnipotente.

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Referencias: Ibn Hazm sobre el Conocimiento
Autor: Ibn Hazm al-Andalusi
Fuente: Al-Akhlaq was-Siyar

Traducido al Inglés por M Abu Laylah
Traducido al Castellano por Ummu Abderahman Yasmina al Andalussia