Salam

Se ha hablado mucho de "nanotecnología" y de “nanorobots”, máquinas minúsculas que, en el futuro, trabajando en gran número y dirigidas con una precisión exquisita podrán destruir cada célula cancerosa hasta erradicar un cáncer, que en el futuro repararán tejidos dañados o perdidos, que en el futuro realizarán mejoras en el cuerpo humano o que en el futuro producirán energía ilimitada o materiales a bajo coste. Y hablo siempre del futuro porque no tenemos ni idea ni siquiera de los materiales de que estarán compuestos: los metales y plásticos diminutos funcionan mal en medios acuosos por culpa del movimiento browniano, y además no pueden atravesar sin dañar las membranas. Tampoco sabemos cómo los fabricaremos. Se habla vagamente de una autorreplicación, autorreplicación que no es todavía factible ni siquiera en proyectos macroscópicos. La fabricación uno a uno hay que descartarla por la ley que dicta que un artefacto vale más cuanto más lo reducimos de tamaño. Aún más, no tenemos ni idea de como hacerles trabajar con destreza a nivel molecular y mucho menos sabemos siquiera lo fundamental: cómo hacer llegarles a las células y los tejidos diana de forma altamente específica. ¿Serían como una flota de micro submarinos a los que haya que ir dirigiendo? Lo dudo, no podríamos ni en sueños alcanzar nada semejante.

Se ha hablado mucho de nanotecnología y ya me parece demasiado. Porque a niveles moleculares ya está todo inventado. Parece que queremos trabajar a niveles moleculares con materiales que solo son adecuados a niveles macromoleculares. La biología posee todas y cada unas de las cualidades que buscamos: Trabaja de forma óptima en medios acuosos, puede atravesar membranas sin dañarlas, tienen la capacidad de auto replicarse y pueden llegar por si mismos al lugar que deseemos cuando contamos con la especificidad celular.

¿Y como podemos utilizar todas esas cualidades de la biología? ¡Tenemos a los virus! Poseen todas esas capacidades que se le presuponen a las hazañas de la nanotecnología: a) Están compuestos de proteínas y lípidos que funcionan con elevado rendimiento y precisión porque aprovechan el movimiento browniano para acometer sus funciones y han estado refinando estas cualidades durante miles de millones de años. Se sabe que las ARN polimerasas trabajan uniendo miles de moléculas por segundo. b) tienen una absoluta especificidad celular y molecular permitiendo toda la precisión y seguridad que necesitemos pues trabajan a base de receptores-ligandos proteínicos muy específicos. El HIV afecta solo a unos millones de células de entre los millones de millones de células del cuerpo humano. c) Se pueden autoreplicar con extraordinaria eficacia en el cuerpo humano o en el cultivo celular. d) Podemos emplearlos para infinitas funciones porque son capaces de introducir nuevo código genético en todo tipo de células y bacterias para producir cambios en la función y/o estructura de células y bacterias. Luego estas células y bacterias podrían teóricamente hacer lo que nosotros quisiéramos. Con respecto a lo que podrían conseguir sobre el cuerpo humano, podrían ejercer funciones de destrucción o remodelación al destruir células cancerosas o las células superfluas al remodelar un tejido. Tenemos el instrumento perfecto para permitir editar nuestro ADN, tanto en terribles enfermedades hereditarias como para lo que se exija en el futuro al ser humano.

Ya hay virus oncolíticos. Determinadas cepas virales atacan a determinadas líneas cancerosas tanto in vivo como in vitro. El BCG se usa habitualmente contra el cáncer de vejiga con lavados intravesicales. Los virus tiene la maravillosa propiedad de permanecer latentes, lo que los hace ideales frente al cáncer. Si se diseñara un virus que produjera la muerte específica de un tipo de célula cancerosa y se inoculara a un sujeto portador, después de la destrucción de las células cancerosas, quedarían siempre restos de copias virales en permanente vigilancia frente a una posible recidiva.

Ha habido ensayos en los que se ha eliminado partes concretas del genoma de ciertos virus para hacerlos activos frente a ciertas células tumorales y conservar su inocuidad frente a las células normales. Pero no siempre podemos encontrar virus que tengan partes de su genoma relacionadas con alguna proteína aberrante en las líneas de células cancerosas. Las células tumorales suelen presentar proteínas específicas de tumor, llamados antígenos tumorales. La aproximación más correcta sería utilizar un virus que produzca una alta mortalidad celular de una línea celular concreta y modificar la proteína de unión a la célula humana normal transformándola en una proteína de unión que tenga afinidad exclusiva por células tumorales.

Por ejemplo, se podría utilizar el HIV modificando la proteína (gp20) de unión al receptor CD4 de los linfocitos T humanos para convertirla en una proteína de unión tumoral, además de modificar el gen para que la codifique correctamente (secuencia env). Esta proteína de unión tumoral podría obtenerse por varios medios. a) diseño directo por bioingeniería, diseñando de novo la mejor proteína que pudiera unirse a esta proteína tumoral por criterios de complementariedad espacial. b) Sometiendo al HIV a varios pases de cultivo con células cancerosas para que fueran adquiriendo más afinidad por ellas. Al final, la gran tasa de mutación de los virus haría que pudiéramos aislar una cepa con un receptor específico para la célula tumoral c) construyendo un híbrido que uniría la porción variable de un Anticuerpo frente a la proteína tumoral con la parte de la proteína gp20 no implicada en la unión al CD4