Página 1 de 3 123 ÚltimoÚltimo
Resultados 1 al 10 de 22

Tema: LOS PROGRES (todo lo que quiso saber sobre ellos y nunca se atrevió a preguntar)

  1. #1
    Fecha de Ingreso
    03 oct, 08
    Mensajes
    455

    Lightbulb LOS PROGRES (todo lo que quiso saber sobre ellos y nunca se atrevió a preguntar)




    APRENDA A HABLAR PROGRE EN 10 DÍAS
    ANTONIO BURGOS
    Miércoles, 14-01-09


    NOS escriben algunos lectores para preguntarnos si el habla de Maleni (que está visto y comprobado que no es andaluz, sino magdaleniense, algo muy distinto) puede aprenderse en alguna academia de idiomas. Si existe algún método Home Malening al modo del Home English. Desgraciadamente no lo hay. Y eso era lo que tenía que haber denunciado la pepera catalana Montserrat Nebreda, y habernos dejado tranquilos a los andaluces, que no tenemos la culpa de que Maleni sea paisana. La Nebrera tenía que haber ido al grano y pedir que la próxima comparecencia de Maleni en el Congreso o en rueda de prensa fuese con traducción simultánea, porque su jerga magdaleniense no la entiende ni ella.



    Tú te pondrías tus auriculares del traductor simultáneo y oirías a Maleni como si estuvieras escuchando, ¿qué digo yo?, al mismísimo Víctor García de la Concha, director de la Real Academia. Y que cuando las imágenes de tales declaraciones en lengua magdaleniense salieran por la tele, fueran convenientemente subtítuladas. Todo ello, mientras faltan en las librerías dos obras de primera necesidad: el «Diccionario Maleni-Español, Español-Maleni» y el «Manual de Gramática de la Lengua Magdaleniense».
    Y ya que entender y hablar magdaleniense es hoy por hoy sueño inalcanzable para el común de los españoles, debemos conformarnos al menos con poder aprender a hablar como un progre.



    En 10 días. Si el Home Malening no es posible, sí está al alcance de cualquiera el Home Progring, gracias al «Diccionario Progre: aprenda a hablar como un progre en 10 días», meritísima obra del psicólogo Mario Flores, que acaba de publicar la editorial Jirones de Azul, haciendo un gran servicio a la modernidad española. Gracias a la esforzada obra de este ingenio cordobés de Lucena, cualquier conservador puede disimular perfectamente su ideología y expresarse en términos de plena corrección política, sin necesidad de ponerse el pañuelo palestino que es ahora el uniforme oficial del Sindicato de Trincones del Reino.


    Usted, por ejemplo, diccionario de Mario Flores en mano, puede romper a hablar en progre con toda propiedad, más allá de lo elemental de ciudadanos y ciudadanas, de la movilidad, la sostenibilidad, la transversalidad y el por aquí te quiero ver. Y, a la inversa, puede comprender perfectamente el Lenguaje Progre. Por ejemplo, si usted lee en un periódico un titular políticamente correctísimo que dice «Un subsahariano muere apuñalado en una pelea con magrebíes», se va al Diccionario y podrá traducirlo inmediatamente al castellano de siempre: «Unos moros matan a un negro».


    Gracias al Diccionario, usted aprenderá a llamar educador al maestro, transexuales a los travestís, industrias culturales a las editoriales, ludotecas a las guarderías infantiles, lengua vehicular al bendito castellano de toda la vida, Progenitor A al padre, monitoraje al aprendizaje, autoempleo a buscarse la vida, cronograma al almanaque, deslocalización al cierre de la General Motors, emoticono a los muñequitos, esponsorización al patrocinio, prospección a la encuesta.


    Tan útil es el libro, que usted mismo, sin asistencia de profesor, puede construir frases que no las mejora ZP. Miren, miren qué discurso más bonito he aprendido a construir con este método para aprender a hablar como un progre en 10 días: «La sostenibilidad de la movilidad de los espacios de ocio no debe ser confundida en la interculturalidad de una sociedad multicultural con el desarrollo ambiental sostenible ni con los logros de la ecoagricultura, articulada en una red de integración y acompañamiento sociolaboral, según la prospectiva sobre fomento de adaptabilidad publicada por el Observatorio de la Diversidad de Orientación Sexual e Identidad de Género, ya que en tal caso caeríamos en una segregación vertical y no conseguiríamos nuestros objetivos de transversalidad propios de una cultura emprendedora».



    El que no habla progre es porque no quiere. Aprendamos al menos hablar progre en 10 días...



    UN SALUDO

  2. #2
    Fecha de Ingreso
    04 ene, 09
    Mensajes
    25

    Predeterminado

    Magnífico hilo, Hassansegundo. Te agradezco enormemente que lo hayas abierto.

    El progresismo como ideología y como sistema
    Felipe Giménez Pérez


    La enseñanza en España es un reflejo de la situación del sistema político: Monarquía parlamentaria oligárquica de partidos donde florece la corrupción y es consentida por todo el mundo con un silencio tácito. País donde no hay debate intelectual ni político sobre nada. No se habla nada ni se critica nada. Esto es lo que se llama "democracia". Mediante el procedimiento técnico del sufragio, regla procedimental y mediante la convención de la supremacía de la mayoría, regla convencional, los ciudadanos que votan optan entre las diversas oligarquías políticas o partidos o élites de notables encuadradas en partidos carentes de democracia interna. Estos partidos, a su vez designan los candidatos y se reparten el poder institucional del Estado y su poder territorial siguiendo cuotas electorales. De esta forma los ciudadanos sólo optan entre las siglas de los partidos. No eligen ni nombran a nadie. Son los partidos la columna vertebral del Régimen y escapan a cualquier control proveniente del pueblo. Así, la "voluntad popular" es una ficción jurídica, una metáfora que expresa el dominio absoluto de los partidos sobre las instituciones y la sociedad.

    En este régimen una casta de privilegiados disfruta de todas las ventajas y prebendas, goza de impunidad penal y controla todos los resortes del poder social, económico e intelectual. La cárcel está reservada en España a los pobres. No existe ningún movimiento social ni político que represente a los sin nada, a los que están sometidos y oprimidos. La izquierda es virtual, no real, no es más que una pieza del sistema político diseñada para engañar a los incautos y desprevenidos, que tranquilizan su conciencia moral o política conformista representándose que con su voto están contribuyendo "al progreso", "a la revolución", y otras lindezas por el estilo. La izquierda impide que los ciudadanos de izquierda se organicen para destruir el sistema otorgando éstos su confianza a aquella y a sus partidos y dejándose llevar por las organizaciones tótem del sistema para que nada cambie aunque haya que emplear retórica gruesa y populista para embaucar al vulgo. Así, entonces, la izquierda es un aparato del Estado. Nada entonces que decir respecto a los partidos de derecha, claro está. ¿Qué se le puede pedir a un partido de derechas? Nada. En este régimen los ciudadanos normales estamos como espectadores y para aplaudir con las elecciones, acto de adhesión inquebrantable al régimen de 1978 y que no sirven para configurar políticamente la voluntad popular por las crecientes similitudes existentes entre los partidos del Régimen y por la utilización sistemática de técnicas de mercado y publicidad para configurar la voluntad popular. Así, las elecciones nada deciden. En esta situación de corrupción generalizada, de existencia de unos privilegios que nada tienen que envidiar a los privilegios de los privilegiados del Antiguo Régimen anterior a 1789 y que con tanta finura criticara E. Sieyes, el desánimo popular se hace evidente en la creciente abstención política de los ciudadanos siervos ante la constatación de que no hay cambios y de su impotencia política.

    En este clima surgen los progres -izquierda de diseño para dar gusto a los intereses de la burguesía- cuyo discurso no se lo creen ni ellos mismos. Los progres no tienen ideas, sólo intereses y castigan sin piedad a los discrepantes en los institutos, escuelas, etc. Ellos partiendo de una presunta superioridad moral nos imponen sus soluciones educativas (LOGSE, LODE, LOPEGCE), sus valoraciones, sus ideologemas para justificar la catástrofe educativa española. Un día, Marchesi, célebre caradura progresista del PSOE, tuvo la desvergüenza de afirmar que la culpa de todo el caos actual es que no "se aplica la reforma educativa" sic. Con esta gente que no se entera o que mejor dicho, finge no enterarse de nada, vamos apañados. Ni creen en la libertad de expresión individual, personal, u otros que también existen- ni en la crítica. Sólo quieren ellos medrar, trepar y vigilar al enemigo. Los progres en los institutos gustan de ejercer la dirección de los centros y de realizar maniobras con políticos, inspección, sindicatos, partidos, alumnos, padres, profesores para aplastar toda disidencia que ponga en peligro sus intereses. ¿Qué intelectuales españoles defienden la LOGSE? Nadie. Sin embargo, la LOGSE sigue. Nadie inteligente ni honesto ni serio cree en ella. Sólo los demagogos del PSOE-IU, los sindicatos de clase -el gran fraude de nuestra época- las asociaciones de Padres de Alumnos -satélites morales del PSOE o del PP- y las asociaciones de alumnos (Véase el Sindicato de Estudiantes que ha convocado demagógicamente -siguiendo instrucciones precisas del PSOE-IU- diversas huelgas "revolucionarias" de estudiantes en los últimos tiempos, que cree en la LOGSE como su creo ideológico "izquierdista". Esa es su revolución). A esto se llama "enseñanza de calidad". Una calidad de mínimos.

    Así se llega al establecimiento de un salario mínimo interintelectual, un común denominador de la mediocridad y del aplastamiento de la inteligencia. Esta es la más perdurable de todas las corrupciones, la del saber. Llamaré la atención a los lectores acerca del hecho de que ningún logsiano o progresista quiere debatir nunca para argumentar a favor de sus tesis. Están invitados a hacerlo, aunque ellos en sus papeles periodísticos quieren silenciar toda crítica y prefieren contestar con difamaciones y calumnias -el viejo estilo fascista- No tienen argumentos o, tal vez, no se crean nada de lo que proclaman, puro nihilismo, pura vaciedad. Estamos condenados a una pervivencia de unos cuantos años de este lodazal educativo y a que se empeoren nuestras condiciones de trabajo –pues tenemos al enemigo dentro del cuerpo de enseñantes- progresivamente. El sistema se configura como un sistema de beneficencia para pobres y para tontos -enseñanza pública- y un sistema para las clases pudientes y para los inteligentes -enseñanza privada-. Nadie me ha podido convencer todavía de la falsedad de esta aserción. Un sistema educativo es bueno si los ricos van a él. Lo demás son cuentos. Hace ya años que la burguesía ha abandonado la escuela pública, tan grande es el grado de degradación conseguido por la progresía.
    Última edición por Juan; 27/04/2009 a las 18:00

  3. #3
    Fecha de Ingreso
    03 mar, 09
    Ubicación
    ceuta
    Mensajes
    1,090

    Predeterminado

    yo no me considero progre vor votar al PSOE, y les voto con mucho gusto, porque pienso que los que votan al PP no son unos fachas, es asi, cada uno vota a un partido por el momento y la conveniencia del bienestar que busca,
    si los que votamos a la izquierda somos progres y los de la derecha fachas, pues seguiremos en el continuo confrontamiento de siempre y no llegaremos a ningun lado, yo no estoy de acuerdo con muchas ideas de las que dice ZP, y sin embargo me gustan muchas de las que propone el PP,pero sigo votando al PSOE, eso no quiere decir que un dia no vote al PP,pero mucho tienen que cambiar las cosas, pero siempre estamos con el rollo de que si progre, facha, etc...
    que cada uno crea en lo que quiera y que si alguien tiene que enseñar lecciones de diccionario a otros, primero que se lea los modales,y que se pregunte que virtudes tiene, porque defectos tenemos todos afortunadamente, pero carisma interior pocos. Y hala! decirme progre. un saludo
    ¨NUNCA TE DUERMAS SIN APRENDER ALGO NUEVO¨

  4. #4
    Fecha de Ingreso
    04 ene, 09
    Mensajes
    25

    Predeterminado

    Los progres y su nueva ideología
    Por Pablo Molina


    Supongo que estará usted de acuerdo conmigo en que la esencia del progresista contemporáneo es su falta de creencias. Los marxistas, hasta Gramsci, creyeron en la revolución violenta y la conquista del poder político; y en los años sesenta confiaron en que la destrucción de la cultura judeo-cristiana alumbraría el hombre nuevo anunciado por sus profetas.

    Hasta ese momento, muchos de ellos creían sinceramente que el socialismo era el paraíso, el modelo perfecto de ordenación social, y realmente envidiaban a los habitantes del este de Europa. Tras la caída del Muro de Berlín, los herederos de la tradición de izquierdas ya no creen en nada, salvo en la necesidad de vivir a costa ajena. Los progresistas ya no quieren el advenimiento del socialismo, ni mucho menos la revolución proletaria, sino simplemente preservar su nivel de vida a través de la depredación presupuestaria y la creación de un injustificado complejo de culpa en los demás.

    Ya ni siquiera la honestidad intelectual les sirve como atenuante en su labor destructora. Atacan todos los principios y valores que nos han hecho libres y prósperos, simplemente, porque es la actitud más rentable en términos de marketing. De hecho, los autodenominados progresistas saben perfectamente que si sus ideas se llevaran a la práctica, los primeros perjudicados serían ellos mismos, en tanto que forman parte de las clases más acomodadas, las primeras que sufren los efectos de las políticas que patrocinan; de ahí que lleven un cuidado exquisito en hacer en su vida privada exactamente lo contrario de lo que predican en público.

    El progresista finge un estado de encandilamiento cuando se refiere a las conquistas del régimen de Fidel Castro o cuando muestra su apoyo a los movimientos antiglobalización. Por supuesto, no soportaría vivir en Cuba ni prescindir de las ventajas que el fenómeno de la globalización ha convertido en cotidianas para la mayoría de los ciudadanos. Tampoco hay noticia hasta la fecha de que un líder de progreso lleve sus hijos a la escuela pública, o de que haya pisado alguna vez la puerta de urgencias del hospital de Leganés. Pero, eso sí, en los manifiestos en defensa de la educación pública y en las campañas estilo "Queremos que nos trate el doctor Montes", sus firmas son las primeras.

    La izquierda sabe que no es posible dar marcha atrás en la tarea destructiva llevada a cabo por sus intelectuales orgánicos a lo largo del siglo pasado. La gente ha interiorizado de tal forma sus consignas, que sólo cabe seguir huyendo hacia delante para mantenerse en el poder. Los medios de comunicación de masas, los centros de pensamiento y el sistema público de educación han logrado que los ciudadanos acepten como síntoma de modernidad cualquier postura irracional contra el orden establecido. El radicalismo, la subversión, el pensamiento inmaduro, los ataques a la Iglesia, la ausencia de una moral compartida, el hedonismo, el relativismo y la preferencia por lo colectivo frente a lo individual, todo ello es lo que la izquierda ha inculcado a las nuevas generaciones, hasta el punto de que estas lo han interiorizado como filosofía propia.

    Estamos, por tanto, en un punto de no retorno. Los líderes de izquierdas saben que la única forma de mantenerse en el poder es seguir alimentando a la población con dosis cada vez mayores de su estupefaciente radical. Si la izquierda se volviera súbitamente honesta y pusiera una nota de sensatez en su proyecto político, sus votantes elegirían otros partidos que les prometieran raciones más abundantes de progresismo: aborto no ya libre, sino obligatorio, eutanasia a discreción, expropiación de viviendas a sus legítimos propietarios, subvenciones cada vez más abundantes a las clases ociosas de progreso...

    Los herederos intelectuales de Marx, Gramsci y Marcuse ya no creen en la utopía. El progresismo contemporáneo no quiere saber nada de la vieja tradición socialista, que aún fingía defender principios como la solidaridad o la igualdad. Si le preguntamos a un progre qué valores defiende, nos abrumará con una verborrea basada en el sentimentalismo, la simplificación y la demagogia más grotescos. La izquierda ha pasado de Marx a Suso de Toro, del materialismo histórico de Bujarin al suplemento dominical del País, de Marcuse a Javier Sardá y de la lucha de clases a la educación para la ciudadanía y el puñetero cambio climático. Y lo peor de todo es que la mayoría de la población opina exactamente igual que ellos, aunque no vote a partidos de izquierda.

    Su actitud revolucionaria, su odio al capitalismo, su fascinación por los regímenes autoritarios de izquierdas (valga la redundancia) es simplemente la tramoya tras la que se desarrolla la verdadera función: la protagonizada por unos parásitos que necesitan explotar esa imagen y promocionar esos contravalores para seguir viviendo de quienes, ajenos a esta batalla, trabajan y pagan gustosamente sus impuestos, convencidos de que están contribuyendo al progreso de la humanidad.

    El progresismo, a causa de su evidente despolitización, es por tanto mucho más peligroso que el socialismo clásico, ya que ha dejado de ser una doctrina política para transformarse en una moral. Si discrepas sobre los datos seudocientíficos que sustentan el movimiento histérico formado en torno al llamado calentamiento global, o dudas de que subvencionar al infecto cine español o a la SGAE sea algo determinante para la supervivencia de la cultura occidental, no te consideran una persona equivocada, sino un sujeto depravado sin posibilidad de redención. Ante esto hay quien prefiere acomodarse al pensamiento hegemónico y pasar por civilizado, pero en mi caso les aseguro que jamás pensé que me sentiría tan feliz siendo un "inmoral".

    http://findesemana.libertaddigital.c...276235108.html

  5. #5
    Fecha de Ingreso
    03 oct, 08
    Ubicación
    Uruguay
    Mensajes
    1,758

    Predeterminado

    Por ejemplo, si usted lee en un periódico un titular políticamente correctísimo que dice «Un subsahariano muere apuñalado en una pelea con magrebíes», se va al Diccionario y podrá traducirlo inmediatamente al castellano de siempre: «Unos moros matan a un negro».
    Me falta un carita aplaudiendo, porque aplaudo tu artículo. Excelente el nivel.

    No se a que le llamarán progres por allá, ni me interesa, pero si tu quieres seguir diciendo unos moros matan a un negro, y dejar en claro su xenofobia y tu racismo tienes todo tu derecho.

    Si progre es llamar a la gente por lo que es, pues me considero progre, porque para mi los magrebies son magrebies y los subsaharianos pues subsahauries. Ni moros ni negros, ni gallegos ni sudakas.

    Salams

  6. #6
    Fecha de Ingreso
    03 mar, 09
    Ubicación
    ceuta
    Mensajes
    1,090

    Predeterminado Articulo de libertad digital,

    Cita Iniciado por Juan Ver Mensaje
    Los progres y su nueva ideología
    Por Pablo Molina


    Supongo que estará usted de acuerdo conmigo en que la esencia del progresista contemporáneo es su falta de creencias. Los marxistas, hasta Gramsci, creyeron en la revolución violenta y la conquista del poder político; y en los años sesenta confiaron en que la destrucción de la cultura judeo-cristiana alumbraría el hombre nuevo anunciado por sus profetas.

    Hasta ese momento, muchos de ellos creían sinceramente que el socialismo era el paraíso, el modelo perfecto de ordenación social, y realmente envidiaban a los habitantes del este de Europa. Tras la caída del Muro de Berlín, los herederos de la tradición de izquierdas ya no creen en nada, salvo en la necesidad de vivir a costa ajena. Los progresistas ya no quieren el advenimiento del socialismo, ni mucho menos la revolución proletaria, sino simplemente preservar su nivel de vida a través de la depredación presupuestaria y la creación de un injustificado complejo de culpa en los demás.

    Ya ni siquiera la honestidad intelectual les sirve como atenuante en su labor destructora. Atacan todos los principios y valores que nos han hecho libres y prósperos, simplemente, porque es la actitud más rentable en términos de marketing. De hecho, los autodenominados progresistas saben perfectamente que si sus ideas se llevaran a la práctica, los primeros perjudicados serían ellos mismos, en tanto que forman parte de las clases más acomodadas, las primeras que sufren los efectos de las políticas que patrocinan; de ahí que lleven un cuidado exquisito en hacer en su vida privada exactamente lo contrario de lo que predican en público.

    El progresista finge un estado de encandilamiento cuando se refiere a las conquistas del régimen de Fidel Castro o cuando muestra su apoyo a los movimientos antiglobalización. Por supuesto, no soportaría vivir en Cuba ni prescindir de las ventajas que el fenómeno de la globalización ha convertido en cotidianas para la mayoría de los ciudadanos. Tampoco hay noticia hasta la fecha de que un líder de progreso lleve sus hijos a la escuela pública, o de que haya pisado alguna vez la puerta de urgencias del hospital de Leganés. Pero, eso sí, en los manifiestos en defensa de la educación pública y en las campañas estilo "Queremos que nos trate el doctor Montes", sus firmas son las primeras.

    La izquierda sabe que no es posible dar marcha atrás en la tarea destructiva llevada a cabo por sus intelectuales orgánicos a lo largo del siglo pasado. La gente ha interiorizado de tal forma sus consignas, que sólo cabe seguir huyendo hacia delante para mantenerse en el poder. Los medios de comunicación de masas, los centros de pensamiento y el sistema público de educación han logrado que los ciudadanos acepten como síntoma de modernidad cualquier postura irracional contra el orden establecido. El radicalismo, la subversión, el pensamiento inmaduro, los ataques a la Iglesia, la ausencia de una moral compartida, el hedonismo, el relativismo y la preferencia por lo colectivo frente a lo individual, todo ello es lo que la izquierda ha inculcado a las nuevas generaciones, hasta el punto de que estas lo han interiorizado como filosofía propia.

    Estamos, por tanto, en un punto de no retorno. Los líderes de izquierdas saben que la única forma de mantenerse en el poder es seguir alimentando a la población con dosis cada vez mayores de su estupefaciente radical. Si la izquierda se volviera súbitamente honesta y pusiera una nota de sensatez en su proyecto político, sus votantes elegirían otros partidos que les prometieran raciones más abundantes de progresismo: aborto no ya libre, sino obligatorio, eutanasia a discreción, expropiación de viviendas a sus legítimos propietarios, subvenciones cada vez más abundantes a las clases ociosas de progreso...

    Los herederos intelectuales de Marx, Gramsci y Marcuse ya no creen en la utopía. El progresismo contemporáneo no quiere saber nada de la vieja tradición socialista, que aún fingía defender principios como la solidaridad o la igualdad. Si le preguntamos a un progre qué valores defiende, nos abrumará con una verborrea basada en el sentimentalismo, la simplificación y la demagogia más grotescos. La izquierda ha pasado de Marx a Suso de Toro, del materialismo histórico de Bujarin al suplemento dominical del País, de Marcuse a Javier Sardá y de la lucha de clases a la educación para la ciudadanía y el puñetero cambio climático. Y lo peor de todo es que la mayoría de la población opina exactamente igual que ellos, aunque no vote a partidos de izquierda.

    Su actitud revolucionaria, su odio al capitalismo, su fascinación por los regímenes autoritarios de izquierdas (valga la redundancia) es simplemente la tramoya tras la que se desarrolla la verdadera función: la protagonizada por unos parásitos que necesitan explotar esa imagen y promocionar esos contravalores para seguir viviendo de quienes, ajenos a esta batalla, trabajan y pagan gustosamente sus impuestos, convencidos de que están contribuyendo al progreso de la humanidad.

    El progresismo, a causa de su evidente despolitización, es por tanto mucho más peligroso que el socialismo clásico, ya que ha dejado de ser una doctrina política para transformarse en una moral. Si discrepas sobre los datos seudocientíficos que sustentan el movimiento histérico formado en torno al llamado calentamiento global, o dudas de que subvencionar al infecto cine español o a la SGAE sea algo determinante para la supervivencia de la cultura occidental, no te consideran una persona equivocada, sino un sujeto depravado sin posibilidad de redención. Ante esto hay quien prefiere acomodarse al pensamiento hegemónico y pasar por civilizado, pero en mi caso les aseguro que jamás pensé que me sentiría tan feliz siendo un "inmoral".

    http://findesemana.libertaddigital.c...276235108.html
    esta cadena pertenece a la COPE, del famoso ultraderechista Jimenez Losantos, vaya articulo que nos pone el colega Juan, me parece respetable tu ideologia, si te gusta este tipo de medios, y los que participan en ellos,como Pablo Molina, super conservador y ultraderechista, o el director del canal Javier Rubio Navarro, otro derechista total, esta gente que unas veces critican a Rajoy,otras no saben si decirle blando o facista, estos son un grupo de energumenos, pero respeto que te guste verlos y escucharlos y tambien leerlos, se ve lo que le gusta a cada uno y por eso lo respeto, pero estoy totalmente en contra de estos medios facistas y que no toleran el islam y siempre estan difamando a todo lo que no sea occidental y conservador ultraderechista, a mi no me cuesta pegar en este mensaje un articulo sacado de cualquier pagina des PSOE, del grupo prisa por ejemplo, CNN,CUATRO, SER etc....

    pero hay que tener un poco de personalidad y pensar lo que uno es, y quiere ser, a mi no me come el coco un monton de ultradechistas atrasados que se han quedado en la dictadura atrapados y que ahora no encuentran su sitio, que pena,que personajes, en fin , viva el progresismo si es por estos tios, que se chinchen, pero ZP esta en el poder ellos a escribir tonterias que es lo saben hacer bien, y los pocos que les siguen pues hala a leer que haber si cae algo. que pena la verdad, viven sufriendo.
    ¨NUNCA TE DUERMAS SIN APRENDER ALGO NUEVO¨

  7. #7
    Fecha de Ingreso
    03 oct, 08
    Mensajes
    455

    Predeterminado

    Cita Iniciado por alamir Ver Mensaje
    yo no me considero progre vor votar al PSOE, y les voto con mucho gusto...
    Pues ya que, en la penumbra de nuestros teclados, nos estamos sincerando tanto, te voy a decir que hace como 12 años que no voto a nadie. Naturalmente, en los tiempos de Julio Anguita votaba al partido comunista (es decir, lamentablemente, tenía que votar a IU porque el PCE no se presentaba directamente a las elecciones). Pero en IU cada día había mas y mas 'progres' que pedían la cabeza del khalifa Rojo (Julio Anguita), hasta que ganaron ellos y él se marchó a su taifa cordobesa. Y por allí sigue militando (de maestro jubilado).


    Julio Anguita en Zaragoza
    3:51




    Última edición por Hassansegundo; 27/04/2009 a las 22:55

  8. #8
    Fecha de Ingreso
    03 oct, 08
    Mensajes
    455

    Predeterminado TIPOS DE PROGRES (estudio tipológico mas o menos serio)

    TIPOS DE PROGRES
    (un estudio tipológico mas o menos serio)



    TIPOS DE PROGRES (estudio tipológico mas o menos serio)

    Mester de progresía.

    Teoría y praxis del progre ibérico o como quedarse con el personal.


    Desde aqui no quiero pasar sin recomendar este mágnifico libro, El mester de Progresía, que gira en torno al 'homo progre', es decir, ese individuo con una autoridad moral superior sobre el resto de los individuos que critica a todos pero incapaz de recibir una critica ajena. Sin duda alguna un magnifico retrato del homo progre, tan abundante hoy en día, y ademas realizado con un sentido del humor y una elegancia exquisita.

    Imprescindible para poner cara a los distintos tipos de progres que se describen en el libro y para que algunos se vean reflejados.

    __________________________________________________ ________
    Es el nuevo libro de Francisco Robles, editado por Almuzara.

    "El homo progre dejó la quijada revolucionaria que esgrimía su inmediato antecesor, el Hombre de Neandergrado. El leninismo ya no servía, entre otras razones porque se estaba mucho mejor en el piso de papá que en un koljov. Lo del trabajo manual estaba muy bien para verlo en las películas o en la cartelería del realismo social, ese subgénero que pasaba el duro filtro del cineclub y que dejaba todo tan clarito, tan clarito que hasta eran capaces de entenderlo los progres que luego comentaban la película en el imprescindible cine fórum.

    - Yo creo que la película consigue transmitirnos la laxitud burguesa, la falta de voluntad para cambiar el mundo, la apatía de una sociedad dormida que pronto despertará, cuando el sistema caiga y el telón de acero se derrumbe estrepitosamente, entonces llegará el hombre libre desde el otro lado y nos redimirá del pecado capitalista, de nuestra entrega a los falsos placeres del hedonismo occidental, por eso sentimos ese tedio que llega a provocarnos un sopor intelectual que cualquier individuo no concienciado y no comprometido con fundiría con el aburrimiento...

    Eran los años 60. El capitalismo estaba, obviamente, periclitado y tardaría unos años en caer: el tiempo les ha dado la razón y a la vista está. Lo malo de todo aquello era que el capitalismo consistía en la explotación del hombre por el hombre, y el comunismo en todo lo contrario. O sea, en la explotación del primer hombre del enunciado por el segundo.

    ...

    El homo progre cumple su compromiso de utilizar el transporte público, el coche oficial no es privado, sino que se paga con el dinero de todos.

    ...

    La bicicleta [del homo progre] queda para los paseos por la urbanización donde tiene su chalet en la sierra. Allí se va para reconciliarse con la naturaleza y para montar en una bici que luego usará el Día Internacional de la Movilidad Solidaria: una foto y otra vez a sufrir los rigores del vehículo oficial.

    - Sin embargo no creas que esto no surte efecto, aunque parezca un comportamiento demagógico no lo es, porque el proceso ejemplificador que subyace en la actitud ecológica del gobernante crea unas sinergias positivas que se traducen en un uso masivo del medio ciclostático, lo cual deriva en un menor consumo de combustibles contaminantes y una mayor protección de la capa de ozono...

    De El Progre Logsiano:

    Inventor de mil y una fórmulas pedagógicas, su teoría se sustenta en la praxis científica del profesor Franz de Copenhague, autor de 'The inventions of the TBO', obra de gran envergadura intelectual traducida del danés por el Equipo de Orientación Curricular del IES Diego Armando Maradona. Inciso: los alumnos y alumnas del centro, a partir de la Reforma Gramatical de Género "el alumnado", así lo decidió cuando se convocó un referendum que cambió el nombre anterior por el de alguien que representara, como se decía en la convocatoria oficial, "los valores transversales de una educación igualitaria en calidad como reto con el que afrontar los espacios de interculturalidad y mestizaje hacia el que deriva el devenir irreversible de la cronología temporal". Un equipo de operarios retiró una vetusta placa que decía "Instituto de Enseñanzas Medias Miguel de Cervantes y Saavedra". No era plan de que un participante en la campaña belicista contra una religión que practica una de las minorías étnicas del centro escolar fuera investido con tal honor.

    ...

    se ha cambiado la pizarra, tan facha y añeja, por "el panel vertical de aprendizaje". A primera vista es lo mismo, pero no es lo mismo. (...) ¡Pues anda que no hay diferencia entre sacar a un alumno a la pizarra, como se decía antaño por el facherío magisterial, y ofrecerle al alumnado la posibilidad de intercambiar pareceres ecuacionales o logarítmicos en un panel vertical de aprendizaje! Y cuidadito con decirle al pupilo que se ha equivocado, porque en ese caso lo que se demuestra es que las estructuras matemáticas no han sido concebidas de forma correcta para la posterior asimilación por la mente humana. El alumno no sólo tiene razón, sino que jamás caerá en el error, ya que éste no es más que una fuente de conocimiento...

    ....

    El progre logsiano ha cambiado el recreo, concepto de claras connotaciones franquistas como es evidente, por el "segmento lúdico"...

    ...

    Así pues, nos encontramos con trajes de chaquetas fachas, con corbatas fachas, con un nudo de corbata facha, con coches que son fachas por su marca aunque sean más baratos que los cochazos que llevan determinados progres[...]Todo es facha. Menos el progre. Así se marca y remarca el terreno de juego y no hay dudas. O eres de los nuestros o estás contra mí, en cuyo caso eres un facha aunque no lo reconozcas. He aqui el primer mandamiento del progre. Los tibios no existen, porque en realidad son facha encubiertos y vergonzantes. España, que es el territorio natural del progre ibérico aunque reniegue de ella, se divide así en dos bandos. Fachas y progres. No hay espacio entre los unos y los otros. Y la culpa de esta división la tienen, cómo no, los fachas que se resisten a dejar de serlo. ¡Menos mal! Porque si todo el mundo fuera proge, el mester de progresía se hundiría en el desasosiego y en la melancolía, y no tendría razón de ser, pues como ya se dijo antes, el progre necesita al otro para definirse, para existir, para ser.


    Nota final: aunque pueda parecer mentira, todo esto del segmento lúdico, del panel vertical de aprendizaje o del error como fuente de conocimiento no se debe al magín del autor de este libro, sino a los textos logsianos que circulan, impunemente, por ahí. La ficción jamás será capaz de igualar, ni de lejos, a la realidad.

  9. #9
    Fecha de Ingreso
    03 mar, 09
    Ubicación
    ceuta
    Mensajes
    1,090

    Predeterminado

    me parece respetable que no votes, nadie te obliga y si tú ídolo politico era Anguita lo siento mucho, de toda formas no dejó la politica por lo que dices, la dejo por sus problemas de corazon, si es cierto que ahora IU es mas progre que nunca incluso mas que el PSOE en ocasiones.

    Espero que el decir que votar al PSOE no me halla convertido en superprogre, porque no es mi caso, por ejemplo, estoy en contra de la ley del aborto,la de que los homosexuales adopten niños, o que se casen, pero ojo no me acribilleis que estar en contra no quiere decir que no les respete, tambien estoy en contra de muchas otras cuestiones, pero yo voto al PSOE porque el PP no es de todos es de quien cree en que puede haber un mundo sin moros,ecuatorianos, etc....y solo buscan el lucro y el ansia de poder que les corroe y no pararan hasta tenerla, fijate en lo que ocurre ahora con el caso Gurtel, que se lo pregunten al presidente valenciano Camps
    ¨NUNCA TE DUERMAS SIN APRENDER ALGO NUEVO¨

  10. #10
    Fecha de Ingreso
    03 oct, 08
    Mensajes
    455

    Smile Huevos de corral

    Cita Iniciado por alamir Ver Mensaje
    Espero que el decir que votar al PSOE no me halla convertido en superprogre, porque no es mi caso, por ejemplo, estoy en contra de la ley del aborto,la de que los homosexuales adopten niños, o que se casen, pero ojo no me acribilleis que estar en contra no quiere decir que no les respete, tambien estoy en contra de muchas otras cuestiones, pero yo voto al PSOE porque el PP no es de todos es de quien cree en que puede haber un mundo sin moros,ecuatorianos, etc....
    Salam Alamir,
    es que ser 'progre' no consiste en votar al PSOE. El PP también está cada vez más lleno de ellos... Ser progre es un estilo de vida, que a veces se me antoja muy ligado al mundo de lo 'light'.

    Los HUEVOS DE CORRAL
    y el queso de cabra auténtico,
    jamás serán 'light'

    Javier Krahe, Huevos de corral

    3:27

Etiquetas para este Tema

Permisos de Publicación

  • No puedes crear nuevos temas
  • No puedes responder temas
  • No puedes subir archivos adjuntos
  • No puedes editar tus mensajes
  •