Un día el Profeta Muhammad (s.a.w.) vio a un creyente que presumía de sus obras y estas fueron sus palabras.

2104. Relatado por Abû Huraira (r.a.): ‘El Mensajero de Dios (s.a.w.) dijo:
«Vuestras obras no salvarán a ninguno de vosotros». Dijeron:
- ‘¿Ni a ti Mensajero de Dios?’ él dijo:
«Ni a mí, excepto que Dios me cubra con Su gracia. Así pues; haced las buenas obras sinceramente y moderadamente. Adorad a Dios por la mañana, por la tarde y en parte de la noche. ¡La moderación os llevará a vuestro objetivo (el Paraíso)!»’
(Sahih Bujari)