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Tema: obediencia casi ciega al marido

  1. #1
    Fecha de Ingreso
    02 ago, 09
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    Predeterminado obediencia casi ciega al marido

    que piensan de estos hadices? que deben hacer las musulmanas?

    "A ningún ser humano le está permitido prosternarse ante otro, pero si esto fuera permitido, yo hubiera ordenado a las esposas prosternarse ante sus esposos, debido a la magnitud de los derechos que ellos tienen sobre ellas".[3]
    Y:

    "Si pudiese ordenar a alguien prosternarse ante alguna otra persona, yo ordenaría a las mujeres a prosternarse ante sus maridos."[4]

    ‘Â'ishah preguntó al Mensajero de Allah: "¿Quién tiene los mayores derechos sobre una mujer?" Él dijo: "Su marido". Ella preguntó: “¿Y quién tiene los mayores derechos sobre un hombre?" Dijo él: "Su madre."[5]

    Una mujer fue a preguntarle al Profeta sobre un asunto. Y cuando él trató el mismo, le preguntó: "¿Tienes esposo?" Ella dijo: "Sí." Él le preguntó: "¿Cómo estás con él?" Ella contestó: "Nunca deje de cumplir con mis deberes, salvo aquello que está fuera de mi alcance." Él dijo: "Presta atención a cómo le tratas, pues él es tu Paraíso y tu Infierno."[6]

    ¿Cómo puede quejarse la musulmana de cuidar su casa y su marido después de escuchar estas palabras de guía profética? Ella debe cumplir sus deberes domésticos y cuidar de su marido con un espíritu alegre, ya que no está llevando una carga tediosa, ella está trabajando en su hogar, sabiendo que recibirá la recompensa de Allah .
    Los Sahâbah 35 y quienes los seguían comprendieron esta enseñanza islámica y la transmitieron del Profeta . Cuando una novia se preparaba para el matrimonio, se le decía que sirviera a su futuro marido y cuidara de sus derechos. De esta manera, la mujer musulmana sabía los deberes para con su marido, y con el correr del tiempo el cuidado de su esposo y ser una buena esposa fueron atributos establecidos como propios de la mujer. Un ejemplo de este hecho, es lo dicho por el faqîh al hanbali Ibn Al Yauzi en su libro Ahkâm An Nisâ' (p. 331): En el segundo siglo de la Hégira vivía un hombre recto llamado Shu‘aib Ibn Harb que acostumbraba ayunar y pasar sus noches en oración. Él quería casarse con una mujer, y un día le dijo humildemente: "Yo soy un hombre de mal temperamento". Ella le respondió con discreción e ingenio: "Quien te haya hecho perder el temperamento es peor que tú". Al decir eso, él se dio cuenta que estaba ante una mujer inteligente, prudente y madura. Inmediatamente le dijo: "Tú serás mi esposa".


    La musulmana no olvida que la obediencia a su marido es una de las cosas que pueden llevarla al Paraíso, como lo dijo el Profeta :

    "Si una mujer reza sus cinco oraciones diarias, ayuna el mes de Ramadân, obedece a su esposo y guarda su pureza, entonces le será dicho: 'Entra al Paraíso por la puerta que desees'".[7]

    Umm Salamah dijo:

    "El Mensajero de Allah dijo: 'Toda mujer que muera, y su marido haya estado complacido con ella, entrará al Paraíso'".[8]

    El Profeta trazó un lúcido y encantador cuadro de la esposa musulmana: de buen comportamiento, de buena disposición, cariñosa y justa, alguien que será feliz tanto en este mundo como en el próximo:

    "¿Queréis que os hablé sobre vuestras mujeres en el Paraíso?". Nosotros dijimos: "Por supuesto, Mensajero de Allah". Dijo él: "Serán fértiles y cariñosas. Si se enfurecen o son maltratadas, o su marido se pone furioso, ellas dirán: 'Mi mano está en tu mano; yo no dormiré hasta que no estés complacido conmigo'".[9]



    Al Bujâri y Muslim registraron de Abû Hurairah, que el Profeta dijo:

    "Si un hombre llama a su mujer a la cama y ella no viene, y por ello él se va a dormir enfadado con ella, los Ángeles la maldicen hasta la mañana".[10]

    Muslim relató de Abû Hurairah que el Profeta dijo:

    "Por Aquel en cuyas manos está mi alma, que no hay hombre que llame a su esposa a la cama y ella lo rechace. Pero si esto ocurriera, Quien está en los cielos se enojará con ella hasta que su marido esté complacido con ella de nuevo".[11]

    La maldición de los Ángeles caerá sobre toda mujer rebelde y desobediente; esto no excluye a aquellas que sean demasiado lentas y renuentes a corresponder a sus maridos:

    "Allah maldecirá a aquellas mujeres que cuando sus maridos las llaman a la cama, dicen: 'Ya voy, ya voy...' hasta que él se queda dormido".[12]



    "Si un hombre llama a su esposa a la cama, pues que responda aunque esté montando su camello."[13]
    Y:
    "Si un hombre llama a su esposa, pues que vaya aunque esté ocupada con el horno."[14]



    "Si alguno de vosotros se siente atraído por una mujer, que vaya hacia su esposa y que tenga relaciones con ella, por que eso le hará recobrar la calma".[15]


    "El Mensajero de Allah dijo: 'Existen tres personas cuyas oraciones no serán aceptadas, ni tampoco sus buenas acciones: un esclavo desobediente, hasta que no vuelva a su amo y coloque su mano en la de ellos; una mujer cuyo marido esté encolerizado con ella, hasta que no esté complacido con ella nuevamente; y el borracho, hasta que no esté sobrio."[16]


    "A una mujer que cree en Allah no le está permitido admitir la entrada en la casa de alguien que desagrade a su marido, o salir fuera cuando él no quiere que lo haga, u obedecer a alguien en contra de éste, o abandonar su lecho, o pegarle. Si él está mal, que ella vaya hacia él hasta que esté satisfecho con ella, y si él la acepta entonces todo está bien. Allah aceptará sus actos, la pondrá en una posición más fuerte y no tendrá pecado. Si él no la acepta, ella por lo menos habrá hecho lo mejor que pudo y estará disculpada ante Allah".[17]



    "No le está permitido a una mujer ayunar cuando su esposo esté presente, a menos que sea con su consentimiento; o permitir que alguien entre en su casa a menos que sea con su consentimiento; o gastar cualquiera de sus ganancias a menos que él le dijera de hacerlo. De otro modo, la mitad de la recompensa le será otorgada a él".[18]



    "El Profeta nos dijo: '¡Oh, mujeres! Dad en caridad aunque sea alguna de vuestras joyas'. Regresé a la casa de ‘Abdullah Ibn Mas‘ûd y le dije: 'Tú eres un hombre de poca riqueza, y el Profeta nos ordenó dar caridad, así que ve y pregúntale si es lícito para mí darte caridad. Si lo es, yo lo haré; si no es así, yo daré caridad a alguna otra persona'. ‘Abdullah dijo: 'No, ve tú y pregúntaselo'. De ese modo, fui y encontré a una mujer de los Ansâr en la puerta del Profeta, quien también tenía esta pregunta. Nos sentíamos muy temerosas de entrar, por respeto, entonces salió Bilâl y le pedimos lo siguiente: 'Ve y dile al Mensajero de Allah que hay dos mujeres en la puerta que desean saber si les está permitido dar sadaqah a sus maridos, y a los huérfanos bajo su cuidado. Pero no le digas quienes somos'. A continuación Bilâl entró a la casa y le comunicó este mensaje al Profeta , quien preguntó: '¿Quiénes son?' Bilâl le dijo: 'Una de las mujeres de los Ansâr y Zainab'. El Profeta preguntó: '¿Cuál de las Zainab es?'. Bilâl respondió: 'La esposa de ‘Abdullah.' El Profeta dijo: 'Ellas tendrán dos recompensas: la recompensa por mantener la relación familiar, y la recompensa por dar caridad".[31] De acuerdo con un relato brindado por Al Bujâri, él dijo: "Tu esposo y tu hijo son más merecedores de tu caridad".[32]


    Al Bujâri y Muslim narraron de Ibn ‘Abbâs que el Profeta dijo:

    "‘¡Oh, mujeres! Dad caridad, porque ciertamente he visto que vosotras formáis la mayoría de la población del Infierno’. Ellas le preguntaron: ‘¿A qué se debe esto, Mensajero de Allah?’. Él dijo: ‘Porque vosotras maldecís demasiado y sois ingratas del buen trato (por parte de vuestros esposos)’".[33]

    De acuerdo a otro relato recopilado por Al Bujâri, él dijo:

    "Porque ellas son desagradecidas. Aunque las trates bien durante toda una vida, cuando vean una falta en ti, dirán: ‘¡Nunca he visto nada bueno en ti!’".[34]

  2. #2
    Fecha de Ingreso
    04 oct, 08
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    6,055

    Predeterminado

    El honrado Alcorán es la palabra divina garantizada por Dios en el propio Honrado Alcorán. En el Dios no garantiza ninguna otra palabra y nos conmina a seguir sólo la suya y a pensar, reflexionar, y meditar en las cosas y a no dar cosas por hechas que no se puedan sustentar en una reflexión cabal.

    Los hadices, como la propia plaabra indica son dichos. Algunos pueden ser auténticas y muchos seguro que no lo son, sobre todo los que encierran enseñanzas contrarias al honrado Alcorán.

    El honrado Alcorán, en la azora 4, An-Nisaa, en la primera aleya, se manda a toda la humanidad honrar a Dios y honrar las matrices. Bonita manera de honrar las matrices, poner a la mujer de perrito obediente con el marido, cuando ni siquiera a las esposas del Profeta, Dios lo bendiga y salude, en todo el honrado Alcorán se les dice que obedezcan a su marido. Todos esos hadices que citas quebrantan el honrado Alcorán y desvían a lso varones de la recta conducta haciéndoles endiosarse y creerse que ellos están entre Dios y la mujer. cuando manifiestamente no hay nadie, NADIE, entre ningún ser humano y su creador y cuando en la aleya 4.34 se pone a los varones al servicio de las mujeres y no al contrario.

    Todas ls escrituras, todas las revelaciones divinas, han estado sujetas siempre a la corrupción humana. Dado que el honrado Alcorán Dios lo ha garantizado, no se ha corrompido su texto, pero en cambio si se ha velado y falseado sometiéndolo a dichos sin garantía ninguna, y haciendo interpretaciones absurdas del propio texto del honrado Alcorán y por supuesto traduciéndolo con arreglo a esas interpretaciones absurdas.

    No, las mujeres no deben obediencia a nadie más que a Dios y lo más importante para ellas no es el marido, si lo tienen. El varón se debe a la mujer y la mujer a los hijos, en la medida en que sólo ella puede tenerlos. Y fuera de eso ambos se deben a las virtudes universales de rectitud y ayuda a quienes lo necesiten.

    Mucho daño han hecho a los varones esas ideas ridículas de que llos tienen algún privilegio sobre la mujer. Ninguno. Al contrario, al recaer en la mujer toda la labor biológica de reproducción de la especie, es a ellas a quienes se deben ellos y a las qu deben cuidados y servicios abnegados. No están para estrujarlas a ellas, sino para sostenerlas. Eso es lo que significa el ser qawwamun, sostenerlas.

    Con esas ideas sobre sí mismos y lo que se les debe se hace un flaco favor a los varones. Ellos podrán abusar de su fuerza y de su falta de cargas biológicas y sentirse libres de usar y tirar a las mujeres, pero ante Dios responderán y Dios sabe perfectamente lo que ha dicho y lo que ha mandado.

    Como dice la 4.34, ls virtuosas guardán para lo oculto lo que Dios guardó, la misión de la mujer es directamente de Dios a ella y sólo a Dios debe rendir cuentas o explicaciones. No pongamos ningún monigote humano entre Dios y nosotras. Sería una mentira monumental y asociación. Es muy serio. No cambiemos al Más Piadoso y Compasivo por ningún fantoche humano pagado de sí mismo. Ningún varón cuerdo, ningún varón creyente pretendería semejante blasfemia y aberración. Huirían de ellos como de lo que es: falsedad manifiesta y el Shaytan, queriéndoles hacer adoradores de sí mismos y no del Únido a quien se debe toda adoración.

    Salaam
    Boicot a los ocupantes de Palestina
    http://foro.webislam.com/showthread.php?t=837

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    A las aladas almas de las rosas
    del almendro de nata te requiero,
    que tenemos que hablar de muchas cosas,
    compañero del alma, compañero.

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