No hacer el dinero el centro de tu vida

La avidez es parte de la naturaleza humana.

Si una persona tiene mil quiere dos mil, y si tiene un millón quiere dos millones.

Este deseo continuo por más dinero y más riqueza nunca acaba.

Pero la persona que hace el dinero el objetivo principal de la vida normalmente lleva una vida muy triste, ya que él o ella siempre vive en la ansiedad que su riqueza puede disminuir, y su principal preocupación es materialista, sin dejar espacio para el lado espiritual de la vida, donde es la verdadera felicidad.

Entonces, ¿cómo hace uno para salir de este círculo vicioso?

El primer paso es curar el corazón de la avidez y darse cuenta de que hay más en la vida que el dinero y la riqueza.

La riqueza que tienes no debe estar en el corazón, es decir, no debe hacer que sea el centro de su amor y preocupación.

Poner Dios al centro de su vida, y quedarse con el dinero que tiene donde pertenece: en su mano para pasar en el que debe ser gastado.

Si usted está realmente en busca de la paz, hacer de Dios el centro de su vida, y pedirle la paz interior y la serenidad.