Estructura bancaria mundial prescindible


Supongamos que la estructura bancaria vigente desaparece al fusionarse con las estructuras político-administrativas locales, transformándose así en asgerias.

Las oficinas a las que podría dirigirse el público para hacer realizar operaciones bancarias no serían más que oficinas descentralizadas de la asgeria correspondiente que harían las funciones que hoy en día hacen las oficinas bancarias.

Pero esto obviamente podría acarrear un problema de gestión, ya que las asgerias se limitarían a abrir un número mínimo indispensable de oficinas financieras, lo que podría ocasionar aglomeraciones de usuarios que colapsarían el trabajo de estas.

Para prevenir este colapso, se podría articular un sistema en asgerias a partir de un cierto número de habitantes que consistiría en privatizar la gestión administrativa de ciertas operaciones financieras.

Las cuentas bancarias siempre estarían bajo el control de la asgeria, no de la empresa que realiza la gestión administrativa.

Por ejemplo hay entidades bancarias o cajas que subcontratan diversos servicios bancarios a empresas que no tienen nada que ver con el banco. En una oficina de gestión de Caja X se pueden pagar tributos municipales, empresariales, o tasas. La empresa que se encarga de esta labor es Empresa A, no es directamente Caja X la que lo hace.

Digamos entonces que Asgeria Uno subcontrata a Empresa A para que en el territorio de su jurisdicción abra un determinado número de oficinas financieras con el fin de que se encargue de las gestiones relativas al pago de impuestos y de tasas (oficinas financieras Tipo A), otras oficinas financieras que se encarguen de gestiones de ingresos y reintegros (oficinas financieras Tipo B), y un tercer tipo que se encargue de préstamos y gestiones comerciales diversas (oficinas financieras Tipo C).

Tipo A y B con gestión administrativa llevada a cabo con personal de subcontratas privadas o con personal directo de la asgeria. Tipo C gestionadas directamente por personal de la asgeria.

A pesar que se de por hecho que es imprescindibles para hacer funcionar una sociedad modernamente organizada, la estructura bancaria mundial no solo es perfectamente prescindible, sino que es una terrible losa que aplasta el bienestar humano.