En una sociedad imaginaria..

Hay un salario mínimo y un máximo que equivale a x veces este salario mínimo.

Todo asalariado paga en total un 50% de su sueldo en concepto de impuestos, que tiene el siguiente desglose:

Un 25% destinado a un fondo de vivienda
Un 10% destinado a gastos de sanidad
Un 5% destinado a gastos de educación
Un 10% destinado a impuestos varios

1º. La universalidad y gratuidad de la asistencia sanitaria y de la enseñanza hasta el final de la universitaria o de formación profesional queda garantizada por el pago de esta en la imposición fiscal

2º. La universalidad y gratuidad del acceso a una vivienda social queda garantizada por la imposición fiscal del 25% sobre los ingresos, obligatorio para todo el mundo, y que en el caso de personas que así lo necesiten puede servir para pagar la renta mensual de la primera vivienda a la que tendría derecho a acceder como bien social garantizado.

2º a. Las personas que lo deseen pueden usar ese 25% para la comprar de la primera vivienda que quieran, y en ese caso no tendrán que aportarlo en calidad de impuesto.

2º b. Si se usa menos de ese 25% para comprar la vivienda, el resto hasta completar el 25% (al que llamaremos “resto social”), se pagará en concepto de impuesto destinado al fondo de vivienda social comunitario.

2º c. El pagador del “resto social” a la Hacienda comunitaria tiene la facultad de obligar a esta a que en el futuro la cantidad por ese concepto aportada pueda ser destinada al pago de primera vivienda por parte de alguno de sus hijos, o ser repartido entre dos o más de estos para fines de pago de primera vivienda. De igual manera podrá también pedir que este “resto social” se destine a sus ascendientes para pago de primera vivienda. En caso de separación legal, el “resto social” se puede destinar al ex cónyuge que lo precise para pago de primera vivienda, ya sea por voluntad del ex cónyuge pagador del “resto social” o por decisión judicial.

2º d. La persona que no necesite pagar cuota alguna por su primera vivienda puede optar por destinar el completo 25% a los supuestos recogidos en el apartado 2º c.

Se considera el otorgar ayuda por hijo en concepto de reducción de impuestos. Se utiliza para ello la cuota del 10% destinado a impuestos varios, de tal modo que por el primer hijo se pague un 5% menos de impuestos, y por segundo otro 5% menos, de tal modo que a partir de dos hijos se pagaría un 10% menos de impuestos. A partir del tercer hijo se canalizaría una ayuda a la unidad familiar si esta dispone de ingresos por debajo de una determinada cuantía.