Igual que los aficionados del*Real Madrid se han mostrado muy preocupados con su equipo estos años, ahora, después de ver al*Barcelona en la Copa y en el Bernabéu, deberían los culés inquietarse con el camiseta fútbol baratas juego y los resultados de su equipo.La estadística está ahí para lo bueno y para lo malo. Si antes de esta bajón hemos alabado lo que hacía el Barcelona, ahora hay que recordarles que llevan 13 partidos encajando goles, sufriendo físicamente y, pese a la posesión constante del balón, no arrasan como antes.Ahora, después de perder en Milán, caer eliminados en semifinales de Copa a manos de tu máximo rival es preocupante, y mucho más de la manera que fue. Lo que de verdad debe poner en alerta al equipo de Vilanova es esta nueva derrota frente al Real Madrid. La luz de la reserva está encendida en Can Barça, porque el equipo no gana y tampoco convence. La defensa tiene demasiados errores; el centro del campo no es el dominador que era y los atacantes no están, al menos en los grandes partidos. Ante el Milan y en la vuelta de Copa han fallado y eso moralmente mina la propia credibilidad.Ahora, con 36 puntos aún en juego, hasta la Liga puede peligrar si no se recuperan las sensaciones y el juego del pasado. Si el*Atlético gana en*Málaga la diferencia se reducirá a nueve puntos y camisetas de inter de milán el Real Madrid ’sólo’ estará a 13. Es verdad que es mucha la distancia, pero los rivales se crecen después de verse tan alejados primero tan ‘cerca’ después, sobre todo porque el juego ya sí que no es el que era y por lo tanto ya no es inalcanzable.Otros gestos al final del partido*denotan que el Barcelona no está: el encadenado de Piqué con los brazos en alto delante del señor Pérez Lasa, los gritos e insultos de Valdés… Es cierto que para mí fue penalti, pero cuando el Barça ganaba no reclamaba de esa manera. Al igual que el Real Madrid hablaba del árbitro cuando perdía y ahora Mourinho no dice nada en contra. Por desgracia el fútbol es así y no conseguiremos cambiarlo nunca.Y para aquellos que habían catalogado este Clásico como “descafeinado”, al final el partido ha tenido lo que siempre se ve en un encuentro entre estos dos grandes del fútbol mundial: goles, gestos, penaltis, expulsión, tensión y siempre el honor y el prestigio en juego. Un reconocimiento que ahora es más blanco camisetas de fútbol aunque aún falte mucha Liga, una final de Copa y mucha tela que cortar en Champions hasta llegar al último partido en Wembley.