LA RECOPILACIÓN

Dios -al revelar el Corán- decretó las providencias para la preservación del mensaje -de cualquier tergiversación- para su perennidad.

A medida que versículos y suras eran revelados al Profeta, eran escritos por los amanuenses en hojas de palmeras datileras, cortezas de árboles, huesos, etc., preciosamente guardados. Además, innumerables adeptos copiaban esos textos textualmente para su devoción y muchos creyentes los aprendían de memoria para recitarlos en sus oraciones. Si bien es cierto que muchos compañeros del Profeta sabían de memoria el Corán, su recopilación fue llevada a cabo después de la muerte del Profeta. En enfrentamientos armados que se produjeron como consecuencia de una furiosa ola de apostasías, muchos de los compañeros del Profeta, que habían memorizado el Corán, cayeron. Fue así como Omar-sucesor del Profeta-consideró que era indispensable para preservar el Corán, consignarlo por escrito en forma de libro para preservarlo intacto.

A tal fin, comunicó su opinión a Abou Baker, quien a su vez, convino en la necesidad de hacerlo. A tal fin fue Zaid Ibrn Zabit incumbido de la trascendental tarea de copiar la Revelación contenida en el Corán. Su idoneidad y competencia ya habían sido consagradas por el Profeta ya que frecuentemente actuó como amanuense del Profeta, y esa uno de los compañeros del profeta que sabían el Corán de memoria, y había presenciado la recitación del Corán por Muhammad ante el Ángel Gabriel (la paz y las bendiciones de Dios sean con él).

La recopilación del texto del Sagrado Corán se realizó con la cooperación de los compañeros que habían memorizado el Corán entero o fragmentariamente. Esta histórica y Sagrada tarea fue celosamente realizada tomando todas las medidas apropiadas para no tergiversar la Revelación: -comprobando todas sus partes, palabra por palabra, comparándolas y verificando todo el texto para certificarse de su autenticidad, ya que toda la Revelación ya había sido escrita bajo el dictado del Profeta y su control, por escribientes musulmanes.

El texto del Sagrado Corán compilado en su totalidad fue guardado en la casa de Hafsah, la hija de Omar y una de las esposas del Profeta, y se proclamó que todo musulmán podía obtener copia fidedigna del Corán o compararlo si el interesado tuviese ya una copia manuscrita del texto de su propiedad. En la compilación del Corán se siguió el mismo orden que el Profeta había establecido. El orden de los capítulos (Suras) es tan fidedigno como el texto que Zaid escribió. No tiene fundamento suponer que el orden actual de las Suras es posterior a la muerte del Profeta, y no conforme al seguido por Muhammad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él). Ya nos referimos al hecho de que el Profeta recitaba el Corán completo todos los meses de Ramadán ante el Ángel Gabriel; mas, durante el último Ramadán de su vida, el Profeta lo recito dos veces íntegramente ante el Ángel Gabriel y Zaid asistió a la segunda lectura. Por ello, es evidente que Zaid siguió ese orden del Profeta.

El Imam Malek dice al respecto: "El Corán fue recopilado conforme al orden en que los compañeros del Profeta lo oían recitarlo". Por otra parte, en distintos párrafos, el Corán es calificado de libro en la Revelación. Ejemplo de ello es la Sura "Muzzamil" (una de las primeras revelaciones de la Meca), en donde Dios ordena al Profeta: "Recita el Corán el Orden" (73-4). esto evidencia que desde el comienzo de la revelación, Dios había establecido que estaba destinado a ser un libro con un orden preestablecido por el Creador del Universo.

LA LENGUA DEL CORÁN

El árabe era la lengua común a toda la península Arábiga. Y, como es obvio en las diferentes regiones y tribus, se configuraban dialectos.

El Profeta Muhammad, por lo tanto, recibió la revelación en la lengua árabe que hablaban los Bani Quraish de la Meca. Los neófitos, al principio, para facilitar la comprensión y propagación de la Fe Islámica recitaban el Corán con sus dialectos respectivos. Pero, con la propagación del Islam, más allá de las regiones de lengua árabe, la lengua árabe fue ganando terreno, y para evitar equívocos y tergiversaciones, el Califa Ozmán, en previa consulta con los compañeros del Profeta, decidió que las copias auténticas del Corán recopiladas por Abou Baker deberían ser las únicas válidas -por ser el texto fiel de la revelación- en la totalidad del Mundo Musulmán.

Las diferentes maneras de recitar el Corán:

Consideramos, a continuación las diferentes maneras de recitar el Corán.

1) La escritura árabe utilizada por los amanuenses del Profeta no tenía ni puntos ni vocales. El mismo tipo de escritura fue empleado en la compilación escrita por Zaid, bajo el califato de Abou Baker y en los ejemplares distribuidos por el Califa Ozmán.

2) Aunque el Corán fidedignamente recopilada, copiado y salvaguardado, debido al analfabetismo reinante -en los inicios de la predica- su propagación se realizaba por vía oral. Los árabes cultos no tenían dificultades para leerlo. Pero había miles de creyentes que habían aprendido el Corán de memoria oyendo al Profeta y a sus compañeros recitarlos. Y así siguieron recitándolo y así lo transmitían a otros musulmanes.

3) Ozmán, no sólo envió un ejemplar del Corán auténtico a cada región del Mundo Islámico; sino que, para preservar su lectura correcta, envió un lector "Qari" (4) a cada región, para difundir la correcta recitación enseñada por el Profeta mismo.

4) Con el tiempo se consiguió la necesidad del uso de vocales y una puntuación pertinente para la preservación de una correcta lectura del Corán.

Así pues, fue a instancia de Zaid (45 a 53 D. Hj.) que se Fijaron los vocales y la puntuación. Después, durante el califato de Abdel Malek (65 a 85 D. Hj.), Hadjadj-BinYusuf, algunos fueron encargados de asignar nuevos signos para la puntuación. Y vocales para una absoluta claridad que preservaría y facilitaría su lectura.

Consiguientemente, después de lo antedicho, es evidente que la recitación del Corán (con las pocas variantes sin importancia) es la misma que realizaba y enseñaban al Profeta. Ello es afirmado unánimemente por todos los eruditos y recitadores (5) del Corán que consideran que sólo esta recitación del texto del Corán es la auténtica.

a) Coincide con el texto de las copias distribuidas por el Califa Ozmán.

b) Se ajusta al léxico árabe, a sus usos9 su idioma y gramática.

c) Es absolutamente fiel a la Revelación como ya lo probamos. Por ello es que hay tan sólo unas pocas variantes en su interpretación y estas no se contradicen en sus significados, sino que los hacen más vastos y más amplios. No cabe, pues, ninguna duda en lo referente a la recitación del Corán. No hay duda de que el Profeta practicaba estos distintos modos de recitación en las pocas variantes que hoy existen, y que éstas también hacen los significados más amplios.

Como ejemplos consideraremos las dos auténticas interpretaciones de

a) el versículo 3 de la Sura "Al Fatiha" (apertura)

b) el versículo 6 de la Sura "Al Maida- (La Mesa Servida).

Una lectura de "Al Fatiha" (apertura), ósea, la Sura 1, versículo 3 es:

Que significa---El Señor del Día del Juicio" y la otra es:

Esta interpretación significa: "El Soberano del Día del Juicio".

Obviamente ambas interpretaciones hacen el significado del versículo entero más claro.

Una interpretación de la Sura 5 versículo 6 es:

Significa -"Lavad vuestros rostros..., y (lavad) vuestros pies" como se hace en el momento de realizar las abluciones con los pies descalzos.

La segunda interpretación es:

Significa -" Lavad vuestros rostros y enjuagad vuestras cabezas y (enjuagad) vuestros pies---, con las manos mojadas. La segunda interpretación hace referencia a la ablución de los pies, conservando los calcetines siempre que haya una ablución completa previa.

Esta concesión es válida durante 24 horas en casa y durante setenta y dos horas estando de viaje. Es obvio que en las diferentes interpretaciones de estos dos ejemplos, no hay contradicción de esencia en absoluto. Por otra parte, estos hacen el significado total más amplio. Y lo mismo sucede con todas las demás variantes de interpretación.