LAS SURAS MECANAS

Cuando el Profeta recibió la orden del Altísimo para comenzar su sagrada misión fue aleccionado por la Divina Providencia para su trascendental tarea en las primeras suras, la Revelación impartía el básico conocimiento de la realidad, daba respuestas a los malentendidos que conducen al hombre por el camino del error, y le instaba a aceptar las normas de la Moral Islámica, que son garantía de felicidad en esta vida y en la Eternidad.

En un estilo conmovedor fueron revelados los primeros mensajes en forma de concisas sentencias para adecuarse a la mentalidad de la gente que inicialmente recibieron el mensaje de la Revelación. El lenguaje fluido y efectivo, hechizaba al oyente con su belleza excelsa e inigualable hasta tal punto que repetían los versículos por su belleza y elegancia.

Las verdades universales eran enunciadas con un tinte local y eran explícitamente (*) los capítulos que fueron revelados al Profeta Muhammad en la Meca, da con argumentos, ejemplos e ilustraciones que se relacionaban con el entorno de los primeros receptores del mensaje de Dios. A fin de impresionar efectivamente a los destinatarios, estos primeros mensajes se restringían a las creencias, moralidad y a sus errores.

Durante aproximadamente cuatro años, el mensaje fue cautivadhondo las almas de los primeros conversos. Ellos se transformaron, interiormente, a su influjo y luego se organizaron en un núcleo que constituyó la futura comunidad Musulmana. No obstante, una fuerte corriente de oposición fue creciendo entre los miembros de los BaniQuraich (Coraichitas) que temían por sus egoístas intereses y a sus viejas tradiciones; el Corán siguió ganando adeptos fuera de los límites de Meca y entre miembros de otras tribus.

Se vieron obligados a emigrar a Medina. Y ahora, en vez de persecución y obstáculos, la comunidad de fieles experimentó una creciente expansión. Raras eran las familias y tribus que no contaban con algún miembro converso al Islam. Esto exacerbaba el encono de los enemigos del Islam. Esto los llevó a perseguir a los musulmanes y la lucha volvió encarnizada cuando se sintieron incapaces de contener la expansión de la Fe que ya había ganado los corazones de sus propios hijos, hermanos y sobrinos... Sobre todo que, al convertirse, se transformaron en los auxiliares más fueres y leales dispuestos a defender la comunidad de fieles y a dar la vida por la Fe Islámica.

Paulatinamente, los miembros más notables de las grandes familias fueron convirtiéndose. Al engrosar las filas del Islam se transformaron en seres dotados de las más elevadas virtudes: -Y esta superioridad moral de los musulmanes enfurecía más a los adversarios del Islam.

Fue en el curso de su larga lucha para salvaguardar la comunidad musulmana naciente que el Profeta siguió recibiendo los mensajes de Dios, según las vicisitudes y necesidades de la ocasión, mensajes que influenciaban, inspiraban y transformaban a los creyentes, instruyéndolos acerca de sus derechos y deberes esenciales.

El contenido de la Revelación infundía en sus almas piedad, devoción, lealtad. E indicaba les el camino de la perfección, elevada Moral y pureza de carácter, preparándolos para ser verdaderos prosélitos del Islam.

Por otra parte, estos mensajes consolaban, confortaban y animaban a los musulmanes con la promesa de éxito y la bendición eterna en el otro Mundo. El espíritu de sacrificio por esta noble causa amargaba sus almas, lo que los fortalecía para soportar las aflicciones, luchas y sacrificios inherentes a las defensas de la naciente comunidad, y los ataques, encarnizadas persecuciones con que sus enemigos los hostigaban.

La Revelación advertía a los musulmanes y a los idólatras que los combatían, citando el ejemplo de la historia de otras comunidades vecinas, las ruinas de las moradas de os que fueron poderosos pero inocuos -que estaban diseminadas a lo largo de las rutas de las caravanas. también- los fenómenos de la naturaleza eran citados para instarlos a meditar en la Unicidad de Dios y en la Obra del Creador.

Los idólatras e incrédulos eran estigmatizados por sus herejías, blasfemias, tradiciones y creencias erradas. Los argumentos eran tan evidentes que toda duda u objeciones eran disipadas de manera incontestable.

Los mensajes de la Revelación fueron evidentes y concluyentes al estigmatizar el error y el pecado de los incrédulos, que con pertinacia se complacían en el extravío y la barbarie que los creyentes execraban. Las primeras revelaciones contenidas en los mensajes de Meca configuraron los fundamentos de la cultura y moralidad que son el cimiento de la comunidad: cultura de una civilización que nació, se expandió y floreció a su influjo.

Los enemigos de la fe Islámica naciente, pertinaces, no cejaban en su combate. Mas, la Revelación, ganaba día a día adeptos y los versículos comenzaron a contemplar otros problemas; lo que explica la diferencia del estilo con respecto a los primeros. Es pues, en ese contexto que las suras fueron reveladas al Profeta (la paz y la bendición de Dios sean con él) durante los trece años de su prédica en La Meca.