El tema, meta y objetivo del Corán es la Revelación Divina para permitir la perfección del ser humano, su salvación y su bienaventuranza eterna en la otra vida (después de su muerte y resurrección).

El Tema Central es la exhortación al camino Recto. Reitera que su mensaje y Guía es similar al que Dios acordó al hombre desde Adán y a sus sucesivos enviados. Delimita de manera indudable el camino del Bien y el sendero del Mal. y ejemplariza amonestando al hombre para su felicidad y salvación.

Reiteramos que para el estudioso advertido, la meta y objetivo del Corán, es sin duda alguna la salvación del ser humano. Inspirada por Dios, así se manifiesta la trabazón entre sus diversos asuntos y materias, así como su estilo y el desarrollo del tema central y su meta.

El Corán es Guía para la humanidad. Expone la realidad para que el hombre se perfeccione y se salve, eliminando los malentendidos y las concepciones erradas. Por ello, al considerar la Creación de la tierra, de los cielos, o del hombre, o al mencionar un hecho histórico; al criticar credos, reglas morales, acciones y comunidades, lo hace teniendo presente el punto que es valioso para alcanzar su Meta y objetivo, dejando de lado los detalles irrevelantes o innecesarios.

El Corán contemplado a la luz de tales consideraciones aparece con claridad meridiana como un texto que en su totalidad es un argumento rigurosamente razonado cuya continuidad, en su contenido, es manifiesta a lo largo de todos sus capítulos y versículos.

LOS ANTECEDENTES DE LA REVELACIÓN

Es preciso para comprender plenamente muchos de los asuntos contemplados en el Corán, tener presente el contexto en que fueron revelados: -los acontecimientos, situación social, histórica etc. Pues el Corán no es una obra literaria que se desarrolla conforme a la "lógica", de los humanos. Tampoco, fue revelado íntegramente de una vez para que, como código de vida, le fuese entregado, al Profeta al comienzo de su misión.

La sabiduría Divina reveló el Corán paulatinamente según su infinita previsión y sabiduría -en diferentes estadios y circunstancias- a lo largo de 23 años.