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Tema: El Mesías Prometido

  1. #11
    ethniko Guest

    Predeterminado

    CRONOLOGÍA COMPARATIVA

    Para ver la tabla de la cronologia comparativa entre Jesus y Ahmad, pulsar el siguiente enlace:

    http://www.islamahmadiyya.es/ahmadia...tml#cronologia

    El Pacto de Iniciación (condiciones del Bait)

    La persona que se afilia al Movimiento Ahmadía, debe decidir, de manera firme, cumplir las siguientes condiciones:

    1. El iniciado prometerá solemnemente abstenerse del SHIRK (atribuir copartícipes a Dios) hasta el día de su muerte.

    2. Se apartará de la falsedad, fornicación, adulterio, miradas licenciosas; de la inmoralidad y libertinaje; crueldad; deshonestidad; rebelión; y de toda clase de mal. No se dejará arrastrar por sus pasiones, por fuertes que sean.

    3. Ofrecerá con regularidad las cinco oraciones diarias de acuerdo con los preceptos de Dios y del Santo Profeta. Hará lo posible por rezar el "Tahayud" (oración voluntaria de antes del alba), e invocará el '"Darud"" (bendiciones) sobre el Santo Profeta. Será constante en implorar el perdón de sus pecados y en recordar las Mercedes de Dios, alabándole y glorificándole.

    4. No dañará, llevado por sus pasiones, a las criaturas de Dios en general, y a los musulmanes en particular, con sus manos, su lengua o de otra forma.

    5. Permanecerá fiel a Dios en todas las circunstancias; en la dicha y en la tristeza, en la adversidad y en la prosperidad; en la alegría o la desdicha; y se someterá en todo momento al decreto de Dios, estando dispuesto a padecer toda clase de injurias y sufrimientos en Su camino. Nunca se apartará de El en época de desgracia, sino que se Le aproximará aún más.

    6. Se abstendrá de seguir costumbres no islámicas y malas inclinaciones; y se someterá completamente a la autoridad del Santo Corán, haciendo de la palabra de Dios y de las palabras del Santo Profeta, la regla principal de su vida.

    7. Renunciará totalmente al orgullo y la vanidad, y adoptará una vida de humildad y modestia; de cordialidad, de indulgencia y man*sedumbre.

    8. Amará a la religión, la dignidad de la religión y a la causa del Islam más que a su propia vida, riquezas, dignidad, hijos y demás seres queridos.

    9. Se consagrará al servicio de las criaturas de Dios sólo por Su amor y procurará beneficiar en lo posible a la humanidad con las facultades y capacidades que Dios le haya otorgado.

    10. Establecerá un vínculo de hermandad con este humilde siervo de Dios, prometiéndome obediencia por amor a Al-lah en todo lo bueno; y lo mantendrá hasta el día de su muerte. Que sea tal esta afinidad que no se encuentre otra semejante en otro tipo de relación o parentesco que requiera obediencia.

    Formulario de Iniciación

    Hazrat Amirul Momenin

    Mirza Masrur Ahmad Khalifatul Masih V

    (Que Dios siempre le ayude)

    Assalamu Aleikum wa Rahmatul-lahe wa Barakatohu

    He estudiado las "Condiciones de Bait (Iniciación)" y las he aceptado de todo corazón. Cumplimentando debidamente el siguiente formulario, lo someto a Hazur, rogando se digne admitir mi petición de iniciación.

    Atestiguo que nadie es digno de adorar sino Al-lah, que es único y no tiene copartícipe, y atestiguo que Mohammad es el Siervo y Mensa*jero de Al-lah.

    Atestiguo que nadie es digno de adorar sino Al-lah, que es único y no tiene copartícipe, y atestiguo que Mohammad es el Siervo y Mensa*jero de Al-lah.

    De esta forma ingreso en el Movimiento Ahmadía por la potestad de Hazrat Mirza Masrur Ahmad. Pido perdón a Al-lah de todos mis pecados anteriores y en el futuro trataré de hacer lo posible para preservarme de toda clase de pecados. Nunca asociaré a Dios a nadie; no concebiré malos pensamientos, ni me entregaré a la calumnia, ni causaré sufrimiento a nadie.

    Daré preferencia a mi religión ante las consideraciones mundanas. Intentaré cumplir en lo posible los mandamientos del Islam y procuraré siempre leer, escuchar, recitar y divulgar el Sagrado Corán, las tradi*ciones del Santo Profeta (la paz y bendiciones de Dios sean con él) y los libros del Mesías Prometido (la paz sea con él).

    Le obedeceré en todo lo bueno que me ordene. Creeré firmemente que el Santo Profeta Mohammad (la paz y bendiciones de Dios sean con él) es "Jataman Nabiyyin" -sello de los profetas- y creeré en todos los alegatos del Mesías Prometido (la paz sea con él).

    Pido perdón a Al-lah, mi Señor, de todos mis pecados y me vuelvo hacia El.

    Pido perdón a Al-lah, mi Señor, de todos mis pecados y me vuelvo hacia El.

    Pido perdón a Al-lah, mi Señor, de todos mis pecados y me vuelvo hacia El.

    ¡Oh Dios, mi Señor! Se extravió mi alma y confieso todos mis pecados. Te suplico perdones mis pecados, pues nadie sino Tú puede perdonar. Amin.

  2. #12
    ethniko Guest

    Predeterminado

    Efecto de sus Enseñanzas sobre sus Seguidores

    Voy a tratar de describir, brevemente, a continuación, el efecto que las enseñanzas del Mesías Prometido (la paz y bendiciones de Dios sean con él) produjeron sobre sus seguidores. Debe recordarse que el advenimiento del Mesías Prometido no reflejó el resurgir de modernas corrientes de pensamiento, ni su persona encarnó las tendencias de las denominadas nuevas ideas de la actualidad. De hecho, las enseñanzas del Mesías Prometido (la paz y bendiciones de Dios sean con él) eran diametralmente opuestas a las corrientes del pensamiento moderno. Si estudiamos tales corrientes con detenimiento, observamos que muestran dos tendencias: la primera dice que carece de sentido que el hombre trate de conseguir una relación profunda con la divinidad; que el hombre debe ser absolutamente independiente. En consecuencia, observamos que todas las religiones, nuevas o antiguas, hacen esfuerzos por adaptarse a esta tendencia. Tratan incluso de cambiar las formas y el significado de los actos de adoración; adaptándolos y reduciéndolos, de manera que consigan volver a interesar y recaptar el interés de las gentes por los mismos. La segunda tendencia piensa que los modos y actitudes establecidos por la sociedad no han de cambiarse; no por ser beneficiosos, sino porque al acostumbrarse las gentes a los mismos no les es fácil abandonar tales costumbres. También las religiones nuevas y las tradicionales se esfuerzan en adaptarse en sus enseñanzas a esta tendencia, pues son conscientes de que les es imposible resistir a la misma. Consecuentemente, vemos a los seguidores de tales religiones tratando de hacer concordar su condición personal con respecto a asuntos tales como el interés comercial, la separación social de los sexos, la poligamia, etc. Se encuentran revisando los mandamientos de sus religiones respectivas; a fin de conformarlas con las costumbres sociales establecidas de su tiempo. Contrariamente a todos ellos, el Mesías Prometido (la paz y bendiciones de Dios sean con él), basó sus enseñanzas pura y únicamente en las fuentes religiosas y no en alguna corriente moderna de pensamiento. Tal distinción le señala como el verdadero reformador de la época presente, pues no actuó como la corneta del tiempo que suena según las notas que su autor introduce. Se opuso a ambas tendencias de los tiempos actuales, es decir, 1) libertad de los vínculos religiosos, y 2) esclavitud social. Ni abolió la adoración ni la redujo. Por otro lado, reveló al mundo el espíritu y la realidad que existen en la oración y, creando en la mente de la gente un sincero fervor por la oración, reforzó la relación existente entre el hombre y su Creador. No sólo llamó la atención sobre la necesidad de las oraciones obligatorias, sino que exhortó a cultivar el hábito de realizar las que son optativas. Expuso que la oración no es un castigo impuesto al hombre sino un medio cierto de progreso espiritual. Del ayuno, que no sólo había sido abandonado por los seguidores de las demás religiones sino también por los musulmanes cultos de estos tiempos, explicó su filosofía y probó que era indispensable para el avance espiritual. De manera similar, descubrió al mundo el espíritu contenido en los mandamientos divinos respecto a la Peregrinación y el sacrificio, exhortando a la gente a actuar fielmente a tales mandamientos de Dios.

    Liberó a la gente de las cadenas de la esclavitud social y expuso el error de seguir ciegamente las presentes leyes de la sociedad. Demostró la excelencia de las enseñanzas sociales del Islam con razones convincentes. Expuso los males que radican en la entrega y recibo del interés; mostró el beneficio de las ordenanzas islámicas relativas al Pardah o Hiyab, mostró la necesidad de la poligamia en casos determinados y explicó la importancia de la institución del divorcio. En resumen, de manera abierta y vigorosa, defendió las enseñanzas islámicas, respecto a las cuales, los musulmanes se encontraban temerosos de alzar su voz por miedo a oponerse a las ideas prevalecientes actuales respecto a tales asuntos.

    No me voy a referir a las dudas y supersticiones prevalecientes entre la gente inculta que el Mesías Prometido se esforzó en erradicar, porque puede pensarse que el tiempo mismo les iría reformando. Las enseñanzas del Mesías Prometido (la paz y bendiciones de Dios sean con él) expuestas en oposición a las ideas generalmente aceptadas en su tiempo, produjeron, sin embargo, el efecto saludable, de que miles de personas que se sentían en contra de las ideologías prevalecientes ganaran fuerza para pensar y reflexionar, llegando a la conclusión, a resultas de esta meditación imparcial, que las enseñanzas del Islam eran adecuadas en cada aspecto, así como el código islámico era perfecto en todas las materias. Aquéllos que se sentían presa de miles de dudas y malas interpretaciones respecto a la existencia de Dios e incluso quienes se sentían ateos declarados y se habían precipitado al materialismo, obtuvieron una vida nueva a través de él, convirtiéndose en creyentes de Dios Poderoso y Vivo, y sintiendo alegría y felicidad auténticas en su adoración y recuerdo. Hoy presentan este espectáculo a un mundo estupefacto. Sus mentes están iluminadas con los nuevos conocimientos de Occidente, y se encuentran imbuidas de cuanto es beneficioso en el nuevo pensamiento de la época, aunque sus corazones están repletos del amor Divino y sus frentes permanecen postradas ante su Señor. Invierten sus días y noches en la glorificación de Dios y, aunque poseen el más alto conocimiento secular, su fe resplandece por encima de todo y sus vidas son modelos de las verdaderas enseñanzas del Islam.

    El Mesías Prometido liberó a la gente de los vínculos de las leyes sociales de su tiempo y les abrió un camino de libertad y de libre pensamiento, a pesar y en contra de la oposición y hostilidad de los seguidores de todas las demás religiones, sus seguidores se ocupan, día y noche, de la reforma social del mundo, en conformidad con las leyes del Islam. Tratan de transformar la vida de comodidades y lujo en que viven otros, en una vida de reforma, castidad y buenas virtudes. El Mesías Prometido (la paz sea con él) no ha creado fanatismo ni radicalidad religiosa entre sus seguidores, ni tampoco ha hecho del amor a su propia persona la esencia de su religión ni el centro de su estructura, tal como hacen los que pretenden inspirar un espíritu de sacrificio y auto-negación entre la gente a costa de otras nobles cualidades. Asignó a cada cosa su lugar adecuado, y realizó todo tipo de esfuerzos para mantener viva y fortalecer la facultad de la razón en el hombre.

    No obstante su perspectiva racional, sus seguidores se encuentran siempre dispuestos a sacrificar sus vidas y pertenencias por el servicio de la religión. Su ejemplo es similar al de los bendecidos compañeros del Santo Profeta (la paz y bendiciones de Dios sean con él), respecto a los que el Santo Corán dice:

    "Hay algunos de ellos que cumplieron el objeto de sus vidas y el deseo de sus corazones y otros que siguen esperando." (Al-Ahzab v. 24)

    Han existido dos ocasiones, en Afganistán, en la que los áhmadis fueron convocados para entregar sus vidas por cumplir la Voluntad de su Señor, y así lo hicieron con una presteza y devoción sin paralelo. He mencionado "dos ocasiones", y quiero significar únicamente aquellas ocasiones en la que a los áhmadis referidos se les exigió, por parte de sus perseguidores, que renunciaran al Ahmadiat para poder salvarse, pero rehusaron hacerlo, aferrándose a la fe que Dios les concedió a través del Mesías Prometido. El número de áhmadis que dejaron sus vidas en Afganistán, y se dispusieron a ser sacrificados de forma inhumana por su religión, asciende acerca de una docena.

    Debe observarse que el número de mártires que una comunidad posee, está determinado por muchos factores, siendo uno de ellos el número de oportunidades que se ofrece a dicha comunidad de esta forma particular de sacrificio.

  3. #13
    ethniko Guest

    Predeterminado

    (Continua...)

    Sería de poco valor, si, para valorar el espíritu de sacrificio de una comunidad concreta, hubiéramos de fijarnos únicamente en el número de mártires que ha originado, sin tomar en consideración otros muchos factores por los que este número puede ser afectado. Debe así mismo recordarse que el martirio no es el único medio a través del cual pueda realizarse el espíritu de sacrificio humano. Existen otros muchos medios por los que este espíritu puede cumplirse. Ciertamente, hay otros caminos que ofrecen una realización más elevada y más noble que el martirio mismo.

    Volviendo al tema; uno de los dos mártires era Sahibzada Sayyed Abdul Latif (Dios esté contento con él), de Khost, en Afganistán, a quien se tenía en tan alto aprecio en el país, que fue designado para llevar a cabo la ceremonia de coronación del fallecido Amir Habibul-lah Khan. Cuando el Sahibzada Sahib recibió noticias del Movimiento Ahmadía, prestó atención a las mismas, y comenzó a estudiar la literatura del Movimiento. Como resultado de ello, Dios abrió sus ojos, y se afilió al Baiat del Mesías Prometido (la paz y bendiciones de Dios sean con él). Como deseaba ver al Mesías Prometido en persona, obtuvo permiso del fallecido Amir Habibul-lah Khan para realizar la peregrinación, con la intención de visitar Qadián durante el camino. Así llegó a Qadián, vio al Mesías Prometido, y se benefició de su compañía, quedando tan absorbido en el amor por su maestro, que decidió posponer su marcha hacia la peregrinación, y permanecer en Qadián para incrementar su conocimiento y fortalecer su fe. Tras una estancia de algunos meses, se dispuso a regresar a su tierra nativa, señalando, cuando abandonaba Qadián, que sentía que su patria le reclamaba para abrir allí el camino de la aceptación de la Verdad a través del sacrificio de su sangre. "Veo", dijo, "esposas rodeando a mis muñecas, y cadenas en torno a mis pies". Consecuentemente, tan pronto como a su regreso penetró en el territorio del Amir, fue arrestado por orden suya, ya que las noticias de su aceptación del Mesías Prometido habían llegado al país. Al llegar a Kabul se le inquirió si efectivamente había aceptado al Ahmadiat. Admitió que lo había hecho, y tras una larga discusión con los Ulemas, y después de que éstos emitieran Fatwa, al efecto de que debería ser condenado a muerte a causa de su apostasía, el Amir decretó que fuera apedreado hasta morir. Dado que, no obstante, Sahibzada Sahib, por su sabiduría y virtud ocupaba una posición eminente en el país, y contaba con miles de seguidores, el Amir le convocó repetidamente en su presencia y trató de persuadirle de que se retractara y salvara su vida. Sin embargo, en cada una de tales ocasiones, el Amir recibió una inquebrantable respuesta en el sentido de que había encontrado la Verdad y que nunca renunciaría a la misma.

    El Amir ordenó entonces que el Sahibzada fuera torturado para que abandonara su fe en el Ahmadiat, sin que tales intentos sirvieran de nada. Sahibzada Sahib soportó todos los tormentos sin inmutarse, con una presteza y resignación que causaron asombro a todos.

    Finalmente, el Amir ordenó que la ejecución fuera llevada a cabo, por lo que Sahibzada Sahib fue llevado a las afueras de la ciudad, hacia donde el Amir también se encaminó, junto con un gran número de gente, que se reunió para presenciar el espectáculo. Fue excavada una fosa y Sahibzada Sahib fue enterrado en la misma hasta la cintura. De nuevo el Amir se le dirigió y le pidió que reconsiderara su actitud y renegara, pero recibió la misma respuesta; es decir, que ya que había encontrado la Verdad, no podía renunciar a ella. También añadió que el primer jueves después de su muerte, resucitaría de entre los muertos y volvería vivo. Habiéndole resultado imposible que Sahibzada Sahib renegara, el Amir en persona le arrojó la primera piedra, y ésta fue la señal para que un diluvio de piedras le alcanzara de todas las direcciones. No obstante, Sahibzada Sahib permaneció firme y ofreció un aspecto de presteza y felicidad. Finalmente su cabeza quedó hecha pedazos y colgó hacia un lado con el cuello roto, pero sus perseguidores continuaron arrojando una lluvia de materiales sobre él, hasta que todo su cuerpo quedó cubierto bajo un cúmulo de piedras, y el alma de este virtuoso siervo del Señor departió para siempre de su morada terrenal. Posteriormente, la gente regresó a la ciudad y fue colocado un guardián, designado por el Amir, para vigilar el cuerpo del mártir, por temor de que sus amigos intentaran tomarlo para proporcionarle un entierro formal. Pronto, no obstante, llegó el castigo de Dios, y la "resurrección" que el bendecido mártir predijo recayó sobre todos de repente. El jueves siguiente a su martirio, apareció el cólera en la ciudad de Kabul, de forma epidémica, y rápidamente cobró una virulencia extraordinaria. La llegada fue, al mismo tiempo, inusual e inesperada, y se perdieron tantas vidas, que la gente sintió y admitió que la epidemia había llegado en cumplimiento de las palabras agonizantes del mártir. Acontecieron, así mismo, algunas muertes en la familia real.

    Estos hechos han sido simple y escuetamente narrados por un escritor europeo en su libro "Bajo el Amir Absoluto". El autor es Mr. Martin, que en aquel tiempo desempeñaba el cargo de Ingeniero jefe en Kabul. No conociendo al Movimiento Ahmadía, ha deslizado algunos errores en su narrativa, pero, en conjunto, presenta una descripción correcta del hecho, en un lenguaje simple y compasivo. Se resalta su valor, porque Mr. Martin era una persona absolutamente desinteresada.

    El segundo mártir fue Maulvi Abdur Rahman, que fue discípulo de Sahibzada Sayyed Abdul Latif. Su martirio tuvo lugar previamente al de Sahibzada Sahib. Fue conducido inhumanamente a la muerte por su condición de seguidor del Mesías Prometido (la paz y bendiciones de Dios sean con él).

    Además de estos dos mártires ejecutados por orden del Gobierno afgano, acontecieron numerosos casos de áhmadies, que fueron martirizados por la gente fanática del país. Solamente en este último mes llegaron noticias de que dos áhmadis han sido cruelmente asesinados por el pueblo a causa de su fe en el Ahmadiat.

    Aparte de la muerte, muchos áhmadis hubieron de arrastrar penalidades y sacrificios a causa de su fe. En cada una de tales ocasiones mostraron un espíritu de completa resignación a la Voluntad de Dios, y soportaron todo tipo de persecución con paciencia y resignación. Por ejemplo, durante el curso de este mismo año tuvo lugar un levantamiento en Khost contra Su Majestad el Amir de Afganistán. Cuando los rebeldes se vieron a punto de caer derrotados ante las fuerzas del Estado, atacaron furiosamente a los indefensos áhmadis del distrito, y prendieron fuego, reduciendo a cenizas, dos de sus aldeas, con el pretexto de que los áhmadis habían sido los instigadores del Amir en contra suya. Dos o tres veces al año, como mínimo, acontece que la gente incita a los oficiales del lugar en contra de los áhmadis y, confiando en su apoyo, torturan sin piedad a cuantos caen en sus manos. Muchos de los seguidores del Mesías Prometido hubieron de atravesar por las penalidades del encarcelamiento; muchos fueron cruelmente golpeados; muchos fueron sometidos a boicot social e incomodidades; otros muchos fueron asaltados y robados; y algunos fueron sometidos a la vergonzosa situación de tener que cabalgar sobre asnos, con sus caras ennegrecidas, para ser humillados y ridiculizados ante el resto de la gente.

  4. #14
    ethniko Guest

    Predeterminado

    (Continua...)

    En el último cuarto de siglo, los áhmadis han padecido estas dificultades y soportado tales persecuciones en Afganistán por causa de su Señor, pero nunca vacilaron en su fe. Se encuentran progresando rápidamente en fe espiritual y en número. Sería, no obstante, muestra de ingratitud, no mencionar, que desde el acceso al trono del presente Amir, Su Majestad Amir Amanullah Khan, la persecución de los áhmadis ha sido oficialmente prohibida, habiendo mejorado sensiblemente la situación. Puesto que, sin embargo, el territorio del Amir está atravesando un período de transición respecto a la estabilidad y disciplina del gobierno; hasta la fecha, dicho gobierno no ha sido capaz de poner fin a la persecución de los áhmadis. Sin embargo, esperamos que si el Gobierno del Amir continúa actuando con espíritu de justicia y equidad, los áhmadis afghanos no sólo serán protegidos de la persecución del Gobierno, sino que también se encontrarán a salvo de la opresión de los oficiales locales de menor rango y del público en general.

    Hasta ahora he relatado la situación de los áhmadis en Afganistán, pero como se podrá ver a continuación, la condición de los áhmadis en la India no es mejor. Es cierto, que bajo el gobierno británico, nadie se atrevía a matar a los áhmadis, pero excluyendo la muerte, han sido perseguidos de distintas formas. Han sido víctimas de robos, engaños y prácticas similares. Han sido sometidos a formas diversas de persecución física, soportando todas estas dificultades con presteza y resignación. La muerte es una gran prueba, pero la que destroza la paciencia de un hombre, es la prueba que le llega lentamente, y perdura por largo tiempo. Los áhmadis indios padecieron ampliamente esta forma de persecución, y una inmensa mayoría de los seguidores del Mesías Prometido hubieron de soportar tal persecución. Son gran número aquéllos cuyos cuerpos llevan las señales de las agresiones recibidas por causa del Ahmadiat. Muchos de ellos fueron arrojados, a la fuerza, fuera de sus casas, y desposeídos de todas sus propiedades y pertenencias.

    Existen casos de muchachos y muchachas en plena adolescencia, que fueron agredidos, expulsados de sus casas y desheredados por sus padres, sin otra falta que haber creído en el Ahmadiat. Con alegría soportaron estas penalidades y permanecieron firmes en su fe. Se han dado casos de áhmadis que fueron obligados a dimitir de cargos oficiales o fueron despedidos con el falso cargo de incompetencia por la malevolencia de los funcionarios indios. A menudo, un áhmadi solitario en una aldea de no-áhmadis ha sido hostigado y puesto en toda clase de aprietos; en ocasiones, siendo agredido cruelmente e insultado; y cuando el asunto llegaba a oídos de la policía, los áhmadis indefensos no podían encontrar a nadie que diera evidencia en su favor de lo ocurrido, de forma que la policía sabía de antemano el caso y la persecución continuaba inalterable. Los cementerios son prohibidos, a menudo, a los áhmadis, y en algunos lugares, los cadáveres de áhmadis han sido vergonzosamente desenterrados y arrojados a los animales para ser devorados. A veces se ha denegado a los áhmadis la utilización de los pozos y manantiales, y se han visto forzados, en ocasiones, a viajar varias millas para encontrar agua potable en tiempo caluroso; ocurriendo en algunos casos que niños y niñas pequeños, incapaces de caminar o hablar hubieron de permanecer sin beber por largos períodos, por tratarse de hijos de padres áhmadis. Este trato les fue dispensado en un país, donde la temperatura diaria alcanza, a veces, los 115 grados Fahrenheit (50º C.) en la sombra. Los comerciantes áhmadis se han visto boicoteados, y las cosechas de los agricultores áhmadis destruidas. Los predicadores y oradores áhmadis se ven apedreados cuando se dirigen a la audiencia y se crean disturbios con la finalidad de evitar que la gente les escuche. Se han dado incluso casos en los que mujeres áhmadis fueron separadas de sus maridos y obligadas a casarse con otros, separando a los hijos de sus padres. Las mujeres áhmadis se han visto agredidas y expulsadas de sus hogares por sus maridos no áhmadis. Los médicos y abogados áhmadis se han visto sometidos a boicot, y hombres pertenecientes a otras profesiones han sido perseguidos de forma similar, y se han visto al borde de la miseria. Pero el Mesías Prometido (la paz y bendiciones de Dios sean con él) ha infundido en ellos tal espíritu y firmeza en la fe, que portan con alegría todas estas pruebas, y a pesar de toda persecución, continúan proclamando abiertamente su fe, y probando con su conducta, que colocan a su fe por encima de todo objeto mundano.

    Las enseñanzas del Mesías Prometido han producido tal efecto sobre los miembros del Movimiento Ahmadía que, aunque no difieren de los demás en su vestimenta o aspecto externo, son fácilmente distinguidos por la gente, siendo ello debido a las cualidades morales que les distinguen de los demás. Su forma de hablar, libre de vulgaridades u obscenidad, su presteza para servir a los demás, su auto-renuncia y la aversión por el engaño, el fraude y prácticas semejantes, les hace sobresalir en todas las reuniones. Cualquier persona que esté familiarizada con su carácter, puede distinguir a un áhmadi en un medio de transporte, en una reunión pública, o cualquier otro lugar de asamblea, a pesar de no conocerle.

    Incluso un áhmadi no instruido se muestra amplia e inteligentemente informado de las cuestiones religiosas. Las enseñanzas del Mesías Prometido han desarrollado una sorprendente transformación en el carácter de los áhmadis: Por un lado, han abandonado la indiferencia e irreligiosidad que se encuentran en todas las partes del mundo; se sienten inspirados de amor por la Palabra de Dios, por Sus Apóstoles y por el Mesías Prometido; se esfuerzan constantemente en convertirse en "espejos" para reflejar los atributos divinos; pasan el día y la noche recordando y adorando a Dios, y anhelan obtener bendiciones espirituales en lugar de beneficios materiales en esta era de competición materialista. Por otro lado, se encuentran inspirados del más elevado espíritu crítico, que les impide aceptar algo que no esté fundado en la razón. Sólo aceptan una exposición racional y tratan de persuadir a los demás a través de la razón de la verdad de sus afirmaciones. No sólo no se oponen, sino que promueven la difusión de la ciencia moderna y el conocimiento. No consideran que la ciencia se oponga a la religión, sino que se encuentra subordinada a ésta. En resumen, mantienen su independencia en todos los asuntos, es decir, que ni creen ciegamente en las aseveraciones de sus ascendientes, ni necesariamente aceptan cada nueva idea como cierta. Comprueban todo aplicando el criterio del conocimiento y la razón, y sitúan a cada hecho en la posición que le ha sido acordada por Dios.

    Otro maravilloso cambio originado por el Mesías Prometido entre sus seguidores, consiste en que mantienen un nivel educacional mucho más alto que otras comunidades. La proporción de personas instruidas pertenecientes a la Comunidad Ahmadía es mucho más elevada que la correspondiente a otras comunidades de la India, a pesar de que, a causa de su pobreza, los áhmadis no han podido establecer escuelas por sí mismos. Muchos de ellos han iniciado su educación en la edad madura. Las mujeres se muestran tan deseosas de adquirir conocimiento e impartirlo, que numerosos hogares de Qadián se han convertido en escuelas privadas, y mujeres de alrededor de setenta años se ocupan en el aprendizaje de la traducción del Sagrado Corán. Siempre hay presentes en Qadián gran número de hombres y mujeres provenientes de distintos países y provincias para recibir educación. Si existe algún lugar en el que el Oriente y el Occidente parecen haberse unido, tal lugar es Qadián. En otros lugares donde se imparte educación occidental, no existe la educación religiosa, cuya sede es el Oriente, donde, sin embargo, no se presta atención a las ciencias modernas, cuyo centro es el Occidente. Dentro de la comunidad Ahmadía, y particularmente en Qadián, donde se encuentra el núcleo central del Movimiento, ambas están unidas. Aquí, sin duda alguna, contrariamente a la observación de Rudyard Kipling, el Este y el Oeste se han encontrado. Los áhmadis, que ocupan su tiempo en aprender las ciencias occidentales, poseen una fe tan firme en las enseñanzas de su religión, y se encuentran tan consagrados a ella, que el sacrificio de sus vidas, propiedades y hogares por causa de su religión, les resulta insignificante. Aún el más pequeño mandamiento u ordenanza de su fe, lo observan de forma adecuada y sincera.

    Prestan particular atención a los derechos de la mujer, y su liberación de indebidas restricciones, sin actuar de forma contraria a las enseñanzas de su religión.

    Son profundamente tolerantes, en comparación con los miembros de otras comunidades. Consideran superfluas las disputas que constantemente surgen entre los diferentes grupos comunitarios de la India respecto a la observancia de determinadas ceremonias religiosas, y tratan constantemente de inculcar un espíritu de tolerancia entre el resto de la gente. Permiten, incluso, que los oponentes del Islam se les dirijan en sus propias mezquitas, escuchando atentamente a sus argumentaciones y tratando de exponerles sus propios puntos de vista.

  5. #15
    ethniko Guest

    Predeterminado

    (Continua...)

    Un cambio muy importante que el Mesías Prometido ha hecho surgir entre sus seguidores radica en que éstos otorgan a la religión prioridad absoluta sobre todas las cosas del mundo. Cada áhmadi considera sus pertenencias como un sagrado depósito que le ha sido confiado por Dios. Quienes han recibido instrucción adecuada de las enseñanzas del Movimiento, contribuyen mensualmente con una sexta parte de sus ganancias a los fondos del Movimiento para fines religiosos y de caridad. Aparte de ello - la suscripción mensual normal - contribuyen así mismo a numerosos fondos similares. Así, cada miembro de la comunidad organizada contribuye con una parte que oscila entre un tercio y un sexto de su sueldo, a los fondos de la comunidad, según el grado de su celo y espíritu de sacrificio. Esto parece tan extraño a los ojos de la gente, que muchos imaginan que la comunidad es muy rica, mientras que otros sospechan que ésta recibe ayuda del gobierno; siendo la verdad que el Gobierno, ni ayuda ni puede hacerlo, y que los áhmadis son tan pobres que quizá no exista otra comunidad en la India que les iguale en cuanto a su nivel de pobreza. Sin embargo, cada uno de ellos con el sacrificio de sus necesidades personales contribuye, en lo que a otros parece una porción importante de sus ganancias, a la reforma religiosa, moral e intelectual del mundo.

    Las mujeres áhmadis no andan tras los hombres en este aspecto. Han demostrado a través de su ejemplo que no les importan los ornamentos o vestimentas, sino que viven por Dios. El año pasado realicé una convocatoria para la construcción de una mezquita en Alemania y pedí a las mujeres de la comunidad que contribuyeran por sí solas en la colecta de los fondos, a lo cual respondieron cientos de ellas vendiendo sus joyas, ornamentos y mejores vestidos a fin de proporcionar su cuota para dichos fondos, que llegaron a superar el doble de la cantidad que se les había pedido que recolectaran.

    En resumen, así de profundo y marcado es el efecto de las enseñanzas del Movimiento sobre cada miembro de la comunidad, hasta el punto de que causa admiración a todos los observadores. Ello es admitido incluso por los enemigos más acérrimos del Movimiento, que tratan de encubrirlo afirmando que se trata de ostentación e hipocresía. ¡Bendita sea tal hipocresía que ha sanado al enfermo y resucitado a los muertos! ¡Ojala que tal hipocresía prevaleciera en todos los lugares del mundo!

    Concluyo el presente escrito con unas palabras.

    ¡Escuchadme, hombres y mujeres! Hemos sido creados por Dios para incorporar Sus atributos en nuestras propias personas y convertirnos en manifestaciones de su Gloria. En tanto en cuanto no alcancemos este objetivo, no podremos proclamar que hemos alcanzado el éxito. ¿Qué valor tiene nuestro progreso material? No significa más que un pasatiempo. ¿Qué beneficio nos proporciona este progreso si desagradamos a Dios y cerramos ante nosotros mismos la puerta del desarrollo espiritual eterno? Podremos realizar grandes inventos, pero si no buscamos el conocimiento que ilumine nuestra vida eterna, nos comportaríamos como el estudiante que invierte su tiempo en el juego y se muestra satisfecho con derrotar a su adversario en los deportes, sin prestar atención al contexto del que depende la reforma de toda su vida.

    La vida auténtica es aquélla que no conoce fin; el placer verdadero es aquél que nunca se destruye, y el conocimiento real es aquél que siempre se incrementa. Por lo tanto, tornad hacia la vida eterna, hacia la alegría inacabable y conocimiento auténtico a fin de que disfrutéis de la paz en esta vida y en la otra y tengáis éxito en la búsqueda del agrado de Dios, alcanzando así el objetivo de vuestra existencia.

    Dios, que ha observado vuestra perplejidad y angustia, ha abierto de par en par la puerta de Su Misericordia, y en persona ha acudido a llamaros hacia Él. Apreciad, por lo tanto Su Gracia y Su Amor y no rechacéis Sus Bendiciones. No desconsideréis ni os alejéis de Sus favores, pues Él es el Creador y Maestro ante Quien el orgullo y la vanidad no sirven de nada. Adelantaos y entrad en el pórtico de Su Gracia a fin de que os alcance Su Misericordia y el manto de Su Gracia os envuelva.

    ¡Oh pueblo de Inglaterra! Dios os concedió honor en este mundo, que incrementó vuestras responsabilidades, pues quien posee mayor parte de sus favores, adquiere responsabilidades más graves. A través de la Gracia divina habéis dominado en distintos océanos a lo largo de centenares de años, de forma que vuestro propio país es conocido como "La Reina de los Océanos", pero ¿habéis prestado vuestra atención, vuestra mirada hacia el Rey, que es origen de todo el honor y Quien os ha elevado a este pináculo? ¿Tratasteis alguna vez de descubrir el océano del Conocimiento divino que surge del corazón del indagador sincero? Os dirigisteis al norte y al sur y explorasteis todas las aguas de la superficie de la tierra y rebuscasteis en las profundidades, pero he aquí que nunca os sumergisteis para sondear la profundidad del Océano del Conocimiento Espiritual, ni tampoco enviasteis nunca expediciones para descubrirlo.

    Habéis recorrido el mundo en busca de tierras, explorando nuevas regiones, y vuestros navíos atravesaron los mares en todas las direcciones, pero nunca salisteis en busca del Amado, Creador de la tierra y el mar. ¿Es sabio recoger las hojas secas que caen de un árbol, despreciando el fruto?

    Os transmito las buenas nuevas de que la Misericordia divina se ha manifestado como se había manifestado cientos de años atrás, en los días de Mohammad (la paz y bendiciones de Dios sean con él), en los días de Jesús de Nazaret, de David, Moisés, Isaac, Abraham y Noé.

  6. #16
    ethniko Guest

    Predeterminado

    (Continua...)

    El Sol del Conocimiento ha surgido hoy, al igual que surgió en el tiempo de los profetas anteriores. Por lo tanto, en lugar de permanecer en el aire cerrado de vuestras habitaciones, salid e inhalar el aire fresco y refrescante de la divina Misericordia, en las amplias regiones del mundo del espíritu; e iluminad vuestros ojos con la deliciosa Luz del Sol del Conocimiento Divino, pues tales soles no salen todos los días. Os digo a vosotros y a todos aquéllos que viven en paz bajo la bandera británica: ¡Mirad! la mano de las bendiciones de Dios está sobre vosotros, postraos, pues, respetuosamente ante El".

    ¡Oh país de Gales! Observa tu industria y trabajo y medita cuánto de dicho trabajo se hace por Dios.

    ¡Oh Escocia! Estás orgullosa de tu libertad, pero ¿Diste prueba de tu amor por la libertad tratando de entender y aceptar las palabras de Dios, al igual que hiciste respecto a otros asuntos?

    ¡Oh pueblo de Irlanda! Vuestro celo y patriotismo son proverbiales; sin embargo, ¿Os habéis mostrado igualmente celosos en vuestro amor por Dios? ¿Habéis mostrado el mismo anhelo para obtener el Conocimiento de Dios como lo habéis evidenciado por el logro de vuestro orden doméstico?

    ¡Oh gentes de las Colonias! disponéis de la aptitud y presteza para colonizar nuevas tierras, pero ¿Por qué sois indiferentes a la hora de colonizar la isla de la Sabiduría divina que ha hecho su aparición en el Océano del Conocimiento?

    Os digo de nuevo: Mirad, Dios ha depositado la mano de Sus bendiciones sobre vuestras cabezas; por lo tanto, arrodillaos respetuosamente ante Él, pues Él es el Rey de reyes y Emperador de emperadores. Inclinad vuestra cabeza ante Él, a fin de que Él las bendiga con las dichas de la Fe, al igual que las bendijo con las dichas de este mundo.

    Las bendiciones de Dios son ilimitadas. Él es el Dios de todas las tierras y de todos los pueblos. Su verdadero siervo elude los límites de formas y fronteras; ama ciertamente a su propio país y territorio, pero el alcance de su simpatía excede al radio de su propio pueblo y país. Desea el bien de toda la humanidad y se siente ligado a todos los hombres mediante el vínculo de la fraternidad, que es herencia particular del hombre, ya que todos somos criaturas del Único Dios, Señor de los Mundos. El blanco y el negro, el oriental y el occidental, sus paisanos y los extranjeros, son iguales ante sus ojos. La simpatía por todos y cada uno de ellos se encuentra profundamente enraizada en su corazón, y su pecho rebosa plenitud por amor hacia todos ellos. El es en realidad una verdadera manifestación del Señor de los mundos. Por ello, no limito mis palabras a ningún pueblo o nación en particular, sino que invito a todas las naciones de la tierra al mensaje de aquel Dios que nunca se ha mostrado negligente hacia nadie al distribuir Sus favores, y Quien ha abierto de par en par las puertas de su Misericordia a las gentes de todos los países por igual. Y también digo: ¡Oh gentes de América y Europa! ¡Oh habitantes de Australia y África! y, ¡Oh gente de Asia! Despertaos de vuestro sueño de indiferencia y abrid vuestros ojos, porque el Sol del amor de Dios ha surgido de la tierra desconocida de Qadián para recordarnos a cada uno el Amor del Rey Eterno, que guarda para Sus siervos, a fin de que la oscuridad de la duda y vacilaciones desaparezca; y se aleje la frialdad de la indiferencia y negligencia; que los promotores del vicio, opresión, asesinatos, y toda clase de maldad, que siempre acechan para despojar al hombre de las riquezas de la fe y de la paz, huyan y se oculten en las oscuras cavernas que son su auténtica morada; que los hombres sinceros y santos, que disfrutan vidas celestiales, sobre esta tierra, en la luz de este Sol, destruyan la cabeza de la serpiente que engañó a Adán y Eva, y rompan las venenosas garras de Satán, librando al mundo de su astucia.

    ¡Oh habitantes de las tierras de oriente y occidente! Sentíos optimistas y no os desaniméis, porque el novio que era esperado desde hacía tanto tiempo, al fin ha llegado. No estéis tristes ni apenados, pues no es el tiempo de sentir tristeza, ni aflicción. Al contrario, es el tiempo de la alegría. No es la hora de la desesperación, sino la de la esperanza y expectación. Por lo tanto, adornaos con guirnaldas de santidad y ornamentos de pureza, pues vuestros deseos largamente anhelados han sido cumplidos, y lo que fue deseado a lo largo de siglos, ha acontecido.

    El Señor, vuestro Dios, ha acudido por Sí mismo a vuestros hogares. Vuestro Maestro en Persona desea complaceros. Olvidemos nuestras insignificantes disputas y unámonos ante las manos del Mensajero Bendito de Dios, a entonar los himnos de las alabanzas de nuestro Señor, y los cánticos de adoración. Tengamos tan firme sujeción a Su Manto que nuestro Amado nunca vuelva a estar separado de nosotros. ¡Amén!

    Y nuestras últimas palabras sean: "Que todas las alabanzas sean a Al-lah, el Señor de los Mundos".

  7. #17
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    Hazrat Mirza Ghulam Ahmad de Qadián No es el Mesias prometido.

    Jesus( que la paz este con el) nacio de Maria. y no tiene Padre

    Ahzrat Mirza nacio de una mujer Punjab y tiene padre.

    jesus descendera en el minarete blanco en Damasco entre las alas de dos Angeles( en el fin de los tiempos)


    Esta claro que Hazrat Mirza Ghulam Ahmad es uno de los 30 Dajjallin que apareceran en el fin de los tiempos reclamando ser el mesias.

    Que Allah nos proteja de estos falsos Mesias !

  8. #18
    ethniko Guest

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    Cita Iniciado por Cordobes Ver Mensaje
    Hazrat Mirza Ghulam Ahmad de Qadián No es el Mesias prometido.

    Jesus( que la paz este con el) nacio de Maria. y no tiene Padre

    Ahzrat Mirza nacio de una mujer Punjab y tiene padre.

    jesus descendera en el minarete blanco en Damasco entre las alas de dos Angeles( en el fin de los tiempos)


    Esta claro que Hazrat Mirza Ghulam Ahmad es uno de los 30 Dajjallin que apareceran en el fin de los tiempos reclamando ser el mesias.

    Que Allah nos proteja de estos falsos Mesias !
    Las cosas hay que demostrarlas, sin demostrar no puedes hacer nada. Las profecias hablan por si solas, y la muerte de Jesus esta mas que comprobada. Si realmente aceptases el Coran nunca dirias que Jesus subio al cielo en cuerpo y alma, y que algun dia volvera a descender de los cielos. Eso no lo pone en ningun lado del Coran, y en el otro hilo ya lo he explicado.

    Hazrat Mirza Ghulam Ahmad demostro ser el Mesias prometido y el Mahdi, y Dios seguira haciendo crecer a la Comunidad Musulmana Ahmadia.

    Los charlatanes sino tienen nada que demostrar, entonces es mejor callarse.

  9. #19
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    Cita Iniciado por ethniko Ver Mensaje
    Las cosas hay que demostrarlas, sin demostrar no puedes hacer nada. Las profecias hablan por si solas, y la muerte de Jesus esta mas que comprobada. Si realmente aceptases el Coran nunca dirias que Jesus subio al cielo en cuerpo y alma, y que algun dia volvera a descender de los cielos. Eso no lo pone en ningun lado del Coran, y en el otro hilo ya lo he explicado.

    Hazrat Mirza Ghulam Ahmad demostro ser el Mesias prometido y el Mahdi, y Dios seguira haciendo crecer a la Comunidad Musulmana Ahmadia.

    Los charlatanes sino tienen nada que demostrar, entonces es mejor callarse.



    Narró Muhammad (swa): "Alá enviará al Mesías hijo de María, que descenderá en el minarete blanco al este de Damasco. Estará vestido con dos piezas de tela ligera de color azafrán y apoyará sus manos en las alas de dos ángeles. Cuando baje su cabeza goteará (su transpiración), y cuando la levante saldrán de ella gotas plateadas como perlas. Todo incrédulo que perciba el aroma de su aliento morirá, y su aliento llegará hasta donde alcanza la vista. Luego lo buscará (al Daÿÿâl) hasta atraparlo en las puertas de Ludd (1) y lo matará. Entonces llegará ante Jesús el hijo de María una gente que ha sido protegida por Alá de él (del Anticristo Daÿÿâl). Él pasará su mano por sus rostros y les informará de sus rangos en el Paraíso. En ese momento Alá le revelará a Jesús: ‘He hecho surgir a unos siervos Míos a los que nadie podrá combatir (matar). Búscale asilo a estos siervos míos en (la montaña de) Tûr’.
    Luego Alá enviará a Gog y Magog, quienes descenderán en multitud desde toda elevación (colina). El primero de ellos pasará por el lago de Tiberíades (2) y beberá agua de él, y cuando pase el último de ellos dirá: ‘En una época aquí había agua’ (3). Entonces Jesús el Profeta de Alá y sus Compañeros serán sitiados allí (en Tûr) y asediados de tal manera que la cabeza de un toro será mejor para uno de ellos que cien dinares actuales para alguno de vosotros. Jesús el Profeta de Alá y sus Compañeros rogarán a Alá y Él les enviará unos insectos que los picarán en el cuello y morirán como un solo hombre. Luego Jesús el Profeta de Alá y sus Compañeros bajarán a la tierra y no encontrarán un solo lugar que no esté lleno de su putrefacción y su hedor.
    Entonces Jesús el Profeta de Alá y sus Compañeros suplicarán a Alá y Él enviará unos pájaros que serán como los camellos de cuellos largos que los llevarán y los arrojarán donde Alá quiera. Luego Alá enviará una lluvia que no dejará en pie ni una casa de adobe ni una tienda, lavando la tierra hasta dejarla como un espejo. Luego se le dirá a la tierra: ‘¡Haz crecer tus frutos y devuelve tus bendiciones!’. Entonces crecerá un granado tan grandeque un grupo de gente comerá de él y se refugiará bajo su sombra. La vaca dará tanta leche que muchos beberán de ella. La camella dará tanta leche que toda una tribu podrá beber de ella. La leche de una sola oveja será suficiente para toda una familia. Y es entonces que Alá enviará una brisa agradable que los tomará por debajo de sus axilas y le arrebatará el espíritu (la vida) a todo creyente y todo musulmán. Sólo quedará (sobre la tierra) la peor gente, esos que fornican (públicamente) como los burros. Sobre ellos se levantará la Hora»”.
    (Narrado en Sahih Muslim)

    Esto esta sacado de los dichos del profeta Muhammda (swa)

    Al principio dice que Allah enviara a jesus hijo de Mariam y no a Hazrat Mirza Ghulam Ahmad hijo de una Punjab.



    Tu profeta no ha hecho esto, por lo que es un falso profeta e inventado por los Ingleses .

    Es una invencion Inglesa ya que vuestra sede esta en Londres jejejejeje

  10. #20
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    No olvides que el profeta Muhammad subio a los 7 cielos con el permiso de dios en cuerpo y alma y jesus hizo lo mismo , una persona solo tiene una vida y una muerte y jesus aun no ha muerto y esto lo podemos ver en el coran

    “Nosotros matamos a Jesús, el Hijo de María, Mensajero de Dios”.

    Sin embargo, Dios niega esto, mientras este verso continúa:

    “Pero no le mataron ni le crucificaron, pero, aunque así lo creyeron, no lo mataron ni lo crucificaron. Quienes discrepan sobre él tienen dudas al respecto. No tienen conocimiento certero sino que siguen suposiciones, y en verdad no lo mataron. Dios lo ascendió al cielo [en cuerpo y alma]. Dios es el Poderoso, el Sabio”. (Corán 4:157-8)
    Los eruditos musulmanes concuerdan. Hasan Basri dijo: “Jesús tenía 34 años”; mientras Sa’id Bin Mussayyib dijo: “Él tenía 33 años”, cuando fue elevado al cielo.[1]

    “Entre la Gente del Libro no habrá nadie que no crea en Jesús antes de su muerte [cuando descienda otra vez a la Tierra]. El Día de la Resurrección atestiguará contra ellos”. (Corán 4:159)

    Dios aquí está hablando acerca de la “Gente del Libro” creyendo en Jesús antes de que él muera, justo luego de que el fue elevado a los cielos. La implicación es que él aún no ha muerto. De hecho, él está a salvo protegido por Dios hasta que complete su término fijado. Como Dios dice en el Corán:

    “Dios toma las almas [de los hombres] en el momento de la muerte, y durante el sueño las de quienes aún no les ha llegado su hora. Retiene aquellas de quienes decretó su muerte, y devuelve las otras hasta [que se cumpla] el plazo prefijado [para su muerte]. Por cierto que en esto hay signos para quienes reflexionan”. (Corán 39:42)

    Y dice:

    “Él es quien toma vuestras almas de noche [cuando dormís] y os la devuelve al despertar, y sabe lo que hacéis [durante el día]. Así hasta que se cumpla el plazo prefijado para vuestra muerte, luego volveréis a Él y os informará de lo que hacíais”. (Corán 6:60)

    “El término fijado” indica el número de días de nuestras vidas, ya sabidos y confirmados por Dios. La palabra “tomar” es una promesa hecha por Dios a Jesús, la cual Dios cumpliría cuando Su mensajero sea amenazado por las fuerzas de la incredulidad. El Corán nos informa que Dios dijo a Jesús:

    “Cuando Dios dijo: ¡Oh, Jesús! Te tomaré y te ascenderé hacia Mí. Te libraré de los incrédulos y haré prevalecer a los que te han seguido por encima de los incrédulos hasta el Día de la Resurrección. Luego, volveréis a Mí y juzgaré entre vosotros sobre lo que discrepabais”. (Corán 3:55)

    De esta forma, tenemos una promesa de Dios cumplida cuando salvó a Jesús de la crucifixión, y otra que será cumplida cuando Él devuelva a Jesús a la tierra y éste complete su vida aquí, una promesa confirmada en la revelación dada María en la anunciación:

    “Y cuando los ángeles dijeron: ¡Oh, María! Dios te albricia con Su Palabra [¡Sé!] Su nombre será el Mesías Jesús, hijo de María. Será distinguido en esta vida y en la otra, y se contará entre los más próximos a Dios. Hablará a los hombres desde la cuna y siendo un hombre maduro[2], y se contará entre los virtuoso”. (Corán 3:45-46)

    Dado que “hombre maduro” indica una edad superior a los primeros 30 años, esta profecía implica que hablará ante la gente luego de su retorno. Entonces, esta segunda promesa (de que todos creerán en él antes de que él muera) se refiere a su segunda misión cuando él descienda a la tierra otra vez. Cuando llegue será de la misma edad que cuando se fue, y luego vivirá por otros 40 años.[3] El Profeta, que la paz y las bendiciones de Dios sean con él, dijo:

    “No hay profeta entre él (Jesús) y yo, y él descenderá. Él permanecerá en el mundo por cuarenta años; luego morirá y los musulmanes ofrecerán la oración fúnebre para él”. (Abu Dawud, Ahmad)

    El retorno de Jesús será cercano al fin de los tiempos. De hecho, su descenso será uno de los mayores signos de que la hora final ha llegado. El Corán saca a la luz que:

    “[Diles ¡Oh, Muhámmad!:] Por cierto que [el descenso a la Tierra de] él [Jesús] es una prueba de la [proximidad de la] Hora [del Juicio]; no dudéis, pues, de ella y seguidme; éste es el sendero recto”. (Corán 43:61)

    La venida de Jesús y la muerte del Falso Mesías

    Como puede observarse, al Falso Mesías le habrá sido concedido milagros para convencer a la gente de desviarse del camino, y muchos lo seguirán. Algunos Hadices mencionan que mucha gente, especialmente los judíos[9], lo tomarán por el verdadero Mesías, pues él se anunciará a sí mismo como el representante de Dios. Sin embargo, él pronto reclamará poder divino y eventualmente reclamará ser el Señor.[10] Conquistará la mayor parte del mundo e irá en contra del Mahdi en Damasco, y este será el tiempo en el que el verdadero Mesías, Jesús, descenderá.

    “Dios enviará al Mesías, hijo de María, quien descenderá en el minarete blanco en el lado oriental de Damasco, vistiendo dos prendas levemente teñidas con azafrán, sus manos descansando en las alas de dos ángeles. Cuando baje su cabeza, gotas de transpiración caerán de ella, y cuando la levante, cuentas como perlas se derramarán de ella. Cada incrédulo que lo huela morirá, y su aliento llegará tan lejos como él pueda ver”. (Sahih Muslim)

    En otro Hadiz dice:

    “Ciertamente, el tiempo de la oración vendrá, y luego Jesús, el hijo de María, descenderá y los liderará en oración. Cuando lo vea, el enemigo de Dios empezará a disolverse justo como la sal lo hace en el agua”. (Sahih Muslim)

    El primer Hadiz continúa diciendo que él lo encontrará en Lydda:

    “El (Jesús) perseguirá al Falso Mesías hasta que lo capture en las puertas de Lydda y lo mate”. (Sahih Muslim)

    Jesús usará una lanza guiada por Dios para darle muerte[11], por la cual las fuerzas de la tentación serán vencidas.

    “Luego, una gente que Dios ha protegido vendrá a Jesús, hijo de María, y él limpiará sus rostros y les informará de sus rangos en el Paraíso”. (Sahih Muslim)






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