Este libro me parece interesante para poder conocer otras formas de Educación para los niños/niñas ( no nstrucción). La educación debe extraer las potencialidades que cada niño y niña lleva dentro, no una enseñanza que oprime al niño, a lo que él o ella quiere manifestar desde su interior. Si lo hacemos así él niño o la niña se vuelven desobedientes, insolidarios etc.

Pequeño párrogo del libro que habla de la Dra. Montessori:

Ella había dado a los niños las letras del alfabeto y les había enseñado el sonido fonético de cada una. Las letras estaban hechas en papel de lija pegadas sobre pequeños cuadrados de cartón. Un día, un niño de cuatro años y medio comenzó a escribir y se asombro tanto que comenzó a gritar " Puedo escribir, estoy escribiendo". Los otros niños corrieron a mirar y luego ellos dijeron"yo también", y tomaron pedazos de tiza y comenzaron a escribir con gran entusiasmo. Escribieron por todos lados, en la pared, en el piso, en todas partes. Estos eran niños de cuatro años y medio. Enseñar a los niños a escribir era la tortura de la escuela primaria, Recuerdo mi propio caso. Teníamos lápices especiales, y había una maestra que si veía nuestros dedos en posición no debida venía por detrás con una vara y la descargaba sobre el dedo rebelde. Y estos niños aprendieron a escribir espotáneamente.

El fenómeno que había ocurrido no supo explicarlo la Dra. Montessori. Lo único que ella había hecho era darles libertad, libertad para elegir sus tareas, y les había mostrado la técnica para usar cada objeto. Esto fue todo. No había órdenes: cada niño elegía qué hacer- uno limpiaba la mesa, otro iba a buscar los aparatos, otro lustraba zapatos, caba uno estaba intensamente ocupado y feliz.

La Dra Montessori comprobó es que los niños eran completamente independientes en cuanto al trabajo de cada uno, pero si sucedía algo perturbador- por ejemplo- si se derramaba algo o si la maestra tiraba algo al suelo sin querer- todos se acercaban a ayudar y poner las cosas en orden. Ya no peleaban, ya no se tiraban objetos unos a los otros.

De este modo la Dra Montessori vio el despetar de estas almas, que soltaban su posesividad, que soltaban su rusticidad.

Fin del párrafo.

Creo que debemos hacernos la pregunta: ¿Cómo hacer que los sean niños felices? ¿ En qué medida es buena tanta protección?
Dra. Montessori descubrió con asombro que dándole libertar a los niños y enseñándoles a utilizar los instrumentos a su alcance, podían desarrollarse desde su interior y de esta forma su comportamiento era más solidario.