Saladino y los cristianos.


Saladino convino una tregua con los cristianos, para conocer sus costumbres y hacerse cristiano si le agradaban.

Elogió casi todo lo que vio en el comedor del Rey de Francia, pero vituperó duramente que los pobres comieran en el suelo "humilde y vilmente".

Los cristianos fueron a ver las costumbres sarracenas que comían sobre el suelo. El piso estaba cubierto con tapices con cruces dibujadas. "Los estúpidos cristianos entraron, y hollaron con sus pies las cruces, escupiendo sobre ellas...Saladino los reprendió así: "¿Vosotros predicáis la cruz y la despreciáis tanto?...amáis a vuestro señor Dios con la apariencia de las palabras, pero no con los hechos..." Rompió la tregua y retomó la guerra.

(NOVELA XXV, EL NOVELLINO)