Pequeño párrafo del libro. pág. 8 y 9



En este sistema, el estudio serio comienza con el estudio de la psicología, es decir, con el estudio de uno mismo, porque la psicología no puede estudiarse, como ocurre con las astronomía, fuera de uno mismo. EL hombre tiene que estudiarse. Cuando me dijeron eso, de inmediato advertí que no tenemos método alguno de estudio de nosotros mismos y ya poseemos muchas ideas equivocadas acerca de nosotros. De modo que comprendí que debemos librarnos de ideas equivocadas de nosotros y al mismo tiempo encontrar los métodos de estudiarnos.

¿Tal vez comprenden qué difícil es difinir lo que significa psicología? Hay tantos significados atribuidos a las mismas


palabras en los diferentes sistemas que es difícil tener una definición general. De modo que empezamos definiendo psicología como estudio de uno mismo. Ustedes tienen que aprender ciertos métodos y principios y, de acuerdo con estos principios y usando estos métodos, tratarán de verse desde un nuevo punto de vista.

Si empezamos a estudiarnos, con lo primero que tropezamos es con una palabra que usamos más que cualquier otra, y esta palabra es "yo". Decimos "yo hago", "yo estoy sentado", "yo siento", " Yo gusto", " yo no gusto" etc. Esta es nuestra principal ilusión, pues el principal error que cometemos acerca de nosotros mismos es considerarnos uno solo, siempre hablamos de nosotros mismos como "yo" y suponemos que nos referimos a una misma cosa todo el tiempo, cuando en realidad estamos divididos en centenares de "yoes" diferentes. En un momento en que digo "yo" habla una parte de mi, y en otro momento en que digo "yo" habla otro "yo" muy distinto. No sabemos que no tenemos un solo "yo", sino muchos yoes diferentes, conectados con nuestros sentimientos y deseos, y que no tenemos un "yo" controlador. Estos yoes cambian todo el tiempo, uno suprime al otro; uno reemplaza al otro; y toda esta lucha compone nuestra vida interior.