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Tema: ¡Profeta! (el saludo, la paz y las bendiciones de Allah son para tí)

  1. #1
    Fecha de Ingreso
    08 oct, 08
    Ubicación
    Barcelona
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    1,356

    Predeterminado ¡Profeta! (el saludo, la paz y las bendiciones de Allah son para tí)

    Salat al-Fatih

    Allâhumma sâlli ‘ala sayyídinâ Muhâmmadin

    al-fâtihi lima úghliqa

    wa-l jâtimi lima sâbaqa

    nâsiril-hâqqi bilhâqqi

    wal-hâdi ila sirâtikal-mustaqím

    wa ‘alâ âlihi

    hâqqa qâdrihi wa miqdârihil-’adím


    La práctica del "Salat ‘ala n-Nabi" está muy aconsejada dentro del Islam. Consiste en bendecir al Profeta. Esta bendición se ex*presa, como mínimo, diciendo tras su nombre cada vez que se le cita: "sállalláhu ‘aláyhi wa sállam" (sírvanos como traduc*ción de momento "Allah lo bendiga y le de paz", que aquí abreviamos con las siglas s.a.s.). Existen otras fórmulas y pequeñas invocaciones que fueron transmitidas por los Compañeros de Muhammad (s.a.s.). Al realizar el "Salat ‘ala n-Nabi" el musulmán renueva su relación con Rasul*ullah (s.a.s.), honra su recuerdo y mantie*ne viva su presencia en la comunidad is*lámica. Es una expresión de cortesía (adab) hacia Muhammad (s.a.s.), y un acto meritorio.

    Pero para los grandes maestros del su*fismo, el valor del "Salat ‘ala n-Nabi" es mucho mayor de lo que cabía sospechar. Efectivamente, la Tradición musulmana en*seña que "el que bendice a Muhammad (s.a.s.), es bendecido por Allah".

    El Profeta del Islam, Muhammad Rasulullah (s.a.s.) es el hombre que "está más cerca de Allah", su grado se alzó sobre los siete cielos y todo él fue bendito, se hizo universal y su corazón contuvo aquello que ni los cielos ni la tierra alcanzan a intuir. Con el Salat se conjura su presencia espiri*tual efectiva, la misma con la que, en vida, era capaz de abrir a los hombres a Allah, realizándolos en la Unidad del Señor de los Mundos, iluminando las capacida*des per*ceptivas del Corazón. Con esta práctica, el hombre utiliza a Muhammad (s.a.s.) como puente hacia Allah del mismo modo que Allah lo utilizó como puente hacia el hom*bre. El cumple así su condición perma*nente de Profeta o "Mensajero", verdadero significado de la palabra Rasul. No signi*fica esto que él está "interpuesto" entre Allah y el hombre (nada más ajeno al Islam que este supuesto), sino que él (s.a.s.) es el mejor de los instrumentos que hay para que el hombre descorra los velos imagina*rios que lo separan de su Señor; del mismo modo actúan el Salat, el ayuno y todas las demás prácticas islámicas, con las que el hombre "se acerca a Allah".

    Los maestros del Islam rivalizaron en la composición o divulgación de breves "Salawat" —plural de Salat—, o incluso exten*sos poemas (amdah) en los que, junto a la bendición propiamente dicha, se elogiaban los méritos de Muhammad (s.a.s.) o se recogían aspectos de su personalidad espiri*tual. Estos últimos tienen un valor especial como recordatorio permanente de su obje*tivo. Uno de los más divulgados es el conocido con el nombre de "Salat al-Fátih", enseñado por el Shayj Sidi Ahmad Tiyani, y que a continuación comentamos breve*mente según las explicaciones que se dan en el libro "Yawâhir al-Ma’ani".

    Alláhumma es un vocativo formado a partir de la palabra Allah más un intensivo. Se usa con mucha frecuencia encabezando las invocaciones.

    Sálli ‘ala sayyídina Muhámmadin, con esta expresión se pide a Allah (cuya aten*ción ha sido requerida con el uso intensivo de su Nombre Allahumma) que bendiga a Muhammad, mostrándole su Belleza y Ma*jestad, sumiéndolo en la contemplación del Uno Verdadero, abarcándolo en su Rahma infinita con la que posibilita la existencia en la trascendencia. Se califica a Muhammad (s.a.s.) con el término sayyídina (en dialec*tal es sidna), que quiere decir nuestro se*ñor, significando "señor" en árabe "el que prevalece", es decir, se reconoce su pre*eminencia en los estados espirituales, no habiendo quien supere sus grados, es más, cualquier otro grado no es más que inspi*ración en su rango.

    A continuación se dice de Muhammad que es al-fátihi lima úghliqa, el que ha abierto lo que estaba cerrado. La primera creación de Allah sólo pudo haber sido una luz pura y diamantina, y con ella hendió la nada de la no-existencia, y fue la materia prima con la que obró toda la creación. Esa Luz con*formó la naturaleza interior de Muhammad, y es el estado original de todo. De ahí la inmensidad espiritual de Muhammad (s.a.s.), su grandeza, pureza y universali*dad. Por eso se la llama la Luz de Muhammad. Cada vez que el hombre se va depurando, se va acercando a esa transpa*rente realidad muhammadiana. Su resplan*dor inspiró a los Profetas y habitó en ellos: la aspiración de todo ser humano a tras*cender emana de esa verdad. Muhammad fue la condensación de todo lo que hace al hombre elevarse.

    Wa-l játimi lima sábaqa, y es el que ha sellado cuanto le ha precedido. Es decir, él fue el último de los Profetas sellando el ciclo profético y concluyendo la evolución espiritual del género humano. El es la cumbre del mismo modo en que él es la raíz.

    Násiril-háqqi bilháqqi, el que ha socorrido a la Verdad con la Verdad. Es decir, con*duce a los hombres hacia Allah mostrán*doles a Allah. Allah es su principio y su final, su meta y su recurso. Muhammad no tuvo un solo instante vacío de Allah, estaba tan impregnado de su Se*ñor que lo "contagiaba".

    Wal-hádi ila sirátikal-mustaqím, y él es el que guía hacia tu Sendero Recto. Muhammad (s.a.s.) es quien transmite el conocimiento de la Unidad y el que recon*duce al ser humano por esa vía ancestral, basando su enseñanza en la verdad misma del universo y encauzando al hombre por la Verdad. Así , él es guía verdadero hacia la Verdad por el camino de la Verdad , lo era en vida y lo es ahora con su Presencia.

    Wa ‘ala álihi, y (bendice) a los suyos. Es decir, se pide a Allah que bendiga con él a todos sus allegados, las gentes de su Casa, así como a sus compañeros y a sus segui*dores, abriendo sus conciencias a los sen*tidos unitarios de la existencia, iluminando sus corazones e inspirando sus inteligen*cias, abarcándolos en su Rahma eterna.

    Háqqa qádrihi wa miqdárihil-’adím, según el valor de su grado y mérito inmensos. Muhammad (s.a.s.) es al-Fátih, el que abre e ilumina los corazones; y es al-Játim, el que sella y es cima del progreso espiritual humano; y es an-Násir, el victorioso, el que hace brillar la Verdad y la hace prevalecer en las conciencias; y es al-Hadi, el que conduce por los senderos de Allah. Pero todos estos atributos no son nada al lado del verdadero rango y mérito de Muhammad. Nadie llega a vislumbrar sus profun*didades y sus alturas. Por ello, bendígalo Allah según el conocimiento que Él (s.t.) tiene y no según nuestra valoración escasa.

    sállallahu ‘alayhi wa sállam

    http://www.webislam.com/articulos/25...t_alfatih.html
    ínna llâha wa malâ:ikatahu yusallûna ‘alà n-nabí*
    yâ: ayyuhâ l-ladzîna â:manû sallû ‘aláihi wa sallimû taslîma*

    (Ciertamente, Allah y sus ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, vosotros, los que habéis abierto vuestros corazones a Allah! bendecidlo y saludadlo con frecuencia.)

  2. #2
    Fecha de Ingreso
    08 oct, 08
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    1,356

    Predeterminado Oraciones y bendiciones por el Profeta s.a.w.s

    Es como en la bolsa, los que están atados a éste mundo material intentan transformar sus bienes invirtiendo pequeñas cantidades de dinero transofrmandolo en grandes cantidades...

    Los que no están atados a éste mundo, se preocupan por el ájira y viven para el ájira hacen la Ibadad, el salat, el dhikr... y con ello (como en la bolsa) envian de las oraciones o cualquier Ibadad las hasata-baraka hacia el Profeta s.a.w.s para que así se transforme en hasanata-barala mucho mayores dependiendo de nuestro nivel e intensidad ante Allah swt...

    Nosotros cuando hacemos el salat por nuestros muertos, a éstos les puede llegar un poco mucho baraka-hasanata dependiendo de nuestro grado ante Allah swt y nuestra intensidad, pero en cambio cuando pedimos por él Profeta éste se convierten en lluvias de esperanzas (baraka-hasanata) para nosotros.

    Por ejemplo;

    El hadîth de Ubbay bin Ka`b (que Allâh esté complacido con él) basta como prueba de los beneficios del envío de salutaciones sobre el Profeta.

    Dijo al Mensajero de Allâh (Paz y Bendición con él), lo que significa: «Envío oraciones sobre ti, y lo hago abundantemente. ¿Qué porción de mis oraciones debería dedicarte?»
    Una de las significaciones de esto es: “¿qué parte de mi tiempo debería consagrar al envío de oraciones sobre tí?”
    Otra significación, más cercana de las palabras del hadîth, es: “¿qué cantidad de la recompensa de las oraciones tendría que darte?”
    Preguntó: «¿Qué porción de mis oraciones debería dedicarte? Un cuarto?»
    El Mensajero de Allâh respondió: «Si lo deseas, y si haces más, es mejor para tí.»
    «La mitad?»
    «Si lo deseas, y si haces más, es mejor para tí.»
    «Los dos tercios?»
    «Si lo deseas, y si haces más, es mejor para tí.»
    «Entonces te dedicaré la totalidad de mis oraciones.»
    «Si haces esto, tus preocupaciones serán disipadas y tus pecados perdonados.»(Relatado por Ahmad, al‐Tirmidhi y al‐Hakim)

    Si las inquietudes de una persona son disipadas y sus pecados perdonados, entonces ha alcanzado la felicidad en este mundo y en el otro. Pueda Allâh eliminar nuestras preocupaciones y perdonar nuestros pecados a través de Su amado, curador de nuestros corazones.

    El salat ala nabi de Ibn Arabi por ejemplo era así;

    ¡Allāhumma!, ṣallī ʻalà ‘ḏ-ḏāti ‘l-muṭalsam, ¡Dios mío!, bendice a la esencia oculta,

    wa-’l-gaybi ‘l-muṭamṭam, a la realidad no-manifestada (gayb) inmensa,

    wa-’l-kamāli ‘l-mukattam, a la perfección escondida,

    lāhūti ‘l-ŷamāl, al mundo divino (lāhūt) que esplende la belleza,

    nāsūti ‘l-wiṣāl, al [aspecto del] mundo humano (nāsūt) [cuya característica propia es] la unión íntima (wiṣāl) [con el Amado],

    ṭalʻati ‘l-ḥaqq, a la faz de la Verdad,

    huwiyyati insāni ‘l-azal, a la ipseidad del ser humano [que habita] la eternidad sin fin (azal)

    fī našri man lam yazal, en la resurrección (našr; tb. difusión, revelación) [cuya característica es la eternidad] propia de Aquel que no cesa,

    man uqāmat bi-hi nawāsītu ‘l-farqi fī ṭarīqi ‘l-ḥaqq, a aquel por cuyo medio los mundos humanos [caracterizados por] la separación son establecidos en el camino de la Verdad,

    bi-qābi nāsūti ‘l-wiṣāli ‘l-aqrab. en la distancia (qāb) más próxima [entre el Amado y el aspecto del] mundo humano [cuya característica propia es] la unión íntima [con Él].

    Ṣalli – Allāhumma – bi-hi min-hu fī-hi ʻalay-hi wa-sallim. Derrama Tus bendiciones y Tu paz – oh Dios mío – por medio de él, a partir de él, en él y sobre él.

    También se dice;

    As salatu wa s-salam ‘ala Seyyidina Muhammad, wa âlihi, wa sahbihi aÿma’in. As salamu ‘aleikum wa rahmatullah wa barakatuhu

    O también;

    Allahumma salli ‘ala sayyidina Muhammadin ‘abdika wa rasulika nabiyyi-l-‘umiyyi wa ‘ala ‘alihi wa sahbihi wa salim taslima.

    O también as-Salât al-Ibrâhîmía;

    allâhumma sálli ‘alà Muhámmadin wa ‘alà â:li Muhámmadin

    Allahumma, bendice a Muhammad y a la gente de Muhammad

    kamâ salláita ‘alà Ibrâhîma wa ‘alà â:li Ibrâhîm*

    como bendijiste a Abraham y a la gente de Abraham,

    wa bârik ‘alà Muhámmadin wa ‘alà â:li Muhámmadin

    y proporciona Báraka a Muhammad y a la gente de Muhammad

    kamâ bârakta ‘alà Ibrâhîma wa ‘alâ â:li Ibrâhim*

    como se la proporcionaste a Abraham y a la gente de Abraham.

    fî l-‘âlamîn ínnaka hamîdun maÿîd

    En los mundos, Tú eres Elogiado y Glorificado.

    Y muchos más ejemplos de cómo enviarle nuestros más y profundas bendiciones, salutaciones y así como la baraka-hasanata de nuestras oraciones.

    Allah swt bendigalo según la medida de su valor inmenso, bendigalo según como tú conoces de él y no, como nosotros lo conocemos.

    Assalamu aleikum wa rahmatullahi wa barakatu.
    ínna llâha wa malâ:ikatahu yusallûna ‘alà n-nabí*
    yâ: ayyuhâ l-ladzîna â:manû sallû ‘aláihi wa sallimû taslîma*

    (Ciertamente, Allah y sus ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, vosotros, los que habéis abierto vuestros corazones a Allah! bendecidlo y saludadlo con frecuencia.)

  3. #3
    vctor-snchezanadn-164 Guest

    Predeterminado

    ...el Mensajero de Dios, bendito sea el que viene en el nombre de Dios, profetizado por Issa ben Miriam, estaba con Abu Bakr y dijo...

    sí, se puede decir algo al respecto, quizás asi alguien perciba la profecia a fuerza de reiteraciones

    pero yo creo que el mérito ganado es nimio, propio de débiles y gente que se queda atras cuchicheando cuando toca salir a morir ahi afuera por la umma y resulta que no mueres, sino que vives. En El Corán lo llama el Mensajero, no el Mensajero saws, para poner saws, poner el Mensajero y no hacer tediosos los discursos.

  4. #4
    vctor-snchezanadn-164 Guest

    Predeterminado

    Cierta vez el Mensajero dijo "Habla a los hombres a la medida de su entendimiento, no a la medida del tuyo, para que Dios y sus profetas no sean desmentidos".

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