Los disruptores endocrinos son sustancias químicas capaces de alterar el sistema hormonal (tanto en seres humanos como en animales), responsable de múltiples funciones vitales como el crecimiento, el desarrollo sexual, etc. Al imitar o alterar el efecto de las hormonas, los disruptores endocrinos pueden envían mensajes confusos al organismo ocasionando diversas disfunciones.

El sistema endocrino regula muchas de las funciones del organismo. Por eso los disruptores endocrinos afectan al organismo a múltiples niveles. Cáncer (próstata, testículo, mama), trastornos del metabolismo (obesidades, diabetes), trastornos reproductivos (disminución de la fertilidad, pubertad precoz en niñas), problemas cardiovasculares y alteraciones mentales y de la conducta (memoria, motilidad, atención), son los posibles efectos de los disruptores. Algunos de estos efectos son todavía visibles en segundas y terceras generaciones, a pesar de que nunca han estado directamente expuestos a los disruptores.



Algunos consejos para limitar la exposición a disruptores endocrinos

Evitar artículos hechos de policarbonato o cloruro de polivinilo, especialmente cuando están diseñados para almacenar alimentos o estén en contacto con niños pequeños.
También otros materiales plásticos pueden liberar BPA o ftalatos, así que la forma la más segura de evitar los disruptores endocrinos es utilizar botellas y envases de vidrio.
Utilizar chupetes “libres de bisfenol A”.
Reducir el consumo de alimentos enlatados. El interior de las latas se recubre con una delgada capa plástica, principalmente compuesta de resinas epoxi, que liberan bisfenol A en la comida.
Los recibos utilizados en muchos supermercados y cajeros automáticos contienen altas concentraciones de bisfenol A (el bisfenol A se absorbe por la piel).
Evitar alimentos envasados con film de PVC.

Si desea conocer en mayor profundidad los disruptores endocrinos y los problemas que pueden ocasionar para la salud, puede descargarse aquí la guia "Químicos disruptores endocrinos en la comida de la Unión Europea". En trar en página web de Fundación Vivo Sano.http://www.vivosano.org/es_ES/%C3%81...ndocrinos.aspx


Las mujeres embarazadas y los niños son los más vulnerables y deberían evitar productos que contienen
residuos de plaguicidas, como lechuga, tomates, pepinos y manzanas. Utilice nuestro ranking de alimentos. Son
preferibles los plátanos frente a las manzanas, las espinacas frente a la lechuga, las zanahorias sobre los tomates, etc