Resultados 1 al 2 de 2

Tema: Desde el nagual se pone orden en el tonal.

  1. #1
    Fecha de Ingreso
    14 nov, 09
    Ubicación
    mar del plata. bs.as. argentina
    Mensajes
    735

    Predeterminado Desde el nagual se pone orden en el tonal.

    Desde el nagual se pone orden en el tonal.



    Si el color de una bandera , en realidad no lo es, sólo es un tono ¿qué queda para los representados? ¿Qué son? ¿Hombres o un tono de hombre? ¿Homúnculos?






    Siempre he sido, desde que tengo uso de razón, más o menos anarquista individualista, paranoico hasta el extremo y fóbico en relación con todo cosmos, pertenencia, dependencia e identificación. Ni siquiera , como EL INDIO DIVINO, el sublime nicarugüense, he sido cosmopolita, más bien, como EL CISNE DIVINO, el Platón de la vejez he sido un calustrofóbico cósmico, un toro enfurecido y pleno de rebeliones cósmicas y aun supracósmicas.


    Pero ya que nos toca asomarnos a este fanerón o tonal no dejamos de poner las cosas en su lugar y llamarlas por su nombre:




    El color que agravia a su Creador.

    Cada 20 de junio se vuelve a agraviar a BELGRANO con el color que él jamás consideró , que ni San Martín, Güemes, Pueyrredón, Miguel Otero, Rufino Guido, Tomás Guido, ni el general Espejo, entre otros, jamás consintieron y aun repudiaron.

    Se cagaron en la memoria del general "ESPEJO", compañero de San Martín; prefirieron el "ESPEJO" de la ocurrencia afectada de un pintor a la memoria de un héroe.

    Los que con Mitre jugaban con la dentadura de Belgrano perpeturaron el agravio al Creador de la Bandera imponiendo el color de la ominosa traición, del ominoso cipayismo; el color que espeja la debilidad de un país que se anega en la mentira...

    Cuando Lavalle inició la invasión “libertadora” contra su patria apoyado y financiado por Francia,(Guerra franco-argentina ) también usó la bandera “celeste y blanca” para distinguirla de la nacional... “ni siquiera enarbolaron (los libertadores) el pabellón nacional azul y blanco, sino el estandarte de la rebelión y la anarquía celeste y blanco para que fuese más ominosa su invasión en alianza con el enemigo” (Coronel salteño Miguel Otero en carta Rufino Guido, hermano de Tomas Guido, el 22 de octubre de 1872. Memorias. ed. 1946, pág. 165).

    El celeste de la bandera se usó , durante la guerra fraco-argentina, "para que fuese más ominosa su invasión en alianza con el enemigo", dijo el coronel salteño Miguel Otero en carta a Rufino Guido, hermano de Tomás Guido)

    Sarmiento adopta el celeste unitario en vez del azul de la bandera nacional. En su “Discurso a la Bandera” al inaugurar el monumento a Belgrano el 24 de septiembre de 1873

    Mitre se basa en el “celeste” basándose entre otros argumentos en un óleo de San Martín hecho en 1828, como si el color adoptado por un artista fuera argumento suficiente. El general Espejo, compañero de San Martín, en 1878 publicaba sus Memorias del y recordaba como azul el color original de la bandera de los Andes conservada desteñida en Mendoza. Pero Mitre, que siempre interpretó las cosas como le convino, lo atribuyó a una “disminuida memoria del veterano”.

    En 1908, ante la confusión existente y a pedido de la Comisión del Centenario, se estableció el color azul de la ley 1818 para la confección de banderas.








    La tesis más débil y conciliadora.





    El color azul, no el celeste, es el usado en heráldica; es el color del espectro solar, mientras el celeste es un semicolor. El azul admite distintas gradaciones que van del azul oscuro o azul del mar, también llamado turquí, al azul claro o azul del cielo, que no debe confundirse con el celeste diluido que, vuelvo a decir; no es un color sino un semicolor, un tono.

    La bandera, creada en Rosario el 27 de febrero de 1812 por Belgrano inspirada en la escarapela azul-celeste del Triunvirato.

    Debió ser del color que señala la heráldica. Ni azul-turquí, ni celeste claro: azul-celeste, que es el que conocemos generalmente por azul.







    María y el Sol.


    Para el devoto y fiel mariano MANUEL BELGRANO, el azul de la bandera era por el color del manto de MARÍA, connotando una asimilación con LA PACHA MAMA; con él perfeccionaba el conocimiento del SOL de Platón, de ese "cristianismo anterior al cristianismo", postulado por San AGUSTÍN y enfatizado por el INCA GARCILAZO DE LA VEGA. Con la devoción del aspecto femenino de lo ABSOLUTO perfeccionaba el conocimiento del SOL del TAHUANTINSUYU.

    Jamás la verdadera bandera fue sin SOL, durante la paz, y con SOL durante la guerra.

    Esa mentira la acuñaron los enemigos de Belgrano y San Martín y los que planearon el genocidio de gauchos e indios.








    La casta de chocolate.



    De comprensiones e incomprensiones.


    San Martín lo retó a duelo a Rivadavia porque éste se burlaba de los ritos iniciáticos en la logia que presidía como Venerable Maestro. Allí, el iniciado INNAKUS o HERMES TRIMEGISTO, demostró su consciencia ritual. Se sabe que el Venerable Rivadavia declinó la oferta excusándose en un juramento nuevo que ni a él ni al Libertador lo ataban, ya que era posterior a sus respectivas exaltaciones al grado de Maestro.

    Pero, en relación con Belgrano, San Martín pareció mostrarse como un hombre que desestimaba la religión. Al creador de la bandera lo comprendía y lo seguía en todo, sobre todo en lo de la Restauración del Tahuantinsuyu.

    Sobran documentaciones sobre Belgrano como potencial Restarador del Tahuantinsuyu en las Provincias Unidas del Sur. La ironía o el sarcasmo fue lo de Rosas como Restaurador de sólo una provincia pero en sentidos muy distintos.


    En lo que San Martín no comprendió a Belgrano fue en su auténtica y extrema piedad. Hay una carta en que le dice a alguien que, por fin ,ha develado la incógnita de lo que creía una inaudita y ancrónica desviación de Belgrado: Su devoción por María y su manía de entronizarla , evocarla e invocarla por todas partes.¡Eureka! dice El Libertador: Este tipo me sobrepasa en astucia. Tengo mucho que aprender de él. Claro, la religión es el instrumento más poderoso para la demagogia.


    Volviendo a la consciencia "preguenoniana" de lo ritual de San Martín, el propio Simón Bolivar nos cuenta que tuvo, a diferencia de Rivadavia, el recaudo, el respeto y la astucia de ocultarle al LIBERTADOR su tesis de que los ritos iniciáticos sólo eran una farsa ridícula. Incluso nos enfatizó sobre cómo tenía adoctrinados a sus hombres para que fingieran ser lo que no eran ante la presencia de San Martín que, muchas veces duraba tanto, que él y sus hombres, tan dados a la chacota y los modernismos desacralizantes, por poco se dormían y apenas podían reprimir los bostezos.


    Siguiendo con la incomprensiones y diferencias y niveles ónticos, éticos, dianoéticos e hieráticos, terminamos con el caso de Rosas que para nada ni comprendió ni entendió a San Martín, a pesar del sable corvo, cuyo baraka , según parece, no lo iluminó. Hay una carta en la que le pregunta a Anchorena sobre cómo pudo ser que les consintieran a Belgrano y San Martín tamañas demencias como pretender restaurar el Tahunatinsuyu, imponer un Rey Inca primero ( que parece que era el hermano menor de Tupac Amaru), luego una Princesa Inca; imponer como lengua el quechua y etc. Anchorena, literalmente, le responde: Y claro que le teníamos que seguir la corriente ¿acaso crees que algún blanco, fuera de ellos, iba a arriesgar su vida? Todos los que cruzaron los andes, todos los que pelearon en esas batallas eran de "LA CASTA DE CHOCOLATE"

  2. #2
    vctor-snchezanadn-164 Guest

    Predeterminado

    Pues a mí de mi bandera me hablaron que hablaba de la calida y fertilizante luz del sol y de la sangre de sus valientes entregada por esa luz. Pero era un mito inventado, parece ser, una quimera, no algo que exista porque al menos un mortal cree en ello. Habia un águila, símbolo del Espíritu, que abarcaba en su seno la pluralidad de naciones, hasta los aquellos conversos de aquellos años aparecían en signos esotéricos a los ojos de la mirada audaz. Pero era una mentira: una traición embargaba las almas de los que nos entregaron aquella bandera y nosotros naufragamos entre el signo y su usurpación.

    Entre el nagual y el tonal naufrago en tardes alucinadas de desnudez del alma.

Permisos de Publicación

  • No puedes crear nuevos temas
  • No puedes responder temas
  • No puedes subir archivos adjuntos
  • No puedes editar tus mensajes
  •