Página 2 de 3 PrimerPrimer 123 ÚltimoÚltimo
Resultados 11 al 20 de 27

Tema: Un ta’wil poético: la lectura activa de Rayuela (1)

  1. #11
    Fecha de Ingreso
    14 nov, 09
    Ubicación
    mar del plata. bs.as. argentina
    Mensajes
    735

    Predeterminado

    jorge fraga15 de junio de 2012 13:38
    Le agradezco la explicación al amable y paciente Hossfah.

    Comprendo sus palabras y, también, en cierto modo, las comparto; no era mi intención, con mi pregunta, situar a todos los humanos a un mismo nivel. La Gracia se dispensa a todos, pero según las aptitudes de cada uno...

    Sin embargo, también es posible verlo desde otro punto de vista. ¿Esa respuesta no se sitúa, el fin y al cabo, en una perspectiva historicista? Ha habido grandes profetas a lo largo de la historia, de ello no cabe ninguna duda; pero, ¿qué sentido tienen esas mismas figuras en la 'historia del alma' de cada uno? Desde este otro punto de vista, ¿no serán esos profetas equivalentes a ese 'gurú' del que hablaba sri Ramana, del que decía que 'gurú', Dios y uno mismo son en realidad diferentes aspectos de un solo ser?

    Es desde este otra perspectiva que ponía yo entre paréntesis el carácter metafórico de la afirmación 'todos somos profetas'. ¿Acaso no es la realidad histórica una metáfora para el alma? ¿No resulta legítimo decir que lo que para la conciencia de vigilia es real, es metáfora para el alma?

    Según uno u otro punto de vista, 'todos somos profetas' puede ser o bien algo metafórico, o bien algo virtual. Para el gnóstico -entiendo yo, con toda mi torpeza y mi humildad-, se trataría de despertar al profeta que hay en uno mismo.

    ¿Tú que opinas de todo ello, Mario César?

    Paz (¡hermoso saludo!)

    Responder

    marioingenito51@yahoo.com.ar16 de junio de 2012 05:12
    Aún no había visto tu mensaje y traía este del "amable y paciente Hossfah: "hossfah
    Nivel 3
    Fecha de Ingreso
    28 may, 11
    Mensajes
    394

    Salam nuh musa


    (Al mismo tiempo, voy leyendo en "La imaginación creadora":
    "cada ser, como totalidad, se presenta con dos dimensiones. No podemos decir Haqq-Khalq [Creador y creatura], ni Lâhût-Nâsût [divinidad y humanidad], entendiendo con ello que las dos dimensiones son equivalentes. Ambas se refieren a un mismo ser pero a la totalidad de ese ser; se suman (o se multiplican la una por la otra), pero no podrían anularse recíprocamente, ni confundirse, ni substituirse una a otra.")
    Dios tiene su propio reino donde cada criatura obra según su voluntad, y uno de los objetivos de Dios creando a este mundo, es darle al hombre la oportunidad de tener un reino propio (su cuerpo), donde puede ser dios, dirigiendo su reino como le convenga, con libre albedrío; y para darle vida, Dios, soplo en él de su espíritu, dándole así una parte de Él, asegurando una presencia de Dios en cada uno de nosotros.

    Entonces en cada reino (cuerpo humano) hay presencia de un espirito (ruh) de Dios (haqq, creador) y una creación de Él (Khalq, criatura), se puede decir lo mismo del Lâhût (todo lo que refiere a Dios)-Nâsût (lo que se refiere a humanidad) [divinidad y humanidad].

    Las dos partes (dimensiones), parte del creador y creación, divinidad (el espíritu de Dios) y humanidad (personalidad instantánea de cada uno) son presentes en un mismo reino y se suman para formar el Ser.


    Salam
    Paz"

  2. #12
    Fecha de Ingreso
    28 may, 11
    Mensajes
    742

    Predeterminado Un ta’wil poético: la lectura activa de Rayuela (1)

    Salam nuh musa

    Según uno u otro punto de vista, 'todos somos profetas' puede ser o bien algo metafórico, o bien algo virtual. Para el gnóstico -entiendo yo, con toda mi torpeza y mi humildad-, se trataría de despertar al profeta que hay en uno mismo.
    En mi opinión hablando en general, sin tener en cuenta del gnóstico, cada ser intenta despertar la parte divina que tiene dentro, que, por misericordia de Dios, queso que nos acompañe a lo largo de nuestra vida, profetas espirituales portadores de mensajes, conocimiento…

    Esa parte divina espiritual, se deferencia de un ser a otro, dependiendo del merecimiento de cada uno, de su predestinación…

    La totalidad de las dos partes (la divina y la humana) forman el ser, teniendo en cuenta que la parte divina puede complementar la humana, pero la humana no puede hacerlo para la divina.

    Los profetas espirituales, tienen cada uno sus mensajes, están al servicio del rey dentro del reino Para ayudar, guiar espiritualmente, hablar por él, aclarar y transmitir las verdades divinas… pero para eso hay que despertarlos.

    Y para complementar el conocimiento espiritual instantáneo del ser, hay que buscar otros mensajes divinos del exterior (otro reino, cuerpo), otros profetas que benefician y complementan el conocimiento espiritual instantáneo que tiene cada uno.

    Dios le preparo el cuerpo a Adam de manera que su alma, como rey de cuerpo, tenga a mano conocimiento que le permitiera iniciar su vida, despertar y beneficiar de cada profeta portador de mensaje que vive con él en el mismo reino.


    Salam
    Paz

  3. #13
    Fecha de Ingreso
    14 nov, 09
    Ubicación
    mar del plata. bs.as. argentina
    Mensajes
    735

    Predeterminado

    Cita Iniciado por hossfah Ver Mensaje
    Salam nuh musa


    En mi opinión hablando en general, sin tener en cuenta del gnóstico, cada ser intenta despertar la parte divina que tiene dentro, que, por misericordia de Dios, queso que nos acompañe a lo largo de nuestra vida, profetas espirituales portadores de mensajes, conocimiento…

    Esa parte divina espiritual, se deferencia de un ser a otro, dependiendo del merecimiento de cada uno, de su predestinación…

    La totalidad de las dos partes (la divina y la humana) forman el ser, teniendo en cuenta que la parte divina puede complementar la humana, pero la humana no puede hacerlo para la divina.

    Los profetas espirituales, tienen cada uno sus mensajes, están al servicio del rey dentro del reino Para ayudar, guiar espiritualmente, hablar por él, aclarar y transmitir las verdades divinas… pero para eso hay que despertarlos.

    Y para complementar el conocimiento espiritual instantáneo del ser, hay que buscar otros mensajes divinos del exterior (otro reino, cuerpo), otros profetas que benefician y complementan el conocimiento espiritual instantáneo que tiene cada uno.

    Dios le preparo el cuerpo a Adam de manera que su alma, como rey de cuerpo, tenga a mano conocimiento que le permitiera iniciar su vida, despertar y beneficiar de cada profeta portador de mensaje que vive con él en el mismo reino.


    Salam
    Paz


    Es tanto lo que coincidimos con tu mensaje y el modo en que nos llega y recuerda lo del UNUM EST NECESARIUM...que, salvo, citar a Meister Eckhart: La Esencia de Dios está en el Propio Inteligir y remitir a ATAR que, su COLOQUIO...nos recuerda lo del secreto que está a la vista en la imagen de ADÁN...(¿Será por eso, aun, que en el escocismo rectificado ponen al candidato frente a un espejo en la oscuridad o penumbra?) nada parafrasearemos ...Chucra wa chucrulilLAH...Salam

  4. #14
    Fecha de Ingreso
    14 nov, 09
    Ubicación
    mar del plata. bs.as. argentina
    Mensajes
    735

    Predeterminado

    Mi opinión, Jorge, ya la he esbozado, arriesgando el neologismo de MICROAVATARIDAD. Aquí se refugia ello en el contexto de un diálogo con vos:http://relatosdeternidad.forocreacio...icroavataridad


    Y, en gran parte, mi opinión está en lo que ya hemos compartido sobre la TEORÍA Y EL MÉTODO aplicados por PROUST, KAFKA, JOYCE, IONESCO, CORTÁZAR, BORGES llamadas por ellos con estos nombres: "punto de velamen", "minuto liberado del tiempo", "hendidura", "intersticios", "poros", de origen, por así decirlo "órfico", pero , para no ir tan lejos, implícita en WILLIAM BUTTLER YEATS ;


    La Epifanía que percibieron los Tres Reyes Magos se produce para cada hombre en cada instante


    No obstante, así como durante décadas me he aferrado a la defensa del "horario de protección al menor", de la "calabaza", el exoterismo, la shariah hasta las últimas consecuencias, y así como las aguas de la Providencia de Allah y sus Decretos me han arrojado a una playa anfibológica, oximorónica entre Guénon, Evola y Stirner; así, también, ahora, dicha Providencia nos somete a lo que el hermano Hossfah - que se perfila con total claridad en este recodo o portal de El Acercamiento...o El Coloquio...- pueda o deba ratificar, rectificar o refutar...

  5. #15
    Fecha de Ingreso
    14 nov, 09
    Ubicación
    mar del plata. bs.as. argentina
    Mensajes
    735

    Predeterminado

    El autor que escribe al dictado de la inspiración divina consigna a veces cosas que no tienen relación con la materia de aquel capítulo que está tratando y que a los oídos del lector vulgar suena como interpolación de tema incoherente, si bien para nosotros pertenecen al alma misma de aquel capítulo, aunque sea bajo un aspecto que los demás ignoran. Sabe que la elaboración de los capítulos de las Fotûhât no es el resultado de una libre elección por mi parte ni de una deliberación reflexiva. En verdad, Dios me ha dictado por el órgano del Ángel de la inspiración todo lo que he escrito, y es por eso por lo que entre dos ideas inserto otra que no tiene conexión con la que le precede ni con la que le sigue.
    ·
    Ibn ‘Arabî, Las revelaciones de la Meca
    ·

  6. #16
    Fecha de Ingreso
    28 may, 11
    Mensajes
    742

    Predeterminado

    Salam nuh musa


    Cada vez que tratamos un tema, las informaciones (conocimiento) que nos revela el espíritu divino, son clasificadas y archivadas en un sitio bien determinado, en nuestro cerebro, que puede ejercer, aparte de muchas otras funciones, de un almacén donde se archivan los datos obtenidos desde un espíritu divino o desde fuera, o sea de las escuelas que tenemos en la vida, cada información se guarda en una habitación que tiene todos las informaciones que conciernen el tema tratado, y uniendo la informaciones que recibimos de nuestro adentro y las de fuera, el tema cobra sus verdades, y una vez que queremos opinar sobre ese tema, el almacén nos ofrece una opinión que es el fruto de todo los datos (divinos y humanos) archivados en él, combinando los dos.

    Por falta de conocimiento parte del lector, un espíritu divino, una ves despertado, nos puede revelar cosas que los demás no relacionan con el tema abordado, pero que en realidad, reflexionando y buscando, se le encuentra el vínculo.

    El autor que escribe al dictado de la inspiración divina puede también recibir un conocimiento que concierne un tema ya abordado (que se conecta en lo oculto con el tema tratado) y por falta de total aclaración se quedó pendiente entre admisión para archivar (cierre temporal del archivo) o rechazo para basura (cosa que no se aconseja), ya que un conocimiento que concierne un tema, puede ser la aclaración de muchos otros temas pendientes de ser aclarados.

    Así que el espíritu divino, una vez activado, nos puede revelar informaciones y verdades sobre un tema que estamos tratando en el momento, y puede incluir en el mismo mensaje la aclaración de un tema pendiente de ser aclarado. pero que en realidad tiene una relación oculta con el tema tratado.

    Todo lo que nos puede dictar un espíritu divino, tiene sentido, es la realidad divina de las cosas, pero para confirmar dicha realidad, tenemos que estar preparados:

    -tener bastante fe en lo divino
    -Tener entusiasmo
    -buscar sabiduría
    -Tener suficientes buenas obras para acercarse a la misericordia de Dios
    -respetar la lógica y la objetividad de de las cosas
    -…

    Todo esto, y más, es el secreto que hace que seas del rango de un soldado al servicio de Dios y hace despertar a los espíritus divinos portadores de mensajes.

    Y lo más importante en todo esto es tener un conocimiento básico de las cosas, y con la misericordia de Dios, se puede distinguir entre lo revelado por un espíritu divino y un compañero inseparable (karin) que pertenece a los demonios y los mismos demonios ya que se revelan entre sí.

    Salam
    Paz

  7. #17
    Fecha de Ingreso
    14 nov, 09
    Ubicación
    mar del plata. bs.as. argentina
    Mensajes
    735

    Predeterminado

    Cita Iniciado por hossfah Ver Mensaje
    Salam nuh musa


    Cada vez que tratamos un tema, las informaciones (conocimiento) que nos revela el espíritu divino, son clasificadas y archivadas en un sitio bien determinado, en nuestro cerebro, que puede ejercer, aparte de muchas otras funciones, de un almacén donde se archivan los datos obtenidos desde un espíritu divino o desde fuera, o sea de las escuelas que tenemos en la vida, cada información se guarda en una habitación que tiene todos las informaciones que conciernen el tema tratado, y uniendo la informaciones que recibimos de nuestro adentro y las de fuera, el tema cobra sus verdades, y una vez que queremos opinar sobre ese tema, el almacén nos ofrece una opinión que es el fruto de todo los datos (divinos y humanos) archivados en él, combinando los dos.

    Por falta de conocimiento parte del lector, un espíritu divino, una ves despertado, nos puede revelar cosas que los demás no relacionan con el tema abordado, pero que en realidad, reflexionando y buscando, se le encuentra el vínculo.

    El autor que escribe al dictado de la inspiración divina puede también recibir un conocimiento que concierne un tema ya abordado (que se conecta en lo oculto con el tema tratado) y por falta de total aclaración se quedó pendiente entre admisión para archivar (cierre temporal del archivo) o rechazo para basura (cosa que no se aconseja), ya que un conocimiento que concierne un tema, puede ser la aclaración de muchos otros temas pendientes de ser aclarados.

    Así que el espíritu divino, una vez activado, nos puede revelar informaciones y verdades sobre un tema que estamos tratando en el momento, y puede incluir en el mismo mensaje la aclaración de un tema pendiente de ser aclarado. pero que en realidad tiene una relación oculta con el tema tratado.

    Todo lo que nos puede dictar un espíritu divino, tiene sentido, es la realidad divina de las cosas, pero para confirmar dicha realidad, tenemos que estar preparados:

    -tener bastante fe en lo divino
    -Tener entusiasmo
    -buscar sabiduría
    -Tener suficientes buenas obras para acercarse a la misericordia de Dios
    -respetar la lógica y la objetividad de de las cosas
    -…

    Todo esto, y más, es el secreto que hace que seas del rango de un soldado al servicio de Dios y hace despertar a los espíritus divinos portadores de mensajes.

    Y lo más importante en todo esto es tener un conocimiento básico de las cosas, y con la misericordia de Dios, se puede distinguir entre lo revelado por un espíritu divino y un compañero inseparable (karin) que pertenece a los demonios y los mismos demonios ya que se revelan entre sí.

    Salam
    Paz
    La almacén de la que hablás me atrevo a suponer que es cualitativamente distinta y superior a lo que Swdenborg llamó LA BALLENA y Blake los trapos sucios de la memoria y los casilleros mentales que la Virgen María le borró a Alberto Magno. La almacén que mencionás es la asociada a la almacén de la dicha de Ramana Maharshi, es la abacería de los conocimientos y estímulos que quería Saidna ALÍ, la de los que producen inmediata satisfacción espiritual; no el sótano que el Yerno del Profeta repudió y que ALGAZALI reseñó, el de los putrefactos y codiciosos y desconfiados y mezquinos féretros del entendimiento...


    Gracias, Sidi, por tu tan clara plancha...
    Ojalá ALLAH no nos cuente entre los adanes sometidos por los demonios...

    Salam

  8. #18
    Fecha de Ingreso
    14 nov, 09
    Ubicación
    mar del plata. bs.as. argentina
    Mensajes
    735

    Predeterminado

    «La soberanía divina tiene un secreto y ese secreto es tú

    FUENTE:http://www.sophia.bem-vindo.net/tiki...i+Unio+Mystica



    Henry Corbin - A Imaginação criadora no sufismo de Ibn Arabi
    Pasión y compasión divinas:
    3. De la «unio mystica» como «unio sympathetica»

    Estos dos términos nos habían sido propuestos como antitéticos (supra, § 1), pero el rumbo que sigue nuestra investigación parece más bien conducirnos a un esquema de experiencia espiritual en el que, lejos de excluirse, se interpretan recíprocamente. Recapitulemos las etapas: cada ser es una forma epifánica (mazhar, majlá) del Ser divino que se manifiesta en él revestido de uno o varios de sus Nombres. El universo es la totalidad de los Nombres con que El se nombra cuando nosotros le nombramos con ellos. Cada Nombre divino manifestado es el Señor (rabb) del ser que le manifiesta (es decir, su mazhar). Cada ser es la forma epifánica de su Señor propio (al-rabb al-kháss), es decir, que ésta manifiesta sólo el aspecto de la Esencia divina que en cada caso se particulariza e individualiza en ese Nombre. Ningún ser determinado e individualizado puede ser la forma epifánica del Divino en su totalidad, es decir, del conjunto de los Nombres o «Señores». «Cada ser, dice Ibn 'Arabí, no tiene como Dios más que a su Señor en particular, es imposible que tenga el Todo. »

    Se perfila así un esquema que fija una especie de katenoteismo verificado en el contexto de una experiencia mística; no se trata de una fragmentación del Ser divino, sino de su presencia total cada vez en tanto que individualizado en cada teofanía de sus Nombres, y es revistiéndose cada vez con cada uno de esos Nombres como aparece en tanto que Señor. Aquí encontramos otro motivo esencial de la espiritualidad de la escuela de Ibn 'Arabi, a saber, el secreto que constituye a este Señor como Señor, el sirr alrobúbiva. A falta de un término abstracto imposible de formar sobre la palabra «señor» y a fin de sugerir el lazo caballeresco que une al Señor divino y al vasallo de su Nombre, podemos traducir esta expresión por «el secreto de la soberanía divina». ¿Qué debemos entender con estas palabras? Unas frases de Sahí Tostan, citadas por Ibn 'Arabi nos revelan su profundidad: «La soberanía divina tiene un secreto y ese secreto es tú, ese tú que es el ser de quien se habla; si (ese tú) llegara a desaparecer, la soberanía sería igualmente abolida». Encontramos una intención semejante en una referencia implícita al fenómeno del Amor primordial evocado en el hadith «Yo era un Tesoro oculto y quise ser conocido»; puesto que el hecho de conocerse depende de ti (lo que quiere decir que cuando él es conocido por ti, es que él se conoce en ti), tenemos aquí mismo el enunciado de una situación dialógica esencial que ninguna imputación de monismo puede alterar.

    Este sirr al-robúbíya implica una distinción igualmente habitual en la religión común exotérica, entre la divinidad (olúhiva) como atributo de Dios (Al-Láh), objeto de adoración, y la «soberanía» (robúbiya) como atributo del Señor que se invoca y a quien se recurre. Pero en la terminología propia de Ibn 'Arabí, Al-Láh es el Nombre que designa la Esencia divina cualificada y revestida del conjunto de sus atributos, mientras que al-Rabb, el Señor, es el Divino personificado y particularizado en uno de sus atributos (de ahí, los Nombres divinos designados como otros tantos «Señores», arbáb).

    Un análisis más detallado pondría de manifiesto que existen los Nombres de la divinidad (olúhiya) relativos a Al-Láh y los Nombres de soberanía (robúbiya) relativos al Señor (rabb); «Señor» es el Nombre divino considerado en cuanto a las relaciones de la Esencia divina con los seres individuales concretos, espirituales o corporales. Mientras, por una parte, las relaciones de la Esencia divina con estas individuaciones en su estado de hecceidades eternas son el origen de los «Nombres de la divinidad» (tales como el Poderoso, la Suprema Voluntad, etc.), por otra parte, las relaciones de estos Nombres con los seres exteriorizados y actualizados in concreto, son el origen de los «Nombres de soberanía» (tales como «El que provee», al-Razzáq, «El que guarda», al- Háfiz, etc.).

    Se sigue de ello que «Señor» es un Nombre divino particular (ism kháss) que postula la actualidad de un ser del cual él es Señor, a saber, su fiel o «vasallo» designado como márbub, palabra que es el participio pasivo, el nomen patientis, del verbo radical. Cada ser manifestado es la forma (súrat) de un «Nombre señorial» (ism rabbáni), el del Dios que le rige en particular, por quien actúa y a quien reurre. Que la realidad del rabb o Señor no sea un atributo de la esencia en sí, sino que se realice en relación a un ser que es entonces designado con la forma pasiva correspondiente, es la ilustración eminente del fenómeno que anteriormente hemos analizado en relación con la significatio passiva. Este fenómeno no es menos perceptible en el caso del Nombre divino Al-Láh, pues este Nombre postula la realidad positiva, al menos latente en su Esencia, de alguien de quien él es el Dios. Ahora bien, ése por quien así él llega a ser Dios, es designado, de forma en principio bastante extraña, por el término ma’lúh, que es el participio pasivo del verbo primitivo de la raíz 'lh. Sin embargo, el término no designa al Adorado (el ma 'búd) como llevaría a creer la apariencia gramatical; el Nombre divino puesto aquí «en pasiva» designa justamente el ser en quien y por quien se cumple la realidad positiva de la divinidad; el ma'lúh es el Adorador, aquel por quien el Ser divino es constituído como Adorado en acto. Ahí tenemos, reflejado en el propio léxico, el sentimiento de que el pathos divino, la pasión del «Dios patético» que «quiso ser conocido», presupone como término correlativo una teopatía en el ser humano del que él es el Dios. Creemos que la palabra abstracta ma’lúhiya, formada sobre el participio pasivo, encuentra una equivalencia fiel en teopatía; un comentador de Ibn 'Arabi, extrañado por el uso insólito del término (cuando nuestro shaykh declara que «es por nuestra teopatía como nosotros le constituimos como Dios») lo asocia a shath, es decir, considera esa frase como un caso de «locución teopática».

  9. #19
    Fecha de Ingreso
    14 nov, 09
    Ubicación
    mar del plata. bs.as. argentina
    Mensajes
    735

    Predeterminado

    Y es este simpatetismo el que se expresa en un texto como éste: «La divinidad (olúhiva) busca (desea, aspira a) un ser del que ella sea el Dios (el ma'lúh); la soberanía (robúbiya) busca (desea, aspira a) un ser del que ella sea el Señor (el marbúb); sin él, una y otra se ven privadas de realidad tanto virtual como actual». Texto eminentemente «patético» que está ahí para recordarnos por una parte la Tristeza primordial de los Nombres divinos angustiados a la espera de los seres que los «nombrarán», es decir, cuyo ser los manifestará in concreto, y, por otra parte, el Compadecimiento del Ser divino «simpatetizando» con la Tristeza de los Nombres que nombran su esencia, pero que ningún ser nombra todavía, y triunfando sobre su soledad en el Suspiro (nafas) que actualiza la realidad de ese «Tú», que es entonces el secreto de su soberanía divina; en consecuencia, es a «ti» a quien se confía la divinidad de tu Señor, y él depende de ti, de tu «hacerte capaz de tu Dios», respondiendo por él. Y es esta correspondencia del Señor divino y su fiel, esta pasión del uno por el otro, actualizando cada uno por medio del otro la significatio passiva de su Nombre, lo que, creemos, no puede ser mejor definido que como una unio sympathetica.

    Sin duda alguna, tocamos aquí el secreto de una espiritualidad cuyas expresiones paradójicas formulan para nosotros las relaciones dialógicas tal como son vividas, al mismo tiempo que nos invita a meditar y reproducir el ejemplo de algunas prefiguraciones o figuras-arquetipos de ese servicio divino en el que el fiel de amor «da el ser» a su Señor divino. Entre otras muchas de tales expresiones, tenemos, por ejemplo, este verso de un poema de Ibn 'Arabí. «Conociéndole, le doy el ser». Esto no significa que el ser humano dé existencia a la Esencia divina que está más allá de toda denominación y de todo conocimiento; a lo que se alude es al «Dios creado en las creencias » (al-Iláh al-makhlúq fi'l-mo'taqadát), es decir, al Dios que en cada alma toma una forma en función de la capacidad y el conocimiento de dicha alma, como símbolo que ella actualiza por la ley de su propio ser. El verso viene a decir: Yo conozco a Dios en proporción a los Nombres y atributos divinos que se epifanizan en mí y a través de mi en las formas de los seres, pues Dios se epifaniza en cada uno de nosotros en la forma de lo que ama: la forma de tu amor es la forma misma de la fe que profesas. Según esto, yo «creo» el Dios en el que creo y al que adoro. Ibn 'Arabí dirá: «Para quien comprende la alusión, Dios es una designación».

  10. #20
    Fecha de Ingreso
    14 nov, 09
    Ubicación
    mar del plata. bs.as. argentina
    Mensajes
    735

    Predeterminado

    Sin embargo, éste no es más que un aspecto de la unio sympathetica, aquel justamente que, si lo aislamos, puede ser a la vez motivo de maligna alegría para el crítico racionalista y de escándalo para el teólogo ortodoxo, pero que con toda seguridad no representa la totalidad de la experiencia mística que estamos considerando. Pues cuando se habla del «dios creado» hay que preguntar: ¿quién es, en realidad, el sujeto activo que crea? Es verdad, desde luego, que sin el Divino (Haqq), que es causa de nuestro ser, y sin nosotros que somos causa de su Manifestación, el orden de las cosas no sería lo que es y Dios no sería ni Dios ni Señor. Pero, por otra parte, si eres «tú» el vasallo de ese Señor, quien guarda el «secreto de su soberanía» porque ésta se realiza a través de ti, sin embargo, puesto que la acción con la que tú la estableces es su pasión en ti, tu pasión por él, el sujeto activo en realidad no eres tú en lo que sería una autonomía ficticia. En realidad, tú eres el sujeto de un verbo en pasiva (tú eres el ego de un cogitor). Y esto es lo que quieren decir nuestros místicos al afirmar que este «secreto de la soberanía divina» encierra a su vez un secreto (sirr sirr al-robúbiva, el secreto del secreto de la soberanía).

Permisos de Publicación

  • No puedes crear nuevos temas
  • No puedes responder temas
  • No puedes subir archivos adjuntos
  • No puedes editar tus mensajes
  •