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maite
05/01/2012, 07:21
PRESENTACIÓN DE LA PUBLICACIÓN ELECTRÓNICA DELAS CALDERAS DE AZTLAN O
LAS TENTACIONES DE LA CARNE EN LA CONQUISTA DE LA NUEVA ESPAÑA
PUBLICACIÓN CONJUNTA ESENCIALMEXICO; FORO-WEBISLAM, ESPAÑA


México, 31 de diciembre del 2010

¡Oh México! levanta tus manos al cielo y descubre tu rostro, vibra con la sensualidad, vibra con la claridad y deja de regar en tierra tu virilidad, deja de llorar mujer... mírate al espejo. Sólo una mujer como La Zarzamora, a quien mis hermanos mexicas han tenido (no sin ganas de darle besos, por supuesto) el gusto de verla deambular en varias épocas de su vida por nuestras calles y códices, hermosa y menuda, inteligente y deslenguadita, traductora de mil idiomas, llena de pasión. Sólo una mujer como ella, digo, podía haber investigado en su corazón un libro como éste cuya publicación comienza ahora. Y sólo ella podía haber confiado en este jovenzuelo, mitad azcapotelca y mitad pirata de Al-Andalus, para escribir una presentación a la publicación electrónica de este material sin precio. No sólo para tener una visión viva y plena, real y no real, de la conquista de México, sino para reír, escandalizarse con las groserías de los personajes o escuchar el argot madrileño en boca de un conquistador, mientras ve con detenimiento su propia carne y su propia alma tocadas por el fino talle de una indígena desnuda y en silencio, que será con el tiempo la madre de una nueva civilización. El silencio del deseo, el silencio del hombre que la volvía doña. Las alianzas políticas en las alcobas, los padres y madres de la mujer, los padres y madres del hombre, de una unión y de un comerse mutuamente. De un hombre que comió una civilización, de una mujer que comió la civilización del hombre…

Ésta es la historia que La Zarzamora comienza a contar hoy en Webislam y en Esencial. Hoy el índice y el primer capítulo que os marcará para siempre, que comienza con una mujer que sabe matar y un hombre que sabe hacer ritos de vida en la época actual, una mujer que sabe mirar, un hombre que escucha y que sueña. Y cada semana, un capítulo nuevo en Webislam y en Esencial. Solamente una persona tan lúdica e interesante como La Zarzamora podía no sólo haber trabajado años en la novela, sino también haber sido libre para que sus personajes tomaran vida propia y para que los diálogos se dieran juego así, llenos de acción y de datos nuevos, de inmersión total. Y sólo una mujer así, con un corazón con tantas alas, podía haber pensado en dar su trabajo como la más vanguardista de las escritoras. Una novela electrónica en capítulos. Accesible, abierta, discutible, provocadora, tierna, y lo mas importante: subjetiva. Una novela de ficción viva, donde ella se desnuda también, con velos y con colores; con mucha mente, y con mucho cuerpo, y sí, con mucha alma. Desde Tultilan, México, entre Texcoco y Cuautitlán, a unos pasos del centro espiritual de mi país que es el cerro del Tepeyac, abrazamos a La Zarzamora. Estamos seguros de que cuando mis padres indígenas la veían pasar por las calles de Tenochtitlan la cubrían de besos y algo más. Mi generación la admira porque nos ha dicho que los españoles y los mexicas del tiempo de la conquista eran seres humanos, algo tan importante para la paz en mi país y la salud de España.


Iván Rendón Llamas

maria
17/02/2012, 12:45
Toros, toreros, y !torera!; uno que tiene toda la pinta de ser cristiano nuevo y moro viejo; otro que de puro macho se descompone cuando se le caen los palos del sombrajo; otra deslenguada y con una mala leche de espantar; un padre-padrino afectado de masoquismo filial... Desde luego los personajes no tienen desperdicio y son de todo menos políticamente correctos.

La historia también promete mucho y, por lo publicado hasa ahora, parece que cuenta lo que no cuentan las crónicas.

Badr
01/05/2012, 15:50
Yo, Huitzilopochlti, ¿qué pedía?



Por no llamar a las cosas por su nombre
se inmolan con vergüenza
quienes debieran ser mis fieles.

Yo, Huitzilopochlti, ¿qué pedía?:

El tributo de muerte
que precisan los vivos,
en limpio y en altar.

La ramera a la que ahora sacrifican
se hace llamar
a sí misma Estadística,
desdeña el nombre de deidad
y exige su tributo en callejones y en tinieblas
y jamás reconoce que recibe ofrenda alguna.




Salaam

La Zarzamora
06/09/2012, 23:55
Salaam a todos


Con la publicación del último capítulo y cierre, concluye hoy la publicación en el foro de la novela Las calderas de Aztlán. Confío en que quienes la hayan leído lo hayan disfrutado.

In sha' Allah, hasta la próxima ocasión.

Salaam