PDA

Ver la Versión Completa : We Teach Life, Sir



Salam21
26/12/2011, 00:19
http://www.youtube.com/watch?v=neYO0kJ-6XQ

As Salamu Aleikum,

Os dejo aquí este video, con subtitulos en castellano.

Llevo tiempo leyendo en el foro y solo he escrito un par de veces, aprovecho ahora para saludar.

Espero que disfruteis el video, a mi me ha conmovido.

Saludos

Jorge Aldao
26/12/2011, 12:14
Salam 21.... Salam

Es conmovedor como tú dices.
Gracias por ponerlo

Un saludo

Jorge Aldao

Salam21
26/12/2011, 13:46
De nada Jorge.

Gracias a ti porque aprendo mucho de tus mensajes.

Y Rafeef Ziadah, además de conmover, también dice verdades como puños, igual que tú y otros participantes del foro.

Saludos

Badr
27/12/2011, 14:25
Emotivo o no, lo que sí me parece es que retrata un hecho y es que la gente, o parte de ella se aburre con facilidad y, lo que es más, considera que tiene derecho a no aburrirse, y por eso muchos se moestan cuando les hablan de Paletina. Palestina ya no está de moda, ya cansa, "ya estáis otra vez con lo mismo, como si fueran los únicos que sufren", y como quienes reaccionan así corrieran veloces la primera que oyen sufrir a alguien ara ponerle remedio y que por eso ya no debería haber nadie en el mundo que sufriera.

Creo que eso es algo que revela la mujer del vídeo. Y les queda todavía. Si el sufrimiento no es nuevo, si la injusticia, en vez de haberse empezado a perpetrar hace medio hora lleva va para un siglo, entonces mejor que desaparezcan ya de una vez y dejen de dar la lata, que ya está muy visto.

O eso es lo que se emplean algunos en conseguir, que nos olvidemos, como si eso pudiera olvidarse. Cuando esa es la estampilla, que hará y que ha hecho que todos los atropellos sean perfectamente admisibles por las personas "de bien".

Salaam

abdal-lah
27/12/2011, 15:20
Recuerdo nuestra visita al Museo del Holocausto en Israel, como era fumador, unos cuantos al salir nos quedamos a fumar, por la puerta principal entraban autobuses de reclutas israelíes, a la salida muchos salían llorando y acongojados, el lavado de cerebro funciona, aquí quien enseña el odio es el Estado de Israel. Así que no nos cuenten cuentos baratos.

¡Abajo el Estado sionista!

maria
26/02/2013, 07:13
Estaba navegando por Internet, buscando poetas árabes, ya que, desgraciadamente, no conozco a muchas (por cierto, si alguna persona de las que se dejan caer por aquí puede recomendarme a alguna, se lo agradezco). El todopoderoso Google me ha llevado al blog Mariposas en la tormenta, de Vanesa Rivera; concretamente a la entrada dedicada a dos poetas palestinas: Rafeef Ziadah y Suheir Hammad.

No he podido evitar emocionarme al observar la pasión y la entrega con la que recitan sus poemas, la fuerza que transmiten palabra tras palabra. Me resulta impensable que alguien pueda ser capaz de no empatizar con el sufrimiento palestino y que pueda defender al estado asesino de Israel.

El poema “Nosotros enseñamos vida, señor” me ha hecho reflexionar porque está estrechamente ligado a un mundo que me apasiona y que, por eso, critico tanto: el periodismo. En él, describe la connivencia de los periodistas con los crímenes israelitas y la insolencia de esos profesionales que buscan historias para llenar la página de un periódico, para exhibir el sufrimiento ajeno y que siendo abanderados de “la verdad” poco les importa indagar en ella.

Me ha gustado especialmente esta parte:

“Pero danos tan solo una historia, una historia humana, ¿sabes? esto no es política. Nosotros tan solo queremos hablarle a la gente de ti y de tu gente, así que, danos una historia humana. No menciones las palabras Apartheid y ocupación, esto no es política. Tienes que ayudarme como periodista a ayudarte a contar una historia, la cual no es una historia política”.

Es imposible no sentir rabia y vergüenza al escuchar estas palabras inspiradas en una historia real. Que le digan al pueblo palestino que no es político que sus compañeros mueran en cárceles israelíes. Que le digan al pueblo de Gaza que el boicot que sufre desde 2006 no tiene nada que ver con la política.Que le digan al pueblo palestino que no hable de política mientras sufre ataques con bombas de fósforo. Que le digan al pueblo palestino que si los colonos les roban sus tierras y el ejército les echa de sus hogares, no se debe a la política. Resulta, cuanto menos, insolente.

Ziadah ha dado en el clavo: se trata de desplazar la política del foco mediático para que parezca que el Estado palestino está condenado a sufrir por su propia naturaleza, no porque Israel, con el apoyo de Estados Unidos y otras potencias, tenga ningún tipo de responsabilidad. De esta manera, si rechazamos que la política está presente en todos y cada uno de los ámbitos de nuestra vida cotidiana, tomaremos las injusticias como algo natural, contra lo que no podemos combatir y, por tanto, se instalará la indiferencia.

El falso discurso de la equidistancia, la objetividad y la imparcialidad contribuye a consolidar esa corriente de opinión. Se torna como verdad universal y absoluta en las aulas donde se estudia Periodismo. Esas palabras tan grandilocuentes esconden la concepción del periodista como una persona que está por encima de cualquier conflicto. ¿Cuál es la consecuencia? Que se equipara a agredidos con agresores en un conflicto desigual. Un ejemplo es la afirmación del periodista Alberto Pradilla en su libro El judío errado:

“Cuando “israelíes y palestinos se sientan a la mesa”, poca gente habla acerca de la base, de que Israel es un estado, tiene ejército y un plan de colonización y que los palestinos son un no-estado aislado en ciudades autónomas, que ni siquiera tienen soberanía total sobre los territorios que les quedan.”

Resulta curioso que en esas mismas aulas donde se glorifica la objetividad, se nombre con insistencia al periodista polaco Ryszard Kapuscinski, que defendía lo contrario:

“El verdadero periodismo es intencional, a saber: aquel que se fija un objetivo y que intenta provocar algún tipo de cambio. No hay otro periodismo posible. Hablo, obviamente, del buen periodismo. Si léeis los escritos de los mejores periodistas -las obras de Mark Twain, de Gabriel García Márquez -, comprobaréis que se trata siempre de periodismo intencional”(1)

Pero no es casualidad que dichas palabras se hayan instalado de forma inamovible en la teoría periodística. Tal y como recogen las palabras que Pascual Serrano, periodista y analista, escribe en su libro Contra la neutralidad:

“El culto a la objetividad provoca que los reporteros que presencian tragedias y sufrimientos cuyos responsables están perfectamente identificados vean que sus crónicas terminen llegando al público descafeínadas y desteñidas tras atravesar los filtros de los jefes de redacción y los directivos del despacho. La objetividad se ha convertido en elemento de culto para evitar enfrentarse a verdades desagradables o a disgustar a una estructura de poder de la que dependen los medios d información para obtener beneficios o incluso sobrevivir. Ese culto transforma a los reporteros en observadores neutrales o voyeurs. Si trabajan en televisión prácticamente se han convertido en webcams que no expresan nada, y si escriben se dedican a transmitir fríamente datos y números que no ayudan a comprender los acontecimientos. El periodismo actual destierra la empatía, la pasión y el afán de justicia. A los reporteros se les permite mirar, pero no sentir, ni hablar con su propia voz. Actúan como “profesionales asépticos” y se consideran científicos sociales desapasionados y desinteresados.”

Las palabras de Rafeef Ziadah son dardos que duelen y que buscan remover la conciencia, hacer pensar. No dejemos que se pierdan en el vacío.

P.D: Esta noche Emad Bumat estará en la gala de los Oscar por la nominación a mejor documental de Cinco cámaras rotas. Más allá de si se llevará el premio o no, es obligación verlo para comprender la impotencia y el dolor del pueblo palestino.

(1) Los cínicos no sirven para este oficio, Ryszard Kaspuscinki