PDA

Ver la Versión Completa : Algunas máximas del auténtico mensaje de jesús.



livamu
25/12/2011, 17:42
1. Todos los seres humanos, sin importar la raza, el sexo o la religión, son de la
misma naturaleza, es decir, espíritus en proceso de evolución y, por tanto,
hermanos. Este mensaje fundamental está recogido en las máximas:
“Mi madre y mis hermanos son los que oyen la palabra de Dios y la hacen.”
(Lucas 8, 21)

Porque cualquiera que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos,
ése es mi hermano, mi hermana y mi madre.” (Mateo 12, 50)
De esto se desprende que nadie está excluido del proceso de evolución
espiritual. Por mucho daño que pudiera hacer, jamás se le va a abandonar, ni
se le condenará para siempre. Siempre va a tener oportunidades de rectificar
y llegar a alcanzar la felicidad verdadera. Y esto se pone de manifiesto en el
siguiente texto:

Si algún hombre tiene cien ovejas y se extravía una, ¿acaso no dejará las
noventa y nueve en las montañas e irá a buscar la descarriada? Y si sucede
que la encuentra, de cierto os digo que se goza más por aquélla que por las
noventa y nueve que no se extraviaron. Así que, no es la voluntad de vuestro
Padre que está en los cielos que se pierda ni uno de estos pequeños.” (Mateo 18, 12-14)

2. La vida del espíritu es eterna. La muerte no existe.

No temáis a los que matan el cuerpo pero no pueden matar al alma” (Mateo
10, 28)
“Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo”. (Juan 3, 13)

Del significado de esta segunda frase ya hablamos anteriormente. Significa
que todo ser que encarnó materialmente a través del nacimiento venía del
mundo espiritual (cielo), y vuelve a él tras la muerte de cuerpo.
3. La misión de los humanos en la Tierra es la de aprender a amar
incondicionalmente y a desprenderse del egoísmo. La evolución espiritual se
mide exclusivamente en la capacidad de amar, y esto es lo que nos hace
evolucionar, es decir, acercarnos a Dios.


“Habéis oído que se dijo: amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo. Pues yo
os digo: Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persigan, para que
seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y
buenos, y llover sobre justos e injustos. Vosotros, pues, sed perfectos como es
perfecto vuestro Padre celestial.” (Mateo 5, 43 – 48)
“Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros, como yo os he amado.”
(Juan 15, 12)


4. La evolución espiritual depende del trabajo de uno mismo.
El destino del hombre después de la muerte depende exclusivamente de las
acciones a favor o en contra de la ley del amor que haya realizado en vida.
“Mas el que practica la verdad viene a la luz.” (Juan 3, 21)

De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra habrá sido atado en el
cielo, y todo lo que desatéis en la tierra habrá sido desatado en el cielo.”
(Mateo 18, 18)


5. Cada uno tiene su propia conexión con Dios de manera que no ha de
depender de intermediarios en su contacto con el mundo espiritual.
“Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y
os vendrá. Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno,
para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros
vuestras ofensas”. (Marcos 11, 24-25)
“Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa
conforme a su voluntad, él nos oye.” (Juan 5, 14)
“Por eso os digo: pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá,
porque todo aquel que pide, recibe y el que busca, halla; y al que llama, se le
abrirá. Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros
hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo
pidan?” (Lucas 11, 9-13)

6. La evolución espiritual no termina en una sola vida física, sino que es
necesario encarnar numerosas veces para alcanzar la espiritualidad superior.
“De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver
el reino de Dios. Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo
viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y
nacer? Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere
de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido
de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. No te
maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo. (...)Nadie subió al
cielo, sino el que descendió del cielo.” (Juan 3, 3-13)





7. La ley de la Justicia Espiritual o ley de causa-efecto. Se cosecha lo que se
siembra.
“No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzgáis
seréis juzgados, y con la medida con que medís se os medirá”. (Mateo 7:1-2)
“Así que, todo lo que queráis que los hombres hagan por vosotros, así también
haced por ellos.” (Mateo 7, 12)

8. Aparte de este, existen otros mundos habitados que tienen el mismo fin que
este, es decir, servir de escuela para la evolución espiritual.
“Hay muchas moradas en la casa de mi Padre. En la casa de mi Padre
muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho.” (Juan 14, 2)