PDA

Ver la Versión Completa : Sobre el perdón, una reflexión personal



maim
30/09/2011, 10:30
Salam aleikum

El perdón cuando llega nos libera, tanto si somos los perdonados como si somos los que perdonan. En ambos casos podemos sentir cómo nos viene de Allah el perdón, se nos mete dentro, y entonces, lo que nos hacía sufrir ya no nos daña más. El mismo recuerdo, la misma cicatriz, ya no pica, deja de doler, y puede incluso llegar a hacernos sonreir, como quien recuerda haber salvado su vida de un naufragio.

El odio hacia alguien que te hizo sufrir también te puede ennegrecer el corazón, tanto como si no hubieras sido víctima antes. Por eso, aunque a veces pensamos que es necesario seguir odiando por el daño hecho, como si así pudiéramos hacer justicia, como si al final ese odio fuera a cerrar la herida, lo que ocurre es lo contrario. Las heridas también se alimentan del odio. Las heridas devoran todo lo que nace de ellas y las va haciendo más profundas: los recuerdos, las lágrimas, el odio, incluso la autocompasión. Quizás sobre todo la autocompasión. Pero cuando dejamos que El Perdonador nos atraviese la herida, se cierra y ya no pide más.

Es entonces cuando somos libres de nuevo para tener nuevos sentimientos. Ya no estamos atados a nuestra herida, no somos más esclavos que la alimentan como un pozo sin fondo, más hondo cada día. Cuando nos liberamos dejamos paso incluso a que nos puedan compensar por el daño causado. De hecho, sólo es posible que nos puedan llegar a compensar si antes hemos perdonado. El camino se allana y el equipaje se aligera. ¡Cómo no ha de venir de Allah lo que nos facilite el camino! Continuamente nos lleva al paraíso y nos libera a través de su perdón, el que nos da para perdonarnos, y el que nos da para que podamos perdonar a otros. El odio, el temor, el recelo, queman como el fuego. Sin embargo el perdón es como un fuego que se apaga; una lluvia regeneradora que da nueva vida a un campo quemado y estéril; un baño de protección contra el dolor; una nueva piel. Y unos ojos nuevos.

Alhamdulilah, Subhanallah, wa Alahu akbar

Salam

chemlal
30/09/2011, 14:44
Salam Alaykum

Muy buena reflexión maim

-Un Corazón que perdona con facilidad, es un signo de Salud Espiritual.

yousef
30/09/2011, 18:22
Salam aleikum

El perdón cuando llega nos libera, tanto si somos los perdonados como si somos los que perdonan. En ambos casos podemos sentir cómo nos viene de Allah el perdón, se nos mete dentro, y entonces, lo que nos hacía sufrir ya no nos daña más. El mismo recuerdo, la misma cicatriz, ya no pica, deja de doler, y puede incluso llegar a hacernos sonreir, como quien recuerda haber salvado su vida de un naufragio.

El odio hacia alguien que te hizo sufrir también te puede ennegrecer el corazón, tanto como si no hubieras sido víctima antes. Por eso, aunque a veces pensamos que es necesario seguir odiando por el daño hecho, como si así pudiéramos hacer justicia, como si al final ese odio fuera a cerrar la herida, lo que ocurre es lo contrario. Las heridas también se alimentan del odio. Las heridas devoran todo lo que nace de ellas y las va haciendo más profundas: los recuerdos, las lágrimas, el odio, incluso la autocompasión. Quizás sobre todo la autocompasión. Pero cuando dejamos que El Perdonador nos atraviese la herida, se cierra y ya no pide más.

Es entonces cuando somos libres de nuevo para tener nuevos sentimientos. Ya no estamos atados a nuestra herida, no somos más esclavos que la alimentan como un pozo sin fondo, más hondo cada día. Cuando nos liberamos dejamos paso incluso a que nos puedan compensar por el daño causado. De hecho, sólo es posible que nos puedan llegar a compensar si antes hemos perdonado. El camino se allana y el equipaje se aligera. ¡Cómo no ha de venir de Allah lo que nos facilite el camino! Continuamente nos lleva al paraíso y nos libera a través de su perdón, el que nos da para perdonarnos, y el que nos da para que podamos perdonar a otros. El odio, el temor, el recelo, queman como el fuego. Sin embargo el perdón es como un fuego que se apaga; una lluvia regeneradora que da nueva vida a un campo quemado y estéril; un baño de protección contra el dolor; una nueva piel. Y unos ojos nuevos.

Alhamdulilah, Subhanallah, wa Alahu akbar

Salam

Aportadora reflexión.

Una frase que oído muchas veces es eso de "yo perdono pero no olvido". El simple hecho de pronunciarla ya es signo de que hay cierta carga de rencor, y por tanto es absurda pues realmente no se ha perdonado. Para perdonar hay también que olvidar lo negativo de la experiencia y quedarse con lo positivo, y que será aquello que en próximas ocasiones nos evite encontrarnos en situaciones similares. De otro modo, el perdón es solamente de boquita...

Albahaca
30/09/2011, 19:09
Cuánta razón guardan tus palabras Maim.