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Ver la Versión Completa : Anécdota entre el profeta Abraham (saw) y el Zoroastriano



chemlal
23/09/2011, 17:56
Una vez, cuando el venerable Abraham estaba en la Meca, un individuo sucio, desgreñado, con uñas largas, llegó a su puerta y dijo que había venido para ser el huésped del amigo de Allah.

Cuando el venerable Abraham le preguntó qué religión seguía, dijo que era un zoroastriano, que adoraba el fuego.

El venerable Abraham no quiso agasajarlo ni recibirlo en su casa. Le mostró, en cambio, una pequeña habitación al otro lado de la casa, diciéndole que se quedara allí y comiera la comida que le darían.

Luego entró a la casa y se puso a preparar una comida para el visitante zoroastriano.

Al no sentirse muy bien tratado por el venerable Abraham, el viajero partió camino a Medina. Entonces el Exaltado le habló a Su amigo especial, a través de la inspiración:
-¿Por qué razón despreciaste a Mi siervo, negándote a admitirlo en tu casa?, Si es porque Me adjudica socios, Yo no lo privé de su sustento ni un solo día a lo largo de 85 años de vida que tiene.

Yo lo creé para que fuera Mi siervo y lo admití a Mi servicio. nada de lo que hay en Mi creación lo he creado en vano; Mi sabiduría obra de mil maneras en todo lo que he creado.

Te lo envié a ti para ponerte a prueba. Pero no le diste ninguna sonrisa de bienvenida:
-!Ve rápido a encontrar a ese siervo Mío y gánate su corazón!".

Al oír esas palabras, el Profeta Abraham salió al camino en busca del viajero. Pero no lo pudo encontrar por ningún lado. Era como si la tierra se lo hubiese tragado.

Cuando por fin lo encontró, en un lugar cerca de la ciudad de Medina, había resuelto ponerse de rodillas, y cargar al hombre sobre su espalda todo el camino de regreso a la Meca, para que fuera allí su huésped.

-!Déjame solo!, dijo el hombre, "yo te fui a visitar una vez, pero no fui bienvenido".

Pero el venerable Abraham dijo:
-"Por el bien de tu religión, acepta mi invitación. Reprendido por mi Señor, he sido enviado aquí para llevarte a mi casa conmigo.

Poniéndose en camino a la Meca, hambriento, sediento y descalzo por las arenas ardientes del desierto, el hombre quedó tan conmovido por esta graciosa bondad del venerable Abraham, que dijo:
-!Oh Abraham, estoy complacido contigo y entraré a tu religión!. Y así se ennobleció con la fe de Abraham


Alhamdulilah

chemlal
23/09/2011, 20:58
El ancestro de nuestro Maestro, El Bendito Profeta Abraham (as), es conocido como Khalilu-llah, que significa Amigo de Allah. Durante la realización de nuestras oraciones rituales obligatorias y las supererogatorias, los musulmanes mencionamos su nombre bendito un total de cincuenta y seis veces cada día.

A partir del momento en que su ruego a Allah fue aceptado cuando le suplicó:
-"Tú me has contado el valor y la importancia de uno de mis descendientes ante Tu vista, la Luz Primordial y Mensajero-futuro, Muhammad, la paz sea con él, y todos los favores que le conferirá a su Comunidad. Mi Señor, permite que mi nombre no se halle ausente de sus lenguas".

Es por ello que la mención de su nombre es un elemento importante en las oraciones rituales realizadas por la Comunidad de Muhammad, la paz sea con él.

Este Profeta, cuyo nombre se menciona junto con los de Allah y su mensajero, jamás tocaba la comida a menos que hubiera un mendigo en su casa.

Cuando ningún mendigo aparecía durante dos o tres días, el venerable Abraham empezaba a preguntarse si sería por alguna falta suya que Allah no le enviaba un pobre.

Pero al día siguiente hubo un golpe en la puerta. Abrió la puerta y vio ante él a un hombre de barba y pelo desgreñado, cubierto de polvo y suciedad.

En cuanto notó el estado en el que se encontraba el hombre, el Profeta Abraham (as) se dio cuenta que no podía ser un creyente, de modo, que le preguntó cuál era su religión:
-Soy un Magian, dijo el hombre, adoro el fuego.

Cuando oyó eso, el bendito Abraham pensó en sacarlo de su idolatría e impedirle adscribirle socios a Allah, de modo que echó al anciano con las manos vacías con las siguientes palabras:
-No puedo ayudar a los incrédulos que le atribuyen socios a Allah y vagabundean en esa condición. Vete hasta que te hayas arrepentido y pedido el perdón de Dios, hayas abrazado el Islam y te hayas limpiado.

Entonces regresarás a una puerta abierta".

Pero cuando el Profeta Abraham (as) se encontroba sólo, oyó estas palabras desde las alturas:
-"Abraham, si Yo, con Mi Divinidad, no le niego el sustento, a pesar del hecho de que me ha desobedecido y cometido el único pecado que no perdono, es decir, el de atribuirme socios, ¿Cómo pudiste tú-Mi siervo-echarlo sin siquiera una corteza de pan?. Ve y compensalo de inmediato. Si hubieras hecho esto por tu bien, y no para complacerme, te hubiera borrado de Mi Amistad".

Al recibir esta orden divina, el Profeta Abraham (as) salió al camino hasta que encontró al extraño en Medina. Tratandolo bondadosamente, lo llevó a su casa, lo alimentó bien y arregló las cosas entre ellos.

Tampoco fue un asunto perdido para el idólatra. En vez de dirigirse al fuego como ídolo, se dirigió súbitamente a Allah, El Eterno. Había sido bendecido con el honor de la verdadera fe.



-Allah guía, a quien quiere.