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chemlal
03/09/2011, 20:56
OPINIÓN GENERICA

El shayj y doctor Osâma Rifâ‘î es el muftí de Accar, en el norte de Líbano, doctorado en Jurisprudencia de Herencias de la Universidad Islámica de la Medina y estudió también en la Universidad del Líbano.

Después, fue nombrado juez y es al mismo tiempo muftí de Accar, en el norte
de Líbano.

Pregunta: Existen muchas diferencias entre los cuatro imames, diferencias que hacen que la gente plantee preguntas, ¿cómo podemos hablar de convivencia y dar ejemplos de los cuatro imames, mientras difieren en centenares de cuestiones?

Respuesta: Según la dialéctica moderna, la cultura implica aceptar al otro, no podría aceptar la opinión de la otra parte hasta que mi cultura sobre él no fuera buena. Por lo tanto, tenemos que conocer que los motivos de diferencia de pensamiento entre los cuatro imames tienen su justificación.

Si nos convencemos de que dicha diferencia tiene causas legislativas razonables, cada uno de nosotros aceptaría al otro.

La diferencia entre las discrepancias jurisprudenciales en cuestiones secundarias y en cuestiones dogmáticas:

Pregunta: Doctor, me gustaría decirles a los jóvenes una cosa, tenemos un problema. Cuando uno de los jóvenes oye una fetua emitida por un determinado sabio, que tiene su referencia en el Qor´ân y en la Sunna (Tradición profética), rechaza escuchar otra opinión.

Respuesta: Existe lo que se denomina “el fanatismo jurisprudencial hacia una doctrina”, también “el fanatismo contra las doctrinas”, esto significa que existen personas que se aferran a una determinada doctrina pero se enemistan con las demás, y también hay personas que se pronuncian contra todas las doctrinas, puede que éstos tengan una buena intención pero la práctica y el resultado son erróneos.

Cabe preguntarse aquí, mientras hay un libro (El Qur´an) y una sunna (tradición) ¿por qué difieren entre sí? ¿Por qué no se ponen de acuerdo sobre una sola opinión? Para responder a esta cuestión:
- La diferencia jurisprudencial en cuestiones secundarias es una necesidad legislativa y una característica humana. En el Islam, por ejemplo, tenemos cuestiones secundarias y dogmas.

Hay que aclarar una cosa:
Los cuatro imames (Madahib) están de acuerdo sobre los dogmas o los credos islámicos. Todo lo relativo a Allâh, Enaltecido Sea, a los profetas, que la Paz de Allâh sea sobre ellos, las cuestiones legislativas, el infierno y el paraíso o los ángeles, son todas axiomáticas.

En cuanto a las cuestiones secundarias, son una necesidad legislativa de carácter humano. Se trata de los dictámenes sobre la oración, el azaque, Al-Qasr (reducción) de la oración de cuatro rak´as (prosternación), o ÿam´ taqdîm de la oración (juntar la oración del mediodía y de la tarde o del crepúsculo y de la noche, reduciendo el número de rak'as a dos prosternaciones y realizarlas en cualquier momento de la tarde o de la noche respectivamente), poner las dos manos durante la oración sobre el ombligo o debajo del pecho, etc.

Hay que tener en cuenta que es gracias a la Misericordia de Allâh, que los dictámenes sobre las cuestiones secundarias relativas a los actos de la gente sean extendidas de este modo, y que la diferencia constituye una piedad por la humanidad.
- La base del trabajo en las cuatro escuelas jurídicas fue la libertad.

Abû Hanîfa dice:
- “Hemos postulado esto, pero al fin y al cabo es una opinión. El que viene con otra opinión mejor que la nuestra, se merece la recompensa más que nosotros”.

Lo mismo se puede decir sobre los demás imames, ninguno de ellos obligó a nadie a seguir sus fetuas. Estaban convencidos de que sus conclusiones eran un esfuerzo que puede ser correcto o erróneo.

Por eso, se propagó y se extendió la célebre regla del Imâm Abû Hanîfa:
-“Nuestra doctrina es correcta, pero puede ser errónea y la doctrina de los demás es errónea, pero puede ser correcta”.

Posibilidad de seguir a otros que pertenecen a una doctrina diferente de la nuestra
Estas palabras constituyen una regla que hay que tener en cuenta, es una regla importante que minimiza la separación y la diferencia y llama a la convivencia y al amor.

Aunque nos diferenciemos en cuestiones secundarias, en el origen estamos unidos bajo la hermandad islámica.

El Imâm Ash-Shâfi'î dijo:
- “Los ulemas coincidieron en que Allâh, Enaltecido Sea, no castiga sobre una cuestión objeto de debate, es decir, en la separación. Incluso 'Omar Ibn 'Abdil-'Azîz, y los que le sucedieron, siguieron esta regla.

Unos les decían a otros:
-“Si ves a una persona haciendo algo sobre lo cual hay discrepancia y con el que no estás de acuerdo, no se lo impidas”.

El Imâm Al Ghazâli, que Al∙lâh le mantenga en Su gloria, decía en el ámbito de llamar al bien y prohibir el mal:
“No discutas en cuestiones objeto de discrepancia”.

Por eso cuando Ash-Shafi'î fue a visitar la tumba del Imâm Abû Hanîfa, a sabiendas de que Ash-Shafi'î alza las dos manos en la oración después de levantarse, esta vez imitó el método de Abû Hanîfa y no levantó sus manos por respeto a su persona.

Entonces está permitido seguir al que difiere con nosotros en cuestiones secundarias de la religión. El Imâm Ash-Shafi'î piensa que es una cuestión probable, que los textos son varios y que existen personas a las que les llega el texto, pero a otras no.

El Imâm Abû Hanîfa se encontró con muchos ulemas de Al-Hiÿaz (actualmente, Arabia Saudí) hasta que se dijo que hizo la peregrinación mayor 54 veces. Cuando el Imâm Abû Hanîfa se encontró con el Imâm Mâlik - que Allâh esté complacido con él - discutió con él muchas cuestiones, luego se separaron y cada imâm se quedó con sus discípulos.

Al-Layz Ebnu Sa'd, uno de los estudiantes del Imâm Mâlik - quien divulgó la doctrina hanafî y mâlikî en Egipto- dijo a su profesor:
- "Veo que has sudado, discutiendo con el Imâm Abû Hanîfa".

Le respondió, diciendo:
-"He sudado con un hombre que si discute contigo sobre ese mástil (de la mezquita) diciendo que es hecho de oro, te convencería".

Mientras que cuando los discípulos del Imâm Abû Hanîfa -que Al·lâh le cubra con Su misericordioso - se encontraron con él y le preguntaron sobre el Imâm Mâlik, les respondió:
-"Me he encontrado con una montaña de ciencia".

-¡Oh Musulmanes, ésta es la convivencia!, discrepar pero tener respeto mutuo, aceptar la diferencia entre nosotros y entre los demás, excusarlos y no reprocharles por tener otra opinión, mientras la discrepancia esté en las ramificaciones de la ciencia.

Salam
Paz