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chemlal
20/08/2011, 13:27
IBN HAZM EL TAHIRI

(Córdoba 994-1064)(Historiador, Jurisconsulto, teólogo, exegeta y filósofo del siglo XI


El deseo que tenía de respetar la letra del Qur´an y de la Sunna le llevó a Ibn Hazm a romper los muros de esos comentarios necrosados, y a encontrarse con el Qur´an, su fuente.

Y por ello escribe:
- “La ignorancia de la gente es enorme y se está reprochando a los niños faltas fundadas sobre los preceptos del Libro de Dios que leen sin comprender”.

Para él como para la mayor parte de los verdaderos filósofos de la antigüedad clásica es la filosofía al alma como la medicina a los cuerpos.

Es el conocimiento y vivencias armónicas de sí y el entorno similar a la salud de los organismos. No hay mayor ruptura de la armonía que la ignorancia de vida que lleva a la pérdida de la conciencia moral.

La sabiduría lleva a la reinserción en la corriente vital que da salud a las almas y a los cuerpos. La ignorancia y deformación moral llevan a la insensibilidad, al hombre objeto, a la masa humana, carne de esclavitud y de manipulación.

Ibn Hazm fue certero en sus juicios cuando escribió “El libro de los caracteres y de la conducta, de la medicina de las almas” allí declara hacer frente a las manipuladas corrientes de opinión y pensar por sí mismo, tener criterio propio que es el único modo de ejercer la libertad.

Dice en esta obra:
- En cuanto a la acusación que contra mí lanzan mis enemigos, diciendo que cuando yo tengo una cosa por verdadera no me importa el ponerme enfrente de cualesquiera, aunque estos cualesquiera sean todos los hombres que ocupan la superficie de la tierra, y que tampoco me cuido de acomodarme a muchos de los usos y costumbres adoptados sin causa razonable por mis compatriotas, esta cualidad de que me acusan es para mí una de mis mayores virtudes, que no sufre comparación con ninguna otra de mis cualidades(...)

Y lo mismo aconsejo a todo aquel a quien lleguen estas palabras mías:

-Ningún provecho sacará de seguir a los demás en las cosas vanas y superfluas, cuando con ello provoque la ira de Dios o defraude los fueros de su propia razón o se perjudique en el alma o en el cuerpo o se imponga un trabajo penoso, completamente inútil.

- El que crea poder estar libre de las maledicencias y calumnias de las gentes es un loco.

- No desdeñes al que busque tu amistad; porque, en cierto modo, es una injusticia y una indignidad el no corresponder a la benevolencia del prójimo con tu benevolencia.

- Los buenos amigos no se adquieren, sino mediante la dulzura de carácter, la liberalidad, la paciencia, la fidelidad, mostrándoles un afecto sincero, haciéndoles copartícipes de todo lo que poseemos, absteniéndonos de molestarlos con peticiones, dándoles, en cambio, cuanto tengamos con espontánea generosidad, comunicándoles nuestra ciencia, y, en general, mediante todo linaje de cualidades laudables.

La constancia, que equivale a la seriedad o formalidad en los compromisos, y la constancia, que equivale a la obstinación, se asemejan tanto entre sí, que sólo es capaz de distinguirlas el que conoce bien la modalidad de los hábitos morales.

Cuatro son los elementos de que se componen todas las virtudes:
-Justicia, ciencia, fortaleza y generosidad.

-El deseo de celebridad es un deseo de ilusión, un deseo de algo que carece de sentido, un deseo de algo perfectamente inútil.

Lo único que el hombre discreto debe desear es aumentar el caudal de sus virtudes y de sus buenas obras, con el cual se hará acreedor a la fama, al elogio, a la alabanza y a la gloria propios de la virtud, y aproximándose más y más a su Creador, conseguirá hacerse digno a sus ojos del verdadero renombre, del renombre provechoso, cuya utilidad perdurará sin menoscabo por eternidad de eternidades...

Si un individuo no puede abarcar todas las ciencias, deberá, no obstante, tomar algo de cada una de ellas, aunque sea un poco, y la gente se ayudará mutuamente para lograr lo necesario, lo mismo que se agrupa para levantar una vivienda, donde se requiere un albañil, transportistas para trasladar las piedras y el barro, artesanos para el enlucido, carpinteros y fabricantes de puertas y clavos para completar el edificio.

En la agricultura sucede otro tanto, la gente debe cooperar con instrumentos y trabajo para llegar a buen término. La misma cooperación se requiere para la salvación y para alcanzar la morada eterna. (Risalat maratib al` ulum p 83)

planeta
20/08/2011, 15:59
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