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nuh musa
22/11/2010, 19:02
El caimán y la virgen
alfred

Bestiario ejemplar (2). El caimán y la Virgen
Por Jeneze Riquer

El santuario de Nuestra Señora de Sonsoles, cerca de Ávila, exhibe en su interior el cuerpo duro y barnizado de un cocodrilo.

Cocodrilo-Makara del santuario de Nuestra Señora de Sonsoles (Ávila).
Pese a que su actual ubicación, en una vitrina apenas elevada sobre el suelo, es mucho menos espectacular que la antigua, encaramado en lo alto de uno de los muros del templo (al menos así quedó impreso en nuestra alucinada memoria infantil), el visitante no tiene por menos que extrañarse de su presencia en el lugar. Desde luego, la explicación que figura delante de la bestia apenas satisfará la curiosidad de una inteligencia mínimamente penetrante. Según allí se dice, un caballero español, en el trance de vérselas con el feroz animal a orillas de un caudaloso río, fue socorrido por la Virgen abulense, y en agradecimiento, una vez muerto el monstruo, lo transportó, disecó y depositó como exvoto en el santuario. (En consecuencia con este relato ―vulgar, facticio―, el reptil fue expuesto en Tordesillas cuando los fastos del llamado Quinto Centenario).
La exhibición de un saurio asociado al culto mariano en el interior de un recinto sagrado no es exclusiva de Sonsoles. Recientemente, Joaquín Albaicín ha señalado la existencia de otro ejemplar en la parroquia madrileña de San Ginés, yacente en este caso a los pies de la Virgen de los Remedios. (Llama la atención que allí también se recurra a la especie del conquistador socorrido por la Virgen para explicar su presencia en la iglesia, con detalles adicionales de cierto interés). Es probable que no sean los únicos.

Signo de Capricornio con cola reptiliana del zodiaco de San Isidoro (León).
¿Qué hay entre el caimán y la Virgen? A nuestro juicio, para tratar de entender esta sociedad existen dos alternativas, no del todo inconexas; digamos dos caminos en último término confluyentes. El propio Albaicín ha intuido detrás de nuestro cocodrilo la figura del Ammit egipcio ―el Guardián de la Puerta, el Vigilante del Umbral―, presente en la psicostasis o pesada de las almas a la que todos estamos obligados tras nuestro apocalipsis particular, y cuya función es devorar a quienes no superen la prueba con solvencia. En todo correspondiente al Makara de la tradición hindú (que, en palabras de Guénon, «representa la vía única por la cual todo ser ha de pasar necesariamente», y cuya boca será, «según el estado al cual ha llegado el ser que se presenta ante él», ya «Puerta de la Liberación», ya «Fauces de la Muerte»), en Occidente su valor viene prefigurado por el signo zodiacal de Capricornio, a todas luces vinculado asimismo con la idea de paso a través, de puerta (enero < ianuarius < ianua [= ‘puerta’]). (Sobre esto cabe añadir que nuestro signo de Capricornio fue en su origen un símbolo dual: un macho cabrío con cola de pez, tal como aparece en las representaciones babilónicas más antiguas y en la Edad Media occidental, uno de cuyos ejemplos es la figura capricorniana del apreciabilísimo zodiaco de San Isidoro de León, que presenta una larga cola de reptil o animal acuático). En este contexto, a la Virgen le sería asignado el papel de psicopompo o guía de almas: «modelo y puente entre lo terrenal y lo celestial, lo bajo y lo alto», dice Chevalier. (No se pierda de vista que el cuadro es del todo similar al que forma la pareja Virgen-Serpiente/Dragón en la escatología cristiana).
Por otra parte, entendemos, a la luz del esclarecedor artículo «Sobre la novia odiosa» de A. K. Coomaraswamy, que la Virgen y el Caimán, la Dama y el Dragón, la Diosa y la Serpiente, la Bella y la Bestia, son también dos aspectos de un mismo principio, dos polos de un mismo eje, dos vestiduras para sendos grados ―origen y meta― de un mismo proceso de transformación: el que conduce del alma al Alma. De modo que solo el Héroe que se atreva a yacer con el Monstruo será recompensado con la transformación de este en hermosa Doncella.

Dos exégesis convergentes. Dos naturalezas. Un Principio. Y Jacob Böhme: «El fuego es uno y el mismo, pero de amor para aquellos que aman y de cólera para aquellos que odian».


alfred









Gracias, Alfred. Este aporte es una maravilla...

Ya esta en el ORIENTE ETERNO un amigo , MASON y FAQUIR o DERVICHE, llamado ALFREDO, es decir , TODO PAZ...la ETERNIDAD trunco un inminente encuentro con nuestro sheik oriental /no me refiero al nieto del sheik ALAWI/ sino a un andreguenonapocrifamenteuruguayo que cenobea en mar del plata...Se que el esta leyendo tu plancha con mucho gusto y quiero creer que ALFREDO , tambien HARUM, la aprecia desde el mas alla...El y yo compartiamos la MARIANIDAD, mi devocion por la Madre del Carpintero o Constructor te agradece aun mas este aporte...

mariocesar