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Ver la Versión Completa : Porque interesa la religión al mundo moderno.



abuabbaslmaliki
16/06/2010, 20:55
Salam aleikum

Voy a pedir disculpas pues en la traducción voy a utilizar conceptos cristianos.

Suhaib Webb:

http://www.youtube.com/watch?v=VsGC9opfaZk

"Creo que la religión es la lengua del corazón, la gramática del corazón del mismo modo como tenemos gramática para los lenguajes.
Es la habilidad de dirigirse hacia asuntos a los que no puedes aproximarte de ninguna otra forma.
Yo trabajaba en un cárcel como consejero "espiritual" y me dijo el carcelero : Me gustaría mucho que vinieses todos los días, porque los programas de recuperación y de AA (alcohólicos anónimos) tienen una capacidad restringida de transformación del ser humano. Pero el Iman (la fe) puede transformar completamente a las personas.

Yo soy testigo de eso, yo lo probé todo al margen de la religión, pero el poder transformador de la religión y la fe no es comparable a nada más.

Y lo podemos ver, podemos ver a la gente buscando en todas partes para purificarse y consiguen cambios bastante moderados. Se inyectan Vottox y se cambian la esctructura del cuerpo...pero la esencia de todo debe residir en el corazón como decía el Profeta (pyb) y los Sahaba.

La religión es la única cosa capaz de transformar los corazones en última instancia y más allá de la materialidad".

Ma'salama

abuabbaslmaliki
10/08/2010, 17:39
Salam aleikum

Deseo te corazon un Ramadhan Moubarak a todos.

Espero no haber ofendido nunca a nadie y espero que los musulmanes siempre nos fijemos en la bondad de las intenciones de los demas hermanos y hermanas (Por encima de otras consideraciones). Ameen.

Que es reformismo?
Cualquier musulman que no siga alguno de los 4 madahib clasicos, y a su vez alguna de las 2 escuelas de Kalam clasicas y la Aqidah clasica de los consensos de los sabios (y quien no siga eso diremos que es un reformista del ambirto Sunnita).
Y hay entre los reformistas gente con intenciones muy buenas y los hay que se han vuelto locos.

Solo la ultima cosa porque veo que siguen insistiendo en los temas del hijab. Los hermanos deberian querer que las hermanas se sometan a Allah swt y no tanto a sus ideas y opiniones.
Ademas de eso cada uno deberia estar mas ocupoado en sus cosas y no tanto en juzgar la vida de los demas.
Cada uno sera rehen de sus obras, las de los demas son problema de los demas.

animos a todos y mucha calma y sakina este mes y los que vienen inshaAllah.

Ma'salama

parvane
28/08/2010, 19:27
gracias x compartir
igual stoi ekibocada pero creo k el amor cambia muchas cosas;se percibe en la piel,se nota en la mirada
veras,el otro dia entre en tienda d marroquis para mirar si tenian producto para hacer un dulce,como no lo encontre al salir mostraba mi bolso para k vieran k no cogi nada,no hizo falta ni siquiera mi gesto,los ojos d la dependienta y sus secos labios se fijaron en los mios,no hizo falta nada +
Suhaib Webb:

http://www.youtube.com/watch?v=VsGC9opfaZk

"Creo que la religión es la lengua del corazón, la gramática del corazón del mismo modo como tenemos gramática para los lenguajes.
Es la habilidad de dirigirse hacia asuntos a los que no puedes aproximarte de ninguna otra forma.
Yo trabajaba en un cárcel como consejero "espiritual" y me dijo el carcelero : Me gustaría mucho que vinieses todos los días, porque los programas de recuperación y de AA (alcohólicos anónimos) tienen una capacidad restringida de transformación del ser humano. Pero el Iman (la fe) puede transformar completamente a las personas.

Yo soy testigo de eso, yo lo probé todo al margen de la religión, pero el poder transformador de la religión y la fe no es comparable a nada más.

Y lo podemos ver, podemos ver a la gente buscando en todas partes para purificarse y consiguen cambios bastante moderados. Se inyectan Vottox y se cambian la esctructura del cuerpo...pero la esencia de todo debe residir en el corazón como decía el Profeta (pyb) y los Sahaba.

La religión es la única cosa capaz de transformar los corazones en última instancia y más allá de la materialidad".

Ma'salama[/QUOTE]

parvane
28/08/2010, 19:37
creo k vivimos en un mundo d prisas,ya no hablamos con el vecino y si lo hacemos igual piensan k vuscamos algo;nos cuesta fijarnos en las pekeñas cosas cotidianas y dar gracias a Al lâh swt x ello
vamos agresivos como si en ello nos fuera la vida,sta corta vida llena d pekeñitas cositas,nosotros k vivimos en la opulencia y como tu decias en el botox;nos cuesta ver,tenemos ojos pero no las gafas bien graduadas
asi ste bendito mes nos sirva para tener poco de calma y reflexion
Salam aleikum

Deseo te corazon un Ramadhan Moubarak a todos.

Espero no haber ofendido nunca a nadie y espero que los musulmanes siempre nos fijemos en la bondad de las intenciones de los demas hermanos y hermanas (Por encima de otras consideraciones). Ameen.

Que es reformismo?
Cualquier musulman que no siga alguno de los 4 madahib clasicos, y a su vez alguna de las 2 escuelas de Kalam clasicas y la Aqidah clasica de los consensos de los sabios (y quien no siga eso diremos que es un reformista del ambirto Sunnita).
Y hay entre los reformistas gente con intenciones muy buenas y los hay que se han vuelto locos.

Solo la ultima cosa porque veo que siguen insistiendo en los temas del hijab. Los hermanos deberian querer que las hermanas se sometan a Allah swt y no tanto a sus ideas y opiniones.
Ademas de eso cada uno deberia estar mas ocupoado en sus cosas y no tanto en juzgar la vida de los demas.
Cada uno sera rehen de sus obras, las de los demas son problema de los demas.

animos a todos y mucha calma y sakina este mes y los que vienen inshaAllah.

Ma'salama

Alifa
03/11/2010, 13:42
Salamalikum:
" Un creyente puede llegar al rango de uno que ayuna
durante el dìa y reza toda la noche por medio de su buena conducta"

"Nuestras acciones son juzgadas de acuerdo a nuestras intenciones,
y el deber de cada hombre es de tenerlas."

"Feliz es quien encontrarà en su historial el Dìa del Juicio mucho
del perdòn buscado de Allah".

Dijo el Profeta: hay tres cosas que Le desagradan que son:
ser dado a la charla insensata, preguntar mucho y despilfarrar el dinero.

"El piadoso es quien controla su espìritu y realiza buenas acciones para
el dìa del juicio final y el perdedor es quien deja que su espìritu persiga
los deleites y despuès tiene esperanza que Allah le perdone".

Ayudemonos los unos a los otros en al Bir y al Taqua (obrar el bien
y apartarse del mal) y no cooperemos en el pecado y la trangresiòn"
Hadh saìid!

doraimon
03/11/2010, 16:46
La religión no le interesa al mundo moderno. Cada vez hay más agnósticos/ateos. Entramos en un nuevo paradigma en donde la religión está de más.

abdal-lah
03/11/2010, 17:18
La religión no le interesa al mundo moderno. Cada vez hay más agnósticos/ateos. Entramos en un nuevo paradigma en donde la religión está de más.

¿ Y qué? Las mayorias no van a ningún lado. Si quieres pervertir algo haz que sea moda.

El Islam empezo con una minoria y acabara siendo minoria.

doraimon
03/11/2010, 17:55
¿ Y qué? Las mayorias no van a ningún lado. Si quieres pervertir algo haz que sea moda.

El Islam empezo con una minoria y acabara siendo minoria.


Las modas mueren, los estilos no. El Islam tiene una vocación universalista. Si la religión de Dios, termina siendo cosa de minorías, pues vaya. Qué mejor prueba para demostrar que el Islam quizá no sea la religión de Dios? :)


Siervito, deje te intentarlo. Es obvio que soy más inteligente.

abdal-lah
03/11/2010, 19:36
Las modas mueren, los estilos no. El Islam tiene una vocación universalista. Si la religión de Dios, termina siendo cosa de minorías, pues vaya. Qué mejor prueba para demostrar que el Islam quizá no sea la religión de Dios? :)


Siervito, deje te intentarlo. Es obvio que soy más inteligente.



El hombre es un extraño en el mundo, desde su expulsión del yannat. Al-lâh .s,w,t,. le muestra el camino para recuperar su “naturalidad” pero no interfiere en la decisión humana de autodestruirse o no.

Parece ser que, en el universo contemporáneo, el concepto de Al-lâh ha perdido su base filosófica y social. Pero, ¿ha muerto realmente ese concepto o ha muerto sólo la experiencia a la que alude el concepto?

¿Qué puede ocupar el lugar de la religión en un mundo en el que el concepto de Al-lâh puede estar muerto, pero en el que tiene que vivir la realidad experiencial que está detrás?

Si queremos preguntar acerca de esa experiencia, entonces sería mejor plantearnos la pregunta de si el hombre ha muerto:

"Este parece ser el problema central del hombre en la sociedad industrial del siglo XX".

El hombre contemporáneo como alguien cuyo objetivo es tener mucho y no ser mucho, que concibe a los integrantes de las sociedades industriales como "consumidores angustiados, vacíos y aislados, aburridos de la vida y compensando su depresión crónica con el consumo compulsivo, la cuestión decisiva consiste en lograr las condiciones que ayuden a devolver la vida al hombre: ciertos cambios fundamentales en la estructura socioeconómica y un renacimiento del humanismo, con el fin de lograr algo en lo que creyentes y no creyentes están de acuerdo, la lucha común contra la idolatría, la liberación y el despertar de la humanidad entera con la creación del Hombre Universal -Insan Kamil-.

¡Al-lâh Akbar!

doraimon
04/11/2010, 00:55
El hombre es un extraño en el mundo, desde su expulsión del yannat. Al-lâh .s,w,t,. le muestra el camino para recuperar su “naturalidad” pero no interfiere en la decisión humana de autodestruirse o no.

Parece ser que, en el universo contemporáneo, el concepto de Al-lâh ha perdido su base filosófica y social. Pero, ¿ha muerto realmente ese concepto o ha muerto sólo la experiencia a la que alude el concepto?

¿Qué puede ocupar el lugar de la religión en un mundo en el que el concepto de Al-lâh puede estar muerto, pero en el que tiene que vivir la realidad experiencial que está detrás?

Si queremos preguntar acerca de esa experiencia, entonces sería mejor plantearnos la pregunta de si el hombre ha muerto:

"Este parece ser el problema central del hombre en la sociedad industrial del siglo XX".

El hombre contemporáneo como alguien cuyo objetivo es tener mucho y no ser mucho, que concibe a los integrantes de las sociedades industriales como "consumidores angustiados, vacíos y aislados, aburridos de la vida y compensando su depresión crónica con el consumo compulsivo, la cuestión decisiva consiste en lograr las condiciones que ayuden a devolver la vida al hombre: ciertos cambios fundamentales en la estructura socioeconómica y un renacimiento del humanismo, con el fin de lograr algo en lo que creyentes y no creyentes están de acuerdo, la lucha común contra la idolatría, la liberación y el despertar de la humanidad entera con la creación del Hombre Universal -Insan Kamil-.

¡Al-lâh Akbar!


La religión tuvo su momento. Durante siglos dió a los hombres esperanzas, razones para vivir y un modo de vida. Pero hoy eso está llegando a su fin (no sé si catalogarlo de bueno o malo). El existencialismo recoge el guante.

abdal-lah
04/11/2010, 08:21
La religión tuvo su momento. Durante siglos dió a los hombres esperanzas, razones para vivir y un modo de vida. Pero hoy eso está llegando a su fin (no sé si catalogarlo de bueno o malo). El existencialismo recoge el guante.

Vaya, vaya, a ver afghan para los que no somos tan inteligentes como tú ¿podrías definir el concepto: existencialismo?

doraimon
04/11/2010, 15:32
Vaya, vaya, a ver afghan para los que no somos tan inteligentes como tú ¿podrías definir el concepto: existencialismo?

Que cada cual da un sentido a su vida. No le viene dada por la familia en la que nació. No se crea, Siervito. Me parece bien que la gente sea capaz de "romper" con su entorno, y abrazar una cultura "ajena" (ahórrese la historia del Islam es para todos. Ya me lo sé). Usted ha decidido dar su vida por la religión. Me parece respetable. Incluso admirable, dado los tiempos que corren para la fe en general, y el Islam en particular. Pero no termino de ver la religión como un modo de vida. Tiene sus cosas buenas, a nivel mundano. Pero es dañino, a nivel mental.

abdal-lah
04/11/2010, 16:40
Que cada cual da un sentido a su vida. No le viene dada por la familia en la que nació. No se crea, Siervito. Me parece bien que la gente sea capaz de "romper" con su entorno, y abrazar una cultura "ajena" (ahórrese la historia del Islam es para todos. Ya me lo sé). Usted ha decidido dar su vida por la religión. Me parece respetable. Incluso admirable, dado los tiempos que corren para la fe en general, y el Islam en particular. Pero no termino de ver la religión como un modo de vida. Tiene sus cosas buenas, a nivel mundano. Pero es dañino, a nivel mental.


Déjate de rollos, estoy esperando la definición de existencialismo no te vayas por las ramas. ¿o no sabes el significado de los que pones?

doraimon
04/11/2010, 21:32
Déjate de rollos, estoy esperando la definición de existencialismo no te vayas por las ramas. ¿o no sabes el significado de los que pones?

Qué quieres,? Que te ponga una definición literal, o qué? Eso aquí no tiene mérito. Estamos en internet, y aquí hasta gente como usted se puede hacer el culto! xD

EMPERO, como soy sabeedor de que sus facultades culturales son limitadas, me veo en la obligación de informarle que en mi anterior mensaje, ya hay una definición bien plasmada. :D

abdal-lah
05/11/2010, 08:33
salam

El existencialismo, sin hablamos desde la perspectiva de la cultura occidental, tiene diferentes definiciones, y ha habido y hay existencialistas ateos (como Sastre) como existencialistas creyentes (como Xavier Zuburi);

El existencialismo implica que el individuo es libre y, por ende, totalmente responsable de sus actos. Esto incita en el ser humano la creación de una ética de la responsabilidad individual. Según el filósofo e historiador de la filosofía Nicola Abbagnano, «Se entiende por existencialismo toda filosofía que se conciba y ejercite como análisis de la existencia siempre que por "existencia" se entienda el modo de ser del hombre en el mundo. La relación hombre-mundo es, pues, el único tema de toda filosofía existencialista

Según esta definición encontramos que el Al-Qur`ân es existencialista pues apela a la libertad humana como medio de responsabilidad y compromiso del ser humano. Muchas ayats apelan al libre albedrío humano

Este aspecto existencialista del Islam es que todo ser humano tiene el libre albedrío de elegir entre lo bueno y lo malo. Al-lâh –s.w.t.- , El Que Otorga, ha honrado a la humanidad con este don. Ese don llega con una gran responsabilidad, y el Día del Juicio tendremos que rendir cuentas por su uso.

El libre albedrío no contradice de ninguna manera el hecho de que Al-lâh –s.w.t.- sabe todo lo que sucederá en la creación. Tal vez alguien pregunte: “Si Al-lâh –s.w.t.-sabe que cometeré transgresión mañana, entonces es inevitable que así suceda porque el conocimiento de Al-lâh –s.w.t.- es infalible, y Al-lâh –s.w.t.- sabe que así sucederá”. El conocimiento que tiene Al-lâh –s.w.t.- de la decisión de esta persona no significa que él o ella tengan la obligación de tomar esa decisión.

El libre albedrío no contradice de ninguna manera la soberanía absoluta de Al-lâh –s.w.t.-sobre todo lo que existe en la creación. Tampoco contradice el hecho de que nada sucede en la creación excepto a través de la voluntad de Al-lâh –s.w.t.- . Quizás alguien diga: “Entonces, no tengo libre albedrío. Mi libre albedrío no es más que una ilusión”. Al contrario, Al-lâh –s.w.t.- nos creó a todos y cada uno de nosotros con la capacidad de formular una intención. Al-lâh –s.w.t.- quiere que podamos tomar nuestras propias decisiones. Como dijo el Imâm `Alî –r.a.-:

<<Se les dio (al ser humano) completa libertad de pensamiento en este mundo, para que pensaran lo que quisieran e hicieran lo que desearan, de modo que educaran sus mentes, y con la ayuda de éstas, tuvieran libre voluntad en un período de vida que les había tocado en suerte, y pudieran encontrar el propósito por el que fueron creados...>>. Jutbah 86, del libro "Nahjul Balaghah"

Cuando una persona escoge hacer algo, Al-lâh –s.w.t.- , a través de Su divina voluntad, crea las acciones y circunstancias que permitirán que se lleve a cabo la intención de esa persona. La voluntad de Al-lâh –s.w.t.- es que los seres humanos tengan libre albedrío. Al-lâh -s.w.t.- no siempre está complacido con las decisiones tomadas por las personas, pero quiere que puedan tomar dichas decisiones por elección propia.

Un ejemplo de esto es la voluntad de una persona de hacer una buena acción. Puede que esa acción nunca se lleve a cabo, pero quizás Al-lâh -s.w.t.- recompense a esa persona por tener la intención de hacer una buena acción. Si la buena acción llega a buen término, Al-lâh -s.w.t.- recompensará tanto a la intención como a la acción. En otras palabras, Al-lâh -s.w.t.-, El Juez, puede recompensar por aquellas buenas acciones que no se realizaron, pero por las cuales hubo una intención; sin embargo, no castiga por las malas acciones que no se llevan a cabo.

A partir de ese énfasis en el libre albedrío que es muy parecido al existencialismo occidental, podemos decir que el Islam solo puede aceptarse por libre elección. El objetivo de la vida humana es adorar a Al-lâh -s.w.t.- a partir de nuestro propio libre albedrío. Por lo tanto, el imân solo tiene valor si se acepta a partir de la libertad de elección. Si una persona es obligada a aceptar cualquier religión, esa aceptación es falsa y no tiene valor. Dios dice: “No hay coacción en la práctica de Adoración, pues ha quedado claro cual es la buena dirección y cual el extravío. Quien niegue a los ídolos y crea en Al-lâh, se habrá aferrado a lo más seguro que uno puede asirse, aquello en lo que no cabe ninguna fisura. Y Al-lah es Oyente y Conocedor” [Al- Qur`ân 2:256].

El Destino Divino es compatible con el libre albedrío del hombre. En toda la historia, la gente ha encontrado difícil distinguir o reconciliar la Voluntad Divinay el libre albedrío humano. Algunos han llegado hasta el punto de negar que el libre albedrío del hombre actúe y que determina su vida, mientras que otros le atribuyeron al hombre mismo incluso la creación de sus actos, ignorando completamente el papel del Destino en su vida. Sin embargo, el Islam es un camino intermedio; como es en cada dos resultados, lo que está bien en el asunto de la relación entre el Destino y el libre albedrío del hombre también es siguiendo el camino intermedio. Es decir que, el Destino Divino domina toda la existencia, incluyendo el reino humano, mientras que el hombre obviamente tiene un libre albedrío que usándolo dirige su vida. El Islama es pues un existencialismo que no excluye a Al-lâh –s.w.t.- de la ecuación existencial del ser humano.

En tres ayats consecutivos llegando al final de la Sura al-Takwir, el Al-Qur`ân expresa la verdadera naturaleza de la relación entre el Destino y el libre albedrío del hombre: Esto (el Al-Qur`ân) no es solamente un recordatorio, para cualquiera de entre vosotros que quiera caminar rectamente. No lo harán, a menos que Al-lâh lo quiera, el Señor de los Mundos (8:27-29).

Estos ayat le atribuyen absoluta voluntad a Al-lâh Todopoderoso pero no excluyen al hombre de tener una facultad de voluntad para dirigir o diseñar su vida.

En otro ayat el Al-Qur`ân declara que es Al-lâh el Que nos crea y cualquier cosa que hagamos (37:96) y por lo tanto atribuye la creación exclusivamente a Al-lâh. En otros ayats como Cumplan (su parte del) convenio para que yo cumpla (Mi parte del) convenio (2:40); Si ayudan a (al dîn de) Al-lâh, Él los ayudará y hará firme su apoyo (47:7), y Al-lâh no cambia la condición de un pueblo a menos que ellos cambien lo que esta en sus corazones (13:11), se habla de un contrato o convenio entre Al-lâh -s.w.t.-y el hombre, y declara abiertamente que es el hombre mismo el que dirige la historia.

Excepto por el reino humano y los yinns, que tienen libre albedrío y por lo tanto son responsables de sus actos, el Destino Divino es el único factor absoluto y exclusivamente dominante en la existencia.

salam

abdal-lah
05/11/2010, 10:48
Para afghan:

Has escrito en el correo de mi perfil está bravuconada tipica de ti:


Hoy escribió afghan en mi perfil que es público y se puede ver:

<<1. Jajajaja, le aburro, Santa? Pues usted me divierte mucho. No todo el mundo acepta con tanta sumisión el ser vapuleado por una superpotencia intelectual como yo!>>


`Abdal-lâh: <<Mira hijo no me siento en ningún momento “vapuleado por tú superpotencia intelectual” pues como tus escritos públicos y privados demuestran todo lo contrario.

La verdad es que me das mucha pena, porque solo veo a un ser tan “integrado” que has perdido toda tú esencia. Eres un patán inmigrado que imita a ciertos occidentales, y creo que esto lo haces porque te sientes excluido y marginado y la única forma que tienes para que te acepten es copiar las actitudes de los islamofóbicos.

Pero debes saber que ellos saben que solo los estas imitando y jamás obtendrás ningún respeto de ellos, pues como todo el mundo sabe los imitadores son despreciados por los imitados.

En cuanto a tus burlas llamándome “abuelo” (que a mi me da totalmente igual) deberías hacértelo mirar, si tienes algún problema paterno-filial deberías solucionarlo rapidamente con tú padre y intentar recuperar su respeto hacía ti.

Porque detrás de esas burlas solo describes sutilmente un problema grave con tú padre (como tú relación con Al-lâh es solo el reflejo de tú relación parteno-filial).

Su prepotencia y chulería solo esconde un problema de autoconfianza que es debido a tú mala relación paterno-filial.

Todo ese rollo de “superpotencia intelectual”, de narcisismo en considerarte un Generalísimo del Imperio o Mariscal de Campo como tú mismo te defines en tú perfil con el termino farsi de Eran Spahbod es de risa y solo denota una falta de autoconfianza y de un complejo de inferioridad ocasionado por la mala relación con tú padre.

Hazme caso y soluciona este problema con tú padre y verás que bien te sentirás. Es mi consejo y es un buen consejo>>.

carcayona
05/11/2010, 11:07
Se han borrado a afghan varios mensaje insultantes. Si se tiene talento para debatir huelga el talento para insultar. El ingenio que alguien se pueda creer que tiene que lo emplee en otras cosas. Y si alguien tiene ganas de pelea que se apunte donde proceda que hay sitios. Aquí no.

Y la moderación no está para ir quitando cacas de personas que no saben como utilizar lo que se pone a su disposición. Así que cuando se harte de eso, tomará otras medidas.

Y a otros foreros, es mejor no dar cancha a quienes vienen precisamente a eso, a llenarla de caca.
Además recuerdo que en el perfil de cada cual hay herramientas para no admitir mensajes de quien no se deseen.

Saludos

Badr
05/11/2010, 11:47
Esta cuestión de la predestinación frente al libre albedrío, presupone que nosotros conocemos el sentir o conocer de Dios y que además éste esta sujeto al tiempo como nosotros. Yo no creo que Dios esté sujeto al tiempo. El tiempo es una condición, dimensión de la finitud, de tener límites. Para que los seres humanos o materiales podamos hacer cualquier cosa tenemos que meterla, y nosotros estamos metidos en la dimensión tiempo. y Ahí tiene sentido hablar de conocer cosas de antemano. Pero para Dios no hay antemano, domina todo en el acto.

La composición de lugar que yo me hago para mí misma, porque realmente este tema no me quita el quita el sueño ni me parece imprescindible decir sí o no a esto para vivir satisfactoriamente, mi compsición de lugar, sin que sea ni doctrina ni nada parecido, es que el libre albedrío es meramente un instrumento que nos da Dios para hacer nuestro camino de vuelta a él. Es una coordenada que nos ayuda a analizar, comprender, envolucionar. No cabe el aprendizaje ni la reforma si no hay libre albedrío, que significará verdadera capacidad de optar por una cosa u otra, o no, pero que a nosotros se nos presenta así, la vemos así, y nos sirve así.

Salaam

abdal-lah
05/11/2010, 12:04
Se han borrado a afghan varios mensaje insultantes. Si se tiene talento para debatir huelga el talento para insultar. El ingenio que alguien se pueda creer que tiene que lo emplee en otras cosas. Y si alguien tiene ganas de pelea que se apunte donde proceda que hay sitios. Aquí no.

Y la moderación no está para ir quitando cacas de personas que no saben como utilizar lo que se pone a su disposición. Así que cuando se harte de eso, tomará otras medidas.

Y a otros foreros, es mejor no dar cancha a quienes vienen precisamente a eso, a llenarla de caca.
Además recuerdo que en el perfil de cada cual hay herramientas para no admitir mensajes de quien no se deseen.

Saludos


salam Carcayona:

Por mi parte doy por acabado mi "dialogo" con esta persona. A no ser que se disculpe ante quien ofendió y cambie de actitud.

salam

doraimon
05/11/2010, 14:53
Se han borrado a afghan varios mensaje insultantes. Si se tiene talento para debatir huelga el talento para insultar. El ingenio que alguien se pueda creer que tiene que lo emplee en otras cosas. Y si alguien tiene ganas de pelea que se apunte donde proceda que hay sitios. Aquí no.

Y la moderación no está para ir quitando cacas de personas que no saben como utilizar lo que se pone a su disposición. Así que cuando se harte de eso, tomará otras medidas.

Y a otros foreros, es mejor no dar cancha a quienes vienen precisamente a eso, a llenarla de caca.
Además recuerdo que en el perfil de cada cual hay herramientas para no admitir mensajes de quien no se deseen.

Saludos


Si eran insultantes, has hecho bien en suprimirlos. Pero desde luego, yo no paro de recibir insultos, y aquí nadie dice nada. Desde que he llegado, este "señor" no ha parado de arremeter contra mí. Es obvio, y estoy en todo mi derecho, que tengo y debo responderle.


Saludos.

doraimon
05/11/2010, 14:54
salam Carcayona:

Por mi parte doy por acabado mi "dialogo" con esta persona. A no ser que se disculpe ante quien ofendió y cambie de actitud.

salam


Se puede usted quedar sentado.


Por cierto. Patético el copypaste sobre el existencialismo.


Saludos! :D

abdal-lah
09/11/2010, 11:02
pues toma más copypaste................:cool:.




En lo que concierne al mundo de la vida, a la representación y vivencia del mundo, a lo que se entiende por cultura, lo definitorio de la modernidad es una agudizada racionalización de los diferentes planos en los que se desenvuelve la vida social.

La modernidad occidental, siguiendo a Max Weber, se caracterizaría por una creciente racionalidad que, a través de un régimen de cálculo y eficacia racional, invade las diferentes instituciones sociales y coloniza, finalmente, el orden de la vida subjetiva.

Evidentemente, como ha mostrado Weber, esta racionalización, ligada directamente con el despliegue del capitalismo, había sido respaldada por una religiosidad calvinista que le servía de soporte.

Pero, como resultado de lo anterior, las instancias religiosas que habían servido como legitimadoras de la significación del mundo tradicional declinan, para, de este modo, devenir la eficacia instrumental nueva deidad que marcará las directrices de la cultura moderna.

Las consecuencias que ello entraña, piensa Weber, serían una absoluta desmagización del mundo y, fundamentalmente, un progreso abocado al sinsentido. Por eso Weber, recordando las palabras de Tolstoi, reafirmaba que "la ciencia no tiene sentido porque no da respuesta a la única pregunta importante para nosotros, la de qué debemos hacer y cómo debemos vivir" (Weber 1992: 72).

El destino que Weber anunciaba para occidente bajo la expresión desencantamiento del mundo sintetiza la conversión de la experiencia subjetiva del mundo en mera racionalidad funcional, la consolidación de una objetividad sin alma.

Toda la problemática teórica posterior que trata de descifrar la cosificación o reificación del mundo (Lukács), la conversión del dinero en fetiche de cálculo abstracto que uniformiza las relaciones sociales (Simmel), la pérdida de dignidad metafísica (Benjamin), la Dialéctica de la ilustración (Adorno y Horkheimer) o, actualmente, las patologías sociales derivadas de la colonización del mundo de la vida por los subsistemas económico-administrativos (Habermas), gira, en realidad, en torno a la brecha abierta por Weber cuando diagnosticó una cultura cansada pero nunca saciada.

En este sentido, la modernidad provoca la debilitación de las estructuras generadoras de plausibilidad y coherencia de la realidad en las sociedades tradicionales para introducir una novedosa significación global que gravita sobre una unidimensional racionalidad instrumental y productiva.

En consecuencia, suscita una laguna de significación en el mundo de la vida, puesto que, además, instituciones sociales como la familia o la educación -como bien han analizado Habermas y Foucault- a las que tradicionalmente le fuera asignado un papel socializador, de transmisión de valores y pautas de vida, -en suma comprometidas en el mundo de la vida- se ven colonizadas por el modelo de racionalidad que sirve de pilar a la modernidad.

Retomando la terminología de Ferdinand Tönnies, la época moderna constituye aquella caracterizada por un creciente desarrollo de las asociaciones, es decir instituciones sociales que tienen como móvil la utilidad y el interés, en detrimento de los aspectos propiamente comunitarios, los vinculados a la afectividad y al mundo de las vivencias personales, lo que implica un comprensible malestar y vacío en el orden de la subjetividad que difícilmente puede ser subsanado por la reglamentación y administración de la vida diseñadas en la época moderna.

de <<de Religiosidades instersticiales. La metamorfosis de lo sagrado en las sociedades actuales>> Por: Ángel Enrique Carretero Pasín. Universidad de Santiago de Compostela



¡alé si no quieres copypaste toma un calderon!!!!.

doraimon
09/11/2010, 12:15
Creía que usted no se iba a dirigir más a mi persona... :p

Es que soy irresistible.. :)

abdal-lah
09/11/2010, 14:46
(De <<de Religiosidades instersticiales. La metamorfosis de lo sagrado en las sociedades actuales>> Por: Ángel Enrique Carretero Pasín. Universidad de Santiago de Compostela>>.


..................Desde un punto de vista estrictamente sociológico, hay un factor esencial desencadenante de la ruptura con la visión del mundo tradicional, a saber, la instauración de un régimen económico industrial previamente predeterminado por el despliegue y aplicación de la ciencia moderna.

En efecto, el industrialismo deriva de la racionalidad introducida en la modernidad, aquella que busca reducir la naturaleza de lo real, como han diagnosticado Heidegger, Adorno y Horkheimer o Arendt, a dominio y explotación al servicio de una ilimitada productividad.

Como es obvio, la religión tradicional, con la concepción de la vida que atesora, como bien ha visto Arendt con la contraposición entre vida contemplativa y vida activa, ya no es funcional en el contexto de un nuevo tipo de racionalidad imperante.

Así pues, la religión es desplazada del prioritario papel nuclear que poseía con anterioridad y relegada, en cada vez mayor medida, al ámbito de la privacidad personal. De este modo, finalmente se disuelven los trazos fronterizos que la sociedad tradicional había establecido entre lo profano y lo sagrado.

El monopolio de la racionalidad moderna llega a invadir los márgenes en los que históricamente se encuadraba lo sagrado, de modo que la concepción prometeica del mundo se torna en totalizante y hegemónica, arrinconando a la religión a una ubicación exclusivamente individual y cimentando las bases del nihilismo.

El surgimiento del homo faber, la identificación de labor y trabajo, circunstancia que según Arendt (1997: 97-156) caracterizaría a la unidimensionalidad cultural moderna, instala una lógica dominada por la utilidad, la eficacia y la productividad que proscribe a la religión del centro neurálgico de la vida social, ya que a partir de entonces carece de significado en el marco de una nueva racionalidad.

La época moderna llevo a cabo una operación de violenta inclusión/exclusión perpetrada al mundo, tal como destacara Zigmunt Bauman (1996: 75), destinada a doblegar la ambigüedad, la ambivalencia, que son el terreno en el que se instala la religión.. "La geometría es el arquetipo de la mente moderna" señala asertóricamente Bauman (1996: 91).

En una línea similar, Maffesoli afirma "..las representaciones religiosas no pueden en ningún caso favorecer un desarrollo progresista y productivista que alcanza su apogeo en el siglo XIX" (Maffesoli 1998: 98).

La intransigente actitud excluyente de la modernidad con respecto a la religión encuentra un reflejo especialmente relevante en el caso de la temporalidad. El tiempo sagrado, delimitado en las sociedades tradicionales por una suspensión del tiempo profano (Durkhheim 1982: 32-37; Eliade 1965: 63-100; 2000: 13-55; Caillois 1996: 110-123) se convierte en un mero obstáculo para la materialización de una temporalidad social perfectamente programada y administrada al servicio del cálculo racional que exige la producción industrial.

De lo anterior, se extraen dos consecuencias que acaban entrelazándose. En primer lugar, la pérdida de credibilidad de las instancias legitimadoras del mundo tradicionales y la apertura, como explican Berger y Luckmann (1997: 79-93), a una gama múltiple y plural de significaciones de la realidad, o lo que es lo mismo a la fragmentación de la unitaria y sólida entidad legitimadora que salvaguardaba un homogéneo significado de la realidad para las sociedades tradicionales.

En segundo lugar, y derivado de lo anterior, el desmoronamiento de la fuerte integración y cohesión social que descansaba sobre una coparticipación en valores y significados conjuntos, aspecto también característico de las sociedades tradicionales, y, en consecuencia, el florecimiento de un emergente individualismo.

Para finalizar, conviene recordar un fragmento de Eugenio Trías en donde se condensa fielmente la peculiar actitud de la modernidad ante la religión. "La modernidad, en el mundo moderno, es el tiempo de la gran ocultación para decirlo en terminología prestada del chiísmo duodecimal).

Lo sagrado, y su manifestación simbólica, no queda destruido; mucho menos aniquilado; queda, eso sí, inhibido (en el sentido freudiano del término). Subsiste en el inconsciente cultural e histórico" (Trías 2001: 27).

seguiremos inxa Al-lâh

abdal-lah
09/11/2010, 15:03
Por mi parte doy por acabado mi "dialogo" con esta persona. A no ser que se disculpe ante quien ofendió y cambie de actitud.

salam

abdal-lah
09/11/2010, 15:50
. El significado de la religión en la posmodernidad

Es notorio que los perfiles definitorios de la naciente cultura posmoderna no se dejan radiografiar con nitidez. Pese a ello, es difícil ocultar una emergente sensibilidad cultural cuya idiosincrasia manifiesta una disconformidad con respecto a la lógica determinante de la cultura moderna.

Siguiendo a Michel Maffesoli (1998: 9-21; 2000: 9-54), podemos distinguir dos ejes alrededor de los cuales se articula esta nueva sensibilidad.

Por una parte, el escepticismo en torno a la conquista o materialización de todo ideal de futuro, que implicaba la conversión del presente en momento histórico que cobraba sentido como tensión de futuro, y, por otra parte, el florecimiento de aquellos aspectos de la vida social ubicados en el orden de lo alógico, eclipsados por la racionalidad típicamente moderna ya antes reseñada y que ahora retornan para revelar una rebelión ante un tipo de razón hegemónica y excluyente.

No nos interesa tanto, pues, la noción de posmodernidad desde una perspectiva metacientífica, o desde la crisis de legitimidad epistemológica del conocimiento científico moderno, al modo de Jean François Lyotard o Bruno Latour, sino que, más bien, nuestro objetivo se orientaría a lo Foucault denominó como una ontología del presente, es decir al diagnóstico de los trazos definitorios de la lógica cultural actual.

En este sentido, la posmodernidad nos muestra la saturación del viejo proyecto moderno y la efervescencia de aquellos elementos de la vida social que intentaron ser exiliados del espectro cultural resultante de la imposición de la razón moderna, como si de un verdadero retorno de lo reprimido, por utilizar un símil freudiano, se tratara.

La posmodernidad, en suma, revela, a modo de síntoma, la insatisfacción derivada del desencanto del mundo moderno y la aspiración a una sensibilidad alternativa encaminada a reencantar la realidad a través de la apelación a aquellos aspectos imaginarios, pasionales o afectivos que fueran excluidos por aquella.

Desde esta misma perspectiva, también puede ser interpretado un incipiente retorno de lo religioso que fuera previamente doblegado por el espíritu prometeico. La crisis de sentido originada por el despliegue de la unidimensional racionalidad tecno-productiva crea las condiciones para la emergencia de unas novedosas expresiones de religiosidad que intentarán suplir la ausencia de significado resultante del desmantelamiento de las estructuras generadoras de plausibilidad en las sociedades tradicionales.

De alguna forma, Weber ya lo había profetizado cuando afirmaba "..los numerosos dioses antiguos, desmagificados y adoptando, por ello, la forma de poderes impersonales, salen de sus tumbas, aspiran a tener poder sobre nuestras vidas y comienzan de nuevo la eterna lucha entre ellos. Pero estar a la altura de esta normalidad es precisamente lo que le resulta tan difícil al hombre moderno y muy difícil a la generación joven. Toda esa búsqueda de la vivencia procede de esta debilidad, pues debilidad es no poder mirar el rostro severo del destino de nuestro tiempo" (Weber 1992: 79).

La búsqueda de sentido, que permanecía en estado latente en la época moderna, se encarna en unas nuevas figuraciones secularizadas y proxémicas. En realidad, la necesidad de sentido, el ansia por reintroducir una significación a la realidad que transcienda la impuesta por racionalidad moderna, consigue filtrarse, utilizando una metáfora biológica, por los poros o intersticios de la racionalidad dominante.

Ahora bien, estas expresiones de religiosidad adoptan una configuración bien diferente a aquella que caracterizaba a la religión en las sociedades tradicionales, aún cuando devienen, por utilizar el lenguaje de Merton, sustitutos funcionales del papel atribuido en otro tiempo a la religión. Ya no es posible una matriz de significación holística que oferte un sentido global al mundo, puesto que, de hecho, el eclipse de las ideologías, como transfiguraciones socio-políticas que albergaban un resabio religioso, revelaría la pérdida de credibilidad de cualquier tipo de instancia que pretendiese erigirse en depositaria de una unitaria y salvífica versión del mundo (6).

Por eso, la cultura posmoderna es, inevitablemente, una cultura fragmentaria, policéntrica, o que, en general, se caracteriza por una multiplicidad de centros simbólicos que ofertan un sentido ahora siempre precario, frágil, inconsistente (7). Hace un siglo Durkheim hubiese caracterizado a este tipo de sociedades como anómicas, puesto que carecen de un centro simbólico unitario que irradie significación sobre la totalidad de la vida social.

Ahora, paradójicamente, la anomía se ha institucionalizado como rasgo definitorio del modo de vida de nuestras sociedades. Siguiendo el hilo conductor de nuestra exposición vamos a distinguir una doble faceta complementaria en la articulación de las manifestaciones de religiosidad posmoderna:

A. Reconstitución de microsignificados subjetivos: Como ha observado Luckmann (1973: 109-110), mientras en la sociedades tradicionales la religión establecía una significación de la realidad que no admitía posibles problematizaciones y que, por ello, ejercía un monopolio que era necesario acatar a riesgo de incurrir en la anomía, a raíz de la modernidad la religión, por el contrario, adopta una forma diferente puesto que es elegida opcionalmente por el individuo.

En efecto, el desarrollo del individuo autónomo, como si de Sísifo se tratase, está condenado, como contrapartida a su libertad, a construir y reconstruir una significación subjetiva de su mundo, una vez que ésta ha dejado de ser algo pre-dado. Es lo que Luckmann caracteriza como consolidación de un consumismo religioso.

En consonancia con lo anterior, la colonización por parte de la racionalidad técnico-instrumental de aquellas instancias que, como la familia y la educación, habían servido de soporte para la transmisión de una significación subjetiva del mundo, para la construcción de un mundo de la vida, insta a la necesidad de aferrarse a comunidades o microgrupos que suplan este déficit de significación. Con la sugerente expresión comunidades de sentido, denominan Berger y Luckmann a instancias sociales destinadas a producir y sustentar "pequeños mundos de la vida" (Berger y Luckmann 1997: 116).

También en este caso, el individuo se encuentra inevitablemente obligado a elegir el aferrarse a una comunidad de sentido u otra. La efervescencia actual de sectas u otro tipo de peculiares comunidades bien puede interpretarse a la luz de lo anterior, así como el surgimiento de una multiplicidad de grupos que, con una utilización comercial u de otro tipo, se abastecen de la alta y apremiante demanda de sentido existente.

Es por eso por lo que Berger y Luckmann abogan finalmente por la urgencia de instituciones intermedias (1997: 95-106), destinadas a mediar entre las grandes instituciones sociales y los individuos, paliando, así, la proliferación de inusitadas crisis de sentido en sociedades tan complejas y diferenciadas como las actuales.

Los grupos de contacto en internet, las reuniones de grupos sociales que se aglutinan en torno a un abanico de cuestiones tan dispar como la ecología o el feminismo, u otro tipo de comunidades diferenciadas que afloran, en general, de modo casi desorbitado, pueden ser interpretados a la luz de lo anterior: el desmoronamiento por parte de la modernidad de las instituciones primarias y los espacios sociales comunitarios donadores de sentido, lo que generará una búsqueda azarosa, entre una variada gama de ofertas, de un sentido que reinstaure un sólido mundo de la vida.

El arraigo a microsignificaciones es tan plural que acoge la moda, los deportes de aventura, los viajes, la decoración, el trabajo y, en general, un sinfín de innumerables expresiones sociales que otorgan una significación, siempre fragmentaria e inestable, a la vida de los individuos, bloqueando, así, la fisura antropológica de sentido consustancial a la propia condición humana. Indudablemente, el desenfreno consumista puede ser interpretado a la luz de la perspectiva anteriormente señalada -llenar una ausencia de significación-, pero, del mismo modo, el anticonsumismo radical puede revelar lo mismo aunque en una traducción contraria.

De hecho, la inusitada persuasión que conlleva la publicidad o el impacto social de los medios de comunicación para provocar determinadas pautas de conducta pueden ser interpretados desde una ilusoria y controlada identificación en propuestas de significación que, apelando al orden de lo imaginario, abastecen de fugaces microsentidos que se diseminan por distintas vertientes de la cotidianidad.

Evidentemente, el fuerte arraigo a estas fuentes de significación profana está ligado al desmoronamiento del ideal de futuro que caracterizaba a la modernidad y al repliegue sobre una temporalidad presente, tal como ha señalado Maffesoli al afirmar que "La historia propia de la modernidad deja el lugar a las pequeñas historias posmodernas" (Maffesoli 2000: 122). De este modo, bien pueden ser consideradas como manifestaciones sociológicas de religiosidad, aunque bajo una clave metamorfoseada, puesto que buscan llenar la laguna de significación resultante del despliegue de la racionalidad moderna.

La modernidad produjo una determinante ruptura de la tajante escisión existente con anterioridad entre lo profano y lo sagrado, de ahí que, a partir de entonces, toda construcción de sentido sea, inexorablemente, profana, aún cuando guarde vestigios arquetípicos de lo sagrado.

seguieremos inxa Al-lâh

doraimon
09/11/2010, 20:57
Por mi parte doy por acabado mi "dialogo" con esta persona. A no ser que se disculpe ante quien ofendió y cambie de actitud.

salam


Ofendidos del mundo, uníos. :)

No recuerdo haber ofendido a nadie.

abdal-lah
10/11/2010, 07:30
Efectivamente, estas religiones intersticiales carecen de los atributos de transcendencia, significación última y fundante o dogmática doctrinal, pero desempeñan, sin embargo, las funciones tradicionalmente asignadas a la religión.

Es lo que sostiene Ferrarotti cuando afirma que "Lo sagrado, en definitiva, encuentra espacios nuevos y más amplios. De esta manera, hasta se puede conjeturar y experimentar una visión no religiosa de lo sagrado" (Ferrarotti 1993: 124). Existe, entonces, una pervivencia, aunque bajo una peculiar forma reconvertida, de lo sagrado en la posmodernidad.

Así pues, las afirmaciones posmodernas en torno a la apatía ante el sentido que testimoniaba Gilles Lipovetsky cuando afirmaba que "Dios ha muerto pero a nadie le interesa un bledo" (1996: 36), como límite del diagnóstico nietzscheano, o el rechazo de las masas a la "dialéctica del sentido" que señalara Jean Baudrillard (1993: 117) deberían ser matizadas.

Si bien es constatable, en efecto, un rechazo de toda instancia externa generadora de sentido global, como es el caso de las religiones o de las ideologías como transfiguraciones socio-políticas de aquellas, al mismo tiempo emanan demandas de sentido fragmentarias, deslindadas de una matriz de significación central y ahora apegadas a lo más proxémico.

B. El neotribalismo posmoderno: Las sociedades posmodernas, como antes señalábamos, carecen de una matriz de significación central, en otro tiempo representada por la religión, que salvaguarde su integridad social. Por el contrario, teniendo en cuenta la acentuada diferenciación estructural y complejidad que las define, albergan una fragmentada multiplicidad de centros simbólicos en torno a los que se arraigan una variada pluralidad de identidades sociales.

El estallido de las diferencias, uno de los rasgos definitorios de nuestra época, ha provocado la proliferación de una heterogénea variedad de microcomunidades que se aglutinan en torno a unos lazos de afinidad compartidos. La descomposición de las ideologías hegemónicas durante el siglo XIX y parte del XX ha gestado la efervescencia de una prolija gama de grupos e identidades sociales que comparten emblemas simbólico-identitarios múltiples.

Y esta simbología, que sirve como mecanismo de autorrepresentación colectiva, les ofrece una peculiar unidad y cohesión que, al mismo tiempo, les diferencia y delimita de otras comunidades. En realidad, a través de ellos se manifiesta una transposición de la vieja formulación de Durkheim según la cual la religión otorgaba una integración simbólica a la sociedad, re-ligaba a sus integrantes, aunque ahora bajo la forma de una multiplicidad de dispares comunidades.

Son identidades sociales, además, propiamente anómicas, en el sentido en que son reacias a una identificación en un ideal normativo común que englobe a la totalidad social, en cuanto se automarginan de un nomos central que sirve de pilar básico de la sociedad. Por el contrario, su naturaleza se agota en una simple identificación en torno a emblemas o imágenes simbólicas proxémicas, más o menos fugaces, que les confieran unas determinadas señas de una siempre voluble o versátil identidad.

Así descubrimos que las comunidades de sentido a las que anteriormente aludíamos llevan siempre asociadas un íntimo componente de congregación que les confiere consistencia. Las significaciones intersticiales donadoras de sentido son siempre, inexorablemente, comunitarias, se encuentran reforzadas por unas prácticas rituales y una simbología en la que coparticipan, unánimemente, sus integrantes.

De esta forma, se reafirma una comunión en vínculos sociales que hace frente a la inseguridad y a la incertidumbre inherente a la vida, al mismo tiempo que consolida un fuerte lazo social. En ellas, se revela aquel aspecto arquetípico propiamente integrador que Durkheim señalara como elemento nuclear de la práctica ritual totémica. Son, pues, transfiguraciones funcionales de religiosidad en clave posmoderna que revelan, una vez más, una supervivencia de lo arcaico en una hiperracionalizada modernidad.

Si bien el aspecto ligado a la necesidad de significación hacía referencia a la vertiente fenomenológica de la acción social, el componente integrador y cohesionador, señalado por Durkheim, se enmarcaría en el orden de las prácticas sociales, del sentir y vivenciar una experimentación conjunta. De hecho, su objetivo se agota en conformarse como receptáculo o continente de acogida de unas identidades sociales afines para unas vivencias y emociones compartidas. Es el neotribalismo que Maffesoli (1990: 150-165) atribuye a la cultura posmoderna, el cual se expresa en un abanico múltiple de ámbitos y en el que se reactualiza una dimensión perenne y arquetípica (8).