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Ver la Versión Completa : 4 Preguntas



sidra
28/05/2010, 15:20
وعن أبي برزة نضلة بن عبيد الأسلمي رَضِيَ اللَّهُ عَنْهُ قال، قال رَسُول اللَّهِ صَلَّى اللَّهُ عَلَيْهِ وَسَلَّم: (لا تزول قدما عبد حتى يسأل عن عمره فيما أفناه، وعن علمه فيم فعل فيه، وعن ماله من أين اكتسبه وفيم أنفقه، وعن جسمه فيم أبلاه) رَوَاهُ التِّرْمِذِيُّ وَقَالَ حَدِيْثٌ حَسَن



“El día del Juicio no se moverán los pies de ningún siervo, (es decir que no irá al Paraíso o al Infierno) hasta que sea preguntado:

1.acerca de su tiempo en esta vida y en qué lo empleó;
2.acerca de su conocimiento, si actuó conforme a él o no;
3.acerca de su dinero, cómo lo consiguió y en qué lo gastó;
4.y acerca de su cuerpo y lo que experimentó con él.”


Aquí tenemos un hadiz cuya indicación obliga a los musulmanes a actuar, en todos los aspectos de su vida, conforme con las enseñanzas de Allah y su Mensajero Muhammad. Puesto que el Islam no es una religión que deja cabos sueltos y carente de sistemas para organizar la vida del seres humanos, sino que desde el nacimiento de la persona hasta su muerte le da una guía clara a seguir, regulando (con ella) su relación con los demás, su relación con Allah e incluso la relación consigo mismo

Al haq
28/05/2010, 16:59
وعن أبي برزة نضلة بن عبيد الأسلمي رَضِيَ اللَّهُ عَنْهُ قال، قال رَسُول اللَّهِ صَلَّى اللَّهُ عَلَيْهِ وَسَلَّم: (لا تزول قدما عبد حتى يسأل عن عمره فيما أفناه، وعن علمه فيم فعل فيه، وعن ماله من أين اكتسبه وفيم أنفقه، وعن جسمه فيم أبلاه) رَوَاهُ التِّرْمِذِيُّ وَقَالَ حَدِيْثٌ حَسَن



“El día del Juicio no se moverán los pies de ningún siervo, (es decir que no irá al Paraíso o al Infierno) hasta que sea preguntado:

1.acerca de su tiempo en esta vida y en qué lo empleó;
2.acerca de su conocimiento, si actuó conforme a él o no;
3.acerca de su dinero, cómo lo consiguió y en qué lo gastó;
4.y acerca de su cuerpo y lo que experimentó con él.”


Aquí tenemos un hadiz cuya indicación obliga a los musulmanes a actuar, en todos los aspectos de su vida, conforme con las enseñanzas de Allah y su Mensajero Muhammad. Puesto que el Islam no es una religión que deja cabos sueltos y carente de sistemas para organizar la vida del seres humanos, sino que desde el nacimiento de la persona hasta su muerte le da una guía clara a seguir, regulando (con ella) su relación con los demás, su relación con Allah e incluso la relación consigo mismo

salam alaykoum
alhamduliLah, la ilaha ila Lah

salam hermano/a, todo esto seria bien si lo ha dicho Dios en el Coran, pero NO encuentro nada de esto en el Coran.

salam alaykoum

sidra
28/05/2010, 21:23
Wa aleikum salam hermano.
Es un hadiz

Allah subhana ta'ala te bendiga.
Tu hermana Sidra

DAMASCO
28/05/2010, 22:44
Jazakhallah khair hermana

Este hadiz resume muchas de las enseñanzas del Corán, la mayoría de ellas contenidas en Surah Al Asr y Surah Al Baqara.

Que Allah te recompense por el recordatorio.Amén.

ya-sin
29/05/2010, 13:53
Salam.
Estoy deacuerdo que el hadiz resume muchas enseñanzas del coran ; la gestion del del tiempo ; la gestion del dinero, del conocimiento (que tambien es un don), y la de la salud(sentidos y cuerpo).
Recuerda a otro semejante :
(aprovecha cinco antes de cinco ; tu joventud antes que venga tu vejez, tu salud antes de tu enfermedad,tu riqueza antes de tu pobreza,tu vacio antes de tu ocupacion, y tu vida antes de tu muerte) transmitido por ibn abbas r.a (Al-munziri)
salam

Mikaeel
29/05/2010, 18:57
Aquí tenemos un hadiz cuya indicación obliga a los musulmanes a actuar, en todos los aspectos de su vida, conforme con las enseñanzas de Allah y su Mensajero Muhammad. Puesto que el Islam no es una religión que deja cabos sueltos y carente de sistemas para organizar la vida del seres humanos, sino que desde el nacimiento de la persona hasta su muerte le da una guía clara a seguir, regulando (con ella) su relación con los demás, su relación con Allah e incluso la relación consigo mismo

Salâm

Estoy de acuerdo con ya-sin y la enseñanza del hadith. Sin embargo me parece que el énfasis en la "obligatoriedad" o la "regulación" objetiva que usted agrega en su análisis del mismo no tiene nada que ver con el hadith.

Sería más prudente afirmar: el hadith indica a aquellos que quieren alcanzar el Paraíso que deben seguir la guía del Islam para hacerlo. Lo cual es indiscutible.

Pero una cosa es lo que un musulmán o cualquier persona debería hacer o se obliga a sí misma a hacer y otra es lo que es "obligatorio", como una fuerza exterior a uno mismo.

Además, una guía no regula por sí misma. Uno mismo es quien regula los propios actos de acuerdo a una guía, si así lo decide. Es decir, que el musulmán regulará su propia vida en base a lo que considere una guía hacia el Paraíso, que es lo que ya ocurre, de hecho.

***

Es muy curioso, pero si estuviéramos obligados de forma objetiva y exterior a nosotros y de una forma en que no pudiéramos resistirnos a tal obligación, responderíamos a las 4 preguntas de esta forma:

¿Qué hiciste con tu tiempo y en qué lo empleaste?
Hice lo que estuve obligado a hacer.

¿Qué conociste y en qué empleaste el conocimiento?
Conocí lo que me fue obligado conocer y lo emplee en aquello que se me obligó.

¿Cómo conseguiste tu dinero y en qué lo empleaste?
Fui obligado a conseguir mi dinero de forma lícita y a emplearlo obligatoriamente en cosas buenas.

¿Qué hizo con su cuerpo y qué experimentó con él?
Hice lo que me fue obligado a hacer y experimentar.

Y si, después de esto, se le preguntara a uno: ¿hizo usted algo bueno por voluntad propia? No tendría más remedio que responder:
No.

Y en este caso hipotético no parece que se debiera merecer el castigo del Fuego, pero tampoco parece haber acumulado méritos para entrar en el Paraíso.

yousef
08/06/2010, 17:50
Salam

Una norma no consigue su objetivo hasta que deja de serlo. Es decir, toda norma existe para regular una convivencia sana y equilibrada, pero cuando ésta está latente como obligación exterior hacia la persona lo único que consigue es regular algo en lo que realmente nadie cree. Aliena la libertad individual porque no es la misma persona la que se autorregula, sino actores exteriores.

En mi opinión, aquél que entiende El Corán como una garantía de entrada al paraíso no está comprendiendo lo que nos dice Este gran texto. Realmente creo que independientemente lo que pueda ocurrir después de la muerte, la forma en la que actuamos con los demás y cómo nos comportamos con nosotros mismos tiene consecuencias en nuestro día a día, pudiendo hacer de nuestra vida un paraíso o un infierno.

Creo que el Noble Corán guarda tal certeza y tal conocimiento que no necesita obligar a nadie a seguir las normas de conducta de las que habla. Sus palabras son tan bellas y están tan llenas de verdad que aquél que actúa conforme estos fundamentos lo hace porque cree en ello; porque sabe que no hay nada dejado al azar y cada una de las normas de conducta y convivencia están escritas con el deseo de ser los pilares de una sociedad sana.





Es muy curioso, pero si estuviéramos obligados de forma objetiva y exterior a nosotros y de una forma en que no pudiéramos resistirnos a tal obligación, responderíamos a las 4 preguntas de esta forma:

¿Qué hiciste con tu tiempo y en qué lo empleaste?
Hice lo que estuve obligado a hacer.

¿Qué conociste y en qué empleaste el conocimiento?
Conocí lo que me fue obligado conocer y lo emplee en aquello que se me obligó.

¿Cómo conseguiste tu dinero y en qué lo empleaste?
Fui obligado a conseguir mi dinero de forma lícita y a emplearlo obligatoriamente en cosas buenas.

¿Qué hizo con su cuerpo y qué experimentó con él?
Hice lo que me fue obligado a hacer y experimentar.

Y si, después de esto, se le preguntara a uno: ¿hizo usted algo bueno por voluntad propia? No tendría más remedio que responder:
No.

Y en este caso hipotético no parece que se debiera merecer el castigo del Fuego, pero tampoco parece haber acumulado méritos para entrar en el Paraíso.

Ahora bien, todo esto (como dice Mikaeel) apunta hacia cuánto de libres somos al elegir actuar de un modo correcto según los fundamentos del Corán. Porque, claro está, habrá personas que los sigan porque realmente creen que es lo mejor para él y para los que le rodean y otros que lo hagan por ganarse la llave al paraíso. Pero no puedo evitar recordar un “pequeño debate informal” (pequeño debate de alrededor de 40 páginas) que tuve, antes de marcharme, con alguien a quien aprecio.

Ese debate trataba sobre la libertad del ser humano para elegir hacer el bien o el mal, y en última instancia sobre el libre albedrío. Durante todo el debate ingenié decenas de argumentos para defender la libertad del ser humano para elegir actuar de modo correcto o no.

Durante estos meses he tenido mucho tiempo para reflexionar, tiempo para conocer gente e historias en las que pensar. Me he dado cuenta de que, lo mire por donde lo mire, el hombre ni es libre de actuar como le plazca ni es completamente responsable de sus actos. Y si la gran madre del cordero que es el libre albedrío no existe, ¿cómo puedo seguir defendiendo una supuesta libertad para elegir hacer el mal o el bien?

El hombre cuando no está condicionado por su naturaleza, lo está por la génesis que le lleva a actuar como actúa. No tenemos la posibilidad de elegir un entorno en el que criarnos cuando estamos a punto de nacer, sino que es lo que nos ha tocado y tenemos que aguantarlo. Ni elegimos estar cabreados con el mundo porque hemos vivido un hecho horroroso, lo estamos a consecuencia de este hecho.

Teniendo en cuenta que el entorno es el máximo responsable de las elecciones que tomamos a lo largo de nuestra vida, ¿cuán libres somos para elegir cómo actuar?

Si realmente existiese el libre albedrío todos deberíamos tener la oportunidad de vivir en diferentes medios para poder experimentar cómo actuaríamos. Podemos vivirlos a lo largo de nuestras vidas y cambiar gracias a ello como personas, pero el escenario más importante y que más nos condiciona pertenece al pasado y nunca podremos cambiarlo: dónde nacemos, con qué familia, en qué atmósfera, la situación económica, etc.

A pesar de todo esto, quiero pensar (y esto ya es terreno de fe) que existe algún modo que aún no llegamos a comprender en que el ser humano es libre para tomar sus elecciones y tiene la oportunidad de medirse a sí mismo en todos los escenarios posibles.

Y a mi apreciado amigo le digo: enhorabuena, esto es un Jaque Mate.

Salam

P.D. A los moderadores: no pretendo empezar un debate, sino que este es el final. Así que por favor, no cambiéis de lugar el mensaje.

Badr
08/06/2010, 20:40
Nadie puede tener una certeza, es decir, una medición exacta de por qué hace o no hace esto o aquello. Hay cosas que parecen más obligadas que otras, pero parecer no es ser. Creo que ese es un debate que no tiene resolución. La propia discusión de la libertad se basa en lo que pudiera haber ocurrido si en vez de esto aquello. Es decir que todo el debate de la libertad se funda en un entorno temporal y en ese entorno no tiene resolución ni fuera tampoco porque el tiempo es una dimensión que circunscribe. Si saliéramos de esa dimensión, es decir si se añadieran más dimensiones a las cuatro que conocemos, probablemente seríamos realmente más libres, pero creo que además de las cuatro conocidas hay muchas más dimensiones, libre, absolutamente libre, sólo es Dios. En eso, como en muchas otras cosas los seres humanos somos reflejo de los nombres de Dios, y en ese sentido somos libres. Como somos justos, somos hermosos, somos compasivos. ¿Somos todocompadecientes? No. Somos algo compasivos, según cada uno. Pues la libertad igual. Estamos clavados, crucificados por nuestra índole material, y por tanto alcanzamos la libertad propia a cuatro dimensiones, y seres excepcionalmente santos, más, es decir, sabemos lo que es la libertad porque algo de ella tenemos, pero poquita. ¿En qué consiste? Creo que en alcanzar la suficiente sabiduría para querer lo que Él quiere porque queremos. Eso es libertad. Eso da el sabor de la libertad, aquella que está a nuestro alcance como seres de cuatro dimensiones, supongo que la cruz y la crucifixión es una alegoría de esa libertad nuestra clavada en cutro dimensiones.

Salaam

ya-sin
08/06/2010, 21:47
El hombre cuando no está condicionado por su naturaleza, lo está por la génesis que le lleva a actuar como actúa. No tenemos la posibilidad de elegir un entorno en el que criarnos cuando estamos a punto de nacer, sino que es lo que nos ha tocado y tenemos que aguantarlo. Ni elegimos estar cabreados con el mundo porque hemos vivido un hecho horroroso, lo estamos a consecuencia de este hecho.

Teniendo en cuenta que el entorno es el máximo responsable de las elecciones que tomamos a lo largo de nuestra vida, ¿cuán libres somos para elegir cómo actuar?

Salam hermano y bienvenido otravez.

Yo creo que de esto se trata la prueba de la vida ; como actuar desde su entorno y desde lo que te condiciona ! cada uno segun lo que le ha sido dado : (..pero [lo dispuso así] para probaros en lo que os ha dado.¡Competid, pues, unos con otros en hacer buenas obras! Habréis de volver to¬dos a Dios y el juicio tambien sera diferente ..)5 :48

Como el examen es personal y diferente segun las condiciones de cada uno ; el juicio asi sera ;individual : (y todos comparecerán ante Él en el Día de la Resurrección, individualmente)19 :95.

Tambien comparto con badr lo de :

.. Creo que en alcanzar la suficiente sabiduría para querer lo que Él quiere porque queremos. Eso es libertad. Eso da el sabor de la libertad..

Creo que la libertad no es hacer lo que queramos ; o seguir lo que dicta la nafs que siempre tiende al disfrute y (..ciertamente, la nafs del hombre [le] incita sin duda al mal..) ; la libertad es atar a la nafs entre los limites de lo moral y lo justo : atar es :3aqala de ello viene la palabra :3aql ; que es :la razon.

La autentica libertad es usar la razon ; atar la nafs y someterla a lo justo.

DAMASCO
08/06/2010, 22:04
cierto, el libre albedrío es una prueba

Allah no nos hará injusticia, a quien se haya sacrificado buscando obedecerlo, a ese lo recompensara

en el cielo hay niveles y en el infierno también

vaya que una madre teresa de calcuta no va a tener el mismo sitio que maría conchita alonso...las recompensas serán a medida

abdal-lah
09/06/2010, 10:11
La libertad en la concepción islámica de los derechos humanos

Autor: Saied Wahid Akhtar

Traducción de Sumaia Younes

En Nahyul Balagah el Imâm `Alî -r.a- reiteradamente recalcó que Al-lâh -s.w.t.- creó al hombre como un ser libre con razón y sano juicio, y lo condujo con Su bendición hacia el sendero recto, pero que fue el hombre el que se encadenó a sí mismo con deseos falsos y ambiciones desenfrenadas. El pone énfasis en este punto haciendo referencia a la estructura natural del hombre y a su habilidad para ejercitar su libertad en el sendero recto.

El famoso aforismo de Rousseau: “El hombre nació libre pero está encadenado por todas partes”, se hace eco de las palabras de Imâm `Alî -r.a- expresadas repetidas veces durante su infatigable lucha por la libertad humana en una época en que ella estaba amenazada por los servidores de los deseos mundanales e invadida por aquellos que querían reducir una sociedad musulmana libre a una monarquía tiránica.

La libertad, un deseo vivo en lo recóndito de la existencia del hombre, ha sido expresada de diversas maneras a lo largo de la historia humana. Adán y Eva, según lo expone Iqbal, fueron compelidos por este instinto a dejar el Paraíso. Se supone que la acción está basada en la libertad. El Islam no acepta la opinión del Cristianismo sobre el Pecado Original, como un castigo por el cual el hombre fue expulsado del Paraíso.

Lo que se denomina “la caída del hombre” en la tradición semítica pre-islámica puede ser interpretado, desde el punto de vista islámico, como una ascensión del hombre a una vida de libertad.

La llegada del hombre a la Tierra fue un acto de su libre elección, y él debe ganarse la libertad eterna y aprovechar la oportunidad, a través de sus continuos y permisibles actos en este mundo, lo que pone a prueba su instinto de libertad en cada etapa de su vida.

La historia de la humanidad es una incesante búsqueda de la libertad. Es una búsqueda multilateral: derecho a no sufrir indigencia, librarse del temor, de las fuerzas de la naturaleza, de la tiranía de sus semejantes, de la injusticia, de la superstición, del prejuicio, de la lealtad tribal y racial, y, finalmente, de su propia existencia egocéntrica.

El hombre atravesó gradualmente varias fases para obtener todas estas libertades, cada una de las cuales tuvo tanto un aspecto material como uno espiritual.

La libertad material y la espiritual son complementarias entre sí y son inseparables. La búsqueda de la libertad sufrió reveses y percances cada vez que una de las dos fue descuidada. La civilización moderna sufre de la enfermedad de exagerar la importancia de la dimensión material de la libertad, descuidando la relevancia de la libertad espiritual sobre la existencia humana. La religión ha procurado la libertad espiritual del hombre, mientras que la filosofía se ha ocupado de la libertad intelectual.

El arte y la literatura han estado interesados en hacerse cargo en un plano diferente. La búsqueda de la ciencia y la tecnología ha sido siempre dirigida a lograr la libertad material. Todas las actividades humanas son una búsqueda de la libertad, y toda la evolución humana representa un curso de realización gradual de diversas libertades.

La evolución humana es creativa en el sentido de que en cada fase suya una forma más elevada de libertad emerge como resultado de la creatividad del hombre. La evolución humana es diferente de la evolución biológica, puesto que la segunda es mecánica y determinista comparada a la primera en la cual la aspiración del hombre por la libertad encarna un papel vital y decisivo.

En el curso de la evolución creativa del hombre, el Islam emergió como una materialización de toda clase de libertades en un período en el que la humanidad estaba necesitada de una síntesis equilibrada de libertades materiales y espirituales.

En un período en que el progreso material del hombre todavía era incipiente, el Islam anticipó raudos desarrollos futuros en la esfera material, lo que requería de la guía Divina para seguir el camino recto y para aspirar al futuro desarrollo de la sociedad y política humanas. Esto es también en el sentido de que el Islam asegura la guía eterna, ya que mantiene de paso todas las libertades pasadas logradas por el hombre y sienta las bases de un plan para la evolución futura.

En ese período, la mente del hombre era incapaz de aprovecharse de las infinitas posibilidades futuras de la creatividad humana, ya que todavía no se habían desarrollado los medios intelectuales y empíricos del inadvertido futuro.

El Al-Qur`ân, la última de las revelaciones Divinas, incluyó los principios orientadores hacia la inducción científica, como así también un código de moral que bastó para el desarrollo socio-político y económico del hombre, asegurando la máxima libertad de acción humana en todas las esferas de la búsqueda multilateral del hombre por la libertad.

La declaración del Al-Qur`ân de que Al-lâh –s.w.t.- ha completado el Dîn y ha conferido al hombre la mejor de Sus recompensas, indica el hecho de que a través del Islam el hombre consiguió el máximo potencial para obtener su libertad.

A fin de tener una opinión comprensiva de la libertad otorgada al hombre por el Islam, uno debe entender la concepción islámica de la libertad conjuntamente con todas sus implicaciones y consecuencias prácticas relacionadas a la sociedad humana, al estado, y a la actividad económica, tanto en los aspectos individuales como en los colectivos.

La libertad puede ser entendida de dos maneras: teóricamente, desde un punto de vista ontológico, y prácticamente, desde el ángulo social. Esta división es por motivos de estudio, pues en realidad el segundo aspecto lógicamente sucede al primero.

Como se señaló anteriormente con referencia a Iqbal, el instinto de libertad es inherente a la naturaleza del hombre. Puede ser denominado un regalo o un destello de luz, pero yo preferiría remitirme a lo expresado por Ibn ‘Arabi a este respecto, quien dijo que nada fue impuesto sobre el hombre desde afuera:

<<Lo que el ‘ayn (esencia) de uno requirió de Al-lâh le fue conferido>>.

En estos términos, la libertad fue conferida al hombre no como un regalo, sino que la recibió a través de su propia capacidad. Por tomar prestado una frase filosófica contemporánea, la libertad está en la esencia del hombre y su existencia está basada en la libertad. Puede considerarse que esta opinión está en conformidad con el Al-Qur`ân, en el cual un gran número de versículos aluden a la libertad humana tanto en voluntad como en acción.

El Al-Qur`ân además admite la existencia de diversos grados de libertad en los seres humanos; o sea que todos los hombres no son igualmente capaces de poseer o ejercitar la libertad. Ello significa que se le da libertad a cada hombre en proporción a su habilidad para recibirla.

La doctrina de Mulla Hadi Sabzawari sobre “el ser graduado”, puede ser interpretada de la siguiente manera: Cada clase de ser tiene su correspondiente habilidad para la libertad. Los hombres difieren unos de otros en relación con su capacidad para la libertad. Los seres más débiles tienen un instinto más desmedrado por la libertad, en tanto que los más fuertes tienen un instinto más vigoroso hacia ella. Es a causa de esta diferencia que lo que es obligatorio para los individuos superiores tales como los Profetas, Imâmnes, Aûliiá, ‘urafa’, no se espera que lo sea para los hombres ordinarios.

«Al-lâh no impone a ningún ser una carga superior a sus fuerzas...»
(Al-Qur`ân; 2:286).

seguiremos..............inxa Al-lâh.

abdal-lah
09/06/2010, 10:30
Este principio se aplica a diferentes individuos en diferentes niveles. La obligación (taklif) implica la capacidad de cumplirla, siempre que un hombre pueda hacerse responsable de ella. Todos los mandatos y prohibiciones Divinas suponen que el hombre tiene la capacidad de seguirlas y que algunos de ellos deben obedecer, mientras que otros no.

La posibilidad de obedecer o desobedecer se origina fuera de la libertad humana. Como cada uno actúa de acuerdo con su propia voluntad, sin ninguna coacción desde afuera, él está expuesto a recompensas o castigos de acuerdo con sus obras.

Nosotros debemos aceptar que Al-lâh -s.w.t.- nunca impuso una naturaleza fija ni predeterminada sobre ningún individuo, y es el hombre mismo el que elige y moldea su propio carácter y por consiguiente su destino, con completa libertad.

El Al-Qur`ân es bastante explícito a este respecto. Sin la libertad de elección y acción del hombre nunca podría haber surgido la cuestión de la recompensa y el castigo; por otra parte, eso habría significado arbitrariedad, es decir, injusticia por parte de Al-lâh -s.w.t.-.

En este contexto, todas las controversias en “kalam” parecen ser inútiles e irrelevantes. La doctrina de completa libertad de los Qadaritas (sostenedores del Tafwid) y Mu’tazilitas también ignora la relatividad de esa libertad en relación a los diferentes individuos.

La teoría de los Yabritas (sostenedores del Yabr) sobre el determinismo va en contra de las enseñanzas islámicas y se pueden comprender a la luz de las conveniencias socio-políticas de la época. Iqbal ha analizado y explicado correctamente las razones que condujeron al rechazo de la libertad humana:

El materialismo práctico de los gobernantes oportunistas Omeyas de Damasco necesitaba un chivo expiatorio a quien endilgar sus delitos en Karbalá, y proteger los logros de la revuelta de Mu’awiya de las posibilidades de una rebelión popular.

Se narra que Ma’bad dijo a Hasan Al-Basri que los Omeyas asesinaron a los Musulmanes, y atribuyeron sus actos a los decretos de Al-lâh. “Estos enemigos de Al-lâh”, respondió Hasan, “son unos mentirosos”.

Así se originó, a pesar de las protestas abiertas de los estudiosos musulmanes, un fatalismo moralmente degradante, y la teoría constitucional conocida como “la realidad consumada”, a fin de apoyar intereses establecidos y consumados. Estaría fuera de lugar examinar aquí en detalle el tema de yabr y qadar (determinismo y libertad absoluta).

La libertad absoluta pertenece sólo a Al-lâh -s.w.t.-, y Él -s.w.t.- le ha otorgado este poder al hombre en diversos grados de acuerdo con las capacidades individuales humanas.

Es en este sentido que la libertad absoluta fue llamada, por el Imam Ya’far As-Sadiq -r.a- y el Imam Ali Ar-Rida -r.a-, como tafwid, es decir, libertad delegada.

Cuando se le pidió al Imam `Aîi -r.a- que explicara la diferencia entre qada’ (yabr) y qadar (tafwid), dijo:

<<El primero significa obediencia a los Mandatos de Al-lâh -s.w.t- y abstinencia del error; el segundo, la capacidad de vivir una vida sagrada y hacer aquello que lo lleva a uno más cerca de Al-lâh –s.w.t.-... No decir que el hombre está compelido, ya que ello es atribuir tiranía a Al-lâh -s.w.t.->>.


El Imam Ya’far As-Sadiq -r.a- hizo la observación:

“La doctrina de Yabr (determinismo) convierte a Al-lâh -s.w.t.- en un Señor injusto”.

No obstante, estas narraciones no pueden ser interpretadas como defensoras de la absoluta libertad para el hombre. Los últimos estudios científicos del problema de la libertad, tanto en los términos metafísicos como en los políticos o sociales, llegan a la conclusión de que la libertad es siempre relativa.

Ninguna sociedad o Estado puede dar una libertad absoluta al hombre a fin de asegurar la armonía y el respeto recíproco de todos los miembros. Este respeto mutuo impone ciertos deberes sobre el hombre los cuales abogan por otorgar la misma libertad a todos.

El dicho del Imam Ya’far As-Sadiq -r.a-: <<No hay ni yabr ni qadar o tafwid, sino una situación intermedia entre los dos>>, puede ser interpretado tanto metafísica como socialmente. Metafísicamente, o más bien, teológicamente, significa que la libertad absoluta es sólo de Al-lâh -s.w.t.-; al hombre sólo se le otorgó una libertad limitada.

Social y políticamente la libertad está delimitada por deberes, y no es completa o absoluta. El Imam ‘Ali ibn Musa Ar-Rida -r.a- resume el tema en las siguientes palabras:

<<Tú eres libre de tomar uno u otro camino,... pero el hombre no tiene la capacidad de transformar lo malo en bueno, o los errores en virtud>>.

De este modo podemos concluir que el hombre es libre, pero su propia libertad requiere de él cumplir con ciertas obligaciones hacia él mismo, hacia sus semejantes, y, por último, hacia Al-lâh.-s.w.t.-

La libertad no tiene sentido si uno no cumple con estas obligaciones. Los derechos humanos en su totalidad llegan a ser tales cuando el ser humano ejercita su libertad para asumir los deberes que se espera que realice para su Creador, sus semejantes y su propio ser.

No obstante, cualquiera sea el grado y la medida de la libertad concedida al hombre, él es libre y, consecuentemente, responsable de sus actos. La tentativa de los Omeyas de justificar el fatalismo, como lo describió Iqbal, fue una atrocidad contra el Islam y las enseñanzas del Al-Qur`ân. Todas las formas de gobierno y sociedad que niegan la libertad de los individuos representan una violación aberrante del Islam.

Las siguientes son posibilidades de la libertad humana:

1- Cada hombre puede realizar un acto que él determine y opte por hacer.

2- Cada hombre que realiza un acto puede realizar lo opuesto también.

3- Cada hombre que se ve obligado a realizar un cierto acto se le concede el poder de hacerlo.

4- Incluso a aquellos que no obedecen el mandato Divino se les concede el poder para hacerlo, y también son libres de hacer o no lo que se les ordena.

El lado práctico de la libertad concierne tanto a los deberes individuales como sociales del hombre. Cada deber requiere como condición previa la libertad y el poder para cumplirlo, lo cual se denomina “derecho” en términos legales.

Así como el derecho a tener la libertad y el poder de realizar actos deseados se llama derecho natural, la libertad y el poder para realizar deberes sociales se llama derecho civil, la libertad para actuar en relación al Estado se llama derecho político, y la libertad para defender los propios derechos en las cortes se llama derecho legal.

El derecho está basado en la libertad, ya que él apela a que los hombres cumplan con ciertos deberes. Los derechos no tienen sentido sin la libertad y la libertad sigue siendo un concepto vacío sin el derecho a actuar dentro de un sistema. La libertad adopta un significado determinado en cada ideología de acuerdo a su concepción y práctica de los derechos humanos.


salam

DAMASCO
09/06/2010, 13:03
Yo no quiero que nos desviemos del tema, inshallah mejor abra un nuevo hilo, la reflexión sobre el día del Juicio es importante, nos permite estar más enfocados y organizar nuestras prioridades correctamente.


La vida de esta dunya es sólo una prueba pasajera, y no debemos dejar que nos distraiga del día de nuestro retorno a Allah.



"Bendito sea Aquel en cuyas manos está la Soberanía y es Poderoso sobre todas las cosas. (1) Quien creó la muerte y la vida para probaros y ver cuál de vosotros sería mejor en obras. Y es el lrresistible, el Perdonador" (2) Surah Al Mulk

http://www.dayofjudgment.com/judgment1.html