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Ver la Versión Completa : El Estado de Israel no debió fundarse nunca



brisam
07/05/2010, 13:05
Carta al presidente de la Federación de comunidades Judías de España

M. García Viñó. Rebelión



Sr. D. Jacobo Israel Garzón

Madrid

Muy señor mío: me refiero a su artículo titulado “Israel, una necesidad histórica”, publicado en el diario El País el 27 de abril pasado. Y el caso es que no sé si llamarlo artículo o cuento de hadas.


Le escribo porque me ha resultado curioso comprobar que usted dice exactamente lo contrario de lo que yo diría sobre el tema. Más aún, como no puedo desconfiar de mí mismo, me atrevo a afirmar que no hay una sola verdad en su texto. Con lo cual no quiero decir que usted mienta ―¡por nada del mundo se me ocurriría ni pensarlo!― , sino que tal vez, por falta de información, ignore algunas cosas.

― Por lo que dice en la primera línea de su artículo, acerca de que el pueblo judío fue dispersado de su tierra hace dos mil años, tengo que pensar que usted no está al tanto de dos cosas importantes:

1.- Que historiadores JUDÍOS, especialmente Shlomo Sand, profesor de Historia Contemporánea en la Universidad de Tel Aviv, han demostrado que no existe ni ha existido nunca ningún grupo humano al que se pueda llamar con propiedad “pueblo judío” o “pueblo de Israel”. El judaísmo no es más que una religión. Hay judíos de diferente etnia, con distinto ADN, distintas culturas según los lugares de residencia y sólo unidoss por una fe etc. (V. Cómo y cuando fue inventado el pueblo judío, Edición francesa en Ed. Fayard).

2.- Que el mencionado historiador, y otros como Norman Finkelstein (también JUDÍO) y otros han demostrado que no hubo diáspora tras la catástrofe del año 70. Los judíos permanecieron allí; más adelante, se convirtieron al Islam y sufrieron varias colonizaciones: romanos, bizantinos, turcos, ingleses… Son los ascendientes de los actuales palestinos, dueños legítimos de aquella tierra.

En todo caso, ¿usted concibe que, por ejemplo, a Bin Laden se le iluminara un día la cabeza y los árabes se presentaran ahora en lo que fue Al-Andalus (Andalucía, Murcia, Valencia, Aragón, etc.), mataran o expulsaran a los españoles y reclamaran esos territorios como SU patria. Los tomaríamos por locos o por ladrones y asesinos ¿no?

― ¿Es posible que también desconozca usted el libro del profesor JUDÍO Ilan Pappé, de la Universidad de Haifa, La limpieza étnica de Palestina (en español, Editorial Crítica), donde hace historia documentada de todas las atrocidades que los israelíes han cometido con los palestinos: violación de los derechos humanos, crímenes contra la humanidad, expolio, robos, asesinatos, masacres… Un auténtico genocidio, que incluye violaciones de mujeres delante de sus maridos, asesinatos de niños delante de sus padres y de padres delante de su hijos, asaltos y fusilamientos nocturnos de pequeñas aldeas… Actos incalificables que la ONU ha condenado 80 veces, con resoluciones que ha desatendido Israel (¡todas ellas!) con ayuda del veto norteamericano. Si quiere, le puedo enviar un listado. Podrá ver cuántas veces ha sido condenado el estado sionista por violación de los derechos humanos, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.

― Me cuesta trabajo creer, pues habló de ello toda la prensa mundial, que ignore que el ejército israelí, utilizando armas prohibidas, como el fósforo blanco y el uranio empobrecido, asesinó en diciembre-enero de 2008-2009 a 1.700 palestinos, de ellos casi 500 niños y más de 600 mujeres. Esta salvaje e inhumana masacre, ha sido objeto de un informe exhaustivo por el juez sudafricano Goldstone, basándose en el cual el más alto organismo internacional ha condenado una vez más a Israel por crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.

― Más explicable es que ignore, puesto que vive en Madrid, que, DIARIAMENTE, el ejército israelí patrulla ciudades y aldeas palestinas y saquea casas con el pretexto de buscar terroristas. No es extraño que cometa algún asesinato, si hace al caso. Porque, como usted muy bien dice, son los principios éticos los que rigen las acciones de Israel.

― Es posible que usted ignore también que hay dos millones de palestinos en campos de refugiados en los países vecinos, a los que expulsaron después de robarles sus tierras y sus bienes, y cuya repatriación viene impidiendo Israel desde hace más de sesenta años, pese a las peticiones de la ONU y de las potencias occidentales, cobardemente blandas, por otra parte.

― Se atreve usted a decir, no sin candor, que lo que más desean ustedes es la paz con los palestinos. Será la paz de los cementerios ¿no? Y será, si es posible, después de torpedear todos los intentos de arreglo con la complicidad cobarde de las potencias. Y añade que, como el baile de pareja, la paz es cosa de dos, dando a entender que son los palestinos quienes no la desean. ¿Será que es usted un cínico? ¿O que ignora igualmente cuanto han dicho todos los líderes sionistas, desde David Ben Gurion y Golda Meir a Ariel Sharon y Benjamin Netanyahu, pasando por Menahem Beguin, Moshe Dayan, Edhud Olmer e Isaac Shamir, declarado paladinamente que Israel jamás consentirá la fundación de un estado palestino? A usted, sólo le ha faltado reconocer esto, pero añadiendo como justificación que la razón última de sus actos es que se trata de un regalo de Yahvé.

La exministra del gobierno israelí, Shulamit Aloni, el día de su 82 cumpleaños, dijo:

“No estoy satisfecha con el Estado de Israel y me resulta muy difícil dirigirle elogios. Sin duda atravesamos una gran crisis de valores morales y sociales. […] Desde la segunda Intifada, hemos matado a miles de palestinos y nos hemos manchado las manos de sangre. Somos malos, sí, y lo que hacemos en Cisjordania es el summum de la maldad. Supera lo que otros pueblos han hecho con los judíos.”

Tal vez sea esta la manera que tiene el Estado de Israel de expresar ese deseo de paz de que usted habla.

― Lo que es inconcebible para un cerebro humano normal es que quienes sufrieron un holocausto criminal, perpetraran otro igual de criminal sólo tres años más tarde. Se trata, sin duda, de la acción más infame que unos hombres han desencadenado contra otros hombres en toda la historia.

Le recuerdo lo que dijo el gran historiador Arnold Toynbee:

“El trato que los árabes recibieron de los judíos en 1948 es tan indefendible moralmente como la carnicería perpetrada por los nazis contra seis millones de judíos… Lo más trágico que puede haber en la vida humana es que un pueblo que ha sufrido imponga a su vez sufrimiento a otro”.

En fin, que lleva razón Salvador Pániker, a quien usted quería rebatir con su artículo: el estado de Israel no debió haberse fundado nunca. Es un engendro artificial que, desde que nació, no ha traído más que desgracias y muerte al mundo.

Y no me apunte como antisemita. No lo soy. Soy furiosamente antisionista.

M. García Viñó

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Jorge Aldao
07/05/2010, 15:22
Carta al presidente de la Federación de comunidades Judías de España
La exministra del gobierno israelí, Shulamit Aloni, el día de su 82 cumpleaños, dijo:

“No estoy satisfecha con el Estado de Israel y me resulta muy difícil dirigirle elogios. Sin duda atravesamos una gran crisis de valores morales y sociales. […] Desde la segunda Intifada, hemos matado a miles de palestinos y nos hemos manchado las manos de sangre. Somos malos, sí, y lo que hacemos en Cisjordania es el summum de la maldad. Supera lo que otros pueblos han hecho con los judíos.”

Tal vez sea esta la manera que tiene el Estado de Israel de expresar ese deseo de paz de que usted habla.
Le recuerdo lo que dijo el gran historiador Arnold Toynbee:

“El trato que los árabes recibieron de los judíos en 1948 es tan indefendible moralmente como la carnicería perpetrada por los nazis contra seis millones de judíos… Lo más trágico que puede haber en la vida humana es que un pueblo que ha sufrido imponga a su vez sufrimiento a otro”.

En fin, que lleva razón Salvador Pániker, a quien usted quería rebatir con su artículo: el estado de Israel no debió haberse fundado nunca. Es un engendro artificial que, desde que nació, no ha traído más que desgracias y muerte al mundo.

Y no me apunte como antisemita. No lo soy. Soy furiosamente antisionista.

M. García Viñó


Brisam.... Salam....
Gracias por ponerlo....
Increible lo que dijo Shulamit Aloni

Seguro que los sionazis le dijeron que era de esos "judíos que se odian a así mismos" :confused:


Un saludo

Jorge Aldao

Jorge Aldao
07/05/2010, 15:40
Los énfasis en rojo son míos


A Israel no le queda mucho tiempo: reseña de la película The Time that Remains, de Elia Suleiman (2009)

AUTOR: Gilad ATZMON

Traducido por Manuel Talens

El London Palestinian Film Festival se inició este año con el último film de Elia Suleiman, The Time that Remains (105 m), una monumental visión reflexiva y poética de Palestina a partir de 1948.

Hasta un cierto punto, esta película me ha recordado el libro de Ramzy Baroud My Father Was a Freedom Fighter. (http://www.amazon.com/My-Father-Was-Freedom-Fighter/dp/0745328814) Ambas obras establecen una personal y devastadora expedición hacia el desaliento. Ambas están saturadas de fracasos y traiciones incesantes; tanto Baroud como Suleiman tienen el valor de criticar el discurso de su propia colectividad y, sin embargo, ambos salpimientan su narración con extraordinario ingenio, esperanza y humor. Hacen que uno sonría en el preciso instante en que está a punto de echarse a llorar. He aquí el tráiler de The Time that Remains: http://www.youtube.com/watch?v=ZmUPHXAC3Lk.

Al igual que Baroud, Suleiman yuxtapone el viaje palestino desde el paraíso hasta el infierno con el fantasmático viaje inverso sionista, que supuestamente conduce desde el infierno al paraíso. Las demoledoras imágenes de la tortura y el despojo de los palestinos están sembradas con escenas de jubilosa arrogancia israelí, de pillaje y de sadismo. Este cruzamiento inverso de los dos pueblos es fundamental para la comprensión del conflicto. Cuanto más concreta es la expulsión de los palestinos fuera de su tierra y más profundamente imbuida está dicha expulsión en la conciencia de cada uno de ellos, más dudoso e imperdonable es el imaginario regreso judío a su supuesta patria desde el “infierno” de la diáspora.

Es evidente que los israelíes no han logrado nunca convertir la Tierra Santa en su patria. Son ajenos a su naturaleza, han envenenado el suelo y contaminado sus ríos, han arruinado el paisaje con gigantescos muros de cemento armado y monstruosos asentamientos urbanos y, lo que es peor, han erradicado la civilización nativa Palestina o, al menos, lo han pretendido. De hecho, lo que Suleiman introduce en su película es esta forma tan distintiva de indiferencia israelí.

Junto al propio Suleiman, sentado en silencio en el asiento de atrás de una flamante limusina, observamos cómo el chofer israelí se prepara para un viaje. Antes de iniciarlo, le comunica por radio al operador de su empresa que “no tratéis de contactarme, porque estoy a punto de salir para un largo viaje...” Al poco estalla una tormenta, con relámpagos, truenos y lluvia. El chofer está totalmente desorientado, no ve nada, no sabe dónde se encuentra, se le está acabando la gasolina. Poco antes de parar el motor se da cuenta de que la radio no funciona. “¿Qué estoy haciendo aquí? ¿Dónde estoy? ¿Cómo llegué a este lugar?”, grita. Está perdido en medio de la noche, aislado sin radio ni gasolina en una tierra desconocida que era supuestamente su tierra prometida. Se siente solo, pero no lo está: hay un pasajero palestino sentado confortablemente en el asiento de atrás, que lo mira en silencio.

La alegoría es bastante obvia. Los sionistas estaban deseosos de creer que su proyecto de regreso a la tierra prometida era un regreso desde el infierno, pero ahora se están convirtiendo en prisioneros de su mortífera e inmoral aspiración. Absortos en el ejercicio del poder y armados hasta los dientes, conducen su todoterreno militar en la oscuridad, mientras atraviesan sin rumbo una tierra hostil y ajena, con el depósito siempre punto de agotarse, sin saber qué hacer. Pero una cosa es cierta: siempre tienen un silencioso palestino sentado tras ellos, que observa su caída.

Suleiman nos ofrece una lectura crítica de la sociedad palestina. No elude los temas más dolorosos, hurga en los colaboradores, se enfrenta a la cobardía, palpa el impulso maníaco-depresivo inherente a la cultura árabe y, sin embargo, a pesar de todo eso, conserva la esperanza. Como por milagro, Palestina parece prevalecer. (He aquí una escena de su película anterior, Divine Intervention: http://www.youtube.com/watch?v=_5izvci8XUk)

En la crónica cinematográfica de Suleiman asistimos al reportaje de un ejército criminal organizado que se enfrenta a una resistencia desperdigada; vemos soldados israelíes que saquean, aterrorizan y torturan a la población civil; vemos cómo los orgullosos nativos se convierten en una minoría derrotada en su propia tierra; contemplamos a niños palestinos que cantan canciones sionistas en la escuela ante un jovial ministro israelí. Luego, una vez que se convierten en adolescentes y tiran piedras contra el ocupante, son tiroteados por soldados israelíes. Conforme avanza la narración, Suleiman nos lleva a la Ramalá actual, donde los palestinos celebran orgullosamente su cultura árabe.

http://www.tlaxcala.es/images/gal_6834.jpg
...contemplamos a niños palestinos que cantan canciones sionistas...

Hay una escena en Ramalá que arroja nueva luz sobre el equilibrio de poder entre israelíes y palestinos. Mientras que un tanque Merkava del ejército sionista acapara toda la pantalla, sorprendemos a un joven palestino al salir por la puerta de su casa: va a tirar un saco de basura. El tanque israelí se detiene entonces. La mirilla de su cañón apunta a la cabeza del joven, que avanza hacia el contenedor. Se trata de una imagen devastadora. Sin embargo, al regresar hacia su casa, el palestino recibe en su teléfono móvil la llamada de un amigo. En ese instante, el cañón del Merkava sigue sus movimientos en algo que rápidamente se transforma en una parodia cómica del poder israelí. Mientras el joven palestino permanece ajeno al enorme calibre del cañón que apunta a su cabeza, parece como si el poder de disuasión de los israelíes fuese un mero asunto teórico de historiadores.

El mensaje de Suleiman es evidente: puede que Israel tenga que destinar un tanque a cada palestino si es que se empeña en mantener el proyecto nacional judío. Pero va más allá: mientras que el joven palestino pasea en libertad bajo el sol mediterráneo, los soldados israelíes de su misma edad permanecen encerrados en un tanque Merkava. Los israelíes están atascados en una despiadada y vana ideología que no lleva a ninguna parte, encadenados a un joven palestino que ni siquiera se molesta en dirigirles la mirada. Los soldados israelíes no pueden ver la luz del día, la única que ven es la que les entra a través de un periscopio militar. El tanque Merkava podría interpretarse como una metáfora de la mentalidad del gueto israelí. Sin embargo, para Israel el tanque Merkava no es únicamente una metáfora ni mero simbolismo, sino la cruda realidad del Estado judío y del ser político judío. Los israelíes se han encerrado a sí mismos intramuros, en el interior de tanques y búnkeres.

Mientras que en la anterior película de Suleiman la victoria era un asunto de intervención divina (Divine Intervention), en ésta la niebla se disipa. Los palestinos parecen vencer únicamente porque los israelíes están condenados a la derrota, son víctimas de su despiadado salvajismo. Cuanto más siniestros son más los atormenta el miedo que se infligen a sí mismos. La paranoia israelí es pura proyección: “Si los demás son tan brutales como nosotros, estamos perdidos”.

Parece también simbólico que Suleiman sea natural de Nazaret, lo cual nos recuerda que hace ahora 2000 años alguien del mismo pueblo formuló una crítica similar del tribalismo judío. Israel está encerrado exactamente en el mismo círculo vicioso de sus imaginarios antepasados. Cuanto más bestial se vuelve, más aterrorizado se siente de su propia ferocidad. Jesucristo lo entendió muy bien: “Pon tu otra mejilla”, fue su consejo. La incapacidad israelí para entender que la misericordia es el camino explica bien la tragedia judía. Ante nuestros ojos se está desarrollando la crónica de un desastre inaplazable. Por otra parte, en la narración que hace Suleiman de la reciente historia de su pueblo, lo que brilla es precisamente la capacidad de perdón de los palestinos.

Puede que Suleiman sea el maestro absoluto del simbolismo poético cinematográfico. Se las arregla para ofrecer el mensaje más pavoroso por medio de música y silencio. Logra transmitir la idea filosófica más profunda con la mínima expresión coreográfica. A pesar de que el cine es sobre todo una forma artística visual, en la obra de Suleiman prevalece lo auditivo. La música, los sonidos y los ritmos comunican donde el ojo no alcanza a hacerlo. El sonido es nuestro vínculo con el ayer, es el oído lo que nos transporta al reino de lo universal. Es con el oído, no con los ojos, como conectamos con nuestro pasado, nuestro presente y nuestro futuro.

Fuente: http://www.gilad.co.uk/writings/not-much-time-remains-for-israel-a-film-review-by-gilad-atzm.html

Artículo original publicado el 5 de mayo de 2010

Artículo relacionado en Tlaxcala: http://www.tlaxcala.es/pp.asp?reference=10396&lg=en

Sobre el autor

Tlaxcala es la red internacional de traductores por la diversidad lingüística. Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, al traductor y la fuente.

URL de este artículo en Tlaxcala: http://www.tlaxcala.es/pp.asp?reference=10485&lg=es

Jorge Aldao
08/05/2010, 02:47
Publicado en Rebelión

¿Se puede ser judío y razonable?

Pierre Stambul

UJFP

Traducido para Rebelión por Jorge Aldao

Una petición titulada Jcall (1) iniciada por varias personalidades europeas que se autoproclaman judías ha obtenido muchas firmas. Frente a la política del Gobierno de Netanyahu y al apoyo incondicional del que goza por parte de asociaciones como el CRIF, la llamada pretende ser una alternativa para una paz "razonable".

¿Cuál es la realidad de esta guerra?

Las personas que defienden los derechos del pueblo palestino explican sin descanso que la política israelí frente a los palestinos es criminal. Está el crimen fundacional: la expulsión de la mayoría de los palestinos de su propio país en 1948 (ya que parecía que era una tierra sin pueblo), la confiscación de las tierras, los pueblos arrasados y la prohibición a los refugiados de volver a sus casas. Están los crímenes que siguieron: las guerras, los asesinatos selectivos, la ocupación, las discriminaciones establecidas en la ley, las colonias, la construcción del muro, los puestos militares de control, los encarcelamientos masivos...

Los firmantes quieren defender al Estado de Israel calificado de democrático. Pero el 50% de los palestinos que viven entre el Mediterráneo y el Jordán no conocen ninguna democracia. Pueden “escoger” entre el bloqueo despiadado de Gaza, la ocupación y la colonización en Cisjordania, las destrucciones de casas y las expulsiones en Jerusalén Oriental o la “subciudadanía” en el Israel de antes de 1967.

Preconizando una paz "razonable" parece que los firmantes vuelven a poner en pie de igualdad a los “extremistas de ambos campos”, como si el ocupante y el ocupado vivieran situaciones simétricas. Recuperan el complejo de Massada (2). Recuerdan la amenaza de convertirse en una minoría frente a los palestinos. Para ellos el punto central es la seguridad de Israel. Como si quienes viven en la inseguridad cotidiana y los que fueron arrojados al mar no hubieran sido los palestinos (a). La petición apenas habla de Palestina, como si esta guerra fuera un asunto interno judío. ¿Es posible una paz "razonable" ignorando "al otro" hasta ese punto?

Un punto de partida interesante pero muy limitado

Lo que diferencia a los firmantes de la petición de Jcall de los partidarios de Netanyahu es que los primeros por fin han comprendido que la política israelí es suicida para las personas a las que Israel pretende defender. Efectivamente, es completamente improbable que finalmente aplasten al pueblo palestino (como aplastaron a los pueblos indígenas de América del Norte y Australia) y por lo tanto que éste sea incapaz de reclamar sus derechos. Nadie puede pensar en serio que una política basada en la dominación, la violencia y la humillación puede ser eterna.

Lo que también los diferencia es que comprenden que la campaña BDS (Boicot, Desinversión y Sanciones) iniciada por la sociedad civil palestina y recogida en el mundo por asociaciones, sindicatos o Estados comienza a deteriorar seriamente la imagen de Israel y a provocar su aislamiento.

No repetir lo de Oslo

En 1988 la OLP hizo una concesión increíblemente generosa: aceptó limitar el futuro Estado palestino al 22% de la Palestina histórica. Los acuerdos de Oslo que siguieron fueron una engañifa desde el principio: se habló de la seguridad de Israel pero jamás de la realidad: la ocupación, las colonias, las discriminaciones, la desigualdad. Entre la firma de los acuerdos y el asesinato de Rabin se habían establecido 60.000 colonos más. Nunca se consideró a la Autoridad Palestina como el embrión de un futuro Estado. Recibió como mandato esencial “hacer de policía”.

Los firmantes de la petición Jcall deben comprender que volver a empezar un proceso semejante no tiene estrictamente ningún sentido. Lo razonable es regular la cuestión fundamental de los 500.000 israelíes instalados en Cisjordania y Jerusalén Oriental. Puesto que el texto propone una solución sobre la base de dos Estados, ¿cómo se puede silenciar la cuestión de las fronteras? ¿Por qué no dice, por ejemplo, que los israelíes instalados en los territorios conquistados en 1967 deben irse o aceptar la ciudadanía palestina?

¿Los firmantes de Jcall pueden explicar por qué fracasó pese a que los únicos que hicieron concesiones fueron los palestinos? ¿Son capaces de comprender todo lo que no se aborda en su texto: la cuestión del sionismo que no concede ningún sitio a los palestinos, la cuestión de la manipulación de la historia y la identidad judía, la incapacidad de la sociedad israelí de aceptar la igualdad?

Izquierda / derecha

La petición Jcall pretende encarnar en el mundo judío europeo una corriente de izquierda, humanista. Es muy importante, es necesario referirse a los derechos fundamentales. Sin embargo en la historia de Israel las personas que dicen representar a la izquierda han participado en todos los golpes bajos contra Palestina: Ben Gurion estaba en el poder en 1948 cuando se limpiaron étnicamente el país y confiscaron los bienes de los refugiados. La izquierda laborista estaba en el poder durante la guerra de 1967 y fue la que decidió la colonización. Un ministro laborista (Ben Eliezar) fue quien decidió la construcción del muro que corta Cisjordania. Los laboristas Peretz (3) y Barak desempeñaron un papel importante en la guerra contra Líbano y en la masacre de Gaza. Por otra parte, varios signatarios del manifiesto Jcall aprobaron ambas guerras.

Por supuesto es fundamental que dentro de Israel haya una “ruptura del frente interno”, y los judíos del resto del mundo tienen un papel importante que desempeñar. Pero es necesario que se trate de una ruptura. En Israel existe una valiente minoría que lucha por la igualdad de derechos y contra la ocupación. Pero la izquierda y la derecha sionistas están de acuerdo en lo esencial y comparten los mismos valores. Por otra parte los gobiernos de Unión Nacional se multiplican. Barak gobierna con Lieberman y Peres con Netanyahu, ¿Se puede pensar en una solución "razonable" que no aborde esta cuestión y que no reconsidere la base ideológica de esta guerra? La paz en Argelia, en Vietnam o en Sudáfrica sólo fue posible por un importante giro ideológico. ¿Los firmantes de Jcall piensan que es posible una paz “razonable” sin poner en cuestión los propios fundamentos e incluso de la ideología que ha llevado a Israel de guerra en guerra? Estos firmantes se declaran vinculados a un Estado judío y democrático. ¿No creen, como escribió Shlomo Sand, que se trata de una contradicción total y que un Estado judío es totalmente contrario al derecho internacional que no discrimina a los ciudadanos según sus orígenes?

Boicot e imagen

La iniciativa Jcall se produce mientras el gobierno israelí se burla abiertamente de sus desacuerdos con Obama y sigue gozando, a veces con algunas críticas vagas, del apoyo de la Unión Europea. Pero la imagen de Israel está empañada. Las opiniones públicas cambian. La campaña BDS está teniendo éxito. Los signatarios de Jcall no critican a Netanyahu porque estén en desacuerdo con la violencia y la ocupación, sino porque su política pone en peligro a Israel y ellos quieren salvar al país.

Hay que ir más lejos. Como el profesor universitario israelí Neve Gordon, quien ha declarado que está a favor del boicot “porque es el único modo de salvar mi país”.

A partir de sus preocupaciones y sus miedos, los firmantes deben plantearse las cuestiones fundamentales. En tanto que judíos deberán repasar el proceso que ha transformado a los descendientes de parias en verdugos de un pueblo. No una rendija o una recuperación de la legitimidad de Israel lo que necesita la paz, sino una auténtica ruptura.

La paz pasa por el derecho internacional, por los derechos fundamentales, por la igualdad de derechos. No habrá paz si no se cuestionan el colonialismo, la ocupación y el apartheid. No habrá paz si se ignora a los palestinos.

¡Otro esfuerzo, compañeros!

Pierre Stambul es profesor de Matemáticas en Marsella (Francia), vicepresidente de la Unión Judía Francesa por la Paz (UJFP) y de la IJAN (Red Judía Internacional Antisionista.


Nota del autor:



(a) En su película «la Mécanique de l’Orange», Eyal Sivan mostró como arrojaron al mar a la población de Jaffa en 1948.

Notas del traductor:

(1) Jcall (European jewish call for reason), es un grupo sin fines de lucro establecido en Europa para influir en el Parlamento Europeo en relación con la política exterior hacia Oriente Medio e Israel en particular.

(2) El “complejo de Massada” se refiere la derrota inevitable de los defensores de la fortaleza hebrea del mismo nombre que fueron sitiados por tropas de Roma en la Primera Guerra Judeo Romana (o Gran Revuelta Judía). Los defensores judíos se suicidaron en masa para no rendirse a los soldados romanos.

(3) Amir Peretz, sindicalista, político y parlamentario israelí. En 2006 ocupó el cargo de Ministro de Defensa en el gobierno de Israel hasta que fue reemplazado por Ehud Barak en 2007. Durante su gestión en la cartera de Defensa se inició la Segunda Guerra del Líbano.

(4) Neve Gordon, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Ben Gurion-Beer Sheva, Israel.



Fuente: http://www.ujfp.org/modules/news/article.php?storyid=734

Badr
13/05/2010, 08:49
AUTÉNTICOMUNDO JUDIOATERRADO POR LAS DECLARACIONES DE LOS "RABINOS" SIONISTAS LEGITIMIZANDO SUS MASACRES.
18 de enero de 2009 - Jerusalén, Palestina
En la última semana elsupuesto principal "rabino"del estado de “Israel”, Mordechai Eliyahu, junto a otros “rabinos irresponsables” empleados del estado sionista han hechounas violentas y depravadas declaraciones que afirman que el decretoverdadero judiopermite dañara individuos palestinos en la Franja de Gaza, legitimandofalsamente y justificandola cruel masacre en esa zona.

Mordechai Eliyahu y sus amigos no están en ninguna autoridad auténtica de Torah, a pesar de que llevan los títulos supuestos de "principal rabino” y similares. Los “rabinos” del estado sionista llevan solamente legitimidad a los ojos de los sionistas. ¡Su estadoal igual que sus“rabinos” nosonnadadiferente de la dirección de Theodor Herzl, que también usó una barba larga!

El estado de “Israel” es absolutamente ilegítimo según las enseñanzas de la Torah. La fundación del estado de “Israel” está encontradicción directa a las enseñanzas de laTorah, que prohíbe el establecimiento de un estado judío y ordena a todos losjudíos que permanezcan en exiliohasta queDi-s mismo, enSu inmensa Misericorida y sin ninguna intervención humana, haga que todas las naciones del mundo vivan juntas en paz y armonia.

Se nos prohíbe además rebelarnos contra cualquier nación. Debemos seguir siendo ciudadanos pacíficos y leales en cada país en el cual residamos. Por lo tanto, oprimir a la gente palestina, dáñarla, robarles su tierra, expulsarles, etc. está totalmente prohíbido según nuestra Santa Torah.

Las autoridades rabínicashanmantenido unaoposición vehemente a la ideología del sionismo y se han opuesto al estado de “Israel” desde su creación hasta el dia de hoy.

Los palestinos tienen el derecho humano básico de volver a su tierra en Palestina y de establecer su propio estado independiente en la Tierra Santa, que poderosamente fue tomada de ellos por los sionistas. De hecho, muchas personas de Gazasonrefugiados que fueron expulsados de otras áreas de Palestina por los sionistas en 1948 y les han sido denegadoslos accesos a sus propiedades hasta dia de hoy.

Los principales rabinos del estado sionista, bien Eliyahu o cualquier otra persona, son simplemente marionetasmuy bien pagadaspor los sionistas y sirven a suspatrones sionistas sin pensar en el bienestar del pueblojudío, de los palestinos, o de cualquier otro pueblo en el mundo.


El principal rabinato del estado sionista, como todassus instituciones, tiene importancia unicamente debido a su poderosa influenciaen el ambito religioso, económico y de la vida cotidiana de los residentes judíos de Palestina ocupada por los sionistas. Cualquiera que reconoce y apoya el estado sionista, incluso de una manera inocente, ha sido manipulado por este movimiento hereje, y no importa cuan grande pueda ser su "santidad"concedida obviamentepor supuestas autoridades importantes "judias".

Los rabinos principales y otros rabinos que apoyan la existencia del estado sionista, son emisarios del mal. Tales “rabinos” promueven odio y guerra, y utilizan sus energías para convencerdela exigenciade apoyar los que defienden la supervivencia de losjudíos. Esta descripción que expresamosde tales personashan sido y siguen siendo la posición, durante muchos años, de losautenticos rabinosdel siglo pasado.

Mordechai Eliyahu y sus amigos expresan los sentimientos de inhumanidad queson originadosde su lealtad al culto sionista y se preparan perfectamente para sacrificar vidas judías en el altar de esta idolatría,que es elestado de “Israel.” Cualquier persona conmoral preferiría ver a los belicistas sionistas, incluyendo Eliyahu, quitadose ellosde la Tierra Santa. ELIYAHU Y EL RESTO DE LOS RABINOS SIONISTAS NO REPRESENTANALA RELIGIóN JUDíA.

El gran rabino y la Autentica Autoridad Judia Yisroel Meir Kagan de de bendecida memoria (autor del código“Mishna Brura” , y de “Chafetz Chayim” encontrado en cada hogar judío) reiteró en varias ocasiones que el mandamiento de la Torah de destruir la semilla del Amalek se refiere a esos individuossupuestamente judíos, quelo sonsolamente por mérito de nacer enfamilias judías, que se dediquan a oprimir la fe.Elsanto Rabino E. Wasserman fue aun más lejos al especificar que ésto implica a los líderes del movimiento sionista y al estado que refleja tan bien esta caracteristica.¡La tentativa descarada delos“rabinos sionistas” de falsificar esos pasos exactos de laTora para condenar a los palestinos es sin precedente!

Pedimosurgente a los líderes de las naciones del mundo, especialmente a las grandes potencias, que dejen de apoyar la entidad sionista. Muchas naciones creenque teniendo amistad con el estado sionista de "israel" estan empatizando con el pueblo judio. ¡Esto es incorrecto! La amistad verdadera a la gente judía puede ser demostrada salvando a toda la gente del Oriente Medio, incluyendo a judíos, de las maquinaciones sanguinarias del peligroso estadode “Israel” y desmantelandopacifica y totalmente este estado en nuestros dias.

QueDi-s Todopoderoso nos protega contra la influencia del sionismo y su maldad de suslíderes sanguinarios, y contra sussiervosmalvados que sehacen llamar“rabinos”.

Rabino Meir Hirsh
NETUREI KARTA PALESTINA

jesdle
01/06/2010, 16:02
madre mia .

maite
01/06/2010, 17:10
Deberías ser más clar@ en tus insinuaciones. El que no lo digas a las claras tampoco pasa la censura.