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Ver la Versión Completa : Maiz transgénico



cynara
18/11/2008, 23:09
Fuente: Boletín Noviembre 2008. GREENPEACE
Un transgénico (Organismo Modificado Genéticamente, OMG) es un organismo vivo que ha sido creado artificialmente manipulando sus genes. Las técnicas de ingeniería genética consisten en aislar segmentos del ADN (el material genético) de un ser vivo (virus, bacteria, vegetal, animal e incluso humano) para introducirlos en el material hereditario de otro.

Por ejemplo, el maíz transgénico que se cultiva en España lleva genes de bacteria que le permiten producir una sustancia insecticida.

La diferencia fundamental con las técnicas tradicionales de mejora genética es que permiten franquear las barreras entre especies para crear seres vivos que no existían en la naturaleza. Se trata de un experimento a gran escala basado en un modelo científico que está en entredicho.

Algunos de los peligros de estos cultivos para el medio ambiente y la agricultura son el incremento del uso de tóxicos en la agricultura, la contaminación genética, la contaminación del suelo, la pérdida de biodiversidad, el desarrollo de resistencias en insectos y "malas hierbas" o los efectos no deseados en otros organismos. Los efectos sobre los ecosistemas son irreversibles e imprevisibles.
Greenpeace no se opone a la biotecnología siempre que se haga en ambientes confinados, controlados, sin interacción con el medio.

Salams

Caminaensueños
09/01/2009, 05:16
Un problema añadido es que se trata de semillas esteriles que una vez desaparecidas las tradicionales supondra un mero monopolio. Otro problema es que se trata de frutos que pasan de verde a podrido en cuestion de horas, mientras presentan una apariencia sana y saludable carecen de sabor.

La legislacion que obliga a informar de que el producto es transgenico no se cumple.

Estan diseñados para una productividad alta en latifundios, lo que permitira asfixiar las debiles economias agrarias minifundistas, copando por otro lado las ayudas agrarias europeas (En la C.E.E.).

("Que no os alucine la posteridad de los infieles...llegaran a mutilar la creación", no recuerdo donde estan esas aleyas)

cynara
17/02/2009, 14:33
http://www.webislam.com/?idt=12270

Muy buen planteamiento, del tipo naturaleza vs. ciencia, ecología vs. producción.

Existe una realidad en marcha, y como tal no podemos negarla. Tratar de que los cultivos transgénicos desaparezcan es una utopía.

La agrotecnología existe desde años, siempre buscando mejorar cuali y cuantitativamente la producción, aunque nunca se ha llegado tan lejos como ahora con la manipulación genética.

Estadísticamente aún no tenemos suficiente información como aventurarnos a dar pronósticos.

Esta dualidad sirve para propiciar que muchos ecologistas levanten banderas en contra sin suficiente conocimiento. Es estar en contra por estar, nada más. Siempre las posiciones radicales solo terminan en diálogo de besugos como puso un forista, término que he incorporado.

Por un lado defensora de la creación, defensora de nuestro planeta y todo lo que en él vive, pero también consciente de la necesidad de una producción que satisfaga las necesidades mundiales, a precios razonables.

El debate está, defensores y detractores opinan sin escuchar al otro, cada uno defiende sus intereses y ninguno piensa en los demás.

Salams

Cidiello
17/02/2009, 16:54
Pues a mí más bien el artículo me parece una crítica contundente a la biotecnología.

La realidad de la biotecnología y de los cultivos transgénicos existe no por una voluntad popular, ni porque sea una demanda de la población o de sus diversos grupos, ni mucho menos que se haya impulsado por mecanismos que pudiéramos llamar democráticos. Existe impulsada por un determinado círculo, reducido y elitista, encuadrable en el ámbito industrial, tecnológico o económico. Sus intereses entiendo que son exclusivamente económicos, de crear un sector de mercado, unas necesidades de consumo y de demanda. Francamente, no encuentro motivación alguna de carácter filantrópico y si alguna vez se habla de cuestiones como paliar las necesidades alimenticias, mejorar la salud de los ecosistemas y de las poblaciones humanas, lo veo más como una necesidad de buscar argumentos secundarios a sus verdaderos intereses para que éstos puedan ser asumibles, cada vez más, por la generalidad de la sociedad. No sé si la comparación que haré será burda, pero me parece un ejercicio similar al que realizaron en su momento ciertos países del mundo para justificar sus aventuras bélicas, para que fueran aceptadas, con menos reticencias, por la opinión pública, se acudía en último extremo a argumentos humanitarios, sobre derechos humanos, justicia social, democracia, etc. y yo, la verdad, no creo que en ninguna de las aventuras bélicas ocurridas en las últimas décadas fueran esos argumentos filantrópicos en lo que primero pensaran los promotores de dichas aventuras, porque, precisamente, en lo último que piensan los verdaderos filántropos es en la guerra. Para mí, la biotecnología y los cultivos transgénicos están impulsados desde un tipo de economía netamente capitalista, donde los argumentos de la solidaridad, la equidad, la justicia, la diversidad, la heterogeneidad, la prudencia, la cooperación... no son valores que, precisamente describan o caractericen históricamente a este sistema.

Hablas Cynara de que esa es una realidad que no podemos negarla, yo plantearía si alguna vez nos permitieron, a la inmensa mayoría de la población, la posibilidad de negarla, si alguna vez nos preguntaron si queríamos esa realidad. Es más, son varias las iniciativas que surgen de los parlamentos nacionales, o incluso el parlamento de la Unión Europea, que se aprueban para limitar este tipo de producción y que no se cumplen, por ejemplo la obligación del etiquetado, para que los consumidores podamos estar mínimamente informados, de esta manera se soslaya la propia voluntad popular.

Si ya no se cumple ni lo que la representación de los pueblos deciden qué decir sobre los mecanismos de control de esta tecnología, sobre las posibles presiones dirigidas a la comunidad científica que pueda cuestionar o poner obstáculos al desarrollo de esta tecnologia. Nada se sabe, a ciencia cierta, sobre los posibles efectos perniciosos en el patrimonio genético de los ecosistemas y en la salud de la población, por un simple motivo, porque dicha tecnología es muy reciente y no podemos todavía establecer afirmaciones seguras a largo plazo, porque el largo plazo aún está en el futuro, podemos aventurar sólo, hacer pronósticos... pero aún así hay estudios que hablan sobre la alteración genética de las especies vegetales naturales afectadas por la contaminación de los cultivos transgénicos y sobre la posibilidad de reacciones alérgicas en determinadas personas o grupos humanos sensibles, por no hablar sobre el fomento de los monocultivos con la consiguiente pérdida progresiva de las variedades genéticas que cuidadosamente han sido seleccionadas por las poblaciones humanas durante milenios, o el peligro de la contaminación por agroquímicos y su impacto en los ecosistemas.

Ante tantos interrogantes y preguntas sin resolver se impone la prudencia de invocar el principio de precaución. La precaución que, por ejemplo, no tuvieron los profesionales médicos de los años sesenta que recetaban talidomida para paliar las náuseas de las mujeres embarazadas, parecía que era un fármaco inocuo, tuvo que pasar un tiempo hasta relacionar el incremento de malformaciones con la ingesta del fármaco que entonces se recetaba alegremente. El otro día leí que un tipo de cáncer, los linfomas, está creciendo de una forma espectacular en los últimos años, de tal manera que diversos expertos aventuran que podría ser en el futuro la tercera causa de mortalidad, una de las hipótesis que se barajan para explicar este aumento es la exposición a los herbicidas, debido a estudios realizados que encuentran una correlación estadística entre cánceres y exposición a herbicidas como el glifosato, precisamente uno de los más utilizados en los cultivos transgénicos. En repetidas ocasiones se oye en los medios de comunicación y existen estudios sobre la importancia de los factores ambientales en el desarrollo del cáncer.

¿Ecologistas radicales? Si la oposición al desarrollo de esta tecnología está fundada en el principio de precaución no me parece una postura radical sino un ejercicio de sensatez. Si reconocemos el desconocimiento existente, la falta de información suficiente sobre sus efectos y que, efectivamente, no poseemos el control sobre esta tecnología sería paradójico depositar nuestra plena confianza en algo que nos genera incertidumbre. ¿Quiénes son los impulsores de esta tecnología para que merezcan un cheque en blanco? ¿Quizás lo puedan merecer por el prestigio de los científicos que los avalan, por la transparencia de las empresas que los patrocinan, por la honestidad de los organismos gubernamentales que los desarrollan? Considero que los ecologistas en la sociedad ejercen un papel similar al que desarrollan las organizaciones defensoras de los derechos humanos que, curiosamente, algunos gobiernos, quizás los más criticados, califican como radicales. Y el término “radical” no siempre es negativo, por ejemplo cuando se refiere a lo fundamental, a la raíz de las cosas, cuando se exigen posiciones que no se queden sólo en lo superficial.

Y hay otra pregunta fundamental, ¿los diversos sistemas de producción agrícola no biotecnológicos existentes en el mundo no son suficientes para satisfacer la demanda de las poblaciones humanas actuales o futuras? Si reconocemos que el sistema de producción amparado por la biotecnología contribuye a la pérdida de diversidad y al fomento de monocultivos ¿no sería por sí mismo un peligro para las propias poblaciones humanas adaptadas a los ambientes terrestres más diversos en cuanto a condiciones del terreno, climatología, recursos naturales, etc. y que en base a estas condiciones han seleccionado a lo largo de los siglos multitud de variedades vegetales adaptadas a sus territorios que, por obra y gracia de los transgénicos, podrían perderse irreversiblemente?

El debate desde luego que está en marcha pero, en mi opinión, este debate nació en una situación de notoria desigualdad, en cuanto a la posición de poder de las partes enfrentadas y desde una posición de notoria unilateralidad, sin consultar a la parte que mayoritariamente resultó afectada, repito, nadie nos preguntó si esto lo queríamos.

Salam

amr
17/02/2009, 17:53
Recientemente he visto un reportaje televisivo que trataba la problemática del cultivo de soja trasgénica en Paraguay. El panorama finalmente se iba aclarando tras una sucesión de hechos que iban acaeciendo lenta pero inexorablemente, para llegar a la conclusión que el monocultivo de soja ha llevado a la pobreza a inmensas masas de campesinos, arruinado la vida de comunidades enteras de indígenas, desforestada incontables hectáreas de tierras vírgenes y matado por enfermedades químicas a los trabajadores del campo y la ciudad que andaban con los pesticidas.

Y el panorama es como nos lo describe Cidiello, primero fueron los intereses de los especuladores, los inversionistas y los capitalistas, que invirtieron en eses tierras selváticas del rico Guaraná su podrido dinero. En los tiempos de vacas gordas, normalmente eso suele anteceder a las devastadoras consecuencias que no se pueden (ni se desean estudiar) prever anticipadamente, pero que todo el mundo sospecha, el dinero fluía abundantemente y daba la sensación que a todo el mundo alcanzaba, pero eso fue un espejismo.

La realidad, hoy, en Paraguay, es que cerca de un 40% del total de su territorio ha sido y es destinado al monocultivo de la soja transgénica. El precio de este producto ha empezado a caer, pero a las primeras de cambio, ya ha arrastrado a la ruina a millares de personas, y el suelo tan intensamente explotado, ha dejado de ser productivo. El tiempo que se le ha dedicado a este cultivo ha dejado otros propios de la zona en el abandono, y su recuperación parece que ya no sea posible en el medio plazo. Así mismo, todo gira en torno a la soja, y fuera de ella, el mundo no existe, literlamente, el espíritu de los campesinos, indígenas, y población en general se han hecho adictos a la soja, de manera, que el País entero se tambalea, al ritmo de pérdidas en beneficios como en pérdida de su otrora rica biodiversidad.
En este negocio muy pocos han ganado mucho, ahora las pérdidas las tiene que sufragar la gente pobre. No está dando tiempo el capitalismo rampante, voraz y asesino a que la Tierra se regenere de manera natural, a este paso vamos a tener que volver a vestir en cuero, y refugiarnos en cuevas.

cynara
17/02/2009, 20:07
Totalmente de acuerdo contigo Cidiello, se comenzó perdiendo, porque ya estaban los cultivos transgénicos cuando se vio los alcances que tenían. Y esto no es un hecho aislado, se da en todos los sectores. Nos damos cuenta un poco tarde.

A ver si me puedo explicar, y para ello me remito a mi post del boletín de Greenpeace. No lo vamos a impedir, entonces debemos mantenerlo bajo ciertas medidas de protección, la opción de ellos es que se realice en ambientes confinados de modo a evitar contaminaciones.

Respecto a tu pregunta si la agricultura tradicional no puede ofrecer al mercado .... si puede, pero no puede competir con los transgénicos, en rendimiento, en manejo de plagas. O sea a igual producción los transgénicos son más baratos. Dentro de esta balanza de oferta y demanda, no cabe mas que entrar a competir y para ello se sigue a los transgénicos.

Hay otro dato importante, que Amr lo sitúa en Paraguay, pero que es un fenómeno regional en Americalatina, como es el avance, o mejor dicho el arrase de los campos, tradicionalmente dedicados a los productos alimenticios, que se dedican a la soja. Y la soja va para bio combustibles.

O sea dos desventajas, una menos superficie de alimentos a ser cosechadas, y la competencia frente a biotecnologías que usan la manipulación genética.

Si ya antes de esta debacle económica mundial, se predecia una hambruna, fruto de la escasez de alimentos con la consiguiente suba de los precios, ahora que les queda esperar a los países tercermundistas?

Es así como a veces debemos retroceder un paso, y ver bien el escenario para hacer lo que mejor sea para todos, y no como las multinacionales que se fijan en sus propios intereses.

Al hermano Amr, en otro post, dedicaré un detallado estudio del agro paraguayo, con un negro panorama por venir. Acá siempre que se me borra todo siempre escribo apurada y me lío.

Salams

Cidiello
17/02/2009, 21:04
Respecto a tu pregunta si la agricultura tradicional no puede ofrecer al mercado .... si puede, pero no puede competir con los transgénicos, en rendimiento, en manejo de plagas. O sea a igual producción los transgénicos son más baratos.

No soy técnico en estas materias y no conozco datos o estudios comparativos que pueda haber, más que nada expongo ideas a través de lo que he leído o escuchado. Aún así creo que en estas cuestiones se funciona mucho con clichés o ideas preconcebidas. La agricultura tradicional no puede competir en rendimiento, en manejo de plagas... No sé, a mí me parece que esto es relativo. Se me ocurre ahora el ejemplo de la agricultura ecológica, resulta eficaz al respecto, en rendimientos, en control de plagas... y con un impacto en el medio natural mínimo o incluso hasta promueve el enriquecimiento de la biodiversidad del medio, con resultados demostrados. Lo que voy a contar es una anécdota y no intenta demostrar nada por ser eso: anecdótico, es algo que me pasó en la realidad, una vez me fui a comprar zanahorias a una tienda de agricultura ecológica, creo recordar que fue un kilo con trescientos gramos, me llevé de allí tan sólo... ¡¡una zanahoria!! es la zanahoria más enorme que vi y me comí en mi vida :D

Que es más barata la producción de transgénicos... depende de qué se incluya en la contabilidad, la totalidad de los recursos naturales empleados, los impactos en el medio ambiente... Hay cosas difíciles de contabilizar pero que debería ser necesario tenerlas en cuenta.

Salam

cynara
17/02/2009, 22:02
Seguro que en la contabilidad solo se incluyen los gastos en papel moneda. No los del medio ambiente, la contaminación de los arroyos, y las posibles enfermedades del futuro.

Hay muchos frentes de lucha contra los transgénicos, pero somos pocos, y no se nos escucha. Los jugos con soja se han tratado de boicotear a través de publicidad, pero resultó que se acercaba la fecha de vencimiento se bajaban los precios y todo el mundo a comprarlos nuevamente.

Pero no está todo perdido. Yo creo que Dios creó todo, y todo en perfecta armonía. No será que todas estas manipulaciones terminarán en un fracaso que se vuelvan en contra del fin con que fueron creadas? Eso espero por el bien del planeta, y de las futuras generaciones, de niños y de animales.

Salams

Yazira
11/04/2009, 00:20
A pedido de Alamir cuelgo este mensaje:

Tengo 49 años. Nací en Argelia y vivo en Caen (Francia), donde soy catedrático de Biología Molecular. Estoy casado y tengo dos hijos. Me preocupan el medio ambiente y la salud a largo plazo, soy especialista en toxicidad de variedades transgénicas y herbicidas. Soy cristiano.

Es usted un radical de lo natural?

En absoluto, pero mi profesión es la investigación en biología molecular, cómo se hacen los organismos genéticamente modificados (OGM) y qué efectos tienen en la salud cuando los ingerimos.

¿Y?

Sabemos que el cáncer, las enfermedades hormonales, metabólicas, inmunitarias, nerviosas y reproductivas están relacionadas con los agentes químicos que contienen.

¿Cuántos tipos de transgénicos hay?

Soja, maíz, algodón y colza. Las semillas llevan incorporado el veneno para los insectos. Las de maíz y soja contienen Roundup, el mayor herbicida del mundo.

¿Hay muchos alimentos que contengan soja o maíz?

Sí, todos los que contienen por ejemplo azúcar de maíz (sodas, bebidas de cola, pastelería, salsas, bombones, caramelos, chocolate...). Y los animales que nos comemos que han sido alimentados con maíz transgénico (pollo, vaca, conejo, cerdo, leche, huevos...).

¿En qué dosis son peligrosos?

No lo sabemos, porque no se han hecho los test adecuados; sólo sabemos que nos hacen daño a largo plazo. En general, impiden que los órganos y las células funcionen bien.

Pero se han hecho test con ratas.

Sí, pero los resultados son confidenciales.

¡Pero qué dice!

Anormal, ¿verdad?... Hay que pedir a los gobiernos de Europa que hagan públicos estos análisis; y, cuando lo hagan, muchos debates ya no tendrán sentido porque serán evidentes los efectos de los OGM. Yo soy uno de los cuatro expertos que han trabajado para la Unión Europea en el conflicto que se debate en el marco de la Organización Mundial del Comercio entre Estados Unidos y Europa para etiquetar los OGM.

¿Europa es reticente a los OGM?

La UE ha pedido los resultados de las pruebas a las compañías para aceptar o no la comercialización de estos productos, pero las compañías dicen que son confidenciales, cuando según la ley de la UE deberían ser públicos. Ya hemos ganado algún juicio contra Monsanto demostrando los efectos nocivos de los OGM que pudimos analizar.

Cuénteme.

Para saber si los OGM son tóxicos, se hacen los mismos test en todo el planeta; se les da a las ratas dos dosis de maíz transgénico durante tres meses y se les hacen dos análisis de sangre, a las cinco semanas y a los tres meses. Los resultados fueron: aumento de grasa en sangre (del 20% al 40%), de azúcar (10%), desajustes urinarios, problemas de riñones y de hígado, precisamente los órganos de desintoxicación.

Suena fatal.

En España hay 100.000 hectáreas dedicadas al cultivo de maíz transgénico (casi todo en Catalunya), es la puerta de entrada de los OGM a Europa.

Usted también ha realizado investigaciones recientemente.

Sí, sobre los efectos del Roundup (el mayor pesticida del mundo, utilizado en tres cuartos de los transgénicos) en células humanas: directamente las mata.

Eso es grave.

Los expertos pedimos dos años de test sobre animales en laboratorio, tal como se hace con los medicamentos; pero entonces los OGM no son rentables. Hay un gran combate político y económico sobre este tema, y hay que decírselo a la gente: no nos permiten ver esos análisis de sangre ni conseguimos hacer el test más allá de tres meses. Esto es un escándalo escondido por las grandes compañías.

¿Tan poderosas son estas empresas que los gobiernos no puede detenerlas?

Es el mayor desafío financiero que jamás ha existido. Hay cuatro plantas que alimentan al mundo a nivel intensivo: soja, maíz, arroz y trigo. Las compañías registran patentes sobre las plantas de estos alimentos gracias a los OGM. Quien tenga las patentes y cobre royaltis cada vez que alguien las coma o cultive en el planeta será el rey del mundo; por eso las grandes empresas farmacéuticas han empezado a hacer OGM.

Qué miedo.

Las ocho mayores compañías farmacéuticas son las ocho mayores compañías de pesticidas y de OGM. Monsanto tiene el 80% de la biotecnología del mundo.

¿Y por qué lo permiten los gobiernos?

Hace quince años, todos los gobiernos de los países industrializados apostaron en el desarrollo de la industria de la biotecnología, donde se ha invertido mucho dinero público. Los gobiernos saben que hay problemas con los OGM, pero si consiguen y publican los resultados de los análisis, resultará que todo lo autorizado hasta el momento ha sido un error de graves consecuencias.

... Lo que hundiría cualquier gobierno.

Exacto. Aun así, jamás un OGM ha sido autorizado por los ministros de Medio Ambiente de Europa.

¿Por qué los científicos no presionan?

Ni siquiera uno de cada 10.000 tiene acceso a los datos. Yo hace nueve años que leo todos los informes europeos y americanos de controles sanitarios de OGM, y los únicos que hacen test son las propias compañías.

Usted los hace.

Pocos, son carísimos. Se debería exigir a las compañías que los análisis los realizaran universidades públicas en lugar de las empresas privadas a sueldo de las compañías

amr
19/11/2009, 00:00
La periodista y documentalista francesa Marie-Monique Robin publicó el año pasado el libro "El Mundo según Monsanto", que es una paciente y concienzuda investigación respecto al negocio esclavizante de los transgénicos que controla dicha transnacional. Marie-Monique habla claro y con conocimiento.

-¿Es perjudicial para la salud comer plantas alteradas genéticamente?
"No se sabe. Se han hecho estudios fiables sobre si perjudica a corto plazo. Y ahí sabemos que no es tóxico. Pero me preocupa la toxicidad crónica, que desencadene un cáncer, por ejemplo. Sobre eso no se han hecho estudios que lo demuestren".

-Los defensores de estos cultivos alegan que pueden desterrar el hambre porque son más resistentes y más productivos.
"Eso es mentira. Hay estudios que demuestran lo contrario. Son más débiles, resisten menos a las sequías, a las inundaciones. Si una planta ha sido alterada para producir en su interior el insecticida que repele al insecto, emplea parte de su energía en eso, y no en crecer. Así que luego hay que echarle fertilizantes, que también produce Monsanto.
Además, en 10 años, el insecto que causaba la plaga y contra el que se luchaba se ha hecho resistente. ¿Y entonces qué se hace? Para escribir el libro he viajado a India, donde los campesinos se suicidaban por las malas cosechas transgénicas. La solución no está ahí".

-¿Y dónde está?
"En no restringir la biodiversidad. Siempre habrá variantes naturales de esta planta o de otra que resistan más a un tipo de sequía o a un periodo de lluvias inesperado. Limitar la biodiversidad es condenar a esos países pobres. En México, la tierra en la que nació el maíz hace 5.000 años, hay variantes para todo. Hay maíz blanco, azul y violeta. O había. Porque poco a poco, el transgénico lo va invadiendo todo".

-Usted ataca a Monsanto.
"Es una empresa criminal. Por su historia. Por su comportamiento y por esconder los hechos. El 90% de las semillas transgénicas pertenece a esta firma. Yo cuento casos de científicos que trataron de hacer los estudios que antes refería y que han terminado fuera de la universidad".

-¿Cómo es posible que el mismo tipo de cultivo esté prohibido en el Estado francés y no en el español?
"Por la falta de un estudio definitivo. Yo haría otra pregunta: ¿cómo Zapatero admite el maíz transgénico y la sociedad no se subleva? Es algo irresponsable".

-¿Qué debemos hacer?
"Hasta que no se haga un estudio independiente, con especialistas de varios países, debemos presionar como consumidores, ir hasta el final de la etiqueta. Y pedir, por ejemplo, que se ponga no sólo que la soja que compramos es transgénica, sino que se especifique también que la vaca cuya carne comemos no ha sido alimentada con esa soja. Se solicitó, pero la UE no lo aceptó. En EE UU es peor. Allí no se puede poner en la etiqueta de los productos que algo no es transgénico. Si un agricultor quiere hacerlo y comercializar así sus productos naturales, Monsanto lo denuncia y gana. Un economista me dijo que si en EE UU se permitiera especificar qué es transgénico y qué no, se acabaría con este enorme problema mundial. A mí este reportaje me ha cambiado la vida".

-¿Cómo?
"Ahora compro en tiendas biológicas y ha cambiado mi manera de pensar. En enero empezaré otro reportaje sobre el origen medioambiental del cáncer. Porque el cáncer está en el plato de comida, en lo que comemos".

Antonio Jiménez Barca

JamilaNoor
13/12/2009, 01:30
Últimas investigaciones han descubierto que el Maíz ya había sido manipulado geneticamente por los Mayas hace siglos, puesto que la planta original ni se parece al maíz actual. en Centro América este maíz blanco se consumió muchos hasta mediados del siglo 20, puesto que era más resistente a las plagas.
El maíz amarillo ya es otra manipulación que vino de norteamérica y ha ido desplazando al maíz blanco en el consumo popular y entró a la región en el marco de la "alianza para el progreso".

Todo alimento transgenico es dañino para el ser humano. la mayoría de los productos derivados de la soya que se consumen actualmente en el mundo viene de soya transgénica también y solo ALLAH sabe cuantas cosas más nos estamos comiendo en esas condiciones.

amr
20/06/2010, 21:50
El documental "El Mundo según Monsanto", traza la historia del principal fabricante de organismos genéticamente modificados (OGM), cuyos granos de soja, maíz y algodón se propagan por el mundo pese a las alertas ecologistas.

La directora, la francesa Marie-Monique Robin, centró su película -y un libro del mismo título- en la empresa de Saint-Louis (Misuri, EEUU), que en más de un siglo de existencia fue fabricante del PCB (piraleno), del agente naranja usado como herbicida en la guerra de Vietnam y de hormonas de incremento de la producción láctea prohibidas en Europa.

El documental señala los peligros resultantes del crecimiento exponencial de los cultivos de transgénicos, que en 2007 cubrían 100 millones de hectáreas, con propiedades genéticas patentadas en un 90% por Monsanto.

La investigación, de tres años, se basó en miles de documentos oficiales, publicaciones científicas y artículos encontrados en Google.

La pesquisa la llevó a Estados Unidos y países como India, Paraguay, Brasil o México, cotejando las virtudes proclamadas de los OGM con realidades que a menudo son las de campesinos hundidos por las deudas con la multinacional, las de personas que sufren problemas de salud a proximidad de las plantaciones o las de variedades originales de granos amenazadas por las especies transgénicas.

James Maryanski, ex coordinador de biotecnologías de la Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration, FDA) de Estados Unidos, reconoce que la autorización de comercialización de los OGM en 1992 fue "política", dado que la cuestión estaba todavía en plena discusión.

Monsanto tiene la patente de los OGM "Roundup Ready", resistentes a ese potente herbicida que contaminaría entretanto cultivos de plantas comestibles a proximidad.

Robin relató en entrevistas divulgadas por la promoción de la película que trató en vano de obtener respuestas de Monsanto a todos esos interrogantes, pero que la compañía decidió "no avalar" su película.

Optó entonces por basarse en centenares de documentos, conferencias y declaraciones de la empresa, e ir a verificar in situ si las cosas eran tan idílicas como el lema de la compañía, "Alimento, Salud, Esperanza", lo daban a entender.

Un capítulo del libro, titulado "Paraguay, Brasil, Argentina: la República unida de la soja", relata el ingreso de ese cultivo en esos países, que figuran hoy entre los mayores productores del mundo, a través de una política de hechos consumados que obligó a las autoridades de Paraguay y Brasil a legalizar centenares de hectáreas plantadas con granos contrabandeados.

La legalización benefició obviamente a Monsanto, que pudo cobrar así las royalties por su producto.

"No se trata de una película o un libro contra los OGM, sino de una pieza importante del dossier" sobre el tema, declaró el líder ecologista Nicolas Hulot, una de las personalidades más respetadas de Francia.

Marie-Monique Robin es una prestigiosa periodista independiente, que en 2004 realizó un documental sobre el Plan Cóndor de eliminación de disidentes políticos en Sudamérica -"Escuadrones de la Muerte: La Escuela Francesa"- para el cual entrevistó con cámara oculta a varios de los máximos represores de las dictaduras militares de los años 70.

Un filme que denuncia al gigante de transgénicos:

http://www.webislam.com/?idv=2271

jaled
17/08/2010, 04:17
La Coordinación contra los peligros de BAYER, con sede en Alemania, insta a las autoridades europeas a rechazar una aprobación para el arroz Liberty Link (LL62) producido por Bayer CropScience. LL62 ha sido modificado con un gen que vuelve a la planta tolerante al glufosinato, un herbicida producido por Bayer bajo las marcas Basta y Liberty.

Una aprobación europea le permitiría a Bayer promover el cultivo de arroz GM en países en desarrollo, especialmente en Asia y América Latina. Esto conduciría inevitablemente a la contaminación genética de los cultivos existentes de arroz, para intoxicaciones de campesinos y a la eliminación de las cepas de arroz local. Por lo tanto, Europa tiene la fuerte obligación moral de tener en cuenta estos acontecimientos cuando evalúe al LL62.

El glufosinato se reducirá progresivamente en Europa debido a su naturaleza peligrosa. El herbicida se clasifica como tóxico para la reproducción y también puede ocasionar defectos de nacimiento. Con el LL62, los niveles de uso para el glufosinato se incrementarán, aumentando también la probabilidad de residuos en el arroz mismo.

Hasta ahora las cosechas genéticamente manipuladas han obtenido aprobaciones para la importación a la UE. El arroz Liberty Link sería el primer producto GE puesto directamente en los platos de los consumidores europeos.

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http://www.tlaxcala.es/pp.asp?reference=9913&lg=es