PDA

Ver la Versión Completa : La importancia de Bendecir al Profeta s.a.s



arconte
16/04/2010, 14:34
ínna llâha wa malâ:ikatahu yusallûna ‘alà n-nabí*

yâ: ayyuhâ l-ladzîna â:manû sallû ‘aláihi wa sallimû taslîma*


Ciertamente, Allah y sus ángeles bendicen al Profeta.

¡Oh, vosotros, los que habéis abierto vuestros corazones a Allah! bendecidlo y saludadlo con frecuencia.(Corán)

El acto de bendecir al Profeta (Salât ‘alà n-Nabí) es una práctica insistente que consiste en que cada vez que se menciona al Profeta (Rasûl, Nabí) su nombre va seguido de la expresión sallâ llâhu ‘aláihi wa sállam, Allah lo bendiga y salude, que en esta publicación abreviamos con las iniciales s.a.s. Además, los musulmanes dedican tiempo a concentrarse en esta saludable costumbre, y emplean para ello invocaciones que tienen su origen en el Profeta mismo y otras inspiradas por grandes maestros, logrando así estar constantemente en presencia de Sidnâ Muhammad (s.a.s.). Especialmente entre los sufíes, esta práctica es un método de un gran valor y eficacia espiritual, capaz de desencadenar importantes experiencias místicas.

En este caso, hemos traducido el término Salât por Bendiciones aunque somos plenamente conscientes de la insuficiencia de esta versión. El término árabe es rico en matices cuya exposición
rebasaría los límites de este artículo. Valga por ahora esta aproximación, que intentaremos corregir en próximas ocasiones en Musulmanes Andaluces, in shâ Allah.

He aquí a continuación un texto sufí perteneciente a la escuela qâdiri que enumera las bondades y ventajas de esta práctica, muy aconsejada a todos los musulmanes sin excepción:

Has de saber que el acto de invocar bendiciones en favor del Profeta (Salât ‘alà n-Nabí) es una de las mayores ofrendas con las que el ser humano se acerca a Allah, es también una obediencia excelsa a sus órdenes y la más elevada de las prácticas espirituales. Allah nos ha ordenado realizarla como forma de enaltecer y honrar al Profeta, reconociendo su excelencia y glorificando su rango, y ha prometido a quien se consagra a bendecir al Profeta el más hermoso de los destinos y la consecución de una recompensa abundante. Pronunciar esas bendiciones es una de las acciones cuyo éxito es más seguro. Son las palabras más prudentes. El estado de quien realiza esas bendiciones es el más puro. Es la ofrenda más afortunada y la fuente más abundante de bondades para quien insiste en esa noble práctica. Con ella, el siervo se acerca al Misericordioso, se conquista la felicidad y la satisfacción, y es la que permite manifestarse a la Báraka y con ella Allah responde a las invocaciones y ruegos que se le dirijan. Esas bendiciones pronunciadas son escala a los más altos grados, recomponen los corazones y por ellas son disculpadas las peores torpezas del ser humano.

Por esas bendiciones que dirige al Profeta, el siervo obtiene diez carismas: 1- la cercanía al Misericordioso, 2- peso añadido a su favor en la Balanza, 3- la entrada en los Jardines, 4- aumento de sensibilidad espiritual, 5- elevación de rango espiritual sobre sus semejantes, 6- salvarse de los Çabânia guardianes del Fuego, 7- desaparición del olvido, 8- testimonio en su favor de los dos ángeles que acompañan al ser humano, 9- que éstos además invoquen en su favor, 10- seguridad ante la Ira de Allah.

Ibn Farhûn dijo que la práctica del Salât ‘alà n-Nabí es causa de otros diez carismas: 1- provocan a su vez que el Rey Inmenso bendiga a quien bendice al Profeta, 2- obligan al Profeta a interceder ante Allah en favor de quien lo bendice, 3- con esas bendiciones, el siervo se asemeja a los ángeles puros, 4- con ellas el siervo también se diferencia de los hipócritas y los no-musulmanes, 5- borra sus errores y toda causa de vergüenza ante Allah, 6- son auxilio a la hora de acabar con desgracias y tribulaciones, 7- iluminan el cuerpo y el corazón, 8- salvan de la calamidad en la Morada del Sufrimiento, 9- permiten entrar en la Morada de la Eternidad, 10- hacen vivir en la Paz del Compasivo, el Disculpador.

En el libro “Jardines de Luz en las bendiciones y saludos al Profeta, el Elegido” se enumeran los frutos que recoge el siervo cuando se consagra al Salât ‘alà n-Nabí y las bondades con que lo revisten: 1- al bendecir al Profeta, el siervo cumple con una orden expresa de Allah, que le impone gratitud hacia Sidnâ Muhammad (s.a.s.), 2- al bendecir al Profeta, el siervo coincide con Allah, 3- también coincide con los ángeles, 4- por cada bendición que dirige al Profeta obtiene diez bendiciones de Allah, 5- cada bendición lo eleva diez grados, 6- se anotan en su Libro diez bondades, 7- se anulan diez de sus torpezas, 8- puede esperar que sus ruegos sean atendidos por Allah, 9- provoca la intercesión del Profeta, 10- son causa para que se le perdonen sus faltas y se disimulen sus defectos, 11- lo consuelan en la preocupación, 12- lo acercan al Profeta (s.a.s.), 13- sustituyen a una sádaqa (o valen lo que una sádaqa), 14- satisfacen necesidades, 15- hacen que Allah y los ángeles bendigan al que bendice a Sidnâ Muhammad (s.a.s.), 16- purifican e iluminan al que las realiza, 17- hacen que al siervo se le anuncie felizmente el Jardín antes de su muerte, 18- salvan del terror el Día de la Resurrección, 19- el Profeta responde a quien lo bendice y salude, 20- las bendiciones al Profeta hacen recuperar la Memoria, 21- cuando se pronuncian en una reunión la perfuman e impiden que se vuelva contra quien las dice causando su ruina el Día de la Resurrección, 22- las bendiciones en favor del Profeta combaten la pobreza, 23- eliminan el calificativo de ‘avaro’ de quien bendice al Profeta cada vez que se le menciona, 24- protege contra la maldición en que cae quien no bendice al Profeta (s.a.s.), 25- conduce a quien la practica por el Camino del Jardín mientras que la renuncia a bendecir a Sidnâ Muhammad (s.a.s.) guía por el Camino del Fuego, 26- la práctica del Salât ‘alà n-Nabí salvaguarda a quien la realiza del mal de toda asamblea en la que no es mencionado Allah ni el Mensajero (s.a.s.), 27- es el complemento que hace perfecta la mención primero del Nombre de Allah, 28- permite a quien la realiza tener éxito en la travesía, el Día de la Resurrección, sobre el Sendero Recto, 29- saca al siervo de la actitud de frialdad o el desdén en su relación con el Profeta (s.a.s.), 30- Allah propaga entre el cielo y la tierra las virtudes y elogios de quien bendice a Sidnâ Muhammad (s.a.s.), 31- desencadenan la Misericordia de Allah, 32- precipitan la Báraka, 33- siembra en el corazón de quien se consagra a esta práctica el amor hacia Rasûlullâh (s.a.s.), y lo aumenta y lo intensifica, y sentir ese amor es una de las condiciones para el despertar de la sensibilidad espiritual, 34- y, en contrapartida, provocan el amor del Profeta hacia quien lo bendice, 35- esas bendiciones encauzan la vida del siervo hacia el mejor de los destinos y son signo de la vida de su corazón, 36- la práctica del Salât ‘alà n-Nabí pone al que la realiza ante el Profeta (s.a.s.) y éste lo menciona, 37- da firmeza al pie (aumenta la resolución), 38- bendecirlo es lo menos que se puede hacer para devolverle su inmenso favor, 39- bendecir al Profeta lleva implícito un elogio de Allah, pues es Él el que nos ha beneficiado con Muhammad (s.a.s.), 40- las bendiciones en favor del Profeta deben ir mezcladas con ruegos dirigidos a Allah en beneficio propio, de modo que estos quedan reforzados por la mención del Nabí (s.a.s.), 41- la mayor de las virtudes de la práctica del Salât ‘alà n-Nabí es que sella con su noble forma el espíritu de quien se consagra a bendecir al Profeta, 42- esta práctica tiene el rango de la presencia de un Maestro.

arconte
16/04/2010, 14:39
Existen hadices y noticias que nos han llegado, dichos por el Elegido, sobre la virtud de la práctica del Salât ‘alà n-Nabí:

Se ha contado que Rasûlullâh (s.a.s.) dijo: Allah ha dado a un ángel la potestad de oir todo lo que dicen las criaturas, y estará de pie ante mi tumba cuando yo muera. Cuando alguien me bendiga, el ángel me dirá: “¡Oh, Muhammad! Tal persona te ha bendecido”, y entonces Allah bendecirá a esa persona diez veces por cada bendición que haya pronunciado en mi favor.

En otra ocasión dijo: Allah tiene un ángel cuyas alas van del oriente al occidente. Cuando alguien me bendice por amor a mí, ese ángel se sumerge en el agua y cuando sale de ella, con cada gota que resbala de él Allah crea un ángel cuya misión es rogarle en favor del que me ha bendecido hasta el Día de la Resurrección.

También dijo: Quien me bendiga una sola vez de una forma que complazca a Allah, le serán disculpados los errores de ochenta años.

Y dijo: Quien me bendiga la noche del viernes (es decir, la noche anterior, la del jueves), de su boca sale un brillo de luz cada vez que pronuncie una bendición y con cada una de esas chispas Allah crea ángeles que suben hasta el Trono y circunvalan el Pedestal que lo sostiene, bendiciendo al que me ha bendecido. Entonces Allah se manifiesta a esos ángeles y les dice: “¿Qué deseáis?”, y le responden: “Tu Gufrân (el Perdón) para nuestro dueño, y que entre en el Jardín sin rendir cuentas y sin castigo”. Allah les dice entonces: “Me he comprometido conmigo mismo que no quemaré con Fuego a quien alce su voz y bendiga a Muhammad, aunque sus faltas sean tan abundantes como la espuma del mar”.

Y dijo: Que me bendiga con frecuencia aquél al que le resulte difícil resolver sus problemas, porque la bendición en mi favor hace desaparecer preocupaciones, apaga tristezas y desata nudos, aumenta los bienes y soluciona las necesidades.

Una vez, ‘Âisha estaba cosiendo poco antes de amanecer, se le cayó la aguja y se apagó la antorcha. En ese momento entró en su habitación Rasûlullâh (s.a.s.) y su luz iluminó la estancia y ella encontró la aguja. ‘Âisha le dijo: “¡Qué resplandeciente es tu rostro!”, y él le dijo: “¡Ay de quien no me vea el Día de la Resurrección!”. Ella le preguntó: “¿Quién no habrá de verte el Día de la Resurrección?”, y Sidnâ Muhammad (s.a.s.) le respondió: “No me verá el avaro”. Entonces ella quiso saber quién es el avaro, y Rasûlullâh (s.a.s.) le dijo: “Quien no me bendice al oír mi nombre”.

También se ha contado que el Profeta (s.a.s.) dijo: Si el platillo de la Balanza de Allah en la que se depositen las bondades del mûmin no compensan la de sus malas obras el Día de la Resurrección, Rasûlullâh (s.a.s.) extraerá un trozo de papel del tamaño de la yema de un dedo y lo echará en ese platillo, y vencerá al de sus defectos. Ese hombre, agradecido, se volverá hacia quien le ha beneficiado de ese modo y le preguntará: “¿Quién eres tú, el de rostro resplandeciente?”, y le responderá: “Soy tu Nabí Muhammad y en ese papel estaban anotadas las bendiciones que me has dirigido, y yo te las devuelvo en el momento en que más necesidad tienes de ellas”.

Y se ha dicho que Sidnâ Muhammad (s.a.s.) dijo: Cuando alguien me bendice una vez, un vocero en el cielo dice: “Y Allah te bendiga a ti cien veces”, y esa voz es oída por las gentes del segundo cielo, que dicen: “Allah le bendiga doscientas veces por esa bendición”, y esa voz es a su vez oída en el tercer cielo, y sus gentes dicen: “Allah lo bendiga mil veces”, y las gentes del cuarto cielo dicen: “Allah lo bendiga dos mil veces”, y las del quinto dicen: “Allah lo bendiga cuatro mil veces por esa bendición”, y los del sexto cielo dicen: “Allah lo bendiga seis mil veces”, y cuando los moradores del séptimo cielo lo escuchan dicen: “Allah lo bendiga siete mil veces”. Entonces, Allah dice: “Dejad de recompensar a ese siervo. Del mismo modo que él ha glorificado a mi Mensajero y lo ha bendecido con una aliento perfumado, Yo le disculpo todas sus faltas”.

También dijo: Quien al despertar me bendice diez veces y al acostarse diez veces, tiene segura mi intercesión en su favor ante Allah.

Y dijo: A quien me bendice cada día, yo le estrecharé la mano el Día de la Resurrección.

Y dijo: Se verá más libre de los terrores del Día de la Resurrección el que más me haya bendecido en vida.

Y dijo: Quien me salude diez veces es como si hubiera liberado un esclavo.

Y dijo: Allah prescribe por cada bendición que se pronuncie en mi favor un quilate de oro, y cada quilate es como la montaña de Úhud.

Los Maestros Sufíes han escrito que quien no encuentre un maestro que le guíe, que insista en la práctica del Salât ‘alà n-Nabí, y con ello verá cumplido su objetivo. Tal vez esto haya sido deducido de las palabras en las que Rasûlullâh (s.a.s.) anuncia a quien se consagra a bendecirlo que su tribulación desaparecerá y le serán perdonados por Allah sus defectos, pues el aspirante a la sabiduría de los sufíes busca un maestro que le ayude a purificarse y desapegarse de las obsesiones mundanales hasta que su único deseo sea Allah, y eso se logra con la práctica de bendecir a nuestro Nabí Muhammad (s.a.s.).

as-Salât al-Ibrâhîmía


allâhumma sálli ‘alà Muhámmadin wa ‘alà â:li Muhámmadin

Allahumma, bendice a Muhammad y a la gente de Muhammad

kamâ salláita ‘alà Ibrâhîma wa ‘alà â:li Ibrâhîm*

como bendijiste a Abraham y a la gente de Abraham,

wa bârik ‘alà Muhámmadin wa ‘alà â:li Muhámmadin

y proporciona Báraka a Muhammad y a la gente de Muhammad

kamâ bârakta ‘alà Ibrâhîma wa ‘alâ â:li Ibrâhim*

como se la proporcionaste a Abraham y a la gente de Abraham.

fî l-‘âlamîn ínnaka hamîdun maÿîd

En los mundos, Tú eres elogiado y glorificado.

arconte
16/04/2010, 14:42
LA EXCELENCIA DE RECITAR
SALAT ‘ALA N-NABÍ

Bismillahi r-rahmâni r-rahîm

As salatu wa s-salam ‘ala Seyyidina Muhammad, wa âlihi, wa sahbihi aÿma’in. As salamu ‘aleikum wa rahmatullah wa barakatuhu

Para mi hermano Mimun:

Abdullah me comentó que le preguntaste acerca de la permisividad o no en la Sharî’a de decir salawat ‘ala n-nabí (s.a.s.), una práctica habitual en muchas mezquitas de Melilla y Marruecos, y que está fuertemente recomendada en el Corán y la Sunna.

Hay muchos libros que hablan del tema pero he seleccionado unos cuantos artículos de sabios del Islam que te pueden orientar sobre el tema.

Desde la época de los Sahâba, los musulmanes siempre hemos honrado y querido a Sidnâ Muhammad, Rasûlullâh, Jairu l-Baría (s.a.s.), la Mejor de las Creaciones de Allah. Del amor intenso por él proviene la observancia de la Sunna, y la Sunna es la salvaguarda del Islam. Sin estos actos sencillos, como invocar el Salât y el Salâm sobre él (s.a.s.), los musulmanes perderían su conexión con su figura espiritual, con la Luz de Muhammad (s.a.s.). Asimismo, la celebración del Mulud, los anashîd, madh y qasa’id escritos en su honor han mantenido el amor por él (s.a.s.) en toda la Umma a lo largo de los siglos.

Sólo es modernamente, a partir de los últimos años del siglo XVIII cuando surgen unos personajes que con el aspecto de una gran rectitud islámica (llamados por los sabios wahhabiyyun o salafiyyun) empiezan a arremeter contra unas prácticas que forman parte de la cultura de los musulmanes y de la Sunna del Rasûl (s.a.s.). Su impulso no venía del Dîn, sino de intereses creados, en otras palabras, de la siyasa. Estas personas hallaron el apoyo de los colonialistas y los orientalistas, que deseaban fragmentar el Califato Otomano, última gran formación política musulmana. Gracias a los últimos, personas a las cuales los ‘ulamá de los Haramain habían descualificado para escribir sobre el Islam y enseñarlo, obtienen un gran eco, y muchos musulmanes de buena fe se adhirieron a sus teorías, por su sencillez y su exposición esquemática. Los grandes centros de enseñanza del Islam estaban en decadencia, por lo que el grupo de la fitna no pudo ser convenientemente contrarrestado. Los wahhabiyyun, con el apoyo del Imperio Británico, aliados con los Banu Sa’ud, se adueñaron de Arabia, y crearon el Reino de Arabia Saudí, donde están situadas las Haramein, Meca al-Mukarrama y Medina al-Munawwara. A los ojos de muchos musulmanes esto les dio prestigio. En ambas ciudades, después de conquistarlas, organizaron una gran destrucción del patrimonio histórico de los tiempos de Rasûlullâh (s.a.s.), cegados por sus manías de que los musulmanes no mostraran respeto hacia todas las cosas del Rasûl (s.a.s.), los Suyos y los Sahâba (r.a.).

Con la colonización de todas las tierras del Islam, la discordia se prolongó hasta nuestros días, en los que aparecen musulmanes inspirados por los pensamientos de aquellos que atacaron a los musulmanes por su reverencia (ta’adhim, que no ‘ibâda) a Sidnâ Muhammad (s.a.s.).

He aquí el primer artículo sobre Salât ‘ala n-nabí, escrito por un sabio pakistaní del siglo XIX, el Imam Ahmed Rida al-Barelwi.

Que Allah nos recompense por el esfuerzo que hacemos en Su Camino

arconte
16/04/2010, 14:46
LA EXCELENCIA DE SALAT ‘ALA N-NABÍ SEGÚN EL CORÁN Y EL HADIZ

El Mensaje de Allahu Ta’ala a Sidna Rasûlullah (s.a.s.), nos ha llegado a través del Corán al-Karim, y sus propias enseñanzas en forma de los ahadiz.

Examinemos que dicen sobre la cuestión que nos ocupa:

Inna llaha wa mala-ikatahu yusalluna ‘ala n-nabí. * Ya ayyuha l-ladina ‘amanu sallu ‘aleihi wa sallimu taslima.

“Ciertamente, Allah y sus ángeles bendicen al Profeta.

¡Oh, vosotros, los que habéis abierto vuestros corazones a Allah! bendecidlo y saludadlo con frecuencia”. (Al-Ahzâb, 56).

En esta aya sharîfa, Allahu Ta’ala, Sus Mala-ika y los musulmanes han sido mencionados para mandar bendiciones sobre el Profeta Muhammad (s.a.s.). De esta manera, el Salât ‘ala n-nabí es un du’â en alabanza de Sidnâ Muhammad (s.a.s.).

Sidnâ Anas (r.a.) narra que Rasûlullâh (s.a.s.) dijo: “Aquél que diga una sola bendición para mí, Allahu Ta’ala lo bendecirá diez veces, le perdonará diez de sus dzunûb y su rango (amama Allah) aumentará diez veces”. (Mishkat)

Sidnâ Abdullah Ibn Mas’ud (r.a.) narra que Sidnâ Muhammad (s.a.s.) dijo: “En Yaum al-Qiyâma, los más cercanos a mí serán aquellos que más bendiciones digan sobre mí”. (Tirmidhi).

Es evidente que la recitación de salat ‘ala n-nabí está en perfecta concordancia con la orden de Allah y en perfecta conformidad con la Sunna. No se puede añadir nada más cuando Allah y Su Rasûl (s.a.s.) han dicho una cosa.

arconte
16/04/2010, 14:50
¿QUÉ ES SALAT ‘ALA N-NABÍ Y QUÉ IMPORTANCIA TIENE?

El Salât y el Salâm sobre Sidnâ Muhammad (s.a.s.) es el mejor acto y más meritorio del Dîn.

Cuando Allahu Ta’ala manda salawat sobre Sidnâ Muhammad (s.a.s.), lo está bendiciendo. Cuando los malaika y los mû’minín lo hacen, muestran a Allahu Ta’ala su respeto por Rasûlullâh (s.a.s.).

Los musulmanes esperan que, a través del salat y el salam sobre Rasûlullâh (s.a.s.), Allah les perdone las ma’siat y enaltezca su rango en la dûnya y el âjira. Los malaika esperan que Allah eleve su posición.

La invocación de bendiciones sobre Rasûlullâh (s.a.s.) se llama en árabe Salât ‘ala n-nabí, en persa durûd y en urdú salat-o-salam.

La recitación regular de Salât ‘ala n-nabí eleva nuestros corazones hacia un plano de comprensión desde donde contemplamos la paz y la fortaleza moral.

El recitador de Salât ‘ala n-nabí, después de un tiempo determinado, se dará cuenta de que su corazón se desborda espontáneamente ante Rasûl al-A'zam (s.a.s.), cuyo amor y fidelidad a su persona (s.a.s.) son necesario para resolver los problemas cotidianos y obtener misericordia en la âjira.

Cuánto más perseveremos en esta práctica, más grande será el beneficio que alcancemos en ambos mundos.
Shaij al-Akbar Muhyi d-Dîn Ibn al-‘Arabi (r.a.) dijo que: “Aquellos que pretendan amar y respetar a Rasûlullâh (s.a.s.), que aumenten su recitación de Salât ‘ala n-nabí con paciencia y perseverancia hasta que, gracias a la rahma de Rasûlullâh (s.a.s.), tengan la oportunidad de testimoniar su rostro bendito”.

El aspecto especial y exclusivo de salat ‘ala n-nabí es que es aceptado inmediatamente por Allah. Nadie puede dudar de su aceptación, porque el salat ‘ala n-nabí también es pronunciado por Allah. Es más, esto ha sido revelado en el Corán:

Wara fa’na laka dhikra

¿Acaso no hemos exaltado tu nombre?

Los musulmanes somos una gente con una gran suerte. Allahu Ta’ala nos escogió el nombre de Islam como Dîn, y lo declaró universal y último para la humanidad. La persona escogida para entregar este mensaje en su forma específica y con un amor extraordinario fue el más amado por Allahu Ta’ala, la Luz de Allah para el universo entero (s.a.s.). Esta Luz (Nûr) iluminó todos los dominios de oscuridad y tinieblas. Al recitar el Salât ‘ala n-nabí, invitamos a que la Luz disipe de nuestros interiores todas las oscuridades. Nuestro pensamiento se suaviza y se llena de amor. Si algo se suaviza, tiende a la belleza. La fealdad interior no se puede maquillar con cosméticos. Sólo Salât ‘ala n-nabí puede obrar maravillas.

De la misma manera, Rasûlullâh (s.a.s.) nos enseñó a bendecirle para alcanzar la felicidad, la paz interior y el máximo beneficio en ambos mundos. El corazón es el suelo sobre el cual plantar firmemente el Îmân, y esto exige la recitación continua del Salât ‘ala n-nabí, que lo hace enraizar y florecer.

Sidnâ Muhammad (s.a.s.) dijo que Salât ‘ala n-nabí era Luz, y cuando la Luz entra en el corazón se consiguen todas las aspiraciones y se logran todos los objetivos. Nada queda que nos pueda preocupar.

En nuestra época, el espíritu humano se ha empequeñecido, y la humanidad ha entrado en una era de destrucción, decadencia y devastación. Todo el mundo está apabullado por miserias indecibles y tragedias de gran magnitud. Problemas y torturas, dolor, pobreza, hambre, enfermedades, frustraciones y accidentes han roto el aguante del ser humano. Todo esto se puede evaporar con el salat ‘ala n-nabí. El mismo Rasûl (s.a.s.) nos dijo claramente que era una panacea para cualquier enfermedad y que cuando nos sobreviene una calamidad tenemos que recitar Salât ‘ala n-nabí. Allahu Ta’ala nos ha prometido que si se recita una sola vez, mostrará inmediatamente diez bendiciones sobre el recitador.

Ha sido transmitido que una vez Sidna Musà (a.s.) recorría una distancia larga en el desierto, durante el verano, y a la hora del mediodía. Se desmayó debido al hambre y a la sed. Poco después, cuando volvió al estado consciente, Allahu Ta’ala le envió el Málak Yibril (a.s.) para que le preguntara si tenía sed o no. Sidna Musà (a.s.) le dijo que sí tenía. Allahu Ta’ala le explicó que la sed de Yaum al-Qiyâma sería un millón de veces mayor que la que había experimentado. Dijo a Sidna Musà (a.s.) que si quería evitar la sed en el tórrido Yaum al-Qiyâma, tenía que hacer una cosa. Cuando preguntó qué tenía que hacer, Allahu Ta’ala le dijo que debía recitar el Salât ‘ala n-nabí Muhammad (s.a.s.) en abundancia. Sidna Musà (a.s.) agradeció a Allahu Ta’ala e inmediatamente empezó a recitarlo.

Con el hecho que acabamos de comentar queda claro que Allahu Ta’ala ha dado órdenes incluso a sus Anbiyá para recitar salawat sobre el último de ellos (s.a.s.), y que son una panacea y una solución para las enfermedades de la dunyâ y la âjira.

En otra historia se cuenta que cuando Sidna Adam (a.s.) vio a Seyyida Hawa (r.a.) quiso acercarse a ella, pero Allahu Ta’ala mandó al Málak Yibril (a.s.) para pararlo. Allahu ta’ala le dijo que si quería tomar a Seyyida Hawa (r.a.) por esposa, tenía que pagar la dote. Cuando preguntó cuál era la dote, Allahu Ta’ala dijo al Málak Yibril (a.s.) que la mejor forma de pagar la dote era recitar tres salawat sobre Sidnâ Muhammad (s.a.s.). Sidna Adam (a.s.) lo hizo, y pudo tomar legítimamente por esposa a Seyyida Hawa (r.a.).

La bendición más elevada que el Islam ha concedido al hombre es el Tawhîd, la Unicidad de Allah en su forma más pura. Esto ha sido transmitido a la humanidad mediante Sidna Rasûlullah (s.a.s.), el Jatm al-Anbiyá. Es una obligación ineludible para todo musulmán, hombre o mujer, joven o mayor, tener el mayor respeto, consideración, amor y estima por el Profeta (s.a.s.) y los Suyos. Tiene que quedar claro que la obediencia a Rasûlullâh (s.a.s.) tiene que estar acompañada por un intenso amor y alta consideración por él (s.a.s.), porque es mediante el amor y la estima que la verdad puede ser comprendida y puede tener lugar la unión con el Creador. De hecho, el amor es el motivo de la reverencia y la obediencia implícita al Profeta (s.a.s.). Por esta razón, para aquellos que le aman, es imperativo pedir a Allahu Ta’ala por él (s.a.s.) según Su Orden. Esto remodelará la vida que de otra manera se verá envuelta en la confusión. El recitador obtendrá beneficios incontables e incalculables tanto en ambos mundos y podrá decir que es un amante de Rasûlullâh (s.a.s.).

En tanto que musulmanes debemos recitar el Salât ‘ala n-nabí en árabe. El Islam quiere crear una cosmovisión unificada, y es la lengua árabe lo que unifica a los musulmanes en una gran hermandad. Además, el árabe es la lengua del Yanna, de Rasûlullâh (s.a.s.), de los malaika, de Sidnâ Abu Bakr, Sidnâ ‘Omar, Sidnâ Uzmán y Sidnâ ‘Ali (r.a.a.).

La recitación diaria de salawat ‘ala n-nabí tiene un efecto poderosísimo en la mente, el corazón y toda la persona en su conjunto. Purifica los pensamientos e intensifica las acciones. Conduce a la paz perfecta y la satisfacción personal.

Badr
16/04/2010, 15:19
Dios altísimo nos envía su revelación por medio de alguien santo y virtuoso. No todos tenemos la limpieza espiritual para recibir directamente del ángel de Dios su palabra y no caernos desvanecidos de su presencia! Como se ha dicho en otros hilos, no se puede ver a Dios sin muchos velos, no seríamos capaces de resistir su vista y su presencia sin esa infinidad de velos, que Dios irá levantando poco a poco, si Él quiere en nuestro camino de regreso a Él.

Dios, pues, por medio de Yibril, pone en manos de Mahoma, Dios lo bendiga y salude, un mensaje para nosotros. Nosotros lo recibimos, lo leemos, y como el que recibe una carta del amado, que escribió delante del propio mensajero, saltamos de contento y... ¿le damos la espalda al mensajero? No. Le damos un abrazo, le decimos gracias, gracias, gracias, y cuando ya esté muerto, ya no le podremos dar gracias, pero pediremos siempre el saludo y las bendiciones del Amado para él. Si no hubiera habido su corazón puro para recibir ese mensaje, todavía nos estaríamos preguntando por el Amado...

Al-lahuma sal-li 3ala sayidina Muhammad.

Wa al-lah Akbar, Al-lahu akbar wa al-lahu akbar.

arconte
16/04/2010, 15:27
Dios altísimo nos envía su revelación por medio de alguien santo y virtuoso. No todos tenemos la limpieza espiritual para recibir directamente del ángel de Dios su palabra y no caernos desvanecidos de su presencia! Como se ha dicho en otros hilos, no se puede ver a Dios sin muchos velos, no seríamos capaces de resistir su vista y su presencia sin esa infinidad de velos, que Dios irá levantando poco a poco, si Él quiere en nuestro camino de regreso a Él.

Dios, pues, por medio de Yibril, pone en manos de Mahoma, Dios lo bendiga y salude, un mensaje para nosotros. Nosotros lo recibimos, lo leemos, y como el que recibe una carta del amado, que escribió delante del propio mensajero, saltamos de contento y... ¿le damos la espalda al mensajero? No. Le damos un abrazo, le decimos gracias, gracias, gracias, y cuando ya esté muerto, ya no le podremos dar gracias, pero pediremos siempre el saludo y las bendiciones del Amado para él. Si no hubiera habido su corazón puro para recibir ese mensaje, todavía nos estaríamos preguntando por el Amado...

Al-lahuma sal-li 3ala sayidina Muhammad.

Wa al-lah Akbar, Al-lahu akbar wa al-lahu akbar.

:)

arconte
16/04/2010, 15:37
Es que me he visto obligado a colgar este hilo, para que no se pierda el amor hacia muhammad s.a.s.

Se dicen tantas cosas malas sobre el...:(:(:(:(

Badr
16/04/2010, 18:18
Es que me he visto obligado a colgar este hilo, para que no se pierda el amor hacia muhammad s.a.s.

Se dicen tantas cosas malas sobre el...:(:(:(:(


No, Arconte, por favor. Nadie ha dicho nada malo del Profeta, Dios lo bendiga y salude. Eso no es cierto. Lo que pasa, es que, como he dicho en otra parte, cada cual lo lleva en el corazón a su propio modo y ninguno estamos en el corazón de nadie para poder juzgar y denostar.

En cambio, a cuenta de echarle muchas cosas sobre las espaldas al Profeta, Dios lo bendiga y salude, cn razón o sin ellas, se han llegado a unas cuantas aberraciones en el islam y lo que sucede es que eso a su vez provoca una reacción en el sentido contrario de decir "ya está bien" y a lo mejor en eso perder algo también. Pero nadie ha faltado al Profeta, Dios lo bendiga y salude, y las fórmulas y todo eso finalmente son fórmulas, que si se sienten está muy bien, pero que no nos deben llevar a juzgar a nadie por ello. En cambio traicionar el mensaje que sí trajo el Profeta, Dios lo bendiga y salude, de Su Señor, eso es grave y con razón o sin ella, hay gente que piensa que se ha traicionado y tienen todo su derecho a pensarlo y a expresarlo y a a pedir un poco de coherencia, que se ahoga con palabras al mensajero, Dios lo bendiga y salude, y se olvida el mensaje de Su Señor, alabado sea.

Salaam

arconte
16/04/2010, 19:20
No, Arconte, por favor. Nadie ha dicho nada malo del Profeta, Dios lo bendiga y salude. Eso no es cierto. Lo que pasa, es que, como he dicho en otra parte, cada cual lo lleva en el corazón a su propio modo y ninguno estamos en el corazón de nadie para poder juzgar y denostar.

En cambio, a cuenta de echarle muchas cosas sobre las espaldas al Profeta, Dios lo bendiga y salude, cn razón o sin ellas, se han llegado a unas cuantas aberraciones en el islam y lo que sucede es que eso a su vez provoca una reacción en el sentido contrario de decir "ya está bien" y a lo mejor en eso perder algo también. Pero nadie ha faltado al Profeta, Dios lo bendiga y salude, y las fórmulas y todo eso finalmente son fórmulas, que si se sienten está muy bien, pero que no nos deben llevar a juzgar a nadie por ello. En cambio traicionar el mensaje que sí trajo el Profeta, Dios lo bendiga y salude, de Su Señor, eso es grave y con razón o sin ella, hay gente que piensa que se ha traicionado y tienen todo su derecho a pensarlo y a expresarlo y a a pedir un poco de coherencia, que se ahoga con palabras al mensajero, Dios lo bendiga y salude, y se olvida el mensaje de Su Señor, alabado sea.

Salaam

Me refiero en general badr, lo que leo, no precisamente aqui, sino en muchos sitios.
Y cosas que se dicen de el s.a.s y que no quiero mencionar, y que supongo que ya sabes a lo que me refiero.

arconte
05/08/2011, 18:43
HADIZ

Se transmitió de Abdallah Ibn Amri Ibn Al As, Allah esté complacido con él, que oyó decir al Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: “¡Quien pidiera bendiciones por mi una vez, Allah lo bendeciría por ella diez veces!” (Lo relató Muslim.)

Se transmitió de Ibn Masud, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: “¡El preferido por mi de toda la gente el día del Juicio, será el que más veces haya pedido bendiciones por mi!” Lo relató At Tirmidí (Hadiz Hasan).

Se transmitió de Aus Ibn Aus, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: “Entre vuestros mejores días, está el día del ‘Yumua’. Abundad pues, en pedir bendiciones por mi en ese día, porque vuestras bendiciones me serán transmitidas. Preguntaron: ‘¿Y cómo te van a transmitir nuestras bendiciones si te descompones en la sepultura?’ Dijo: ‘¡Allah ha prohibido a la tierra que descomponga los cuerpos de los profetas!’.” Lo relató Abu Daud (Hadiz Sahih).

Se transmitió de Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: “¡Que muerda el polvo aquel hombre que cuando soy mencionado delante de él, no pide bendiciones por mi!” Lo relató At Tirmidí (Hadiz Hasan).

Del mismo se transmitió que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:
“¡No hagáis de mi tumba una fiesta, sino pedid bendiciones por mi. Ya que vuestras bendiciones me llegan dondequiera que estéis!” Lo relató Abu Daud (Hadiz Sahih).

Del mismo se transmitió que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:
“¡Cuando alguien me da el saludo, Allah me devuelve mi espíritu hasta que yo devuelvo el saludo!” Lo relató Abu Daud (Hadiz Sahih).

Se transmitió de Alí, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: “¡El tacaño más completo es aquel que cuando soy mencionado ante él, no pide bendiciones por mi!” Lo relató At Tirmidí (Hadiz Hasan Sahih).

Assalam.

chemlal
05/08/2011, 19:15
Salam

Las Bendición de Muhammad (saw) es la llave de todas las suplicas. Quien no pide bendiciones por él, no avanzará espiritualmente. Todos los días pido bendiciones por el, he soñado con el cuatro veces, Alhamdulilah. Lo he visto, lo he tocado y he llegado a entablar conversación con el en sueños. Y me ha dicho lo siguiente:
-Lo que te ha traído hasta aquí es el Dikr que haces.

Desde entonces, no he dejado de practicar. Alhamdulilah

arconte
05/08/2011, 19:44
Salam

Las Bendición de Muhammad (saw) es la llave de todas las suplicas. Quien no pide bendiciones por él, no avanzará espiritualmente. Todos los días pido bendiciones por el, he soñado con el cuatro veces, Alhamdulilah. Lo he visto, lo he tocado y he llegado a entablar conversación con el en sueños. Y me ha dicho lo siguiente:
-Lo que te ha traído hasta aquí es el Dikr que haces.

Desde entonces, no he dejado de practicar. Alhamdulilah

SubhaAllah.... MashaALlah... me acabas de dejar con la boca abierta..

Y tambien dicen que quien sueña con el profeta s.w.s ha soñado verdad! MashaAllah..

Solo decirte que porfavor pidas por mi..en tu ibadad,si te acuerdas, inshaAllah.

creo que te iré pidiendo consejos a tí, ahora tu eres mi maestro virtual jeje.:p

Salamualeikum buen hermano!

chemlal
06/08/2011, 12:17
Esto no lo debería contar en abierto, pero lo tenía que decir. El amor hacia el profeta Muhammad (saw) es el medio para avanzar. Fijate en la Aleya:
-Allah y sus ángeles bendicen al Profeta.
El mismo Dios pide bendiciones a una de sus criaturas. Masha Allah. No nos cae la cara de verguenza el haber descuidado de este mensaje:
-¡Oh, vosotros, los que habéis abierto vuestros corazones a Allah! bendecidlo y saludadlo con frecuencia.)

Y sobre el otro comentario, que Allah nos Guíe a todos y nos proteja de todo mal... Amin

arconte
06/08/2011, 13:23
-¡Oh, vosotros, los que habéis abierto vuestros corazones a Allah! bendecidlo y saludadlo con frecuencia.)

Si, yo lo tengo en mi firma para que todo el que lo lea, lo recuerde.:)

Creo que no pasa nada que cuentes que realmente haciendo durud (saludar y bendecir al profeta y hacer dua por él) es realmente beneficioso y que con ello realmente avanzas espiritualmente. Tu experiencia nos empuja a hacerlo con mas frecuencia.

Barakalaufik hermano.:)