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Ver la Versión Completa : Caída Muro de Berlín: ¿Resultado de un proceso político o de una traición?



yousef
08/11/2009, 14:49
La «vuelta» (wende) es el término que el Estado alemán considera políticamente correcto para denominar el cambio político que se produjo el 9 de noviembre de 1989 y que popularmente dentro y fuera de Alemania se conoce como la Caída del Muro de Berlín.

Ingo NIEBEL

Una de las pocas personas que en aquella época pertenecían a la élite política de la República Demócrata Alemana (RDA) es Margot Honecker, de 82 años de edad. Su difunto marido, Erich Honecker, había sido secretario general del Partido Socialista Unificado de Alemania (PSUA) y jefe de Estado hasta el 18 de octubre de 1989 cuando el propio Politburó le obligó a dimitir. Dos décadas después, su viuda se resiste a dar entrevistas a los medios germanooccidentales «porque desprecian a los ciudadanos de la RDA». Ella no habla ni de «vuelta» ni de «cambio», sino de «traición». La prensa alemana le tacha por eso de «intransigente». Sin embargo, han sido los propios medios burgueses los que han sembrado dudas respecto a la versión oficial sobre el final de la Alemania socialista, que el 3 de octubre de 1990 se adhirió al territorio de su hermana capitalista, la República Federal de Alemania (RFA).

Los hechos que marcan el paso hacia la «reunificación» o la «anexión», según el punto de vista de cada cual, giran en torno al 9 de noviembre de 1989. En una rueda de prensa, que hoy es calificada de «histórica», el líder del PSUA berlínes y miembro del Politburó, Günter Schabwoski, informó de la inmediata apertura de la frontera interalemana. Miles y miles de ciudadanos de la RDA le hicieron caso y se acercaron a ella, fuertemente custodiada por las Fuerzas de Seguridad. Estas últimas se vieron sorprendidas por la avalancha humana que se acercaba a los puestos fronterizos.

Para evitar una catástrofe abrieron el Muro que tres décadas antes había sido construido para frenar la fuerte emigración del este al oeste alemán por motivos económicos y políticos. Según la historia oficial, la caída del Muro se debió a una interpretación equivocada que Schabowski hizo de las instrucciones recibidas. Éstas sí preveían que se iba a abrir la frontera y permitirles a los ciudadanos de la RDA la libre salida y entrada a su país, pero de forma controlada. Las palabras de Schabowski acabaron con ese plan.

En aquella época los alemanes del Este tenían derecho a viajar a otros países socialistas, pero no a la Europa capitalista. En verano de 1989 se creó una muy difícil situación humanitaria y política cuando un millar de ciudadanos germanoorientales entraron en las embajadas de la RFA en Praga y Budapest para solicitar asilo político y permiso de entrar en la Alemania capitalista. Su acción era una expresión del descontento que reinaba en el «primer Estado antifascista en territorio alemán» cuatro décadas después de su fundación. Obviamente, en lo que tenía que ver con el consumo propagado por Occidente, la RDA no podía competir con la RFA. A ello se añadía una difícil situación económica y política. Los problemas se debían, en buena medida, a la dependencia económica que ataba a Berlín oriental a Moscú. A ello habría que sumar cierta inmovilidad e incluso cierta arrogancia e ignorancia de las jerarquías burocráticas del PSUA y del Estado frente a los problemas y las demandas que venían desde la base. Ante los oídos sordos -y la mano dura de la represión- se formó una resistencia cívica que reclamaba «reformas».

Hasta aquel 9 de noviembre, estas demandas se referían exclusivamente a cambiar lo que estaba considerado malo en la RDA. Se querían reformar los límites que el PSUA y el Estado habían erigidos en cuarenta años, demandando más espacio para la libertad de expresión, por ejemplo. En aquel momento la cuestión no era ni la unificación de los dos estados ni la entrega incondicional de la RDA tal y como se la produciría en 1990.

«Revolución pacífica»

En cambio, el Estado alemán vencedor, que es lo que es la RFA capitalista, ha pintado una imagen unicolor de aquella época, centrada en la denominada «revolución pacífica» que acabó con el «régimen totalitario». Esta interpretación se ve plasmada en la famosa fotografía del 9-N cuando miles de personas se congregan en el Muro de Berlín, intentando romperlo con cinceles y martillos. Esta imagen que no sólo refleja un acontecimiento histórico sino que se ha convertido en la expresión del «cambio de regimen» que Alemania, la UE y EEUU quieren aplicar a los gobiernos que ellos consideran «totalitarios». Este objetivo no permite que se tengan en cuenta otros factores a la hora de analizar el derrumbe del Estado socialista al margen de los problemas internos de la RDA. Al mismo tiempo, obliga a «olvidar» que la RFA atacó primero con atentados, sabotajes y espionaje a su hermana socialista y que se dotó de un Ministerio de Cuestiones de Toda Alemania, cuya misión consistía en preparar la integración de la RDA después de su anexión por medios pacíficos o militares.

Hasta este verano habían sido exclusivamente personas como Margot Honecker las que han hablado de una «traición» por parte de Moscú, achacando toda la culpa sólo a Mijail Gorbachov. Pero, en agosto, varios medios burgueses publicaron que Moscú planeó en 1987 un «golpe» contra Honecker recurriendo a destacados dirigentes de la RDA.

El «Berliner Morgenpost» relató una conferencia secreta que en primavera de ese año celebró el hombre de confianza de Gorbachov y vicedirector del servicio secreto soviético KGB, Vladimir Kriuchkov, con el antiguo jefe de espionaje de la RDA, Markus Wolf, en Dresde. Sólo un mes antes, el enigmático agente alemán había dejado el Ministerio de Seguridad del Estado (MfS) de manera fulminante tras tres décadas de servicio. El 5 de noviembre de 1989, Wolf apareció junto con Schabowski en una multitudinaria manifestación en Berlín oriental donde los congregados exigían al nuevo Gobierno de Egon Krenz profundas y amplías reformas. El rotativo berlinés señala ahora que el cambio del 89 se pudo haber iniciado dos años antes.

La existencia del encuentro entre los dos agentes secretos la confirman el propio Schabowski y Hans Modrow, que participó en él. Este último es hoy presidente de honor del partido Die Linke, surgido del PSUA. En aquella época Modrow era su máximo dirigente en Dresde, y amigo de Wolf. Preguntado por los detalles de la reunión, el político se limitó a confirmar el hecho afirmando no recordar de qué se habló. Schabowski sí se acuerda de que el hombre del KGB ocultó ante Honecker el verdadero objetivo de su viaje a la RDA, diciendo que venía de vacaciones y que quería ser acompañado por Wolf. Según esta fuente, Kriuchkov quería saber de éste cómo se podía aplicar la política de «perestroika» (reestructuración) y «glasnost» (apertura) de Gorbachov en la RDA y qué papel podía jugar Modrow. El teniente coronel del MfS y hombre de confianza de Wolf, Günter Bohnsack, confirmó que su jefe ya tenía una lista de personas que deberían formar el nuevo Gobierno. Su proyecto no avanzó porque «no logró convencer a los militares para un golpe», asegura el «Berliner Morgenpost».

Las informaciones de este y otros medios de comunición complementan lo que algunos autores, cercanos a las posiciones ideológicas y políticas de Margot Honecker, vienen manteniendo desde hace dos décadas: en la caída de los gobiernos socialistas de la Europa oriental intervino un grupo ultrasecreto del KGB, llamado «Luch» (rayo, en ruso). Estos hombres al servicio de Gorbachov actuaban en todo el bloque socialista, apoyando a los «reformistas» y neutralizando a los «intransigentes». Cuba fue el único país en el que «Luch» fracasó.

¿Fue Honecker víctima de una conspiración orquestrada por Gorbachov? Desde las páginas del diario sensacionalista «Bild», el ex líder soviético lo niega. Dice estar seguro de que a pesar de las reformas «se habría dado la unificación alemana», quizás de otra forma, «posiblemente primero en una unión monetaria y después en una confederación de los estados». Su asesor y ex embajador en Alemania Valentin Falin se limitó a confirmar que en Moscú sólo se pensaba en cómo se podría cambiar a algunas personas en la cúpula de la RDA, sin decir nombres.

Es un hecho sobradamente conocido que en octubre de 1989 Modrow buscó el diálogo con la oposición y que cuatro días después de la caída del Muro, el 13-N, se le eligió ministropresidente de la RDA y vicepresidente del PSUA. Paralelamente, formó un «Gobierno de responsabilidad nacional», en el que incluyó a miembros de la oposición como ministros sin cartera. A principios de 1990, Modrow reconoció, por un lado, la «comunidad de la nación alemana» y, por otro, pidió a Gorbachov que representara a la RDA en las negociaciones con las demás potencias en este sentido. Quizás deba transcurrir otra década, o a lo mejor otras tres, hasta que los historiadores tengan el derecho a acudir a los archivos aún secretos de los dos estados alemanas para saber si la RDA de Margot Honecker fue víctima de sus propios errores, de una conspiración con traición incluida, o de todo un poco.

Abdel_Iluro
08/11/2009, 16:58
Vaya pedazo de artículo, Yo nunca he entendido que con lo bien que vivian en la Alemania Oriental y sobre todo en Berlín Este, sus habitantes permitieran la caída del muro.

yousef
08/11/2009, 22:06
Pues una de dos: o te has leído el articulo y no has comprendido nada o has visto el título y ni siquiera te lo has leído. Precisamente criticas lo general, cuando el artículo se centra en la traición que hubo en el seno del gobierno de la RDA e impulsado por Gorbachov y que posibilitó y facilitó la caída del muro.

En lo general, no seré yo el que diga la mentira de que en la RDA se vivía bien y la gente estaba complacida. La cuestión no es el mantener el muro en pie, sino ¿echarlo abajo para conseguir qué? ¿Que gran parte de la población emigre a la alemania occidental, se tenga una calidad de vida muy superior en la Alemania Occ. y unos salarios muy superiores a los que se perciben en la ex-RDA? No cuestiono que la Unión Soviética fuera un régimen en que la libertad brillaba por su ausencia y el nivel de vida de la población dejaba mucho que desear, ¿pero de verdad creemos que el modo de vida (capitalismo) en el que estamos sumergidos todos nosotros mejora mucho ese sistema?¿Es que no nos coartan la libertad, aunque a otro nivel menos visible?¿Acaso no fabrican una dependencia artificial de nosotros para con el sistema?Creemos que vivimos en un estado de bienestar, que es un sistema mejor que el de la exUnión Soviética, un clima de libertad y que tenemos el derecho a elegir qué poder hacer con nuestras vidas, sin embargo todo forma parte de una ilusión en que, cuando nos damos cuenta de que todo es una fantasía dibujada ante nuestros ojos nos alegramos con que ya pasamos dictaduras, totalitarismos y formas como el comunista que cayó sobre sus propios desechos. Sin embargo, la realidad es que no se deja que sistemas progresistas avancen y se desarrollen sea comunismo, pan-arabismo o cualquier sistema echo en beneficio del pueblo y con el objetivo de avanzar.

No nos dejan, y nos tragamos la trola de que este sistema sobrevivió a muchos otros, evolucionó y se auto-mejoró. Los que hemos evolucionado somos nosotros, el pueblo. El sistema se ha visto obligado a avanzar para no ser devorado por los mismos a quienes perjudica porque está condenado al desastre. Por favor, sigamos avanzando, pero para ello será mejor que nos quitemos la benda para no dar palos de ciego en este camino tan pedregoso y tan fácil de tropezar.

Salam

Salam

yousef
09/11/2009, 11:16
La canciller alemana Angela Merkel dijo, en una rueda de prensa ofrecida con motivo del 20 aniversario de la Caída del Muro de Berlín, ocurrida el 9 de noviembre de 1989, que «la reunificación ya es una realidad» porque «el Muro empieza a ser historia y no un recuerdo vivo en la mente de los alemanes». Sin embargo, el país sigue estando política, social y demográficamente dividido.

Ingo NIEBEL

Según una reciente encuesta hecha por la primera cadena estatal de televisión, la ARD, casi dos tercios de los alemanes orientales, que viven en el territorio de la desaparecida socialista República Democrática Alemana (RDA), opinan que la sociedad alemana se ha hecho más injusta después de la adhesión de su Estado a la capitalista República Federal de Alemania (RFA). Frente a este 64% se sitúa el 43% de sus compatriotas occidentales que también piensa así. Por lo que respecta a quienes se sienten beneficiados por la «reunificación»: el 56% de los ex ciudadanos de la RDA opina que, a nivel personal, la unión de los dos estados les ha favorecido, mientras que en el oeste alemán sólo el 42% comparte esa opinión. Sólo el grupo de los que se declaran «perdedores» de la unificación es igual de fuerte en las dos partes: en el Este se sitúa en torno al 24% de los encuestados y en el Oeste, al 22%.

Tras su encuentro con los medios, un rotativo madrileño citaba a la canciller y presidenta de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), Angela Merkel, diciendo que «hay que tener en cuenta que, desde la llegada de los nazis al poder en 1933, el Este alemán vivió primero la dictadura nazi y después la dictadura comunista». La encuesta de la ARD respalda a la canciller porque cifra en el 51% el número de germanoorientales que ratificaría lo dicho por Merkel, ciudadana de la RDA hasta 1990. Pero el 40% se opone decididamente a que su República sea considerada un «Estado de injusticia».

Es más, según otro sondeo realizado en verano por el semanario liberal «Die Zeit», el 49% de los alemanes de la RDA aseguran que su Estado tenía más cosas positivas que negativas e, incluso, un 8% afirma que poseía casi exclusivamente cosas positivas. Estos dos puntos de vista no son compartidos en el oeste de la RFA, dónde el 78% tacha a la RDA de «dictadura».

Estas diferentes interpretaciones explican la peculiar división política del paisaje político alemán. Su oriente aparece «rojo» donde el partido Die Linke (La Izquierda) aparece por lo general como segunda fuerza política, con cerca del 25% de respaldo, mientras que en su occidente acumula, en el ámbito regional, el 7% de los votos, salvo en el País de Sarre, donde supera el 20%.

Migración interna

El desequilibrio entre las dos partes se deja notar también en la evolución demográfica del país. Alemania cuenta actualmente con 82 millones de habitantes, 65 de los cuales viven en el Oeste, y 17, en el Este. Después de la caída del Muro los territorios de la RDA han perdido cerca de tres millones de habitantes entre 1990 y 2007, según la Oficina Federal de Estadística. Dado que en el mismo periodo dos millones de personas emigraron desde la RFA especialmente hacia Berlín y su zona limítrofe, la pérdida demográfica se ha quedado en un millón de personas. Este fenómeno, que antes de 1989 se habría llamado «fuga» y que hoy se denomina «emigración interna» está causando graves problemas económicos, sociales y estructurales a los estados federales del Este. El länd más afectado es el de Sajonia-Anhalt, que perdido al 15% de su población entre 1990 y 2003. Este hecho ha ido acompañado de un cambio demográfico a nivel nacional.

Según la Oficina de Estadística, Alemania perderá hasta 2050 unos 8 millones de habitantes si se mantienen el nacimiento de 1,4 niños por mujer y una inmigración neta anual de 250.000 personas. Si estas cifras cayeran a 1,2 niños y a 100.000 inmigrantes, la población podría reducirse en 12 millones de habitantes. El panorama podría cambiar hacia el lado positivo si aumentara, entre otros factores, natalidad. Sin embargo, el número de nacimientos en Alemania Oriental ha descendido un 25% desde 1990. A ello ha contribuido la destrucción de la mayor parte de la infraestructura industrial y del tejido social de la RDA que permitía a la mujer trabajar y ser madre sin temer por su empleo.

La privatización de la industria nacionalizada de la RDA ha sido la principal causa del aumento de su pobreza. Si la media nacional ronda el 14%, en el Este se sitúa ente el 18% y el 24%. Los länder más ricos son Baden Württemberg y Baviera, donde el índice de pobreza es de 10% y 11%, respectivamente. No obstante, el panorama puede empeorar. El gran consorcio de almacenes Arcandor ha quebrado y en tan sólo una de sus ramas ha despedido, en Baviera, a 7.000 personas.

La situación tampoco es ideal para la población activa. A nivel nacional, entre 2002 y 2005, el sueldo se redujo casi un 5%, de 24.900 euros a 23.700 euros anuales. Además, subió el número de personas que, por su trabajo, reciben menos de dos tercios del sueldo bruto medio. A principios de la década de los 90 sólo el 25% de los empleados pertenecían a este grupo que aunque trabaja no sale de la pobreza. En 2005, ya era el 30%.

En Alemania, son las ciudades las que más aportan económicamente, encabezadas por la capital bávara, Munich, que genera un PIB local de 78.000 euros por persona. A la cola vuelve a estar, de nuevo, la antigua RDA y, más en concreto, el länd agrario de Mecklenburgo-Antepomeranía. En la tierra de Merkel, el PIB medio de una ciudad no alcanzó los 12.000 euros por persona en 2006.

A la vista de esta situación y ante la falta de perspectivas miles y miles de personas buscan cada año su futuro en el oeste alemán. Y esta emigración crea nuevos problemas tanto sociales como demográficos. Son las mujeres jóvenes las que marchan al oeste. En algunos distritos del Este alemán hay, por lo tanto, una falta extrema de féminas mientras que en ciudades universitarias del oeste, como Colonia, Frankfurt o Munich, viven más mujeres que hombres.

«Espacios perdidos»

Esta evolución conlleva el envejecimiento de la ex RDA, que en las próximas décadas tendrá cada vez más «espacios perdidos». Así llama el Ministerio Federal de Tráfico a aquellas zonas en las que no se puede mantener la infraestructura básica porque el número de habitantes ha caído por debajo de un mínimo, por lo que en adelante son consideradas económicamente no viable conservar carreteras, electricidad, teléfono, asistencia médica o policial. «Si faltan las personas que se ocupan del destino de su tierra entonces no se podrá cambiar nada», ni siquiera invirtiendo más dinero desde arriba si no hay reacción desde abajo, concluye un estudio del Ministerio sobre la situación en junio de 2009. Ese trabajo levantó ampollas porque ante estos hechos recomendó decir a los habitantes de dichas regiones que, en adelante, el Estado no podría garantizar la «igualdad de las condiciones de vida», como decreta la Ley Fundamental. Una salida podría ser invitar a la gente afectada a trasladarse a otros lugares más habitados de su región.

Por otra parte, el Gobierno Federal ha realizado varios estudios para averiguar cómo frenar la migración interna. La enseñanza y atención sanitaria son dos ejes relevantes.

Una de las razones que motiva el traslado de padres jóvenes es el cierre, por parte del länd, de escuelas con pocos alumnos ya que su mantenimiento no se considera económicamente rentable. En países menos poblados que Alemania, como es Finlandia, el Estado conserva estas «escuelas de pueblo» para mantener la población y porque el rendimiento educativo es mayor en una clase más pequeña. Los finlandeses, líderes del estudio PISA, adaptaron en su día el sistema de educación de la RDA, mientras que allí se han cerrado 2.000 escuelas sólo en el modelo que prepara a los alumnos para que con 16 años puedan hacer un aprendizaje. Además, en Finlandia se ha llegado a la conclusión de que resulta más barato, efectivo y mejor para el medio ambiente mandar a los profesores a esas escuelas y no a miles de alumnos en autobuses a lejanos centros de educación que muchas veces no cuentan ni con comedor.

En cuanto a la atención médica, después de 1990 en la RDA se liquidaron las Poliklinken. Estos ambulatorios contaban con médicos especialistas y podían realizar pequeñas operaciones. La implantación del sistema occidental, en el que cada médico puede asentarse donde quiera, ha llegado al extremo de que incluso en el «rico» occidente hay zonas rurales en las que los enfermos se ven obligados a viajar 80 kilómetros para ser atendidos por un especialista.

Quizá Merkel encontraría la solución a estos problemas si recordara no sólo que se doctoró en la RDA sino también lo positivo que allí había para la mayoría social.

http://www.gara.net/paperezkoa/20091109/165658/es/Alemania-continua-siendo-pais-dividido

Hawah Hussain
09/11/2009, 17:29
Me alegro de la caída del muro de Berlin al que tanto se oponian los UK con su dama de hierro por el temor a que Alemania llegara a los 80 millones de habitantes con su potencial económico.

En estos momentos en los que a tantos le encantaría tener un país rodeado de muros y levantar barreras por todos lados me alegro de que esta caida se produjera y espero que consigan superar las diferencias fundamentalmente economicas que los años de comunismo han dejado en la antigua RDA y que los alemanes consigan por fin tener un pais donde todos sus habitantes tengan el mismo nivel economico y no les suponga una fuente de conflictos, segun parece la emigracion hacia la parte Occidental por causas economicas sigue siendo muy elevada.

Un saludo,

yousef
09/11/2009, 23:11
Estoy de acuerdo en lo que dices, Hawah, aunque no en el contexto en que lo pones. Yo también me alegro de que la caída tuviera lugar, no cabe duda de que el derrumbe de ese muro era necesario y su puesta en pie fue un acto inhumano. Y es incuestionable el que el hecho de que la RDA provenga de un régimen soviético influye en las acutales diferencias entre las dows partes de Alemania, pero no es la emigración la principal causa de que los pobladores de la Alemania Or. no vivan en bienestar. Es la privatización que sufrió la zona tras la caída del muro lo que más ha hecho precarizar el nivel de vida los alemanes orientales.

Habría que preguntarse si aquel régimen al que se demoniza tanto en la actualidad (Unión Soviética) tenía mucho que envidiar al sistema que vivimos. Y con esto no defiende ese régimen.

Assalam

Brigeco
09/11/2009, 23:25
Hay muchos muros que todavia tienen que caer y no son solo precisamente físicos, por cierto los muros dividen pero hay muros que protegen, es lo que hay es la condicion del ser humano durante mucho tiempo ha sido asi y creo que seguira siendo asi durante mucho tiempo mas, ya que es la naturaleza del ser humano, hoy en dia todo es apariencia y subliminal pero para nada real los muros siguen existiendo y dividiendo los mas peligrosos son los que no se ven, otras veces los muros inevitablemente sirven para protegernos fisicos o no, y eso es lo que hay.:(

Saludos

Hawah Hussain
10/11/2009, 12:17
Paradise creo que hay mas libertad ahora en Alemania en ambos lados y la cantidad de muertos de la epoca anterior ha pasado y la gente puede pensar y expresarse libremente creo que estan mejor ahora sin duda y ademas en los supermercados tienen productos para comprar antes no, esperemos que el desarrollo economico de la zona llegue a igualarse pronto y alcancen el mismo bienestar.

Un saludo,

abdal-lah
10/11/2009, 14:58
salam

Muros, el muro que separa ricos de pobres.

¡Abajo todos los muros, incluido el del Estado de Israel!

salam

Jorge Aldao
10/11/2009, 19:10
Paradise Hola…

Yo creo que la caída del muro de Berlín se debió a un proceso político y a una traición.

En el proceso político fue determinante la derrota aplastante de los soviéticos en Afganistán.
Esta derrota fue posible por la ayuda de USAmérica que entrenó, armó a los mujahedines de ese entonces y que han sido sucedidos por los actuales talibanes.
El arma que definió la guerra afgana contra la URSS (además del coraje y la dureza de los afganos) fue el misil infrarrojo Stinger que derribaba a los helicópteros con los que los soviéticos hicieron salvajadas en ese país.
Y no nos olvidemos de Reagan que decía que los mujahedines eran “valientes luchadores por la libertad” y que una de las películas de Rambo-Stallone estaba “dedicada al valiente pueblo de Afganistán”.
La Unión Soviética retiró sus últimos soldados de Afganistán a principios de 1989 y el muro cayó en novimbre de ese año.
Ya antes de ello había habido idas y venidas en la propia URSS y en los países detrás de la Cortina de Hierro.
Debe señalarse (entre otros hechos que prepararon la caída del muro) la huelga del astillero polaco de Gdańsk en 1988 reclamando que se regalizara al sindicato Solidaridad y en 1989 Walesa convenció a partidos polacos aliados de los comunistas para formar una alianza no comunista, que se convertiría en el primer gobierno no comunista dentro del bloque soviético.

Y creo que, al mismo tiempo, determinados grupos de poder dentro del bloque soviético ya habían decidido demoler a la unión soviética para apoderarse de todo lo negociable en las privatizaciones que se sucedieron posteriormente y que llevaron a que la vida hoy sea peor en esos países para la mayoría de la población, mientras una minoría de super ricos lleva una vida de lujos insultantes dando trabajo así a una pequeña clase media acomodada.

Creo además que en algún momento comenzará a descubrirse cuanto hay de cierto en las famosas purgas de Stalin y cuanto hay de invento maligno de los USAmericanos para demonizar al sistema soviético que tenía indudablemente sus fallas pero que no se diferenciaba en mucho de su oponente, USAmérica.
Mucho se ha dicho sobre la falta de derechos en los países del bloque soviético pero habría que ver cuanto hay de cierto en ello y cuanto era parte de la propaganda antisoviética con que se machaba a todos los que formábamos parte del bloque occidental.

Que tuvo fallos y gruesos, no hay duda de ello.

Pero ahora estamos comenzando a advertir los fallos, igual de gruesos, del “bloque democrático occidental” :eek:.

Lo que es claro es que todo lo ocurrido en los países del bloque comunista en buena medida se debe a las políticas trágicamente erróneas de las potencias occidentales después de la 1ra guerra mundial (que facilitaron el advenimiento de Hitler) y al apoyo a Hitler por parte de esas potencias para hacerle la vida difícil a los rusos e impedir que un éxito, aunque fuera parcial, de Rusia llevara a muchos ciudadanos de Occidente a volverse comunistas.

Un saludo

Jorge Aldao

yousef
10/11/2009, 22:05
Si Jorge, creo que es evidente que la caída del muro es la consecuencia del derrumbe de la URSS y no al revés, en eso creo que no hay demasiadas dudas. Y también coincido en que no se dejó progresar al comunismo en cualquiera de los países en que ha intentado asentar, y el mejor ejemplo lo tenemos en Cuba de como los medios nos intentan vender la moto de que es un régimen malo malísimo y, sin embargo, todo el que va ahí a pasar sus vacaciones vuelve contando que bueno, la población pasa muchas precariedades en cuanto a nivel de consumo y demás, pero no les faltan alimentos, la sanidad y la educación no tienen nada que envidiar a los países más avanzados tecnológicamente y la calidad de vida, si se mira desde la posición en la que están y los países que tienen por vecinos es bastante prospera. Que tiene sus pegas, sí, no se puede negar que la libertad de expresión y de ideología brilla por su ausencia y prueba de ello son los presos políticos, pero habría que preguntarse qué cambiaría en el presente de Cuba el que el pequeño detalle del Bloqueo nunca hubiera existido. Posiblemente Cuba hubiera avanzado en el sistema socialista y su población viviría en un estado de bienestar.

Como digo, esto nos puede dar una idea a día de hoy de lo que pudo ser el ataque al intento de progreso del comunismo en la URSS y las consecuencias que tuvo. Pero no creo que esta sea la causa fundamental de que los soviéticos se quedaran en el camino hacia el comunismo. Creo que la causa fundamental fue esa burocracia que se desmarcó del resto de la sociedad y, con esa desmarcación, rompió en mil pedazos el sueño comunista, llegando a un régimen que estaba muy lejos de las ideas de Lenin o Trotsky. Los países capitalistas no hicieron más que ayudar a que sucumbiera más sobre su propia destrucción.

Aquí dejo un artículo de Gara que una vez más sigue centrándose en desvelar lo positivo de la RDA y critica el interés mediático y político en la terminología usada. El titulo ya dice mucho "RDA: «dictadura socialista» o «Estado antifascista».

Salam

RDA: «dictadura socialista» o «Estado antifascista»

El pensamiento único actualmente vigente presenta a la República Democrática Alemana (RDA) como una «dictadura socialista». No falta, sin embargo, quien 20 años después reivindica el «primer estado antifascista alemán» y sus logros, especialmente en materia social.

Ingo NIEBEL

Desde que entró en política en 1989, la ex ciudadana de la RDA Angela Merkel ha ido olvidando su pasado en el Estado socialista alemán. Hoy en día, la actual canciller habla de la «dictadura» en la que vivió durante 35 años como si hubiera sido una prisionera del Partido Socialista Unificado de Alemania (SED) y su carcelero el Ministerio de Seguridad del Estado (MfS), popularmente conocido como la Stasi. Aún así, Merkel no explica cómo logró estudiar, doctorarse en Física y encontrar un puesto de trabajo en la prestigiosa Academia de las Ciencias de la RDA. Durante todos aquellos años, la hija de un cura protestante no militaba, como su padre, en ningún partido político, ni siquiera a la Unión Demócrata Cristiana del Este (CDU-Ost). Sí militó en la Juventud Libre Alemana (FDJ), pero «sólo haciendo trabajo cultural», relativiza Merkel sus actividades en el secretariado de la única organización juvenil socialista. Parece que se comportó bien en lo que ahora define como «un sistema de mentiras» porque en 1986 se le permitió viajar por unos días a la RFA. Este privilegio lo recibían sólo aquellos ciudadanos de la RDA cuya lealtad hacia el Estado socialista estaba fuera de duda.

Estos detalles contradictorios de la biografía de Merkel se diluyen en su discurso. Una retórica respaldada por películas como «La vida de los otros», sobre la persecución de los denominados «disidentes» en la RDA por la Stasi. Es uno más de la larga lista de films que han plasmado en celuloide la imagen del «Estado de injusticia» que comparte el 78% de la alemanes de la RFA con respecto a su desaparecido estado vecino.

El pensamiento único permite sólo una interpretación: la RDA era una «dictadura socialista» que retenía a sus habitantes detrás del «Muro de la vergüenza» con la Stasi como el omnipresente guardián del «régimen estalinista» del SED. En 1989 las masas se lanzaron a las calles dando lugar a la «revolución pacífica» que acabó primero con el Muro y después con la República socialista.

En estas pocas palabras se puede resumir el discurso oficial sobre la RDA y sobre fenómenos políticos recientes como Die Linke (La Izquierda), sucesor del SED. Merkel mantiene que hay que seguir midiendo a Die Linke por «su postura respecto al pasado de la RDA». Pero su crítica se dirige hacia el Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD) cuyo presidente, Franz Müntefering, y otros dirigentes insisten en que no se debería enfrentar eternamente a Die Linke con su pasado germanooriental.

De hecho la posición de cada partido hacia la RDA sigue siendo un tema que determina la política. En Turingia Los Verdes dieron por terminadas las negociaciones con el SPD y Die Linke con la excusa de que la representante socialista había colaborado con el MfS. El mismo argumento esgrimió el diario conservador «Die Welt» para denunciar el bipartito entre el SPD y Die Linke en Brandemburgo. Recordó que este estado federal, gobernado por el socialdemócrata Matthias Platzeck, es el único land de los cinco del Este que no ha declarado como «no elegibles» a aquellos candidatos que fueron miembros o informadores del MfS. Mientras en el Este alemán se controla si un funcionario o futuro parlamentario colaboró con el MfS, en el oeste alemán no se investiga si un ciudadano de la RFA que trabaja para el servicio secreto exterior (BND) o interior (BfV).

La eterna prueba del algodón

Ante los ataques de la derecha, el SPD y Die Linke de Brandemburgo han determinado en el preámbulo de su pacto de Gobierno que «no habrá ningún enaltecimiento de la dictadura del SED». Pero no es suficiente. La organización juvenil de la CDU ha arremetido contra el futuro ministro regional de Justicia, Volkmar Schöneburg. En el macrojuicio contra los guardias de frontera que dispararon sobre personas que querían dejar ilegalmente la RDA, el letrado y juez constitucional se había negado a calificar a la República oriental como un «estado de injusticia», porque lo consideró «un vocablo moral, no científico».

La postura mantenida por Die Linke en Brandemburgo no extraña porque es una línea que sigue desde que en 1989 abandonó el nombre de SED por el del Partido del Socialismo Democrático (PDS). Entonces declaró su «ruptura irrevocable con el estalinismo como sistema». En 2001, con motivo del 40 aniversario de la construcción del Muro, la Ejecutiva nacional del PDS repitió que su partido se había «liberado irrevocablemente del estalinismo del SED». Además afirmó que «la construcción del Muro era la prueba, en cemento, de la inferioridad del estalinísticamente formado modelo de socialismo en la RDA frente al entonces real modelo de capitalismo de la República Federal».

Las futuras elecciones en el Este alemán demostrarán si la base social de Die Linke acepta estas interpretaciones cuando, según las últimas encuestas, el 48% de los ciudadanos de la RDA opinan que en su estado había más cosas positivas que negativas. Pero lo que impera es la imagen que divulga el discurso oficial.

Para conocer la otra versión hay que saber a quién acudir y a veces incluso es imprescindible una invitación para poder acudir a determinados eventos. Uno de ellos fue la conferencia que organizó la revista «Offen-siv» a mediados de octubre en Berlín. En el ámbito de la izquierda alemana se sitúa a la izquierda de este espectro. Según la definición del PDS/Linke, habría que definir la revista como «estalinista» porque mantiene en alto el recuerdo de la RDA y del SED. Como lugar de encuentro, que congregó a dos centenares de personas -la gran mayoría de ellas jóvenes-, se eligió un lugar emblemático: una sala en el edificio del «Neues Deutschland», el diario vinculado a Die Linke, y situado en la antigua capital de la RDA. No habrá habido muchos eventos desde 1990 en las que se haya cantado íntegramente el himno nacional de la RDA. Una parte de la conferencia respondió a la pregunta «¿Qué hemos perdido?». Hermann Leihkauf, que era miembro de la Comisión de Planificación, calculó que después de haber liquidado las deudas, por valor de 500.000 millones de marcos [250.000 millones de euros], la RFA se embolsó el patrimonio nacional de la RDA, valorado en un billón de marcos [500.000 millones de euros]. Recordó que el 92% de las mujeres trabajaba -hoy no llega al 69%-.

Heiderose Weisheit subrayó que la RDA le dio la posibilidad de ser tanto trabajadora en una cooperativa agrícola como también al mismo tiempo madre de cuatro hijos. Perdió su puesto porque no quiso salir del SED. «Perdí mi trabajo pero no mis convicciones», dijo con orgullo. Añadió que la RDA era «un país amigo de los niños», donde el índice de fertilidad superaba en un 46% a la RFA. Este hecho se explica en virtud de un sistema social que ayudaba a las familias jóvenes económicamente y con una tupida red de guarderías.

En la RDA Erich Buchholz era catedrático de Derecho Penal en la Universidad Humboldt de Berlín. Desde 1990 trabaja de letrado. Recordó que desde 1950 la RDA contaba con un Código de Derecho Laboral, algo inexistente en la RFA hasta hoy en día. El derecho al trabajo era un principio de la constitución como también lo el derecho a la educación y a la protección de la salud. Al final fue el último ministro de Defensa de la RDA, Heinz Keßler, el que resumió los logros de la RDA en una sola frase: «No hay alternativa al socialismo», sentenció este veterano luchador antifascista de 89 años.

http://www.gara.net/paperezkoa/20091110/165846/es/RDA-dictadura-socialista-o-Estado-antifascista

yousef
10/11/2009, 22:14
Paradise creo que hay mas libertad ahora en Alemania en ambos lados y la cantidad de muertos de la epoca anterior ha pasado y la gente puede pensar y expresarse libremente creo que estan mejor ahora sin duda y ademas en los supermercados tienen productos para comprar antes no, esperemos que el desarrollo economico de la zona llegue a igualarse pronto y alcancen el mismo bienestar.

Un saludo,

¿De que sirve la libertad si no tienes justicia? Y bueno, eso sin entrar a discutir que tanta libertad poseemos gracias a este glorioso sistema, que la porquita que tenemos nos la hemos ganado a pulso y mucho tenemos que agradecer al comunismo en ese sentido. El resto es la marca que nos venden. Recuerdo un anuncio de hace unos años, creo que era de BMW, que hablaba sobre la libertad, cuán libres nos creemos y cuánto de libre tenemos. Seguro que te acuerdas, no todos los días una corporación te vende como slogan esa idea.

Lo que sí es seguro que ahora tienen que tirarse 20 minutos más en el supermercado para pensarse qué marcas comprar, cuáles le satisfacen en calidad-precio y qué productos que no necesitan van a comprar. Sí sí, en eso no hay duda.

Por todos modos, también espero que se igualen los niveles de vida de ambas zonas algún día. Aunque creo que no le saldría muy rentable a la RFA.

Salam

yousef
10/11/2009, 22:16
salam

Muros, el muro que separa ricos de pobres.

¡Abajo todos los muros, incluido el del Estado de Israel!

salam

De ese muro si que muchos no se acuerdan, del que separa a ricos y pobres y sin embargo es el más importante de todos, el que nos obstaculiza y no nos deja progresar.

¡Abajo!