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Jorge Aldao
03/10/2009, 19:05
La Primera guerra mundial de las palabras - Palestine Think Tank y Tlaxcala declaran la guerra contra la desinformación

Terrorismo sintáctico

AUTOR: Santiago ALBA RICO

“Un pistolero palestino dispara a matar en Jerusalén”, titula la primera página de El Mundo digital de esta mañana. Después la vista recula hacia la entradilla montada sobre el encabezamiento: “Al menos una persona herida”; a continuación, los que tenemos la paciencia de leer el grueso de la noticia, nos enteramos de que la única víctima mortal de esta acción ha sido precisamente su ejecutor. Dejemos a un lado el término “pistolero”, cifra de la violencia irreductible, tan despolitizador que legitima en sí mismo cualquier respuesta, tan negativamente plano que se evita incluso para los locos indiscriminados que matan en los colegios y restaurantes de EEUU; no atendamos tampoco al hecho de que los palestinos asesinados El Mundo los contaba ayer -a medida que, hora tras hora, iba creciendo su número- a pie de página, en el bolsillo de atrás de “Otras Noticias”.

Más sutil aún, hay que prestar atención al terrorismo sintáctico, a la torsión o tortura de las frases en su estructura misma. ¿Hemos reparado alguna vez en que los palestinos son siempre los “sujetos”, activos o pasivos, de todas las oraciones? “Un pistolero palestino dispara a matar en Jerusalén”, “Un palestino muere como consecuencia de un intercambio de disparos con el ejército israelí”. ¿Percibimos toda la distancia que media entre decir “Un colono judío mata a tiros a tres palestinos” y decir, en cambio, “Tres palestinos mueren a manos de un colono judío?”. El verdadero “agente” de todos los problemas en Palestina se retira a posiciones sintácticas retrasadas y, allí agazapado, borra todos los rastros de su responsabilidad. Los palestinos matan (decisión alboral, libre, irrumpiente, negativa); los palestinos mueren -como si fuera una ley de la naturaleza. Los palestinos, en efecto, siempre mueren a consecuencia de (el más volátil de los “causales”) un misil lanzado desde un helicóptero; a continuación de una incursión de tanques en Nablus; después de un tiroteo entre fuerzas de Al-Fatah y soldados israelíes. ¿Quien los ha matado?

Si yo digo que mi abuela murió pocos minutos después del comienzo de los bombardeos sobre Afganistán, a nadie se le ocurrirá establecer una relación hipotáctica entre los dos acontecimientos y echar la culpa a los B-52 norteamericanos. El terrorismo sintáctico yuxtapone dos acciones que están relacionadas, en cambio, por una indisoluble relación causal. “Tres niños palestinos mueren en el hospital después de una incursión israelí”: el lector tiene que hacer un esfuerzo para restablecer el verdadero sujeto, semántico y moral, de esta frase. Esos niños, ¿no habrán muerto de sarampión? ¿No se habrán caído de una tapia? En Palestina se dan todos los días coincidencias como las de mi abuela, con una frecuencia tal que sorprende que no haya más especialistas en parapsicología en las calles de Jerusalén.

“Siete jóvenes palestinos mueren de muerte natural después de que un obús israelí pulverice su casa”. “Una mujer palestina se derrumba, víctima de un paro cardiaco, al mismo tiempo que un soldado le dispara al corazón”. Nada más paradójico que el que los periodistas hayan acabado refugiándose, sin saberlo, en la filosofía del viejo musulmán Algacel (o Al-Gazzali, muerto en 1111), el cual para defender la libertad absoluta de Dios se vio obligado a negar los encadenamientos causales; contemporáneas o sucesivas, la Ocupación y la Intifada, los disparos israelíes y los niños reventados no guardan entre sí ninguna relación. Dios es libre de hacer lo que le dé la gana y de ligar dos fenómenos como se le antoje; Israel sólo parece culpable porque, en nuestra escala cronológica convencional, los disparos preceden a los muertos. Pero, ¿no bastaría que los palestinos se murieran primero y que los israelíes dispararan después para que se nos revelase, como a los periodistas, toda la inocencia del Ocupante?



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La Primera guerra de las palabras es una iniciativa de Palestine Think Tank y Tlaxcala.

Los autores que deseen participar en esta “guerra de las palabras” pueden enviar sus textos a contact@palestinethinktank.com y a tlaxcala@tlaxcala.es .

Fuente: del libro Torres más altas, Numa Ediciones (Valencia 2003) - ISBN: 9788495831057

Artículo original publicado el 24 de octubre de 2001

Sobre el autor http://www.tlaxcala.es/detail_auteurs.asp?lg=es&reference=438

Santiago Alba Rico es un autor asociado a Tlaxcala, la red de traductores por la diversidad lingüística. Este artículo se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor y la fuente.

URL de este artículo en Tlaxcala: http://www.tlaxcala.es/pp.asp?reference=8843&lg=es

Legend
03/10/2009, 20:04
Cuantísima razón hermano, en esto me habia fijado yo muchas veces, esto demuestra que los medios de comunicación nos meten lo que quieren en la cabeza, y no sabéis hasta que punto :)

Jorge Aldao
03/10/2009, 20:53
Cuantísima razón hermano, en esto me habia fijado yo muchas veces, esto demuestra que los medios de comunicación nos meten lo que quieren en la cabeza, y no sabéis hasta que punto :)

Bueno... Hay un refrán un tanto grosero que dice que "el que se deja, es porque le gusta".

Si "no nos gusta", "no nos dejemos" y participemos de esta lucha contra la desinformación.

Un saludo

Jorge Aldao

Jorge Aldao
03/10/2009, 21:05
Bueno... Hay un refrán un tanto grosero que dice que "el que se deja, es porque le gusta".

Si "no nos gusta", "no nos dejemos" y participemos de esta lucha contra la desinformación.

Un saludo

Jorge Aldao

Perdón Legend...
Me contagié, me puse grosero y me olvidé de saludar....

Hola ;)

Un saludo

Jorge Aldao

Jorge Aldao
03/10/2009, 22:11
La Primera guerra mundial de las palabras - Palestine Think Tank y Tlaxcala declaran la guerra contra la desinformación

Devolviendo el sentido a las palabras

AUTOR: Mary RIZZO

Traducido por Manuel Talens

Hay vocablos que se utilizan para desencadenar emociones y ofuscar la mente. Han sido diseñados para embrutecer de forma transitoria las facultades críticas del intelecto, pues aunque permanecen fonéticamente vívidos y capaces de despertar una respuesta emocional en quienes los escuchan, sus connotaciones semánticas han sido parcial o totalmente modificadas por quien las propaga como emisor del mensaje. Nuestro léxico actual incluye muchas palabras y locuciones especialmente diseñadas para inspirar opiniones y obtener un apoyo “moral” a proyectos políticos o ideológicos específicos. Su objetivo último es la creación de consenso, el requisito indispensable de la “democracia”.

El uso de herramientas lingüísticas de persuasión es uno de los aspectos más sofisticados de la denominada “guerra psicológica”, a saber, las operaciones de orden psíquico puestas en marcha por los gobiernos, particularmente en tiempos de guerra o de crisis [1]. Pero la guerra psicológica también forma parte de la comunicación periodística básica y del “discurso público”. Dado que todos utilizamos la herramienta del lenguaje, su codificación es esencial para que no sea necesario definir todos sus fonemas, lo cual facilita el intercambio de ideas. Sin embargo, hay individuos cuya única tarea consiste en convertir las palabras en armas e instrumentos funcionales de propaganda. Sabemos por experiencia que la Hasbará israelí está organizada de tal manera que crea consenso mediante la continua reiteración retórica de su indiscriminado y tendencioso apoyo a Israel [2].


Big Brother, de Abbé Nozal (Tlaxcala)

Este lenguaje, artificialmente modificado, está imbuido de forma tan meticulosa en el pensamiento occidental contemporáneo que el orwelliano Ministerio de la Verdad se ha convertido en la predicción novelística de lo que en Israel hacen a diario el Ministerio de la Hasbará y todas sus ramificaciones más o menos oficiales distribuidas por el mundo. Cuando uno mira las noticias por la noche, ya prácticamente ni se extraña al enterarse de los actos cometidos contra poblaciones civiles que viven bajo ocupación militar: crímenes de guerra bajo cualquier circunstancia se comunican como si fuesen actos legítimos e indispensables o incluso realizados con fines humanitarios. Esas mismas atrocidades circulan camufladas como pasos imprescindibles para la paz y la coexistencia, mientras que el sufrimiento humano que provocan permanece oculto o desmentido. Sin embargo, cuando la víctima del sufrimiento es un occidental o pertenece “al mismo campo democrático”, se pone en marcha el mecanismo opuesto, que desencadena nuestra indignación moral. Somos la clientela sumisa de los medios occidentales, cuyas informaciones ya totalmente digeridas nos parecerían repugnantes si se cambiasen las tornas y, en vez de ser los verdugos, fuésemos las víctimas.

Quienes escriben y compilan sus informes prestan más valor intrínseco a las vidas de los de su bando y ensamblan la información de manera que refuerce este sesgo tendencioso y lo convierta en pensamiento normativo. Cuando muere un soldado occidental se lo glorifica como héroe, sin que importe dónde estaba o lo que hacía en el momento de morir, y lo mismo sucede con los israelíes que ocupan territorios sometidos a la “limpieza étnica” de la población que no es judía. Cuando se nos explicita el objetivo de cualquier acción violenta, la estatura moral que se le otorga es proporcional a su cercanía con la imagen que tenemos de nosotros mismos. Si las víctimas pertenecen a los “malos”, casi se espera que sintamos alivio y una descarga de patriotismo con el mensaje implícito de que “el bien ha prevalecido”. A la par, se espera de nosotros que nos pongamos del lado de quienes viven en Sderot, que sintamos como si sus dificultades, su actitud “altiva” o el nerviosismo de sus gatos fuesen naturalmente nuestra principal preocupación. Durante el cerco de Gaza, los medios de masas concedieron el mismo espacio informativo y otorgaron la misma gravitas a un grupo de adolescentes que se quejaban de su confinamiento entre la escuela, el hogar y los refugios antibombas que a los padres palestinos desesperados ante la destrucción de sus hogares y el asesinato de sus hijos por parte de los soldados y las bombas israelíes. Una equivalencia entre sufrimientos tan desproporcionados como éstos sería absurda en cualquier contexto, pero lo que pretenden tales reportajes es que no parpadeemos al contemplarlos.

De igual manera, se espera que aceptemos las justificaciones israelíes, según las cuales su ejército es “el más moral de todo el mundo”, y ello con independencia de las fotografías que se fueron filtrando desde el infierno de Gaza. El primer ministro de Israel trató de acallar las quejas internacionales con las siguientes palabras: “El ejército israelí, de una moralidad sin parangón alguno, se ha preocupado celosamente de actuar de acuerdo con el Derecho internacional y ha hecho todo lo posible para impedir cualquier daño a la población civil que no estuviese implicada en el combate, así como a sus propiedades. Con este fin, entre otras cosas lanzó desde el aire muchas hojas explicativas y utilizó los medios de comunicación y la red telefónica local [3] para advertir de antemano y con todo detalle a la población civil. El ejército israelí también se ha ocupado de cubrir las necesidades humanitarias de la población civil durante los combates en la Franja de Gaza.” [4]

Si dejamos de lado el juicio de valor inherente a dicha afirmación, según la cual el ejército israelí es de una moralidad sin parangón alguno, el comunicado de prensa oculta el contenido de las hojas explicativas “humanitarias” y elude cualquier explicación sobre “uso” de los medios y de la red telefónica locales. Las hojas advertían a la gente –que estaba en una ratonera y sin posibilidad de escapar– de la destrucción a la que se expondrían “si no se iban”. Esto demuestra la intención premeditada de causar daño y la amenaza de muerte y destrucción de propiedades civiles. Con respecto a las llamadas telefónicas, un artículo publicado en USA Today afirmó que los palestinos recibieron llamadas tanto a sus teléfonos celulares como a los fijos, en las cuales se les advertía que sus hogares iban a ser bombardeados. Era imposible rastrear o bloquear tales llamadas, porque provenían de compañías telefónicas internacionales. Según los funcionarios israelíes, fue este un servicio que prestaron a los palestinos (antes del auténtico “servicio”, es obvio), pero el comandante Jacob Dallal, portavoz del ejército, se negó a revelar cómo habían obtenido los números de los teléfonos celulares de Gaza (no existe un listín telefónico de tales números).

El “uso” de los medios locales se debió a la efracción del ejército israelí en las imágenes de Al Aqsa TV y en la sintonía de las emisoras de radio, entre ellas las de Hamás, el FPLP y la Jihad Islámica. Según Kamal Abu Nasser, durante las retransmisiones de la Voice of Jerusalem, al ejército israelí interrumpía la señal a lo largo de una hora cada día para emitir mensajes en los que acusaba a Hamás de todos los problemas de Gaza. Estas afirmaciones han sido corroboradas por muchos gazanos que dependían de la radio como única conexión con el mundo exterior y que, a su pesar, se veían bombardeados con propaganda por los mismos que lanzaban bombas sobre sus cabezas.

Las detalladas advertencias y la ayuda humanitaria también son fáciles de refutar. El ejército israelí ni siquiera comunicó a los médicos el tipo de armas que estaba utilizando ni cómo tratar las extrañas heridas que éstas producían, típicas de los explosivos de metal inerte denso y del fósforo blanco. Como todo el mundo sabe en la actualidad, la Franja de Gaza sufrió un bloqueo total por tierra mar y aire y únicamente permanecieron permeables los túneles subterráneos bajo la frontera con el Sinaí. Tanto los israelíes como los usamericanos no tardaron en denunciar que estaban siendo utilizados para “la introducción ilegal de armas”, no como la única vía accesible a productos necesarios, toda vez que los pasos fronterizos habían sido sellados por Israel y Egipto y en ellos permanecían estacionadas las fuerzas de seguridad leales a Fatá. La lectura de cualquier declaración de Israel exige siempre un gran esfuerzo. La verdad está en ellas, pero falseada por lo que expresan sus palabras. Y, sin embargo, tales declaraciones se aceptan sin rechistar e incluso alcanzan un estatus humanitario.

Jorge Aldao
03/10/2009, 22:12
¿Nos toman por ciegos, sordos y estúpidos quienes las escriben y difunden o es que somos todo eso y mucho más? ¿Acaso el hecho de vivir como seres privilegiados en este planeta, “fuera del eje del mal”, nos impide vernos tal como otros nos ven y nos exime de sentirnos asqueados ante la importancia que creemos tener y el desprecio que mostramos a los demás? ¿Nos hemos convertido en los monstruos insensibles que seguramente parecemos o sólo hemos sido adoctrinados y nos lavaron el cerebro hasta bloquear nuestras facultades críticas?

Dado que los medios de masas no pueden censurar ni impedir que todo salga a la superficie, quienes los controlan se cubren la espalda ofreciendo la interpretación canónica de los acontecimientos, que nosotros hemos de aceptar como si fuese “factual” o incluso como la “verdad”. Si todavía somos capaces de ver, el objetivo de los expertos de la Hasbará es impedir que pensemos. Por eso, los mensajes que despiertan el miedo y las frases fabricadas a modo de eslogan están siempre a mano. Le ahorran ese esfuerzo a nuestro cerebro. Hemos de sentirnos “informados”, pero sin discurrir ni pensar (de hecho, sería perjudicial para ellos). Y, cuando hayamos cesado de pensar, guardaremos silencio frente a la violencia utilizada para oprimir al débil.

Los regímenes totalitarios han dependido siempre de la ignorancia o el miedo para establecer, consolidar y mantener su dominio sobre quienes, de otra manera, se sublevarían contra ellos. Lo mismo parece ser verdad en las “democracias” actuales. Se presiona a organizaciones benéficas islámicas y se tacha de terrorismo a grupos que combaten la ocupación, mientras que las relaciones diplomáticas dependen del beneplácito de quienes controlan los hilos del dinero. Se establecen condiciones que prohíben explícitamente el apoyo a movimientos políticos o a gobiernos que mantienen una postura crítica con respecto al Estado sionista, como si ése fuese el criterio que inhabilita a toda una nación en el ámbito mundial. En pocas palabras, incluso las democracias (¿demonocracias?) practican un poderoso adoctrinamiento destinado a inculcar su ventaja desde los puntos de vista hegemónico, económico o incluso moral. Se utilizan los medios, tanto en su vertiente informativa como de entretenimiento, para lavar el cerebro y configurar un modelo de “buen ciudadano”, con el fin de que la sociedad apoye mayoritariamente cualquier plan político que el gobierno defienda. Los efectos se hacen sentir de arriba abajo en todos los estratos sociales, incluso en nuestros hijos, de quienes se espera que aclamen acríticamente a “héroes de la paz” armados hasta los dientes en Afganistán e Iraq. A fin de cuentas, parece ser que Orwell tenía razón.

La lucha contra la retórica vacía, la deconstrucción de las mentiras y la reconquista de nuestro sentido crítico han dejado de ser un lujo para convertirse en una absoluta necesidad. Con el objetivo de contribuir a esta toma de conciencia, Palestine Think Tank y Tlaxcala lanzan hoy una campaña internacional de ensayos centrados en la deconstrucción analítica de muchos de esos términos y locuciones, como paso inicial para construir un lexicón alternativo con una lectura más cabal de las palabras que, en estos momentos, ejercen su asedio contra nosotros como instrumentos emocionales de propaganda. Pedimos a nuestros autores asociados, miembros y afiliados que reflexionen y escriban sobre estos asuntos e invitamos también a nuestros lectores a que colaboren con ensayos originales para su publicación, su traducción y su difusión.

¿Que vocablos nos interesan? Hay muchos para escoger, así que dejamos la elección al criterio de los escritores. De ninguna manera deseamos limitar los ensayos a uno solo por tema elegido, pues podría ser que otros autores deseasen aportar puntos de vista o argumentos adicionales. Esperamos que este esfuerzo de colaboración internacional pueda contribuir a una mejor comprensión de los asuntos mundiales y a una mayor conciencia de cómo podríamos incidir de forma activa en este empeño, no meramente con el rechazo de las definiciones viciadas que pretenden imponernos, sino llenando las palabras de contenido y desentrañando sus dimensiones de verdad.



Notas

[1] Véase http://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_psicol%C3%B3gica

[2] Véase http://es.wikipedia.org/wiki/Hasbar%C3%A1

[3] Véase http://www.mfa.gov.il/MFA/Government/Communiques/2009/IDF_warns_Gaza_population_7-Jan-2009.htm

[4] Véase http://www.mfa.gov.il/MFA/Government/Communiques/2009/Humanitarian_aid_to_Gaza_following_6_month_calm.ht m



Para leer otras entradas de esta Primera guerra mundial de las palabras,
pinche aquí http://www.tlaxcala.es/reponse_pp.asp?lg=es&p_mots=La+Primera+guerra+mundial+de+las+palabras

La Primera guerra mundial de las palabras es una iniciativa de Palestine Think Tank y Tlaxcala.

Los autores que deseen participar pueden enviar sus textos a contact@palestinethinktank.com y a tlaxcala@tlaxcala.es.

Fuente: La autora

Artículo original publicado el 2 de octubre de 2009

Sobre la autora http://www.tlaxcala.es/detail_auteurs.asp?lg=es&reference=8

Mary Rizzo y Manuel Talens son miembros de Tlaxcala, la red de traductores por la diversidad lingüística. Rizzo es también editora de http://palestinethinktank.com/ y Talens pertenece al colectivo de Rebelión. Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar a la autora, al traductor y la fuente.

La imagen Big Brother, de Abbé Nozal, está inspirada en una ilustración anónima del artículo Brainwashing and 911, de Terry Morrone.

URL de este artículo en Palestine Think Tank : http://palestinethinktank.com/2009/10/02/the-first-word-war-palestine-think-tank-and-tlaxcala-declare-war-against-disinformation/

URL de este artículo en Tlaxcala: http://www.tlaxcala.es/pp.asp?reference=8844&lg=es

Badr
04/10/2009, 02:49
Creo que muchos de nosotros hemos ido señalando en distintos mensajes una parte de esa guerra contra la ocupación lingüística. Porque de la misma manera que se ha ocupado, diezmado, disgregado y desorganizado (en su sentido de desunir órganos) a la población de Palestina, se está ocupando el lenguaje, los idiomas, hasta convertirlos en una sucesión de palabras flash sin trabazón ninguna, carentes de lógica o ilación. El lenguaje-consigna en el que cada palabra es un islote separado e incomunicado del resto del mundo y de los conceptos y una orden de no pensar más allá de la cantidad que estipula ese vocablo consigna.

Nada de extrañar pues que el hablar de Palestina demuestre eminentemente esa ocupación del lenguaje. El problema palestino. Todo aquello en lo que estamos dispuestos a escurrir el bulto o se nos ordena escurrir el bulto se nos camufla en un lenguaje que echa para atrás. Entonces "problema palestino". ¿Y no es más bien el problema israelí, o el problema sionista o mejor aún, el problema imperial? Porque Palestina y los palestinos no plantean ningún problema. Es la ocupación ilícita e ilegal de un territorio y la expulsión y elminación de sus pobladores lo que es no ya un problema, sino un delito. Es decir, problema no hay ninguno. Es: se consiente y se coadyuva al delito o se impide, y los amos nos mandan no impedirlo, sino muy al contrario, mandan decir que las víctimas son los malos y los que dan guerra.

Yo hay muchas veces que me quiero morir por no ver como los malditos imperiales quiebracerebros destrozan los idiomas, la hermosa lengua castellanas y todas las que pillan, despojándolas de su sustancia y trabazón hasta convertirlas en un bla, bla, bla de idiotas.

Vivan las lenguas hermosas de los seres que se gozan en la unidad de la vida. Viva Palestina libre e íntegra. Viva la justicia y el derecho. Abajo las imposturas.

Salaam

Jorge Aldao
04/10/2009, 15:35
Badr… Salam

Es muy cierto… y hace rato que los sionazis vienen haciendo esto por medio de lo que se conoce como “hasbará”.
En la Wiki dicen lo siguiente, entre otras cosas:

“ Aunque su significado exacto es esclarecimiento, su uso en el contexto político es controvertido. El diplomático israelí Gideon Meir ha dicho que no existe traducción exacta de hasbará al inglés ni a ninguna otra lengua, y la ha descrito como diplomacia pública, una acción emprendida por todos los gobiernos del mundo ante la importancia creciente de lo que en las relaciones internacionales se denomina soft power (es decir, la capacidad de un cuerpo político para influir indirectamente por medio de instrumentos ideológicos o culturales). Gary Rosenblatt la describe como "defensa" o "apoyo". Por su parte, Nathan Guttman ha caracterizado la hasbará como "propaganda favorable a Israel", en tanto que Avi Hyman lo distingue de la mera propaganda: "mientras que la propaganda se esfuerza en destacar los aspectos positivos de un lado en un conflicto, la hasbará intenta explicar las acciones, estén o no justificadas."
La Hasbará surge pues como una necesidad de contrarrestrar la supuesta tendenciosidad de los medios de comunicación y la animadversión de los organismos internacionales hacia Israel.”


Por ello creo que es tan importante que desde el lado de “los que no tienen la costumbre de estar del lado de sol que más calienta”, se haya empezado esta “Primera guerra mundial de las palabras” y te animo a que envíes este mensaje tuyo (y animo a todos) a participar en ella, acercando sus ideas a las páginas citadas en la primera nota de este hilo, cuando se señala:

La Primera guerra de las palabras es una iniciativa de Palestine Think Tank y Tlaxcala.
Los autores que deseen participar en esta “guerra de las palabras” pueden enviar sus textos a contact@palestinethinktank.com y a tlaxcala@tlaxcala.es

Porque es muy cierto eso que dices de que es falso, es decir, forma parte de la Hasbará eso de hablar del “problema palestino”.
Y tampoco es un “problema judío”.
15 siglos de pacífica convivencia de Musulmanes, Judíos y Cristianos en las tierras de Canaán demuestran que no es un problema ni árabe musulmán (palestino) ni judío ni cristiano.
Como bien dices, este problema comenzó cuando los sionistas “usados por” y “usando al” Imperio Británico (y hoy “usados por” y “usando al” decadente Imperialismo USAmericano) decidieron borrar de un plumazo esos 15 siglos de vivir en paz y convertirlos en un problema.

Un saludo

Jorge Aldao

Jorge Aldao
10/10/2009, 15:12
La Primera guerra mundial de las palabras

Colonias, no asentamientos

AUTOR: Adib S. KAWAR أديب قعوار

Traducido por Atenea Acevedo

http://lawrenceofcyberia.blogs.com/photos/maps/landloss.jpg

Esta es la imagen de la colonización

La guerra de las palabras es de uso común dentro del movimiento sionista para justificar el robo de tierras y propiedades y hacerlo parecer como un acto legal. El sionismo juega con las palabras y, en lugar de usar la terminología o los vocablos que revelan los crímenes contra la humanidad de ayer y de hoy que se cometen en su nombre, recurre a eufemismos: para referirse a las viviendas construidas en tierras robadas usa la palabra “asentamientos”, no “colonias”, que es el vocablo correcto.

Un pueblo autóctono se reproduce de manera natural y enfrenta la necesidad de construir más viviendas en su tierra, la tierra heredada de sus ancestros y a la que con todo derecho se considera propia. Se trata de un proceso natural de asentamiento y crecimiento poblacional en la propia tierra. No sería apropiado, en ningún sentido, referirse a esos asentamientos o poblados como colonias, ya que las colonias son las viviendas de los invasores extranjeros.

Por su parte, los invasores extranjeros conquistan tierras ajenas con el objetivo de colonizarlas. Para ello esgrimirán cualquier justificación que se les ocurra. Pero el hecho es que levantan casas en tierras invadidas: desplazan al pueblo autóctono y lo reemplazan mediante la importación de su propio pueblo invasor, construyen colonias en tierras robadas a punta de fusil, sembrando el terror, algo que de ninguna manera puede relacionarse con la palabra “asentamientos”.

Nosotros, la generación que nació y creció en Palestina, nuestra tierra, que vimos las oleadas de judíos sionistas llegar a colonizar nuestro suelo valiéndose de todo medio posible y con el apoyo de la ocupación británica, nunca confundimos las palabras. Siempre nos hemos referido a las viviendas que ahí levantaron y levantan como colonias ( musta3marat en árabe) y nunca escuchamos a nadie ni se nos ocurrió, desde luego, llamarlas “asentamientos” ( mustawtanat en árabe), término de uso popular hoy en día.

http://palestinethinktank.com/wp-content/uploads/2009/10/israel-propaganda-machine.jpg
Carlos Latuff para Palestine Think Tank


La Primera guerra mundial de las palabras es una iniciativa de Palestine Think Tank y Tlaxcala.

Los autores que deseen participar pueden enviar sus textos a contact@palestinethinktank.com y a tlaxcala@tlaxcala.es.

Fuente: Colonies vs. Settlements

Artículo original publicado el 7 de octubre de 2009

Sobre el autor

Adib S. Kawar y Atenea Acevedo son miembros de Tlaxcala, la red de traductores por la diversidad lingüística. Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y la fuente.

URL de este artículo en Tlaxcala: http://www.tlaxcala.es/pp.asp?reference=8908&lg=es

Jorge Aldao
12/10/2009, 22:47
Sobre el antisemitismo

AUTOR: Nahida IZZAT

Traducido por Victoria Blanco y Manuel Talens

Aunque para muchas personas hablar de antisemitismo y acusar a alguien de antisemita es un asunto muy delicado, siento la necesidad de destacar algunos puntos:

Como palestina y musulmana que ha sufrido el racismo en carne propia, tanto en el Reino Unido como en el territorio palestino ocupado, entiendo lo que significa vivirlo y, por lo tanto, me siento sumamente identificada con todos quienes sufren la amenaza del racismo y la discriminación, con quienes padecen abuso verbal, físico, emocional o de otro tipo sólo por el hecho de ser “diferentes”.

También comprendo el horrible sentimiento y la terrible sensación de estar sometida a sutiles miradas o comentarios racistas que sólo yo percibo, no la gente a mi alrededor.

Sin embargo, también advierto una enorme diferencia entre un comentario racista, dirigido a una persona o a un grupo por sus creencias, raza o lo que los vuelve diferentes, y un gruñido, un comentario despectivo o sarcástico en contra de una entidad ocupante criminal denominada “Israel” y su población a causa de sus CRÍMENES.

Hay que saber distinguir entre la ira y la furia que, año tras año, han despertado décadas de crímenes espantosos, totalmente impunes, del ciego odio racista que aún pueda existir en una pequeña minoría, la cual, de todos modos y por propia naturaleza, odiaría lo que fuera y a cualquiera que fuese diferente.

Además, esa entidad ocupante llamada Israel (una palabra que detesto pronunciar y suelo evitar) no es un ser teórico, ni funciona en el vacío; no es un concepto abstracto, pero tampoco un vacío conjetural.

Es una entidad operada por GENTE.

GENTE que toma decisiones.

GENTE que elige políticos.

GENTE que sirve EN SU TOTALIDAD a un ejército brutal.

GENTE que fomenta creencias, actitudes y acciones racistas.

GENTE que invadió la tierra de otros, los despojó, y ocupó dicha tierra por la fuerza.

GENTE que encarcela niños y dispara a los corazones de bebés.

GENTE que destruye el patrimonio mundial.

GENTE que roba agua, tierra, mar y cielo.

GENTE que mata la esperanza, la vida, la belleza y las sonrisas.

GENTE que construye sus colonias sobre la sangre y las ruinas de otra gente.

Es una entidad en la que el 94% de la GENTE votó a favor del ataque contra Gaza.

Es una entidad en la que el 71% de la GENTE está deseosa de que USA ataque a Irán.

http://www.haaretz.com/hasen/spages/860903.html

Es una entidad de GENTE que no ha respetado a NINGUNO de sus países vecinos.

Es una entidad de GENTE que vive en una tierra ROBADA desde hace más de seis décadas, sin mostrar signos de vergüenza, remordimiento, conciencia o deseo de admitir o reparar los daños que ha causado.

Cualquier persona normal, con algo de compasión, expresaría una mueca de asco y repugnancia ante dicha entidad o dicha gente, capaz de cometer horrores tan viles.

Por eso, me resulta difícil aceptar que una reacción así ante crímenes tan terribles –que cualquiera sentiría al escuchar los nombres Israel o israelí– sea un acto de racismo (antisemitismo).

Por otra parte, nosotros los palestinos no tenemos ninguna responsabilidad en los crímenes del holocausto, ni tampoco somos responsables del racismo europeo contra el pueblo judío.

Asimismo, tampoco veo diferencia alguna entre los distintos tipos de racismo, incluido el racismo dirigido contra los judíos, conocido como antisemitismo. Si aceptamos que el racismo contra las personas judías es diferente, entonces estaríamos aceptando el absurdo racista de la “excepcionalidad judía”. El racismo es racismo; con muchas causas, pero con las mismas consecuencias.

Por lo tanto, no considero que el sufrimiento de los judíos (que fue realmente horrible) sea de un tipo exclusivo que deba ser venerado o visto como esencial o fundamentalmente distinto de cualquier otro sufrimiento; de la misma manera que no considero que nuestro sufrimiento, como palestinos, sea único o distinto de otro tipo de padecimientos.

Se me agolpan las preguntas:

¿Por qué se nos recuerda constantemente a los palestinos los horrores del holocausto cuando no tuvimos nada que ver con él?

¿Por qué debemos sufrir los palestinos el mismo destino que las víctimas del holocausto a manos de aquellos que alardean mundialmente con la bandera del “nunca más”?

¿Por qué querría la ONU imponer el estudio de la historia de los opresores y los ocupantes (holocausto) a los niños que se consumen en campos de refugiados, a esos niños que, junto a sus padres y abuelos, han sido víctimas de una limpieza étnica planificada y ejecutada por esos mismos a quienes, supuestamente, deben comprender?

¿Por qué se nos relaciona constantemente con el antisemitismo, cuando durante sesenta años (en realidad un siglo) hemos sido víctimas incesantes del racismo más vil y maligno (una limpieza étnica que gradualmente se está convirtiendo en una especie de “solución final”), perpetrado por una población entera de sionistas racistas?

(Con toda franqueza, a veces imagino que hubiera sido mucho más simple y menos doloroso si nos hubiesen asesinado de inmediato con gas en vez de sufrir esta política de insoportable muerte lenta que hemos estado padeciendo durante más de un siglo).

¿Cómo puede el mundo exigirnos que reconozcamos la “humanidad” de un colono que viene con su esposa e hijos armados hasta los dientes y, a punta de pistola, desaloja a una familia palestina, arroja afuera sus pertenencias y se instala en su casa?

¿Qué tipo de “humanidad” es esa?

Y lo que es más importante, ¿por qué se nos pide con tanta insistencia que sintamos compasión por nuestros torturadores, que nos asesinan y humillan sin piedad, que intentan aniquilar a nuestra gente y nuestra historia? ¿Y por qué, con qué propósito, se nos pide que sintamos su “humanidad”, mientras que su cuchillo sigue clavado en nuestros corazones?

Por último, no puedo hablar en nombre de todos los palestinos, pero sí en el mío, y debo admitir que los últimos acontecimientos en Gaza fueron la última gota que desbordó el vaso; antes solía pensar que aún había esperanza, que esa GENTE algún día tomaría conciencia de su “humanidad” y lamentaría el daño causado, pero lamento decir que, cuanto más veo de ellos, más me doy cuenta de que esta esperanza y este sueño son sólo una ilusión.

He pasado los últimos años leyendo y debatiendo con muchos de esos sionistas “moderados” en los llamados “campos de la paz”, y lo único que he descubierto son grupos de personas arrogantes, incapaces de reconocer, de admitir o de querer rectificar los crímenes cometidos.

Sólo les interesa la “paz” mientras les sirva para proteger sus intereses y para asegurar su posesión de la tierra robada.

Además, hace muy poco tiempo y, por accidente, me topé con cierta información honorífica que revela la severidad del deterioro de la moralidad y la falta de humanidad entre esos sionistas RACISTAS (cuya intolerancia ideológica y chovinismo superan todo lo demás), que me sumió en un estado de shock durante días; llorando, temblando, asfixiándome con palpitaciones y sufriendo de graves ataques de pánico. Espero y rezo para que un día no muy lejano sea capaz de escribir sobre la terrible realidad que me causó tanta angustia y aflicción, que conmocionó mis principios y traumatizó mi esencia.

Sin lugar a dudas, la comunidad mundial debería dejar a las víctimas la decisión sobre la manera en que esos criminales serán tratados en el futuro. Sólo las víctimas pueden atravesar los senderos del perdón y del castigo. Las víctimas deberían tener la última palabra, con independencia de cuál sea su juicio, no deberían ser vilipendiadas, acusadas o juzgadas moralmente, puesto que ya han sufrido suficiente.

El perdón y la reconciliación requieren ciertas condiciones:

1) Detener los crímenes,

2) admitir la culpa,

3) pedir perdón, y

4) reparar el daño causado.

Ninguna de estas condiciones se considera una opción en esa poderosa sociedad racista y enferma.

En lo que a mí respecta, no poseo autoridad alguna para hablar en nombre de todos los palestinos, pero puedo decir con toda franqueza que NO deseo que los asesinos sionistas, aquellos que estuvieron involucrados de manera directa o indirecta en las masacres, el robo de la tierra, el sometimiento y la opresión, permanezcan en Palestina después de su liberación del ocupante. Excepto, desde luego, por aquellas pocas personas buenas que hay entre ellos, ya que ningún alma debe cargar con la responsabilidad de otra, no deseo que los racistas criminales, ocupantes e invasores permanezcan en Palestina, la tierra que han violado, destruido y maltratado sin cesar, y tampoco deseo que sean mis vecinos.

No han mostrado respeto alguno, ni gratitud ni amor por esta tierra o su gente.

No merecen vivir allí.

Pero estos sentimientos son sólo míos, y sé que no he de ser yo quien tome la decisión.

Jorge Aldao
12/10/2009, 22:50
Más sobre el antisemitismo

Me gustaría señalar algunos puntos más:

1) Israel se denomina a sí mismo Estado judío y, según él, actúa en nombre de todo el pueblo judío, por el pueblo judío. Goza además del apoyo moral y económico de la mayoría de las comunidades judías del mundo entero. Ante la ausencia de protestas o de desvinculación por parte de la mayor parte de los judíos, parece difícil que no haya quienes consideren que los judíos sionistas que viven fuera de la Palestina ocupada son culpables de complicidad y complacencia activa o pasiva, ya sea por guardar silencio o por ayudar y apoyar a los criminales.

2) Israel sigue gozando de la protección del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas a través de los vetos de Washington ante cualquier resolución que pretenda sancionar la interminable lista de crímenes e infracciones del Derecho internacional por parte del Estado sionista y los criminales israelíes actúan con total impunidad, sin verse inquietados por ninguna jurisdicción. De manera inevitable, esta insufrible situación hace que aumenten la rabia y el resentimiento contra el doble rasero y el tratamiento especial que recibe Israel.

3) el uso excesivo del término antisemitismo:

a) por parte de los judíos sionistas, que lo utilizan para acusar a quienes no lo son;

b) por parte de los judíos sionistas buenos, que lo utilizan para acusar a los judíos antisionistas;

c) por parte de los judíos antisionistas, que lo utilizan para acusar tanto a judíos antisionistas como a quienes no son judíos de antisemitismo, y ello tan pronto como éstos se atreven a analizar el judaísmo con ojos críticos y le reprochan algunos aspectos, algunas creencias, actitudes o comportamientos.

Todo esto se ha combinado para crear una sensación de ausencia de libertad de expresión y, sin duda, también una sensación de vivir sometidos a lo que parece intimidación y control del pensamiento.

También se ha diluido el significado de la palabra antisemitismo, que ha perdido prácticamente todo su sentido primigenio. Hoy día se utiliza hasta la náusea, hasta lo absurdo, como un simple recurso retórico o bofetada ante cualquier cosa y cualquier persona, tan pronto como alguien intente analizar el menor de los hechos. Me temo que la palabra ha perdido su eficacia a la hora de definir una forma de racismo. Cuanto más la escuchamos de forma inapropiada, más indiferentes nos sentimos ante su uso futuro. Lo peor es que, Dios no lo quiera, podría incluso suceder que se volviese como un búmeran contra quienes la usan. El cuento de Pedro y el lobo resulta en este punto demasiado familiar.

Por eso, desde el fondo de mi corazón les diré lo siguiente a todos mis amigos judíos interesados en impedir que reaparezca el verdadero antisemitismo y a aquellos israelíes a los que aún les quede humanidad:

1) En vez de perder el tiempo tratando de encontrar "humanidad" en los criminales israelíes, utilicen sus energías para desenmascarar los crímenes israelíes y mostrar su carácter inhumano;

2) Desvincúlense por completo de esa entidad y proclamen su nulidad con todas sus fuerzas;

3) Abandonen la idea de que el antisemitismo es un caso especial de racismo; condenen cualquier racismo sin la menor ambigüedad;

4) Traten de analizar la situación desde el punto de vista de quienes no son judíos, quienes no aceptarán ni comprenderán la insistencia en el carácter único del sufrimiento judío, puesto que desde la Segunda Guerra Mundial el mundo ha sido testigo de las masacres de millones y millones de seres que no eran judíos. El mundo está lleno de odio contra los musulmanes, no contra los judíos;

5) Con todo el amor de mi corazón, con mis sentimientos más sinceros y puros, les pido que hagan introspección y busquen comprender por qué están convencidos de que el mundo debería aceptar el racismo que padecen como peor o diferente y por qué piensan que su sufrimiento es único y diferente del de los demás, ya que no es así como el mundo lo ve. Todos los sufrimientos tienen el mismo valor para quienes lo padecen y todo racismo tiene las mismas consecuencias; por ello, todos deben ser condenados con el mismo encarnizamiento;

6) Quienes apoyamos la causa palestina vamos a ser inevitablemente acusados de antisemitismo, lo cual no nos vuelve antisemitas, porque sabemos muy bien que no lo somos; por eso, las falsas acusaciones y los alegatos falaces no nos van a asustar ni a disuadir ni tampoco nos impedirán hacer lo que consideramos justo;

7) Y, por último, por favor, no se ofusquen cuando alguien señale algunos aspectos del judaísmo y de la cultura judía que quizá no les agrade o encuentren incompatibles con la humanidad, la igualdad o la imparcialidad, pues lo mismo les ha sucedido a otras religiones, sistemas de creencias y culturas, que lo aceptaron sin problemas, ya que a eso se resume la libertad de pensamiento y de palabra: todos tenemos derecho a analizar, criticar y cribar lo que parece estar dificultando el desarrollo moral humano, siempre que lo hagamos sin ofender, calumniar o avasallar, buscando la verdad de forma respetuosa, académica, genuina y bien intencionada.

P.S. Sé que lo que acabo de decir puede parecer muy fuerte, poco familiar o doloroso de escuchar, pero es lo que siento y estoy convencida de que la confianza sólo puede construirse hablando con claridad y honradez.

La lengua árabe tiene un dicho: “sadeequka man sadaqak, wassaddaqak”

Es decir, “Tu verdadero amigo es aquel que es honrado contigo y te cree”.

En árabe, honradez se dice sidq y amigo sadeeq. Ambas palabras comparten la misma raíz, sa-da-qa: “dijo la verdad”.

Con todo mi amor, como siempre,

Nahida



La Primera guerra mundial de las palabras es una iniciativa de Palestine Think Tank y Tlaxcala.
Los autores que deseen participar pueden enviar sus textos a contact@palestinethinktank.com y a tlaxcala@tlaxcala.es.
Fuente: Palestine Think Tank

Artículo original publicado el 7 de octubr de 2009
Sobre la autora http://www.tlaxcala.es/detail_auteurs.asp?lg=es&reference=1643

Victoria Blanco y Manuel Talens son miembros de Tlaxcala, la red de traductores por la diversidad lingüística. Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar a la autora, a los traductores y la fuente.

URL de este artículo en Tlaxcala: http://www.tlaxcala.es/pp.asp?reference=8890&lg=es

Badr
13/10/2009, 00:02
Muy buen artículo, sobre todo cuando habla de cómo se exige a los palestinos que se olviden de ellos y tengan comprensión y tiempo para llorar las penas de sus torturadores. Llega a ser cómicamente siniestro.

Salaam

Jorge Aldao
13/10/2009, 00:33
Muy buen artículo, sobre todo cuando habla de cómo se exige a los palestinos que se olviden de ellos y tengan comprensión y tiempo para llorar las penas de sus torturadores. Llega a ser cómicamente siniestro.
Salaam

Badr Salam... Tienes razón, mucha razón, sería cómico si no fuera tan siniestro.

También me gustó la parte donde hace una minuciosa descripción de los sionazis cuando escribe:

Además, esa entidad ocupante llamada Israel (una palabra que detesto pronunciar y suelo evitar) no es un ser teórico, ni funciona en el vacío; no es un concepto abstracto, pero tampoco un vacío conjetural.

Es una entidad operada por GENTE.

GENTE que toma decisiones.

GENTE que elige políticos.

GENTE que sirve EN SU TOTALIDAD a un ejército brutal.

GENTE que fomenta creencias, actitudes y acciones racistas.

GENTE que invadió la tierra de otros, los despojó, y ocupó dicha tierra por la fuerza.

GENTE que encarcela niños y dispara a los corazones de bebés.

GENTE que destruye el patrimonio mundial.

GENTE que roba agua, tierra, mar y cielo.

GENTE que mata la esperanza, la vida, la belleza y las sonrisas.

GENTE que construye sus colonias sobre la sangre y las ruinas de otra gente.

Es una entidad en la que el 94% de la GENTE votó a favor del ataque contra Gaza.

Es una entidad en la que el 71% de la GENTE está deseosa de que USA ataque a Irán.

http://www.haaretz.com/hasen/spages/860903.html

Es una entidad de GENTE que no ha respetado a NINGUNO de sus países vecinos.

Es una entidad de GENTE que vive en una tierra ROBADA desde hace más de seis décadas, sin mostrar signos de vergüenza, remordimiento, conciencia o deseo de admitir o reparar los daños que ha causado.


Y cuando dice:

Por eso, desde el fondo de mi corazón les diré lo siguiente a todos mis amigos judíos interesados en impedir que reaparezca el verdadero antisemitismo y a aquellos israelíes a los que aún les quede humanidad:

1) En vez de perder el tiempo tratando de encontrar "humanidad" en los criminales israelíes, utilicen sus energías para desenmascarar los crímenes israelíes y mostrar su carácter inhumano;

2) Desvincúlense por completo de esa entidad y proclamen su nulidad con todas sus fuerzas;

Un saludo

Jorge Aldao

P.S. Parece que no sólo a mí me da asco usar la palabra Israel :mad: y por ello uso siempre "Sionaziland".

Badr
13/10/2009, 09:56
Sí también eso Jorge. Y así repasado, no puedo por menos que señalar que la población israelí es una población producto de la ingeniería social, mentalmente manipulada de la cuna a la tumba. Es una población hecha enferma a propósito a fuerza de inyectarle dosis de veneno continuas y calculadas. Es la clase de zombies usados conscientes pero sin alma, que se pueden usar para causar mal sin que nada los detenga salvo el manipulador.

Y de ahí se deduce que con cualquier población se puede hacer lo mismo. Basta con usar las mismas técnicas y sostenerlas y a veces juraría una que algunos van o vamos por ese camino de insensibilización total a los otros.

Salaam

Jorge Aldao
13/10/2009, 12:02
Sí también eso Jorge. Y así repasado, no puedo por menos que señalar que la población israelí es una población producto de la ingeniería social, mentalmente manipulada de la cuna a la tumba. Es una población hecha enferma a propósito a fuerza de inyectarle dosis de veneno continuas y calculadas. Es la clase de zombies usados conscientes pero sin alma, que se pueden usar para causar mal sin que nada los detenga salvo el manipulador.

Y de ahí se deduce que con cualquier población se puede hacer lo mismo. Basta con usar las mismas técnicas y sostenerlas y a veces juraría una que algunos van o vamos por ese camino de insensibilización total a los otros.

Salaam


Badr.... Salam

Leyéndote me acordaba de un manipulador famoso, llamado Adolf No sé Cuantos... ¿Te suena?

UN saludo

Jorge Aldao

Badr
13/10/2009, 14:33
Claro, que en un nada de tiempo consiguió que toda la población, hasta el pastor en la montaña más perdida tuviera una radio y por tanto no se privara de las maravillosas consignas de un mundo con soluciones mágicas.

Pues calculemos los pocos añitos de radio en cada montaña de Adelfo y multipliquémoslo por el siglo y pico de lavado cerebral de judíos susceptibles al principio y el lavado 24 horas al día 7/7 y año tras año durante más de medio siglo de una población cautiva y con ya algo más que radios hasta en el retrete.

Vale la pena recordar que lo que les han hecho a esos judíos enfermos del ente sionista nos lo pueden hacer a todos.

Como dijo Jesús en el evangelio:

Velad, porque no sabéis el día ni la hora. Y ni nos damos cuenta de que la hora ya ha llegado y nos están evenenando...

La primera guerra mundial de las palabras...

Sí. Alcémonos contra su secuestro, violación y prostitución. Alcémonos con la palabra de Verdad.

Salaam

Jorge Aldao
13/10/2009, 15:51
Claro, que en un nada de tiempo consiguió que toda la población, hasta el pastor en la montaña más perdida tuviera una radio y por tanto no se privara de las maravillosas consignas de un mundo con soluciones mágicas.

Pues calculemos los pocos añitos de radio en cada montaña de Adelfo y multipliquémoslo por el siglo y pico de lavado cerebral de judíos susceptibles al principio y el lavado 24 horas al día 7/7 y año tras año durante más de medio siglo de una población cautiva y con ya algo más que radios hasta en el retrete.

Vale la pena recordar que lo que les han hecho a esos judíos enfermos del ente sionista nos lo pueden hacer a todos.

Como dijo Jesús en el evangelio:

Velad, porque no sabéis el día ni la hora. Y ni nos damos cuenta de que la hora ya ha llegado y nos están evenenando...

La primera guerra mundial de las palabras...

Sí. Alcémonos contra su secuestro, violación y prostitución. Alcémonos con la palabra de Verdad.

Salaam

Badr Salam...

Eso!!!! Eso!!!! Alcémosnos contra el secuestro, violación y prostitución de las palabras

Y alcémosnos contra el miedo.

Porque tanto el Adolfo como los Hijos Predilectos del Adolfo, los sionazis, manipularon a su gente en base al miedo.

El Adolfo se aprovechó del miedo de los alemanes a pasar hambre y a ver su economía destruída por los "perversos judíos" y así los arreó por donde quiso, concretando la Shoah que no fue (ni por lejos) el más importante de sus genocidios.

Y sus hijitos predilectos se aprovecharon del miedo de los judíos a sufrir una nueva Shoah a manos de los "antisemitas" y así están concretando el primero y verdadero genocidio antisemita.

Por ello me pareció tan importante la nota de esta chica.

La palabra más secuestrada, más violada y más prostituida en los últimos tiempos es, precisamente, "antisemita".

Un saludo

Jorge Aldao

Hawah Hussain
14/10/2009, 15:28
Pero en la prostitucion de lenguaje solo estan los Palestinos y los Israelis, anda pasate por Spain que aqui hay especialista en eso, con el President a la cabeza.

No hay crisis in Spain solo desaceleracion del crecimiento ( crecimiento Negativo = decrecimiento ) , no hay paro in Spain solo destruccion de empleo, no hay guerra in Spain solo conflictos afganos, jo , si alguien quiere ver como es el terrorismo linguistico in Spain pasen y vean que somos maestros.

Un saludo,

Hawah Hussain
14/10/2009, 15:30
Ah , nosotros tenemos nuestras Guerra Civil en Palabras no ibamos a ser menos.

Saludos,

Hut-hor
14/10/2009, 16:01
Hawah, es que nuestro zparo es un iluminado, con talante y nos habla con dulzura para que no nos estresemos.
Creo que anda por Siria visitando una Mezquita, ya sabes, (diálogo de civilizaciones) y seguro va para Israel, a ver si se da un cabezazo en el muro de las lamentaciones, se le va la memoria y se pone a plantar nabos sostenibles :)

Hawah Hussain
15/10/2009, 15:33
Y no se lo querran quedar por alli, con el talante que tiene y esos discursos que le inspira Gloria Fuertes ( con mis respetos) tipo el pez esta en el mar y la vaca esta en el prado, puede resolver el problema Palestino - Israeli, es mas yo creo que estarian de acuerdo por fin algo al 100% ......, eso si seria Dialogo de Civilizaciones........

Fijate que tenemos al nuevo Iluminado del Mundo y se va por ahi a darles recetas ( de cocina sera ) porque como nos copien el modelo adios mundo.

Un saludo,

Jorge Aldao
17/10/2009, 20:59
La Primera guerra mundial de las palabras

Breves comentarios sobre la denominación de “conflictos armados internacionalizados”

AUTOR: Julio C. SÁNCHEZ

La piratería en las costas somalíes, la violencia armada en el este de la República Democrática del Congo y la explosiva situación en Darfur, y su nocivo impacto en los países vecinos ocupan importantes titulares. Pero, esos medios se limitan a describir el fenómeno sin desentrañar sus verdaderas causas.

Uno de los términos más engañosos usados por los medios y por cierta literatura académica, es el de conflicto armado. Incluso se usa de manera indistinta en sustitución del de guerra. Sin embargo, para los conflictos en África subsahariana los medios han acuñado calificativos como conflicto étnico, guerra civil, etc. Pero, para las acciones en otros teatros de operaciones militares, como Afganistán e Iraq, donde existe una presencia directa de Estados Unidos sí se emplea el término de guerra.

¿Dónde radica la diferencia? Más que en aspectos de tipo técnico-militar o jurídico, esas diferencias al analizar fenómenos con esencias similares, descansan en presupuestos ideológicos que tratan de justificar la presencia imperial de Estados Unidos en Afganistán e Iraq. Con ello esos medios legitiman las acciones desencadenadas como consecuencia del agresivo discurso pronunciado por el entonces presidente George W. Bush en la Academia Militar de West Point el 20 de septiembre del 2001 y que fue posteriormente refrendado en la Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos de 2002, donde claramente se declaraba que ese país había iniciado una guerra. Se soslaya que más allá de la lucha contra el terrorismo, lo que esconden las agresiones estadounidenses es el interés hegemónico por el control de los recursos naturales en una amplia zona que incluye el total del continente africano y parte de Asia. A eso habría que sumar su favorable ubicación geográfica, y cómo el logro de esos objetivos imperiales de control permitirá a Estados Unidos adquirir ventajas sobre sus principales aliados, y también sobre aquellos países que la agenda imperial ha definido como competidores.

Aunque definir las causas que originaron las agresiones a Afganistán e Iraq, no es nuestro objetivo en este trabajo sino definir algunas regularidades en el comportamiento de las guerras que hoy están afectando a la región de África subsahariana. Pero, debemos destacar que el interés económico, que en última instancia condujo a las Fuerzas Armadas estadounidenses a invadir aquellos países, también constituye la base de los conflictos que desde décadas desangran a Somalia, Sudán y la República Democrática del Congo.

Consideramos que el término de guerra civil, con el que se ha acuñado por los medios a las acciones armadas que se desarrollan en esos tres países africanos, debe ser revisado porque en los tres casos existe una importante presencia de actores internacionales, tanto como instigadores de las acciones armadas, como en participantes directos y/o encubiertos, e incluso tienen proyectadas agendas para intentar soluciones a las guerras que conllevarían en cada uno de esos países a un nuevo reparto de aquellas zonas donde se ha probado la existencia de importantes recursos naturales.

La presencia de actores internacionales, el flujo de desplazados y refugiados como consecuencia de las acciones armadas, así como los problemas de los países receptores de las masas de personas obligadas a abandonar su país de origen, o que se ven obligados a reasentarse en áreas más seguras de su país, ha conducido a que expertos en Derecho Internacional Humanitario hayan redefinido el concepto de guerra civil. En su lugar, muchos trabajos elaborados por el Comité Internacional de la Cruz Roja, cuando analizan conflictos como los que afectan actualmente a los países africanos mencionados antes, se usa el término de conflicto armado internacionalizado.

En esa línea de análisis se ubica el artículo “Hacia una definición única de conflicto armado en el derecho internacional humanitario: Una crítica de los conflictos armados internacionalizados”, elaborado por James G. Stewart, diplomado en Derecho Internacional Humanitario (CICR), así como abogado y procurador del Tribunal Supremo de Nueva Zelandia.(1) Debe destacarse que si bien ese autor hace referencia a la guerra en la República Democrática del Congo, y la define como un conflicto armado internacionalizado, en su abordaje de las manifestaciones de ese tipo de conflicto, los mayores ejemplos que señala, se corresponden con la ex Yugoslavia.

Esta línea de análisis de ver los denominados conflictos armados internacionalizados en su multimensionalidad, también podemos encontrarla en académicos cubanos dedicados al estudio de la región de África subsahariana. La mayoría de ellos radican en el Centro de Estudios de África y Medio Oriente. Como resultado de los trabajos publicados tanto en la Revista África y Medio Oriente (RAMO) como en el boletín digital CEAMOnitor, esa institución cubana ha elaborado el concepto de conflicto armado interconectado para poder comprender la complejidad de las guerras que afectan a la región.

El concepto parte de un abordaje holístico de las causas de de las guerras y reconoce que si bien las injerencia de actores externos pueden ser analizadas como catalizadores de conflictos internos, para que estos se desencadenen necesitan la existencia de un conjunto de condiciones objetivas que abarcan la desigual distribución del poder político, los intereses económicos asociados a los Estados de la post-independencia y la existencia de una desigual apropiación de los recursos naturales. Por ello, los investigadores del CEAMO en sus valoraciones conceptuales rehúyen los calificativos de guerra del coltán en el caso de la República Democrática del Congo, o de guerra de los diamantes como era calificada la finalizada guerra en Sierra Leona. No obstante, reconocen que el control de los recursos como uno de los factores que han estimulado la presencia desestabilizadora de los actores externos.

En la actualidad, y en correspondencia con la interconexión internacional de actores presentes en los conflictos de Somalia, República Democrática del Congo y Sudán, también estamos en presencia de una interconexión de agendas internacionales para solucionarlos. Sin embargo, las mismas no atacan la esencia del problema, sino solo sus manifestaciones externas, por ello únicamente se propugna: la pacificación, el desarme de los beligerantes y la posterior incorporación a la vida política. Pero las causas reales de esas guerras, que descansan en el subdesarrollo en que viven las grandes mayorías no tienen solución en esas complicadas agendas post-conflicto, las cuales en cada uno de los casos implican una abrumadora presencia de tropas internacionales, las que en lugar de construir en aquellos escenarios bélicos se convierten en un nuevo factor desestabilizador.

La verdadera solución de los actuales conflictos tendría que tener como eje conductor a una estrategia encaminada a poner fin a las desigualdades y también a la adopción de un orden internacional donde predomine la cooperación para el desarrollo, en lugar de las guerras de conquista y la militarización.

Referencias:

(1) Stuart, James G.: “Hacia una definición única de conflicto armado en el derecho internacional humanitario: Una crítica de los conflictos armados internacionalizados”, Revista Internacional de la Cruz Roja, 30-06-03.

La Primera guerra mundial de las palabras es una iniciativa de Palestine Think Tank y Tlaxcala.

Los autores que deseen participar pueden enviar sus textos a contact@palestinethinktank.com y a tlaxcala@tlaxcala.es.
Fuente: CEAMOnitor Vol. 6 Nº 6

Artículo original publicado en junio de 2009

Tlaxcala es la red de traductores por la diversidad lingüística. Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, al traductor, al revisor y la fuente.

URL de este artículo en Tlaxcala: http://www.tlaxcala.es/pp.asp?reference=8986&lg=e

Jorge Aldao
04/11/2009, 19:28
La Primera guerra mundial de las palabras: Para contrarrestar las falsedades que nos cuentan de Hamás

HAMÁS: “No son malos, es que los han pintado así”

AUTOR: Mary RIZZO

Traducido por Ana Atienza, Marwan Pérez y Manuel Talens

Sucede con frecuencia en Occidente que a algunos partidos o movimientos políticos se los trata como si viniesen de otro planeta o fueran ajenos a cualquier tipo de política. Su existencia se califica siempre de negativa, transitoria, creada en los despachos e impuesta a un público ingenuo que es incapaz de diferenciar un verdadero programa político de un discurso simplista y vacío. Se los describe como marginales, alejados de cualquier estructura democrática “normal”, compuestos por grupos desorganizados que sólo representan a una minoría los ciudadanos. Dada su naturaleza contraria a los partidos oficiales, se les impone una etiqueta que sirve para mantenerlos aislados de las estructuras imperantes. Todo ello sirve para destruir al partido o movimiento a través de la propaganda, lejos de cualquier análisis de la realidad.

En torno al movimiento palestino de resistencia que dio lugar al partido Hamás ha surgido una nueva y falsa mitología. A la hora de interpretar a Hamás, este constructo goza ahora de más legitimidad que los hechos reales. En la mayoría de los medios occidentales, ya sean de derecha o izquierda, y en algunos de los medios “moderados” de los países árabes, el nombre de este partido suele acompañarse de términos como “fundamentalista”, “radical” o “terrorista”. Es evidente que esos apelativos están ahí para desencadenar el miedo e impedir que pueda evaluarse a Hamás de manera crítica y juiciosa. Quienes los escuchan lo asociarán de inmediato con algo negativo y quedarán liberados de la responsabilidad de saber que se trata de una manipulación. Se supone que quienes escuchan tales apelativos deben aceptar que Hamás es “antidemocrático” y “fanático”.

A partir de esta premisa, resulta fácil convencer a la gente de que Hamás es el Mal, el Enemigo de todo lo que nosotros representamos (la tolerancia, la democracia, el Bien). De ahí a llegar a la conclusión de que es preciso actuar contra ellos, de que son un “cáncer que debe erradicarse“, tal como lo expresó la pacifista institucional Noa, hay sólo un paso. ¿Y cómo se erradica un cáncer una vez diagnosticado? Por extirpación o bombardeo. El tratamiento del cáncer “bombardea” con fármacos tóxicos incluso los tejidos sanos del cuerpo, a la espera de que después de la batalla queden suficientes partes sanas para permitir que el organismo continúe vivo. Una vez implantada en las mentes de millones de personas la idea de que la destrucción es buena, porque es peligroso que al enemigo se le permita existir, el riesgo de llevar al organismo a la tumba por debilitación se vuelve aceptable. Así se justifican acciones que ya no son terapéuticas, sino letales por naturaleza.

¿De qué manera se engañó al mundo en enero de 2009 para que aceptase que Israel destruyó Gaza con el objetivo de “eliminar a Hamás”? Fue muy sencillo, la respuesta es siempre la misma: Israel y sus amigos mantienen a la gente desinformada. Quienes hurguen sólo un poco por debajo de los titulares vociferantes de los periódicos podrán encontrar algunos hechos escondidos que contradicen la corriente general, pero son muy pocos los que lo hacen, ya que las noticias que consumen poseen al menos una brizna de verdad en su interior.

Por si fuera poco, incluso los “progresistas” han rendido meritorios servicios a la causa del desprestigio de Hamás. Podrían aceptarlo como un “movimiento de resistencia”, pero sus prejuicios ideológicos les impiden considerar que pueda ser una fuerza progresista para el avance de su propio pueblo. Puede ser por convicción, conveniencia, desidia o incluso ceguera selectiva, pero todo ello les impide aceptar cualquier variante en la lucha de clases, que es por principio “internacional” y cuyas reglas ideales son iguales y deben aplicarse a todos por igual, hasta tal punto que en algunos casos se llega a “importar la democracia” bajo formas más o menos agresivas.

Toda esa gente que recibe la desinformación, muchos de los cuales están armados de buenas intenciones, han mordido el anzuelo y ahora escupen bastantes de las mentiras y distorsiones que forman parte de la falsa mitología creada por los enemigos de Hamás, sobre todo en Israel y en Occidente.

¿Cuáles son los componentes de esa mitología?

1) Hamás es una creación del Mossad israelí.

2) Hamás sólo representa a una minoría de palestinos.

3) El mito de que Hamás se ha vuelto lo “suficientemente democrático” como primer paso para forzar la instauración de un estado islámico en toda Palestina está muy difundido.

4) Su victoria en las urnas no fue más que un voto de protesta contra la corrupción de Fatá.

5) Hamás está formado por un grupo de analfabetos y sus electores se dejan embaucar por pura ignorancia.

6) Hamás es un grupo fundamentalista y, por ello mismo, inflexible e incapaz de cualquier modificación o evolución. Con frecuencia se suelen utilizar sus estatutos en su contra para señalar que está formado por una banda de radicales dispuestos a la Guerra Santa.

7) Hamás no busca ningún compromiso con otros partidos o facciones palestinos, lo cual lo convierte en un factor de división que impide la unidad del pueblo.

8) Hamás adoctrina a su pueblo en el odio con propaganda para luego utilizarlo como carne de cañón.

9) Hamás es un grupo terrorista financiado por “regímenes fundamentalistas”.

Que Hamás es mucho más que un mero movimiento de resistencia ya quedó demostrado en las urnas, pero se lo sigue considerando como un refugio de activistas, lo cual sirve para tolerarlo mientras que al mismo tiempo se desea su desaparición. No se lo toma como un partido político comparable a los de las “naciones democráticas” de la “comunidad internacional” y, por lo tanto, cualquier análisis al que se lo someta es elemental y sujeto a generalizaciones.

Pido a mis lectores que me perdonen las comillas, pero he de utilizarlas de manera irónica cuando me refiero a ciertas palabras-fetiche de los poderes hegemónicos. ¿Cómo es posible que unas cuantas naciones, que siempre se pronuncian en contra de la mayoría en Naciones Unidas, constituyan la denominada “comunidad internacional”? Se trata más bien de un club selecto que excluye prácticamente a todo el mundo. ¿Cómo es posible que a un país gobernado por el candidato que perdió en las urnas se lo llame “democracia”? Sólo cuando empezamos a poner en entredicho nuestras propias bases conceptuales podremos darnos cuenta de lo ventajoso que resulta para algunos presentar a cualquier oposición como “el enemigo”, excluyéndolo de todos los paradigmas sobre los que se basan nuestras expectativas para un mundo mejor.

Ya va siendo hora de desenmascarar con hechos todos esos falsos mitos:

Jorge Aldao
04/11/2009, 19:32
1) Hamás es una creación del Mossad israelí. A pesar de que Israel se atribuye el mérito de muchas cosas, no sucede así en este caso. El islam político ha estado presente en Palestina desde principios de los años cuarenta del pasado siglo, durante en Mandato Británico de Palestina, y Hamás fue un retoño de los denominados Hermanos Musulmanes (Ikhwan), hermandad a la que muchos de sus líderes iniciales estaban afiliados. Fue la experiencia como refugiados lo que convirtió a Hamás en un elemento más autónomo y con una base particularmente nacionalista, debida a la insostenible situación humanitaria del desplazamiento y la pérdida de la identidad cultural y nacional.

Hamás tuvo muchos vínculos con este grupo egipcio y las primeras oficinas de los Hermanos Musulmanes en Palestina abrieron sus puertas en Gaza en 1945, bajo el liderazgo de un miembro de una de las más importantes familias de la zona, el jeque Zafer al-Shawwa. Durante la primera guerra araboisraelí, las tropas árabes recibieron ayuda de voluntarios islamistas, provenientes sobre todo de Jordania y Siria, y este apoyo demostró a los refugiados que los Hermanos Musulmanes eran capaces de defenderse a sí mismos, incluso durante la “guerra israelí de independencia”. El creciente número de refugiados añadió peso al sentido de la identidad y a la determinación del movimiento islamista en Palestina.

Por lo tanto, ni la sociedad civil ni la población palestina necesitaban motivaciones de otro tipo para aceptar el compromiso de adhesión: “Prometo ser un buen musulmán en la defensa del islam y de la tierra perdida de Palestina. Prometo ser un buen ejemplo para la comunidad y para los demás.” Ésas eran las palabras de quienes juraban lealtad a los Hermanos Musulmanes en Palestina (fuente: Beverly Milton Edwards, Islamic Politics in Palestine, pág. 43). La rama local de los Hermanos Musulmanes tenía su propio programa: la defensa de la tierra perdida. No necesitaba fanatismo, influencia exterior o propaganda. Los propios refugiados eran la prueba viviente de los horrores de la deportación y el sufrimiento. La identificación como parte de un movimiento internacional fue simultánea al reconocimiento de la particularidad de la experiencia Palestina.

La fundación oficial de Hamás, el 9 de diciembre de 1987, fue sólo la culminación de una organización que estaba en marcha desde hacía décadas. La resistencia islámica organizada se puso en marcha cuando la situación se precipitó dramáticamente en 1967 y surgió una nueva generación de refugiados. Para esta generación de un pueblo literalmente destruido, el islam era la condición que permitiría mantener la esperanza de un futuro moral y político. Muchos consideraban que la Nakba fue el resultado del distanciamiento de una normalidad social en la que los valores éticos, religiosos, culturales y tradicionales habían sido devastados por la ocupación. Al mismo tiempo, la caída y la degradación, la pobreza, el extrañamiento y la inestabilidad social eran a la vez causa y resultado de la ocupación.

La “comunidad internacional” no acudió al rescate de este pueblo; tampoco el resto de la umma se implicó en su lucha nacional, sobre todo porque no les afectaba directamente o incluso se les prohibió hacerlo. El dolor extremo y la desgracia de perder la propia tierra eran por entonces algo nuevo en la región, donde la colonización previa evitó desterrar a los habitantes nativos y la expulsión de los usurpadores no se veía obstaculizada por la pérdida total de raíces y de bases. Los cimientos de la dimensión formal de Hamás estuvieron así presentes durante décadas antes de su nacimiento oficial.

Para funcionar bajo el peso de la ocupación, los grupos organizados existentes habían creado entidades benéficas para su pueblo. Israel toleró la presencia de estas instituciones en los Territorios Ocupados y los dotó de cierto espacio operativo mediante la concesión de licencias. Tal como dijo el general Yitzhak Sager en una entrevista al International Herald Tribune en 1981, el gobierno israelí “[…] entregó dinero que el gobernador militar destinó a las mezquitas […] Estas sumas se utilizaron en mezquitas y en escuelas religiosas con el fin de reforzar un aspecto que contrastara con la izquierda favorable a la OLP.” Si Israel tenía algún motivo para intervenir era sin duda de tipo “divide y vencerás”, mostrando una pizca de tolerancia y algo de respaldo económico a las distintas asociaciones religiosas para ver si se podía desarrollar una oposición a los nacionalistas de la OLP. Lo único que pretendían era buscar la manera de debilitar a una OLP que estaba ganando adeptos en Occidente, y no financiaron, proporcionaron grandes sumas ni influyeron en modo alguno en un movimiento en el que de una manera u otra podrían infiltrarse o controlar. Eso es pura mitología. ¿Por qué atribuírselo a Israel si no se lo merece?

2) Hamás sólo representa a una minoría de palestinos. Sin duda es cierto que no todos los palestinos son refugiados, al igual que prácticamente todos los líderes de Hamás han nacido en el exilio o en algún momento han vivido la expulsión y la pérdida de sus hogares y posesiones. Esta experiencia ha sido crucial en el caso de los palestinos. Es cierto que incluso aquellos (pocos) palestinos que no han sido desarraigados se identifican con la pérdida de su identidad cultural y nacional, y todos saben que Israel ha destruido sus aspiraciones personales y su cohesión como grupo. Así, incluso un movimiento o partido que posea una identidad propia en los campos de refugiados, en el exilio o con raíces religiosas se reconoce como representante intrínseco, legítimo y natural de los palestinos en su conjunto. Incluso obtuvieron el voto mayoritario en zonas de Cisjordania que no se consideraban baluartes de Hamás, por no hablar de los votos recibidos de numerosas zonas cristianas.

3) El mito de que Hamás se ha vuelto lo “suficientemente democrático” como primer paso para forzar la instauración de un estado islámico en toda Palestina está muy difundido, especialmente en los círculos progresistas que no reconocen la popularidad de esta organización o que poseen prejuicios ideológicos contra cualquier movimiento religioso. Hay mucho que decir en favor de la separación entre Iglesia y Estado, pero por supuesto esto es algo que no se puede imponer desde la distancia; además, existen muchos grados posibles de separación. Quienes han hecho suya la idea de que “Hamás está haciendo tiempo para introducir la Sharia” tienden a negar que la democracia tenga sus peculiaridades, y ésta no es necesariamente sinónimo de “laicismo”. La correcta aplicación del término “democracia” exige ciertos requisitos, y Hamás los cumple. Goza del consenso popular. Posee una estructura interna autónoma y reconocida como legítima por su electorado. Sigue las normas electorales y cumple los requisitos de participación. Una vez elegido, asume su papel dentro del sistema existente, sin deponer a nadie ni orquestar golpes de Estado contra las estructuras establecidas. Se trata de un movimiento político con distintas facciones (algunas de ellas armadas, al igual que muchos partidos pertenecientes a zonas ocupadas, como Fatá), una historia y una organización. Antes de tomar decisiones se abre un amplio debate entre sus electores, incluidos los prisioneros políticos, y las acciones se deciden por mayoría. Si hay alguna diferencia entre este partido y aquellos a los que están acostumbrados los occidentales es que sus máximos líderes generalmente no asumen funciones de gobierno. Esto es comprensible en un partido en el que un gran número de líderes son sistemáticamente asesinados por Israel. El hecho de que su actual director político, Khaled Meshaal, deba vivir en el exilio después de haber sido víctima de un intento de asesinato dice más sobre esta anómala situación que mil palabras.

Jorge Aldao
04/11/2009, 19:33
4) La idea de que la victoria de Hamás en las elecciones al Consejo Legislativo no fue más que un voto de castigo (otra de las teorías preferidas de la izquierda) fue refutada brillantemente por Paola Caridi en su extraordinario libro (a pesar de su subtítulo sensacionalista) Hamás, What it is and what the Radical Palestinian Movement Wants, publicado por Feltrinelli y hasta el momento sólo disponible en italiano. Voy a traducir algunos párrafos acerca de esta cuestión:

“Existe una razón política concreta para que la mayoría de los palestinos hayan votado a Hamás. Se trata de la decisión que el movimiento islamista tomó formalmente el 23 de enero de 2005 (nota de la traductora, un año antes de las elecciones legislativas) de acordar una tregua unilateral junto con la Jihad islámica (organización que, sin embargo, la había roto en diversas ocasiones), lo cual significaba convertir las palabras en hechos: sería el fin de la oleada de ataques terroristas cometidos por Hamás en Israel entendido según los límites establecidos en el armisticio de 1949, es decir, el Israel del interior de la Línea Verde. El cese de los ataques suicidas en ciudades israelíes, que en buena medida supuso el fin de la Intifada y de la opción participativa (de Hamás), se interpreta entre la población palestina como una propuesta política concreta: una alternativa a los que les han gobernado y controlado de manera hegemónica. Se trata de una propuesta que por un lado establece nuevos límites de facto a la estrategia de resistencia de Hamás. Así pues, el movimiento islámico no ha sido elegido sólo como una forma de protestar contra la corrupción, el amiguismo y la ineficiencia de Fatá, al que como partido suele confundirse con la AP. Corrupción, amiguismo e ineficiencia que guardan relación, al menos desde un punto de vista temporal, con el fracaso de los Acuerdos de Oslo y los ‘hechos consumados’ puestos en práctica por los israelíes.”

“A la gente de Hamás se la consideraba seria, que no se enriquecía a expensas del pueblo; de hecho, seguían viviendo en barrios normales y en los campos de refugiados” (Caridi, pág. 171).

5) Una campaña de desprestigio extremadamente ofensiva que se repite a menudo es que los seguidores de Hamás y sus líderes son un “hatajo de analfabetos“ o de “fanáticos religiosos”. Casi todos sus líderes son (o más bien eran, dado el número de asesinatos que se han producido en sus filas) titulados universitarios de ámbitos que oscilan desde la medicina y la física hasta la jurisprudencia, la economía o la teología, por lo que esta campaña de desprestigio sólo pretende arrojar basura sobre ellos y retratarlos como si sólo hubieran leído textos religiosos y, por lo tanto, estuvieran “subdesarrollados” en comparación con otros movimientos. La educación ha sido siempre uno de los pilares de Hamás y de su labor benéfica. El pueblo palestino no necesita que le digan esto: para ellos es una realidad; de hecho, sin ese apoyo, en muchos casos los palestinos acusarían carencias en este sentido.

6) La inflexibilidad de Hamás es otro mito que suele sacarse a colación, especialmente al hablar de la Carta de 1988 (Mithaq). El jeque Hamed Bitauri, “autoridad religiosa de Nablús, presidente de la Unión de Ulemas Palestinos y conocido por sus posturas radicales, no tuvo ningún problema en afirmar que ‘la Carta no es el Corán. Podemos cambiarla. No es más que una síntesis de las posiciones del movimiento islamista en su relación con las demás facciones y su política’. Aziz Dweik, fundador del Departamento de Geografía de la Universidad de Nablús, que posteriormente se convertiría en portavoz del Parlamento Palestino tras las elecciones de 2006 y que permanece encarcelado en prisiones israelíes desde el verano de ese año, fue incluso más allá, manifestando la necesidad política y pragmática de distanciarse de la Mithaq de 1988 en sus declaraciones a Khalid Amayreh, periodista palestino sensibilizado hacia las posiciones islámicas: ‘Hamás no seguiría siendo rehén de las consignas retóricas del pasado como las de la ‘destrucción de Israel’”. (Khalid Amayreh, “Hamas Debates the Future: Palestine’s Islamic Resistance Movement Attempts to Reconcile Ideological Purity and Political Realism”, en Conflicts Forum, nov. 2007, pág. 4) (Caridi, pág. 90).

Haniyeh ha mencionado en numerosas ocasiones que la Carta ha sido superada en su esencia por los demás documentos oficiales, entre los que destaca el Programa Electoral de la Reforma y Lista de Cambios (el listado que Hamás presentó para su candidatura). Este programa está estructurado como un documento que, según el líder de Hamás, va mucho más allá de las necesidades de una campaña política y muestra las directrices políticas del movimiento. No se ha escrito en medio del fragor de la Intifada, sino que refleja la evolución del partido. Los cambios que describe no son tanto ideológicos como de carácter estratégico y político. Sus posiciones se han reiterado tantas veces en entrevistas e intervenciones públicas que parece increíble que la complejidad y la madurez de Hamás no resulten evidentes para cualquiera. Es evidente que aún se dedican a la liberación de Palestina, pero intentan conseguirlo a través de la reafirmación de los derechos del pueblo, sabiendo muy bien que, como partido, Hamás no está equipado para derrocar a la ocupación de ninguna forma práctica o de destruir lo que reconocen como una realidad.

Muchos de los que seguimos los acontecimientos en Oriente Próximo esperamos que no se rindan a un pragmatismo que les lleve a reconocer a Israel no sólo como una realidad, sino como un “Estado judío”. Sin embargo, debemos mirar desde la barrera y evaluar los hechos. El pueblo de Palestina vigilará los derechos que están siendo vulnerados, si alguno lo está, y muchos de nosotros creemos que, puesto que están entre la espada y la pared, no capitularán ni perderán lo que reconocen como sus razones de conveniencia política. Hamás es demasiado consciente de este hecho.

7) Hamás ha sido mucho menos divisorio que su homólogo principal, Fatá. El “golpe de Estado de Gaza”, que conmocionó y entristeció al mundo, era en realidad una medida preventiva que frustró el plan de las fuerzas de Fatá fieles a Dahlan (en colaboración con Israel). Hamás, que fue el partido que obtuvo la victoria de manos de su propio pueblo, nunca ha sido reconocido por la “comunidad internacional” que, sin embargo, había presionado por unas elecciones y había insistido en que era lo que necesitaban los palestinos; porque significaría conceder legitimidad a la resistencia y se convertiría en el principio político del cuerpo de gobierno, el rechazo a las negociaciones en posición subalterna respecto a Israel, que era la política de Fatá, ha sido oficialmente sancionada por el pueblo y sólo sería una cuestión de tiempo antes de que el programa se convirtiese en política. Por lo tanto, cualquier paso de las “Fuerzas de Seguridad” de Fatá para tomar Gaza, en realidad habría sido un golpe de Estado. Pero volviendo a atrás en la visualización de eventos, alimentada por la desinformación, el trágico baño de sangre entre palestinos impidió el real derrocamiento de la democracia que hubiera tenido lugar si Dahlan hubiese tenido la oportunidad. Una y otra vez, Hamás ha buscado trabajar conjuntamente con el partido de la oposición, y esto es algo que no tolerarían en la vana esperanza de que su ventaja económica y su nula política de “los miembros del club” les permitieran ejercer el poder incluso en ausencia de un mandato popular.

Jorge Aldao
04/11/2009, 19:34
8) No es necesario el uso de la propaganda para mostrar la destrucción continua de la civilización y el pueblo palestinos, en los Territorios Ocupados y en el exilio, e incluso para muchos en Israel. Bloqueos, bombardeos, asesinatos, guerras, humillantes puestos de control, las restricciones, la separación de familias, el encarcelamiento y otras violaciones no son incidentes aislados, sino el pan nuestro de cada día en la vida palestina. Nadie tiene que inventar un rencor sobre un enemigo fantasmagórico. Es real que están sometiendo a la gente de todas las edades y condiciones a la humillación, la privación y la muerte. Mostrar a un hombre en un traje de ratón para insistir que los niños están siendo adoctrinados en el odio puede ir bien con las masas desinformadas, pero una mirada a la realidad hace que Farfur parezca la manera más dulce para que un niño asimile y tolere que él o ella son prisioneros condenados de por vida a sufrir de la manera más atroz por haber nacido como un perdedor a los ojos de los opresores.

9) El peor desprestigio en contra de Hamás es mantenerlos como el símbolo del Mal: que son un grupo terrorista, financiado por “Estados renegados del eje del mal”. Si tenemos en cuenta que su financiación es abismalmente inferior al gigantesco paquete económico y de “ayuda militar” que Usamérica, Canadá y otras muchas naciones de la “comunidad internacional” le dan a Israel de manera oficial; ¿por qué ha de considerarse inaceptable la demanda de financiación externa cuando es simplemente la forma en que Israel se mantiene a flote a través de los billones de dólares anuales, y por adelantado, y sabe Dios qué otras formas de financiación llegan a través de las miles de “organizaciones benéficas” que en realidad son poco más que fachadas para la inmigración masiva a Israel para reducir el crecimiento árabe? Si el sionismo y sus organizaciones benéficas están considerados como legítimos y nobles, ¿por qué las organizaciones islámicas están en listas negras y se trata a sus donantes como si estuviesen financiando el terrorismo? Se trata de un doble rasero.

Que Hamás ha rechazado las operaciones de terror contra la población civil e hizo lo posible para lograr una mejora real de las condiciones de vida de su población es un hecho probado y corroborado nada menos que por el servicio de investigación del congreso de Usamérica, un grupo estratégico que básicamente presenta al Congreso sus posiciones conservadoras y su amistosa posición con Israel para que se conviertan en política. De hecho, en el documento coordinado por Jim Zanotti http://www.fas.org/sgp/crs/mideast/R40101.pdf, “Israel y Hamás, el conflicto en Gaza” (2008-2009), se menciona que la citada “razón” que condujo al ataque contra Gaza fue “para limpiarla de Hamás”; los misiles lanzados contra el territorio israelí no eran sino una excusa que Occidente se tragó con gusto. Se reconoce también que Hamás no lanzó los extremadamente rudimentarios misiles y, además, Hamás se menciona que estaba capacitado y dispuesto a suprimir los ataques. Es significativo que las primeras víctimas de los ataques israelíes en Gaza fueron las fuerzas regulares de la policía que acababan de ser entrenados, y quizás también para este fin. Zanotti, escribe:

Durante los primeros cinco meses, el alto el fuego se ha mantenido relativamente bien. Algunos dispararon misiles contra Israel, pero la mayoría fueron atribuidos a grupos militantes ajenos a Hamás, y, progresivamente, Hamás parecía cada vez más capacitado y dispuesto a reprimir incluso estos ataques. No se informó de muertes de israelíes (aunque hubo lesiones y daños a inmuebles) e Israel se abstuvo de represalias.

Sin embargo, cada parte se sentía como si la otra estuviese violando el alto el fuego no escrito. Hamás pidió, sin éxito, que Israel levantase el bloqueo económico de Gaza, mientras que Israel también exigió –sin éxito– el final definitivo de los lanzamiento de misiles y un avance en la liberación del cabo israelí Gilad Shalit, cautivo de Hamás.

Israel citó el lanzamiento esporádico de misiles como justificación para mantener cerrados los cruces de frontera y el puerto marítimo de Gaza, cerrados a prácticamente todo, menos a los suministros humanitarios más básicos. Hamás, otros líderes árabes y algunas organizaciones internacionales y no gubernamentales comprometidas en la ayuda a la población civil de Gaza se quejaron de que Israel estaba incumpliendo sus promesas escritas en el marco del acuerdo de alto el fuego.

Por si eso no fuera suficiente, el autor, que desde luego no simpatiza de ningún modo con Hamás, hace declaraciones sobre las consecuencias de la guerra en la que incluso Israel admite que Hamás no es responsable de los misiles:

Desde el inicio del alto al fuego unilateral de Israel –que comenzó el 18 de enero de 2009–, ha habido alrededor de 40 lanzamientos esporádicos de misiles en el sur de Israel, mucho menos de los que se produjeron en promedio por día justo antes de la operación Plomo Fundido. Por otra parte, los funcionarios israelíes creen que son los grupos militantes más minoritarios, como la Jihad Islámica Palestina y las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, no Hamás, quienes han disparado los misiles, como lo hicieron durante el alto el fuego (aunque es posible que Hamás les habilite o consienta realizar estos ataques, preservando al mismo tiempo su negativa).

Así, Israel utilizó la excusa de que Hamás lanzaba misiles para justificar su eliminación (destruyendo de paso la totalidad de Gaza) mediante lo que denomina “operaciones militares”, pero el resto de la humanidad sabe que se trata de una guerra, a pesar de que estaban al corriente de que Hamás no era responsable ni facilitó los lanzamientos. Deberíamos hacer oídos sordos ante cualquier excusa que Israel saque de la chistera.

Las quejas sobre el contrabando de armas a través de los túneles más elementales claman al cielo cuando se comparan con el presupuesto de defensa para los programas de misiles Usamérica-Israel en el mismo informe. Iron Dome, David’s Sling y otras “ayudas militares” que cuestan miles de millones de dólares a los usamericanos son descritas brevemente. Por cada cinco ineficaces misiles caseros que se introducen de contrabando a través de un túnel, Usamérica está llevando cargas completas de armas y maletas de dinero para gastar en las “necesidades de las fuerzas armadas israelíes”. El doble rasero aquí también derrama sangre inocente en violación del Derecho Internacional a expensas del dinero de los contribuyentes, duramente ganado. He aquí una nueva cita del informe del Congreso:

Israel podría haber utilizado plataformas, armas y municiones compradas a Usamérica en sus operaciones militares en Gaza, según los informes, incluyendo, entre otros aviones F-15 y F-16, helicópteros Apache, y, según informes de prensa israelíes, bombas GBU-39 –bombas guiadas de pequeño diámetro aprobadas para venderlas en el 110º Congreso seguidas de una notificación en septiembre de 2008.

Además, Israel rompió todas las treguas unilaterales entre Israel y Hamás (reclamadas por parte de Hamás, no por Israel). En muchos casos, llevan a cabo incursiones en los Territorios Ocupados, algo que legalmente les está prohibido, pues la población civil bajo ocupación (incluso si los “colonos” se han ido, Gaza se mantiene bajo el asedio de Israel) tiene que ser protegida por el ocupante, no atacada. Israel, con armas y aviones suministrados por obra y gracia del pueblo usamericano, bombardeó las calles donde sus objetivos (políticos y religiosos Israel, que denomina como “militantes”, si no algo peor) y mató de forma indiscriminada a todo el mundo, incluidos a los niños. Si eso no es terrorismo, la palabra carece de significado.

Jorge Aldao
04/11/2009, 19:37
Éstos son sólo algunos de los mitos en circulación. Representan sólo una parte de la mentira, la desinformación y la propaganda [Hasbará] que circula acerca de uno de los principales partidos palestinos, nacido en su interior, que se desarrolla como todos los partidos, desde abajo, y que fue legitimado por unas elecciones justas y legales. Desenmascarar estas mentiras es un deber. No es necesario estar de acuerdo con la totalidad del programa de Hamás, pero sí es obligatorio reconocer que son totalmente distintos a la imagen que se les ha impuesto. Lo que Jessica Rabbit dijo en la película ¿Quién engañó a Roger Rabbit? podría muy bien aplicarse a Hamás: “No soy malo, es que me han pintado así”.


La Primera guerra mundial de las palabras es una iniciativa de Palestine Think Tank y Tlaxcala.

Los autores que deseen participar pueden enviar sus textos a contact@palestinethinktank.com y a tlaxcala@tlaxcala.es.

Fuente: http://palestinethinktank.com/2009/10/19/Hamás-%E2%80%93-they%E2%80%99re-not-bad-they%E2%80%99re-just-drawn-that-way/

Artículo original publicado el 19 de octubre de 2009

Sobre la autora, Mary Rizzo

Mary Rizzo, Ana Atienza y Manuel Talens son miembros de Tlaxcala, la red de traductores por la diversidad lingüística. Rizzo es también editora de http://palestinethinktank.com y tanto Marwan Pérez como M. Talens pertenecen asimismo al colectivo de Rebelión. Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar a la autora, a los traductores y la fuente.

URL de este artículo en Tlaxcala: http://www.tlaxcala.es/pp.asp?reference=9120&lg=es

Jorge Aldao
16/11/2009, 14:52
“Un notable fracaso para una periodista”-Discurso de aceptación del Premio Valentía en el Periodismo 2009

AUTOR: Amira HASS

Traducido por Carlos Sanchís. Revisado por Caty R.



Permítanme empezar con una corrección aunque ustedes puedan pensar, con razón, que soy una maleducada. Pero, en cualquier caso a nosotros, los israelíes, nos están perdonando algo mucho peor que la mala educación.

Lo que hoy tan generosamente califica la International Women’s Media Fundation como el logro de toda mi vida requiere una corrección. Porque es un fracaso. Nada más que un fracaso. El fracaso de toda una vida.

Pensándolo bien, lo de toda una vida es discutible, después de todo ha sido un tercio de mi vida, no más, el que he dedicado al periodismo.

También “toda la vida” podría dar la impresión de que voy a jubilarme pronto, y también habría que corregir eso. No tengo intención de dejar de hacer lo que estoy haciendo.

¿Qué estoy haciendo? En general, me definen como una periodista especializada en asuntos palestinos. Pero en realidad mis reportajes tratan sobre la sociedad y las políticas israelíes, sobre la dominación y su embriaguez. Mis fuentes no son documentos secretos o filtraciones extraoficiales de decisiones tomadas en las reuniones del poder o por la gente con poder. Mis fuentes son los caminos abiertos por los que han despojado a los sometidos de sus derechos iguales a los de los demás seres humanos.

Todavía hay mucho más que aprender sobre Israel, sobre mi sociedad y sobre quienes toman las decisiones en Israel, que han inventado restricciones como: los estudiantes de Gaza no pueden estudiar en una universidad palestina de Cisjordania a 70 Km de su casa. Otra prohibición: los mayores de 18 años no pueden ir a visitar a sus padres a Gaza si los padres se encuentran bien y están sanos. Si se estuvieran muriendo, los respetuosos funcionarios israelíes permitirían la visita, o si los hijos son menores de 18 años. Pero, por otra parte, los parientes de segundo grado no están autorizados a visitar a sus hermanos, sanos o moribundos, en Gaza.

Es una cuestión filosófica interesante, no sólo periodística. Pensemos en ella: ¿Cómo mide el preocupado sistema israelí que los padres y madres están razonablemente sanos? ¿Por qué la preocupación de que un joven elija acceder a una educación mejor? Y éstas sólo son dos de una inmensa lista de prohibiciones israelíes.

O cuando escribo sobre el territorio palestino de Cisjordania progresivamente diezmado y fragmentado. No se trata únicamente de la gente que pierde sus propiedades familiares y su medio de vida; no sólo de las oportunidades, cada vez menores, de las personas en enclaves abarrotados y aislados. En realidad es una historia sobre la habilidad de los arquitectos israelíes. Es una manera de aprender que las planificaciones israelíes, sobre el terreno contradicen las declaraciones oficiales, un fenómeno que caracteriza la actuación de todos los gobiernos israelíes, en el pasado y en el presente. En resumen, queda mucho para mantenerme ocupada durante otra vida, o al menos durante el resto de mi vida.

Pero, como he dicho, la auténtica corrección está en otra parte. No es de logros de lo que debemos hablar aquí, sino de un fracaso.

Es el fracaso de la pretensión de que el público israelí e internacional emplee y acepte los términos y las palabras correctas que reflejan la realidad. No la neolengua orwelliana que ha florecido desde 1993 y que ha sido ingeniosamente dictada y esparcida por los que tienen intereses invertidos.

La terminología del Proceso de Paz, que tomó el reinado, borra la percepción del verdadero proceso que está en marcha: una mezcla especial de ocupación militar, colonialismo, apartheid, autogobierno palestino en enclaves aislados y una democracia para judíos.

No es mi papel como periodista hacer que mis compañeros israelíes y judíos estén de acuerdo en que estos procesos son inmorales y peligrosamente imprudentes. Mi papel es, sin embargo, ejercer el derecho a la libertad de prensa, suministrar información y hacer que la gente sepa. Pero, como he descubierto con dolor, el derecho a saber no significa el deber de conocer.

Miles de mis artículos y millones de palabras se han evaporado. No pueden competir con el lenguaje oficial que ha sido felizmente adoptado por los medios de comunicación de masas y se emplea para desfigurar la realidad. Un lenguaje oficial que alienta a la gente a no saber.

En efecto, un notable fracaso para una periodista.

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La Primera guerra mundial de las palabras es una iniciativa de Palestine Think Tank y Tlaxcala.

Las personas que deseen participar pueden enviar sus textos a contact@palestinethinktank.com y a tlaxcala@tlaxcala.es.

Fuente: "A remarkable failure for a journalist"-2009 Courage in Journalism Award Acceptance Speech

Artículo original publicado el 20 de cotubre de 2009

Sobre la autora

Carlos Sanchís y Caty R. pertenecen al colectivo Rebelión. Carlos es, además, miembro de Tlaxcala, la red de traductores por la diversidad lingüística. Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar a la autora, al traductor, a la revisora y la fuente.

URL de este artículo en Tlaxcala: http://www.tlaxcala.es/pp.asp?reference=9216&lg=es

Jorge Aldao
17/01/2010, 23:43
¿Por qué en Irán hay “régimen” y en Afganistán “gobierno”?

AUTOR: GRUPO ANTIMILITARISTA TORTUGA

Si ustedes prestan atención al vocabulario que emplean los medios de comunicación de masas para referirse a unas u otras cuestiones quizá puedan extraer más de una y más de dos conclusiones para mejor comprender qué intereses hay detrás de tales medios y cuáles son los subterfugios que utilizan para servir la información que proporcionan sobre la actualidad “adornada” con unos u otros atributos.

Se nos ocurre que un buen ejemplo de lo anterior es la denominación que la casi totalidad de medios de comunicación convencionales en España emplean para referirse a las autoridades de unos u otros estados.

Pueden fijarse en que, cuando se habla de las máximas autoridades de Irán, la palabra normalmente empleada es “régimen”, mientras que cuando lo hacen con respecto a Afganistán utilizan “gobierno”.



No vamos a ponernos a analizar en profundidad el sistema político de Irán, un país en el que las leyes islámicas juegan un importante papel en su ordenamiento institucional. Como se sabe, allí hay elecciones y no se da la existencia de un partido único, como sí sucede en otros estados totalitarios con respecto a cuyos gobiernos sí cabría utilizar con propiedad y poca discusión la palabra “régimen”. No tenemos la suficiente información para valorar hasta qué punto en Irán el juego electoral se practica con limpieza. Opiniones hay en ambos sentidos tanto dentro como fuera del país. Sólo en caso de que quedara probado y fuera de dudas que el país está gobernado de forma despótica por una minoría que no ofrece posibilidad alguna a la alternancia en el poder podríamos emplear con cierto rigor la palabra “régimen”. Dado que en el peor de los casos lo que hay sobre Irán son meras sospechas de pucherazo en una cita electoral concreta, nos parece abusivo e interesado el empleo del término por parte de los medios de comunicación citados.

Veamos en cambio el caso de Afganistán. País gobernado por un individuo que trajeron las potencias ocupantes, respaldado por crueles jefes tribales de carácter mafioso denominados “señores de la guerra” y legitimado en el poder mediante unas elecciones casi fantasma, con abstención abrumadora y con un fraude electoral fuera de toda duda, reconocido hasta por los mismos artífices de que esté sentado en el sillón presidencial. El señor Karzai no necesitó la repetición de las elecciones fraudulentas para seguir en el cargo. Su único opositor se retiró como forma de protesta ante la más que probable repetición de las irregularidades de la primera vuelta y la falta total de garantías para que ello no volviera a suceder. Los medios de comunicación occidentales ignoraron completamente esta medida de protesta para pedir limpieza electoral en el proceso y consagraron ante la opinión pública la victoria de Karzai, hoy al frente de lo que todos los medios de forma unánime no denominan “régimen”, como sería más adecuado, sino “gobierno”.

Más ejemplos tenemos. Hay algunos medios españoles que usan la palabra “régimen” para referirse a Venezuela, país donde Hugo Chávez vence abrumadoramente una y otra vez en unos comicios cuya limpieza reconoce incluso su oposición más ultraderechista e incendiaria. Imaginen qué dirían esos medios de comunicación si en Venezuela hubiera un proceso electoral tan demostradamente fraudulento como el de Afganistán y el único opositor se retirara de una posible repetición de los comicios ante la falta de garantías democráticas.

Por el contrario, son “gobiernos” las autoridades de países claramente dictatoriales o monarquías absolutas semifeudales como Marruecos, Arabia Saudí etc.

Como puede apreciarse, para los medios de comunicación de masas ser “régimen” (palabra detrás de la cual hay una acusación de ilegitimidad política) o ser “gobierno” no tiene tanto que ver con el sistema político y el ordenamiento jurídico vigente en esos sitios y sí con el hecho de que el estado del que se habla se muestre más o menos favorable al servicio de los intereses políticos y económicos de las potencias occidentales.

Veamos unos botones de muestra tomados de periódicos españoles tanto de tipo “progresista” como conservador:

Sobre Irán:

El País: El régimen iraní responsabiliza a los "enemigos extranjeros" de las protestas (http://www.elpais.com/articulo/internacional/regimen/irani/responsabiliza/enemigos/extranjeros/protestas/elpepuint/20091229elpepuint_5/Tes)

ABC: El régimen iraní lanza a sus seguidores a la calle al grito de «¡Muerte a Musavi!» (http://www.abc.es/20091231/internacional-oriente-medio/regimen-irani-lanza-seguidores-20091231.html)

Público: Miles de personas apoyan al régimen iraní y piden castigo para los opositores (http://www.publico.es/internacional/282042/iran/protestas/castigo/lideres/opositores/musavi)

El Mundo: Miles de opositores desafían al régimen iraní en Teherán (http://www.elmundo.es/elmundo/2009/09/18/internacional/1253259626.html)

Sobre Afganistán:

El País: El Gobierno afgano crea una unidad de alto nivel para combatir la corrupción

Público: El Gobierno afgano critica a la ONU y pide que se respete su soberanía nacional (http://www.elpais.com/articulo/internacional/Gobierno/afgano/crea/unidad/alto/nivel/combatir/corrupcion/elpepuint/20091116elpepuint_8/Tes)

ABC: Un líder talibán y fuentes del gobierno afgano confirman los sobornos italianos (http://www.abc.es/hemeroteca/historico-16-10-2009/abc/Internacional/un-lider-taliban-y-fuentes-del-gobierno-afgano-confirman-los-sobornos-italianos_113704548195.html)

El Mundo: El Gobierno afgano y la OTAN consideran un ’éxito’ las elecciones (http://www.elmundo.es/elmundo/2009/08/20/internacional/1250775676.html)

Fuente: Los autores

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Jorge Aldao
28/01/2010, 23:50
Para añadir a la serie de notas de este hilo, La Primera guerra mundial de las palabras - Palestine Think Tank y Tlaxcala declaran la guerra contra la desinformación, me parece adecuado poner esta nota de Rafel Rico Ríos denunciando que el diario El País, haciendo un verdadero ejercicio de Terrorismo Sintáctico proporciona información falsa acerca de lo que ocurre en Venezuela con la supensión (no cierre) de algunos medios de comunicación.

Como siempre, al estar publicado en Rebelión y Tlaxcala se recomienda a los alérgicos abstenerse :D



Venezuela: RCTV apoya la solución militar para salir de Chávez

El País amordaza a Chávez

AUTOR: Rafael RICO RÍOS

Una vez más, el periódico El País nos obsequia con una lección de periodismo de calidad con el Editorial, publicado el 26 de enero, Chávez Amordaza. Recordemos que un editorial marca la línea ideológica de un medio periodístico y, en este caso, define claramente la posición que tiene este medio respecto al proceso venezolano.

El País hace una crítica a la suspensión temporal de 6 cadenas de televisión en Venezuela. Las cadenas American Network, America TV, Momentum, RCTV, Ritmo Son y TV chile, fueron suspendidas hasta cumplir con la legalidad vigente. Los planteamientos de El País coinciden con los que se difunden internacionalmente por los medios comerciales.

Comienza el Editorial con la afirmación que “El Gobierno venezolano ha cortado definitivamente la señal al canal de televisión”. La suspensión de la emisión de estos 6 canales no es definitiva. No hay ninguna declaración por parte de los responsables de esta suspensión que indique que sea definitiva, al contrario, se trata de una suspensión temporal. Se ha repetido una y otra vez por parte de CONATEL, Comisión Nacional de Telecomunicaciones, y el proveedor de cable donde transmiten estos canales. En absoluto es una suspensión definitiva como dice el artículo.

Las cadenas suspendidas, que conocían perfectamente al marco jurídico que debían cumplir, deben presentarse en CONATEL para su supervisión, registrarse como productor nacional audiovisual, y así cumplir con los requisitos que marca la Ley Orgánica de Telecomunicaciones, la Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión e, inmediatamente, reiniciarían su transmisión. Es, por tanto, una medida que se ajusta las leyes venezolanas. TV Chile, por ejemplo, ya está en proceso para restablecer su emisión.

Sin embargo, Radio Caracas Televisión, RCTV, tiene un objetivo diferente en este Show : agitar las calles. Hay que recordar la participación activa de RCTV en el Golpe de Estado del 11 de abril de 2002 y en otros procesos de desestabilización en los últimos años. Su objetivo parece ser victimizarse, mantener la situación de conflicto en las calles y generar violencia. El 26 de enero, se confirma la muerte de dos estudiantes, uno de ellos del Partidos Socialista Unido de Venezuela que se manifestaba en apoyo a las medidas del gobierno.

El País continúa diciendo que “Caracas acentúa su política de silenciamiento de los medios informativos críticos”. Desde que Chávez gobierna no se ha silenciado ningún medio de comunicación por ser crítico. En el caso de RCTV de 2007, al que hace referencia, se le venció la concesión para emitir en abierto por el espectro radioléctrico, que es público, y su transmisión pasó a los proveedores por cable y de antenas parabólicas. En el 2007, el mismo periódico El País, repetía una y otra vez que RCTV había sido cerrado. Entonces, si ya la cerraron en 2007, ¿qué es lo que está cerrando ahora el gobierno?

Y El País insiste en el discurso de la represión, “Y no es la primera vez que suprime de un plumazo voces discordantes”... “En agosto pasado, Caracas amordazó a otra treintena de emisoras de radio que supuestamente no habían renovado su concesión administrativa.” En agosto de 2008 se revocaron las concesiones de 34 emisoras de más de 800 que emitían a nivel nacional. Estas emisoras fueron revocadas, no por motivos políticos, sino porque no cumplían con la Ley Orgánica de Telecomunicaciones. Algunas de ellas ni siquiera eran de la oposición, al aplicar la nueva ley de telecomunicaciones se inspeccionaron todas las emisoras de radio del país y algunas presentaban irregularidades. Tuvieron un plazo de varios meses para regularizar su situación y, finalmente, las que no cumplieron, se revocaron. Estas medidas son habituales en todos los países, las emisoras que no cumplen con la ley de telecomunicaciones de cada país se suspenden. Algunas de estas emisoras (heredadas de padres a hijos, algo completamente ilegal), pertenecían a empresarios de la oposición que, una vez más, aprovecharon la aplicación de la ley para generar desestabilización y acusar al gobierno de vulnerar la libertad de expresión.

El País, en su Editorial, cita que “La Comisión Interamericana de Derechos Humanos considera la medida una vulneración de las garantías constitucionales y aduce que los canales cerrados no han tenido la oportunidad de defenderse ante una autoridad imparcial.” No sabemos a qué se refiere la Comisión Interamericana de Derechos Humanos con “defenderse ante una autoridad imparcial”. CONATEL es el organismo público regulador de las Telecomunicaciones en Venezuela y sus puertas están abiertas para que estos canales presenten los requisitos marcados por Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión y restablecer su emisión. Diosdado Cabello, presidente de CONATEL, lo repitió una y otra vez: “la ventana está abierta para todas las demás operadoras televisivas que hayan sido establecidas como productores nacionales, porque la ley debe ser exactamente igual para todos. Todos tenemos los mismos derechos y obligaciones”.

El Editorial también descalifica a Chávez con cuestiones económicas y dice, “Chávez opera con controles de precios, cierres de comercios por centenares y amenazas de expropiación. Todo un recetario antidemocrático.” Algunos empresarios venezolanos aprovechan los rumores de las consecuencias de la devaluación de la moneda para subir los precios de los artículos sin justificación (hasta del 300%), especular con los precios y acaparar productos. Si tomar medidas para controlar la especulación, la subida de precios y el acaparamiento es antidemocrático, nos preguntamos, ¿qué es lo que considera El País democrático? ¿apoyar a los empresarios tramposos, estafadores y usureros?

Finalmente, afirma que “Radio Caracas Televisión Internacional rechaza transmitir los doctrinarios discursos del presidente”. Algunas de las normas incumplidas por estos canales, incluido RCTV, son: no transmitir alocuciones oficiales (no solamente las cadenas), no difundir el Himno Nacional, no anunciar el tipo de producción, los elementos de lenguaje, salud, sexo y violencia, difundir más de dos horas de telenovelas en horario supervisado. No es sólo por no transmitir los discursos del Presidente.

Y lo que más preocupa es un hecho que no ha sido publicado por la prensa comercial internacional: Las declaraciones de Noel Álvarez, presidente de la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela, FEDECÁMARAS.

Noel Álvarez, el 21 de enero en RCTV, cadena defendida por estos medios tan democráticos, dijo que la solución para salir de Chávez es La Solución Militar (menos mal que no dijo La Solución Final ), ante el entusiasmo del periodista estrella de RCTV, Miguel Ángel Rodríguez, que apoyaba triunfal la idea de La Solución Militar.

Obviamente, el periódico El País no menciona este hecho, ¿Será que El País también defiende La Solución Militar?

Este tipo de Editoriales son un ejemplo de la posición de El País respecto a Chávez. A diario nos bombardea con una enfermiza, casi paranoica, retahíla de artículos en contra del Presidente Chávez. Uno no tiene más remedio que preguntarse: Si piensa todo eso de Chávez, elegido una y otra vez por más de un 60% de la población venezolana, ¿qué piensa El País de los millones de simpatizantes que apoyan al Presidente Chávez? Pues parece que la respuesta está clara: los desprecia.

Medias verdades, tergiversaciones, mentiras, insultos, descalificaciones, toda una verborrea a diario arremetiendo contra el Presidente Chávez y, en realidad, lo que parece olvidar este medio, quizás por haber perdido sus principios democráticos, es que todo esto, en el fondo, es contra el pueblo venezolano. El País una y otra vez insulta al pueblo venezolano.

* Vídeo de las declaraciones de Noel Álvarez en RCTV donde pide La Solución Militar, a partir del minuto 1:40: http://www.youtube.com/watch?v=YbLNorDHBtw


Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=99408

Artículo original publicado el 27 de enero de 2010

Jorge Aldao
16/02/2010, 16:16
Doce reglas infalibles para la redacción de noticias sobre Oriente Próximo en los grandes medios de comunicación


http://elzurriago.blogia.com/upload/20090106122438-1166323-1504563.jpg

1) En Oriente Próximo son siempre los árabes quienes atacan primero, y siempre es Israel quien se defiende. Esa defensa se llama "represalia".

2) Ni árabes, ni palestinos ni libaneses tienen derecho a matar civiles. A eso se le llama "terrorismo".

3) Israel tiene derecho a matar civiles. Eso se llama "legítima defensa".

4) Cuando Israel mata civiles en masa, las potencias occidentales piden que lo haga con mayor comedimiento. Eso se llama "reacción de la comunidad internacional".

5) Ni palestinos ni libaneses tienen derecho a capturar soldados israelíes dentro de instalaciones militares con centinelas y puestos de combate. A eso hay que llamarlo "secuestro de personas indefensas".

6) Israel tiene derecho a secuestrar a cualquiera hora y en cualquier lugar a cuantos palestinos y libaneses se le antoje. Su cifra actual ronda los 10 mil, 300 de los cuales son niños y mil, mujeres. No se precisa prueba alguna de culpabilidad. Israel tiene derecho a mantener secuestrados presos indefinidamente, ya sean autoridades democráticamente elegidas por los palestinos. A eso se le llama "encarcelamiento de terroristas".

7) Cuando se menciona la palabra "Hezbollah", es obligatorio añadir en la misma frase "apoyados y financiados por Siria y por Irán".

8) Cuando se menciona "Israel", está terminantemente prohibido añadir: "apoyados y financiados por los EEUU". Eso podría dar la impresión de que el conflicto es desigual y de que la existencia de Israel no corre peligro.

9) En informaciones sobre Israel, hay que evitar siempre que aparezcan las siguientes locuciones: "Territorios ocupados", "Resoluciones de la ONU", "Violaciones de los Derechos Humanos" y "Convención de Ginebra".

10) Los palestinos, lo mismo que los libaneses, son siempre "cobardes" que se esconden entre una población civil que "no los quiere". Si duermen en casa con sus familias, eso tiene un nombre: "cobardía". Israel tiene derecho a aniquilar con bombas y misiles los barrios donde duermen. A eso se le llama "acción quirúrgica de alta precisión".

11) Los israelíes hablan mejor inglés, francés, castellano o portugués que los árabes. Por eso merecen ser entrevistados con mayor frecuencia y tener más oportunidades que los árabes para explicar al gran público las presentes reglas de redacción (de la 1 a la 10). A eso se le llama "neutralidad periodística".

12) Todas las personas que no están de acuerdo con las sobredichas Reglas, son, y así debe hacerse constar, "terroristas antisemitas de alta peligrosidad".

Fuente: http://elzurriago.blogia.com/2009/enero.php

Jorge Aldao
18/02/2010, 23:29
¿Una década de propaganda? La BBC y su cobertura de Venezuela

AUTOR: Lee SALTER

Traducido por Ana López

Investigadores de la University of the West of England, en el Reino Unido, han puesto en evidencia la parcialidad sistemática y continuada en las noticias sobre Venezuela cubiertas por la BBC. Los doctores Lee Salter y Dave Weltman han analizado la cobertura de Venezuela de la BBC desde que Hugo Chávez ganara sus primeras elecciones presidenciales hace diez años. El proyecto de investigación, aún en curso, y sus resultados muestran hasta el momento que las informaciones de la BBC sobre este país no cumplen con su compromiso legal de imparcialidad, verdad y rigor.

Los investigadores han analizado 304 reportajes de la BBC publicados entre 1998 y 2008 de entre los cuales sólo tres mencionaban las políticas positivas puestas en marcha por el gobierno de Chávez. La BBC no ha informado adecuadamente sobre ninguna de las iniciativas democráticas, ni sobre la legislación en materia de derechos humanos, los programas de alimentación, las iniciativas de atención sanitaria o las medidas para la reducción de la pobreza. La Misión Robinson, el mayor programa de alfabetización de la historia mundial, sólo se ha mencionado de pasada. Según el estudio, la BBC parece no haber aceptado la legitimidad del presidente: en toda la muestra se insinúa que Chávez no tiene apoyo electoral y en cierta ocasión incluso se le compara con Hitler (Venezuela’s Dictatorship [El dictador de Venezuela], 31/08/99).

Este intento de desautorizar a Chávez debe además entenderse en el contexto de su historial electoral: su legitimidad se cuestiona a pesar de haber sido elegido varias veces con un apoyo de entre el 56% y el 60% de los votos, en contraste, por ejemplo, con el apoyo recibido por todos los partidos que han ganado unas elecciones británicas desde 1979, respaldados por entre el 35,3% y el 43,9% de los votos. El actual Primer Ministro británico fue designado por su predecesor y muchos altos mandatarios del actual gobierno nunca han sido elegidos democráticamente. No resulta, sin embargo, sorprendente que la BBC nunca haya cuestionado su legitimidad.

La reacción de la BBC al golpe militar en 2002 es particularmente interesante. BBC News publicó nueve artículos sobre el golpe el 12 de abril de 2002, todos basados en las versiones de los hechos de los golpistas, a quienes, junto a la «oposición», se defendía como salvadores de «la nación». Aunque BBC News informó sobre el golpe, la única vez que se llegó a usar la palabra «golpe» fue al recoger acusaciones lanzadas por representantes del gobierno y por la hija de Chávez.

La explicación «oficial» que daba la BBC era que Chávez había «caído», «renunciado» o «dimitido» (en el mejor de los casos a instancias de los militares) tras su «mala gestión» de las «huelgas» (que, como nos recuerda Hardy [2007], eran en realidad, paros de las patronales) y manifestaciones en las que simpatizantes suyos habían disparado y matado a otros participantes. Al informar de esto último, Adam Easton, el corresponsal de la BBC en Caracas escribió «una cámara filmó también a simpatizantes armados de Chávez disparando indiscriminadamente a los participantes en la marcha» (en Venezuela’s New Dawn [El nuevo amanecer de Venezuela]). La secuencia en cuestión fue emitida por el canal de un oligarca que había apoyado el golpe, posteriormente se demostró que estaba manipulada.

Resulta sorprendente que la BBC privilegiara la versión de los hechos de los golpistas si tenemos en cuenta que, antes del golpe, Chávez había ganado dos elecciones y un referéndum constitucional.

En ningún momento se cuestionó la intención de restaurar la democracia de los golpistas.

En Venezuelan media: “It’s over!” [Prensa venezolana: « ¡Es el fin! »], la BBC permite al editor de El Universal, sin rebatirlo en modo alguno, declarar: « ¡Hemos vuelto una vez más a la democracia! ». La elección del subtítulo «Restaurando la democracia» por parte del editor regional de BBC Americas en Venezuela’s political disarray [La desorganización política de Venezuela] es quizá aún más significativa. En Oil prices fall as Chavez quits [Cae el precio del petróleo y Chávez abandona] se informa de la renuncia de Chávez como resultado de un «levantamiento popular».

Resulta muy esclarecedor que todos los testimonios populares recogidos en los nueve artículos pertenezcan a simpatizantes de la «oposición» y que las únicas voces a favor de Chávez vengan de miembros del gobierno, de la hija del propio Chávez o de Cuba. Sería, por tanto, razonable inferir, a partir de las informaciones de la BBC, que los venezolanos de a pie no apoyaban a Chávez ya que, mientras el golpe era calificado de «popular» sin rigor alguno, la reacción a éste no lo era.

Los investigadores han formulado una hipótesis que sugiere que uno de los factores que explican la falta de rigor de la BBC al informar sobre Venezuela es la adhesión del grupo a la línea ideológica de la élite venezolana. Haciendo caso omiso de los estudios existentes sobre historia venezolana, la BBC apoya sus reportajes en la «tesis del excepcionalismo», es decir, en la idea de que Venezuela era una excepción entre las naciones latinoamericanas y de que su democracia era lo suficientemente fuerte como para resistir una dictadura.

Los estudios históricos sugieren, sin embargo, que esta idea es incorrecta. Como explican los profesores Ellner y Salas, quienes defendieron la excepcionalidad de Venezuela erraron al no establecer una conexión entre la exclusión política y el fenómeno del clientelismo vinculado a ésta, por un lado, y las violaciones de los derechos humanos, la manipulación y la corrupción por otro. Además, dieron por sentado que la legitimidad de los mecanismos institucionales garantizaba la estabilidad. Las lacras del fraude electoral, la corrupción y la represión que los expertos señalaron como decisivas en su contribución a la crisis de los noventa ya eran evidentes en décadas anteriores.

No cabe duda de que la BBC no logra asumir esto último y su desconocimiento de la extrema pobreza que afecta a muchos venezolanos impide una comprensión suficiente de la política venezolana. Al no «ver» estos factores, la BBC no puede entender la Revolución Bolivariana como una respuesta a décadas de pobreza y opresión.

En su lugar, la BBC personaliza el movimiento bolivariano en Hugo Chávez, como si éste hubiera salido de la nada y hubiera impuesto su mandato en Venezuela, sin tener en cuenta el movimiento que lo respalda ni las elecciones que lo avalan.

Por ejemplo, se refiere a la victoria en el referéndum de 2004 como «un giro extraordinario que desafía a las explicaciones sencillas» (en Analysis: Venezuela at the crossroads [Análisis: Venezuela en un cruce de caminos] 17/8/04). Por supuesto, la victoria resultó «extraordinaria» sólo para aquellos que ignoraban las cuestiones subyacentes que afectaban a la política venezolana en el momento.

Por consiguiente, el propio Chávez se convierte en «causa» de conflicto político. En el mundo de la BBC es imposible que la clase, la pobreza, las violaciones de los derechos humanos o la corrupción sean causa de conflicto político; la BBC no tiene en cuenta el impacto de una tasa de pobreza del 70% en 1995, ni el hecho de que un año antes de la primera victoria electoral de Chávez el 67% de los venezolanos ganaran menos de 2$ diarios.

En su lugar, nos pinta a los venezolanos como a un rebaño sin uso de razón que sigue a su flautista de Hamelín y sólo responde cuando él pide que se haga campaña por esto o aquello. En el mundo de la BBC las «divisiones» sociales y políticas son cosa de Chávez.

Para la BBC, los únicos representantes legítimos de los venezolanos parecen ser los oligarcas no electos que apoyan a la «oposición». Porque Venezuela es la «oposición». «Los líderes de la oposición en Venezuela», según la BBC, apelan a «la comunidad internacional para que intervenga y proteja el Estado de derecho».

Cuando el golpe de estado militar y la imposición de un dictador «restauró» la democracia, la BBC informó de que «Venezuela no se ha fijado en un político activo, sino en quien está a la cabeza de la asociación de empresarios». Cuando una mayoría de venezolanos elige democráticamente a Chávez no se trata de un acto de «Venezuela», pero cuando un golpe de Estado militar apoyado por la CIA impone una oligarquía corrupta, sí que refleja la voluntad de Venezuela «entera», no la voluntad de una élite, sino la de la propia Venezuela.

Hay quien dice que detrás de las razones de la inexactitud y la parcialidad de las informaciones de la BBC está la experiencia personal de los periodistas de la BBC, gentes que pertenecen a un entorno social y una clase muy concretos y que viven en zonas adineradas de Caracas. Desde este punto de vista, se podría decir que simplemente no ven la realidad de la situación. Si es así, se confirmaría la reivindicación de Charles Hardy, quien afirma que tendemos a recibir «la perspectiva de un corresponsal internacional… que trabaja en un edificio de oficinas de un periódico de la oposición en el centro de la ciudad y vive en un apartamento en una urbanización adinerada».

La gran pregunta, sin embargo, es si se puede confiar en la información de la BBC sobre América Latina. Desde luego, a juzgar por los últimos reportajes sobre la reciente victoria de Evo Morales en Bolivia, parece poco probable. Mientras tanto, su público permanece, lamentablemente, mal informado.

La investigación sigue adelante y sus responsables llegan a Caracas en diciembre para emprender la siguiente fase del proyecto. Para más información, contactar con el autor.


Fuente: Venezuelanalysis.com-A Decade of Propaganda? The BBC’s Reporting of Venezuela

URL de este artículo en Tlaxcala: http://www.tlaxcala.es/pp.asp?reference=9989&lg=es

Jorge Aldao
13/03/2010, 16:20
Nuestros soldados "abaten”, ellos “asesinan”

AUTOR: GRUPO ANTIMILITARISTA TORTUGA

Tras la primera entrega sobre juegos de palabras y lenguaje de diseño en los medios de comunicación ¿Por qué en Irán hay “régimen” y en Afganistán “gobierno”?, aprovechamos la enésima muerte de un soldado español (1)en Afganistán para mostrar otro interesante truco que el poder emplea para manipular.

Según el lenguaje de los medios de masas, los militares españoles son siempre eso, militares, soldados, en algunas ocasiones funcionarios del estado, trabajadores como otros cualesquiera con el plus de una mayor abnegación al servicio “de todos”. A pesar de que todos y cada uno de ellos trabajan en una organización armada cobrando un sueldecito medio (2) que se convierte en las misiones bélicas en el extranjero en una cantidad que ya desearía para sí cualquier otro funcionario público, y de que un porcentaje nada desdeñable de los efectivos está conformado por personas extranjeras procedentes de países pobres, nunca oirán el término “mercenarios” que podría corresponderles en justicia semántica y otros tipos de justicia.

En cambio las tropas que se le oponen en guerras asimétricas como la de Afganistán nunca están conformadas por militares o soldados, ni siquiera de guerrillas. En el mejor de los casos son “insurgentes” (4), aunque lo más corriente sea llamarles directamente “talibanes” (5)(que traducido a lo que entiende el común de los mortales que ha visto ya muchos telediarios y leído mucho El País y el ABC significa algo así como “fanáticos e incivilizados islamistas con barba y turbante que se dedican a ponerle burka a las mujeres”). En ocasiones como la que acabamos de contemplar se les llega a llamar directamente "terroristas"(6) . Como si no fueran ellos los invadidos y sus civiles los que mueren a paladas “por error” en los bombardeos brutales de nuestra aviación aliada (7) . Encima de cuernos, penitencia…

El mercenario colombiano al servicio del estado español (8) que perdió su vida anteayer en Afganistán en una operación militar en la que también perdieron su vida al menos tres militares insurgentes afganos fue, según el criterio casi unánime empleado en la prensa española, “asesinado”(9). En cambio, los afganos fallecidos fueron “abatidos” (10), “muertos” o “dados de baja” –según el medio- por nuestras tropas, las cuales lo hicieron, según nos comenta por ejemplo el diario La Razón en “venganza” por la muerte del colombiano (11) . Hay que entender que este diario aprueba y se enorgullece de dicha actitud vindicativa tan lejos del espíritu de las "misiones de paz" que nos propone la propaganda del gobierno. No pensamos que a nuestros y nuestras lectoras se les escapen las diferentes connotaciones de los términos empleados, unos de los cuales transmiten conceptos de legalidad y legitimidad, mientras que el otro -“asesinado”- pretende afirmar con crudeza la miseria moral en la que vive “el enemigo”.

Y no es que nos resulte inapropiada la palabra “asesinar” aplicada al hecho de que a una persona se le arrebate su vida por medios violentos en el transcurso de una operación bélica. Lo que nos ofende es el doble rasero. En tal caso empleémosla siempre. Tan asesinado fue el mercenario colombiano como los tres militares insurgentes afganos. Y no digamos nada del civil afgano que fue acribillado hasta la muerte (12) hace pocos días por soldados del ejército español sólo porque tenía prisa y trataba de adelantar con su motocicleta a un convoy de vehículos militares. Para este hombre (también hirieron a otro que iba de paquete en la moto) que ni siquiera participaba en la guerra y que fue -podemos decir sin duda- asesinado por nuestras tropas, no habrá ministras que vayan a averiguar qué pasó ni a trasladar su cadáver, no habrá emotivos funerales de estado , no habrá telediarios que loen su figura hasta aburrir (13) , no será primera página de ningún periódico durante varios días y nadie enjuiciará al culpable o culpables de su muerte (14).

Porque igual que pasa con las palabras, hay asesinados de más categoría que otros…

La Primera guerra mundial de las palabras es una iniciativa de Palestine Think Tank y Tlaxcala.

Los autores que deseen participar pueden enviar sus textos a contact@palestinethinktank.com y a tlaxcala@tlaxcala.es.

Fuente: http://www.nodo50.org/tortuga/Nuestros-soldados-causan-bajas

Artículo original publicado el 6 de febrero de 2010.

URL de este artículo en Tlaxcala: http://www.tlaxcala.es/pp.asp?reference=10122&lg=es


Notas
(1) Ver http://www.nodo50.org/tortuga/Un-soldado-colombiano-del-ejercito
(2)Ver http://www.antimilitaristas.org/article.php3?id_article=2090
(3) Ver http://www.nodo50.org/tortuga/Miles-de-extranjeros-defienden-la
(4)Ver http://www.abc.es/hemeroteca/historico-30-10-2009/abc/Nacional/insurgentes-afganos-se-han-apropiado-de-un-avion-espia-espa%C3%B1ol-y-exigen-dinero-a-cambio_1131061289446.html
(5) Ver http://www.publico.es/espana/290979/afganistan/ataque/tropasespanolas/herat
(6) Ver http://www.eldiarioexterior.com/terroristas-afganos-atacan-a-soldados-36801.htm
(7) Ver http://www.hispanidad.info/afga147.htm
(8) Ver http://www.nodo50.org/tortuga/Requiem-por-un-mercenario
(9) Ver http://www.larazon.es/noticia/9274-las-tropas-vengan-al-soldado-asesinado-y-matan-a-tres-taliban
(10) Ver http://www.elmundo.es/elmundo/2010/02/02/espana/1265130165.html
(11) Ver http://www.larazon.es/noticia/9274-las-tropas-vengan-al-soldado-asesinado-y-matan-a-tres-taliban
(12) Ver http://www.nodo50.org/tortuga/Tropas-espanolas-matan-a-un-civil
(13) Ver http://www.larazon.es/noticia/9082-un-militar-humilde-ilusionado-con-una-importante-mision
(14) Ver http://www.nodo50.org/tortuga/El-militar-espanol-que-disparo-a

Badr
13/03/2010, 20:08
Objeción fiscal y manifestaciones, aunque no parece que haya mucho entusiasmo por estas últimas.

Salaam

Jorge Aldao
13/03/2010, 21:53
Objeción fiscal y manifestaciones, aunque no parece que haya mucho entusiasmo por estas últimas.

Salaam


Badr... Salam...

Y de las primeras tampoco.
Parecería que a la gente le gusta pagar impuestos para que con ellos se maten inocentes.
Y no digo hacer lo que en otro hilo señalé, de algunos que descuentan de sus impuestos el monto del presupuesto militar.
Simplemente propuse que abogados y contadores de organizaciones de derechos humanos comiencen a buscarle el resquicio a la ley como para que ser objetor de conciencia fiscal no signifique luego que te embarguen hasta la camiseta.
Porque eso es para héroes y ya sabemos que eso no sobra.
Pero también sabemos que los Ruiz Mateos y los Cortina eluden legalmente pagar impuestos porque sus abogados y contadores encontraron el resquicio legal para hacerlo sin peligro.
Pero bueh.... eso es lo que hay

Un saludo

Jorge

Jorge Aldao
14/03/2010, 23:24
Niño soldado asiático en las FARC


El 9 de enero El Mundo (1) publica una noticia con el siguiente título y antetítulo: “Las FARC recluta a niños de 10 a 13 años”, “Para qué jugar con muñecas teniendo una AK 47”. Y para demostrar esas afirmaciones incluye una amplia fotografía de un niño con un fusil.
http://www.rebelion.org/imagenes/101007_1.png
Eso sí, lo que el niño tiene entre las manos no es un fusil AK (soviético) es un M16 (estadounidense), y el niño es asiático. Omiten que se trata de una foto de Reuters de un niño probablemente camboyano según me informó la agencia, o sea, ni fusil ruso de guerrilla ni colombiano. Aunque si querían fotos de niños con armas de gran calibre no hacía falta ir muy lejos. Se pudieron ver en España en una jornada escolar (2) en cuartel del Regimiento de Infantería 'Soria 9', en Puerto del Rosario (Fuerteventura) el 23 de mayo.
http://www.rebelion.org/imagenes/101007_1.jpeg

Además, en el texto de la noticia de El Mundo se dice que en Colombia “17.000 niños portan fusil”. Pero, en enero de 2008 (3), el ministro de Defensa colombiano afirmaba que las FARC tenían entre 6.000 y 8.000 combatientes (El País 28-1-2008). ¿En qué bando están entonces los 17.000 niños con fusiles?

Lo que sí hay en Colombia son dos millones de niños que se ven obligados a trabajar, según la directora del Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil de la OIT, Liliana Obregón (4). Y 4.457 niños viviendo en las calles de las 16 principales ciudades del país, según un estudio del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (5) con cooperación de la Unión Europea. Y ni los que trabajan lo hacen para empresas de la guerrilla, ni las grandes ciudades del país por donde deambulan los niños sin hogar están controladas por guerrilla. Pero de esos niños no habló el periódico español.

Nota de la redacción de Tlaxcala

Una rápida búsqueda en internet de nuestros servicios de investigación ha identificado al niño como "Samboo, de 12 años de edad, combatiente del ejército rebelde Karen, en Birmania". Esta fotografía fue tomada el 31 de enero de 2000 en un campamento de la selva, cerca de la frontera con Tailandia. Eso es, en todo caso, lo que dice el pie de la misma foto, publicada por el diario The Tribune , de Chandigarh (India), el 31 de octubre de 2002. Hay más razones para creer a The Tribune que a El Mundo. Y Samboo, si todavía está vivo, hoy tiene 22 años...

http://www.tribuneindia.com/2002/20021031/wd1.jpg

Samboo, a 12-year-old soldier in the Karen rebel army fighting against Myanmar's military, poses with his rifle in a jungle camp on the border with Thailand in this January 31, 2000 file photo. The United Nations Children's Fund (UNICEF) on October 30 called for the demobilisation of 70,000 child soldiers, some as young as seven, fighting in armies across East Asia.
— Reuters file photo

Para leer otras entradas de esta Primera guerra mundial de las palabras, pinche aquí.

La Primera guerra mundial de las palabras es una iniciativa de Palestine Think Tank y Tlaxcala.

Los autores que deseen participar pueden enviar sus textos a contact@palestinethinktank.com y a tlaxcala@tlaxcala.es.


Fuente: el autor

Artículo original publicado el 24 de febrero de 2010

Sobre el autor

Pascual Serrano es un autor asociado a Tlaxcala, la red internacional de traductores por la diversidad lingüística. Este artículo se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor y la fuente.

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Nota 1 http://www.elmundo.es/america/2010/01/09/colombia/1263069887.html
Nota2 Ver http://www.pascualserrano.net/noticias/ninos-de-diez-anos-con-ametralladoras
Nota 3 Ver http://www.elpais.com/articulo/internacional/lider/FARC/critica/UE/Espana/apoyar/Uribe/elpepuint/20080128elpepuint_7/Tes
Nota 4 Ver http://www.caracol.com.co/nota.aspx?id=439235
Nota 5 Ver http://www.caracol.com.co/nota.aspx?id=464214

brisam
07/05/2010, 14:42
James Petras - Rebelion

La primera baja del terrorismo de Estado suele ser la corrupción del lenguaje, la invención de eufemismos mediante los cuales las palabras significan lo contrario y los eslóganes encubren delitos graves: Ya no existe consenso universal para condenar los crímenes contra la humanidad. Se debe a que los asesinatos y matanzas masivas garantizan la “confianza” del inversor, pues se despoja a los indígenas de sus tierras para que se puedan explotar las minas; desaparecen los trabajadores de las empresas petrolíferas para que el petróleo corra; y la prensa económica internacional elogia el éxito del Presidente en la “pacificación del país”.

Cuando los dirigentes de Europa y América del Norte abrazan a los narco-presidentes, queda de manifiesto que los delincuentes se han vuelto respetables y las personas respetables, delincuentes.

Pero en otras regiones otras voces han sentado en el banquillo a criminales de guerra del pasado y el presente. En Argentina, los generales responsables de los desaparecidos pasan sus últimos años de vida entre rejas. En España, Dubai y otros lugares se han emitido órdenes de detención contra mandos del ejército israelí. En Malasia, Tony Blair, cómplice de la guerra genocida de Bush en Iraq, debe eludir ser arrestado por los crímenes de guerra cometidos. Colombia, Estados Unidos e Israel, los epicentros del terrorismo de Estado, están solos en la Asamblea General de Naciones; condenados pero, todavía, no sometidos a juicio. Sus días de impunidad se acaban. Las guerras interminables, la corrupción galopante y las estafas económicas a gran escala (la podredumbre interna) están erosionando la fachada de su poderío militar.

Poniendo de manifiesto las mentiras que sustentan las maquinarias de matar, los escritores e intelectuales desempeñan un papel esencial en la aceleración de este proceso. Empecemos:

Las mentiras de nuestra época

La doctrina de seguridad democrática (ni democrática, ni para la seguridad personal):

La corrupción del lenguaje acompaña a todos y cada uno de los grandes delitos políticos. El concepto de “seguridad de la democracia” no es una excepción. En el contexto colombiano actual, asesinar a dirigentes de movimientos sociales para garantizar la reelección de un partido compuesto por asesinos políticos es democrático. “Seguridad” es el eufemismo para aludir a los cementerios clandestinos llenos de sepulturas sin lápida bajo las que hay personas sin nombre. La “libertad de los medios de comunicación” existe cuando proclaman solemnemente otro “triunfo militar importante”… la matanza de campesinos desarmados que estaban labrando sus tierras.

Los economistas son “expertos” cuando anuncian que la economía está creciendo… y sólo las personas sufren. Los políticos son “estadistas” cuando afirman ser “uno con el pueblo”… excepto con los 4 millones de desposeídos por la fuerza y los 300.000 familiares de los muertos y desaparecidos; los muertos y los desposeídos todavía tienen que apreciar a ese Uno que asegura ser tal “con el pueblo”.

Cuando el Presidente afirma que la guerra es la paz, que la militarización es seguridad y que las desigualdades son justicia social, sólo quienes no alcanzan a comprender estas Verdades Oficiales deben temer que llamen a su puerta a medianoche.

La definición oficial de terrorista

Se trata de una persona que no consigue comprender que la senda que conduce a la paz pasa por gastar miles de millones de dólares en aviones de guerra, helicópteros de combate, bases militares y en subcontratar a asesores militares y mercenarios.

Los enemigos de las conversaciones de paz

Según el Presidente, esos grupos de defensa de los derechos humanos que se oponen a la matanza de adversarios y proponen diálogo en lugar de monólogos son los enemigos de la paz; sólo los monólogos garantizan que haya una “verdad oficial”, y no otra.

El precio de la prosperidad

Según el Presidente y el Fondo Monetario Internacional (FMI), la pobreza, el desempleo y los salarios bajos son el precio de la democracia y la prosperidad… pero sólo si son los trabajadores y los campesinos quienes pagan el precio y los ricos los únicos que prosperan.

Una novedosa definición de Soberanía

Según el Presidente, la nueva definición de soberanía es ceder territorio a una potencia extranjera imperialista para que instale siete bases militares que actúen según su propio marco legislativo y ámbito de competencias. Soberanía equivale a ocupación extranjera.

La nueva definición de subversión

Según el Presidente, los acuerdos humanitarios y las iniciativas de paz son pretextos para la subversión; sus defensores saben de antemano que el Estado no los va a aceptar. En cambio, deshumanizar al enemigo y a los defensores de la paz facilita bombardear aldeas subversivas, los “auténticos” enemigos de la paz.

Sobre alabanzas y condenas

¿Qué dice de un Presidente el hecho de que todos los grupos y movimientos sociales que defienden los derechos humanos lo condenen, y que toda la prensa económica y las instituciones militares lo elogien?

Un Presidente con récords mundiales

No cabe duda de que el Presidente Uribe ingresará en el Libro Guinness de los Récords.

El Presidente cuenta con el respaldo de más narco-diputados que cualquier otro Presidente o Primer Ministro del mundo (incluida Afganistán).

El Presidente es responsable del desplazamiento de más personas (4 millones de refugiados) en el plazo más breve (8 años) que cualquier otro Presidente del mundo. (Ha desbancado a Israel en su medio siglo).

El Presidente ha autorizado la instalación de más bases militares estadounidenses que todos los presidentes latinoamericanos juntos. El Presidente es responsable de la matanza de más militantes y dirigentes sindicales que cualquier otro líder mundial (1.500). Por cada primer puesto en muerte y usurpación, el Presidente Uribe merece un nuevo galardón, un premio Innoble.

Pero no es el único. Tres presidentes estadounidenses, tanto demócratas como republicanos (Clinton, Bush y Obama), han suministrado armamento y centenares de asesores por valor de miles de millones de dólares para financiar a 30.000 narco-miembros de escuadrones de la muerte y 300.000 soldados, que desempeñan un papel fundamental en la obtención de los “récords mundiales” de Uribe.

Recordemos y castiguemos los crímenes contra la humanidad del pasado y del presente, pero tomemos la delantera en la búsqueda del diálogo entre quienes están dispuestos a mantenerlo, porque constituyen una mayoría que cree en la paz a través de la justicia.

Traducido para Rebelión por Ricardo García Pérez

Jorge Aldao
07/05/2010, 16:13
James Petras - Rebelion

La primera baja del terrorismo de Estado suele ser la corrupción del lenguaje, la invención de eufemismos mediante los cuales las palabras significan lo contrario y los eslóganes encubren delitos graves: Ya no existe consenso universal para condenar los crímenes contra la humanidad. Se debe a que los asesinatos y matanzas masivas garantizan la “confianza” del inversor, pues se despoja a los indígenas de sus tierras para que se puedan explotar las minas; desaparecen los trabajadores de las empresas petrolíferas para que el petróleo corra; y la prensa económica internacional elogia el éxito del Presidente en la “pacificación del país”.

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Pero no es el único. Tres presidentes estadounidenses, tanto demócratas como republicanos (Clinton, Bush y Obama), han suministrado armamento y centenares de asesores por valor de miles de millones de dólares para financiar a 30.000 narco-miembros de escuadrones de la muerte y 300.000 soldados, que desempeñan un papel fundamental en la obtención de los “récords mundiales” de Uribe.

Recordemos y castiguemos los crímenes contra la humanidad del pasado y del presente, pero tomemos la delantera en la búsqueda del diálogo entre quienes están dispuestos a mantenerlo, porque constituyen una mayoría que cree en la paz a través de la justicia.

Traducido para Rebelión por Ricardo García Pérez

Interesante nota Brisam...
Gracias por ponerla...
Se me había pasado

Un saludo y salam

Jorge Aldao