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abdal-lah
29/09/2009, 09:46
Diálogo entre civilizaciones, según Henry Corbin:


DE LA TEOLOGIA APOFATICA COMO ANTIDOTO DEL NIHILISMO

Conferencia presentada en Teherán el 20 de octubre de 1977 en el marco de un coloquio organizado por el Centro Iraní para el Estudio de las Civilizaciones sobre el tema:
“¿El impacto del pensamiento occidental hace posible un diálogo real entre civilizaciones?”, es reproducida aquí con el amable acuerdo de Berg International que publicó las actas completas en 1979


I. ¿Dónde, como y cuando hay diálogo?

Primeramente es necesario aclarar la relación entre el tema que propongo y el tema de nuestro coloquio preguntándonos si el impacto planetario del pensamiento occidental hace posible un diálogo real entre las civilizaciones. Esta aclaración previa postula un triple punto de vista: ¿Dónde, como y cuando hay diálogo?

1. Una primera pregunta es: ¿El diálogo entre civilizaciones tuvo precedentes? De hecho, el termino “civilización” es abstracto. No son las “civilizaciones” como tales (como universales) quienes pueden dialogar, solo sus portavoces pueden ser los interlocutores reales del diálogo. Es en este sentido que yo entiendo el adjetivo “real” unido a la palabra diálogo en el enunciado del tema de nuestro coloquio.

Bajo este aspecto hay que retener como precedentes, los grandes proyectos de traducciones llevadas a cabo a lo largo de los siglos. Recordaremos particularmente las siguientes en orden cronológico:

a) Las traducciones del sánscrito al chino (dos príncipes arsácidas tradujeron en el siglo II el texto fundamental del budismo de la Tierra Pura, la Sukhavati).

b) Las traducciones del griego al pahlavi al final del periodo sasánida.

c) En los primeros siglos del Islam, las traducciones del árabe al latín, con la interferencia de textos filosóficos en hebreo y en árabe.

d) En el siglo XVI, la generosa reforma de Shah Akbar estimula las traducciones del sánscrito al persa.

Bajo este mismo aspecto, podríamos encontrar una razón de optimismo en la multiplicación de traducciones efectuadas en nuestros días. Pero ¿hasta donde sería legítimo este optimismo? Remarquemos el interés apasionado del Occidente, manifestado después del siglo XIX, por las exploraciones arqueológicas, por la resurrección de ciudades muertas, por la actualización de colecciones de manuscritos que contienen los secretos filosóficos y religiosos.

La conciencia occidental obedecía a un imperativo de la investigación, que es todo lo contrario de un obstáculo al diálogo, y que revela preocupaciones muy diferentes al materialismo que se le imputa un tanto superficialmente. Dicha investigación implica la capacidad de volver a cuestionar el conocimiento al contacto de nuevos pensamientos descubiertos. ¿En que medida ha habido reciprocidad?

¿Se ha manifestado en Oriente un interés por las grandes tradiciones espirituales del Occidente? Yo no me atrevo a responder afirmativamente porque a falta de un diálogo “real” nos hemos quedado en el monologo.

Las responsabilidades son compartidas, es cierto, pero ya que un diálogo tiene lugar entre “personas”, es necesario que el estatuto de los interlocutores tenga algo en común entre ellos. Un diálogo ocurre entre “tu” y “yo”. Es necesario que “tu” y “yo” estemos concientes de la misma responsabilidad de un destino personal. La cuestión de la persona se presenta de esta manera y así avanzamos hacia la comprensión del tema que yo propongo.

2. Para que exista diálogo “real”, todo depende en efecto de la situación de los interlocutores. La preocupación que subyace en el enunciado del tema de nuestro coloquio, es el hecho consumado de la desaparición de las civilizaciones llamadas tradicionales bajo el impacto de lo que designamos en términos generales como nihilismo.

Se trata en esencia de un nihilismo metafísico, que proviene del agnosticismo radical, del rechazo del “reconocimiento” de cualquier realidad que trascienda el horizonte empírico y las certidumbres racionales. Entonces, ¿puede haber un diálogo “real” entre interlocutores en el cual unos hayan sucumbido a este nihilismo, mientras que otros lo hayan resistido eficazmente?

Es cierto que son frecuentes en nuestros días los encuentros entre técnicos y los coloquios tecnológicos. Inmediatamente nos preguntamos: ¿es suficiente la tecnología para llenar el concepto de civilización? ¿Acaso este concepto implica una fuerza secreta, invisible, que hay que nombrar fuerza espiritual, que determina el contenido y la finalidad del concepto y que trasciende como tal las premisas planteadas por la tecnología? Si no es así, uno podría adaptarse incluso hasta la ausencia de personas y bastaría finalmente con máquinas informáticas de última tecnología. Pero si el concepto implica otra cosa, es el estatuto de la persona de los interlocutores el que se cuestiona, a saber de lo que no puede responder y por eso solo puede responder la persona humana en su individualidad espiritual inalienable.

En ausencia de ésta, en ausencia de lo que hace posible la preeminencia, uno se encuentra frente al nihilismo agnóstico: ya no hay nadie.

3. Es aquí mismo que se inserta el tema que yo formule. Yo no soy el primero en observar que los sistemas socio-políticos que han surgido en el mundo, del Occidente actual, son la secularización de sistemas teológicos anteriores. Es lo mismo constatar implícitamente que el pleno concepto de Occidente no podría identificarse pura y simplemente con esta secularización. Asimismo, es claro que el fenómeno no es exclusivo del Occidente, ya que el mundo oriental es, hoy en día, la víctima de lo que llamamos “occidentalización”. Es por eso, más que nunca, que el contraste entre “Oriente” y “Occidente” solo tiene sentido a nivel metafísico, es decir aquél donde lo han situado los filósofos iraníes después de Avicenna y Sohravardî.

A este nivel el contraste ya no es ni de orden ético, ni geográfico, ni histórico, ni jurídico. El contraste esencial aparece entre sacralización y secularización. Entendemos por sacralización el reconocimiento explícito, por el sentimiento íntimo, de un mundo sacrosanto trascendente (`âlam al-qods) en los fenómenos y apariencias de este mundo. Entonces seamos bien cuidadosos: se trata de una secularización encaminada a la destrucción del plano metafísico. No es que exista por el contrario, una sacralización de instituciones sociales y políticas, ya que una sacralización de estas instituciones puede precisamente implicar la profanación misma de lo sagrado (su materialización). Recíprocamente, la secularización de instituciones puede llevar simplemente, por una confusión mortal [humana], a la pseudo-sacralización de esas mismas instituciones. Yo desearía que nuestros jóvenes colegas orientales estuvieran siempre perfectamente concientes de esta paradoja. Existió, por ejemplo, el fenómeno característico de la historia religiosa del Occidente: el fenómeno Iglesia. La separación de la Iglesia y el Estado consumó, ahí donde tuvo lugar, la desacralización y la secularización de la vida pública. Pero en la medida en que esta desacralización proviene de la negación de toda perspectiva metafísica, de todo “tras-mundo”, incluso lo pseudo-sagrado puede re-investir las instituciones humanas secularizadas. Al fenómeno Iglesia le sucede simplemente el Estado totalitario.

continuara..............

abdal-lah
29/09/2009, 10:37
Todo lo anterior porque la sacralización y la secularización son fenómenos que tienen lugar primero en el mundo interior de las almas humanas y su lugar corresponde también a ese mundo y no al mundo de formas exteriores. Son las modalidades del ser interior del hombre las que él proyecta para constituir el fenómeno del mundo, los fenómenos de su mundo, del mundo en el cual él decide su libertad o su servidumbre. El nihilismo ocurre cuando el hombre pierde conciencia de su responsabilidad en este sentido y proclama, desesperado o cínico, que están cerradas las puertas que él mismo ha cerrado.

El paso de la teología a la sociología se consuma cuando lo social toma el lugar del théos. La filosofía se convierte en servidora diligente de la sociología, ante el horror de poder ser considerada como servidora de la teología. Desgraciadamente la sociología no sabría ofrecerle la salida que le reservaría la doble modalidad de la teología, es decir, la teología apofática o negativa (le tanzîh, en árabe y persa) y la teología afirmativa (katafática); ambos conceptos se precisarán más adelante. Según lo que uno decida en cuanto a la relación entre una y otra de estas dos modalidades, en cuanto a la precedencia de una y otra, se decidirá el alcance del nihil del nihilismo.

El nihilismo cultural no es más que el aspecto socializado de una salida desafortunada o carente de esta dialéctica, es decir, de la salida en la que se encuentra abolida la primacía de la teología apofática, de tal manera que los dogmas considerados como absolutos por la teología positiva o afirmativa parecen privados de su fundamento o de su justificación.

Esta salida entraña la suerte de la persona, la suerte de lo que postula la existencia real de la persona humana, y de igual forma la suerte de las personas, de los interlocutores eventuales de un diálogo que no sea irreal sino verdadero. Es por este motivo que yo propongo el tema de “la teología negativa como antídoto del nihilismo”.

Estamos entonces en el corazón mismo de la cuestión, tal como yo lo veo. Para resolverla hay que confrontar primero las nociones de personalismo y de nihilismo. Yo lo haré al margen de un artículo de uno de nuestros eminentes colegas filósofos franceses, que denuncia, como filósofo indianista, el personalismo del Occidente como la causa del nihilismo.

Yo espero que el malentendido no sea total, ya que, al contrario, nosotros vemos en el impersonalismo, en la debilidad, la anulación o la alienación de la persona, tanto la causa como la salida del nihilismo. El asunto es mucho mas grave ya que se cuestiona un concepto fundamental para la familia de las tres religiones abrahamicas.

Es necesario examinar entonces:

1) ¿Cuál es el concepto de persona que profesamos y cuando lo denunciamos como causa del nihilismo? En otras palabras, ¿qué hay del personalismo y del nihilismo?

2) La razón de esta acusación del personalismo surge del hecho de que se haya perdido de vista lo que la tradición abrahamica en su conjunto (no solamente occidental) ha considerado como teología negativa o apofática. Dicho de otra forma, ¿dónde se encuentra la teología apofática y el personalismo? Esbozada la cuestión, podremos discernir donde esta en verdad el nihilismo.

3) A partir de ahí, podremos oponer un principio de realidad rival a la concepción científica solidaria del nihilismo. Lo mismo habremos de escuchar de la voz de nuestros filósofos tradicionales iraníes, encabezados por Mollâ Sadrâ Shîrâzî (1050/1640).

Henry Corbin
http://www.amiscorbin.com/textes/espagnol/espagnolteologiaapofatica.htm

FIN

Hawah Hussain
29/09/2009, 14:22
Esos somos mi marido y yo hablando ( el es una civilizacion yo soy otra ) y dialogamos sin rollos y sin que nos escriban un articulo y sin propaganda.

Saludos,

abdal-lah
29/09/2009, 14:48
Esos somos mi marido y yo hablando ( el es una civilizacion yo soy otra ) y dialogamos sin rollos y sin que nos escriban un articulo y sin propaganda.

Saludos,

¿Y a mi que me importa tú vida personal? de rollos los tuyos, a ver si aportas algo.

No soy la prensa rosa ni la Elena Francis. Tú vida no me interesa para nada.

Rayham
29/09/2009, 15:30
Assalmu alikum, `Abdal-lâh :

Hussain quiere decir, que despues del diálogo,puede haber una unión (matrimonio) entre civilizaciones.Y que ellos son el prototipo ideal.¡ Superreal ! Pero, siempre, hay una civilización que habla más que la otra, en este caso está claro quién es. ¡ Megaverídico!

abdal-lah
29/09/2009, 16:26
Assalmu alikum, `Abdal-lâh :

Hussain quiere decir, que despues del diálogo,puede haber una unión (matrimonio) entre civilizaciones.Y que ellos son el prototipo ideal.¡ Superreal ! Pero, siempre, hay una civilización que habla más que la otra, en este caso está claro quién es. ¡ Megaverídico!

¿Ideal? jajajajaj

Para ir bien con ella solo queda que decir: Amen;

¡si eso es lo ideal que venga................!

Que aporte mejor, sin esa agresividad y su faltoneria tan peculiar de ella.

O eso de <<y dialogamos sin rollos y sin que nos escriban un articulo y sin propaganda>>. ¿No es faltoneria chulesca?

salam Rayham

abdal-lah
29/09/2009, 16:49
y no es Hussein, es Hawah (Eva).

salam

Hawah Hussain
29/09/2009, 17:59
Abdal-lâh gracias ya pensaba que me tenia que dejar la barba con tanto Hussain por aqui y por alla.

Un saludo,

Hawah Hussain
29/09/2009, 18:05
Abdal-lâh seguro que puedo aportar mucho mas que muchos yo no vivo de la teoria yo vivo dos civilizaciones en mi rutina diaria ( el secreto es el equilibrio si se impone una sobre otra malo ), asi que yo hablo por experiencia pero no me interesa compartirla con todo el mundo,a si que me quedo con los teoricos que son muy divertidos, es como los curas que hablan de lo bueno que es el matrimonio sin haberse casado nunca.

Ademas como no os conozco a ninguno pues las chorradas que solteis son como los chistes del Lepe para pasar un buen rato ni mas ni menos.

Asi que `Abdal-lâh sigue teorizando sobre el dialogo de civilizaciones que yo lo seguire practicando cada dia, al fin y al cabo yo si se que es vivir en dos civilizaciones que no solo dos religiones,( no todo el mundo esta capacitado eso si ).

Y gracias por aclarar que soy una mujer ya te digo me veo con barba y bigote en breve.

Un saludo,

Rayham
29/09/2009, 19:36
Assalamu alikum `Abdal-lâh :

Hay que tener barbas para apelar a una relación personal- tan subjetiva-para argumentar en el tema que se debate.Como bien dices : amin; seguro, que ese será la respuesta del diálogo que más le guste.

abdal-lah
29/09/2009, 19:45
Escribió Hawah: <<Abdal-lâh seguro que puedo aportar mucho mas que muchos yo no vivo de la teoria yo vivo dos civilizaciones en mi rutina diaria ( el secreto es el equilibrio si se impone una sobre otra malo ), asi que yo hablo por experiencia pero no me interesa compartirla con todo el mundo,a si que me quedo con los teoricos que son muy divertidos, es como los curas que hablan de lo bueno que es el matrimonio sin haberse casado nunca>>.

Una cosa es UN matrimonio y otra es una cuestión más amplia, es como si me comparas ser presidente de una comunidad de vecinos con ser presidente de un país. Una comunidad de vecinos no es un pais, lo demás es simplificación. Si tuviéramos que analizar el dialogo de civilizaciones en función de los matrimonios mixtos mal iríamos. Otra cosa es la metáfora que utiliza Henry Corbin, son metáforas mujer.

Escribió Hawah <<Además como no os conozco a ninguno pues las chorradas que solteis son como los chistes del Lepe para pasar un buen rato ni mas ni menos>>.

Si puede que sean “chorradas” o “chistes del Lepe” pero no son simplificaciones como las tuyas. A mi no me interesan la aportaciones emocionales, que quieres que te diga. Yo, yo, yo, yo, yo; eso cansa. No hay otra cosa que me canse que ese “yo emocional”, el mundo no gira alrededor de tú “yo”. Como dicen los hinduistas: el “yo grosero”

Escribió Hawah: <<Asi que `Abdal-lâh sigue teorizando sobre el dialogo de civilizaciones que yo lo seguire practicando cada dia, al fin y al cabo yo si se que es vivir en dos civilizaciones que no solo dos religiones,( no todo el mundo esta capacitado eso si )>>.

Teorizo lo que quiero, tú no vives dos civilizaciones, tu vives un matrimonio mixto. ¿Crees que ahora bajo del árbol? A saber las relaciones de dominación que tiene un matrimonio. Así que no me sirve para nada. Quizás en un consultorio de psicología matrimonial puede servir, quien sabe.

Un matrimonio no es un país, no es el mundo, así que no simplifiquemos tanto. Si no sabes ver las aportaciones que tú “Yo” llama chorradas” que se va hacer.


Escribió Hawah: <<Y gracias por aclarar que soy una mujer ya te digo me veo con barba y bigote en breve>>.

Bueno pues nada, ahora podrás cambiar los roles de tú unión “civilizatoria”.

Y eres tú la que se mete conmigo, hace días que no digo nada sobre esos post emocionales que nos regalas.

Salam

abdal-lah
29/09/2009, 19:50
Assalamu alikum `Abdal-lâh :

Hay que tener barbas para apelar a una relación personal- tan subjetiva-para argumentar en el tema que se debate.Como bien dices : amin; seguro, que ese será la respuesta del diálogo que más le guste.


Salam Rayham

No le puedes pedir al peral que de mangos. Donde no hay no sale nada.

salam

Hawah Hussain
29/09/2009, 20:21
Vale entonces te hablo de mi relacion con todos mis vecinos extranjeros que son muchos , que experiencia aportas tu ????

Por cierto no hay diferencias entre el Presidente de una Comunidad de Vecinos y el de un pais salvo en el numero de personas sobre las que se tiene "poder" pero las funciones son las mismas,

Pues da la casualidad de que yo si soy un grano de la montaña otros no son ni grano solo bla bla bla bla ,....... pero yo si convivo con otras civilizaciones a lo mejor tu necesitas el libro de instrucciones para tratar a otras culturas.

Pues los matrimonios mixtos son un paso en la alianza de civilizaciones aunque no sean tan modernos como la alianza de civilizaciones, debe ser que ya se daba sola ahora solo la han puesto nombre.

A ti te interesan las cosas a lo grande, el burro grande ande o no ande no ???? que aportaciones emocionales, a eso se reduce la cosa que triste no ???? mejor teorizar desde el sofa de casa.

Tampoco el mundo gira alrededor tuyo pero yo soy parte tanto del mundo como de la sociedad algo tengo que decir y aportar ( hay muchos como yo, en mi situacion digo desde hace siglos ), aunque no teorice desde el sofa de casa ni consulte la bola de cristal.

Tu vanalizacion sobre los matrimonios es triste, un matrimonio ha llegado a unir reinos, y un matrimonio mixto pudo haber cambiado la realidad de España ( Zayda + Alfonso creo que VI, estuvimos a punto de tener un rey cristiano musulman) pero claro tu a lo tuyo a la filosofia de bolsillo.

Yo vivo dos civilizaciones, en realidad muchas mas, es lo que tiene tener familia y repercusiones en dos continentes, por eso puedo aportar mi experiencia y lo que se siente en otra cultura, pero tu teoriza, teoriza.

No tengo problemas en mi matrimonio pero si los tuviera a ti no te importan ya que no hablo de mi matrimonio sino de vivir dos culturas distintas, pero tu teoriza y banaliza tu a lo tuyo.

Muchos matrimonios si es un pais, y la gente que da a conocer otras culturas porque las ha vivido aportar mas que la filosofia de bolsillo no puedo opinar de China igual que Marco Polo.

El presidente de un pais no es un pais tampoco entonces tendran que hablar todos y cada uno de los habitantes de todos y cada uno de los paises ya que para ti NADA es representativo.

yo no me meto contigo, la vida es emocion
Saludos,

Hawah Hussain
29/09/2009, 20:22
El dialogo se produce entre personas y la civilizacion tambien se produce entre personas no entre entes sueltos.

Rayham
30/09/2009, 16:09
Assalamu alikum, `Abdal-lâh :

"No se le puede pedir....".No; claro, pedirle nada, seguirá como en las manifestaciones y huelgas-intentando rebentar los temas de los demás, por sistema- , es el peral
que da el olmo.Casi siempre, esa es su fruta.

abdal-lah
30/09/2009, 17:44
lo que escribe Hawah en el foro (hoy a las 15:09) : la familia y educación islamica; subforo: La condicón de la mujer en el Islam, no tiene desperdicio:



Escribió:

<<Aclaro yo estoy respondiendo al post de Arabiya donde dice que en España vivimos muy mal las mujeres y le intento indicar que en otros lugares del mundo la situacion es muchisimo peor y que puesto a elegir me quedo con la mala situacion de España, no me he guiado por el titulo del post.

Ya he intentado aclarar pero Amr se empeña en conocer mejor que yo lo que opino y digo y luego nos cuenta su vida personal entonces no me sirve de nada intentar aclarar.
En cuanto al libro si era ese al que me referia, es un libro interesante sobre el tratamiento de las viudas en la India, es interesante y facil leer si al final te lo lees ( no es muy gordo ) lo comentamos si quieres.

Un saludo>>.

¡Alucinante..........!

Hawah Hussain
30/09/2009, 17:51
La manifa a la Moncloa, no se pueden pedir peras al olmo efectivamente.

Mangos aqui no hay y los que hay saben fatal me quedo con los asiáticos que están mas buenos al fin y al cabo son originarios de esa zona y la tierra no se alía como las civilizaciones.

Saludos,

Hawah Hussain
30/09/2009, 18:00
Por cierto Reyman que opinas de la figura de Henry Corbin y su influencia en la difusion por Occidente de la espiritualidad islamica y el sufismo???? y como afecta la espiritualidad de los maestros iranies en su pensamiento y obras ??? supongo que ya que sabes tanto de agricultura te habrás informado de quien escribe el articulo y su figura.

Le influyo la figura de Avicena ( Ibn Sina para ti ) ???? y su epoca.

Pues nada espero tus doctas respuestas a estas cuestiones sobre la figura de Henry Corbi en la espiritualidad islamica a través de los antiguos persas, a ver si asi reconducimos el tema.

Y otra cuestion piensas que el Occidente de 1978 año de fallecimiento de Corbin es comprable con el Occidente actual ???

Como tiene cabida en el Occidente actual la espiritualidad islamica ??? y los maestros sufies persas????

Asi hablamos de temas de mayores.

Un saludo y a pensar que me muero por leer tu opiniones sobre el sufismo persa y el occidente actual y como afectan las obras de Corbin.

Rayham
30/09/2009, 21:07
Hussain.

Mi mamá no me deja que hable con personas mayores.Aunque, mis amigas del cole me dicen que estoy crecidito (altura).




(Para ser coherente con el otro hilo-tema)

Hawah Hussain
01/10/2009, 15:43
Vamos Reyman que no tienes ni idea de quien Corbin, de quien era Avicena ni de la mistica sufi en la antigua Persia, no?

Pues nada sigue poniendo chorradas para que me divierta, pero no molestes mucho que pasas de gracioso a cansino en cero coma.


PD: `Abdal-lâh hablar desde la experiencia personal no indica contar tu vida, sino hablar de lo que supone y mucha gente que tenga vivencias similares se identifica, no hace falta contar con pelos y señales lo que haces en tu dia a dia ( eso es contar tu vida), sino lo que ha supuesto en tu vida una experiencia.( no hace falta contar lo que desayunas, comes y cenas)

Tu amigo Corbin que estuvo en Iran cuenta sus impresiones como occidental y su experiencia en la mistica sufi y no he visto que cuente su vida, en fin que me parece que aqui copiamos y pegamos y no leemos mas que el titulo, asi se entienden muchas opiniones despues.

Pues nada Reyman a ver si eres capaz de responderme sobre el post en cuestion y no sobre lo que has hecho hoy en el patio del recreo. O esperamos que te toque en clase la asignatura de filosofia y te centres ???

Un saludo,

Rayham
01/10/2009, 20:52
Hussain :

Ese tono de provocación no es mejor comienzo para debatir absolutamente nada; sólo la certeza de que no es un incitacion adecuada.Conmigo no cuentes para tus desahogos pseudointelectuales.Paso.

Abd al-Rahman
01/10/2009, 21:14
Este tema solo lleva tres páginas y ya ha cambiado de asunto más que cualquier otro. Esto ahora debería llamarse '' A Hawah'' o ''A Hussain''( lo que más os guste).:D

Mis saludos a todos.

abdal-lah
01/10/2009, 21:38
Este tema solo lleva tres páginas y ya ha cambiado de asunto más que cualquier otro. Esto ahora debería llamarse '' A Hawah'' o ''A Hussain''( lo que más os guste).:D

Mis saludos a todos.

esquirolaje psiquico egolatra por falta de la suficiente atención;););) ya te digo que tener perros va muy bien.:)


Reventado foros:D:D:D

salam

Hawah Hussain
01/10/2009, 21:50
Si porque el caso es que no has sido capaz de opinar del tema, por tanto dudo que puedas satisfacer mi intelectualidad que suelo satisfacer sola (autodidacta lo llaman a eso) o con gente que tenga algo que decir, lo has hecho de todo menos del tema del post y en realidad lo siento por quien lo puso ya que se esforzó en poner algo interesante y tu has preferido seguir con las chanzas gratuitas, quiza es que no tienes nada que aportar salvo darme la plasta, que es a lo que te has dedicado en todas tus evitables e innecesarias aportaciones en este post.

Por eso en vez de centrarte en mi que de eso te has encargado tu, opina de Henry Corbin que es mas interesante que mi persona y que es lo que te he pedido pero que es mas complicado que soltar 4 chorradas con mi nombre.

Tu te has empeñado en opinar sobre mi persona reiterada y cansinamente para mi y para los demas que se deben estar aburriendo de tus insulsas aportaciones y que si revisas hijo no hablas mas que de mi todo el tiempo.

Y por cierto no me ofende que me llames Hussein, suena raro que te dirijas a un mujer con un nombre de hombre (hay gente pa´to), pero Hussein es un nombre precioso y no me ofende, lo que sucede es que todo el mundo se dirige a mi por mi nombre propio Hawah.

Saludos y a ver si la proxima vez eres capaz de tener opinion y no ser el palmero de nadie como ha sido el caso.

Y gracias a Abdal-lâh por el articulo y la figura de Corbin me ha parecido muy interesante ya que yo SI ME HE LEIDO EL ARTICULO QUE ABRE EL POST , antes de que empezaran los desvarios.


Por supuesto que no vas a debatir nada que vas a debatir tu ??? sobre las H de mi nombre ??, preguntar no es provocar, quiza no tengas respuestas el tema es complejo.

No necesito palmeros que no estamos en el Rocio asi que a ver si de hay suerte y que Dios te oiga y pasas pero de mi pero de verdad.

Que tengas buena noche

Hawah Hussain
01/10/2009, 21:56
Yo tengo dos, pero os agradezco a ambos la publicidad que me haceis, cuando necesite una campaña de marketing os llamo, que vida mas aburrida debeis de tener los dos con la de cosas que podeis hacer por la humanidad y perdiendo el tiempo jaleandome a mi.

Saludos a mi palmeros preferidos.

abdal-lah
02/10/2009, 10:37
UNA CONTRIBUCIÓN DE LOS MUSULMANES PARA LA CONCORDIA Y EL ENTENDIMIENTO DE LOS SERES HUMANOS
2001: AÑO DEL DIÁLOGO ENTRE CIVILIZACIONES

Un pasaje del discurso del Presidente de la República Islámica del Irán, S.E. Seied Muhammad Jatami, en la 53ª Sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, el 21 de septiembre de 1998, se tradujo en una resolución sin precedentes y en un hito importantísimo en la historia de las relaciones internacionales:

Quisiera proponer, en nombre de la República Islámica del Irán, que los Naciones Unidas, como un primer paso, designen al año 2001 el "Año de Diálogo entre las Civilizaciones", con el mayor anhelo de que a través de tal diálogo se dé inicio a la realización de la justicia universal». La proposición fue aprobada abrumadoramente por más de 180 representantes de los países miembros, y los objetivos y fundamentos de dicho diálogo fueron publicados en un libro que se presentó el pasado 4 de mayo en la 27ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. El autor es el Presidente Jatami y lleva por título El Diálogo entre Civilizaciones y el Mundo del Islam (traducción castellana y notas de R.H. Shamsuddín Elía). A continuación se resaltan algunos de los principales tópicos de su contenido:

Para movernos hacia el futuro debemos entender el mundo y debemos beneficiarnos de todos los logros positivos del pensamiento humano y de la civilización, dondequiera ellos pueden estar. Es sólo bajo estas circunstancias que podemos renovar la grandeza y el esplendor del pasado y, en armonía con nuestro presente y nuestro futuro, dar forma a un estilo de vida que esté bendecido por inspiraciones y atributos divinos, una vida, en suma, en donde se respeten por igual la razón y los derechos humanos.

Otro de los contratiempos es aquella situación en donde religión y libertad se oponen entre sí. En la Edad Media, la religión se mantuvo enfrentada con la razón y la libertad, y ambas sufrieron. Hoy, en los sistemas liberales, existe la libertad, pero es una libertad desprovista de espiritualidad, y apartada de la dimensión espiritual de la vida humana. Y a resultas de esto, actualmente su vida enfrenta muchas dificultades, lo cual incluso es admitido por los mismos occidentales. La religión sin libertad es equivalente a una vida de esclavitud, una vida en que el hombre está desprovisto de honor. No debe enfrentarse a la religión con la razón y la libertad. Más bien, la religión es como una cuna y una base para el crecimiento de la razón, la libertad y la liberación. La religión de Dios nos ha enseñado esta lección. Confiando en estas normas y muchos otros factores, nosotros debemos prepararnos para un ‘Diálogo entre Civilizaciones’ y debemos transmitir al mundo la grandeza latente de los fundamentos de nuestra religión y civilización.

Con los brazos abiertos, debemos beneficiarnos de los aspectos positivos de otras civilizaciones y culturas. Éste es el sentido de la ‘adopción’ (de otras ideas y logros), y la verdadera adopción es un arte humano. Esto es verdadera adopción cuando el hombre ha comprendido realmente su pasado y su identidad, y ha basado su vida en la sabiduría y la razón, entonces puede darle un buen uso a lo que otros han conseguido. Y esto es muy diferente de la mera imitación.

La exuberancia y vitalidad de cultura europea proviene de su acercamiento crítico hacia todo, incluida ella misma. Pero ha llegado el tiempo para que Europa de otro paso adelante y se vea a sí misma diferente, como otros la ven. Esto no debe tomarse en el sentido de que Europa deba olvidar su gran herencia cultural, o que deba retrotraerse a un nuevo tipo de oscurantismo. Es más bien un estímulo para que la cultura y la civilización europea se embarquen en nuevas experiencias para ganar un conocimiento más preciso de la geografía cultural global. En el Orientalismo, encontramos que el Oriente es tratado como un objeto de estudio, más que como un ‘otro’ para el diálogo.

Para que tenga lugar un verdadero Diálogo entre Civilizaciones, es indispensable que el Oriente se convierta en un participante real en las discusiones y no que sea tan sólo un objeto de estudio. Éste es un paso muy importante que Europa y Norteamérica necesitan dar hacia la realización un proyecto de ‘Diálogo entre Civilizaciones’. Por cierto, ésta no es una invitación en un solo sentido. Nosotros también, como iraníes, como musulmanes y como asiáticos, necesitamos dar grandes pasos dirigidos a obtener un verdadero conocimiento de Occidente, cómo realmente es. Este conocimiento nos ayudará a mejorar nuestro estilo de vida, económico y social. Dar esos osados pasos tanto para nosotros como para los europeos requerirá un rasgo de carácter que fue primeramente reconocido y promovido en Europa por los italianos.

Los historiadores renacentistas han escrito que como resultado de los continuos contactos de los italianos con Bizancio y el Mundo Islámico, las gentes de Italia desarrollaron un sentido de tolerancia. Los italianos se habían familiarizado con la civilización islámica desde el tiempo de las Cruzadas, y la admiraban. Este conocimiento y familiaridad con una cultura extranjera, y el sentido deslumbramiento que lo acompañó, fue el factor más importante para desarrollar este sentido de tolerancia entre el pueblo italiano. Es una ironía que este concepto de tolerancia que fue adoptado de los musulmanes, y es un resultado de los contactos alcanzado por los europeos con ellos, es actualmente ofrecido por los europeos a los musulmanes como un modelo de ética y política a seguir.

La evidencia de la influencia musulmana en la creación de este espíritu de tolerancia entre los europeos está clara y puede rastrearse en la historia literaria de Europa. Pero la influencia del pensamiento y la cultura musulmana en la cultura italiana y europea no se limita a la cuestión de la tolerancia. Ninguna nación tiene el derecho de confiscar las contribuciones de otros a su propia civilización, o negar el aporte de cualquier civilización en la historia de la cultura humana. Además de la influencia de la filosofía, teología y arte musulmanes en los europeos, algo que ha sido un medio para renovar y purificar el temple de los europeos ha sido la literatura islámica, en toda su diversidad y riqueza. Como un ejemplo, podemos citar la influencia de Ibn al-Arabi en Dante, pero aquí afortunadamente mucho se ha dicho y escrito por renombrados eruditos europeos.


continuara.....

abdal-lah
02/10/2009, 10:40
Por consiguiente, además de las razones morales, culturales y humanitarias, el Islam y Europa deben, por la fuerza de la circunstancias históricas y geográficas, llegar a conocerse bien entre sí, y luego mejorar sus relaciones políticas, económicas y culturales. Nuestros futuros son inseparables porque nuestros pasados han sido inseparables.

Incluso hoy día, en nuestras escuelas de filosofía, los puntos de vista de Platón, Aristóteles, y Plotino, y los de Descartes, Kant, Hegel y Wittgenstein de entre los modernistas, se enseña junto a las opiniones de al-Kindi, al-Farabi, Ibn Sina (Avicena), al-Suhrawardi y Mullá Sadrá. Aunque las grandes civilizaciones de Asia se vean hoy a sí mismas en un espejo occidental, y se conozcan entre sí a través de Occidente, fue el Islam el que sirvió —en un pasado no tan distante— como espejo de Occidente; fue (el Islam clásico) un espejo en el cual Occidente pudo contemplar su propio pasado y su herencia filosófica y cultural.

El diálogo es algo tan deseable, porque está basado en la libertad y en la libre voluntad. En un diálogo, ninguna idea puede ser impuesta a la otra parte. En un diálogo, uno debe respetar la identidad independiente de la otra parte y su independencia e integridad ideológica y cultural. Sólo de esa manera, el diálogo puede ser un paso preliminar que conduzca a la paz, seguridad y justicia. Mientras tanto, tener un diálogo con Irán tiene sus propias ventajas. Irán es un vecino con una cara hacia Europa por un lado, y hacia el Asia por el otro.

Así, Irán es el punto de encuentro de las culturas orientales y occidentales, así como el hombre es el punto encuentro del alma de Oriente y la razón de Occidente.

Ciertamente podemos transformar el presente, y del mismo modo encaminar a las futuras generaciones hacia una nueva civilización islámica poniendo nuestros mirada en ulteriores horizontes, permaneciendo unidos, ayudándonos y comprendiéndonos como hermanos. Para que esto se haga realidad, todos debemos fijar nuestras pensamientos en la realización de una ‘sociedad civil islámica’ en cada uno de nuestros respectivos países.

La sociedad civil que queremos promover y perfeccionar en nuestra sociedad, y la que recomendamos para otras sociedades islámicas es fundamentalmente diferente de la ‘sociedad civil’ que tiene sus raíces en el pensamiento filosófico griego y la tradición política romana y que, habiendo transcurrido por la Edad Media, ha adquirido su peculiar orientación e identidad en el mundo moderno. Ambas, sin embargo, no están necesariamente en conflicto y contradicción en todas sus manifestaciones y consecuencias. Es por esto que nunca debemos olvidarnos de las juiciosas adquisiciones de los logros positivos de la sociedad civil occidental.

¿Pero cuál es exactamente la medida para juzgar lo que es aceptable y lo que no lo es? ¿Qué estrategia debemos adoptar frente a las dificultades y ante el enemigo? ¿Nuestra política cultural será de censura y restricción del acceso a todas las fuentes con las que discrepamos? ¿Puede una política de aislamiento de la comunidad internacional tener éxito en el mundo de hoy? A lo largo de su historia gloriosa, el Islam nunca ha aceptado el aislamiento y el acceso restringido como política viable. En ciertos períodos esto ha sido impuesto en las gentes en el nombre del Islam, causando un daño irreparable, pero no ha perdurado.

El Islam ha acogido las opiniones contrarias con los brazos abiertos. Los pensadores musulmanes fructíferos han buscado activamente el encuentro de otras concepciones. Esta amplitud ha enriquecido a la civilización islámica en el plano intelectual.

En la sociedad civil que nosotros defendemos, la cual se centra alrededor del eje del pensamiento y la cultura islámica, no hay lugar para la dictadura personal o de grupo o incluso la tiranía de la mayoría y la eliminación de la minoría. En semejante sociedad, el hombre, debido a sus propios atributos de ser humano, es venerado y reverenciado y sus derechos son respetados. Los ciudadanos en una sociedad civil islámica disfrutan el derecho a determinar su propio destino, supervisar a sus gobernantes y apoyar al gobierno responsable.

El gobierno en semejante sociedad es el servidor de las personas y no su amo, y en cada eventualidad, es responsable de las personas a las cuales Dios les dio el derecho para determinar su propio destino. Nuestra sociedad civil no es una sociedad donde sólo los musulmanes tienen derechos y son considerados ciudadanos. Más bien, todos los individuos tienen derechos, dentro del marco de la ley y el orden.

Respetar los derechos humanos y acatar sus normas y pautas pertinentes no es una postura adoptada para la utilidad política o para conformar a otros. Más bien es la consecuencia natural de nuestras enseñanzas religiosas y mandamientos. El Imam Alí Amir Al-Mu’minin (P) ordenó a su representante observar el principio de justicia y equidad como algo concerniente a todo el pueblo y no sólo a los musulmanes, porque «hay dos grupos; un grupo son tus hermanos en la fe y el otro son tus semejantes en la creación».

Fin

abdal-lah
02/10/2009, 12:12
Para Helena, attari y para todos:


Por Juan Goytisolo, escritor (EL PAÍS, 18/06/07):

Las dos citas que encabezan Elogio de la diversidad, de Ramin Jahanbegloo -”Un país no tiene que ser considerado apto para la democracia, tiene que volverse apto mediante la democracia”, de Amartya Sen, y “Ninguna crítica puede vivir si intenta ser exclusiva”, de Mahatma Gandhi-, delimitan con claridad el espacio en el que se desenvuelven las aguijadoras reflexiones del escritor iraní.

Ante la creciente ideologización de las tradiciones religiosas en los últimos treinta años y, paralelamente a ella, la pretensión de imponer un modelo único de civilización global -el de la modernidad occidental y su presunto ecumenismo salvífico- ¿cómo escapar al dilema que nos atrapa entre un asimilacionismo forzado y un multiculturalismo sin límites?

La pregunta vale no sólo para el subcontinente indostánico en el que se centra preferentemente el análisis del autor, sino también para los países de la Unión Europea, con sus crecientes minorías de origen asiático y africano en las que el islam radical, aunque muy minoritario, se disemina al amparo de las distintas corrientes salafistas.

El desafío -o “pregunta crucial” en términos del autor- consiste en “cómo hallar valores morales transnacionales susceptibles de ser compartidos sin coerción ni opresión”. El diálogo interreligioso, sobre todo entre la cristiandad y el islam, iniciado en el siglo XV con la propuesta audaz de un concilio entre ambos por el obispo Juan de Segovia, no ha dado como sabemos resultados concretos, más allá del hecho del diálogo mismo.

Pero, como advierte Ramin Jahanbegloo, el quid de la cuestión radica en lo que cabría llamar alianza de valores comunes a los credos enfrentados, mediante la cual las personas con creencias distintas encontrarán un ámbito cívico-moral de entendimiento.

El diálogo entre culturas, a veces secularmente opuestas, debería conducir así a la admisión de la diversidad propia y ajena: de una diversidad en los antípodas del extremismo político y el fanatismo religioso antioccidental, antijudío y antimusulmán. Partiendo de la premisa de que ningún credo religioso puede erigirse en excepción de la ley natural y de que una civilización sólo alcanza a desenvolverse en la medida en que se abre al contacto e influjo de las demás -la desertización cultural de la España inquisitorial a mediados del siglo XVII es un buen ejemplo de ello-, el autor examina con lucidez los retos a los que se enfrenta actualmente el islam.

Tras un repaso a la vida y obra de escritores y filósofos musulmanes no exclusivistas ni vio-lentos, como Mohamed Iqbal -cuya obra leí con gran interés hace ya unos años-, Maulana Kalam Azad y Jan Abdul Ghaffar Jan -que compartieron el sueño de Gandhi en una India diversa frente a la intolerancia y persecución religiosa y étnica que condujeron al asesinato del gran líder pacifista y culminaron en el desmembramiento del subcontinente asiático entre India y Pakistán-, Ramin Jahanbegloo observa: “Desde el siglo XIX, el sueño musulmán de un renacer musulmán ha adquirido formas y proporciones diversas.

Creo que la verdadera lucha se libra entre quienes creen que una reconstrucción de la civilización islámica sólo puede realizarse mediante la experiencia de la modernidad y la democracia, y quienes, por el contrario, luchan con violencia por un proyecto que pide una reproducción del modelo original del islam. Se rechazan las ideas de modernidad y democracia, y algunos propugnan incluso la creación de un mundo islámico global. Pienso que el resultado de la lucha intermusulmana, y no el conflicto entre el fundamentalismo musulmán y Occidente, determinará en última instancia la respuesta musulmana a la globalización de la modernidad”.

Creo que dicho planteamiento es justo, y el autor rechaza con una argumentación sólida las famosas predicciones de Huntington sobre el choque de civilizaciones, cuyo precedente halla con razón en Spengler y su La decadencia de Occidente, para dejar bien sentado que la contienda se produce “entre quienes están a favor de la idea de diversidad y quienes se oponen a ella. Se trata de la tradicional lucha entre el odio y el miedo por una parte y la esperanza y el valor por otra.

Es una lucha entre la arrogancia de la violencia y la responsabilidad de la no violencia. Y, en una época de pensamiento y actuación globales en que los países y los individuos dependen unos de otros y en que nuestro futuro será común o no será, el resultado de este choque entre la intolerancia y el diálogo decidirá por completo nuestro destino”.

Y los grandes textos religiosos -la Biblia, la Torá, los Evangelios, el Corán- admiten, como sabemos, multiplicidad de lecturas, puesto que sus conceptos, parábolas e imágenes se prestan a ello, y por dicha razón autorizan interpretaciones antagónicas, ya sean pacíficas, ya violentas. Si por un lado fomentan un sentido comunitario capaz de enriquecer y dar un sentido a la vida de sus fieles, por otro pueden provocar el exclusivismo radical y la persecución religiosa del disidente. La historia de la cristiandad y del islam nos procuran abundantes ejemplos de ello.

Con una concisión encomiable, el autor concluye que “una creencia es un modo de vida, no un pretexto para imponer ese modo de vida a todos los demás”.

Con la misma justeza y nitidez, Elogio de la diversidad responde a muchas de las preguntas que se nos plantean de cara a una mundialización que vehicula imparablemente sus males de un continente a otro gracias al fundamentalismo de la tecnociencia y el ubicuo terrorismo yihadista difundido por internet.

Su autor subraya la necesidad de promover unos valores universales por encima de los poderes políticos y de las iniquidades del poder económico: valores de solidaridad frente a las monstruosas diferencias entre países ricos y pobres; de reconocimiento de las culturas diversas frente al hegemonismo de una sobre otras y el recurso a la guerra o a la imposición por la fuerza del discurso ultranacionalista o ultrarreligioso.

En España sufrimos las heridas de ambos -de ETA y del 11-M- y por ello mismo las reflexiones de Ramin Jahanbegloo merecen ser leídas con particular atención: “La cultura de la democracia es inseparable del diálogo intercultural. Si, según la vieja máxima, la guerra es demasiado importante para dejarla en manos de los generales, el diálogo entre culturas es demasiado importante para ser dominio exclusivo de políticos y diplomáticos.

Un diálogo cultural ininterrumpido puede cambiar el planeta entero: el paso de un mundo cerrado de certidumbres a un mundo infinito de interrogantes”.

Imposible decir más y mejor en tan breves y sencillas palabras

abdal-lah
02/10/2009, 13:03
Origen del concepto: “Choque de Civilizaciones”


Por Thierry Meyssan. Analista político francés. Fundador y presidente de la Red Voltaire y de la conferencia Axis for Peace. Última obra publicada en español: La gran impostura II. Manipulación y desinformación en los medios de comunicación (Monte Ávila Editores, 2008).

La expresión «choque de civilizaciones» apareció por primera vez en 1990 en un artículo del orientalista Bernard Lewis, amablemente intitulado Las raíces de la rabia musulmana [2]. Aparece allí el razonamiento según el cual el Islam no da nada bueno y la amargura que eso provoca en los musulmanes se transforma en furor contra Occidente. Sin embargo, la victoria está asegurada, al igual que la libanización del Medio Oriente y el fortalecimiento de Israel.
Bernard Lewis, quien tiene hoy 88 años, nació en el Reino Unido y se formó como jurista e islamólogo. Durante la Segunda Guerra Mundial sirvió en los órganos de inteligencia militar y en el Buró árabe del ministerio británico de Relaciones Exteriores. En los años 60, se convirtió en un experto muy escuchado por el Royal Institute of International Affairs donde se erigió en gran especialista de la injerencia humanitaria británica en el Imperio otomano y uno de los últimos defensores del British Empire.

Bajo los auspicios de la CIA, participó en el Congreso por la libertad de la cultura que le encargó un libro, El Medio Oriente y Occidente [3]. En 1974, emigró a Estados Unidos. Se hizo profesor en Princeton y adoptó la ciudadanía estadounidense. Se convirtió pronto en colaborador de Zbigniew Brzezinski, el consejero de seguridad nacional del presidente Carter. Juntos concibieron la base teórica del concepto de «arco de inestabilidad» y planearon la desestabilización del gobierno comunista en Afganistán.

En Francia, Bernard Lewis fue miembro de la muy atlantista Fondation Saint-Simon, para la cual concibió, en 1993, un folleto intitulado Islam y democracia cuya aparición dio lugar a que fuera entrevistado por diario francés Le Monde. En esa entrevista, se las arregló para negar el genocidio cometido contra los armenios, lo cual le costó una condena judicial [4].

Sin embargo, la noción del choque de civilizaciones evolucionó rápidamente. Pasó de un discurso neocolonial sobre la supremacía del hombre blanco a la descripción de un enfrentamiento mundial cuyo resultado es incierto. Esta nueva acepción se debe al profesor Samuel Huntington quien no es, por cierto, islamólogo sino estratega. Huntington desarrolla esta teoría en dos artículos -¿El choque de civilizaciones? y Occidente es único, no universal- y un libro cuyo título original es Choque de civilizaciones y remodelamiento del orden mundial [5].

No se trata ya solamente de luchar contra los musulmanes sino de priorizar esa lucha antes de pasar a combatir contra el mundo chino. Como en el mito de la fundación de Roma, Estados Unidos tiene que eliminar a sus adversarios uno a uno para alcanzar la victoria final.

Samuel Huntington

Samuel Huntington es uno de los intelectuales más importantes de nuestra época, no porque sus obras sean rigurosas y brillantes sino porque constituyen el basamento ideológico del fascismo contemporáneo.

En su primer libro, El soldado y el Estado, publicado en 1957, trata de demostrar que existe una casta militar ideológicamente unida mientras que los civiles se mantienen políticamente divididos [6]. Desarrolla así una concepción de la sociedad en la que se eliminarían las regulaciones del comercio y el poder político estaría en manos de los patrones de las multinacionales bajo la tutela de una guardia pretoriana.

En 1968, publica El orden político en las sociedades en proceso de cambio, una tesis donde afirma que los regímenes autoritarios son los únicos capaces de modernizar a los países del Tercer Mundo [7]. Secretamente, participa en la constitución de un grupo de reflexión que presenta un informe al candidato a la presidencia, Richard Nixon, sobre la forma de reforzar las acciones secretas de la CIA [8].

En 1969-70, Henry Kissinger, quien aprecia su gusto por las acciones secretas, hace que lo nombren miembro de la Comisión presidencial para el Desarrollo Internacional [9]. Huntington preconiza un juego dialéctico entre el Departamento de Estado y las multinacionales: el primero tendrá que ejercer presión sobre los países en vías de desarrollo para que adopten legislaciones liberales y renuncien a las nacionalizaciones mientras que las multinacionales deben transmitir al Departamento de Estado sus conocimientos sobre los países en los que han logrado establecerse [10].

Se une entonces al Wilson Center y crea la revista Foreign Policy, En 1974, Henry Kissinger lo hace miembro de la Comisión de Relaciones EE.UU.-América Latina. Huntington participa activamente en la entronización de los regímenes de los generales Augusto Pinochet, en Chile, y Jorge Rafael Videla, en Argentina. Allí ensaya por vez primera su modelo social y prueba que una economía sin regulaciones es compatible con una dictadura militar.

Paralelamente, su amigo Zbigniew Brzezinski lo introduce en un círculo privado: la Comisión Trilateral. En ella redacta un informe intitulado La crisis de la democracia [11] en el que se pronuncia por una sociedad más elitista que restringirá el acceso a las universidades y la libertad de prensa.

Cuando Jimmy Carter se deshace de los miembros de las administraciones Nixon y Ford, Brzezinski, transformado en consejero para la Seguridad Nacional, le tiende la mano a su amigo Huntington quien logra así permanecer en la Casa Blanca y se convierte en coordinador de planificación del Consejo de Seguridad Nacional.

Es durante este período que Huntington comienza a colaborar estrechamente con Bernard Lewis y concibe la necesidad de dominar primeramente las zonas petrolíferas del arco de inestabilidad antes de poder atacar la China comunista. Aunque esto no se llama todavía «choque de civilizaciones», ya se parece bastante.

Pero el profesor Samuel Huntington se ve obligado a afrontar un incómodo escándalo. Se revela que la CIA le paga por publicar en revistas universitarias artículos que justifican las acciones secretas como medio de mantener el orden en los países donde algún dictador amigo muere repentinamente. Cuando el episodio cae en el olvido, Frank Carlucci lo nombra miembro de la Comisión Conjunta del Consejo de Seguridad Nacional y el Departamento de Defensa para la estrategia integrada a largo plazo [12].

Su informe servirá para justificar el programa de «guerra de las galaxias». El profesor Huntington es hoy administrador de la Casa de la Libertad (Freedom House), asociación anticomunista que preside el ex-director de la CIA, James Woolsey.

Fin.