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Ver la Versión Completa : Prohibido desobedecer a tu marido



Hawah Hussain
27/08/2009, 17:21
Joana Socías | Nairobi
Actualizado jueves 27/08/2009 15:59 horas

«La mujer tiene que obedecer al marido». Así ha sido siempre y así tiene que ser en el futuro. Es la opinión de la comunidad musulmana de Malí, que se ha levantado en armas contra los intentos del presidente, Amadou Toumani Touré, de promulgar una ley que estableciera la igualdad entre los cónyuges.

«En el matrimonio, el marido y la mujer se deben respeto, lealtad, ayuda y asistencia», dicta el artículo 312 de la nueva Ley de Familia, una norma aprobada hace apenas un mes por el Parlamento y que ahora el presidente ha preferido no ratificar «por el bien de la nación».

Aparentemente inofensiva, la frase de la discordia lleva semanas desatando numerosas y multitudinarias protestas en todo el país, donde el 90% de la población es musulmana. Pese a la queja social, el Gobierno –y en especial el presidente, gran promotor de la norma- insiste en que Malí es una «república democrática y secular» y que no debe regirse por preceptos religiosos.

"Después de unas completas consultas con varias instituciones estatales, con la sociedad civil, con la comunidad religiosa y con el cuerpo legal, he tomado la decisión de enviar el código de familia a una segunda lectura para asegurar la calma y una sociedad pacífica y para obtener el apoyo y el entendimiento de nuestros compatriotas", ha afirmado hoy la cabeza visible del Estado a la sazón promotor de la «ofensiva» norma.

Desde hace semanas, los líderes musulmanes han puesto el grito en el cielo, llegando a calificar la norma de «obra del diablo» y de ir contra el Islam. En sus últimas declaraciones, Mahmud Dicko, presidente del Consejo Superior Islámico del país, consideró la norma como un «atentado» a la organización tradicional de la sociedad malí. «No queremos que nuestras mujeres sean esclavas. De ningún modo. Simplemente se trata de la manera en que nuestra sociedad está organizada. El cabeza de familia es el hombre, y todo el mundo en la familia debe obedecerle. Se trata de crear armonía», proclamó este referente islámico en el país, uno de los más pobres de África.

Además de igualar al marido y a la mujer, la norma –ahora bajo revisión- establecía los 18 años como edad mínima para casarse, aunque también contemplaba la posibilidad de un matrimonio precoz si la mujer ofrecía su consentimiento. Asimismo, la legislación pretendía reformar los supuestos de herencia –otorgando más derechos a las féminas- y establecer una norma para las adopciones.

Otro punto polémico de la fallida norma es que pretendía establecer el matrimonio como una institución secular, y no religiosa. Varios de los imanes de Bamak, capital de Malí, han amenazado en reiteradas ocasiones con empezar a expedir actas de matrimonio. Una auténtica guerra amenaza con desatarse en las mezquitas malíes.

Un verdadero atrevimiento

Paradójicamente, también algunas mujeres malíes consideran un verdadero atrevimiento la legislación. «Las mujeres pobres y analfabetas –las verdaderas musulmanas- están en contra de esta norma», declaró Hadja Safiatou Dembele, presidenta de la Unión Nacional de Asociaciones de Mujeres Musulmanas. Según la opositora, el Corán es muy «claro» al establecer que la mujer «tiene la obligación de escuchar a su marido». «El marido debe proteger a la mujer. La mujer debe obedecerle», recordó indignada a los medios locales, para después agregar que «sólo una pequeña minoría de mujeres quiere esta ley; son las intelectuales».

De diferente forma piensa Kane Nana Sanou, activista de derechos para las mujeres malíes. También en declaraciones a los medios de comunicación malíes, se preguntaba «cómo están tan seguros los opositores del rechazo de la norma». «¿Acaso han hecho un sondeo? No, no lo han hecho», declaró la abogada. «La norma es buena para el país. Hace a todos los ciudadanos iguales ante la ley», aseveró la misma, quien aseguró que de aprobarse la norma traería la «modernidad» a la nación.

http://www.elmundo.es/elmundo/2009/08/27/solidaridad/1251381579.html

maria
27/08/2009, 19:45
«Las mujeres pobres y analfabetas –las verdaderas musulmanas- ...».

??????

Don Pelayo
27/08/2009, 21:04
«Las mujeres pobres y analfabetas –las verdaderas musulmanas- ...».

??????

¿Acaso lo dudabas?

umm salama
28/08/2009, 12:48
Yo creo que hay que ser prudentes a la hora de leer este tipo de noticias y no dejarse llevar por las apariencias.

Primero, hay que preguntarse por qué salen ahora.
Segundo, por qué muchísimos medios de comunicación se han hecho eco de varias noticias parecidas y no de otras que apuntan lo contrario.
Tercero, hay que analizar el contenido de la noticia.

Fijaros en qué poco tiempo han aparecido noticias clones en varias partes del mundo:

http://www.google.com/hostednews/afp/article/ALeqM5hr9ttMiYpt4x-5iZpMItaZY2zzvw

Y la que nos ha puesto Hawa:
http://www.elmundo.es/elmundo/2009/08/27/solidaridad/1251381579.html

Primero: el momento no es casual. Tiene que ver con lo que está pasando en el mundo. Las elecciones iraníés y las afganas. Además de que estamos en ramadan. Los medios de comunicación saben muy bien cuándo deben apretar el gatillo.

Segundo: hay otras noticias incluso más importantes que reflejan un trabajo excelente por parte de los musulmanes que abogan por la igualdad de género que pasan desapercibida por la prensa mainstream. Interesa reforzar los intereotipos y justificar las políticas intervencionistas de los estados occidentales para salvar a las pobres musulmanas.

Tercero: no se puede negar que esos retrocesos existen. La prensa no se lo inventa pero hace un uso interesado de la situación ya que no analiza ni critica lo que está pasando desde un punto de vista objetivo. La prensa oficial nunca está de parte de los débiles sino que es un instrumento de los que tienen el monopolio del poder.

Lo que me sugiere el contenido de esta noticia es una reacción por parte de algunos sectores de las poblaciones de Mali y de Jordania que creen que así protegen su identidad y sus valores frente a las injerencias extranjeras. El problema es que se presenta la desigualdad como algo genuinamente islámico y que proteger la institución familiar pasa por encima de cualquier consideración de justicia.

Tanto los ulema islamistas jordanos como los malienses se forman e Arabia y beben de las enseñanzas que se imparten en el reino prosionista saudi, aliado de los americanos. ¿Se puede ser más explícita?