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Ver la Versión Completa : Ibn 'Arabî



Unidad
09/08/2009, 23:24
Quisiera si encuentro tiempo suficiente empezar a estudiar el pensamiento de Ibn 'Arabî, en principio a partir de los textos de esta web:

http://www.tradicionperenne.com/SUFISMO/MARCOSSUFI.htm

A juzgar por la introducción, Ibn 'Arabî creía en una equivalencia entre las grandes tradiciones religiosas, y que el destino de toda criatura era el Paraíso:


Murcia, 1165-Damasco, 1241. Filósofo, teósofo y místico musulmán. Reconocido por la tradición sufí como el mayor maestro, fue un monista integral y un teórico de la unicidad del ser: su obra reconoce en toda experiencia el rostro de Dios y en toda imagen o forma, la huella divina. Mantuvo que el mundo se ofrece al hombre como la celebración perpetua de la presencia divina.

A pesar de sus esfuerzos por mantenerse dentro de la ortodoxia islámica, admitió la equivalencia de todas las creencias religiosas, en cuya variedad de rituales y leyes veía formalizaciones singulares destinadas a verbalizar el fervor religioso que habita en los hombres. Al situar dicha experiencia religiosa más allá de cualquier medida moral, negaba de modo implícito la existencia del infierno y afirmaba que el Paraíso acogería eternamente a todas las criaturas sin distinción.

Ni en el cristianismo he hallado tanta identidad con mis opiniones a este respecto :)

Si algún musulmán conocedor de Ibn 'Arabî quisiera compartir su pensamiento le estaré muy agradecido.

Salam

Badr
10/08/2009, 00:33
es en efecto un gran místico, y gran filósofo. Un hombre con mucha luz. Escribió mucho y dicho mucho. No puedo asegurarlo, pero sospecho que se le ha "simplificado" un tanto a Aben Arabi para el gran público, y digo "simplificado" entre comillas, porque una característica de él y de los grandes místicos al final es la simplicidad, una simplicidad que viene de ver lo que no ve nadie y sin embargo está delante de todos. A mí me maravilla. Fue denominado en la edad media entre los cristianos "el gran maestro" Y al parecer lo que vale de Aquino, lo sacó de él.

Leer más de Aben Arabi creo que es un trabajo que tengo pendiente.

Salaam

Dr.Akbaricus
10/08/2009, 00:43
Ibn Al-Arabi de Murcia, fue indudablemente el personaje islámico puro mas sobresaliente de su tiempo, un musulmán ejemplar que siguió fielmente la Sharía y la ortodoxia coránica, llegando incluso a escribir un tarsif basado en el Corán, dedicando comentarios basados en la literalidad del mismo, algo que sería imposible hoy en día. Representó a esa vía tan islámica conocida como el Tasawwuf (sufismo), y no es que negase el infierno, sino que le dió otra dimensión mas cercana a la Metafisica Universal, como las siete vías o canales o estadíos etc. Indudablemente el simbolismo religioso no puede ser, para un intelectual, seguido de forma literal, por su completo absurdo. Los niveles de expresión siempre se han condicionado a cada época, cultura y desarrollo bajo el simbolismo y el esoterismo, requiriendose ciertos conocimientos para su entendimiento (que no su literalidad) máxime en una época de mayor explendor tanto informativo como cultural.
Su gran maestra fué una mujer sabia, creo que de Córdoba y fue uno de los nueve santos enjuiciados por la intolerancia radical de los Almorávides (creo, o almohades corríngame puesescribo de memoria).
Fue admirado por distintos califas, uno de ellos otomano, que reconoció su profecía de que entraría en Siria un conquistador con unas características muy determinadas que lo maracaban con claridad, reconstruyendo su mausoleo y encontrándo un tesoro que Ibn Al-Arabi mencionó, se encontraba a sus pies y buscado por los hombres (a diferencia del encuentro con Allah).
forma parte del saber de las táriqas murcianas junto a Al-Sabiní (actualmente en Egipto), y Shadili por parte de Abu Abas el murciano, también con Ben Hud y otros......
Bonito tema, investigaré con datos cuando disponga de mas tiempo.

Hawah Hussain
10/08/2009, 09:30
A mi tambien me gusta mucho Ibn Arabi , asi que si teneis mas informacion sobre su vida y obras por mi no dudeis en compartirla.

Un saludo,

alamir
10/08/2009, 12:45
yo hace tiempo que llevo escuchando poemas de Ibn Arabi y no me habia molestado en saber de él,es increible lo que era este hombre, os dejo un poema de el,

http:www.webislam.com/?ida=107

Unidad
10/08/2009, 18:07
... una característica de él y de los grandes místicos al final es la simplicidad, una simplicidad que viene de ver lo que no ve nadie y sin embargo está delante de todos...

No podría estar más de acuerdo.


no es que negase el infierno, sino que le dió otra dimensión mas cercana a la Metafisica Universal, como las siete vías o canales o estadíos etc.

¿Tienes más información? Esto de los siete estadios me suena a las siete moradas del castillo interior de S. Teresa de Ávila.


yo hace tiempo que llevo escuchando poemas de Ibn Arabi y no me habia molestado en saber de él,es increible lo que era este hombre, os dejo un poema de el,

http:www.webislam.com/?ida=107

Pena de no saber árabe, aun así suena precioso. Gracias.

Unidad
10/08/2009, 18:18
De Ibn 'Arabî ya conocía el Tratado de la Unidad – de ahí mi nick -. No obstante lo he releído y me atrevo a hacer un resumen del mismo:

* La unidad de Allah:


¡Gloria a Allâh, ante cuya Unidad no hay nada anterior, si no es Él, que es el Primero!

* La trascendencia de Allah:


Con relación a Él no hay antes, ni después; ni alto ni bajo; ni cerca, ni lejos, ni cómo, ni qué, ni donde, ni estado, ni sucesión de instantes, ni tiempo, ni espacio, ni ser. Él es tal como es. Él es el Único sin necesidad de la Unidad. Él es lo singular sin necesidad de la Singularidad.


…sólo Él existe y no puede dejar de existir puesto que jamás vino a la existencia.


Todo lo que hemos dicho está conforme con la palabra divina: las palabras no pueden alcanzarle, es decir, nadie, ni las palabras de nadie, pueden alcanzarle.

* La incognoscibilidad de Allah:


Nadie, salvo Él mismo, puede verle. Nadie, salvo Él mismo, puede asirle. Nadie, salvo Él mismo, puede conocerle. Nadie distinto de Él puede ocultarle. Él se ve y se conoce a Sí mismo. Su velo impenetrable es su propia Unidad. Él mismo es su propio velo. Su velo es su propia existencia. Su Unicidad le vela de forma inexplicable.

Nadie le ha visto, le ve, o podrá verle jamás. Ningún profeta enviado ni ningún santo perfecto o ángel se le aproxima.

* La inmanencia de Allah:


Su Profeta es Él. Su mensajero es Él. Su mensaje es Él. Su Palabra es Él. Él ha mandado su Ipseidad con Él mismo, de Él mismo y hacia Él mismo, sin ningún intermediario o causalidad exterior a Él mismo. Ninguna diferencia de tiempo, espacio o naturaleza hay entre El que envía el mensaje, el mensaje y el destinatario del mensaje.


Lo que quiero decir es que tú no eres, o posees tal o cual cualidad, que no existes y que no existirás jamás, ni por ti mismo, ni por Él, en Él o con Él. Tu no puedes cesar de ser, porque no eres. Tú eres Él y Él es tú, sin ninguna dependencia o casualidad.

* Y como consecuencia de lo anterior, nuestra unidad esencial con Allah:


…las cosas no tienen ninguna existencia y lo que no existe no puede dejar de existir. Decir que una cosa ha dejado de existir, que no existe ya, equivale a afirmar que ha existido, Pero si conoces el ti-mismo, es decir, si puedes concebir que no existes y que, por tanto, no puedes extinguirte jamás, entonces conoces a Allâh.


Aquel que ve una cosa con Allâh, de Allâh o en Allâh, haciéndola independiente de Allâh, por su propio Señorío, convierte esta cosa en pareja de Allâh, independiente de Él, por el Señorío. Aquel que pretende que una cosa pueda existir con Allâh -poco importa que esta cosa exista por ella misma o por Él- y que ella misma extingue su existencia, o la extinción de su existencia -un hombre tal, digo yo-, está lejos de tener la menor percepción de conocimiento de sí mismo.


El término "las cosas" puede aplicarse al alma, o no importa a qué otra cosa. La existencia del alma y de las cosas se identifican ambas en la idea general de "cosa", por lo que quien conoce su alma, su sí-mismo, conoce al Señor. Aquello que tú crees ser distinto de Allâh, no es sino Allâh, pero tú no lo sabes. Tú Le ves y no sabes que Le ves. Desde el momento en que este misterio haya sido desvelado a tus ojos --que no eres distinto de Allâh-- sabrás cuál es el fin de ti mismo, que no tiene necesidad de anonadarte, que jamás has dejado de ser y que no dejarás jamás de existir..., jamás, como ya lo hemos explicado.


"El que conoce" y "lo que es conocido" son idénticos, e igual ocurre con "el que llega" y "aquel al cual se llega"; "el que ve " y "lo que es visto". Son idénticos, "El que sabe" es Su atributo. "Lo que es sabido" es Su sustancia o "naturaleza íntima". "El que llega" es Su atributo y "aquel que llega" es Su sustancia. Porque la cualidad y el que la posee son idénticos. Tal es la explicación de la fórmula: "Quien se conoce a sí-mismo, conoce a Su Señor". Quien capta los sentidos de esta similitud comprende que no hay unión, fusión o llegada, ni separación; comprende que "el que sabe" es Él y que "el que es sabido" es también Él; que "el que ve" es Él y "lo que es visto" es también Él; que "el que llega" es Él y "aquel al cual se llega" en la unión es también Él. Nadie distinto de Él puede juntarse con Él o llegar a Él. Nadie distinto de Él puede separarse de Él. Aquel que puede comprender esto total y plenamente, está exento de la más grande de las idolatrías.

* La identidad inefable entre Allah y el mundo:


El Profeta ha dicho: "No insultéis al Siglo, porque es Allâh". Con estas palabras ha querido decir que la existencia del Siglo es la existencia de Allâh --¡que Él sea glorificado y magnificado!--. Él es demasiado elevado para tener un compañero, un semejante o un equivalente cualquiera. El Profeta dijo, según una tradición: "Allâh dice: Servidor mío: He estado enfermo y no me has visitado. He tenido hambre y no me has dado de comer. Te he pedido limosna y me la has negado". Con esto ha querido decir que Él era el enfermo y el mendicante. Y si el enfermo y el mendicante pueden ser Él, también tú y todas las cosas de la creación, accidentales o sustanciales, pueden ser Él.


Verás que no es que Allâh haya creado todas las cosas, sino que tanto en el mundo invisible como en el visible no hay más que Él, porque en ninguno de los dos mundos hay un sólo punto de existencia propia. Verás que Él no es solamente Su Nombre, sino que Él es el nombre y lo que se nombra, así como la existencia de ambos. Verás que no es que Él haya creado todas las cosas de una sola vez, sino que "Él es el Creador Sublime y de todos los días", por la expansión y ocultación de Su existencia y de Sus atributos. Más allá de toda condición inteligible.

* Y de este conocimiento se deriva la paz para el sufí:


Mi "naturaleza íntima" es la Suya,
realmente, sin falta ni defecto.
Entre nosotros dos no hay tiempo
y en mi alma el mundo oculto se manifiesta.
Después de haber conocido mi alma
sin mezcla ni desorden,
he llegado a la unión con el objeto de mi amor,
sin largas ni cortas distancias.
He recibido las gracias, sin que nadie a mí descienda,
sin reproches ni motivos.
No he destruido mi alma por Su causa,
ni tengo duración temporal que pueda destruirme.

Huelga decir que ideas como estas pueden rastrearse en otras religiones, lo cual debía ser del conocimiento de Ibn 'Arabî y por eso defendía la equivalencia entre las mismas.

Salam

Yuzu
13/08/2009, 00:51
“Aqidat Ahl al Islam”
"Doctrina Islámica"
Extraído de la obra:
"al-Futuhat al-makkiyya"
Sheij Muhyi al-Din Ibn ‘Arabi

PRIMERA PARTE:

¡Hermanos míos creyentes! Dios decrete, para vosotros y para mí, la dicha eterna.

Cuando oí las palabras del Altísimo por boca de su profeta Hud —sobre él sea la paz—, al decir éste a los suyos, que lo trataban a él de embustero y a su mensaje de embuste: “Yo tomo a Dios por testigo, y vosotros dad testimonio de que soy inocente de lo que asociáis”. Hud —sobre él sea la paz— tomó a los suyos por testigos —a pesar de haberlo tratado de embustero— de que era inocente de asociar algo a Dios y de que profesaba su unicidad, sabedor de que Dios —el Excelso— hará comparecer a sus siervos ante El, y los interrogará sobre lo que El ya sabe, a fin de establecer la prueba a favor o en contra de ellos, de suerte que cada testigo dé su testimonio.

Según la Tradición, dará testimonio a favor del almuédano el alcance de su voz, que llegará de acá y de acullá, y todo el que haya oído. Por ello, “durante la llamada a la oración huye el demonio velozmente (wa-la-hu husas)”; y ello, para no oír la llamada que el almuédano hace con la shahada, y no verse obligado a dar testimonio a favor de él, ya que con dicho testimonio se convertiría en uno de los muchos que contribuyen a la dicha de aquél a favor del cual testifican, siendo él un enemigo nato, del que no se puede derivar para nosotros bien alguno. ¡Dios lo maldiga!

Si el enemigo no tiene más remedio que dar a tu favor el testimonio que sobre ti le pides, con mayor razón lo dará tu protector y amigo y quien pertenezca a tu religión y a tu confesión; y con mucho más motivo deberás dar tú, en esta vida, testimonio de fe (al-îmân). y de unicidad (al-wahdâniyya) sobre ti mismo.

Primer testimonio (al-shahadal- ula)

¡Hermanos y amigos míos! —Dios esté satisfecho de vosotros—. Os toma por testigos un siervo débil, pobre, necesitado de Dios —el Altísimo— en toda mirada y ojeada. Es él el autor y redactor de este escrito (al-Futuhat al-Makkiyya) Os toma por testigos suyos —después de haber tomado a Dios — el Altísimo— a sus ángeles y a los creyentes que lo han visto u oído —de que confiesa, de palabra y de corazón(qawlan wa ‘aqdan) , que:

Dios —el Altísimo— es un Dios único, sin otro que comparta su deidad.

Está libre de compañera y de hijo (1).

Es Soberano (mâlik) (2) sin asociado (sarik); Rey (malik), sin visir.

Es Hacedor(sâni‘), sin planificador (mudab¬bir)

Existe por su propia esencia(mawjûdun bî dhâtihi), sin necesidad de ningún dador de existencia(mûjid) fuera de Él que le dé ésta; antes bien, todo lo que existe, fuera de Él, lo necesita a Él —el Altísimo— para existir. El mundo entero existe por Él, mientras que sólo a Él lo cualifica el atributo de existir por sí mismo.

No tiene comienzo su existencia(iftitâh), ni fin su permanencia, sino que es una existencia absoluta, no restringida.

Subsiste por sí mismo (qâ’imun binafsih); no es una sustancia que ocupe espacio (jawhar mutahayyiz), susceptible de que se le asigne un lugar; ni un accidente (‘arad), tal que la persistencia le resulte imposible; tampoco es un cuerpo (jism), con lados y frente. Está exento de lados (jihât) y de sitios (aqtâr).

Es visible a los corazones y a los ojos, si Él quiere.

Se estableció en su Trono, como Él lo ha dicho (3), y en el sentido en que ha querido decirlo; así mismo, el Trono y todo lo demás ha sido establecido (bihi istawâ) por Él. Suyas son la vida y ésta.

No hay inteligible semejante a Él (laysa lahu mithlun ma‘qûl), y la razón no puede mostrarlo. No está limitado por el tiempo, ni restringido por el lugar, sino que existe sin lugar, y es lo que era.

Creó la ubicación (al-mutamakkin) y lo ubicado (al-makân), y produjo el tiempo. Dijo: “Yo soy el Único, el viviente (anâ al-Wâhid al-Hayy). , a quien no abruma de fatiga la conservación de las cosas creadas” (4), y a quien el haber creado las criaturas no le aporta atributo alguno que no tuviera antes.

Es demasiado excelso como para que las cosas producidas se asienten en Él, o Él en ellas. Se dirá, por el contrario: existía cuando no había nada con Él, pues el “antes” y el “después” son formas del tiempo, que fue creado por Él.

Es el Subsistente (al-Qayyûm), que no duerme (5); el Dominador (al-Qahhâr) (6), que no admite reproches. “Nada se le puede equiparar” (7).

Creó el Trono (al-‘arsh), y lo colocó perfectamente establecido. Formó la Sede (al-kursî), y la extendió sobre cielos y tierra (8).

Es el altísimo (al-‘Alî) . Construyó la Tabla (9) y el Cálamo Sublime (10), e hizo que éste corriera escribiendo lo que Él sabe de sus criaturas hasta el día de la Decisión (11) y del Juicio (12).

Produjo el mundo entero sin arquetipo precedente. Creó las criaturas, y hace perecer lo que El creó (13).

Hizo que las almas (al-arwâh) bajaran a los cuerpos (al-ashbâh) como guardianes fieles; y a estos cuerpos a los que habían bajado las almas, los constituyó vicarios en la tierra (13 bis).

Cuanto hay en los cielos y en la tierra lo ha sometido a nosotros; ni una hormiga se mueve a no ser hacia Él o desde Él.

Lo creó todo, sin necesitarlo y sin exigencia alguna que se lo impusiera. No obstante, por su ciencia sabía de antemano que crearía lo que creó.

“Es el Primero y el Último, el Manifiesto y lo Oculto” (14). “Lo puede todo” (15). “Lo sabe todo” (16). “Evalúa el número exacto de todo” (17). “Conoce lo secreto y lo más arcano” (18). “Conoce las miradas traidoras y lo que esconden los corazones” (19). ¿Cómo no va a conocer algo que Él creó? ¿No habría de conocer a quien Él creó siendo Él el Sutil y el Experto? (20).

Conoció las cosas antes de que existieran. Les dio luego el ser con arreglo a su previo conocimiento de ellas. No ha cesado de conocer las cosas. Su ciencia no se renueva al renovarse la creación. Por su ciencia ha hecho las cosas con maestría y les ha dado solidez. Con ella ha constituido árbitro de las mismas a quien le ha placido, y las ha juzgado (21). Conoce los universales de manera absoluta, como conoce —según acuerdo y opinión unánime de los teóricos sanos— los particulares. No en vano “conoce lo oculto y el testimonio” (21 bis). “¡Dios está muy por encima de lo que le asocian!" (22).

“Realiza lo que quiere” (23). Es Él quien quiere a los seres en el mundo de la tierra y de los cielos. Su potencia ejecutiva —es el Altísimo— no entra en relación con cosa alguna sin antes haberla querido. Así mismo Él —el Excelso— no la quiere sin antes haberla conocido: es racionalmente imposible que quiera lo que no conoce, o que haga lo que no quiere, siendo Él quien elige y quien puede dejar de hacer lo que hace. Es igualmente imposible que existan las relaciones de estas realidades en uno viviente, como es imposible que subsistan los atributos sin una esencia cualificada por ellos.

No hay en la existencia obediencia ni desobediencia, ganancias ni pérdida, esclavo ni libre, frío ni calor, vida ni muerte, logro ni fallo, día ni noche, equilibrio ni desequilibrio, tierra ni mar, par ni impar, sustancia ni accidente, salud ni enfermedad, alegría ni tristeza, alma ni cuerpo, tinieblas ni luz, tierra ni cielo, composición ni disolución, mucho ni poco, mañana ni tarde, blanco ni negro, sueño ni insomnio, manifiesto ni oculto, móvil ni inmóvil, seco ni húmedo, corteza ni meollo, ni ninguna de estas relaciones contrarias, distintas o afines, a menos de ser ello querido por la Verdad —El Altísimo—.

¿Y cómo no sería querido de Él habiéndole dado Él la existencia? Y quien es libre de elegir, ¿cómo le daría la existencia a lo que no quiere, pues no hay quien rechace sus órdenes, ni quien modifique sus juicios?

“Da la realeza a quien quiere, y despoja de la realeza a quien quiere; ensalza a quien quiere y humilla a quien quiere” (24); “extravía a quien quiere y guía a quien quiere” (25). Lo que Él quiere, existe; y lo que no quiere que exista, no existe.

Si las criaturas todas se pusieran de acuerdo en querer algo que Dios —el Altísimo— no quiere que quieran, no lo querrían; o en hacer algo cuya producción no quiere Dios, queriéndolo ellas mientras Él no (26) quiere de ellas que lo quieran, no lo harían, ni serían capaces de ello, ni les daría poder para ello.

Así pues, la incredulidad y la creencia, la obediencia y la desobediencia existen por su querer , (mashî’a) sabiduría (hikma), y voluntad (irâda)., Él —el Excelso— no ha cesado de estar cualificado por esta voluntad desde toda la eternidad.

El mundo estaba en la nada y era inexistente, aunque Él lo veía, por la ciencia, como un hecho consistente. Dio luego la existencia al mundo sin una reflexión (tafakkur) y una consideración (tadabbur) que partieran de la ignorancia o del no saber, reflexión y consideración que pudieran darle el conocimiento de algo que ignorara. ¡Es demasiado Majestuoso para eso, y está muy por encima de ello! Más aun, le dio el ser partiendo de la presencia y de la determinación de la libre voluntad eterna, que decreta para el mundo lo que Él ha creado; tiempo, lugar, estados y colores. En verdad, no hay en la existencia más voluntad que la suya, pues Él —el Excelso— es quien dice: “No querráis mientras Dios no quiera” (27).

Yuzu
13/08/2009, 01:03
Aqidat Ahl al Islam”
"Doctrina Islámica"
Extraído de la obra:
"al-Futuhat al-makkiyya"
Sheij Muhyi al-Din Ibn ‘Arabi


SEGUNDA PARTE

Él —el Excelso— así como conoce, de igual modo hace bien las cosas, quiere, particuliza, decreta y da la existencia. Igualmente, oye y ve lo que está en reposo o habla entre los hombres, tanto del mundo inferior como del superior. La distancia no es óbice para su oído pues Él es el Cercano (al-Qarîb)., ni la Cercanía (al-qurb) vela su visión pues Él es el Lejano (al-Ba‘îd). Oye la palabra del alma en el alma, y el sonido del contacto secreto al palpar. Ve lo negro en la oscuridad y el agua en el agua, no constituyendo un velo para Él la mezcla, ni la oscuridad o la luz, pues Él es “el Oyente y el Clarividente” (28).

Él —el Excelso— sin partir de un previo silencio ni de un callar imaginado, habló con un lenguaje eterno, existente desde siempre —como todos sus demás atributos: su ciencia, su voluntad y su poder—, con el que (29) habló a Moisés —sobre él sea la paz—, que él llamó Revelación, Salmos, Tora y Evangelio, sin letras (hurûf) , ni sonidos (aswât), ni melodías (nagham), ni idiomas (lughât) ; más aún, Él es el creador de los sonidos, letras e idiomas.

Su palabra —es el Excelso— existe sin úvula ni lenguas, lo mismo que existe su audición sin oído ni orejas, su vista sin pupila ni párpados, su voluntad sin corazón ni entrañas, su saber sin recurso a evidencia innegable o al estudio de pruebas, su vida sin necesidad del vapor que se respira ahuecando los pulmones, y que procede de la mezcla de los elementos. Así mismo, su esencia no admite aumento ni disminución.

¡Cuán por encima está Él —el Excelso—, cuán por encima de uno lejano, de uno próximo, de un potentado, de un gran benefactor y de un generoso mecenas! Todo lo que hay fuera de Él, procede de su desbordante generosidad. Su bondad y justicia son su mano abierta y su mano cerrada (30).

Acabó la obra del mundo y lo produjo (akmala san‘a al-‘âlami wa abda‘ahu) , dándole el ser y creándolo. No tiene asociado en su propiedad (milk), no gobernante en su reino (mulk).

Si colma de bienes, causa placer, y esa es su bondad; y si aflige, causa dolor, y esa es su justicia. No interfiere en la propiedad de otro, de suerte que se le pueda tildar de trasgresor e injusto; ni puede otro alguno dictar sentencia contra Él, de manera que pueda decirse que Él que es presa de la tristeza, a causa de ello, o del miedo. Cuanto existe fuera de Él, está bajo el poder de su dominio y es gobernado por su voluntad y mandato.

Es Él quien inspira en las almas de quienes están sujetos a obligación la piedad y el vicio. Él es el que pasa por alto las maldades de quien quiere y el que las tiene en cuenta a quien quiere, aquí y el día de la Resurrección. Su justicia no juzga a su bondad, ni su bondad a su justicia.

Produjo el mundo en dos puñados (qabdatayn) , les creó dos moradas (manzilatayn), y dijo: “Estos al paraíso, y no me preocupo (lâ ubâlî) ; y estos otros, al fuego, y tampoco me preocupo”. No se le opuso entonces oponente alguno, pues no existía allí sino El. Todo se encuentra bajo el gobierno de sus nombres: uno de sus puñados esta bajo los nombres de su pruebas (balâ’), y otro bajo los nombres de sus favores(âlâ’).

Si Él —el Excelso— hubiera querido que el mundo entero fuera dichoso o desdichado, lo sería, y no habría problema en eso; pero Él —el Excelso— no ha querido, y es como Él ha querido: unos son desdichados y otros dichosos, aquí el día de la Resurrección, y en modo alguno se puede cambiar lo que ha decidido el Eterno. Dijo el altísimo sobre la oración:

Que yo diga cinco o que diga cincuenta, “la palabra no se altera en mí, y no soy injusto con los servidores” (31) por disponer libremente de lo que es propiedad mía y por hacer ejecutar mi voluntad en mi reino.

Eso, por una verdad ante la que ha estado ciega la vista exterior y la interior (al-absâr wa al-basâ’ir) , y que ni la reflexión ni la conciencia han descubierto de no ser por un don divino por una generosidad del Misericordioso para con aquel de sus siervos que Dios —el Altísimo— hizo objeto de su predilección y que previamente recibió eso en el solemne momento de ser tomado por testigo, sabiendo así —al ser informado— que la Divinidad dio esta clasificación y que ello es una de las sutilezas del Eterno.

“¡Cuán Excelso es aquel que es el único Hacedor (fâ‘il), y el único que existe por sí mismo! (mawjûd li nafsih)Y Dios os ha creado, a vosotros y a lo que hacéis” (32). “No se le pregunta por lo que hace, pero a ellos sí se les pregunta” (33). “Dios tiene la prueba contundente. De haberlo querido, os hubiera guiado a todos” (34).

Segundo testimonio (al-Shahada-l- Taniya)
Así como he tomado a Dios, a sus ángeles, a todas sus criaturas y a vosotros por testigos míos de su unicidad, igualmente lo tomo a Él —el Excelso—, a sus ángeles, a todas sus criaturas y a vosotros por testigos míos de la fe en la criatura que Él escogió, eligió y seleccionó, a saber, nuestro señor Muhammad —Dios lo bendiga y le dé la paz—, al que envió a la totalidad de los humanos como “mensajero y amonestador” (35) y “predicador que lleva a Dios, con su permiso, y lámpara luminosa” (36).

Él —Dios lo bendiga y le dé la paz— transmitió lo que le fue revelado por su Señor (37), restituyó el depósito que le había sido confiado (38), aconsejó a su Comunidad, se paró en la peregrinación de su adiós ante cuantos seguidores suyos estaban presentes; luego predicó, rememoró, amedrento, advirtió, anunció, previno, prometió, amenazó, hizo llover y tronar, y no convirtió en particular objeto de aquella rememoración a nadie de nadie sin permiso del Único y Sólo. Luego preguntó: “¡Ea! ¿He transmitido? (39). Respondieron: “Has trasmitido, oh Enviado de Dios”. Dijo entonces él —Dios lo bendiga y le dé la paz—: “¡Dios mío! Da testimonio”.

Creo en cuanto ha traído él —Dios lo bendiga y le dé la paz—, tanto lo que sé como lo que no sé. Y entre lo que ha traído y establecido, está: que la muerte tiene lugar en el término fijado por Dios, el cual terminó cuando llega, no puede ser retrasado. Creo en eso con una fe que no admite duda ni vacilación.

Así mismo, creo y confieso que el interrogatorio de los dos ángeles que examinan en la tumba, es real; el tormento del sepulcro es real (40); la resurrección de los cuerpos de las tumbas es real (41); la comparecencia ante Dios es real (42); el estanque es real; la balanza es real (43); el revoloteo (tatâyur) de los registros individuales en todas direcciones es real; el puente es real; el paraíso es real (44); el fuego es real (45); lo de “un grupo en el paraíso y otro en el fuego” (46), es real; la aflicción de aquel día (47) es real, para una parte , mientras que otra parte “no se verá entristecida por el gran terror” (48).

La intercesión de los ángeles, creyentes y profetas, así como que el supremo Misericordioso saca del fuego a quien quiere, después de la intercesión, es real; que un grupo de los creyentes reos de pecado mortal entra en la ghenna y luego sale de ella por la intercesión y la gracia, es real; la eternización de los creyentes unitarios en la dicha, es real; la eternización de los creyentes unitarios en la dicha perdurable de los jardines paradisíacos, es real; la eternización de los reos de pecado mortal en el fuego, es real; y cuanto han traído departe de Dios los libros y enviados —conocido o ignorado—, es real.

Este es el testimonio que doy de mí mismo. Es un depósito; y todo aquél a quien le sea confiado, habrá de devolverlo cuando se le pida, dondequiera que sea.

Dios nos ayude, a nosotros y a vosotros, con esta fe; nos afiance en ella al pasar de esta morada perdurable; nos establezca allí en la morada de la honra y del contento; nos libre de caer en una morada en la que “los vestidos son de alquitrán” (49); nos haga del grupo que se ha asido a los libros de la fe, y de aquellos que, saciada la sed, salen de la pila, han dado buen paso en la balanza y los pies se les han mantenido firmes en el puente. ¡Él es el Generoso, el Bienhechor!

“Alabanza a Dios que nos ha guiado a este lugar. No habríamos podido llegar a él si no nos hubiera guiado Dios. Realmente, los enviados de nuestro Señor trajeron la verdad” (50).

GATO SENTADO
13/08/2009, 01:07
Ibn 'Arabî me gusta mucho, la espiritualidad es un bien que compartimos todos aquellos que amamos la Verdad, ya lo vez hermano Unidad, si hay algo en lo que podemos hablar de comun acuerdo y es en la espiritualidad y trascendencia del Ser... y se puede hacer incluso sin comprometer lo que se profesa, Ibn 'Arabî es ejemplo de ello... bendiciones.

Yuzu
13/08/2009, 01:10
"Aqidat Ahl al Islam”
"Doctrina Islámica"


Notas al articulo anterior:

(1) Alusión al Corán 6, 101; 72, 3; 112, 3.
(2) Ibn ‘Arabí distingue entre malik (soberano, amo, dueño) —derivado de milk (propiedad)— y malik (rey), derivado de mulk (reino). Siglos más tarde, otro místico, Ibn ‘Ayiba (m. 1809/1224), haría la misma distinción (véase Jean-Luois Michon, Le Soufi Marocain Ahmad Ibn ‘Ayiba et son Mi’raj, p. 112).
(3) El asociacionismo (shirk), consiste en unir otra persona a Dios, equiparándola a El y poniéndola al mismo nivel, es lo opuesto a la Unicidad divina (tawhid), según teología musulmana.
(4) Véase Corán 2, 29; 10, 3; 20, 5; 25, 59; 32, 4; 57, 4.
(5) Cita de Corán 2, 255, invirtiendo el orden de los dos calificativos del comienzo, pues el Corán dice: “Yo soy el viviente, el Único...”.
(6) Cita ad sensum de ídem.
(7) Alusión a Corán 12, 39; 13, 11; 14, 48; 38, 65; 39, 4; 40, 16.
(8) Corán 42, 11.
(9) Alusión a Corán 2, 255.
(10) Alusión a Corán 2, 255.
(11) Alusión a Corán 68, 1; 96, 4.
(12) Alusión a Corán 37, 21; 44, 40; 77, 14 y 38; 78, 17.
(13) Alusión a Corán (passim).
(13 bis) Este pasaje admite varias traducciones, y nos ha costado mucho decidirnos por una de ellas. La cuarta forma derivada ajlaqa significa normalmente usar o gastar algo, particularmente un vestido. Es sinónima de ablá. También significa a veces “dejar algo bien pulido y liso”, concretamente el palo que ha de servir de asta para la lanza. En este segundo caso, el final del pasaje podría traducirse así: “y dejó bien hecho lo que creó”. Por otra parte, la cuarta forma es factitiva, y consiguientemente ajlaqa debería significar “hacer crear” o “dar el poder de crear”; en cuyo caso podríamos traducir así: “e hizo crear a lo que El creó” o “hizo que lo que El creó creara (produjera)”. Pero resulta que ninguno de los muchos diccionarios importantes que hemos consultado da este significado; y además Ibn ‘Arabi parece identificarse en esta ‘Aqida con la ortodoxia ash’ari y ésta niega categóricamente todo poder de creación o de producción en la criatura, contrariamente algo que defienden los mu’tazilíes.
Hemos optado por el sentido de “usar, gastar, hacer parecer” por ser éste el más frecuente en dicha cuarta forma y por creer que Ibn ‘Arabi puede tener en la mente el versículo coránico que dice: “Dios es quien os ha creado, luego os ha dado el sustento, luego os hará morir...” (Corán 30, 40).
(14) Alusión a Corán 7, 69 y 74; 27, 62. Se sobreentiende que los hizo vicarios de El mismo.
(15) Veáse Corán, 57, 3.
(16) Corán 11, 4; 30, 50; 42, 9; 57, 2; 64, 1; 65, 12; 67, 1.
[COMMENT1] [COMMENT1] (17)Corán 65, 12.
(18) Véase Corán 72, 28.
(19) Corán 20, 7.
(20) Corán 40, 19.
(21) Corán 67, 14.
(21 bis) Preferimos hakams del Ms. de el Escorial a hakamma (errata por hakkama) de la edición.
(22) Corán 13, 9; 32, 6; 59, 22; 64, 18.
(23) Corán 7, 190; 27, 63.
(24) Corán 11, 107; 85, 16.
(25) Véase Corán 3, 26, donde se encuentra lo mismo, pero en segunda persona.
(26) Esta negación (no=la) sólo figura en la Maymu’a, pero nos parece imprescindible para que la frase tenga sentido. Cabría la posibilidad de ver la negación en el ma que se encuentra cuatro palabras antes, precedido de ‘inda; pero ese ma debería estar repetido, pues uno de ellos es necesario para convertir la proposición ‘inda (cerca) en la conjunción ‘indama (mientras).
(27) Corán 76, 30; 81, 29.
(28) Véase Corán 17, 1; 40, 20; 42, 11, y passim.
(29) Creemos necesario añadir aquí el bi-hi que sigue a kallama en todos los demás textos, y que falta en la edición que seguimos, es decir la de ‘Uthman Yahía.
(30) Alusión a Corán 2, 245: “... Dios cierra y abre su mano como le place” véase Nouvelle encyclopedie de l’Islam, t. I., p. 1121.
(31) Cita híbrida. Era de presumir que toda ella fuera coránica, y sin embargo sólo lo es lo que figura entre comillas (Corán 50, 29).
(32) Corán 37, 96.
(33) Corán 21, 23.
(34) Corán 6, 149.
(35) Corán 2, 119; 34, 28; 35, 24; 41, 4.
(36) Corán 33, 46.
(37) Véase Corán 5, 67 y passim.
(38) Alusión a Corán 2, 283.
(39) Se refiere a la trasmisión del mensaje divino mencionado al comienzo del párrafo.
(40) El interrogatorio al que los dos ángeles Munkar y Nakir someten al creyente en la tumba, así como cuanto se refiere al tormento del sepulcro, figura en la Tradición musulmana. También se encuentra en la ‘Aqida de Algacel destinada al vulgo, parte de cuya traducción castellana —concretamente el pasaje que aquí nos interesa se encuentra en la Islamología de F. Pareja, t, II, p. 617.
(41) Vease Corán 22, 7; 82, 4; 100, 9.
(42) Véase Corán 18, 48 y passim.
(43) Véase Corán 42, 17 y passim.
(44) Véase Corán 2, 82 y passim.
(45) Véase Corán 2, 24 y passim.
(46) Corán 42, 7.
(47) Véase Corán 21, 76 y passim.
(48) Corán 21, 103.
(49) Véase Muslim, Yana’iz 51; Ibn Hanbal V. 343s.
(50) Corán 7, 43.

Unidad
13/08/2009, 10:10
Ibn 'Arabî me gusta mucho, la espiritualidad es un bien que compartimos todos aquellos que amamos la Verdad, ya lo vez hermano Unidad, si hay algo en lo que podemos hablar de comun acuerdo y es en la espiritualidad y trascendencia del Ser... y se puede hacer incluso sin comprometer lo que se profesa, Ibn 'Arabî es ejemplo de ello... bendiciones.

Gatosentado, por supuesto que podemos hablar de muchas cosas que tenemos en común, pero la disputa surge cuando tú o quien sea presenta su forma particular de acercarse a Dios como la Verdad, y yo al examinarla manifiesto mi disconformidad y entonces tú o quien sea empieza a protestar.

Pero esto es inevitable porque tú consideras tu doctrina como revelada por Dios mismo y siquiera someterla a juicio lo consideras una afrenta. Por eso el recorrido de un diálogo con un sujeto que mantiene estas posiciones suele ser muy corto.

Por todo lo demás reitero mi aprecio y admiración por tu Iglesia aunque por supuesto no esté de acuerdo con ella en muchas cosas.

Paz y bien

---

Yuzu gracias por los aportes, luego en casa los leeré con detenimiento.

Salam

Unidad
13/08/2009, 16:31
Yuzu, ya he leído tus aportes. Es muy edificante la pasión de Ibn ´Arabi por Allah.

Sin embargo ahora no entiendo por qué en la web que cito en el post inicial se dice que Ibn ´Arabi creía que el destino de toda criatura era el paraíso. No sé si se tratará de una evolución posterior de su pensamiento o qué :confused:

Salam

GATO SENTADO
13/08/2009, 18:29
Pero esto es inevitable porque tú consideras tu doctrina como revelada por Dios mismo y siquiera someterla a juicio lo consideras una afrenta.

La Fe no se enjuicia... asi de simple. Tu no puedes hermano saber el por que de lo que creo, a menos de que leas los corazones, eso solo Dios, si te fijas el persnaje del que hablamos no buscaba "enjuiciar" la Fe, si no creer.

Unidad
13/08/2009, 20:46
Gatosentado

Yo no pretendo enjuiciar tu fe, sino la doctrina que tú me presentas como la única Verdad. ¿Qué se supone que he de hacer, abrazar la doctrina católica sin ponderarla en conciencia? No creo que Dios me pida tal cosa, ciertamente.

Que Dios te bendiga

Yuzu
14/08/2009, 00:34
Yuzu, ya he leído tus aportes. Es muy edificante la pasión de Ibn ´Arabi por Allah.

Sin embargo ahora no entiendo por qué en la web que cito en el post inicial se dice que Ibn ´Arabi creía que el destino de toda criatura era el paraíso. No sé si se tratará de una evolución posterior de su pensamiento o qué :confused:

Salam

Unidad, Ibn Arabi es sin duda uno de los más grandes exponentes del tasawwuf o sufismo. Su obra y pensamiento son muy complejos y profundos y por ello ha sido muchas veces mal interpretado a lo largo de los siglos tanto por literalistas musulmanes que ven en él un exponente del panteísmo religioso y del abandono a la ortodoxia islámica como también por parte de muchos occidentales no musulmanes que lo ven como un místico de espíritu libre que ponía al mismo nivel a todas las religiones y desechaba todo dogma religioso. Ambas posturas son erróneas. Ibn Arabi era un profundo hombre religioso, un musulmán devoto y escrupuloso seguidor de las normas islámicas o sharia.

De lo que escribe en algunos de sus poemas se suelen sacar conclusiones erróneas, como por ejemplo en el fragmento del poema que citas:

Hubo un tiempo en que yo rechazaba a mi prójimo si su religión no era como la mía. Ahora, mi corazón se ha convertido en el receptáculo de todas las formas religiosas: es pradera de las gacelas y claustro de monjes cristianos, templo de ídolos y kaaba de peregrinos, Tablas de la Ley y Pliegos del Corán, porque profeso la religión del Amor y voy a donde quiera que vaya su cabalgadura, pues el Amor es mi credo y mi fe.

Estas líneas son parte de su obra poética Tarjuman al-Ashwaq o “Intérprete de los Deseos”. Estas palabras son altamente poéticas y evidentemente metafóricas, y como tales deben interpretarse de acuerdo a la creencia de Ibn Arabi contenida en su obra mayor y ultima de su vida, Futuhat al Makkiyya una obra monumental donde expone claramente su Aqida o creencia islámica. Las líneas del poema anterior han sido interpretadas por algunos sabios musulmanes en el sentido de que Ibn Arabi está tan embriagado en la adoración a Allah que experimenta el poder y la misericordia de Allah en tal forma que ve la creencia del monoteísmo puro en toda forma religiosa, incluso en la mas patentes formas de idolatría. Está tan abrumado en la alabanza y en el amor a Allah que se olvida del temor y del arrepentimiento. Estas expresiones exaltadas es algo común de algunos sufies de alto rango que en estados de éxtasis pronuncian palabras que normalmente no dirían. En el caso de Ibn Arabi lo que dice en el fragmento anterior fueron escritas desde un estado eufórico de la mente expresado poéticamente, pero no es un credo. Sus creencias las podemos ver en su obra Al-Futuhat donde expone todo lo que cree que es básicamente lo mismo en lo que cree el resto de los musulmanes.

GATO SENTADO
14/08/2009, 02:26
Yo no pretendo enjuiciar tu fe, sino la doctrina que tú me presentas como la única Verdad.

Yo presento lo que creo como lo que es la VERDAD, nada mas, si tu no crees en ello, no hay ningun problema, para un Musulman Dios es la Verdad y no creo que esto te cause algun problema, la diferencia entre tu y yo es que yo creo firmemente en lo que sostiene mi Fe y no la comprometeria diciendo que es "una" verdad, cuando tengo la certeza de lo que es... eso no significa que tu tengas que aceptarla, en realidad yo lo que por FE sostengo no te puede llegar a menos que se te de esa Fe de lo alto y tu la abraces... la doctrina que yo te presento es la Fe que profeso, si enjucias la doctrina enjuicias la Fe, si te conviertes en juez dice la Biblia entonces te haces juez de la Verdad y ahi hay un problema, pues solo UNO es el que juzga... luego yo no enjuicio lo que tu crees, pero no por ello debo admitir que se comprometa o se enjuicie la Verdad, eso seria algo que esta fuera de mi y se da por FE.


¿Qué se supone que he de hacer, abrazar la doctrina católica sin ponderarla en conciencia? No creo que Dios me pida tal cosa, ciertamente.

La Fe te la da DIOS, no es por "conciencia" la Iglesia no es "una" doctrina, si no el cuerpo mistico de Cristo y es por Fe por la que llegas a esto, nada mas, y si DIOS si pide FE, de hecho pregunta el Señor ¿encontrara FE Dios a su regreso? la Fe hermano te hace libre cuando esta puesta y dada en Dios, para un Cristiano, Cristo y la Iglesia son lo mismo, una la cabeza y otro el cuerpo, no puedo segar esta realidad, ahora si tu no quieres abrazar esta Creencia u otra, nadie te esta obligando, pero si lo quisieras necesitarias abrirte a la experiencia de la FE y nada mas, dejando de lado tanto razonamiento, pues la Fe viene de Dios, el razonamiento es la condicion humana que no siempre se da en relacion a Dios... Como vez al hablar yo con seguridad de mi Fe, no lo hago por petulante, si no por que CREO en lo que profeso y no solo lo hago publico por "conciencia", yo te puedo hablar con seguridad de la Verdad por que creo en ella, y la verdad no promueve el error...

Trascender en el espiritu es aceptar y vivir en la Verdad, una vida espiritual (cualquiera) orientada a la Verdad te ofrece una mirada a lo que realmente eres en relacion a Dios, como Catolico creo esto, y supongo que una persona espiritual en cualquier credo entiende que la Verdad no puede ser alimentada con relativismo pues perderia su razon de ser... a ti no te gusta la Fe CRISTIANA, bueno hermano, se te anuncio, se te predico, si dices no lo haces por que quieres no por que este anuncio tenga que se cambiado, y es mejor un Frio que un tibio, pero no puede el hombre encontrar la salvacion nadando en un mar de relatividad, pues la duda es parte del miedo y el miedo lo infunde satanas para confundir a las almas, luego si no crees en satanas, pues el miedo es racionalmente el bloqueo de aquello que pudieras lograr si te arriesgaras a un absoluto. Me pondre cursi, creer en el amor conlleva a entregarse por completo a tal experiencia, no hay medios amores o medios desamores, el amor es y punto, San Francisco a quien admiras, era leal a la Verdad de su Fe, aun y en cuando veia la corrupcion medieval de algunos miembros de la Iglesia, fue leal a esa Iglesia que el no separa de Cristo por amor a la Iglesia y no se alejo de ella por "conciencia" de la sizaña que crece junto al trigo bueno, ¿por que? por que AMAR es entregarse a lo amado, no a los defectos que puedan aparecer por ahi y que no son inherentes al ser de lo amado, recuerda Dios detesta el pecado, pero ama al pecador, por que el pecador es piedra viva de su Iglesia, mientras el pecado solo es consecuencia de nuestra inclinacion al desorden, yo en lo personal no amo al desorden, pero amo a quien tal vez en su ignorancia lo promueve y oro por el, de la misma forma la Verdad exige recta intension, recta direccion y recta via en la verdad... en fin hermano, espero entiendas nadie te quiere forzar a que aceptes un credo o la Fe, eso queda en tu alma que atiende a lo que Dios quiera indicar, pero no por ello yo dejare de predicar el evangelio y su radicalidad, asi como supongo ningun hermano Musulman dejara de Invocar en su Vida el bendito nombre de Dios... yo lo que predico lo hago por que la Fe me lo asegura y punto... bendiciones hermano y no te tomes todo tan apecho, la vida si no se toma como una sonrisa en la eternidad se convierte en un infierno de dudas... bendiciones.

GATO SENTADO
14/08/2009, 03:15
Yo no pretendo enjuiciar tu fe, sino la doctrina que tú me presentas como la única Verdad.

Yo presento lo que creo como lo que es la VERDAD, nada mas, si tu no crees en ello, no hay ningun problema, para un Musulman Dios es la Verdad y no creo que esto te cause algun problema, la diferencia entre tu y yo es que yo creo firmemente en lo que sostiene mi Fe y no la comprometeria diciendo que es "una" verdad, cuando tengo la certeza de lo que es... eso no significa que tu tengas que aceptarla, en realidad yo lo que por FE sostengo no te puede llegar a menos que se te de esa Fe de lo alto y tu la abraces... la doctrina que yo te presento es la Fe que profeso, si enjucias la doctrina enjuicias la Fe, si te conviertes en juez dice la Biblia entonces te haces juez de la Verdad y ahi hay un problema, pues solo UNO es el que juzga... luego yo no enjuicio lo que tu crees, pero no por ello debo admitir que se comprometa o se enjuicie la Verdad, eso seria algo que esta fuera de mi y se da por FE.


¿Qué se supone que he de hacer, abrazar la doctrina católica sin ponderarla en conciencia? No creo que Dios me pida tal cosa, ciertamente.

La Fe te la da DIOS, no es por "conciencia" la Iglesia no es "una" doctrina, si no el cuerpo mistico de Cristo y es por Fe por la que llegas a esto, nada mas, y si DIOS si pide FE, de hecho pregunta el Señor ¿encontrara FE Dios a su regreso? la Fe hermano te hace libre cuando esta puesta y dada en Dios, para un Cristiano, Cristo y la Iglesia son lo mismo, una la cabeza y otro el cuerpo, no puedo segar esta realidad, ahora si tu no quieres abrazar esta Creencia u otra, nadie te esta obligando, pero si lo quisieras necesitarias abrirte a la experiencia de la FE y nada mas, dejando de lado tanto razonamiento, pues la Fe viene de Dios, el razonamiento es la condicion humana que no siempre se da en relacion a Dios... Como vez al hablar yo con seguridad de mi Fe, no lo hago por petulante, si no por que CREO en lo que profeso y no solo lo hago publico por "conciencia", yo te puedo hablar con seguridad de la Verdad por que creo en ella, y la verdad no promueve el error...

Trascender en el espiritu es aceptar y vivir en la Verdad, una vida espiritual (cualquiera) orientada a la Verdad te ofrece una mirada a lo que realmente eres en relacion a Dios, como Catolico creo esto, y supongo que una persona espiritual en cualquier credo entiende que la Verdad no puede ser alimentada con relativismo pues perderia su razon de ser... a ti no te gusta la Fe CRISTIANA, bueno hermano, se te anuncio, se te predico, si dices no lo haces por que quieres no por que este anuncio tenga que se cambiado, y es mejor un Frio que un tibio, pero no puede el hombre encontrar la salvacion nadando en un mar de relatividad, pues la duda es parte del miedo y el miedo lo infunde satanas para confundir a las almas, luego si no crees en satanas, pues el miedo es racionalmente el bloqueo de aquello que pudieras lograr si te arriesgaras a un absoluto. Me pondre cursi, creer en el amor conlleva a entregarse por completo a tal experiencia, no hay medios amores o medios desamores, el amor es y punto, San Francisco a quien admiras, era leal a la Verdad de su Fe, aun y en cuando veia la corrupcion medieval de algunos miembros de la Iglesia, fue leal a esa Iglesia que el no separa de Cristo por amor a la Iglesia y no se alejo de ella por "conciencia" de la sizaña que crece junto al trigo bueno, ¿por que? por que AMAR es entregarse a lo amado, no a los defectos que puedan aparecer por ahi y que no son inherentes al ser de lo amado, recuerda Dios detesta el pecado, pero ama al pecador, por que el pecador es piedra viva de su Iglesia, mientras el pecado solo es consecuencia de nuestra inclinacion al desorden, yo en lo personal no amo al desorden, pero amo a quien tal vez en su ignorancia lo promueve y oro por el, de la misma forma la Verdad exige recta intension, recta direccion y recta via en la verdad... en fin hermano, espero entiendas nadie te quiere forzar a que aceptes un credo o la Fe, eso queda en tu alma que atiende a lo que Dios quiera indicar, pero no por ello yo dejare de predicar el evangelio y su radicalidad, asi como supongo ningun hermano Musulman dejara de Invocar en su Vida el bendito nombre de Dios... yo lo que predico lo hago por que la Fe me lo asegura y punto... bendiciones hermano y no te tomes todo tan apecho, la vida si no se toma como una sonrisa en la eternidad se convierte en un infierno de dudas... bendiciones.

Unidad
14/08/2009, 08:55
Yuzu, muchas gracias por tus comentarios. Se ve que sabes de lo que hablas.

Y lo que escribes es perfectamente coherente. Primero, que Ibn ´Arabi tenga un pensamiento complejo en su desarrollo temporal y conceptual, que con frecuencia es malinterpretado. Segundo, que su última gran obra sea la que hemos de tomar como culminación de su pensamiento. Y tercero, el sentido metafórico – de verdad profunda, inexpresable, diría yo – que tienen algunos de sus dichos como el que llevo en mi firma.

No dejes de aportar al hilo todo lo que estimes conveniente sobre Ibn ´Arabi, como ves su persona y doctrina suscita interés en el foro.

Salam

Yuzu
23/08/2009, 18:55
La siguiente es la introduccion al libro de Ibn Arabi "Viaje al Señor del Poder", escrita por quien fuera líder de la tariqa sufi al-Jerrahi con sede en Estambul. En él el se nos cuentan algunas anecdotas muy interesantes de la vida de Ibn Arabi.


INTRODUCCION
Por Sheikh Muzaffer Ozak al-Jerrahi
1a, parte

Este tratado, que contiene misterios divinos, es una guía de iluminación para los que buscan la verdad y la claridad. Los que desean acercarse a Dios, y pasean por el jardín en busca del capullo de rosa de conocimiento interior, deben leer este libro para aprender a “ser”. El autor de este libro es Ibn Arabí, y todo el que saboree sus palabras entrará en dialogo con él.

Su milagrosa influencia espiritual, tanto en Oriente como en Occidente, está perfectamente clara. Le ha enseñado a la humanidad el tawhid, la Unidad, y seguirá iluminándola hasta el día del Juicio Final. Sus enseñanzas del milagro de la Creación y su maravilloso conocimiento, reflejado en libros como al-Futuhat al-Makkiya (“Revelaciones de La Meca”), Fusus al-Hikam (“Joyas de la Sabiduría”) y otros muchos hasta un número superior a quinientos, dan testimonio de su importancia.

Tenía tantos enemigos como amigos, fanáticos que, como murciélagos, se deslumbraban ante la luz del santo. Algunos hombres se hacen enemigos de lo que no conocen, no pueden conocer y no pueden entender. Incluso los que lo llamaban al-Shaikh al-akbar (“el Mas Grande Shaikh”) se contaban entre los que no lo entendían. Había hasta quienes lo odiaban. El santo no solo no olvidó a esta gente mezquina, sino que declaró que intercedería por ellos en el Día del Juicio Final, ya que habían tenido la desgracia de no haberlo comprendido. Ciertamente. Igual que el joyero conoce el valor del oro, el sabio conoce el valor de la sabiduría y el Hombre Completo olvida la mezquindad del ignorante. Esta compasión del santo es una prueba suficiente de su perfección.

Un día, uno de los contrarios de Ibn Arabí enfermó. El shaikh fue a visitarlo. Llamó a la puerta y rogó a la mujer del hombre enfermo que le anunciase que venía a rendirle respeto. La mujer llevó el mensaje y, cuando regresó, dijo al shaikh que su marido no deseaba verlo. Le dijo que no tenía nada que hacer en esa casa. Su lugar adecuado era el templo. El shaikh dio las gracias a la mujer y le dijo que, como un buen hombre como su marido no lo mandaría a ningún sitio malo, le haría caso. Y así, tras orar por la salud y el bienestar de aquel hombre, el shaikh partió hacia el templo.

Cuando llegó se descalzó, entró con humildad y se dirigió lentamente y en silencio a un rincón, donde se sentó. El oficiante estaba a la mitad de su sermón, que Ibn Arabí escuchó con suma atención. Durante el sermón el shaikh se dio cuenta de que el oficiante estaba difamando a Jesús, atribuyéndole que pretendía ser el hijo de Dios. El shaikh se levantó y cortésmente, hizo una objeción a aquella acusación. “Oh, venerable oficiante,” comenzó, “Jesús Santo no dijo eso. Por el contrario, predijo la buena noticia de la llegada del Profeta Ahmad (Muhammad, paz y bendiciones sobre él)”.

El oficiante negó que Jesús dijera eso. El debate se prolongó. Finalmente, el shaikh, señalando una imagen e Jesús en la pared del templo, dijo al oficiante que se le preguntase al propio Jesús. Él contestaría y daría una solución de una vez por todas. El oficiante protestó con vehemencia, diciendo que una pintura no puede hablar. La pintura lo hará, insistió el shaikh, porque Dios, que hizo hablar a Jesús cuando era un niño en los brazos de la Santa Virgen, es capaz de hacer que esa pintura hable también. La congregación, que seguía este desagradable debate, se excitó cuando oyó esto. El oficiante se vio obligado a dirigirse a la imagen y le dijo: “¡Oh, Hijo de Dios!, muéstranos el camino de la verdad; dinos cual de los dos tiene razón”. Por voluntad de Dios, la pintura se puso hablar y contestó: “Yo no soy el hijo de Dios; soy su mensajero y detrás de mi vino el último de los profetas, el Santo Ahmad; os lo predije y os repito ahora esta buena noticia.”

Con este milagro toda la congregación aceptó el Islam y, encabezados por Ibn Arabí, marcharon por las calles hacia la mezquita. Cuando pasaron al lado de la casa del hombre enfermo pudieron verlo dentro, con los ojos desorbitados de asombro, mirando por la ventana a esta curiosa comitiva. El santo se detuvo y bendijo y dio gracias al hombre que lo había insultado, diciendo que debía ser alabado por la salvación de todas aquellas personas.


No hubo mucha gente que entendiese al santo durante su vida. Un día, en Damasco, subió a una montaña para predicar y dijo: “Gentes de Damasco, el dios que adoráis está bajo mis pies.”

Cuando oyeron estas palabras lo encarcelaron y se dispusieron a matarlo. De hecho, según una tradición. Lo martirizaron. Según otra tradición, un shaikh de su tiempo. Abul-Hassan, quitó importancia a sus palabras y lo salvó de la muerte con el siguiente dialogo:

“¿Cómo podría la gente apresar a alguien”, preguntó a Ibn Arabí, “a través de quien se une el mundo de los ángeles con el de los mortales?”.

“He dicho mis palabras”, replicó el sahikh, “en medio de la embriaguez del estado que describes”.

Las palabras y los hechos de Ibn Arabí provocaron en su tiempo reacciones tan violentas que la gente destruyó su tumba y no dejaron el mínimo vestigio de ella.

Yuzu
23/08/2009, 19:08
2a. parte

Una de sus muchas afirmaciones enigmáticas fue “Idha dakhala al-sin ila al-shin/yazhara qabru Muhyiddin,” lo que significa: “Cuando la S se junte con la SH (las letras sin y shin del alfabeto árabe) se descubrirá la tumba de Muhyiddin”. Cuando Selim II, el noveno sultán otomano, conquistó Damasco en 1516, tuvo conocimiento de esta sentencia por un estudiante de aquel tiempo llamado Zembilli Ali Efendi, que la interpretó como una profecía de la siguiente manera: “Cuando Selim (cuyo nombre comienza con la letra sin) entre en la ciudad de Sham (nombre árabe de Damasco, que empieza con la letra shin), descubrirá la tumba de Ibn Arabi”.

Tras esto, el sultán Selim averiguó, gracias a los teólogos de la ciudad, cuál era el lugar donde el santo declaró: “El dios que adoráis está bajo mis pies”, y cavó allí. Lo primero que descubrió fue un tesoro de monedas de oro que revelaron lo que el santo quiso decir. Casi al lado descubrió su tumba. Con el tesoro que encontró, el Sultán Selim construyó un santuario y una mezquita en el lugar de la tumba. Aún hoy en día se encuentra en pie en Damasco, en un lugar llamado Salihiyya, a las faldas del monte Qasiyun.

Muhibbudin al-Tabari atribuye a su madre la siguiente historia:

El Muhyiddin Ibn Arabí estaba en la Kaaba pronunciando un sermón acerca del significado de la Kaaba. En mi interior, no estaba de acuerdo con su enseñanza. Aquella noche, vi al shaikh en sueños. En el sueño, Fakhruddin al-Razi, uno de los principales teólogos de aquel tiempo, llegó en peregrinación con gran ceremonia y pompa y se puso a dar vueltas alrededor de la Kaaba. Sus ojos se posaron en un pobre hombre, vestido con la capa de peregrino, que estaba sentado allí, tranquilamente. Se dijo así mismo: “¡Que insolencia de ese hombre, no levantarse ante alguien tan importante como yo!”. Un rato después fue a predicar a la gran mezquita de La Meca. Toda la población de la ciudad Santa se reunió para escuchar las palabras de ese gran estudioso que era el autor de la interpretación más importante del Corán. Fakhruddin al-Razi subió lentamente al pulpito y comenzó, “Oh, gran congregación de musulmanes”, y de su boca no salió nada más. Cuando llegó a su casa protestó y oró: “Oh, Señor, ¿Qué he hecho para que me castigues con este apuro?”. Aquella noche vio en sueños al hombre a quien había reprochado en su interior no haberse levantado ante él. Era el Muhyiddin Ibn Arabí. Durante días lo buscó por todas partes. Justo cuando había dado por inútil la búsqueda, alguien llamó a su puerta e Ibn Arabí apareció ante ella. Al-Razi le pidió perdón y recobró su sabiduría.

Hace poco tiempo, se dio el caso de otro estudioso, Ibrahim Haleri, el imán de la Mezquita Fatih de Estambul, un hombre ortodoxo extremista que se oponía a las enseñanzas religiosas de Ibn Arabí. Un día, en una discusión acalorada con partidarios del shaikh, dio un pisotón diciendo: “¡Si lo tuviese aquí, le machacaba la cabeza así!”. Cuando hizo eso, pisó un clavo enorme. La herida nunca sanó y le produjo la muerte (la mezquita de Fatih tiene el suelo de piedra , no de madera).

Según una tradición oral, Ibn Arabí vio un día en Damasco a un joven judío de bello aspecto. En cuanto lo miró, el chico se fue hacia él y le llamó “padre”. Desde aquel día nunca lo dejó. El padre del chico lo buscó y lo encontró junto al shaikh y quiso llevárselo. El niño no lo reconoció y afirmó que el shaikh era su padre. El padre, como amenaza, dijo al shaikh que podría llevar cientos de testigos que probarían que el niño era su hijo. El shaikh le respondió: “Si el chico dice que soy su padre, yo soy su padre”. El padre fue al tribunal reclamando a su hijo, llevando cientos de testigos. Cuando el juez le preguntó al shaikh si el chico era suyo, sugirió que se lo preguntasen al niño. Este afirmó que el shaikh era su padre. Entonces el shaikh preguntó a los testigos si el niño había memorizado el Corán. Ellos contestaron. “¿Cómo va a memorizar el Corán un niño judío?”. El juez pidió que el niño lo recitase y lo hizo con gran soltura y belleza. Después, el shaikh preguntó a los testigos si el niño conocía las tradiciones del profeta Muhammad. Contestaron: “¿Cómo puede un niño judío conocer esa ciencia que no pertenece a su modo de vida?” El juez preguntó rigurosamente al niño sobre las tradiciones del Profeta. Él contestó todas las preguntas correcta y completamente. Los judíos que entendieron el milagro aceptaron el Islam.

La siguiente historia figura al final de la Futuhat al-Makiyya:

En el ambiente ortodoxo de una escuela de derecho canónico, un maestro estaba explicando el origen de la palabra “hereje” (zindiq). Algunos estudiantes dijeron con picardía que podría proceder de la palabra zenuddin, que significa “mujer religiosa”. Otro estudiante dijo, también con doble intención: “Zindiq es alguien como Muhyiddin Ibn Arabí… ¿No es así, maestro?”. El maestro respondió lacónicamente; “Sí”.

Era el Ramadán, el mes de ayuno, y el maestro había invitado a los estudiantes para que desayunasen con él. Estaban sentados, esperando para empezar el desayuno, y los mismos estudiantes taimados trataron de poner en apuros al maestro diciendo: “Si no nos revela quién es el mayor santo de nuestro tiempo, no probaremos su comida”. El maestro respondió que el mayor shaikh de todos los tiempos era Muhyiddin Ibn Arabí. Los estudiantes protestaron, diciendo que poco antes, cuando ellos lo habían puesto como ejemplo de hereje, él estaba de acuerdo y ahora decía que el shaikh era ¡El santo más grande de todos los tiempos! El maestro contestó, con una ligera sonrisa en sus labios: En la escuela estábamos entre hombres de ortodoxia, de estudios y de legislación; ahora estamos entre hombres de amor”.

Unidad
23/08/2009, 20:38
Yuzu, muchas gracias por tus aportes al hilo.

No creo en milagros de ningún tipo, pero sin duda la leyenda que rodea a Ibn ´Arabi - y sobre todo, su pensamiento - revela que estamos ante un hombre extraordinario que pertenecía enteramente a Allah.

Salam

Yuzu
24/08/2009, 20:52
EL ENCUENTRO ENTRE AVERROES E IBN ARABI

Uno de los más celebres pasajes de las “Futuhat” de Ibn ´Arabi trata del relato del famoso encuentro entre Ibn ´Arabi y Averroes que según se dice sucedió en el 580/1184. Ibn ´Arabi tenía entre los 15 o 20 años según distintos autores. En esa época, si nos apoyamos en su propio testimonio, Ibn Arabi ya ha obtenido la iluminación (fath) en el curso de un retiro (halwa). También se le atribuyen grandes carismas (karamat). El fath -término que etimológicamente significa" abrir", pero que se emplea en el léxico técnico del sufismo para designar la apertura espiritual, la iluminación, que marca la obtención de una cota superior en el itinerario espiritual- no adviene generalmente nada más que tras un largo período de disciplina interior iniciática (riyala). Es interesante señalar a este respecto que en su Risalat al-anwar, Ibn ´Arabi previene al discípulo al que comienza en la vía del sufismo, precisamente contra una obtención prematura del fath.

“Te incumbe, antes de entrar en retiro, haberte sometido a la disciplinas iniciáticas, es decir, haber purificado tu carácter, haber renunciado a la despreocupación y haberte hecho apto para soportar lo que te causa perjuicio. Aquel en quien la iluminación preceda a la prácticas de la disciplinas iniciáticas, no alcanzará, salvo casos excepcionales, la virilidad espiritual”.

Los biógrafos de Averroes dicen de él, que era un hombre de una gran modestia, y sobre todo de una gran curiosidad, de una sed de saber jamás saciada. Escribía Ibn al-Abbar 658/1260 sobre Averroes “Nunca en al-Andalus conoció hombre tan perfecto, sabio y virtuoso. Aunque era noble, era el hombre más humilde y más modesto que pueda existir. Desde su infancia y hasta su muerte, se consagró a la ciencia. Se cuenta incluso que jamás en su vida dejó de reflexionar o de leer, excepto la noche en que murió su padre y su noche de bodas (…). Se solicitaban sus opiniones tanto en medicina como en materias de jurisprudencia, sin hablar de sus competencias en sintaxis o en literatura”.

El encuentro entre estos dos grandes sabios de al-Andalus esta revestida de una especial dimensión simbólica. En realidad el episodio se desdobla en dos momentos, separados por un intervalo de varios años. Entre su encuentro de juventud y el día de los funerales, Ibn 'Arabi no volverá a ver, al menos en el mundo físico sensible, al gran peripatético de Córdoba. Él mismo nos hace saber que su padre, que aún vivía, era íntimo amigo del filósofo. Esto facilitó la entrevista deseada por Averroes y que permanecerá como acontecimiento memorable en la historia de la filosofía y la espiritualidad. Con un pretexto cualquiera, su padre le envió a casa del filósofo, interesado en conocer a aquel adolescente del que tantas cosas se contaban y aquí cederemos la palabra al propio Ibn 'Arabi para que él mismo nos describa las relaciones entre el maestro aristotélico y aquel joven que había de ser conocido y llamado con los sobrenombres de: Mohyi´d-Din “Vivificados del Din” (camino del Islam), al-Shaykh al-Akbar “Doctor Maximus”; Ibn Aflatun, “el hijo de Platón”.

«Cierto día, en Córdoba, entré a casa de Abü'l-Wálid Ibn Roshd [Averroes], cadí de la ciudad, que había mostrado deseos de conocerme personalmente, porque le había maravillado mucho lo que había oído decir de mí, esto es, las noticias que le habían llegado de las revelaciones que Allah me había comunicado en mi retiro espiritual; por eso, mi padre, que era uno de sus íntimos amigos, me envió a su casa con el pretexto de cierto encargo, sólo para dar así ocasión a que Averroes pudiese conversar conmigo.
Era yo a la sazón un muchacho imberbe. Así que hube entrado, levantóse del lugar en que estaba y, dirigiéndose hacia mí con grandes muestras de cariño y consideración, me abrazó y me dijo: "Sí": Yo le respondí: "Sí". Esta respuesta aumentó su alegría, al ver que yo le había comprendido; pero dándome yo, a seguida, cuenta de la causa de su alegría, añadí: "No". Entonces Averroes se entristeció, demudóse su color, y comenzando a dudar de la verdad de su propia doctrina, me preguntó: "¿Cómo, pues, encontráis vosotros resuelto el problema, mediante la iluminación y la inspiración divina? ¿Es acaso lo mismo que a nosotros nos enseña el razonamiento.?". Yo le respondí: "Sí y no. Entre el sí y el no, salen volando de sus materias los espíritus y de sus cuerpos las cervices". Palideció Averroes, sobrecogido de terror, y sentándose comenzó a dar muestras de estupor, como si hubiese penetrado el sentido de mis alusiones.»

«Más tarde, después de esta entrevista que tuvo conmigo, solicitó de mi padre que le expusiera éste si la opinión que él había formado de mí coincidía con la de mi padre o si era diferente. Porque como Averroes era un sabio filósofo, consagrado a la reflexión, al estudio y a la investigación racional, no podía menos de dar gracias a Allah que le permitía vivir en un tiempo, en el cual podía ver con sus propios ojos a un hombre que había entrado ignorante en el retiro espiritual para salir de él como había salido, sin el auxilio de enseñanza alguna, sin estudio, sin lectura, sin aprendizaje de ninguna especie. Por eso exclamó: "Es éste un estado psicológico cuya realidad nosotros hemos sostenido con pruebas racionales, pero sin que jamás hubiésemos conocido persona alguna que lo experimentase. ¡Loado sea Allah que nos hizo vivir en un tiempo, en el cual existe una de esas personas dotadas de tal sentido místico, capaces de abrir las cerraduras de sus puertas, y que además me otorgó la gracia especial de verla con mis propios ojos »

«Quise después volver a reunirme con él [es decir, con Averroes], y por la misericordia de Allah se me apareció en el éxtasis, bajo una forma tal, que entre su persona y la mía mediaba un velo sutil, a través del cual yo le veía, sin que él me viese ni se diera cuenta del lugar que yo ocupaba, abstraído como estaba él, pensando en sí mismo. Entonces dije: En verdad que no puede ser conducido hasta el grado en que nosotros estamos".»

« Y ya no volvía reunirme con él, hasta que murió. Ocurrió esto el año 595, en la ciudad de Marruecos, y fue trasladado a Córdoba, donde está su sepulcro. Cuando fue colocado sobre una bestia de carga el ataúd que encerraba su cuerpo, pusiéronse sus obras en el costado opuesto para que le sirvieran de contrapeso. Estaba yo allí parado, en compañía del alfaquí y literato Abü'l-Hosayn Mohammad ibn Jobayr, secretario de Sayyed Abü Sa'id [uno de los príncipes almohades] y de mi discípulo Abü'l-Hakam 'Amru ibn al-Sarraj, el copista. Volviéndose éste hacia nosotros, dijo: "¿No os fijáis acaso en lo que le sirve de contrapeso al maestro Averroes en su vehículo? A un lado va el maestro y al otro van sus obras, es decir, los libros que compuso". A lo cual replicó Ibn Jobayr: "¡No lo he de ver, hijo mío! ¡Claro que sí! ¡Bendita sea tu lengua!". Entonces yo tomé nota de aquella frase de Abü'l-Hakam, para que me sirviera de tema de meditación y a guisa de recordatorio (ya no quedo más que yo de aquel grupo de amigos, ¡Allah los haya perdonado!) y dije para mis adentros: "A un lado va el maestro, y al otro van sus libros. Mas dime: sus anhelos ¿viéronse al fin cumplidos?".»

Cuando murió Ibn Rushd (Averroes) se encontraba en Marrakesh, pues había sido llamado por el califa, el cual le levantó la pena que pesaba sobre el como convicto de herejía, lo que le había supuesto un duro exilio de destierro de tres años en Lucena localidad cercana a Córdoba. A los pocos meses de su llegada a Marrakesh, le sobrevino la muerte y su cadáver, fue enterrado primeramente en el cementerio de la puerta de Tagazut, y trasladado posteriormente a Córdoba, al panteón familiar.

Henry Corbin en su libro “La imaginación creadora en el sufismo de Ibn 'Arabi”, comenta con gran belleza el encuentro entre nuestros dos sabios andaluces.

¿No está ya todo Ibn 'Arabi en este extraordinario episodio, en este triple encuentro con Averroes? En la primera ocasión, es «el discípulo de Khezr» quien da testimonio, aquel que no debe a ninguna enseñanza humana el saber de la experiencia espiritual. En la segunda ocasión, es el autor del «Libro de las teofanías» el que habla, aquel a quien se han abierto de par en par las puertas del mundo intermedio suprasensible, mundus imaginalis, donde la imaginación activa percibe directamente, sin ayuda de los sentidos, los acontecimientos, las figuras, las presencias. Por fin, conmovedora en su simplicidad, con la muda elocuencia de los símbolos, la escena del retorno de los restos mortales a Córdóba. Al maestro cuyo propósito esencial había sido restaurar en su pureza el aristotelismo integral, le rinde un último homenaje «el hijo de P1atón», el contemporáneo de los platónicos de Persia (los ishraqiyun de Sohravardi), que inauguran conjuntamente en el Islam, sin que Occidente lo hubiera presentido, algo que anuncia y desborda los proyectos de un Gemisto P1ethon o un Marsilio Ficino y ante el simbolismo no premeditado de la escena, con el peso de los libros equilibrando el del cadáver, la pregunta transida de melancolía: «Sus anhelos, ¿viéronse al fin cumplidos?». Es la misma pregunta «Cómo querría saber...»

Unidad
27/08/2009, 23:24
Sigo leyendo a ratos a Ibn ´Arabi, y hoy le he leído esto:

“Si [Dios] se ocultase al Mundo el instante de un parpadeo éste se extinguiría de una sola vez, así su permanencia es por su custodia y su mirada…”

Rápidamente me ha recordado otro dicho de S. Teresita, que no tuvo conocimiento alguno del gran sabio musulmán. El dicho es este:

“Águila eterna, tú quieres alimentarme con tu sustancia divina, a mí, pobre e insignificante ser que volvería a la nada si tu mirada divina no me diese la vida a cada instante.”

Me ha parecido una preciosa coincidencia entre estos dos grandes místicos, por eso la comparto con el foro.

Salam

PD En cierta ocasión, leyendo un libro de física cuántica, el autor constataba que el mundo subatómico permanece en un estado de indeterminación, y sólo el científico al observarlo “crea” la realidad que se muestra en los experimentos de laboratorio. Y se preguntaba: “si el observador humano es quien crea la realidad cuántica al mirar el interior del átomo, ¿quién mira al observador humano?”.

Quizá Ibn ´Arabi y S. Teresita conocían la respuesta :)

Yuzu
28/08/2009, 04:39
Sigo leyendo a ratos a Ibn ´Arabi, y hoy le he leído esto:

“Si [Dios] se ocultase al Mundo el instante de un parpadeo éste se extinguiría de una sola vez, así su permanencia es por su custodia y su mirada…”

Rápidamente me ha recordado otro dicho de S. Teresita, que no tuvo conocimiento alguno del gran sabio musulmán. El dicho es este:

“Águila eterna, tú quieres alimentarme con tu sustancia divina, a mí, pobre e insignificante ser que volvería a la nada si tu mirada divina no me diese la vida a cada instante.”

Me ha parecido una preciosa coincidencia entre estos dos grandes místicos, por eso la comparto con el foro.

Salam

PD En cierta ocasión, leyendo un libro de física cuántica, el autor constataba que el mundo subatómico permanece en un estado de indeterminación, y sólo el científico al observarlo “crea” la realidad que se muestra en los experimentos de laboratorio. Y se preguntaba: “si el observador humano es quien crea la realidad cuántica al mirar el interior del átomo, ¿quién mira al observador humano?”.

Quizá Ibn ´Arabi y S. Teresita conocían la respuesta :)

En realidad hay muchas otras coincidencias no solo de Santa Teresa de Ávila con Ibn Arabi sino con el sufismo en general. Es un hecho admitido por los estudiosos que el pensamiento sufí influyó en otros místicos españoles como San Juan de la Cruz, Santa Teresa y Fray Luis de León, Hay un artículo en webislam sobre Santa Teresa y el sufismo:

http://www.webislam.com/?idn=13700

Unidad
28/08/2009, 10:08
Hola Yuzu

Esta S. Teresita es una discípula de los dos santos carmelitas que citas, y que viviera a finales del s. XIX. También he pensado que en esta sorprendente coincidencia hubiera una conexión “sanjuanista” pero me ha parecido un tanto rocambolesca. Bueno, ahora estoy con las obras completas de S. Juan de la Cruz, así que podré comprobar si él se hizo eco en algún momento del símil de Ibn ´Arabi para ilustrar nuestra total dependencia de Allah. De momento no le he leído nada en este sentido.

De S. Teresa de Ávila he leído algunos libros, no todos, y no recuerdo haberle leído nada parecido.

Pero no hay que descartar completamente que S. Teresita hiciera suya esta idea tomándola a su vez de los fundadores de su orden, y que alguno de estos se la hubiera a su vez leído a Ibn ´Arabi.

Salam

cynara
28/08/2009, 21:44
Sin vos que soy yo Señor, dicho de la santa de Avila.

Cuán triste es Dios mío
La vida sin ti
ansiosa de verte
deseo morir.

Este es de un poema de Teresa. No creo que ella haya leído nada sobre el sufismo, porque en su autobiografía no lo menciona. Imaginemos que casi no leía el evangelio porque estaba en latín.

El artículo que pusiste Yuzu sobre Santa Teresa y el sufismo, muy bueno. Ella utiliza ese símbolo como camino espiritual del alma que se decide a entrar, y en el centro mora Dios, es el final del camino en esta vida.

Ahora el que si fue un estudioso, de la universidad de Salamanca, fue San Juan y ellos tuvieron muchas horas de charla, lo que no sería raro que pudiera haber trasmitidole algunas ideas del sufismo.

Unidad Santa Teresita leyó las obras de los dos padres fundadores, o sea que no es de extrañar la influencia que pueden haber ejercido en ella. Sobre todo si pensamos que entró de monja a los 15 años luego de conseguir una dispensa del papa.

Hay otra santa, chilena, que tuvo un vida muy parecida a la de Teresita, misma edad, época y pocos años de vida, Teresa de los Andes. De ella no tengo el libro pero buscaré citas para hacer un paralelismo.

Salams

cynara
28/08/2009, 21:52
Gracias por este momento espiritual en Ramadán.....

Había un artículo muy bueno, Puntos de contacto entre la mistica española del siglo XVI y la mistica islámica. Confieso que fue como un anzuelo para comenzar a interesarme en el islam donde finalmente quedé prendada.

Salams

GATO SENTADO
28/08/2009, 22:23
Este es de un poema de Teresa. No creo que ella haya leído nada sobre el sufismo, porque en su autobiografía no lo menciona. Imaginemos que casi no leía el evangelio porque estaba en latín.

La mistica Cristiana que Santa Teresa de Avila deja ver en su vida Espiritual nace de la contemplacion del Evangelio QUE SI LEIA y escuchaba en Misa dia a dia... por cierto en la Misa Tridentina se lee el evangelio en Latin y de paso se da una relectura del mismo en la lengua Vernacula, luego las Religiosas recibian y reciben la lectuar asidua de las escrituras del NT en esa epoca aun en la hora de la comida en su lengua, ademas de que era costumbre que se tuviera el NT como Obligatorio para su estudio...

Es muy bello observar estas similitudes, que emanan de una vida profundamente espiritual, ahi es donde radica esa similitud, en el ansia de adentrarse en el misterio Divino... bendiciones.

Unidad
28/08/2009, 22:34
¡Hola Cynara!

Es una alegría leerte por aquí.

Sí yo creo que si Teresita no tuvo originalmente esa idea y la leyó en alguien, tuvo que ser en S. Juan de la Cruz. Como he dicho antes estoy leyendo las obras completas del doctor carmelita así que podré confirmarlo o desmentirlo en cuestión de semanas.

He oído hablar de S.Teresa de los Andes, pero no he tenido tiempo de documentarme sobre ella. También quisiera estudiar a S. Maravillas y a S. Teresa Benedicta (Edith Stein), pero es que me faltan horas en el día :p. Si finalmente haces ese paralelismo con la santa chilena te estaré muy agradecido.

Feliz Ramadán y que Allah te bendiga y te guarde.

Salam

PD aquí otro planteamiento similar entre Ibn ´Arabi y Teresita:

“…en tu retiro solitario no busques otra cosa que a El y no fijes tu aspiración en otro lugar diferente a El…te pondrá a prueba y en cuanto prestes tu atención a cualquier otra cosa lo perderás mientras que si lo alcanzas nada se te escabullirá.” (Ibn ´Arabi)

“Cuando [Dios] mira a un alma, le da inmediatamente su parecido divino, pero es preciso que esa alma no deje de fijar en Él solo su mirada.” (S. Teresita)

cynara
28/08/2009, 23:13
Bueno Edith Stein es un caso aparte, te va a encantar. Una pedagoga del siglo XXI, te recomiendo Ahora que son las doce.


Para micifus, de que época data el primer evangelio traducido? Recién con la reforma teresiana es que se implementa la lectura durante la comida, y ahi si ya tendrían algún tomo traducido. Imagínese leer en un convento de 300 monjas como lo era el de la Encarnación, más todas las empleadas que llevaban.

Ella recordaba trozos de Evangelio, que han quedado detallados en su libro de la Vida. la oración del huerto, la crucificción, pero no encontrará más porque no lo había.


Gracias Unidad, que Dios te bendiga

GATO SENTADO
29/08/2009, 00:17
Para micifus, de que época data el primer evangelio traducido? Recién con la reforma teresiana es que se implementa la lectura durante la comida, y ahi si ya tendrían algún tomo traducido. Imagínese leer en un convento de 300 monjas como lo era el de la Encarnación, más todas las empleadas que llevaban.

Estas un poco desinformada de lo que la historia Biblica marca, ya para el siglo XVI con todo y la mal llamada reforma existian varias traducciones de la Biblia (de hecho hasta en Europa del este con la evangelizacion existieron varias tradicciones, entre ellas la de San metodio y san Cirilo, entre muchas otras, solo que no existia la IMPRENTA que es en si hasta el siglo XVI cuando permite la difusion mas amplia de la Biblia) en lenguas Vernaculas Europeas, ya en otro post puse esa informacion, luego en la Misa Tridentina (Yo asisto a esa misa comunmente cuando no voy al Rito Oriental y soy partidario del mismo) se lee en Latin hacia el altar, y se relee en el idioma Vernaculo a los fieles, (creo que no haz asistido a una Misa Tradicional por lo que leo) por ultimo no entrare en discucion contigo, yo solo hablo lo que la Iglesia historicamente tambien ha realizado, luego site parece imposible leer para 300, imaginate a San Pedro perdicando a Miles y logrando su conversion... lo que tu ves imposible, en la Fe es de lo mas sencillo... luego el Rosario es un compendio del Evangelio, ahi meditamos el misterio de la Encarnacion, es en si el Evagelio meditado, ademas de las devociones y oraciones netamente evangelicas que supongo no conoces que hablan del evangelio, el evangelio a diferencia de lo que tu creas no es un libro para eruditos, ni con una sabiduria extraña, misteriosa y revelada SI, la Santa Misa aun en latin era comprandida por los fieles (la mentira modernista de que no era comprensible solo la creen los masones que hacen ese tipo de propaganda) y en la Misa se presenta tambien la Palabra de Dios en toda su belleza y creo finalmente que el punto de discusion no es este, sin embargo vale que un CATOLICO como lo soy yo, pueda hacer observaciones cuando se dicen mentiras sobre mi Fe... el dialogo es respeto y camino a a verdad... (tu dices que fuiste catolica, pero hoy ya no lo eres, asi que no creo que entiendas bien a bien nuestra FE, la apostacia es sintoma de que no comprendiste y conste que no critico tu credo actual, tu sabras donde buscas, pero tampoco te pudes decir "experta" en aquello en lo que eres apostata, con todo respeto) por ultimo este tema es muy bello, una observacion no tiene por que ser pleito... ¿ok? tu musulmana y yo catolico, ¿por que no quedar en eso y no "meter" ciertos prejuicios en un tema que va en otro renglon?

Bendiciones.

GATO SENTADO
29/08/2009, 00:23
Por ultimo es Fray Francisco de Osuna con su "Abecedario Espiritual" quien influye en Santa Teresa de Avila, la obra se divide en seis partes: La primera parte del abecedario espiritual, 1525, trata de la Pasión de Cristo; La Segunda, 1530, trata de la preparación física y espiritual para conseguir la disciplina ascética; en La tercera celebra la unión mística con Dios; en La cuarta parte, 1530, escribe sobre los misterios del amor en la Ley de amor santo; la Quinta parte, 1541, consta de una guía para el rico y una consolación para el pobre; y la Sexta parte, 1554, es un tratado sobre las heridas de Jesucristo. Es decir meditaciones del Evangelio y sobre el evangelio en un sentido de contemplacion... ojala y esto les ayude hermanos... Bendiciones.

cynara
29/08/2009, 01:33
No estoy desinformada gatito, y no me considero apóstata. El que haya cambiado de religión no me hacen olvidar los años de teología que estudié, y menos que menos los santos Carmelitas, máxima santa Teresa cuyo nombre elegí como apellido religioso. Así que desorientada, nada de na.

Bien dice que fue a mediados del siglo 16 que salieron las primeras traducciones al español, cuando Teresa ya había comenzado su reforma.

Ciertamente el Tercer Abecedario tuvo mucha influencia así como las Confesiones de San Agustín.

Lo que usted parece desconocer fueron las razones que llevaron a la santa madre a refundar el Carmelo, y ahi tienen que ver las 300 monjas del carmelo calzado de la Encarnación. Lo puede leer en sus obras, o sino quiere leer está la película que deja bien en claro lo que es un claustro con esa cantidad más asistentas.

No he dicho ninguna mentira o desviación sobre el credo católico y le rogaría que por serlo no se crea el único poseedor de la verdad.

La humildad es andar en verdad. Así podremos intercambiar, no le parece? y el tema lo saco usted no yo.

Que Dios le de paz.

Yuzu
29/08/2009, 15:03
Assalamu alaikum

Estas similitudes entre las simbologías de San Juan de la Cruz y Santa Teresa con el pensamiento sufí son demasiadas como para ser simples coincidencias. No solo el arabista Miguel Asin Palacios vio estas influencias sufíes en estos místicos cristianos sino otros eruditos como la islamóloga puertorriqueña Luce López Baralt quien ha encontrado más de 30 símbolos islámicos en la obra de San Juan de la Cruz. Ella dice sobre San Juan:

“conoce con demasiada especificidad el contenido semántico de algunos de los símbolos islámicos más importantes como para tratarse de una coincidencia «casual» o esperable.”

Sobre Rumi dice:

El apasionado Rūmī está muy cerca del poeta carmelita: «el ardor del vino encendió mi pecho e inundó mis venas...» exclama, y San Juan parecería seguirlo casi al pie de la letra: «así como la bebida se difunde y de[r]rama por todos los miembros y venas del cuerpo, así se difunde esta comunicación de Dios sustancialmente en toda el alma...» (VO, p. 700).

Un análisis sobre este tema lo pueden ver en el artículo de López Baralt en el siguiente enlace:

http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/01383875322571532970024/p0000001.htm#I_0_

GATO SENTADO
29/08/2009, 19:28
No estoy desinformada gatito, y no me considero apóstata. El que haya cambiado de religión no me hacen olvidar los años de teología que estudié, y menos que menos los santos Carmelitas, máxima santa Teresa cuyo nombre elegí como apellido religioso. Así que desorientada, nada de na.

Solo que saber de sata Teresa de Avila no te hace una expèrta en Liturgia, mucho menos TRADICIONALISTA... por lo que leo...

Bien dice que fue a mediados del siglo 16 que salieron las primeras traducciones al español, cuando Teresa ya había comenzado su reforma.

Nop, de hecho dije para el Siglo XVI habia ya varias traducciones, estas comenzaron desde el siglo IX de hecho asi se evangelizo Rusia...


Ciertamente el Tercer Abecedario tuvo mucha influencia así como las Confesiones de San Agustín.

Asi es...

Lo que usted parece desconocer fueron las razones que llevaron a la santa madre a refundar el Carmelo, y ahi tienen que ver las 300 monjas del carmelo calzado de la Encarnación.

Yo nunca me referi al Carmelo y sus trecientas monjas, si no a la Liturgia Catolica que parece ustede desconocer y la forma en la que ahi se expone el evangelio... lo del carmelo es punto y aparte...


Lo puede leer en sus obras, o sino quiere leer está la película que deja bien en claro lo que es un claustro con esa cantidad más asistentas.

Eso nunca lo puse en duda... y hable de la Liturgia TRADICIONAL.

No he dicho ninguna mentira o desviación sobre el credo católico y le rogaría que por serlo no se crea el único poseedor de la verdad.

Entonces no diga que por estar en latin la Liturgia no sabia Teresa el evangelio, cuando de ahi parte la Observacion que le hice, ubiquese, del carmelo yo no tengo nada que decir, ni de quien cometio apostacia (ver Codigo de derecho canonico, un cambio de religion juridicamente es apostacia, aunque no nos guste)

La humildad es andar en verdad. Así podremos intercambiar, no le parece? y el tema lo saco usted no yo.

Yo hable de la Liturgia que usted al decir quno era entendible por ser en Latin, se nota no conoce... nada mas, de ahi partio mi observacion, no del Carmelo al que quiero bastante... ¿ok? asi que no mezcle hermana... le dire otra vez la observacion haber si me entetiendes... la MISA Gregoriana reza el evangelio hacia el altar en LATIN, pero hace un relectura en la lengua local para los fieles, la epistola se puede leer en Latin o la lengua Local... NADA MAS, es la unica observacion que le hice, quien va a Misa un poco menos de tres años (Liturgicos) y reza el Oficio, (como lo hace una religiosa) ya leyo todo el NT, y el Salterio de David, asi que contrario a lo que tu dijiste Santa Teresa y un Religioso en esa epoca y en esta, SI ha leido el evangelio en su totalidad... esa fue mi OBSERVACION LITUGICA... el que sepas "teologia" no te hace experta en Liturgia, no es que yo tenga toda la verdad, pero si gustas platicamos otro dia de Liturgia y sobre todo TRADICIONALISTA. Que asi soy yo.

Bendiciones.

GATO SENTADO
29/08/2009, 20:25
Por ultimo, entiendo que se quiera ver la relacion de Santa Teresa con el mistico Musulman, pero yo pienso que la mistica va mas alla de comparaciones, misticos de vaias culturas han encontrado en la profundidad de la vida espiritual experiencias similares y sin necesidad de saber de otros Misticos, eh aqui que Dios no se olvida de nosotros y nuestra sed de conocer la verdad... Santa Teresa de Avila tiene una escuela mistica que se enraiza en los Padre de la Iglesia, verdaderos hombres entregados al misterio divino, entre esas raices podemos encontrar inclusive la Oracion Hesiscasta, entre otras, el misterio de la vida en la busqueda de la Verdad, en la Verdad misma conlleva al misterio Divino. No creo que santa Teresa haya escuchado sobre Ibn 'Arabî por las condiciones mismas de la epoca, sin embargo eso no limita la luz que se irradia de su mistica, ni de la del Mistico musulman, ambos son admirables sin necesidad de comprometer la verdad que se les dejo entrever... Bendiciones.

Unidad
29/08/2009, 23:17
Gracias Yuzu por el enlace, es muy interesante. Se demuestra una vez más que musulmanes y cristianos adoran al mismo Dios, por más que les pese a algunos.

Parece evidente la influencia sufí en S. Juan de la Cruz, como a su vez tuvieron que tenerla los sufíes de otras tradiciones espirituales, cristianas o no. Así por ejemplo, en relación al símil del vino se lee en el enlace:

“Aunque los sufíes no sean los primeros en utilizar el vino o la viña como arquetipo de sabiduría espiritual (ya en el Gilgameš y en la Mišna encontramos la asociación).”

También surge el tema del lenguaje amoroso del místico, cuando se dice:

“Los islamólogos insisten una y otra vez en ese «vocabulario especial»: "«the Ghazels or odes... are, to those who posses the key to their symbolic imagery, the fervent outpourings of hearts ecstasied..., intoxicated with spiritual love»", explica Margaret Smith4, subrayando el sentido místico bajo la metaforización erótica.”

¿Alguien ha ponderado aquí qué influencia pudo tener el Cantar de los Cantares en esa metaforización?

Y también se reconoce que:

“Aunque la influencia del monacato oriental cristiano sobre el Islam, defendida por Asín en su Islam cristianizado (ed. Plutarco, Madrid, 1931), es aún motivo de polémica, algunos sufíes podrían haberse nutrido -es plausible pensarlo- de autores como el Pseudo Dionisio Aeropagita. Con todo, y aun suponiendo que hayan recibido del primitivo cristianismo los rudimentos del símbolo de la noche, los místicos musulmanes medievales lo elaboraron con obsesión durante siglos…”

Extraordinario que el símbolo de la noche pasara del cristianismo al Islam, los sufíes profundizaran en él proporcionándole nuevos matices que luego hiciera suyos todo un doctor de la Iglesia, S. Juan de la Cruz.

“Y la Sabiduría [de Dios] se ha acreditado por todos sus hijos” (Lc 7:35)

Salam

cynara
29/08/2009, 23:30
Pues híjole que era liturgista, y nunca mencioné la misa, solo dije que Teresa no leía latin, fijese usted que no fue a la escuela. Ahora si sabe más que el ex padre general de la OCD quien me formó en espiritualidad teresiana, ante esa evidencia guardo silencio y no me disculpo más, otra cosa muy deseada por la avilense.

Pero te hago una invitación, hablemos de liturgia, de su significado, de su evolución a través del tiempo, y no lo hago burlonamente, me gustaría compartir y que también conozcan mis hermanos musulmanes, el calendario litúrgico a través del año, otro tema que puede ser interesante.

Por ejemplo quizás ellos tampoc sepan que la IC también tiene sus horas de rezo oficial, de eso podemos hablar y no discutir por una tontería cuando la riqueza espiritual es tan grande.

Salam aleihi o que la paz este con usted

GATO SENTADO
29/08/2009, 23:55
Pues híjole que era liturgista, y nunca mencioné la misa, solo dije que Teresa no leía latin, fijese usted que no fue a la escuela.

Sin embargo le repito, en la Misa y en el oficio Divino aprendio el evangelio (a menos que haya sido una moja pirata, que no lo creo)


Ahora si sabe más que el ex padre general de la OCD quien me formó en espiritualidad teresiana, ante esa evidencia guardo silencio y no me disculpo más, otra cosa muy deseada por la avilense.

Puede ser hermana, es cuestion de calarnos y ver que sabemos ambos... ser sacerdote en la Iglesia no es sinonimo de ser sabio...


Pero te hago una invitación, hablemos de liturgia, de su significado, de su evolución a través del tiempo, y no lo hago burlonamente, me gustaría compartir y que también conozcan mis hermanos musulmanes, el calendario litúrgico a través del año, otro tema que puede ser interesante.

Vale y creeme te respondo con cariño y respeto... amen de que la verdad debe ser y seguira siendo...

Por ejemplo quizás ellos tampoc sepan que la IC también tiene sus horas de rezo oficial, de eso podemos hablar y no discutir por una tontería cuando la riqueza espiritual es tan grande.

Vale hermana, pero seria bueno que abramos otro post... yo si me animo con todo respeto.

Salam aleihi o que la paz este con usted

Salam aleikum

cynara
30/08/2009, 00:46
Si hermano yuzu creo que indudablemente el Cantar de los Cantares tuvo mucho que ver.

Por otro lado pienso que la simbologia mística es común al que llega a determinado nivel, cuando las palabras no son suficientes se recurre al símbolo.

Hay un libro de origen inglés, creo, de autor anónimo La nube del no saber que dicen que también tuvo su influencia en la mística española del medioevo.

Yo también tengo pendiente leer más sobre Ibn Arabi, me falta tiempo, y me gustaría hacer un paralelismo con San Juan, se lo había prometido a mi hermano mexicano, no gatito, un hermano sufi, Ahmed Mounir y voy a tratar de cumplirlo antes que termine el año.

Salams

Unidad
30/08/2009, 13:42
Cynara

Veo que estás como yo, con mucho que leer y muy poco tiempo disponible :p

Yo ahora estoy con Ibn ´Arabi y S. Juan de la Cruz. Además de con S. Teresita a la que releo constantemente, amén de algún libro de Benedicto XVI que tengo sin terminar.

Y ese libro que citas, la Nube del no Saber, lo tengo en lista de espera. Quien primero me habló de él fue un amigo budista con varios lustros de práctica zen, me dijo encontrar en él múltiples conexiones con su religiosidad. Parece ser que no estamos tan distantes unos de otros en este barquito en el que navegamos por el cosmos y que llamamos Tierra.

Salam

Caminaensueños
15/09/2009, 07:39
Este fragmento es muy bueno, Tratado de la Unidad:

"En cuanto aquel que ve algo fuera de Al lah, no tenemos nada contra el, ni pregunta ni respuesta, pues no ve mas que lo que ve; mientras que el que conoce su "proprium" no ve nada mas que Al lah (en todo lo que ve). El que no conoce su "propium" no ve a Al lah, pues todo recipiente no deja filtrar mas que lo que contiene".

Por eso cuando somos lapidados no vemos mas que lo que vemos, si conociesemos nuestro propium veriamos a Al lah en las piedras y no le preguntariamos a las piedras, "oh piedras que venis a mi desde todas direcciones, es obvio, que venis por algun motivo que ignoro". Y claro el motivo es hacernos volver a Al lah e invocarlo, "oh Al lah, las piedras vuelan a mi e ignoro la razon. ¿Eres una piedra que viene para hacerme volver a Ti y ver que tambien eres piedra?". "Oh piedra que me apedreas inmisericorde, gracias por romper mi recipiente para que no filtre". "Oh recipiente, eres menso, lo de las piedras era por algo".

Y ya uno descubre que las piedras sirven para algo y les da besitos.

Obviamente uno no se pregunta quien tira las piedras. Dado que al contemplar el asunto del propium desde fuera del proprium, el problema que aparece no es tal problema.

¿Quien tira la piedra?. ¿Que es la piedra?. ¿Quien recibe la pedrada?.

El misterio de la Trinidad. Tres cosas que son, obviamente, una sola cosa.

¿En que lugar ocurre tal cosa?. ¿Existe el tiempo?.


La Quintidad si que tiene tarea. ¡¡¡Camarero, pongame otro quinto!!!!.

Se nota que a Ben Arabi lo han lapidado a base de bien, si no nunca hubiera desvelado el enigma de la Trinidad.

Por este motivo, soy el que besa, el beso y lo besado. Je, je, je. Y yo sin enterarme persiguiendo a Parpados Refulgentes por los recovecos del Jardin Secreto. Parpados Refulgentes, te se ve despeinada, jejeje, puedo asegurarte que no fui yo, fue la piedra, jejejeje.

Me encanta el panteismo unitario.

Es obvio que los palestinos no leen a Ben Arabi. Ignoro la razon.

Yuzu
16/09/2009, 05:26
Este fragmento es muy bueno, Tratado de la Unidad:

"En cuanto aquel que ve algo fuera de Al lah, no tenemos nada contra el, ni pregunta ni respuesta, pues no ve mas que lo que ve; mientras que el que conoce su "proprium" no ve nada mas que Al lah (en todo lo que ve). El que no conoce su "propium" no ve a Al lah, pues todo recipiente no deja filtrar mas que lo que contiene".

Por eso cuando somos lapidados no vemos mas que lo que vemos, si conociesemos nuestro propium veriamos a Al lah en las piedras y no le preguntariamos a las piedras, "oh piedras que venis a mi desde todas direcciones, es obvio, que venis por algun motivo que ignoro". Y claro el motivo es hacernos volver a Al lah e invocarlo, "oh Al lah, las piedras vuelan a mi e ignoro la razon. ¿Eres una piedra que viene para hacerme volver a Ti y ver que tambien eres piedra?". "Oh piedra que me apedreas inmisericorde, gracias por romper mi recipiente para que no filtre". "Oh recipiente, eres menso, lo de las piedras era por algo".

Y ya uno descubre que las piedras sirven para algo y les da besitos.

Obviamente uno no se pregunta quien tira las piedras. Dado que al contemplar el asunto del propium desde fuera del proprium, el problema que aparece no es tal problema.

¿Quien tira la piedra?. ¿Que es la piedra?. ¿Quien recibe la pedrada?.

El misterio de la Trinidad. Tres cosas que son, obviamente, una sola cosa.

¿En que lugar ocurre tal cosa?. ¿Existe el tiempo?.


La Quintidad si que tiene tarea. ¡¡¡Camarero, pongame otro quinto!!!!.

Se nota que a Ben Arabi lo han lapidado a base de bien, si no nunca hubiera desvelado el enigma de la Trinidad.

Por este motivo, soy el que besa, el beso y lo besado. Je, je, je. Y yo sin enterarme persiguiendo a Parpados Refulgentes por los recovecos del Jardin Secreto. Parpados Refulgentes, te se ve despeinada, jejeje, puedo asegurarte que no fui yo, fue la piedra, jejejeje.

Me encanta el panteismo unitario.

Es obvio que los palestinos no leen a Ben Arabi. Ignoro la razon.

En realidad el "Tratado de la Unidad" se le atribuye falsamente a Ibn Arabi¨. Él no es el autor de ese libro. Si quieres conocer realmente la doctrina de Ibn Arabi lee mejor su ultima obra, Futhuhat al Makiya, en la que expone todo su pensamiento espiritual que concuerda totalmente con el Islam tradicional.

Caminaensueños
16/09/2009, 10:34
Salaam

Ah, no se, abri el texto al azar y lei, raro si era,

Quizas reconsidere mi decision y vuelva a ser musulman, ya pense que mas valian tres que chorrocientos.

Ojala pueda leer otra cosa de ben Arabi, aunque sea un breve fragmento en el que entretenerme. Yo con poco me conformo.

Que buena idea, ademas que ya he perdido la inspiracion parabolica y no se como escribir sobre Estrella Rutilante, una sordomuda que conoce el niñito ciego, es que es muy larga y no se como termina.

Espero que antes de mi retorno al Islam pueda escribir la parabola del muchacho acuclillado, el Rey y los talentos de oro. Ojala pueda.