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Ver la Versión Completa : Discurso Obama en el Cairo



claritagarron
04/06/2009, 22:10
Salam

La verdad es que estoy extrañada de que no se haya comentado nada al respecto en el foro; a mi me parecio que es un gran avance a lo que estamos acostumbrados a escuchar de USA tal vez el mundo Arabe esperaba que fuera más duro con Israel, pero es politica no lo iba a hacer, pero creo que reconocer el dolor y esl sufrimiento de Palestina y la necesidad de que Israel los deje en paz es un buen paso. Me gusto que dijera que ningun pais deberia tener armas nucleares, claro no creo que todos los intereses armamentistas de USA vayan algun dia a permitir que tampoco ellos tengan, pero por lo menos no sono como uds no pueden solo nosotros. Bueno igual mucha gente espero algo mas concreo pero era como el primer acercamiento real yo la verdad no esperaba mas de lo que dijo. A uds que les parecio el discurso?

cynara
04/06/2009, 22:48
Clarita comparto tu idea, y si no puse nada fue porque siempre que mencioné a Obama me responden con mucha incredulidad, argumentando que será igual que Bush y que nada cambirá.

Yo esperaba eso que dijo. Y creo que fue sincero. Sabemos que tiene muchas presiones por atrás.

La gente de Hamas también se ha mostrado satisfecha y le ha hecho llegar una carta que como no se entender lo que leo en árabe no se que dice:D

Israel está muy enojado y lo tacha de antisemita, ja ja . y el nuevo slogan es no you don´t can, y hoy por cuarto día consecutivo siguen haciendo simulacros de ataques nucleares.

Salams

Don Pelayo
04/06/2009, 23:02
Obama a la par que ZP, hace un batiburrillo utópico donde mete a todas las religiones para una supuesta convivencia "pacífica", pero cuyo objetivo es el de debilitar a Europa, para que esta reniegue de sus raíces cristianas.

Europa, si no recuerdas Lepanto, !! prepárate !! :(

P.D: Andalucía, "Cordóba", Inquisición... Obama, aprende algo de historia, so listo. Ah, se le olvidó hablar de San Álvaro y todos los mártires cordobeses del siglo IX :rolleyes:

cynara
04/06/2009, 23:05
Eurabia ??:rolleyes:

Saudopa??:cool:

Salams

claritagarron
05/06/2009, 00:30
Si estaba leyendo las reacciones de Israel y estan enojadisimos, como que no les gusta que le digan la verdad. Don pelayo porque anti europero?

A mi no me parece mala idea que todos vivamos en paz y se nos respeten los credos ojala fuera asi claro para que eso pase, pero igual tenia que parecer imparcial por eso menciono a todos; yo solo espero que no se quede en palabras nada mas, lo que es bien probable.

Salam

Hut-hor
05/06/2009, 06:03
Todos piensan que Obama es Dios, pero no se nos olvide que es americano, aunque el soberbio Zapatero se compare con él.
Que le toquen un poco las narices, y ya veremos como empieza a mandar barquitos, f-18 y soldaditos a donde haga falta.
Me fijo en su cara cuando habla, y todo me parece fachada, para mi que tiene bastante de falso, y si no al tiempo.
Salam

Badr
05/06/2009, 09:52
Creo que aquí nadie conocemos personalmente a Obama, con lo cual todo lo que se pueda decir de su sinceridad o sentimientos reales es un poco ocioso. Nadie lo sabemos.

En cuanto a su política evidentemente hay dos partes. Una que haría si pudiera y otra Qué puede hacer.
La primera parte creo que tampoco la podemos contestar, porque tampoco lo conocemos tanto y a lo más que podemos llegar es a la IMAGEN que haya podido dar. Esa no es necesariamente fruto de sus convicciones o propósitos, sino que puede ser fruto de la que se le ha adjudicado acorde con el papel que igualmente se le haya adjudicado.

En vista de la imposibilidad de sabe, aquí y ahora, que lleva dentro Osama, me temo que haya que esperar a que dé fruto para saber si es cicuta o manzana o un poquito de la amapola afganita para dormirnos a todos.

Una quisiera que este señor tuviera la mejor disposición y los mejores propósitos entre ellos el de llevarlos a la obra y si son tan buenos. No se va a peder la esperanza, pero hay que estar preparados para lo peor. Las oligarquías que quitan y ponen hilan muy fino y tienen muchos peones para mover y en estados Unidos más porque hay más gente. De modo que también hay que estar preparados para lo peor que teniendo en cuenta que este es el relevo de Bush, será lógicamente lo mismo que se hace en todas partes, es decir, alternar el policía bueno con el policía malo, los halconcitos con las palomazas, dar el susto con el policía malo y hacerte bajar la guardia con el policía bueno. Dar un palo y luego inyectarte el opio para el siguiente palo.

Otra posibilidad, y si Dios manda suerte, sería la más realista aun no siendo la más mala, es que a Estados Unidos y a una parte de su oligarquía internacional le interese en efecto cambiar un poquito, no demasiado, de rumbo. Quitar estrellato a Israel, sin arreglar nada definitivamente, ojo, tener much mejor rollo con Irán, mantener un ten con Rusia y China y no soltar ningún hilo de los que tiene agarrados, pero aflojarlos todos o muchos de ellos una pizquita.

El estrellato israelí hace que USA no pueda tirar de los hilos igual de bien que con el estrellato un poco más repartido. Por lo tanto es lógico que se quiera rebajar ese estrellato, esto es clamoroso y cualquiera se puede dar cuenta, lo que pasa es que el loby sionista es muy fuerte y tiene también muchos hilos de los que tira, de manera que algo se podrá rebajar el estrellato, pero no mucho.

Y eso, un aflojamiento de los hilos, en algunos casos aparente sólo, es lo más que cabe esperar, lo que pasa es que nos lo venderán como la liberación suprema.

Los que no vean en el imperialismo feudalista que se nos viene encima el futuro ideal, caso, por ejemplo, de los palestinos, no obstante, creo que pueden considerar este aflojamiento e hilos, así sea muy pequeño, como una bendición, pero no como un motivo para apartarse de su camino, porque esencialmenteno cambian las cosas, pero da un poquito de resuello para seguir aguantando y resistir hasta que suene la hora en que quepan otras posibilidades.

La ghaliba il-la Al-lah

Salaam

Héctor
05/06/2009, 11:04
Obama a la par que ZP, hace un batiburrillo utópico donde mete a todas las religiones para una supuesta convivencia "pacífica", pero cuyo objetivo es el de debilitar a Europa, para que esta reniegue de sus raíces cristianas.

Europa, si no recuerdas Lepanto, !! prepárate !! :(

P.D: Andalucía, "Cordóba", Inquisición... Obama, aprende algo de historia, so listo. Ah, se le olvidó hablar de San Álvaro y todos los mártires cordobeses del siglo IX :rolleyes:


Vaya, pareciera que Europa hubiera sido siempre respetuosa de las tradiciones de otros continentes. Recordemos que entró a sangre y fuego con soberbia conquistadora obligando a la conversión de los nativos de los países que invadían sus ejércitos, comerciantes, tratantes de esclavos y sacerdotes. Mucho no les importó de sus raíces.

manar
05/06/2009, 11:05
todos son unos falsos venga a contar mentiras trarara como dice la cancion que cara mas dura odio a los politicos creo qe la humanidad merece una edad anrquista sin lideres no veis que jueguan con nosotros BASTA YA !!!!!!!!

maite
05/06/2009, 11:17
Es un honor para mí estar en la ciudad eterna de El Cairo, y tener como anfitriones a dos eminentes instituciones. Durante más de mil años, Al-Azhar ha sido un modelo de enseñanza islámica y durante más de un siglo, la Universidad de El Cairo ha sido una fuente de adelantos para Egipto. Juntas, representan la armonía entre la tradición y el progreso. Agradezco su hospitalidad y la hospitalidad del pueblo de Egipto. También es un orgullo para mí ser el portador de la buena voluntad del pueblo estadounidense y del saludo de paz de las comunidades musulmanas en mi país: assalam aleicom.

Nos congregamos en un momento de tensión entre Estados Unidos y musulmanes alrededor del mundo, tensión arraigada en fuerzas históricas que van más allá de cualquier debate sobre política actual. La relación entre el Islam y el Occidente incluye siglos de coexistencia y cooperación, pero también conflictos y guerras religiosas. Recientemente, la tensión ha sido alimentada por el colonialismo que les negó derechos y oportunidades a muchos musulmanes, y una Guerra Fría en la que a menudo se utilizaba a los países de mayoría musulmana como agentes, sin tener en cuenta sus aspiraciones propias. Además, el cambio arrollador causado por la modernidad y la globalización han llevado a muchos musulmanes a considerar que el Occidente es hostil con las tradiciones del Islam.

Extremistas violentos se han aprovechado de estas tensiones entre una minoría pequeña pero capaz de musulmanes. Los ataques del 11 de septiembre del 2001 y los esfuerzos continuos de estos extremistas de actuar violentamente contra civiles han llevado a algunas personas en mi país a considerar al Islam inevitablemente hostil no sólo con Estados Unidos y los países del Occidente, sino también con los derechos humanos. Esto ha engendrado más temor y más desconfianza.

Mientras nuestra relación sea definida por nuestras diferencias, les otorgaremos poder a quienes siembran el odio en vez de la paz, y a quienes promueven el conflicto en vez de la cooperación que puede ayudar a todos nuestros pueblos a lograr la justicia y la prosperidad. Éste ciclo de suspicacia y discordia debe terminar.
He venido aquí a buscar un nuevo comienzo para Estados Unidos y musulmanes alrededor del mundo, que se base en intereses mutuos y el respeto mutuo; y que se base en el hecho de que Estados Unidos y el Islam no se excluyen mutuamente y no es necesario que compitan. Por el contrario: coinciden en parte y tienen principios comunes, principios de justicia, progreso, tolerancia y el respeto por la dignidad de todos los seres humanos.

Lo hago sabiendo que el cambio no puede suceder de la noche a la mañana. Ningún discurso por su cuenta puede acabar con años de desconfianza, ni puedo en el tiempo que tengo contestar todas las preguntas complejas que nos han traído a este momento. Pero estoy convencido que para progresar, debemos decir abiertamente lo que pensamos, y demasiadas veces, eso se dice solamente detrás de puertas cerradas. Debe haber un esfuerzo sostenido de escucharnos unos a los otros, de aprender unos de otros; de respetarnos unos a los otros, y de buscar terreno común. Como nos dice el Sagrado Corán, “Tengan conciencia de Dios y digan siempre la verdad”. Eso es lo que trataré de hacer: decir la verdad de la manera más clara posible, reconociendo humildemente la tarea que nos queda por delante, con la firme convicción de que los intereses que compartimos como seres humanos son mucho más poderosos que las fuerzas que nos dividen.

Parte de esta convicción está arraigada en mi propia experiencia. Soy cristiano, pero mi padre pertenecía a una familia en Kenia que incluye a varias generaciones de musulmanes. De niño, pasé varios años en Indonesia y escuché el llamado del Azán al amanecer y atardecer. De joven, trabajé en comunidades de Chicago donde muchos encontraban dignidad y paz en su religión musulmana.
Como estudioso de la historia, sé también que la civilización tiene una deuda con el Islam. Fue el Islam –en lugares como la Universidad Al-Azhar– el que llevó la antorcha del aprendizaje durante muchos siglos y preparó el camino para el Renacimiento y el Siglo de las Luces en Europa. Fueron las comunidades musulmanas las que inventaron nuestra brújula magnética y herramientas de navegación; las que desarrollaron el álgebra; nuestra pericia con la pluma y la impresión; nuestro entendimiento del proceso de contagio de las enfermedades y las formas de curarlas. La cultura islámica nos ha brindado majestuosos arcos y altísimas torres; poesía y música de eterna belleza; elegante caligrafía y lugares de contemplación pacífica. Y en toda la historia, el Islam ha demostrado por medio de sus palabras y actos las posibilidades de la tolerancia religiosa e igualdad de las razas.
Sé también que el Islam siempre ha sido parte de la historia de Estados Unidos. La primera nación en reconocer a mi país fue Marruecos. Al firmar el Tratado de Trípoli en 1796, nuestro segundo presidente, John Adams, escribió, "Estados Unidos no tiene ninguna enemistad con las leyes, religión o tranquilidad de los musulmanes". Y desde nuestra fundación, los musulmanes estadounidenses han enriquecido a Estados Unidos. Lucharon en nuestras guerras, trabajaron para el gobierno, defendieron los derechos civiles, abrieron negocios, enseñaron en nuestras universidades, sobresalieron en nuestros estadios deportivos, ganaron premios Nóbel, construyeron nuestro más alto rascacielos y encendieron la antorcha olímpica. Y cuando el primer musulmán estadounidense fue elegido recientemente al Congreso y juró defender nuestra Constitución usó el mismo Sagrado Corán que uno de nuestros fundadores, Thomas Jefferson, tenía en su biblioteca personal.

Entonces, conocí el Islam en tres continentes antes de venir a la región donde fue originalmente revelado. Esa experiencia guía mi convicción de que esa alianza entre Estados Unidos y el Islam se debe basar en lo que es el Islam, no en lo que no es, y considero que es parte de mi responsabilidad como Presidente de Estados Unidos luchar contra los estereotipos negativos del Islam dondequiera que surjan.

Pero ese mismo principio debe aplicarse a la percepción musulmana de Estados Unidos. Así como los musulmanes no encajan en un estereotipo burdo, Estados Unidos no encaja en el estereotipo burdo de un imperio que se preocupa sólo de sus intereses. Los Estados Unidos ha sido una de las mayores fuentes del progreso que el mundo jamás haya conocido. Nacimos de una revolución contra un imperio. Fue fundado en base al ideal de que todos somos creados iguales, y hemos derramado sangre y luchado durante siglos para darles vida a esas palabras, dentro de nuestras fronteras y alrededor del mundo. Nuestra identidad se forjó con todas las culturas provenientes de todos los rincones de la Tierra, y estamos dedicados a un concepto simple: E pluribus unum: "De muchos, uno".

Mucho se ha comentado del hecho de que un afroamericano con el nombre Barack Hussein Obama haya podido ser elegido Presidente. Pero mi historia no es tan singular. El sueño de oportunidades para todas las personas no se ha hecho realidad en todos los casos en Estados Unidos, pero la promesa todavía existe para todos los que llegan a nuestras costas, incluidos casi siete millones de musulmanes estadounidenses que hoy están en nuestro país y tienen ingresos y educación por encima del promedio.

Es más, la libertad en Estados Unidos es indivisible de la libertad religiosa. Por eso hay una mezquita en todos los estados de nuestro país y más de 1,200 mezquitas dentro de nuestras fronteras. Por eso el gobierno de Estados Unidos recurrió a los tribunales para proteger el derecho de las mujeres y niñas a llevar el jiyab, y castigar a quienes se lo negaban.

Entonces, que no quepa la menor duda: el Islam es parte de Estados Unidos. Y considero que Estados Unidos es, en sí, la prueba de que todos, sin importar raza, religión o condición social, compartimos las mismas aspiraciones: paz y seguridad, educación y un trabajo digno, amar a nuestra familia, a nuestra comunidad y a nuestro Dios. Son cosas que tenemos en común. Esto anhela toda la humanidad.

Por supuesto, el reconocimiento de nuestra humanidad común es apenas el comienzo de nuestra tarea. Las palabras por sí solas no satisfacen las necesidades de nuestros pueblos. Estas necesidades solo se satisfacerán si actuamos audazmente en los próximos años. Y debemos actuar con el entendimiento de que la gente en todo el mundo enfrenta los mismos desafíos, y si fracasamos, las consecuencias nos perjudicarán a todos.

maite
05/06/2009, 11:19
Pues hemos aprendido de acontecimientos recientes que cuando un sistema financiero se debilita en un país, hay menos prosperidad en todas partes. Cuando una nueva gripe infecta a un ser humano, todos estamos en peligro. Cuando una nación procura armas nucleares, todas las naciones corren mayor riesgo de un ataque nuclear. Cuando extremistas violentos operan en una franja montañosa, el peligro se cierne sobre gente al otro lado del océano. Y cuando personas inocentes en Bosnia y en Darfur son asesinados, sentimos un peso en nuestra conciencia colectiva. Eso es lo que significa compartir este mundo en el siglo XXI. Somos mutuamente responsables ante los demás seres humanos.

Ésa es una responsabilidad difícil de asumir. Ya que la historia de la humanidad ha sido a menudo una letanía de naciones y tribus que subyugan a otras para satisfacer sus propios intereses. Sin embargo, en esta nueva era, semejantes actitudes son contraproducentes. Debido a nuestra interdependencia, cualquier régimen en el mundo que eleve a una nación o grupo humano por encima de otro inevitablemente fracasará. Así que cualquiera sea nuestra opinión del pasado, no debemos ser prisioneros de él. Debemos solucionar nuestros problemas colaborando, debemos compartir nuestro progreso.

Eso no significa que debemos ignorar las fuentes de tensión. De hecho, sugiere que debemos hacer exactamente lo contrario: debemos enfrentar estas tensiones de frente. Y con esa intención, permítanme hablar de la manera más clara y transparente posible sobre algunos asuntos específicos que creo que debemos finalmente enfrentar juntos.

Lo primero que debemos encarar es el extremismo violento en todas sus formas.

En Ankara, dejé en claro que Estados Unidos no está y nunca estará en guerra contra el Islam. Sin embargo, les haremos frente sin descanso a los extremistas violentos que representan una grave amenaza para nuestra seguridad, porque rechazamos lo mismo que rechaza la gente de todos los credos: el asesinato de hombres, mujeres y niños inocentes. Y es mi deber principal como Presidente proteger al pueblo estadounidense.

La situación en Afganistán demuestra las metas de Estados Unidos y nuestra necesidad de trabajar juntos. Hace más de siete años, Estados Unidos tenía amplio apoyo internacional cuando fue en pos de Al Qaida y el Talibán. Ir allá no fue una opción; fue una necesidad. Y estoy consciente de que hay quienes cuestionan o justifican los acontecimientos del 11 de septiembre. Pero seamos claros: Al Qaida asesinó a casi 3,000 personas ese día. Las víctimas fueron hombres, mujeres y niños inocentes de los Estados Unidos y muchos otros países que no habían hecho nada para hacerle daño a nadie. Y sin embargo, Al Qaida los asesinó sin misericordia, se adjudicó responsabilidad por el ataque y aún ahora sigue declarando repetidamente su determinación de asesinar a gran escala. Tienen militantes en muchos países y están tratando de ampliar su alcance. Éstas no son opiniones para debatir, son hechos que debemos afrontar.

Y que quede claro: no queremos mantener a nuestras tropas en Afganistán. No queremos tener bases militares allá. Es doloroso para los Estados Unidos perder a nuestros jóvenes. Continuar este conflicto tiene un costo político y económico muy alto. De muy buena gana enviaríamos de regreso a casa a todas nuestras tropas si tuviéramos la certeza de que no hay extremistas violentos en Afganistán y Pakistán decididos a asesinar a todos los estadounidenses que puedan. Pero esa aún no es la situación.

Por eso estamos trabajando con una coalición de cuarenta y seis países. Y a pesar de los costos requeridos, el compromiso de los Estados Unidos no se debilitará. De hecho, ninguno de nosotros debe tolerar a estos extremistas. Han cometido asesinatos en muchos países. Han asesinado a gente de diferentes religiones, y más que nada, han asesinado a musulmanes. Sus actos son irreconciliables con los derechos de los seres humanos, el progreso de las naciones y el Islam. El Sagrado Corán enseña que quien mata a un inocente, mata a toda la humanidad; y quien salva a una persona, salva a toda la humanidad. La religión perdurable de más de mil millones de personas es mucho más fuerte que el odio intransigente de unos pocos. Islam no es parte del problema en la lucha contra el extremismo violento, es parte importante de avanzar la paz.

También sabemos que el poderío militar por sí solo no va a resolver los problemas en Afganistán y Pakistán. Por eso planeamos invertir 1,500 millones de dólares cada uno de los próximos cinco años, a fin de asociarnos con Pakistán para construir escuelas y hospitales, carreteras y empresas, y cientos de millones para ayudar a quienes han sido desplazados. Por eso estamos proporcionando más de 2,800 millones para ayudar al pueblo de Afganistán a desarrollar su economía y prestar servicios de los que depende la gente.

Permítanme también hablar del tema de Irak. A diferencia de Afganistán, nosotros elegimos ir a la guerra en Irak, y eso provocó fuerte antagonismo en mi país y alrededor del mundo. Aunque creo que, a fin de cuentas, el pueblo iraquí está mejor sin la tiranía de Sadam Hussein, también creo que los acontecimientos en Irak han recordado a los Estados Unidos de Norteamérica que es necesario usar la diplomacia y promover consenso a nivel internacional para resolver nuestros problemas cuando sea posible. De hecho, podemos citar las palabras de Thomas Jefferson, quien dijo: “Espero que nuestra sabiduría aumente con nuestro poder y nos enseñe que cuanto menos usemos nuestro poder, éste se incrementará”.

Hoy, Estados Unidos tiene una doble responsabilidad: ayudar a Irak a forjar un mejor futuro y a dejar Irak en manos de los iraquíes. Le he dicho claramente al pueblo iraquí que no queremos bases militares y no queremos reclamar ninguna parte de su territorio ni de sus recursos. La soberanía de Irak es toda suya. Por eso ordené el retorno de nuestras brigadas de combate para el próximo agosto. Por eso cumpliremos con nuestro acuerdo con el gobierno de Irak, democráticamente elegido, de retirar nuestras tropas de combate de las ciudades iraquíes para julio y de retirar todas nuestras tropas de Irak para el 2012. Ayudaremos a Irak a capacitar a sus Fuerzas de Seguridad y a desarrollar su economía. Respaldaremos, como socio y jamás como patrón, a un Irak seguro y unido.

Y finalmente, así como Estados Unidos no puede tolerar la violencia a manos de extremistas, nunca debemos cambiar nuestros principios. El 11 de septiembre fue un trauma enorme para nuestro país. El temor y la ira que causó son comprensibles, pero en algunos casos, nos llevó a actuar en contra de nuestros ideales. Estamos tomando medidas concretas para cambiar de curso. He prohibido inequívocamente el uso de tortura por Estados Unidos y he ordenado que se clausure la prisión en la bahía de Guantánamo para comienzos del próximo año.

Entonces, Estados Unidos se defenderá, respetuoso de la soberanía de las naciones y el imperio de la ley. Y lo haremos en alianza con las comunidades musulmanas que también se ven amenazadas. Cuanto antes se aísle a los extremistas y no se les acepte en las comunidades musulmanas, más pronto estaremos todos más seguros.

La segunda fuente importante de tensión que necesitamos discutir es la situación entre los israelíes, palestinos y el mundo árabe.
Los estrechos vínculos de Estados Unidos con Israel son muy conocidos. Este vínculo es inquebrantable. Se basa en lazos culturales e históricos, y el reconocimiento de que el anhelo de un territorio judío está arraigado en una historia trágica que no se puede negar.

Alrededor del mundo, el pueblo judío fue perseguido durante siglos, y el antisemitismo en Europa culminó en un Holocausto sin precedente. Mañana, visitaré Buchenwald, que fue parte de una serie de campos donde los judíos fueron esclavizados, torturados, abaleados y asesinados en cámaras de gas por el Tercer Reich. Seis millones de judíos fueron aniquilados, más que toda la actual población judía de Israel. Negar ese hecho es infundado, ignorante y odioso. Amenazar a Israel con la destrucción o repetir viles estereotipos sobre los judíos son acciones profundamente equivocadas y sólo logran evocar entre los israelíes el más doloroso de los recuerdos y, a la vez, impedir la paz que los pobladores de la región merecen.

Por otro lado, también es innegable que el pueblo palestino –musulmanes y cristianos– también ha sufrido en la lucha por una patria. Durante más de sesenta años, han padecido el dolor del desplazamiento. Muchos esperan, en campamentos para refugiados en la Ribera Occidental, Gaza y tierras aledañas, una vida de paz y seguridad que nunca han tenido. Soportan las humillaciones diarias, grandes y pequeñas, que surgen de la ocupación. Entonces, que no quepa duda alguna: la situación para el pueblo palestino es intolerable. Estados Unidos no les dará la espalda a las aspiraciones legítimas de los palestinos de dignidad, oportunidades y un estado propio.

Durante décadas, el conflicto se ha quedado en tablas: dos pueblos con aspiraciones legítimas, cada uno con una dolorosa historia que hace difícil llegar a un acuerdo. Es fácil asignar la culpa, para los palestinos culpar el desplazamiento a raíz de la fundación de Israel, y para los israelíes culpar la hostilidad constante y los ataques llevados a cabo durante toda su historia por dentro y fuera de sus fronteras. Pero si vemos este conflicto solamente de un lado o del otro, entonces no podemos ver la verdad: la única resolución es que las aspiraciones de ambos lados las satisfagan dos estados, donde los israelíes y los palestinos tengan paz y seguridad.

maite
05/06/2009, 11:20
Es de interés para Israel, es de interés para Palestina es de interés para Estados Unidos y de interés para el mundo entero. Es por eso que mi intención es personalmente abocarme a esta solución dedicando toda la paciencia que la tarea requiere. Las obligaciones que las partes acordaron conforme al plan son claras. Para que llegue la paz, es hora de que ellos –y todos nosotros– cumplamos con nuestras responsabilidades.

Los palestinos deben abandonar la violencia. La resistencia por medio de violencia y asesinatos está mal y no resulta exitosa. Durante siglos, las personas de raza negra en Estados Unidos sufrieron los azotes del látigo como esclavos y la humillación de la segregación. Pero no fue con violencia que lograron derechos plenos y equitativos. Fue con una insistencia pacífica y decidida en los ideales centrales de la fundación de Estados Unidos. Esta misma historia la pueden contar pueblos desde Sudáfrica hasta el sur de Asia; desde Europa Oriental hasta Indonesia. Es una historia con una verdad muy simple: la violencia es un callejón sin salida. No es señal de valentía ni fuerza el lanzar cohetes contra niños que duermen, ni hacer estallar ancianas en un autobús. Así no se obtiene autoridad moral; así se renuncia a ella.

Éste es el momento en que los palestinos se centren en lo que pueden construir. La Autoridad Palestina debe desarrollar su capacidad de gobernar, con instituciones que satisfagan las necesidades de su pueblo. Hamas cuenta con respaldo entre algunos palestinos, pero también tiene responsabilidades. Para desempeñar un papel en hacer realidad las aspiraciones de los palestinos, y unir al pueblo palestino, Hamas debe poner fin a la violencia, reconocer acuerdos pasados, y reconocer el derecho de Israel a existir.

Al mismo tiempo, los israelíes deben reconocer que así como no se puede negar el derecho de Israel a existir, tampoco se puede negar el de Palestina. Estados Unidos no acepta la legitimidad de más asentamientos israelíes. Dicha construcción viola acuerdos previos y menoscaba los esfuerzos por lograr la paz. Es hora de que cesen dichos asentamientos.

Israel también debe cumplir con sus obligaciones de asegurarse de que los palestinos puedan vivir y trabajar y desarrollar su sociedad. Y así como es de devastadora para familias palestinas, la crisis humanitaria en Gaza que continúa no contribuye a la seguridad de Israel, ni tampoco lo hace la falta de oportunidades en la Ribera Occidental. El progreso en la vida cotidiana del pueblo palestino debe ser parte del camino hacia la paz, e Israel debe tomar pasos concretos para permitir ese progreso.

Finalmente, los estados árabes deben reconocer que la Iniciativa Árabe de Paz fue un punto de partida importante, pero no el fin de sus responsabilidades. El conflicto árabe-israelí ya no debe ser usado para distraer a los pobladores de los países árabes y disimular la existencia de otros problemas. Más bien, debe dar lugar a medidas para ayudar al pueblo palestino a desarrollar las instituciones que sustenten su estado; a reconocer la legitimidad de Israel, y a optar por el progreso por encima de la contraproducente atención al pasado.

Estados Unidos alinearemos nuestra política con quienes buscan la paz, y diremos en público las cosas que les decimos en privado a los israelíes y palestinos y árabes. No podemos imponer la paz. Pero en privado, muchos musulmanes reconocen que Israel no desaparecerá. Asimismo, muchos israelíes reconocen la necesidad de un estado palestino. Es hora de actuar basado en lo que todos sabemos es cierto.

Se han derramado demasiadas lágrimas. Se ha derramado demasiada sangre. Todos nosotros tenemos la responsabilidad de trabajar para que llegue el día en que las madres de israelíes y palestinos puedan ver a sus hijos crecer sin temor; cuando la Tierra Santa de tres grandes religiones sea el lugar de paz que Dios se propuso que fuera; cuando judíos y cristianos y musulmanes puedan tener en Jerusalén un hogar seguro y perdurable, y un lugar donde todos los hijos de Abraham fraternicen pacíficamente como en la historia del Isrá, cuando se unieron para orar Moisés, Jesús y Mohammad (que la paz esté con ellos).

La tercera fuente de tensión es nuestro interés compartido en los derechos y responsabilidades de los países con relación a las armas nucleares.

Este asunto ha sido una fuente de tensión en particular entre Estados Unidos y la República Islámica de Irán. Durante muchos años, Irán se ha definido en parte por su oposición a mi país, y de hecho, la historia entre nosotros ha sido tumultuosa. En medio de la Guerra Fría, Estados Unidos desempeñó un papel en el derrocamiento de un gobierno iraní elegido democráticamente. Desde la Revolución Islámica, Irán ha desempeñado un papel en secuestros y actos de violencia contra militares y civiles estadounidenses. Esta historia es muy conocida. En vez de permanecer atrapados en el pasado, les he dejado en claro a los líderes y al pueblo de Irán que mi país está dispuesto a dejar eso atrás. La cuestión ahora no es a qué se opone Irán, sino más bien, qué futuro quiere forjar.

Será difícil superar décadas de desconfianza, pero avanzaremos con valentía, rectitud, y convicción. Habrá muchos temas que discutir entre nuestros dos países, y estamos dispuestos a seguir adelante sin precondiciones basados en un respeto mutuo. Pero no hay duda para quienes se ven afectados, que en cuanto a las armas nucleares, hemos llegado a un punto decisivo. Esto no es simplemente cuestión de los intereses de Estados Unidos. Esto es cuestión de evitar una carrera de armas nucleares en el Oriente Medio que podría llevar a esta región por un camino sumamente peligroso.

Comprendo a quienes protestan que algunos países tengan armas que otros no tienen. Ningún país por su cuenta debe escoger cuáles países deben tener armas nucleares. Es por eso que he reafirmado firmemente el compromiso de Estados Unidos de procurar un mundo en el que ningún país tenga armas nucleares. Y todo país –incluido Irán– debe tener el derecho de utilizar energía nuclear pacífica si cumple con sus responsabilidades conforme al Tratado de No Proliferación Nuclear. Ese compromiso es esencial en el tratado, y todos los que lo ratifican deben cumplirlo sin falta. Y tengo la esperanza de que todos los países en la región puedan compartir en este objetivo.

El cuarto asunto que deseo tratar es la democracia.

Sé que ha habido una polémica sobre la promoción de la democracia en años recientes y que gran parte de dicha controversia tiene que ver con la guerra en Irak. Entonces, permítanme ser claro: ninguna nación puede ni debe imponer un sistema de gobierno a una nación.

Eso no disminuye mi compromiso, sin embargo, con los gobiernos que reflejan la voluntad del pueblo. En cada nación, este principio cobra vida a su manera, en base a las tradiciones de su propia gente. Estados Unidos no pretende saber lo que es mejor para todos, así como no pretenderíamos determinar el resultado de elecciones pacíficas. Pero sí tengo una convicción inquebrantable en que todas las personas anhelan ciertas cosas: la posibilidad de expresarse libremente y tener voz y voto en la forma de gobierno; la confianza en el estado de derecho e imparcialidad de la justicia; un gobierno transparente que no le robe a su gente; la libertad de vivir según escoja cada uno. Éstas no son solo ideas estadounidenses, son derechos humanos, y es por eso que nosotros los apoyaremos en todas partes.

No existe un camino directo para alcanzar esta promesa. Pero no hay duda de esto: los gobiernos que protegen estos derechos, a fin de cuentas, son más estables, exitosos y seguros. La supresión de ideas nunca logra hacer que desaparezcan. Estados Unidos valora el derecho de todas las voces pacíficas y respetuosas de la ley de ser escuchadas en todo el mundo, incluso si discrepamos con ellas. Y acogeremos a todos los gobiernos electos y pacíficos, siempre que gobiernen respetando a toda su gente.

Este último punto es importante porque hay quienes abogan por la democracia solo cuando no están en el poder, y ya en el poder, no tienen misericordia al buscar la supresión de los derechos de otros. No obstante donde ocurra, el gobierno del pueblo y por el pueblo establece un solo estándar para quienes están en el poder: deben mantener su poder a través del consentimiento, no la coerción; deben respetar los derechos de las minorías y participar basado en la tolerancia y el consenso; deben poner los intereses de su pueblo y los procesos políticos legítimos por encima de su partido. Sin estos ingredientes, elecciones por su cuenta no resultan en verdadera democracia.

El quinto asunto que debemos encarar juntos es la libertad religiosa.

El Islam tiene una orgullosa tradición de tolerancia. Lo vemos en la historia de Andalucía y Córdoba durante la Inquisición. Lo vi con mis propios ojos de niño en Indonesia, donde los cristianos devotos practicaban su religión libremente en un país predominantemente musulmán. Ése es el espíritu que necesitamos hoy. Las personas de todos los países deberían ser libres de escoger su religión y llevar una vida como lo dicte su mente, corazón y alma. Esta tolerancia es esencial para que la religión prospere, pero está siendo atropellada de muchas maneras diferentes.

maite
05/06/2009, 11:21
Entre algunos musulmanes, hay una tendencia preocupante de medir las creencias propias en base al rechazo de las de los demás. La riqueza de la diversidad religiosa debe defenderse, ya sea por los maronitas del Líbano, o los coptos en Egipto. Y también se deben cerrar las divisiones entre musulmanes, ya que la separación entre suníes y chiítas ha resultado en trágica violencia, particularmente en Irak.

La libertad de religión es fundamental para que los pueblos puedan convivir. Siempre debemos examinar las formas en que la protegemos. Por ejemplo, en Estados Unidos, las normas sobre los donativos benéficos han hecho que sea más difícil que los musulmanes cumplan con su obligación religiosa de zakat. Es por eso que me he comprometido a trabajar con los musulmanes estadounidenses para asegurar de que puedan cumplir con el zakat.

Asimismo, es importante que países del Occidente eviten impedir que los ciudadanos musulmanes puedan practicar su religión como les parezca, por ejemplo, dictando qué ropa deben usar las mujeres musulmanas. No podemos esconder la hostilidad hacia cualquier religión con el pretexto del liberalismo.

De hecho, la fe nos debe unir. Por eso estamos forjando proyectos de servicio en Estados Unidos que reúnan a cristianos, musulmanes y judíos. Por eso acogemos los esfuerzos como el Diálogo Interreligioso del rey Abdullah de Arabia Saudita y el liderazgo de Turquía en la Alianza de Civilizaciones. Alrededor del mundo, podemos convertir el diálogo en servicio interreligioso, para que los puentes entre los pueblos lleven a actos, ya sea al combatir la malaria en África o proporcionar socorro tras una catástrofe natural.

El sexto asunto que deseo abordar son los derechos de la mujer.
Sé que existe debate sobre este tema. Rechazo el punto de vista de algunas personas en Occidente de que la mujer que opta por cubrir su cabello es, de cierta manera, menos igual, pero sí creo que a una mujer a la que se le niega educación se le niega la igualdad. Y no es coincidencia que los países donde las mujeres cuentan con una buena educación tienen bastante más probabilidades de ser prósperos.

Y permítanme ser claro: los problemas relativos a la igualdad de la mujer no solamente ocurren en el Islam. En Turquía, Pakistán, Bangladesh e Indonesia, hemos visto a países de mayoría musulmana elegir a una mujer como líder. A la vez, la lucha por la igualdad de las mujeres continúa en muchos aspectos de la vida estadounidense, y en países alrededor del mundo.

Nuestras hijas pueden contribuir tanto a la sociedad como nuestros hijos, y nuestra prosperidad común se puede promover si permitimos a toda la humanidad – hombres y mujeres – a lograr su potencial entero. Yo no creo que las mujeres tengan que tomar las mismas decisiones que los hombres para lograr la igualdad, y respeto a las mujeres que escogen vivir sus vidas de manera tradicional. Pero debe ser por decisión propia. Por eso Estados Unidos se asociará con cualquier país de mayoría musulmana para apoyar mayor alfabetización de las niñas, y para ayudar a las jóvenes a buscar empleo por medio del microfinanciamiento, que ayuda a la gente a hacer sus sueños realidad.

Finalmente, deseo hablar sobre el desarrollo económico y las oportunidades.

Sé que para muchos, la faz de la globalización es contradictoria. El Internet y la televisión pueden traer conocimientos e información, pero también sexualidad ofensiva y violencia irracional. El comercio puede traer nueva riqueza y oportunidades, pero también enormes alteraciones y cambios para las comunidades. En todos los países –incluido el mío- este cambio puede producir temor. El temor de que la modernidad significará perder el control de nuestras opciones económicas, nuestra política y, lo más importante, nuestra identidad, lo que más apreciamos de nuestras comunidades, nuestras familias, nuestras tradiciones y nuestra fe.
Pero también sé que el progreso humano no se puede negar. No hay necesidad de que el desarrollo y la tradición se contradigan.

Países como Japón y Corea del Sur lograron el crecimiento de su economía y a la vez mantuvieron culturas singulares. Ése también es el caso del asombroso progreso dentro de países de mayoría musulmana desde Kuala Lumpur hasta Dubai. En la antigüedad y en nuestros tiempos, comunidades musulmanas han estado a la vanguardia de la innovación y la educación.

Esto es importante porque ninguna estrategia de desarrollo se puede basar solamente en lo que sale de la tierra, ni se puede sostener mientras los jóvenes están desempleados. Muchos países del golfo han gozado de enorme riqueza como consecuencia del petróleo, y algunos están comenzando a concentrarse en un desarrollo más extenso. Pero todos nosotros debemos reconocer que la educación e innovación serán la moneda del siglo XXI, y en demasiadas comunidades musulmanas se mantiene una inversión inadecuada en estas áreas. Estoy poniendo énfasis en semejantes inversiones dentro de mi país. Y aunque Estados Unidos en el pasado se ha concentrado en el petróleo y gas en esta región del mundo, ahora buscamos una relación más amplia.

Con respecto a la educación, ampliaremos los programas de intercambio y aumentaremos las becas, como la que llevó a mi padre a Estados Unidos, y a la vez alentaremos a más estadounidenses a estudiar en comunidades musulmanas. Y encontraremos becas en Estados Unidos apropiadas para estudiantes musulmanes prometedores; invertiremos en la enseñanza por Internet para maestros y niños de todo el mundo, y crearemos una nueva red de Internet, de manera que un adolescente en Kansas se pueda comunicar instantáneamente con un adolescente en El Cairo.

Con respecto al desarrollo económico, crearemos un nuevo cuerpo de empresarios voluntarios para contactarlos con colegas en países de mayoría musulmana. Y presidiré una Cumbre sobre Iniciativa Empresarial este año para identificar formas de afianzar vínculos entre líderes empresariales, fundaciones y empresarios sociales en Estados Unidos y las comunidades musulmanas alrededor del mundo.

En cuanto a ciencia y tecnología, crearemos un nuevo fondo para apoyar el desarrollo tecnológico en los países de mayoría musulmana, y para ayudar a transferir ideas al mercado de manera que puedan generar empleos. Abriremos centros de excelencia científica en África, el Oriente Medio y el sudeste asiático, y nombraremos a nuevos delegados de ciencias para que colaboren en programas que desarrollen nuevas fuentes de energía, generen empleos verdes, digitalicen archivos, purifiquen el agua y produzcan nuevos cultivos.

Y hoy estoy anunciando una nueva campaña global con la Organización de la Conferencia Islámica para erradicar la poliomielitis y expandiremos sociedades con comunidades musulmanas a fin de promover la salud infantil y materna.

Todas estas cosas se deben hacer conjuntamente. Los estadounidenses están listos para unirse a ciudadanos y gobiernos; organizaciones comunitarias, líderes religiosos y empresas en comunidades musulmanas alrededor del mundo para ayudar a nuestra gente lograr una vida mejor.

No será fácil abordar los asuntos que he mencionado. Pero tenemos la responsabilidad de unirnos para beneficio del mundo que queremos hacer realidad: un mundo donde los extremistas ya no amenacen a nuestros pueblos y los soldados estadounidenses puedan regresar a casa; un mundo donde tanto israelíes como palestinos tengan seguridad en un estado propio, y la energía nuclear se use para fines pacíficos; un mundo donde los gobiernos estén al servicio de sus ciudadanos y se respeten los derechos de todos los hijos de Dios. Esos son intereses mutuos. Ése es el mundo que queremos. Pero sólo lo podemos lograr juntos.

Sé que hay muchos, musulmanes y no-musulmanes, que cuestionan si podemos lograr este nuevo comienzo. Hay quienes están ansiosos por avivar las llamas de la división e impedir el progreso. Hay quienes sugieren que no vale la pena; alegan que estamos destinados a discrepar y las civilizaciones están condenadas a tener conflictos. El escepticismo embarga a muchos más. Hay tanto temor, tanta desconfianza. Pero si optamos por ser prisioneros del pasado, entonces nunca avanzaremos.

Todos nosotros compartimos este mundo sólo por un breve periodo. El asunto es si vamos a pasar este tiempo centrados en lo que nos separa o si nos comprometeremos a realizar un esfuerzo –un esfuerzo sostenido– con el fin de encontrar terreno común, de concentrarnos en el futuro que queremos para nuestros hijos y de respetar la dignidad de todos los seres humanos.

Es más fácil comenzar guerras que llevarlas a su fin. Es más fácil culpar a otros que mirar hacia adentro, ver las diferencias en los demás que las semejanzas. Pero debemos escoger el camino correcto, no el camino fácil. También hay una regla central en toda religión: Tratar a los demás como uno quisiera ser tratado. Esta verdad trasciende naciones y pueblos, y no es una convicción nueva; no es negra ni blanca ni morena; no es cristiana ni musulmana ni judía. Es una creencia que latía en los orígenes de la civilización y que aún late en el corazón de miles de millones. Es la fe en los demás, y es lo que me trajo hoy aquí.

Tenemos el poder de crear el mundo que queremos, pero sólo si tenemos la valentía de crear un nuevo comienzo, teniendo en mente lo que está escrito.

El Sagrado Corán nos dice, “O humanidad! Los hemos creado hombres y mujeres, y los hemos agrupado en naciones y tribus con tal de que se conozcan el uno al otro”.

El Talmud nos dice: “Todo el Torah tiene como propósito promover la paz”.

La Santa Biblia nos dice, “Benditos los que promueven la paz; ellos se llamarán hijos de Dios”.

Los pueblos del mundo pueden vivir juntos y en paz. Sabemos que ésa es la visión de Dios. Ahora, ésa debe ser nuestra labor aquí en la Tierra. Gracias. Y que la paz de Dios esté con ustedes.

4 de junio de 2009

Hawah Hussain
05/06/2009, 11:56
Muchas palabras creo que por lo menos cuando deje la presidencia sera un buen comercial de cualquier producto que quiera vender, debemos darle el margen para ver que pasa, pero de palabras no vive el hombre y el movimiento se demuestra andando asi que ya veremos a ver que pasa.

De momento a mi me provoca exceptiscimo supongo Clari que por eso nadie a comentado nada.

Saludos,

Hut-hor
05/06/2009, 12:38
Cuando lo deje venderá peines a los calvos, o neveras a los esquimales, igualitito que zapatero ;):):):):)
El caso es que todos le lamen el c. y le miran como si fuera otro profeta, yo solo veo a un chico joven, guapo y bronceado como decía el inclito Berlus, al menos de momento :)

victor
05/06/2009, 19:21
Siempre os parece mal sea quien sea y haga lo que haga.
Me es divertido observar que algunos de los creyentes en Islam, van pensando en la existencia de un salvador para scacarles de su infierno terrenal, olvidándose de que dios está por encima de cualquier mortal.
Las palabras que leo sobre Obama en ese foro, a excepción de Badr, y algunos más, se distancian de la sensatez , lo de Hot nur, me parece que roza ya el poquito esfuerzo que se requiere un comentario esperanzador, pero falto de las disciplinas al estilo de aramis Foster, de las líneas 805…

Si sale Bush y da palos, se le critica, si sale Obama y ofrece reflexión y sosiego, os quejáis igual.
¿Os habéis olvidado los Califas y sus hazañas en pro de las conquistas?
¿Os habéis olvidado de las continuas invasiones para islamizar el mundo y como los musulmanes trataros a los ciudadanos conquistados?
Claro que Obama mandaría F-18 a cualquiera que amenace Israel seriamente.

Nunca una nación domina el mundo sin que esté basada en el derrame de sangre, y esto, lo hizo Bush, lo hizo, Sadam, lo hicieron los califas, y lo hará Obama y Nitanyahu.


Lo que ocurre es que aunque se hable en cananeas, o en Acadio, habrá quejas y comparaciones odiosas que limitan la sinergia de la integración y vuelven a tensar la cuerda del integrismo.

Jorge Aldao
05/06/2009, 23:02
Pienso que las palabras de Obama en el Cairo no tienen, en mi opinión, demasiado valor y que hay que analizarlas desde dos perspectivas.

PRIMERA PERSPECTIVA

En la primera perspectiva, los argentinos podríamos decir que “Obama es como el tero, que pone sus huevos en un lado pero grita en otro lado”
(Para los no argentinos informo que el tero es un ave de las llanuras argentinas que se comporta de esa manera para despistar a los predadores, induciéndolos a que busquen los huevos donde no están)

Porque creo que eso es lo que ha hecho Obama con su notable (eso es indiscutible) discurso en el Cairo.

Obama, inescrupuloso y oportunista, tiene la lucidez (que no tenía Bush) de aceptar que 30 años de jolgorio neoliberal han debilitado extraordinariamente a USA y que, al mismo tiempo y en esos años, el BRIC (Brasil, Rusia, India y China) han ganado un poder económico, político (y, aún, militar) impensado en el siglo pasado.
Por tal razón, el mundo está dejando de ser unipolar para convertirse en multipolar y esa es la razón del discurso de Obama “acariciando” a los musulmanes (que forman una parte apreciable de ese BRIC)
(En rigor no deberíamos hablar de la lucidez de Obama sino de la lucidez de los conglomerados empresarios que hicieron que Obama ganara las primarias y luego fuera electo)

Pienso que esos empresarios, dueños del títere Obama, lo han mandado a Medio Oriente para distraer al mundo “haciéndoles carantoñas” a los palestinos y a los musulmanes en general, mientras sus tropas endurecen de manera extraordinaria las salvajadas en Afganistán y en Pakistán, países a los que pretenden balcanizar para así manejarlos mejor.

Allí (en Afganistán, en Pakistán y en la zona de influencia contigua en Asia/Rusia) hay riquezas minerales incalculables no sólo en hidrocarburos sino en cobre y oro que podrían superar a las de Chile (que es el primer productor mundial de cobre con un 35% del total extraído en todo el planeta).
Además, Afganistán y Pakistán son el paso obligado de oleoductos y gasoductos vitales para las economías occidentales.

Por tal razón, a partir de la Era Obama, el juego USAmericano y Europeo (la OTAN) en la región se ha convertido en un juego mucho más ambicioso (y peligroso para los pueblos involucrados) que la pedestre codicia de la dupla Bush Cheney buscando ganar dinero fácil en contratos militares con obras en Irak.

Esta es, me parece, la verdadera razón de sustituir al plomazo del “fundamentalista religioso” de Georges W Bush por el “más simpático mulatito” Barak Hussein Obama.

Porque ya durante los debates de las elecciones USAmericanas, Obama había dicho con todas las letras que si era electo aumentaría su presión sobre Afganistán, promesa que ha cumplido acabadamente y que ha extendido a Pakistán y aunque todo el mundo habla de las bases en Irak y del inmenso complejo USAmericano de la Zona Verde en Bagdad, pocos hablan de la pronta a estrenar inmensa base aérea de Campo Leatherneck en Afganistán desde donde se controlará todo lo que ocurre en esa región vital para lo que se suele llamar “Occidente”.

Además Obama ha designado como alto comandante operacional en Afganistán-Paquistán al teniente general Stanley McChrystal famoso por su actividad criminal dirigiendo en África, en Asia y en Medio Oriente escuadrones de la muerte, asesinatos selectivos, bombardeos indiscriminados y organizando escuadrones paramilitares (al mejor estilo colombiano) para amedrentar y controlar a las pobladores locales y a todos los opositores a los designios de Washington.

Por tal razón, aunque creo que debemos alegrarnos por lo que este discurso significa para los palestinos (las víctimas más visibles hoy) no debemos olvidar el sufrimiento actual no solo de los iraquíes sino también el mucho mayor que se avecina para los afganos y para los pakistaníes que estarán bajo una continuada agresión de la OTAN.

Porque, hasta hace poco, el eje de la geopolítica estadounidense era el Medio Oriente.
Pero hoy el panorama ha cambiado.

Las reservas de hidrocarburos de los petromonarquías están en baja mientras crecen los descubrimientos de yacimientos en Asia, en Africa y en América Latina.

Además, con unos EEUU debilitados y con una China, Rusia e India creciendo en poder y ambicionando los recursos del Oriente Próximo, Estados Unidos podría no estar en condiciones de darse el lujo de seguir sosteniendo demasiado a los sionazis y por ello podría dejarlos caer un poco (no creo que lleguen al extremo en que dejaron caer a Vietnam del Sur) para centrar todo su poder donde, verdaderamente, se encuentra el “vellocino de oro”, es decir en la zona de Afganistán y Pakistán.

Si permitimos que Obama nos distraiga con sus discursos proislámicos y que los que tiran de los hilos del títere Obama se apoderen de esa región vital impidiendo que Rusia, China e India hagan negocios allí, corremos el riesgo de que el mundo retroceda y de que USA vuelva a ser poderoso e incontenible.

Debemos, entonces, estar muy atentos a lo que sucederá en esta región que, de ahora en más, sustituirá a Palestina, al Libano y a Siria como zona de conflicto caliente.

SEGUNDA PERSPECTIVA

Desde una segunda perspectiva (que está ligada con la primera) pienso que para evaluar el discurso de Obama en el Cairo, hay que analizar cuidadosamente lo que ha ocurrido en la OEA al revocar la expulsión de Cuba de dicha organización.

Porque el aflojamiento gradual de la soga que ahorca a Cuba no puede ser entendido más que como una buena noticia para todos los cubanos.

Pero, seamos realistas, esa decisión de la OEA revisando la expulsión de Cuba es (como se preveía) pura hojarasca ya que el reingreso de Cuba en la OEA sólo se hará efectivo si Cuba cumple una inaceptables exigencias democráticas de USA y de algunos de sus peones latinoamericanos.

Por ello es tan importante (Y UNA CLARA ENSEÑANZA PARA TODOS NOSOTROS) la respuesta del gobierno de Cuba señalando que se alegra por esa decisión de la OEA pero aclarando que no tiene ningún interés en reingresar a esa organización que es un apéndice (un Caballo de Troya, en realidad) de USAmérica en América Latina.
Fueron claras las palabras del presidente del parlamento cubano, Ricardo Alarcón diciendo "Es una gran victoria para los pueblos de América latina y el Caribe y también para el pueblo de Cuba, [pero] lo que ha ocurrido no modifica en nada lo que Cuba pensaba ayer, anteayer y hoy" lo que significa rechazar las pretensiones USAmericanas de torcer el rumbo de la Revolución Cubana.
Y el diario oficial Granma señaló que "Cuba no ha pedido ni quiere regresar a la OEA, llena de una historia tenebrosa y entreguista, pero reconoce el valor político [...] que entraña esta decisión".

Como ha hecho Cuba, todos aquellos que pensamos que los sionazis (NO LOS JUDÍOS) deben desaparecer de Oriente Próximo, debemos apreciar el valor político de las palabras de Obama (que implican que sus amos reconocen que el mundo ha cambiado) sin, por ello, bajar la guardia y sin aceptar las exigencias del Estado Invasor y Ocupante de Palestina y sin creer ingenuamente que el cambio de discurso de Obama cambiará la política en la región.

Me parece que hoy, más que nunca, debemos apoyar a HAMAS y al resto de las organizaciones que trabajan con HAMAS en la Franja de Gaza las que (con sus luces y sus sombras) se han mostrado como los más claro defensores de los derechos de los palestinos frente a los sionazis.

El cambio de política en la región se logrará, me parece, endureciendo las posiciones frente al sionazismo y, al mismo tiempo, dejando bien claro que somos muchos los que apreciamos sinceramente al judaísmo y que creemos que los judíos como todos los seres humanos debemos tener un lugar bajo el sol, pero que ellos no pueden pretenderlo a costa de la única cultura que no maltrató ni asesinó a los judíos por ser tales en toda su historia.

Para que ese mensaje llegue a los amos de Obama y a los criminales sionazis con toda contundencia, debemos solidarizarnos no sólo con los palestinos (las víctimas más visibles hoy) sino también con los iraquíes pero, muy especialmente, con los afganos y los pakistaníes que de ahora en más serán “los nuevos palestinos” y sufrirán una agresión despiadada para doblegarlos (aunque es cierto que conociendo a los pastunes y a los baluchis, la apuesta de Obama por doblegarlos se aprecia como demasiado arriesgada)

Un saludo

Jorge Aldao

ya-sin
06/06/2009, 13:20
salam jorge aldao y gracias por el analisis.


....dejando bien claro que somos muchos los que apreciamos sinceramente al judaísmo y que creemos que los judíos como todos los seres humanos debemos tener un lugar bajo el sol....

yo creo que cada judio ya tiene su lugar bajo el sol, que es su nacionalidad.

salam

Héctor
06/06/2009, 13:23
Como ha hecho Cuba, todos aquellos que pensamos que los sionazis (NO LOS JUDÍOS) deben desaparecer de Oriente Próximo, debemos apreciar el valor político de las palabras de Obama (que implican que sus amos reconocen que el mundo ha cambiado) sin, por ello, bajar la guardia y sin aceptar las exigencias del Estado Invasor y Ocupante de Palestina y sin creer ingenuamente que el cambio de discurso de Obama cambiará la política en la región.


No entiendo en que diferencias a los sionistas de los judíos de Oriente Próximo. Dado que casi la totalidad de los judíos de Oriente Próximo son israelíes, hasta ahora pensé que para vos (y en general en este foro) eran considerados sinónimos, todo judío israelí era considerado sionista.

Jorge Aldao
06/06/2009, 14:53
Hector… Hola…

Advierto que fue acertado hacer esa aclaración que te ha llamado la atención.

Pienso que todo judío Invasor y Ocupante de Palestina es sionazi, aún aquellos que de buena fe tratan de atemperar el sufrimiento de los palestinos.

Pero también pienso que muchos de ellos no son sionazis de manera irreversible (el ejemplo más claro de ellos son aquellos a los que me referí, señalando que buscan atemperar el sufrimiento que ocasiona el sionazismo en la Palestina Invadida y Ocupada).

Pienso que una buena cantidad de estos sionazis son enfermos mentales, producto del estress postraumático de la Shoah (vivida personalmente o relatada de manera insistente y angustiosa por padres y abuelos hasta contagiarles ese trauma).
O, quizás, como sugiere Gilad Atzmon, sufren una enfermedad nueva y todavía no incorporada al listado de enfermedades que es el “síndrome de estress pretraumático” que surge de imaginar una nueva e inminente Shoah.

Hecha estas aclaraciones, pienso que, de la misma manera que Gilad Atzmon se autoexilió (un caso clarísimo de sionazismo honesto y reversible) cuando descubrió que su padre había faltado a la verdad al contarle la historia de los primeros años de Sionaziland, debe haber muchos judíos en ese país quienes (si las circuntancias les dejaran reflexionar sobre la verdad) dejarían de ser racistas y supremacistas y que aceptarían vivir en un solo estado con los palestinos, los cristianos y cualquier otro ser humano sin pretender un estado judío y sólo para judíos.

Por otra parte, a lo largo de la historia del judaísmo creo que han sido mayoría los judíos que no pretendían un estado exclusivamente judío y que buscaron asimilarse en Europa (y en cualquier país al que se integraron) y esos judíos asimilacionistas fueron duramente criticados por los sionistas (luego convertidos en sionazis).

Lamentablemente, el Cristianismo (con su furioso antijudaísmo y sus siglos de persecución hasta llegar a esa joyita que fue la Shoah) ha “embarrado mucho la cancha” y creo que dentro de los judíos hay mucha confusión y por ello son pasto fácil de las prédicas de los ultras de Sionaziland.

Esa mentalidad judía (que no tenía la infección de la superioridad racial y que llevaba a quienes la tenían a buscar ser “uno más” en Europa) aún se encuentra (en mi opinión) en muchos de los sionazis que hoy aprueban las salvajadas de su gobierno contra los palestinos.

Y estoy convencido de que esos judíos (que hoy actúan como sionazis pero que pueden dejar de serlo si la circunstancias lo permiten) tienen todo el derecho a convivir en Palestina con los árabes musulmanes y con los cristianos como lo hicieron durante 15 siglos y estoy seguro de que millones de palestinos, pese al sufrimiento vivido, serían fieles a las enseñanzas del Profeta Muhammad y olvidarían todos estos años de maltrato para hacer borrón y cuenta nueva.

Entiendo que no es sencillo, pero la prueba de que es posible la tenemos en SudAfrica donde se pudo pasar súbitamente de un régimen de supremacía blanca a un régimen de igualdad interracial sin ninguna hecatombe (aunque es cierto que aún falta mucho para lograr una verdadera igualdad).

Un saludo

Jorge Aldao

Jorge Aldao
06/06/2009, 15:13
Ya-Sin Salam

Gracias por el comentario.

Yendo a tu apreciación sobre los judíos, sería como decir que los cristianos tenemos un lugar bajo el sol y es nuestra nacionalidad.
Con este ejemplo que te doy, se advierte que la cosa es más compleja.
Porque ser judío (como ser cristiano) no es una nacionalidad.

Durante siglos los judíos buscaron un lugar bajo el sol, buscando integrarse en los países a los que migraban y, salvo en los países islámicos (en los que fueron tratados exactamente igual a como se trataba a los cristianos y, quizas, mejor) nunca pudieron integrarse.
El ejemplo más claro es que durante siglos se les prohibió ejercer oficios para los cristianos (condenándolos a trabajar sólo para otros judíos) y, al mismo tiempo, se les permitía prestar dinero (actividad prohibida a los cristianos pero indudablemente necesaria) para luego acusarlos de usureros.

De modo que la civilización occidental (o judeo cristiana) tiene una deuda con el judaísmo que debe ser saldada, pero eso no les da a los judíos el derecho de exigir que sean los palestinos los que paguen la deuda de los cristianos.
Los judíos que pretenden que los palestinos paguen nuestras deudas son sionazis y no tienen cabida en Palestina.

Un saludo

Jorge Aldao

ya-sin
06/06/2009, 15:44
jorge salam.

queria decir que: todo judio en el mundo actual tiene su sitio bajo el sol, por ejemplo: un judio de rusia ;su sitio es rusia, como un musulman holandez ,su pays es holanda, ningun judio necesita crearse un pays o lugar bajo el sol si ya lo tiene.
yo vivo en maruecos, aqui hay judios maroquies que son nuestros hermanos en ciudadania ( tambien igual que muchos de nosotros:antisionistas), son igual de maroquies que los musulmanes , y que nunca necesitaron formar parte de israel.
salam

Jorge Aldao
06/06/2009, 16:16
Ya-Sin Salam

Disculpa que te malentendí.
Tienes mucha razón.
Lo que me llevó a malinterpretarte es que muchos judíos pero, sobre todo, muchos no judíos (sea de buena fe y por razones culturales, o porque son antijudíos) suelen hablar de un (pongamos por ejemplo) católico argentino anteponiendo argentino a católico.
Es decir que hablamos de “argentinos católicos” o “argentinos protestantes” o “argentinos musulmanes”.
Mientras que en el caso de los judíos muchos señalan primero su judeidad, como si esa fuera su nacionalidad primera y luego su argentinidad, como si fuera una nacionalidad de segunda.
O como si la judeidad formara parte de una doble nacionalidad.
Aunque es cierto que muchos argentinos han ido a Sionaziland y se han instalado allí y cuando vuelven a la Argentina dicen que son judíos (como si no fueran argentinos) y cuando me invitan a visitarlos en Sionaziland me hablan de “la Tierra Prometida”.
Eso da motivos a malentendidos.

Un saludo

Jorge Aldao

P.S. Es bueno eso que acotas de que muchos judíos en Marruecos son antisionistas.
Son ellos los que sufren el “secuestro del judaísmo” por parte del sionismo

ya-sin
08/06/2009, 15:21
Salam

Fue el importe acordado por el congres americano para ‘’fortalezer la seguridad de israel‘’con la franja de gaza , siendo asi el primer apoyo de su genero hecho publicamente.

http://www.aljazeera.net/NR/exeres/C68786D0-6FF0-45B8-9334-1DCB37AD73BE.htm

salam

maria
09/06/2009, 13:37
Autor: Ali Abunimah - Fuente: Rebelion

Una vez que se dejan de lado los mujamalat (las muestras de cortesías intercambiadas entre anfitrión y huésped), lo esencial del discurso del presidente Obama en El Cairo [1] indica que es probable que haya pocos cambios reales en la política estadounidense. No es necesario adivinar las intenciones de Obama (puede que sea absolutamente sincero y creo que lo es). Son sus análisis y sus fórmulas los que en la mayoría de los aspectos mantienen intactas las erróneas políticas estadounidenses.

Aunque prometió “decir la verdad lo mejor que puedo”, hubo muchas cosas que el presidente se dejó fuera. Habló de tensión entre “Estados Unidos y el Islam”, el primero un lugar específico concreto, el segundo una vaga elaboración que subsume pueblos, prácticas, historias y países más variados que similares.

Aun cuando se profese acercamiento y respeto, etiquetar al “otro” de Estados Unidos como un “Islam” nebuloso y que lo engloba todo es una manera de evitar reconocer lo que de hecho une y moviliza a los pueblos por muchos países de mayoría musulmana: una abrumadora oposición popular a las cada vez más intrusivas y violentas intervenciones militares, políticas y económicas de Estados Unidos en muchos de estos países. Para quienes apoyan estas intervenciones esta oposición (y la resistencia que genera) se ha convertido ahora en sinónimo de “Islam”.

Fue decepcionante que Obama reciclara la noción de su predecesor de que el “extremismo violento” existe en un vacío, sin relación con el uso de la fuerza exponencialmente mayor por parte de Estados Unidos (y sus representantes) antes y después de l 11 de septiembre de 2001. Hizo hincapié en el “enorme trauma” que en Estados Unidos provocó la muerte de casi 3.000 personas en un día, pero no dijo ni una sola palabra de los cientos de miles de huérfanos y viudas dejados en Iraq, aquellos a los que el zapato arrojado por Muntazer al-Zaidi [2] obligó a los estadounidenses a recordar por unos segundos el año pasado. Ignoró a las decenas de civiles que mueren cada semana en la “necesaria” guerra en Afganistán o a los millones de civiles que huyen de la escalada provocada por Estados Unidos en Pakistán.

Como a menudo hizo el presidente George Bush, Obama afirmó que es sólo una violenta minoría la que mancilla el nombre de una vasta y “pacífica” mayoría musulmana. Pero una vez más perecía considerar a todos los musulmanes como sospechosos cuando advirtió que “cuanto antes se aisle a las comunidades musulmanas extremistas y no deseadas, antes estaremos todos más seguros”.

Donde más evidentes fueron estos estos puntos débiles fue en sus declaraciones acerca de Palestina/Israel. Ofreció a su audiencia una minuciosa lección del Holocausto y lo utilizó explícitamente como justificación de la creación de Israel. “También es innegable”, afirmó el presidente, “que el pueblo palestino (musulmanes y cristianos) han sufrido en la búsqueda de una patria. Durante más de seis décadas han padecido el dolor del desplazamiento”.

¿Han sufrido en la búsqueda de una patria? Ellos ya tenían una patria. Sufrieron el haber sido limpiados étnicamente, desposeídos de ella y porque el grupo étnico-nacional no adecuado les impidió retornar a los lugares de donde ellos procedían. ¿Por qué sigue siendo tan difícil decir esto?

Sermoneó a los palestinos diciéndoles que “la resistencia por medio de la violencia es errónea y no tiene éxito”. Les advirtió que “no es una señal ni de valor ni de poder lanzar cohetes a niños que están durmiendo o hacer estallar a ancianas en un autobús. No es así como se reivindica la autoridad moral; así es como se renuncia a ella”.

Es bastante justo, pero, ¿realmente se figuraba Obama que estas palabras iban a impresionar al público árabe que había observado horrorizado cómo Israel masacraba con armas suministradas por Estados Unidos a 1.400 personas en Gaza el pasado invierno, incluyendo a cientos de niños que dormían, huían o estaba aterrorizados? ¿Pensaba realmente que su auditorio no recordaría que el número de palestinos y libaneses atacados y matados por Israel siempre ha excedido de manera descomunal el número de israelíes matados por árabes, precisamente a causa de las armas estadounidenses que él ha prometido seguir entregando a Israel irresponsablemente? Amnistía Internacional confirmó recientemente lo que los palestinos ya sabían hace mucho: Israel rompió el alto el fuego negociado cuando atacó Gaza el pasado 4 de noviembre, lo que provocó el lanzamiento de cohetes en represalia que no mataron a ningún israelí hasta después de que Israel emprendiera su mucho mayor ataque a Gaza. Que siga permaneciendo en silencio acerca de lo que ocurrió en Gaza y se niegue a hacer a Israel responsable sólo demuestra su total falta de compromiso con la verdad.

Algunas personas están dispuestas a permitirle esto a Obama porque por fin está hablando con dureza de los asentamientos israelíes en la Cisjordania ocupada. En el Cairo afirmó: “Estados Unidos no acepta la legitimidad de los continuos asentamientos israelíes. Esta construcción viola acuerdos previos y mina los esfuerzos para lograr la paz. Es el momento de que se detengan estos asentamientos”.

Esta palabras cuidadosamente elegidas se centran solamente en la continua construcción de asentamientos, no en la existencia de los propios asentamientos; estos son absolutamente compatibles con el consenso de la aplicación del proceso de paz según el cual los asentamientos existentes permanecerán para siempre donde están. Esto suscita la pregunta de a dónde cree Obama que está yendo. Resumió las “legítimas aspiraciones” de los palestino en el establecimiento de un “Estado”. Esto se ha convertido en una consigna conveniente que se supone que para los palestinos sustituye su búsqueda de derechos y de justicia que el propuesto Estado les niega. Obama ya ha declarado públicamente que se opone al derecho de los refugiados palestinos a retornar a su hogar y nunca ha apoyado el derecho de los ciudadanos palestinos de Israel a vivir libres de la instigación racista y religiosa, de la persecución y de las practicas avivadas por las más altas instancias oficiales y recogidas en sus leyes.

Puede que tenga una mayor determinación que su predecesor, pero sigue estando comprometido con una impracticable “visión” de dos Estados cuyo objetivo no es restaurar los derechos de los palestinos, sino preservar Israel como un enclave de privilegios israelíes judíos. Esto es un callejón sin salida.

Hubo una frase en su discurso que yo aplaudí y que él debería tener en consideración: “Dada nuestra independencia, todo orden mundial que eleve a una nación o grupo de personas sobre otro fracasará inevitablemente”.
Notas
[1] http://www.guardian.co.uk/world/2009/jun/04/barack-obama-keynote-speech-egypt
[2]http://www.guardian.co.uk/world/2009/mar/12/profile-muntazer-al-zaidi

• Ali Abunimah es co-funder de [la página web] The Electronic Intifada [www.electronicintifada.net] y autor de One Country, A Bold Proposal to end the Israeli-Palestinian Impasse.
Enlace con el original: http://www.guardian.co.uk/commentisfree/2009/jun/04/barack-obama-middleeast
Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos

Jorge Aldao
09/06/2009, 18:51
Gracias María... Excelente y desapasionado análisis

Un saludo

Jorge Aldao

El caminante
22/11/2011, 14:05
Yo creo que este discurso puede tener parte de la culpa de las aborrecibles revueltas árabes de este nefasto 2011.

Este discurso puede haver despertado a la escoria del mundo árabe.