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Shen
12/02/2009, 14:50
Hay algo que tus hijos harían, incluyendo el no amarte, que justifique encerrarlos en el sótano y torturarlos?

Lolo
12/02/2009, 15:32
Metafísicamente hablando, somos nosotros quién escojemos la "pareja" para nacer, el seno familiar, o persona, (reencarnación). Está viene o por karma a cancelar con algún miembro famliar (padre-madre-madre).
De acuerdo a las leyes del karma, el mal causado debes concerlarlo, en algunos casos frente a quien se lo hiciste.

Sensat
18/02/2009, 12:51
Hay algo que tus hijos harían, incluyendo el no amarte, que justifique encerrarlos en el sótano y torturarlos?

No, no hay nada que justifique esas barbaridades. Si tus hijos no te aman, mejor preguntaté en que has fallado, y si no has fallado en nada perdona y espera. Yo sólo en una ocasión le di unas palmadas en el culito a mi hija mayor, siendo niña, porque era muy rebelde, y luego en la intimidad de mi habitación lloré y me prometí a mi mismo que nunca más lo haría. Fue tal el dolor que sentí después de haberla
pegado que nunca más lo hice; y eso que fueron unos azotitos de nada. De aquello aprendí que, no se golpea a los que se ama.

No, el castigo físico no sirve de nada; no para mí. Hay otros modos de educar. No es por justificarme, pero yo era muy joven cuando esto sucedió, porque me casé muy joven y fui padre enseguida, creo que me faltaba experiencia como padre, pero nunca más volví a hacer uso del castigo físico con mis hijas y me siento muy orgulloso de no haberlo repetido. A día de hoy, mi hija me adora y yo a ella. A partir de ese día usé otros métodos, dialógo, paciencia, comprensión, ternura, y dejé que ella experimentara la vida por si misma y aprendiera de sus experiencias, sin super-protegerla y sin traumatizarla con reproches ni amenazas.

A día de hoy, tengo dos hijas y las dos me adoran, como yo a ellas, me cuentan sus cosas y yo las escucho y a veces las sugiero cosas para que aprendan a tomar sus propias decisiones libremente y sin imposiciones. La mayor ha madurado mucho y puedo decir que es una mujer completa, madre, esposa e hija, siempre dispuesta a ayudar a sus padres o a sus abuelos, una bendición del cielo para la familia. Y la pequeña parece que lleva el mismo camino, luego no creo que sea mal método el que he utilizado; con la inestimable ayuda de mi esposa claro, apoyándonos siempre el uno al otro.

No me atrevo a decir que, en según que situaciones un azote a a tiempo no pueda ser beneficioso, que tal vez lo sea, pero yo, por mi naturaleza, no soy partidario de pegar a los niños. No, los niños, los ancianos, los enfermos, las mujeres, los débiles, son sagrados para mí; tanto como despreciables son los canallas y los violentos.