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Ver la Versión Completa : El Verso Divino: Bismillah ir-Rahman ir-Rahim



elena
23/11/2012, 11:15
Buenos días. A medida que voy explorando esta web me encuentro más sorprendida ante la profundidad de algunos conceptos del Islam.

Anoche, cuando la casa estaba ya en calma, me puse a leer el artículo http://www.webislam.com/articulos/29327-el_verso_divino_bismillah_irrahman_irrahim.html

Lo leí muy rápido y estaba muy cansada pero en lo poco que pude aprehender había tantos conceptos interesantes que enseguida volvieron a mi memoria las decepciones que me supusieron las larguísimas disputas que tenía con mi profesor de religión en el colegio (con quien además tenía que confesarme). Esas disputas terminaron por alejarme de la fe católica porque había muchísimas cosas que no entendía y que encontraba totalmente contradictorias con mis ideas y mis sentimientos.

Me vais a permitir que cuente dos pequeñas anécdotas. La primera es de cuando no hice la primera comunión. Estuve todo el curso yendo a catequesis en el colegio, preparándome para el mes de mayo. Empecé muy contenta e ilusionada, pero poco a poco algo en mí fue cambiando. No sé si fueron las constantes evasivas del catequista hacia mis preguntas en clase, lo carísimo que era el vestido que obligaban a comprar, o el darme cuenta de que los otros niños sólo hablaban de la gran celebración y el magnífico el regalo que pensaban recibir. En la última clase le dije al catequista que no iba a hacer la primera comunión y al principio pensó que yo estaba bromeando, pero ante mi insistencia me grito unas palabras que nunca olvidaré: “Niña insolente, no sabes lo que estás haciendo, serás una desgraciada toda tu vida y arderás en el infierno, Fuera de aquí!!!” Me sentí muy mal durante algunos días, pero mi madre hablo mucho conmigo y me dijo que unas palabras que tampoco olvidaré: “Elena, eres una niña tan dulce, tan sensible, tan buena, tan volcada hacia los demás, pero sobre todo tan lista, que podrás conseguir todo lo que te propongas, y aunque ahora no entiendas del todo mis palabras, las entenderás cuando seas mayor” Y así fue.

La segunda es de cuando tenía 9 años y el colegio había organizado una convivencia de fin de semana en algún lugar de la sierra de Guadarrama. Estábamos todos muy contentos por pasar una noche fuera de casa. Nos acompañaban la clase de los mayores, no sé si serían de BUP o de COU y algunos profesores.
Al llegar al caserón nos dijeron que teníamos que compartir nuestra comida, así que nos dijeron que abriéramos nuestras mochilas. Los mayores tomaron nuestra comida y la fueron organizando. El caso es que durante la cena, a nosotros nos habían dejado salchichas, fuagrás y ese tipo de cosas, mientras que las cosas deliciosas que me había preparado mi madre se las estaban comiendo los mayores!!.

Al día siguiente nos dijeron que teníamos que confesarnos, así que fuimos desfilando por el confesionario. El cura me preguntó que cuando fue la última vez que me había confesado y le dijo que no me acordaba, que antes de no haber hecho la primera comunión. Y entonces se puso hecho una furia (por qué ciertos energúmenos se enfurecen cuando creen que no estás de acuerdo con ellos) y me dijo que tendríamos que hacer una confesión muy larga…

Él empezó a interrogarme (para mí fue un interrogatorio) sobre un montón de aspectos de mi vida, que si iba a misa los domingos (le dije que no), que si me portaban bien con mis padres (le dije que sí), me preguntó si tenía hermanos (3 varones), me preguntó que si los atendía como debía, que si les tendía la cama, les arreglaba el cuarto y que si ayudaba a mi madre en las tareas del hogar. Yo no entendía nada de nada, porque en mi casa desde pequeños, cada uno se ha hecho su cama y todos ayudábamos a poner y quitar la mesa.

Pero el remate fue cuando me preguntó si yo me tocaba “ahí abajo” y yo le dije “abajo dónde?” y el me dijo “ahí abajo, niña, por delante”, e inocente de mí dije “la vulva?”(pues mi madre es como siempre me enseño que se llamaba) y el me dijo “cómo dices esas palabras tan groseras”, y yo cada vez entendía menos y me quería marchar. El me dijo que tenía que terminar la confesión e insistió en que si me tocaba “ahí abajo” y yo no sabía qué decir, y sólo de recordarlo vuelvo a llorar desconsolada, y pensé “cuando hago pipí, me limpio, tal como me había enseñado mi madre, que tenía que quedar mi vulva bien limpia” y entonces le dije que sí. Recuerdo sus ojos de furia casi saliéndoseles de las órbitas y me grito “Y cuantas veces a la semana?” Y yo ya llorando, contesté “A la semana? Varias veces al día”. Y de repente me dio un bofetón que me dejó mareada. Y me dijo:”Eres una perdida, y por qué haces eso?” Y yo ya me quería ir corriendo, pero el me sujetó y me dijo “Y por qué haces esas cosas?” Y yo que seguía sin entender dije” Porque me lo ha enseñado mi madre”. Y el se quedó helado y dijo “Ahora entiendo muchas cosas”. Cambió totalmente su tono de voz, me empezó a decir palabras dulces, me pidió perdón por el bofetón, me dijo que lo que me pasaba no era culpa mía, que el pecado estaba en mí, pero que Dios me iba a perdonar, y yo un me tranquilicé un poco porque aunque seguí sin comprender nada de nada, por lo menos ya no me gritaba ni me pegaba. Entonces empezó a abrazarme y me dijo, te voy a dar un beso en la mejilla para que me perdones y noté que los besos eran babosos y que me tocaba demasiado al abrazarme, notaba que algo no iba bien, sabía que ese abrazo y esos besos no estaban bien, no sabía por qué, pero lo sabía.

Entonces me soltó y me dijo que teníamos que continuar. Me preguntó si estaba arrepentida de mis pecados, le dije que sí y que teníamos que rezar como petinencia. Rezamos cinco padrenuestros y me dejó salir.

Nunca, hasta hoy, lo he contando y lo había desterrado totalmente de mi memoria hasta que muchos años más tarde, cuando ya había nacido mi primera hija, estaba hablando con una amiga sobre qué colegio elegir para los niños y esas cosas. Y ella, que tenía hijos más mayores que mi niña, me comentó que iban de convivencia los fines de semanas. Y allí los recuerdos volvieron como el bofetón que me dio ese criminal. Me despedí rápidamente de mi amiga y fui recordando todo tal cual pasó y entendiendo realmente lo que pasó y por qué paso. Y entonces me di cuenta por qué tenía yo ese sentimiento de asco y repulsión cada vez que veía a un cura con sotana y por qué la religión católica no significa ya nada para mí.

Y por qué os lo cuento entonces? Pues después de haber estado escuchando recitaciones del Córan estos días, había notado que hay palabras que se van repitiendo “ualá” “aladín” “bismilá” “irruajmán” “irrajím” así que he puesto “bismilá” en el buscador de Google y han salido imágenes con letras árabes colocadas de forma artística y que me sonaban de haberlas visto en mis viajes a países árabes. Y luego he buscado ya “bismillah” en webislam he encontrado este artículo y lo he leído y me he preguntado si de haber sido la religión católica de otra manera, no me habría ocurrido lo que me pasó de niña.

Porque yo sigo creyendo que Dios ha creado el Universo porque todo surgió de un solo punto de enorme densidad de materia y energía que se ha ido expandiendo durante miles de millones de años según unas leyes físicas que han permanecido inmutables y que no pueden haber surgido de la casualidad.

Y resulta que llega una crisis a España y que a mi marido lo tienen que trasladar a un país del golfo qué aún no está decidido, y que yo busco información en internet y descubro webislam, y veo que aquí se puede dialogar y discutir ideas desde el respeto y la comprensión; y que empiezo a escuchar el Corán porque me transmite paz y belleza y escucho unas palabras que busco en internet, luego en webislam y descubro el artículo y lo leo y entonces os cuento vivencias hasta ahora tan privadas. Causas y Efectos. Orden y Caos. El Bien y el Mal. Y que Allah está antes del antes y estará después del después. En realidad que está fuera del tiempo y del espacio y dentro del tiempo del espacio. Y que la razón es importante. Y para mí la Razón es lo más importante que tenemos, porque es lo que nos distingue de los animales. Y ahora estoy llorando y no puedo parar y estoy triste y estoy feliz.

Hermanos y hermanas, muchas gracias por escucharme.

Badr
23/11/2012, 15:50
Ante todo, bienvenida, Elena


Celebro que te hayas encontrado tan a tu gusto en este foro y esta red hasta el punto de explayarte con tanta sinceridad. Y la sinceridad es fundamental en la religion, porque si no es impostura.

Supongo que todos los que nos hemos criado en el catolicismo tenemos cosas que nos han escandalizado mas o menos. Yo celebro tener finalmente muy pocas.

Indudablemente, es un error unir la fe y la convicción a determinadas jerarquías o personas a las que se sles supone la virtud y el acierto porque sí. Y una debe guardarse de ellas en cualquier religión o ideología o ideario. Dios nos habla desde dentro más que desde fuera, aunque en realidad es un diálogo que nos permite desenterrar nuestro yo último que no es sino divina Piedad y don.

Confío en que sigas escribiendo en el foro y en que compartas con nosotros tus experiencias donde estás ahora o si te trasladas al Golfo, donde me temo que tampoco sera oro todo lo que reluzca, porque esa es condición terrena que se da en todas partes. Pero confío también en que sepas sacar lo mejor de ello y lo mejor de ti.

Salaam y bienvenida de nuevo