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Ver la Versión Completa : Annie Besant – La sabiduría antigua



mikonos
28/07/2012, 17:10
Extracto del Libro:

El bien es lo que está de acuerdo con la voluntad divina, es lo que ayuda al progreso del alma, lo que tiende a fortalecer la naturaleza superior del hombre y a educar y subyugar la inferior; el mal es lo que retarda la evolución, lo que detiene al alma en los estados inferiores después de aprendidas las lecciones que en ellos se enseñan; lo que tiende al predominio de la naturaleza inferior sobre la superior, lo que asimila al hombre con el bruto, en vez de identificarle con el Dios que debiera desenvolver. Antes que el hombre supiera lo que era el bien, tenía que conocer la existencia de la ley, y esto sólo podía saberlo propendiendo a cuanto le atraía desde el mundo externo, abalanzándose a todo objeto de deseo, y luego aprendiendo por la experiencia, dulce o amarga, si su goce estaba en armonía o en oposición con la ley.

Tomemos como ejemplo un hecho vulgar:la comida de manjares apetitosos; y véase como el hombre niño podía aprender con esto la existencia de una ley natural. La primera vez, sació el hambre, satisfizo el gusto, y sólo placer resultó de la experiencia, porque su acción estaba en armonía con la ley. En otra ocasión, deseando aumentar el placer, comió demasiado y sufrió las consecuencias, porque entonces violó la ley. Para la inteligencia que alboreaba, debió ser experiencia confusa que lo causante de placer, se convertía en dolor por el exceso. Una y otra vez el deseo le inducía a excederse, y en cada ocasión experimentaba las dolorosas consecuencias, hasta que, finalmente, aprendió la moderación, esto es, aprendió a ajustar sus actos corporales, en este punto, a la ley física; pues vio que había condiciones que le afectaban y que no podía dominar, y que sólo conformando sus actosa las mismas, podía asegurar la felicidad física.

mikonos
28/07/2012, 17:43
Otro párrafo del libro:

Las leyes de la moral están establecidas por la razón iluminada, que discierne las en cuya conformidad la Naturaleza se mueve, e induce al hombre a proceder en armonía con la voluntad divina. Pero cuando no interviene fuerza alguna exterior, el impulso a la obediencia de estas leyes radica en el amor en esa deidad oculta en el hombre, que procura difundirse y entregarse a los demás. La moralidad comienza para el Pensador niño, cuando por primera vez se siente movido por el amor hacia la esposa, el hijo o el amigo, cuando se siente inclinado a hacer algo en provecho del ser querido, sin idea alguna de provecho personal. Esta es su primera victoria sobre la Naturaleza inferior, en cuya completa sumisión consiste la perfección moral. De aquí la importancia de no destruir las afecciones ni empeñarse jamas en debilitarlas, según practican muchas bajas especies de ocultismo. Por groseros en impuros que sean los efectos, ofrecen siempre posibilidades de evolución moral, la cual se impiden a sí mismos los fríos de corazón y los que se aíslan dentro de sí propios. Es más fácil tarea purificar el amor que crearlo. Por esto dijeron los grandes Maestro, que más cerca están del reino de los cielos de los pecadores que los fariseos y los escribas.

mikonos
08/12/2012, 10:15
La China, cuya civilización está reducida a estado fósil, fue poblada en otros tiempos por los Turanios, cuarta subdivisión de la cuarta Raza Raíz que habitó el continente de la desaparecida Atlántida y que cubrió con sus ramificaciones la superficie del globo. Los Mongoles, séptima y última subdivisión de la misma raza, reforzaron más tarde la población de esa comarca, de suerte que en China encontramos tradiciones de la mayor antigüedad, anteriores a establecimiento en la India, de la quinta raza, la raza Aria.

En el Ching Chang Ching o Clásico de la Pureza, encontramos un fragmento de Escritura antigua de singular belleza, donde se percibe ese espíritu de calma característico de la “enseñanza original”. En el prólogo de su traducción Mr. Legge dice de este tratado:

Este libro se atribuye a Ko Yuan (o Hsuan), un Taoísta de la dinastía de Wu (222 – 227 J.C.). Se cuenta que este sabio alcanzó la condición de inmortal y se la da generalmente este título. Se le representa realizando milagros, entregado a la templanza y muy excéntrico en sus procedimientos.

Al naufragar cierta vez, surgió de las aguas con los vestidos enjutos y anduvo tranquilamente sobre las olas. Ascendió a los cielos en pleno día. Estos relatos pueden quizás atribuirse a invenciones de época muy posterior.
Hechos semejantes se atribuyen con frecuencia a los iniciados de diferentes grados y no son necesariamente puras fantasías. Lo que Ko Yuan dice a este propósito en su libro nos interesará sin duda mucho más:

“Cuando alcancé el verdadero Tao, había recitado ya este Ching (libro) diez mil veces. Es lo que practican los espíritus celestes, y jamás fue comunicado a los sabios de este mundo inferior. Se me dio por el Jefe Divino del Hwa Oriental quien lo había recibido del Jefe Divino de la Puerta de Oro y éste de la Madre Real de Occidente.”

Ahora bien; el título de Jefe Divino de la Puerta de Oro era el de un iniciado que gobierna el imperio tolteca en la Atlántida, y su empleo parece indicar que el Clásico de la Pureza fue llevado de la Atlántida a China cuando los turanios se separaron de los toltecas. Esta idea la corrobora el contenido de este tratadito que tiene por asunto el Tao, literalmente “la Vía”, nombre que designa la Realidad una en la antigua religión turania y mongola.