Que seas la bienvenida, leí mensajes tuyos aquí en el foro para saber un poco quien eras y me hizo sonreír el hecho de que hace unos meses, yo estaba con mi hermanita en Granada de visita y hablé 5 minutos con un chico marroquí y una chica peruana. Tuvo lugar en el patio de la mezquita de Granada, la del mirador. En aquel momento, me sentía triste y un pelín rabioso al ver el comportamiento de los no musulmanes, gritando, pisando las flores, apoyando los pies en las paredes, diciendo palabrotas, etc... lo que nunca hubieran hecho en el seno de una iglesia. Fue cuando estaba a punto de reventarque se puso justo en frente de mí un chico con una actitud bastante inapropiada para un lugar como aquel, y yo, pensando que el chico no era musulmán, tome una buena respiración y le dije con cierta tranquilidad: "estás en un lugar de paz, no creo que te comportarías así en una iglesia". El chico se sintió mal y me dijo que era musulmán y que yo tenía razón y me dió las gracias por mi sinceridad. Nos presentamos luego, el era marroquí y la chica peruana, acababan de conocerse. También me disculpe explicándole el porque de mi intervención justificándome ensenándole el comportamiento de una familia espanola que gritaba justo al lado nuestro, el padre estaba claramente borracho y hablaba muy mal. En fin, aprovecho tu mensaje para contar una anécdota con la cual cada persona que haya visitado lugares como este estará de acuerdo conmigo en cuanto a la pena que da el trato reservado a las mezquitas en comparación con lugares sagrados de otras religiones.
Cuídense, wa salam.

que se puso justo en frente de mí un chico con una actitud bastante inapropiada para un lugar como aquel, y yo, pensando que el chico no era musulmán, tome una buena respiración y le dije con cierta tranquilidad: "estás en un lugar de paz, no creo que te comportarías así en una iglesia". El chico se sintió mal y me dijo que era musulmán y que yo tenía razón y me dió las gracias por mi sinceridad. Nos presentamos luego, el era marroquí y la chica peruana, acababan de conocerse. También me disculpe explicándole el porque de mi intervención justificándome ensenándole el comportamiento de una familia espanola que gritaba justo al lado nuestro, el padre estaba claramente borracho y hablaba muy mal. En fin, aprovecho tu mensaje para contar una anécdota con la cual cada persona que haya visitado lugares como este estará de acuerdo conmigo en cuanto a la pena que da el trato reservado a las mezquitas en comparación con lugares sagrados de otras religiones.
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