
Iniciado por
Said-al-Jerrahi
¡Alhandulilah, por fin muestras tu corazón en el mensaje anterior, aunque en el siguiente se ha mezclado con tu ego.
Voy a contestar el del corazón que es el realmente valioso.
No es que los maestros o los Sheijs no estén ahí, lo que pasa es que el discípulo o derviche es el que no está. Es necesario que exista el derviche antes que el Sheij y para que exista un derviche, tiene que haber un hombre o una mujer en indigencia espiritual.
Ese estado de indigencia es exactamente el que describes, pues, cuando uno sabe todo y tiene opiniones para todo, es imposible que se le pueda enseñar algo; si el vaso está lleno hasta el borde, no se lo puede llenar más, para ser llenado un vaso, tiene que estar vacío.
¿Cómo se identifica un maestro?: Un Sheij no necesita nada de ti, ni busca ningún reconocimiento; su servicio hacia su derviche es solo por Allah. Lo único que pedirá de ti, es que le entregues lo que consideras más valioso y a lo cual adoras todo el día: ¡TU EGO! Te pedirá obediencia y silencio (el silencio de tu ego que cree saber que le conviene), ese es el salario que el Sheij exigirá a su derviche, pues como dice la Biblia: “Todo trabajador es merecedor de su salario”.
En la faz interna, el derviche debe reconocer a su Sheij con su corazón y amarlo, pues este Camino es un camino de Amor y a su vez el Sheij debe reconocer a su derviche a través de una confirmación de Allah.
No importa donde estés, ni tu condición de salud, ni económica, ni sexual, ni tu edad; lo que importa es que halla un corazón indigente y hambriento de Verdad.
Ya que has empezado este post con Rumi te dejo uno de sus versos.
Vuelve, por favor, vuelve,
quien quiera que seas,
religioso, infiel, hereje o pagano.
Aunque hayas hecho cien promesas
y cien veces las hayas roto,
esta puerta no es la puerta
de la desesperanza y la frustración.
Esta puerta está abierta para todos.
Ven, ven, tal como seas.
Tu gato es muy sabio, mira tu corazón y lamenta tu estado, sufre en silencio, pero te lame la mano diciéndote: “estoy contigo”.