
Iniciado por
Badr
Querida Elena Francis,
¡Qué contenta estoy! Le he hecho caso a usted y ahora mismo estoy en la UVI!
Bueno, no se puede imaginar la escabechina que me hice cuando traté de afeitarme. Yo es que nunca había hecho eso de acercarme una cuchilla a las carnes. Me temblaba la mano que parecía el intermitente de un camión.
Y lo primero que vi cuando volví a ver, fue a a un dominicano vestido de médico que me hablaba como hablan ellos y que parecía…
¿Usted, doña Elena Francis, se acuerda de aquel bolero tan bonito que cantaba mi abuela y que terminaba con aquello de:
“Pero nunca te acordaste de pintar un ángel negro”?
Yo creo que ahora ya se han acordado porque yo lo vi y no sólo pintado sino esculpido. ¡Ay, mi domi! ¡Qué presencia!
Pues, así vestido, lo que quería era saber cómo me hice aquel corte. Con eso del maltrato, pues ya sabe usted que ahora están muy alertas. Pues yo le dije que había sido culpa de mi novio. ¡Huy! pues me vi a punto de perder al angelito y ganar a unos cuantos policías, así que aclaré a toda pastilla que el novio fue sólo culpable de inducirme a un crimen de bigotes, porque los hombres quieren a las mujeres sin vello y sin bigote.
-Tú ehtah muy equivocaíta, negra. Loh hombre lo que quieren eh volveroh locah.
Dijo, y qué razón tiene mi domi, que locas estábamos haciéndoles caso, porque cuando tenemos bigote nos quieren sin bigote, en cuanto nos lo quitamos que lo volvamos a poner, si rubias que seamos morenas, si flacas que gordas y así todo, si negras que blancas, si blancas que negras y si cojas que mancas.
Y luego clamó poniendo firme a toda la UVI y hasta a la ZETA (¡Qué guapo mi domi!):
-¡Eso eh razihmo y eso eh sexihmo! ¡¿No te dah cuenta negra?! ¡Reivindica tu físico: las muhereh con bigote son mucho máh sabrosah. Y lo de que tu novio eh musulmán eh mentira, que yo zoy musulmán y reivindico. Yo leo el foro de Webislam y zé que que eh pecado afeitarse las cejas lah muheres. ¡Afeitarse el bigote eh peor, eh un crimen! ¡Yo reivindico, negra!
Bueno ¡genial! Y le dije lo que me había dicho usted de que siendo tauro todas esas cosas de la sensibilidad que… bueno, lo que me dijo. Y él me dijo que él también era tauro y que a un hombre tauro no había que tomarlo por el pito del sereno y que él empitonaba los clichés y que nadie lo iba a torear con el sexismo y el racismo y que además ese tipo de astrología estaba totalmente superado. Que llevaba todo el lastre de los roleh sexistas de los astros, pero que él también era muy comprensivo y que si yo quería hacerme una operación de cambio de signo zodiacal, que él conocía a un cirujano de páginas del registro civil con todas las garantías y que anestesiaba al papel para que no sufriera.
¡Ay! Y estoy pensándome de verdad cambiarme a escorpio que creo que tienen una mala leche… Mi domi me ha dicho que le gustan los caracteres fuertes y que escorpio por ese lado… vamos.
¡Ay, Elena, me has devuelto la vida y encima conservo el bigote!
¡No sé cómo darte las gracias, sabrosona!
Salaam