Salam Hossfah. Sí, es como dices de Eblis y sus secuaces. Se sabe que hay gente consciente de servir al Mal, a mi parecer inconscientes de que el Mal en sí es una Consciencia que los ha poseído, simplemente se refocilan en la soberbia, la codicia, la mentira, etc., son los corruptores y estan en todas partes. Mi conocimiento de las cosas es empírico y corporal, por lo que el Libro se establece como el Criterio que te permite ir, como leí por cierto en un grupo de aleyas, a estudiar otras religiones y caminos, que a su vez dotan de profundidad y misterio al sencillo y claro Al Qur'an, la Escritura Lúcida.
Allí donde reinen la sombras tenebrosas de la corrupción y la maldad, hasta una humilde e insignificante lucecilla será sofocada con desproporción y brutalidad. O las mas sutiles artes de la ocultación y el disimulo ocultaran como la blanca cal la muerte y corrupción en aquellos sepulcros. Y tal como fuera dentro, reivindica Eblis su derecho a dirigirse a nosotros cuando, como y donde quiera según las leyes de la guerra y la estrategia artera de la que es maestro. Mas siempre hay una opción en toda guerra o batalla, pues una muerte digna quizás sea siempre la mejor opción.
Los mantras o mantrams o como se escriban son técnicas meditativas básicas que protegen del Mal, pero son muy primarias. Los Maestros que dicen que existieron afirmaban que su vocalización activaba los centros energéticos del hombre proporcionándoles energia y vitalidad, atención y concentración, fuerza para enfrentarse al Adversario. En mi brote esquizofrénico las letras enigmáticas que encabezan determinadas suras cumplian la función meditativa de mantram y la energética a nivel iniciático. Meditativa por concentrar la atención en los meros sonidos fonéticos y en nada más allá de ellos. Energéticos porque había flujos de energia que se abrían con la recitación fonética estentorea de los sonidos per se.
Eblis mal que le pese, es el fiel testigo de sí mismo en la toma de consciencia del creyente en su corazón. Pero hay una sutileza inenarrable en la Ausencia de la Ausencia, que diriase Presencia, y extravia a muchos.
Mi amigo era ateo y a veces hablabamos de espiritualidad y del mundo de las ideas o de la trascendencia o del Sueño, le dieron 6 meses de vida y sobrevivió 7 años, para él esos 7 años fueron muy intensos, era artista, hacía arte hasta en el umbral de la muerte. Espero verlo en el Jardín.
Un abrazo hermano.
A la Paz de Dios.

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