Extracto del Libro:
Al mundo astral le atribuimos todas nuestras sensaciones. Los centros mediante los cuales sentimos radican en el cuerpo astral, y las reacciones de éstos a los contactos dan origen a los sentimientos de placer o dolor en la conciencia. El fisiólogo ordinarios investiga la sensación de placer o de dolor desde el punto de contacto con el centro cerebral, admitiendo solamente vibraciones nerviosas entre la periferia y el centro, y en el centro la reacción de la conciencia como sensación. Nosotros seguimos las vibraciones más allá, descubriendo vibraciones sólo en el centro cerebral y en el éter que lo impregna, y viendo en el centro astral el punto en el cual tiene lugar la reacción de la conciencia.
Cuando ocurre un desarreglo entre los cuerpos físico y astral, sea por la acción del cloroformo, éter, gas hilarante u otras drogas, el cuerpo físico, a pesar de todo su aparato nervioso, no siente más de lo que sentiría si careciese de nervios. Entre los lazos del cuerpo físico y el cuerpo de sensación no existe ningún engranaje, y la conciencia no responde a ningún estímulo que se aplique.

Citar