
Iniciado por
Arbiya
Salam hermanas/os,
Intentaré comentaros mi caso sin extenderme demasiado. Estoy confusa y tengo dudas sobre cómo actuar, y sobre qué mensajes dar y cómo darlos a mi marido, con respecto a su familia.
La situación es que mi marido es marroquí, ambos somos musulmanes, yo conversa, y tenemos un hijo. Llevamos casados un año y medio. Ambos hemos trabajado sin problemas, hasta el impacto de la crisis, ahora tenemos mi sueldo que es muy justo para los tres porque cobro la mitad ahora, y él trabaja discontinuo y también gana poco, y llegamos super justos a fin de mes, con hipoteca y plazos con Hacienda, que la verdad nos sangra.
Hasta que nos casamos, mi marido enviaba algo de dinero a su familia, pero cuando podía, muy de tanto en tanto, porque hasta que encontró un trabajo medianamente decente le costó bastante, y justo entonces vino la crisis y los recortes. Pero desde que estamos casados, como juntamos dos sueldos o sueldo y medio, aunque vamos hiperjustos y tenemos un hijo, mi suegra no dejar de pedirnos dinero de contínuo. Es encantadora, a mí me ha tratado y me consta que me quiere como a una hija, tenemos muy buena relación… pero la presión que pone sobre nosotros y sobre todo sobre mi marido, me incomoda cada vez más. Mi marido le explica que más bien tenemos deudas y que no llegamos muchas veces a fin de mes, pero ella dice que en el pueblo le dicen que en España la vida es mejor, etc., creo que no entiende bien que estamos en crisis. A veces pienso, que no lo quiere entender, pero no sé.
Y acabamos enviando dinero todos los meses, un décimo o un veinte por ciento incluso de nuestro sueldo, y cada vez más endeudados.
Yo no tengo ningún problema de base para enviar dinero, de hecho es algo que me alegra mucho, pero desde que comenzó este 2012 hemos tenido problemas económicos, más recortes de sueldo, más paro de mi marido, y él está angustiado a veces con este tema, porque su madre le pide cada poco, no sirve de nada que le expliquemos nuestra situación. A los pocos días ella, o algún familiar de su madre, vuelve a pedirnos dinero a veces con alguna historia que luego hemos comprobado que no era cierta.
No quiero que esto cause problemas a mi marido, ni entre él y yo, ni de nosotros con nuestra familia en Marruecos. Parece que la expectativa de que el hijo que vive en España envíe dinero es algo común en toda la familia, pero desde que estamos mal económicamente todos se han moderado y es la madre la única que sigue pidiendo dinero, a veces para motocicletas o bicicletas para los hermanos, para ropa, otras veces dice que está enferma o que algún familiar está enfermo, y resulta que no es así.
A veces nos dice luego que no dijo la verdad, y le explica a su hijo con tristeza que no sabe cómo hacer para que enviemos dinero. Son familia rural, con campo y granja, no viven mal pero como la mayoría de la población rural marroquí, no tienen apenas poder adquisitivo, viven al día. Pero nunca necesitaron dinero, hasta que su hijo no empezó a trabajar nunca pidieron dinero. Y siempre la que ha pedido es la madre.
El caso es que mi marido se siente muy presionado, se siente como el cabeza de su familia de origen a veces, se siente responsable del bienestar de su familia. Reconoce que en realidad no deberíamos enviar tanto dinero, dinero que además no tenemos y acabamos con más deudas. Pero me dice que su madre le crió de pequeño, hizo todo por él, etc., su padre, abuelos, tíos, también, pero la madre tiene en su vida, y como veo en el Islam, un estatus especial.
En un hilo del foro una hermana recomendaba unas lecturas sobre la familia en el Islam y, efectivamente, sobre la madre nuestro profeta Muhammad (saws) dice que hay que tratarla de la mejor de las maneras, incluso con más respeto y devoción que al padre, debido al sacrificio que supone la maternidad, embarazo, parto, lactancia, primeros cuidados. Estoy de acuerdo en que la madre hace lo imposible por sus hijos, soy madre desde hace poco y lo constato.
Por eso no sé cómo abordar este tema, si lo hablo con mi marido noto su angustia, noto que le sitúo ante una elección difícil, ya que es su madre, y el Islam sitúa a la madre en un lugar importantísimo. Pero siento que la situación que vivimos tiene algo de injusta, y no sé cómo abordar esta cuestión con mi marido sin herirle, sin dañar las relaciones con su madre, porque ya lo he intentado y noto que él se angustia, me da la razón pero veo que sufre. Y me preoucpa nuestra situación económica y mi hijo, que es muy pequeño.
Disculpad la extensión, y agradezco vuestras opiniones o recomendaciones.
Ma'aslama